Hola a todos! ¿como pasaron la navidad? espero que bien Bueno ya viene el año nuevo y espero que lo disfruten, bueno aquí les dejo un nuevo capitulo y espero que lo disfruten :)

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Operación Cupido.

Parte 1

Japón, Odaiba Viernes 6:00pm.

Todos, absolutamente todos sus amigos habían conspirado para que ella se encontrara en esa situación tan comprometedora y tan vergonzosa, miró a Matt de reojo y él se miraba muy tranquilo recargado en la pared, con los brazos cruzados y sus ojos cerrados mientras que ella llevaba más de 5 minutos golpeando la puerta del cuarto del conserje en el cual ella y Matt se encontraban encerrados y gritando como una loca para que la dejaran salir,

-No hasta que arreglen sus problemas.

Oyó la voz de Yumi desde afuera, maldita Yumi, sabía que ella era la mente maligna que había ideado todo ese enredo.

-Nosotros no tenemos ningún problema, díselos Matt.

Alegó la castaña volteándose a ver a Matt en busca de apoyo pero el rubio no hizo nada ni siquiera se inmutó un poco.

-Matt ayúdame.

-No te va abrir hasta que la convenzas de que todo esta bien.

-¡Entonces díselo!

Protestó la chica, le desesperaba que Matt no hiciera nada para mejorar la situación en que se encontraban, sólo permanecía ahí parado sin hacer nada.

- No tiene caso no me va a creer.

Contestó Matt abriendo sus ojos para verla directamente, Mimi sintió como todo en ella se estremecía con tan sólo una mirada de Matt y eso la hizo desear más que nunca salir de ahí, no es que le molestara estar con él, es más prefería quedarse encerrada con él que con cualquier otra persona pero el problema es que estaba muy nerviosa demasiado nerviosa, tanto que hasta sintió que sus piernas le fallarían cuando Matt volteó a verla y su corazón ni hablar, estaba segura que sólo era cuestión de tiempo para que saliera de su pecho por lo rápido que palpitaba.

Mimi desvió su mirada de la de él, estaba sonrojada y lo sabía y no quería que Matt se diera cuenta de ello por lo cual intentó relajarse pero parecía imposible conociendo la situación en que se encontraban los dos.

-¡Yumi te voy a matar cuado salga de aquí!

-Ya verás que me lo agradecerás.

Contestó la pelirroja desde afuera, Mimi infló sus cachetes molesta, a veces su mejor amiga era odiosa.

-¡Déjanos salir!

-Ya te dije que no hasta que resuelvas tus problemas con Matt y cómo sé que eso llevará tiempo nosotros regresaremos en una hora para ver como siguen las cosas.

-¿Una hora no se te hace muy poquito tiempo?

Ese era Tai, él también estaba involucrado en todo ese asunto y sabía que sería hombre muerto en cuanto Matt saliera de ese lugar así que quería prolongar su vida un poco más.

-Tienes razón, regresaremos en dos horas, nos vemos luego chicos.

Se despidió Yumi con una sonrisa en sus labios, estaba orgullosa de si misma por ser tan ingeniosa y más aún porque sabía que su plan sería todo un éxito.

-¡No nos dejen aquí! ¡Déjenos salir!

Se quejó Mimi golpeando la puerta con furia, dos horas era demasiado tiempo, no podían dejarlos a ella y a Matt tanto tiempo encerrados en ese lugar, además no tardaba en oscurecer y la única luz que entraba a ese diminuto cuarto era la del sol que atravesaba por una pequeña ventana.

-Si la ocupan les dejamos una vela con unos fósforos, sólo es cuestión de que los busquen.

Esta vez el que había hablado era T.K, la idea de la veladora había sido de él y de Kari con la intención hacer la estancia de los dos chicos en ese lugar más romántica.

-¡Que buena idea chicos! Eso le dará un buen toque al ambiente.

Celebró Yumi con una amplia sonrisa en sus labios estaba segura que su plan sí daría resultado y más con la ayuda de T.K y Kari quines se voltearon a ver y se sonrieron al oír el festejo de la pelirroja.

