Hola a todos yo aquí con las compras de última hora de navidad, :D wiii amo la navidad, bueno eso no impide que les suba el capitulo, aquí se los dejo y espero lo disfruten felices fiestas :) y que pasen una feliz navidad
40
Hechizo.
Era de mañana, Matt como todos los días se dirigía a la escuela por el mismo camino por el cual pasaba frente a la casa de Mimi y justo al pasar al frente de la casa de los Tachikawa se detuvo y miró por unos segundos la casa, era como si esperara que ella saliera, pero sabía que no sería así y si lo fuera él sabía que ambos tendrían que seguir su camino por separado, después de todo, las cosas el día anterior no habían mejorado ni un poco sino que al contrario parecían haber empeorado.
Retomó su camino a la escuela dejando atrás la casa de los Tachikawa y con su mirada al frente, sacó de la bolsa de su pantalón unos audífonos y los puso en sus oídos, al parecer tendría que regresar a su antigua rutina donde eran él, su música y el camino.
Llegó a la escuela sin ningún contratiempo, su camino había sido solitario y tranquilo, lo cual no era perfecto puesto que extrañaba a Mimi platicándole sobre las comidas exóticas de su mamá o sobre alguna locura de Yumi. Pero a pesar de la ausencia de la chica su trayecto a la escuela había sido bueno, lo que no le agradó en lo más mínimo fue su recibimiento. Apenas y había cruzado las puertas del colegio y dado unos cuantos pasos pudo ver a Mimi y Andrew que se encaminaban juntos hacia el edificio principal. El pelinegro parecía hablar de algo mientras que Mimi lo escuchaba y sonreía con una sonrisa que era falsa y que Matt pudo notar a simple vista, sabía que ella no estaba del todo cómoda y eso lo tranquilizó un poco, pero aún así seguía sintiendo unas tremendas ganas de golpear a Andrew aunque sabía que se tenía que aguantar puesto que el golpear a Andrew sólo empeoraría las cosas con Mimi.
Estaba consciente de que ese sería un mal día al igual que el anterior pero aún así no borraba la sutil sonrisa que se dibujaba en su rostro. Miró a su acompañante de cabellos negros que le hablaba sobre algo que le había sucedido en la mañana y ella fingía escucharlo ya que se sentía algo incómoda estando con Andrew sabiendo que a Matt le molestaba, pero es que simplemente no había podido evitarlo, el chico de ojos cafés la había intersectado antes de entrar al edificio y a ella no le había quedado de otra más que aceptar la compañía de Andrew ya que tampoco quería ser grosera y no pensaba rechazar la amistad de Andrew sin ningún motivo y menos cuando podía casi asegurar que el chico no recordaba nada del pasado.
-Mimi ¿Me estás escuchando?
Preguntó Andrew parándose al igual que Mimi, ambos habían llegado ya al salón de Mimi y se encontraban frente a la puerta del salón.
-eh? Perdona es que ando un poco distraída.
Respondió Mimi esbozando una amable sonrisa y dirigiendo su vista hacia su interlocutor para no sólo encontrarse con la mirada de Andrew sino también con la figura de Matt que estaba por subir las escaleras cuando ella alzó su mirada y se encontró con los fríos e inexpresivos ojos de Matt mirándola, fue una fracción de segundo la que sus miradas se encontraron y sin embargo se dijeron todo en ese momento, él la acusó de traición y ella pidió perdón sin conseguirlo para después desviar su mirada al suelo.
Andrew notó como Mimi dirigía su mirada a alguien más para después bajarla arrepentida. Ante este gesto el pelinegro se volteó para ver a quien miraba su compañera y tal cual lo había imaginado se entró con Matt subiendo las escaleras.
-¿Tienes algún problema con Ishida?
Preguntó sin más, Mimi se sonrojó notoriamente, odiaba ser tan obvia, pero al parecer sí lo había sido así que tenía que salir de esa situación lo antes posible.
-No, es sólo que me debe dinero.
Pero que excusa más tonta había dado, era obvio que Andrew no le había creído lo podía ver en su cara así como también pudo ver que estaba dispuesto a desmentirla.
-No tienes por que mentirme, sino puedes decírmelo yo lo entiendo a la perfección después de todo supongo que es problema tuyo y de Ishida.
-Perdona es sólo que yo…
-No te preocupes, yo tampoco debí preguntar.
Finalizó el chico con una tierna sonrisa que aligeró la culpa en la castaña quien le dedicó por primera vez en toda la mañana una sonrisa sincera a su acompañante. Ese era el Andrew que ella recordaba, el chico comprensivo y dulce que era su amigo y en el cual podía confiar.
Si pensaba que su día había empezado mal, al parecer estaba lejos de mejorar ya que cuando estaba por entrar su salón escuchó la melosa voz de Kaira llamándolo, la insoportable pelirosada al parecer intentaría seducirlo de nuevo y él realmente te estaba cansando de eso.
-Buenos días Matt.
Saludó Kaira parándose a un lado del rubio que suspiró resignado, sabía que no tenía escapatoria, Kaira no lo dejaría en paz hasta obtener por lo menos un hola de su parte.
-Buenos días Kaira.
Respondió fastidiado el rubio y entró al salón con la esperanza de que Kaira dejara de molestarlo pero para su mala suerte no fue así, la chica lo siguió hasta su asiento y lo observó durante unos segundos, él trataba de ignorarla pero era difícil sintiendo la insistente mirada de Kaira sobre él.