Mimi bufó molesta desde adentro, ¡maldita Yumi lo estaba disfrutando! Pero ya se la pagaría su amiga. Mimi volvió a bufar molesta, debió sospechar que Yumi tramaba algo, la pelirroja había estado actuando muy rara toda la semana y esa mañana ni si quiera le había visto el polvo a excepción de la hora libre en la cual ambas amigas había hablado pero a partir de esa plática no había vuelto a saber de su amiga, seguramente porque se encontraba conspirando contra ella y también debió predecir que ese no sería un buen día después de todo parecía que ese viernes ella se había levantado con el pie izquierdo.

Japón, Odaiba Viernes 8:00 am. (10 hrs. Antes)

¡Tarde, tarde, tarde! Era en lo único en que podía pensar mientras corría por toda su casa buscando sus cosas para después salir corriendo de su casa lo más rápido que sus pies le permitían, tenía que llegar antes que su profesora sino quería empezar de nuevo con su colección de ensayos de 5,000 palabras que siempre le dejaban cuando llegaba tarde a su clase de historia.

Mimi salió corriendo sin ni siquiera tener el cuidado de cerrar la reja de su casa y murmurando algo de la hora y de lo que le pasaría sino alcanzaba a llegar antes que su maestra. Esta escena de Mimi corriendo mientras murmuraba que tenía que llegar a tiempo causó una sonrisa en Matt quien caminaba tranquilamente hacia su escuela y había alcanzado a ver a Mimi salir corriendo, al parecer la castaña había regresado a su mala maña de levantarse tarde.

- Deberías arreglar tus problemas con ella.

Dijo una voz detrás de él que lo hizo voltear, sin darse cuenta se había quedado parado como un tonto observando a la castaña. Matt se volteó y se encontró con su amigo de lentes y cabellos azules que lo miraba severidad, Joe al igual que todos en la escuela sabía que Matt y Mimi tenían problemas y aunque le dolía aceptar que la castaña tenía un interés en su amigo el haría lo correcto y haría entrar en razón a Matt para que arreglara las cosas con Mimi y así ella pudiera volver esbozar esa linda sonrisa que Joe tanto amaba.

-Joe…

Murmuró el rubio al percatarse de quien se encontraba atrás de él.

-Sabes a veces el orgullo no es bueno.

-¿De que hablas?

-De que deberías arreglar tus problemas con Mimi, no sé cual sea el problema que tiene pero es obvio que los está afectando a ambos y tú deberías hacer algo para remediarlo.

-No sé de que me hablas yo no tengo ningún problema con ella.

Protesto el rubio molesto y volviendo a reanudar su camino, odiaba que todo el mundo se quisiera meter en sus problemas con Mimi, aquello era algo que sólo le incumbía a ella y a él, los demás no tenían porque involucrarse.

- Vamos Matt, todos en la escuela ya se dieron cuenta de que ustedes tienen problemas.

-Escúchame bien Joe, Mimi y yo no somos una pareja por lo tanto no tenemos que estar todo el tiempo juntos además por si no te has dado cuenta ella ya tiene un nuevo amigo y su nombre es Andrew.

- A lo que sé tú amistad con ella era especial y no se comparaba ni un poco con la amistad que tiene con ese chico que mencionas, así que deja de ser tan inmaduro y arregla las cosas con Mimi, ella te extraña, se le nota, ya no sonríe como antes y es tú culpa, así que piénsalo.

Finalizó el peliazul dejando atrás al rubio que se quedó pensativo, en esos momentos Joe tenía muchas ganas de golpear a Matt por hacer sufrir a Mimi y por tirar a la basura una relación por la cual él hubiera dado cualquier cosa, pero sabía que esa no era la mejor solución además que los golpes nunca habían sido lo suyo así que prefería hacer entrar en razón a su amigo con palabras frías en vez de que con los golpes.

Japón, Odaiba Viernes 8:15 am.