-Hoy amanécesete de muy mal humor.
Afirmó la chica dejando sus cosas en el escritorio al lado de Matt quien frunció el ceño molesto al oír el comentario de la chica, a ella que le importaba si estaba de buen humor o no, ese no era asunto suyo.
-Sólo porque no me la pase sonriendo como tú, significa que esté de malas.
-Sé que no eres muy sonriente pero tampoco te molestas tan fácilmente y al parecer hoy hasta te molesta que te saluden.
-Son figuraciones tuyas.
-Claro que no, desde que no ves a esa chica… ¿Cómo se llama? ¿Mimi? Has de estado de muy mal humor.
-No metas a Mimi en esto ella no tiene nada que ver.
-Yo creo que si tiene que ver, pero lo que me interesa no es eso sino otra cosa.
Kaira caminó hasta el mesabanco que se encontraba frente a Matt y en el cual tomó asiento y miró al rubio fijamente para después desprender una amplia sonrisa. Matt la miró fijamente con el semblante serio y sin intimidarse por la insinuante y provocativa mirada de la chica que al ver la profunda mirada del rubio no pudo evitarlo y se acercó peligrosamente al rostro del chico quien de inmediato se alejó de ella poniéndose de pie y recargándose en la ventana lejos de la chica, no quería tener ningún tipo de contacto con ella.
Kaira sonrió al verlo alejarse, Matt no era un chico fácil y eso le agradaba ya que si había algo que le gustaba a Kaira eran los desafíos, y conquistar a Matt sería todo un desafío que ella estaba dispuesta a ganar.
-¿Por qué no te agrada Andrew?
Preguntó de forma directa y parándose al lado de Matt en la misma pose que el rubio recargada en la pared y con su vista fija al salón quería crear cierta empatía entre ella y Matt por eso se colocó a su lado en el misma pose que él para ver si el chico dejaba de estar a la defensiva pero sobre todo quería saber que tanto sabían Matt y Mimi del pasado y para poder saberlo tendría que ser algo directa con sus preguntas, aunque claro no pensaba demostrarle a Matt que ella y Andrew y Keira recordaban todo el pasado, es más estaba decidida convencerlo de lo contrario.
Matt volteó a ver a Kaira en cuanto oyó aquella pregunta, ¿por qué Kaira le preguntaba eso? Por nada bueno de seguro así que más valía que fuera cuidadoso con su respuesta.
-Yo nunca dije que no me agradaba.
-Pero es obvio, ¿Hay algún motivo en especial para que Andrew te desagrade?
-Es sólo que me recuerda a una persona que detesto.
- ¿Y que te hizo esa persona?
- No lo sé, ni siquiera la recuerdo, sólo sé que Andrew me recuerda a alguien.
Matt no era tonto y sabía que Kaira quería averiguar algo más que sus motivos para desagradarle Andrew, estaba casi seguro de que Kaira quería cerciorarse de que tanto sabían él y Mimi del pasado pero eso era algo que Matt no estaba dispuesto a facilitarle a la chica, es más estaba seguro que con su respuesta ella sospecharía que eran recuerdos borrosos o simplemente su subconsciente pero jamás pensaría que él y Mimi sabían toda la verdad.
-Es extraño ¿no crees?
-Supongo, pero así son las cosas.
Kaira sonrió satisfecha, la pelirosada había creído por completo el engaño del rubio y ahora estaba casi segura de que las reacciones de Matt y Mimi eran provocadas por el subconsciente de ambos , pero aún así no estaba dispuesta a bajar la guardia.
-¿Y porque a ustedes no les agrada Mimi?
-Te equivocas, por si no te has dado cuenta a Andrew le agrada bastante Mimi.
Ese comentario no le agradó ni un poco al rubio pero aun así no hizo gesto alguno de desagrado y permaneció serio. Kaira lo miró de reojo y sonrió, sabía que aunque Matt no lo había demostrado aquel comentario no le había agradado ni un poco ya que ella se había encargado de poner sal a la herida.
-Sé que a Andrew le agrada Mimi, pero no me refería a él sino a ti y a tu hermana.
-¿Pero de dónde sacas esa idea? Nosotras apenas y la conocemos.
Respondió la chica fingiendo inocencia, pero Matt no pensaba dejársela tan fácil a la chica, quería una explicación y Kaira se la daría, así él podría saber que tanto sabían esos tres del pasado.
-He visto como la miran y es evidente que no les cae bien.
-Bueno eso tiene una respuesta sencilla, Keira está interesada en Andrew y Andrew está más que interesado en Mimi, así que creo que es normal que a mi hermanita no le agrade del todo.
-Lo entiendo de Keira, pero de ti.
Kaira sonrió, esa era su oportunidad, le dejaría a Matt más que claro su interés por él. Se acercó al rubio y tomó con una de sus manos el rostro del chico para después ponerse de puntitas y acercar sus labios peligrosamente a los de Matt. Matt intentó alejarse de la chica en cuanto ella posó su mano sobre su mejilla pero extrañamente no pudo hacerlo, era como si su cuerpo se encontrara paralizado, pero ¿Qué demonios estaba pasando?
-Yo estoy interesada en otra persona que al parecer también está interesado en Mimi.
Susurró la chica a escasos centímetros de los labios de Matt que intentaba desesperadamente moverse pero no podía, estaba paralizado.