-¡Perdone por llegar tarde prometo que no volverá a pasar!

Se excusó Mimi a la par que abría la puerta y miraba a su maestra de historia que frunció el ceño, Tachikawa no solamente llegaba tarde a su clase sino que además interrumpía su clase entrando al salón de esa manera tan abrupta, aquello era imperdonable y ameritaba un castigo severo.

-10,000 palabras.

Dijo la mujer mirando con severidad a la castaña quien abrió los ojos como platos, al parecer la tarifa por llegar tarde había aumentado considerablemente.

-¿Qué? Pero antes eran 5,000

Protestó la castaña, si apenas y podía con 5,000 palabras no quería ni imaginarse como le haría con 10, 000.

-Y siguen siendo 5,000 señorita Tachikawa, pero le agregué otras 5, 000 por interrumpir mi clase, debería aprender a tocar la puerta.

Dijo la mujer con una sonrisa en los labios y entregándole un grueso libro a la castaña quien miró asustada el volumen que sostenía en sus manos tardaría semanas en leerlo y meses en terminar su reporte de 10,000 palabras.

-Pero…

Intentó protestar pero apenas y había salido la primera palabra de sus labios su maestra la había interrumpido con un "sin peros" y la sacó del salón cerrando la puerta en su cara. Mimi suspiró resignada, había iniciado su día de la peor manera y todo por levantarse tarde, tomó asiento en el suelo recargada en la pared frente a su salón y hojeo el grueso libro, jamás terminaría de leerlo así que lo mejor era que fuera empezando. Abrió el libro en la primera hoja y empezó a leer las primeras líneas pero sin darse cuenta se vio perdida en sus pensamientos de nuevo recordando la visión que había tenido ese mismo día en la madrugada.

Japón año 1602

Era la temporada de primavera, el viento soplaba levemente moviendo sus largos cabellos con suavidad, Mimi se encontraba saliendo del palacio para dirigirse al jardín y ya podía oír la armónica de Yamato que sonaba con aquella melodía que el rubio sólo tocaba en dos ocasiones, cuando le molestaba algo o cuando ella se lo pedía y como ella no se lo había pedido lo más probable era que Yamato tenía algún problema y creía saber cual era, al parecer Yamato ya se había enterado.

Caminó hasta el árbol de cerezo donde se encontraba su amigo sentado se paró frente a él y esperó a que terminara de tocar aquella triste pero hermosa melodía que ella tanto amaba.

Yamato abrió los ojos una vez que terminó de interpretar aquella melodía y lo fijó en la chica parada frente a él, sintió como un nudo se hizo en su garganta, aún no podía creer que Mimi se iría y lo dejaría solo.

-¿Qué te pasa?

Preguntó la castaña tomando asiento al lado de él, Yamato guardó su armónica y desvió la mirada de la chica se notaba a simple vista que algo le incomodaba y que no quería hablar pero aún así ella lo haría hablar.

-Supe que te vas.

Dijo sin mirarla, Mimi sonrió enternecida, estaba segura que Yamato tocaba su armónica porque estaba molesto por el hecho de que ella se iría por un tiempo, la verdad es que ellos nunca se habían separado desde que eran niños y el separarse era algo que resultaba muy difícil tanto para ella como para él.

-Sólo será un mes.

Respondió ella mirando hacia el cielo, ella también tenía ganas de llorar pero esperaba que viendo las nubes con forma de algodón aquellas ganas desaparecieran de ella.

Yamato no respondió, sólo permaneció en silencio apretando sus puños con fuerza, ¿qué más daba si fuera un mes o una semana? el tiempo no importaba lo que le importaba y le dolía es que él estaría lejos de ella ¿Cómo esperaban que viviera todo un mes sin Mimi? Ella era todo para él y ahora se la arrebataban de las manos alejándola de él ¿Qué pasaría si Mimi conocía alguien más y se enamoraba? ¿Qué haría él entonces? No, no podía y no quería dejarla ir.

-¿Tienes que ir?

-Mi abuela está enferma, y mi mamá no puede ir a cuidarla, tiene mucho trabajo.