Kaira sonrió, sabía que Matt no podía moverse y eso le agradaba, le gustaba saber que ella tenía el control de la situación y que Matt no podía hacer nada para evitar lo que ella tenía planeado hacer y eso era besarlo.
La puerta del salón se abrió, dejando entrar a Tai y a Sora que vieron extrañados la escena ¿Qué estaba pasando ahí? ¿Habían interrumpido algo?
Kaira se volteó en cuanto la puerta se abrió y se encontró con Sora y con Tai que miraban perplejos la situación y no le quedó de otra que liberar de su hechizo al rubio.
-¿Qué hacían?
Preguntó Sora un tanto molesta y dirigiéndose a su escritorio, Tai volteó a ver a su amiga un tanto extrañado, Sora parecía muy molesta por como había encontrado a Kaira y a Matt, pero bueno eso no le extrañaba ya que Sora estaba enamorada de Matt lo que se le hacía raro era que Sora exteriorizara sus sentimientos tal y cual lo hizo en el concierto de Matt, pero más aún le había extrañado el extraño brillo de aquel extraño collar que le había regalado Kaira a Sora aunque también pudiera que el brillo fuera causado por algún efecto del sol.
-Sólo hablábamos.
Respondió la chica de cabellos rosados alejándose de Matt para no provocar más a Sora, sabía que con esa piedra colgando en su pecho la pelirroja podía llegar ser muy peligrosa.
-Ya veo.
Contestó Sora tomando asiento y viendo con cara de pocos amigos a la chica que le sonrió.
Matt sintió como recuperaba el control de su cuerpo en cuanto Kaira se alejó de él, observó sus manos y vio como efectivamente ya respondían a sus ordenes, aquello había sido muy extraño.
-¿Te encuentras bien?
Preguntó Tai al ver que Matt no dejaba de ver sus manos, el asintió y volteó a ver a la pelirosada que tomaba asiento calmadamente ¿Qué le había hecho Kaira?
Era aún la hora del descanso cuando Yumi regresaba a su salón con un bento de comida entre sus manos, había dejado atrás a Izzy y a Michael porque quería hablar con su amiga que no había salido a almorzar ese día y que había estado durante toda la semana cabizbaja y eso ya les estaba preocupando a la pelirroja, Mimi no había querido comer y sabía que aquello no era bueno para la castaña que sufría de constantes desmayos. Corrió la puerta de su salón y se encontró con Mimi recostada sobre su mesabanco como si durmiera pero la castaña tenía los ojos abiertos aunque ausentes y parecía estar en otro mundo.
La pelirroja miró a su mejor amiga y se entristeció, al parecer la ausencia de Matt la deprimía mucho, si tan sólo Mimi no fuera tan terca y aceptara sus sentimientos por Matt ninguno de los dos estaría pasando por ese calvario, pero no, la cabeza dura de Mimi prefería estar sufriendo antes de admitir sus sentimientos hacia Matt.
Yumi entró y caminó hasta su amiga para después sentarse en el escritorio frente a la castaña y dejar al lado de esta un pequeño bento con comida que había comprado en la cafetería para su amiga.
-Mimi debes comer un poco, podrías volver a desmayarte.
-No tengo hambre.
-Me preocupas, come un poco.
Insistió la chica de ojos verdes y Mimi se sentó correctamente para comer un poco, se sentía triste y no tenía apetito pero tampoco quería preocupar a Yumi así que decidió comer aunque sin mucho ánimo.
- ¿Hasta cuando piensan seguir así tú y Matt?
-Ya te dije que es lo mejor para ambos.
- No lo creo así, he oído que Matt anda de un genio de los mil diablos y tú pareces alma en pena, ya no eres la misma lo necesitas.
Mimi suspiró y dejó los palillos sobre su escritorio Yumi tenía razón, una parte de ella necesitaba a Matt o mejor dicho toda ella lo necesitaba cerca, pero el le había pedido distanciarse y ella respetaba eso y sabía que era lo mejor para ambos sino quería que la historia se repitiera, pero de lo que no se daba cuenta ella era que con esa actitud sólo seguía al pie de la letra la historia de su pasado que ella tanto trataba de evitar.
-Es mejor dejar las cosas como están Yumi, por algo suceden las cosas.
Yumi infló las mejillas molesta y vio con reproche a su amiga, ella sabía que las cosas no se podían quedar así y Yumi Nanami no iba a dejar las cosas así, ella haría que Matt y Mimi se reconciliaran y que Mimi se diera cuenta de lo que sentía por Matt así fuera lo último que hiciera, estaba decidido, Yumi Nanami tendría que entrar en acción para regresarle la felicidad a sus amigos.
La hora de salida llegó y Tai y Matt esperaban a Sora en las puertas de la escuela, la pelirroja había ido a recoger unas cosas de su casillero y le había pedido a Tai que la esperaran motivo por el cual los chicos se encontraban esperándola.
Matt estaba recargado en un árbol con sus brazos cruzados mientras que Tai miraba hacia los campos para ver si miraba a Sora pero no visualizaba a la pelirroja por ningún lado.
-Como tarda.
Gruñó Matt molesto, estaba harto de estar en la escuela y lo único qué quería era irse a su casa y ya lo hubiera hecho sino fuese porque Tai le pidió que le hiciera compañía en lo que llegaba Sora.
-No ha de tardar.
Contestó Tai volteando a ver a su mejor amigo que tenía cara de pocos amigos, pero eso no le extrañó para nada a Tai, el rubio había estado de malas desde que había dejado de ir a visitar a Mimi y Tai podía jurar que cada día que pasaba el mal genio en su amigo iba empeorando. Si Matt y Mimi no arreglaban las cosas pronto no sabía hasta donde llegaría la amargura de su amigo que iba cada día peor.
-Eso dijiste hace 15 min.
Protestó el rubio desviando su mirada hacia los estudiantes que ya se marchaban a casa justo como él quería hacerlo pero que gracias a Tai no podía hacer, siguió observando como todos se marchaban a su casa cuando la figura de cierta castaña llamó su atención, Mimi se dirigía sola hacia la salida y él siguió con su mirada cada movimiento de ella deseando ir hasta donde Mimi se encontraba pero no lo hizo permaneció en su lugar solamente deseando estar con ella sin poder hacerlo.
-Deberías hablar con ella.
Comentó Tai al ver la forma con que Matt miraba a Mimi, desde que la chica apareció en la vista de Matt el rubio se quedó embelezado viéndola, observando cada detalle en ella, pero Matt era tan tonto y tan orgulloso que Tai estaba seguro que por más que Matt se estuviera muriendo de ganas por hablarle a Mimi no lo haría.
-No tiene caso, ya te dije lo que me dijo.
-¿Y? eso no impide que sean amigos.
-Al parecer ella ya tiene un nuevo amigo.
Dijo Matt dolido al ver como Andrew se acercaba a Mimi y le decía algo para después irse juntos. Tai vio la escena al igual que Matt y una vez que Andrew y Mimi desaparecieron de su vista se giró a ver a su amigo que se encontraba con su mirada perdida en el suelo ¡Maldición! ¡Matt era un idiota! ¿Cómo era posible que permitiera eso? Si Andrew se estaba acercando a Mimi era por que el idiota de su amigo no hacía nada para impedirlo.
-Es tu culpa que ella esté con Andrew, tú le dejaste el camino libre al alejarte de ella, eres un idiota así que no te quejes.
Protestó Tai molesto y cruzándose de brazos por la terquedad del rubio. Matt volteó a verlo pero esta vez no estaba molesto ni tampoco protestó ya que en el fondo sabía que Tai tenía razón.
Desde que habían llegado a esa ciudad aprovechaba la hora de salida para ir a la biblioteca y leer libros de artes oscuras que le permitían desarrollar por completo sus poderes y lo estaba logrando, en un corto tiempo había logrado dominar sus poderes en un 70 % sólo esperaba que su hermana Kaira no se enterara, Kaira pensaba que ella no había despertado sus poderes aún y Keira creía conveniente que su hermana siguiera pensando eso, así ni ella ni nadie se interferiría en sus planes.
Keira dio la vuelta a la hoja, la sección del libro en la que ahora se encontraba la peliazul era en la de hechizos, había unos muy interesantes pero no le servían de nada por el momento, por lo menos no para lo que ella quería lograr y eso era que todos olvidaran toda esencia de Mimi o por lo menos que Andrew la olvidara, pero hasta el momento no había logrado encontrar ningún hechizo que la ayudara a lograr ese cometido.
Dio la vuelta nuevamente a la hoja y la imagen que cubría todo lo largo de la página a su derecha llamó por completo su atención, en ella se encontraba dibujado el collar que su hermana le había regalado a Sora y el cual al parecer tenía como nombre "Collar de los corazones negros." comenzó a leer la siguiente hoja donde se encontraba toda la explicación sobre aquel misterioso accesorio. Según ese libro el collar que Kaira le había regalado a Sora causaba varios efectos el poseedor.
El primero y más importante era que ese collar sacaba a la luz todos los sentimientos negativos de una persona, sentimientos como el odio, los celos, el resentimiento, la ira entre otros eran revelados y acumulados en los corazones del portador a tal grado que se hacían insoportables.
El segundo efecto que causaba este collar recaía en el primero, todos los sentimientos negativos acumulados en el corazón del portador eran triplicados, es decir si la persona que traía el collar se molestaba por algo, esta molestia se podía convertir en una ira incontrolable.
El tercer efecto del collar era ir matando poco a poco los sentimientos buenos tales como el amor, la bondad y el perdón provocando que la persona dueña del collar poco a poco se sumergiera en una profunda oscuridad que terminaría por consumirlo por completo.
El último efecto del collar era que hacía al portador completamente manipulable en manos de quien conociera el hechizo correcto para activar esta última función en el collar.
Keira cerró el libro y se preguntó ¿de dónde su hermana había conseguido tan poderoso collar ?y si ¿Kaira conocía los peligrosos efectos del mismo? Volvió a abrir el libro en la misma página y siguió leyendo al parecer existían dos collares gemelos con el mismo poder y si Kaira le había dado uno a Sora ¿Dónde estaba el otro?
El reloj en su muñeca sonó anunciando que era hora de irse a casa, tenía programada la hora para irse antes de que su ausencia levantara sospechas entre Andrew y Kaira. Tomó sus cosas y se dirigió al mostrador para pedir prestado el libro y poder llevárselo a casa, quien diría que en esa escuela hubiera libros tan interesantes.