Matt se quedó callado nuevamente mirando el suelo con frustración, sabía que era egoísta no querer que Mimi se fuera para cuidar a su abuela enferma pero es que era demasiado tiempo y él necesitaba tenerla a su lado, la quería tanto que no se imaginaba una vida sin ella, ¿pero como decírselo? ¿Cómo decirle que ella era su todo? Que no soportaba la idea de tenerla lejos de él.

-¿Cómo te enteraste?

Preguntó la chica en un intento de aligerar el ambiente entre ambos.

-¿Por quien crees?

-Taichi.

Respondió la castaña con una sonrisa en sus labios, sabía que el bocón de su amigo no podía guardar ni un secreto y mucho menos ocultarle algo a Yamato esos dos se contaban todo.

Yamato asintió sin siquiera sonreír un poco y Mimi suspiró resignada, ni con eso había logrado hacer sonreír a su amigo tendría que hacer otra cosa sino quería que Matt siguiera deprimido. Se quedó pensativa por unos momentos y después miró hacia todos lados como si temiera que alguien viera lo que tenía pensado hacer.

-Cierra los ojos.

Pidió la castaña y Yamato la miró confundido, ¿por qué Mimi le pedía eso?

-¿Para qué?

-Sólo ciérralos, quiero darte algo.

Yamato obedeció y cerró los ojos esperando a que la castaña sacara sea lo que sea que le iba a dar pero a cambio de recibir algo sintió como los suaves pero dulces labios de su amiga se unían a los de él en un tímido beso que él sin duda alguna correspondió.

Mimi se apartó de él lentamente y él con pesar dejó en libertad los labios de la chica que ahora lo miraba totalmente sonrojada.

-¿Por qué…?

-No quiero que me olvides.

Respondió ella con un fuerte rubor acentuado en sus mejillas, no sabía como se había atrevido a besarlo, pero no había podido evitarlo pero ahora se arrepentía de dejarse llevar por sus deseos, que tal que Yamato no sentía lo mismo que ella y …

-Yo jamás podría olvidarte pequeña.

Dijo Yamato interrumpiendo los pensamientos de la chica a la par que apoyaba su mano sobre la cabeza de la chica y la acariciaba con ternura, Mimi lo miró y esbozó una tímida sonrisa que fue correspondida por su amigo.

Japón año 2007

Abrió sus ojos y llevó su mano hacia sus labios que dibujaban una sonrisa en su rostro, ese tal vez había sido el primer beso entre Yamato y ella. Cayó en cuenta en la situación que estaba y retiró su mano de sus labios, estaba sonriendo como boba por un beso que había ocurrido en su vida pasada y que aún así la había hecho sentir una gran alegría, suspiró resignada, no cabía ya más duda, en el presente al igual que en el pasado ella estaba enamorada de Yamato Ishida. Tapó con sus manos su rostro, le avergonzaba aceptar lo que tanto había negado pero ya no tenía caso negarlo, no cuando ya era tan evidente hasta para ella. Pasó sus manos desde su cara hasta sus cabellos para después mirar al techo conteniendo las lágrimas que insistían por asomarse en sus ojos, se sentía frustrada, justo lo que había querido evitar había pasado, se había enamorado de Matt al igual que en el pasado ahora sólo le quedaba un final triste entre ambos ya que eso era lo más seguro que había pasado hace tanto tiempo atrás.

Japón, Odaiba Viernes 8:30am.

La plática con Joe lo había dejado pensativo, él sabía que necesitaba a Mimi cercas de él y que la extrañaba pero aún así no se atrevía a hablar con ella y sabía que no era por orgullo como había dicho Joe, Matt dejaría a lado su orgullo sin pensarlo dos veces si con eso Mimi volvía a estar con él pero tenía miedo a que ella prefiriera a estar lejos de él a que las cosas entre ambos no volvieran a ser igual entre ambos pero sobre todo a que ella prefiriera a Andrew sobre él.