Salió de la biblioteca y caminó por los pasillos sin poder dejarse de cuestionar sobre el tema. ¿Kaira sabría el poder tan peligroso que tenía ese collar? ¿Y si lo sabía su hermana era tan cruel como para sacrificar a Sora para sus fines? Ahora que conocía para que servía ese collar entendía un poco más los planes de su hermana, Kaira no quería mancharse las manos y por eso haría que Sora hiciera el trabajo sucio, dejaría que los celos, la envidia y el odio de Sora se encargara de separar a Matt y a Mimi pero ¿Con que fin? ¿No era más fácil lanzar un hechizo? No, claro que no porque algo que los hechizos no podían destruir era el amor y ella lo sabía a la perfección puesto que eso había querido hacer al principio, matar el amor que Andrew sentía por Mimi, pero siendo el amor la fuerza más poderosa que puede haber, le resultó imposible lograr su primer cometido, por eso ahora optaba por el olvido, quería borrar la presencia de Mimi en todos y cada uno de sus conocidos para así no tener que pelear con el recuerdo de la castaña. Pero Keira aún no sabía como conseguirlo aunque estaba dispuesta a lograrlo. En cambio su hermana parecía tener un buen plan aunque ella aun no lograba descifrarlo del todo.
Bajó las escaleras con cuidado sin poder quitar de su mente el tema del collar, Sora tenía uno pero ¿Dónde estaba el otro? ¿Quién lo tenía? Y más importante aun ¿De dónde había sacado Kaira aquel collar? ¿Acaso su hermana ya lograba manipular sus poderes al 100%? No lo sabía pero lo mejor era que ella se diera prisa con su plan antes de que Kaira quisiera implementar el suyo.
-Ya viene Sora.
Anunció Tai con una amplia sonrisa y con su vista fija en su amiga que se dirigía hacia ella, pero antes de que la pelirroja pudiera llegar se oyó la voz de una chica llamando a Matt.
-Bonjour Matt.
Gritó la francesa pasando por un lado de Sora y dirigiéndose al rubio. Sora al ver pasar a la chica de cabellos dorados frunció el ceño y sintió unas terribles de golpearla, odiaba como esa francesa le hablaba con tanta familiaridad a Matt y ese odio se le hizo insoportable ese día.
-Matt crees que…
Catherine se frenó en seco cuando vio que la pelirroja se atravesó en su camino impidiéndole el paso y viéndola con cara de pocos amigos.
-A nosotros también nos alegra verte, no es necesario que te acerques más a Matt.
Catherine estaba sorprendida por la actitud de Sora y no sólo ella, Tai también lo estaba nunca había visto actuar a Sora de esa manera, bueno a excepción del día de navidad, ese día Sora no era la misma chica que el conocía y la Sora que miraba en esos momentos se parecía más a la chica que estaba con él en noche buena que a la Sora que era su mejor amiga de toda la vida y eso no podía para nada ser bueno. Bajó su mirada al pecho de Sora y se talló los ojos para comprobar que lo que miraba era cierto, podía jurar que había vuelto a ver aquel extraño destello proveniente de la piedra morada que ahora portaba Sora sobre su pecho y que había sido regalo proveniente de las gemelas.
La rubia frunció el ceño al ver que la pelirroja le impedía paso, molestar a Mimi era divertido, la castaña era muy graciosa cuando armaba sus escenas de celos pero la pelirroja no lo era, se notaba a simple vista que Sora era más agresiva pero aún así Catherine no se dejaría intimidar.
-Matt hoy si puedes acompañarme a mi casa ¿verdad?
Insistió la chica ignorando por completo a Sora y pasándole por un lado a la pelirroja acto que hizo enfurecer a Sora aún más, sin darse cuenta Catherine en esos momentos estaba jugando con fuego.
-No puede.
Dijo de manera brusca y apartando a la chica del rubio que no tenía ni un interés en la pelea de las dos chicas, él sólo quería irse a casa.
-Deja que él conteste.
Protestó la rubia al verse alejada de Matt y mirando molesta a Sora que también la fulminaba a ella con la mirada.
-Ya llegó Sora, supongo que ya me puedo ir.
Habló esta vez Matt a lo Tai asintió con torpeza, él trataba de pensar un modo en que esas dos chicas no se agarraran a golpes y Matt actuaba como si nada pasara ¿Qué le pasaba a su amigo?
El rubio tomó su mochila y se fue del lugar sin darle importancia al hecho de que Sora y Catherine casi se peleaban por él, eso no le interesaba, él lo único que quería era regresar a su casa y encerrarse en su habitación hasta que el día terminara.
Sora sonrió victoriosa al ver a Matt partir, había logrado impedir que la francesa esa se fuera con Matt y se sentía orgullosa de ella misma por ese logro, en cambio Catherine miró con tristeza a Matt, no le preocupaba tanto el hecho de que se hubiera ido sin ella al fin y al cabo ya estaba acostumbrada a eso, lo que le entristecía en realidad a la chica era que tanto Matt como Mimi habían estado más que deprimidos desde que empezó la semana y desde su punto de vista las cosas no estaban bien así que ella tenía que hacer algo para que sus amigos se animaran de nuevo.
La rubia despegó su vista de Matt y la fijó en la pelirroja frente a ella que sonreía victoriosa y eso molestó a Catherine quien no pensaba quedarse con los brazos cruzados y le daría a la chica donde más le dolía. La primera vez que conoció a Sora, Catherine pudo notar cierta reacción de celos en la pelirroja al verla a ella con Tai y Catherine aprovecharía esos celos para fastidiarla ya que nadie se burlaba de Catherine Dómine.
-Tai tú sí puedes acompañarme a mi casa ¿cierto?
Tai se sonrojó notoriamente al oír lo que le pedía la rubia, volteó a verla y quedó totalmente perdido en los ojos de la chica, ¿Cómo podía decirle que no a una carita tan linda?
-Claro cuando quieras.
Contestó el chico idiotizado ante la angelical figura de la rubia que tenía frente a sus ojos.
-¿Entonces que te parece si nos vamos juntos?
-¡Sí por supuesto!
Contestó de manera entusiasta y dispuesto ponerse en marcha para acompañar a aquella diosa de la belleza que le sonreía coquetamente sino fuese porque sintió que alguien lo jaló hacia atrás con tal fuerza que lo tiró al suelo.
-¿Qué te pasa Sora?
Protestó el chico al verse en el suelo, pero cuando alzó su vista para ver a su amiga sintió como los nervios se le pusieron de punta, Sora lo miraba de una manera asesina y Tai podía jurar que Sora tenía un aura negra rodeándola, nunca antes Sora le había dado tanto miedo como en ese momento.
-Siempre me acompañas a mi casa.
Dijo la pelirroja con su mirada inquisidora sobre Tai quien tragó saliva nervioso, temía contradecir a Sora que en esos momentos parecía más un demonio que su amiga de la infancia aunque por otra parte también quería acompañar a aquella angelical rubia que le sonreía ¿Qué era lo que iba a hacer?
Catherine sonrió, justo como lo había esperado Sora se había puesto celosa y esa era la reacción que quería causar en la chica aunque sentía un poco de pena por Tai quien era la víctima de los exagerados celos de su amiga así que ella lo ayudaría un poquito.
-En ese caso ¿Qué te parece si lo dejamos para otro día Tai?
-¿eh?
Tai se puso de pie y miró decepcionado a la francesa ¡maldición! Por culpa de Sora había perdido una gran oportunidad.
-Pero mañana podríamos ir a comer.
La cara de Tai de iluminó, aún tenía una oportunidad.
-¡Me parece perfecto!
Contestó Tai emocionado para después sentir un fuerte pellizco en su brazo.
-¿Qué dijiste?
Refunfuñó Sora entre dientes a la par que pellizcaba con fuerza al pobre de Tai quien sólo sudó frío y decidió cambiar su respuesta.
-Ahora que lo recuerdo mañana no puedo, le prometí a Sora que la llevaría por un helado.
-Bueno entonces será otro día.
Contestó la rubia con un puchero de decepción en su rostro. Tai no podía creer que estaba dejando ir una oportunidad de oro y todo porque a Sora no le caía bien Catherine ¡No! Él no podía dejar de ir esa oportunidad que era única en la vida, no importaba si Sora le arrancaba el brazo con sus pellizcos él no desaprovecharía la oportunidad que se le estaba presentando.
-El fin de semana.
Dijo Tai antes de que la rubia se fuera. Sora soltó un gran ¡¿Qué? Que dibujó una sonrisa a Catherine quien decidió seguir con el juego.
-¿Enserio?
Preguntó la rubia emocionada y Tai sonrió ampliamente hasta que volvió a sentir un fuerte pellizco en su brazo, pero esta vez no pensaba retractarse por más que Sora lo pellizcara.
-Claro el fin de semana lo tengo libre.
Dijo con dificultad el moreno y con los ojos cristalinos, el pellizco de Sora era doloroso pero aun así no se dejaría vencer. Al oír la respuesta de Tai la pelirroja aumentó la fuerza en su pellizco y ahora si Tai no lo soportó más.
-Aaaa ahora que recuerdo sí tengo un compromiso, dije que llevaría a Sora al cine.
-Ya veo es una lástima.
Se quejó la rubia para después sonreír, había logrado lo que quería y eso era molestar a Sora aunque aún le faltaba la cereza del pastel.
-Será en otra ocasión, nos vemos luego Tai.
Se despidió la chica depositando un beso en la mejilla del moreno quien casi se derrite en el suelo al sentir tan dulce contacto en su mejilla.
Sora sintió como los pelos se le ponían de punta ante tal acto y pellizcó nuevamente a su amigo para hacerlo reaccionar pero esta vez el pellizco no hizo efecto por más fuerte que la pelirroja lo pellizcó Tai siguió idiotizado y babeando con su vista fija en la figura de la rubia que se alejaba de él.
-Deja de babear.
Se quejó Sora pellizcándolo con más fuerza pero nada parecía dar resultado.
-Adiós Catherine…
Respondió a cambio Tai con una mano en su mejilla justo donde Catherine había depositado su beso, al ver esto, Sora pudo sentir como una vena comenzaba a palpitar en su sien y no lo toleró más y estrelló su puño sobre la cabeza de su amigo quien cayó inconsciente y al cual le aparecieron rodando sobre su cabeza en vez de pajaritos pequeñas Catherines besando a pequeños Tais mientras que las pequeñas rubias decían "nos vemos" "nos vemos"
Sora se golpeó la frente con su palma, Tai era tan patético y lo peor era que a ella no le quedaría de otra más que llevarse al idiota de su amigo a rastras hasta su casa ya que el moreno seguía viendo a las pequeñas Catherines rondándole en la cabeza.
Catherine se dirigió a los casilleros, Michael le había dicho que estaría ahí mientras ella hacía su intento diario de convencer a Matt de irse con ella. Entró a los casilleros y sonrió al ver a Michael recogiendo unas cosas de su casillero.
-Listo podemos irnos.
Anunció la rubia y Michael volteó a verla.
-Tardaste pensé que esta vez me iría solo.
-Sabes que Matt siempre me dice que no.
-No entiendo entonces porque sigues insistiendo.
Catherine sonrió al parecer su amigo estaba un poquitín celoso porque pensaba que lo iba a cambiar pero la verdad era que Catherine no cambiaria a su amigo Michael por nada ni por nadie, él era el único amigo incondicional y verdadero que había conocido desde que llegó a esa ciudad, Yumi e Izzy también eran sus amigos e inclusive a Mimi la consideraba su amiga, pero ninguno de ellos era como Michael, el rubio era muy especial para ella.
-Creo que lo hacía más para molestar a chica de ojos bonitos es divertido verla cuando se enoja pero ahora que chica de ojos bonitos está deprimida no es divertido, la chica agresiva esa hasta me da miedo.
-¿Chica agresiva? ¿A quien te refieres?
-Creo que se llama Sora, aún no estoy muy segura.
-Sí es lo más seguro, ella también está interesada en Matt. ¿Qué te parece si nos vamos a casa?
-Sí claro.
Contestó quedamente la rubia mirando con preocupación a su amigo, tenía días que Michael había estado deprimido por la relación tan cercana de Mimi y Matt, ella sabía que Michael estaba interesado en la castaña pero al parecer para mala suerte de Michael, Mimi estaba más interesada en Matt y Catherine sabía que ella no podía hacer nada al respecto más que apoyar a su amigo en lo que pudiera pero ahora que Michael miraba triste a Mimi por causa de Matt, su amigo parecía haberse deprimido aún más, al parecer a Michael lejos de alegrarle la separación de Matt y Mimi le entristecía ver a la castaña en ese estado tan depresivo y bueno tal vez en esa situación Catherine si podría hacer algo, podía hacer que Matt y Mimi se reconciliaran para devolverle un poquito de felicidad a su amigo y lo haría, ahora más que nunca estaba decidida a hacer que Matt y Mimi se hablen por el bien de ambos pero más que nada por Michael ya que si Mimi era feliz Michael podría volver a ser feliz.
-¿Pasa algo?
Preguntó el rubio al ver a su acompañante sonreír de la nada, al parecer Catherine estaba pensando en algo muy gracioso o muy bueno ya que tenía una amplia sonrisa adornando su rostro.
Catherine lo miró y su sonrisa se ensanchó, antes de hacer cualquier cosa quería asegurarse de que sus suposiciones eran correctas y que un poco de felicidad volvería a Michael si Mimi volvía a ser feliz al lado de Matt.
- Michael sé que estas interesado en Mimi.
Comenzó a hablar la chica ocasionando un evidente sonrojo en su amigo, Michael nunca pensó que era tan obvio en sus sentimientos.
-Bueno sí, pero eso ¿Qué tiene que ver?
-Bueno que sé que por ella has estado deprimido, pero dime ¿Qué prefieres, que ella y Matt sigan separados o que se reconcilien?
- Que se reconcilien, Mimi no ha sido la misma desde que ya no ve a Matt.
-Pero ¿Qué no es mejor para ti que ellos ya no estén juntos?
-No sí Mimi ya no va sonreír por eso, tienes razón al decir que me interesa pero no es sólo interés el que siento por ella, yo la quiero y más que nada quiero que sea feliz y si ella es feliz con Matt supongo que yo también lo seré de cierta forma al verla a ella sonreír.
Catherine se quedó sin palabras, los sentimientos de Michael hacia Mimi eran hermosos, Catherine toda su vida había soñado que alguien la quisiera de esa manera pero para su desgracia no había conocido a ningún chico que la quisiera de esa forma, la rubia parecía tener la mala suerte de sólo encontrarse con patanes que sólo se interesaban en el físico y que nunca la habían querido de esa forma tan intensa con que Michael quería a Mimi.
-Has de creer que soy ridículo.
Dijo Michael apenado al ver que Catherine se había quedado sin palabras seguramente ella pensaría que era patético.
-No para nada Michael, creo que es fantástico que quieras a una persona de esa manera.
Se apresuró a decir la chica antes que Michael pensara mal, ella para nada lo creía ridículo, es más consideraba tierno de su parte pensar de esa manera. Michael le sonrió y Catherine no pudo evitar sonrojarse ante la sonrisa de su amigo, no cabía duda que Michael era un chico muy lindo.
Tai y Sora caminaba con rumbo a casa de la pelirroja, durante todo el trayecto Tai no había dejado de sobarse su adolorido brazo que tenía marcado el fuerte pellizco de Sora.
-No tenías por que pellizcarme tan fuerte.
Se quejó el moreno sin dejar de sobar su brazo y mirando con reproche a su amiga que seguía ofendida por la actuación de su amigo frente a la francesilla esa.
-Tú tienes la culpa por actuar como un idiota frente a esa chica.
-Se llama Catherine y no actué como un idiota.
-Entonces ¿Por qué no dejabas de babear?
-Porque es hermosa…
Contestó Tai empezando a babear de nuevo con tan sólo recordar a la bella rubia sonriéndole. Sora sintió como los nervios se le volvían a poner de punta al ver la expresión de su amigo y sin poderse contener, golpeó con su puño el adolorido brazo de Tai quien despertó de su ensoñación de la peor manera.
- Auch! Sora! No tienes porque golpearme, cualquiera diría que estás celosa.
Sora se sonrojó notoriamente al oír lo último dicho por Tai, ella no estaba celosa, era sólo que… que… sólo no soportaba que su mejor amigo actuara como un idota sólo por una chica, eso era patético, sí eso era se molestaba porque Tai parecía idiota pero para nada estaba celosa.
-Sora…
-No estoy celosa, yo no tengo porque ponerme celosa.
Protestó la chica continuando su camino derecho y sin darle oportunidad a Tai de hablar.
-Pero Sora yo…
-¡Ya te dije que no estoy celosa Tai! No tengo porque estarlo, es sólo que no soporto que actúes como un idiota cada vez que estas frente a esa chica, pero eso no quiere decir que yo esté celosa yo sólo…
-Sora sólo quería decir que ya nos pasamos tu casa.
La interrumpió el moreno y Sora se detuvo y volteó hacia atrás para ver que efectivamente se habían pasado de largo su casa, la pelirroja sintió como los colores se le subían al rostro, por estar alegando sobre sus supuestos celos que ella aseguraba no sentir, no se había dado cuenta que había pasado de largo su casa.
-Es tu culpa, para que me haces enojar.
Protestó la chica dándose la vuelta muy digna y con la cabeza en alto, ella no pensaba verse igual de patética que Tai así que decidió echarle la culpa de todo al pobre de Tai.
Tai miró como Sora se regresaba con dignidad a su casa alegando que todo había sido culpa de él para después comenzar de nuevo con su discurso de que ella no se había puesto celosa tal parecía que trataba de convencerse más así misma que a él.
Andrew había acompañado a Mimi hacia su casa y se había dado cuenta que hacerla sonreír había sido más que difícil, al parecer la castaña extrañaba demasiado a Matt.
-Llegamos.
Anunció el chico, Mimi alzó su vista y asintió con una sonrisa en sus labios dispuesta a entrar a su casa sino fuese porque escuchó la voz de T.K llamándola a lo lejos, la chica se volteó junto con Andrew y vio al pequeño rubio y a Kari acercarse hacia ellos.
-Hola chicos, ¿qué los trae por aquí?
-íbamos al centro comercial.
Respondió la menor de los Yagami dirigiéndole una mirada curiosa al acompañante de la castaña quien se dio cuenta de esa mirada.
-Perdonen, no los he presentado, chicos él es Andrew y Andrew ellos son T.K y Kari, T.K es el hermano menor de Matt y Kari es la hermana menor de Tai.
-Sí recuerdo haberlos visto en el partido, es un placer conocerlos chicos.
Respondió Andrew con una sutil reverencia que se vio correspondida por los dos chicos que de igual manera respondieron a Andrew según el protocolo de presentación.
-¿Y dónde está mi hermano? Él siempre te acompaña.
- Bueno él…
- Tenía cosas que hacer por eso yo la acompañé.
- Así es, estaba ocupado con algo de la banda y Andrew se ofreció a acompañarme.
Finalizó Mimi dirigiéndole una mirada de agradecimiento a Andrew quien le sonrió amablemente.
-Ya veo.
Contestó T.K no muy convencido, él conocía a la perfección a su hermano y sabía que él no dejaría a Mimi sola con Andrew así que algo debió de pasar para que Matt no estuviera con Mimi.
-Bueno chicos yo me tengo que ir, fue un gusto conocerlos, Mimi nos vemos mañana.
-Sí hasta mañana Andrew.
Se despidió la castaña con una sonrisa a diferencia de T.K y Kari quien sólo asintieron en señal de despedida.
-Nosotros también nos tenemos que ir, nos vemos luego Mimi.
-Sí esta bien Kari, nos vemos luego chicos.
-Hasta luego Mimi.
Se despidió T.K y él junto con Kari esperó a que Mimi entrara a su casa, la castaña se despidió por último con su mano de los chicos y acto seguido entró a su casa. T.K y Kari también se despidieron con la mano de Mimi, pero una vez que la castaña cerró la puerta voltearon a verse preocupados, ambos habían reconocido a Andrew de inmediato y el hecho de que Mimi estuviera acompañada por el rubio en vez de Matt les preocupaba bastante.
-Algo pasó para que mi hermano acompañe a Mimi a su casa.
-¿Crees que se hayan peleado?
Preguntó Kari preocupada y reanudando su camino al igual que T.K.
-No lo sé, pero sabía que Andrew no tardaría en aparecer y que las cosas se complicarían cuando él apareciera, pero no creí que tan pronto.
-Estoy preocupada.
-Yo también, pero no podemos hacer nada más que averiguar que es lo que pasa y esperar a que las cosas se arreglen por si solas.
-Supongo que no tenemos otra opción.
Respondió Kari en un suspiro, odiaba no poder hacer nada para ayudar, ella al igual que T.K sabía que ese momento en que ellos no podrían hacer nada llegaría tarde o temprano pero nunca pensó que fuera tan frustrante, pero ni modo, no había más que hacer más que esperar a ver que pasaba.
Siguiente capitulo: Operación cupido parte 1 publicación : Viernes 30 de diciembre
Mimato196
Mayo 2007