Estaba por entrar al edificio cuando alguien lo detuvo en la entrada, Matt se detuvo y se giró para ver de quien se trataba y se encontró con Sora que le sonreía amablemente.

-Buenos días.

Lo saludó la chica sin borra la sonrisa de sus labios que no se vio correspondida y a que a cambio recibió un seco saludo.

-¿Te encuentras bien?

Preguntó preocupada la pelirroja, sabía que esa semana Matt había estado con un humor de los mil demonios pero ese día se miraba más decaído que los días anteriores.

- Sí estoy bien.

Contestó de manera osca y volteándose para reanudar de nuevo su camino, necesitaba pensar y estar solo.

Sora frunció el ceño y miró con desaprobación al chico, se podía imaginar por que Matt estaba así, y la idea le desagradaba, le desagradaba demasiado y ella tenía que hacer algo para que su amigo se olvidara de Mimi.

Japón, Odaiba Viernes 8:31am.

Tenía su rostro ocultó entre sus piernas flexionadas, por más que lo había intentado no había podido evitar llorar, sentía tantas cosas juntas, tenía muchos problemas que no podía solucionar y todos estaban relacionados con Matt, por una parte extrañaba a Matt y quería que su relación fuera la de antes pero por otra parte temía que si se acercaba a él Matt saliera lastimado, sentía como si tuviera una maldición sobre ella que no le permitía acercarse al rubio, si por lo menos no tuviera esas visiones no se sentiría tan confundida y no tendría tanto miedo a que el pasado se repitiera.

-¿Mimi te encuentras bien?

Le preguntó una voz varonil que ella reconoció de inmediato, se trataba de Andrew quien tomó asiento al lado de la chica.

- Sí estoy bien.

Contestó sin levantar su rostro, no quería que la viera con los ojos llorosos aunque era evidente que había estado llorando.

-Yo no estoy tan seguro de ello, ¿qué es lo que pasa?

-Nada.

Respondió aún sin levantar su vista.

-Vamos, sé que algo te pasa.

Dijo con ternura apoyando su mano sobre la cabeza de la chica y Mimi no pudo evitar recordar como en su visión Matt hacia ese mismo gesto y sin embargo se sentía diferente, la caricia de Matt la tranquilizaba y la hacía creer que todo saldría bien en cambio la caricia de Andrew era tierna pero no la hacía sentir esa seguridad ni ese sentimiento que la hacia sentir la de Matt pero aún así le agradecía el gesto a Andrew y se convencía cada vez más de que Andrew era un buen chico.

Levantó su rostro y se encontró con Andrew sonriéndole amablemente y ella no pudo evitar sonreírle, no cabía duda Andrew era un buen chico y le agradecía que se preocupara por ella.

Japón, Odaiba Viernes 8:31am.

Subió las escaleras sin muchos ánimos, había dejado atrás a Sora pero es que en esos momentos no quería hablar con nadie, lo único que quería era llegar hasta su escritorio, ponerse sus audífonos y olvidarse de todo y de todos.

Llegó a la segunda planta y como lo hacía siempre volteó hacia el pasillo en donde se encontraba el salón de Mimi era como si esperaba verla aunque sea de lejos pero lo que se encontró ese día no le agradó ni en lo más mínimo. En efecto Mimi estaba ahí y adoraba verla eso no lo iba a negar lo que no le agradó fue que la chica no estaba sola, estaba con Andrew y ella le sonreía a él ¿Por qué le sonreía? Sintió unas tremendas ganas de ir hasta ir y borrarle esa estúpida sonrisa a Andrew de su rostro pero sabía que debía controlarse, apretó sus puños con fuerzas el contenerse le estaba resultando imposible, dio un paso al frente ¡Al diablo todo! ¡Le dejaría claro de una buena vez a Andrew que no podía acercarse a Mimi ni mucho menos pretenderla como lo hacía!

-Matt

Lo detuvo la voz de Sora llamándolo, volteó a verla por una parte le agradecía que lo hubiera detenido pero por otra las ganas de golpear a Andrew seguían presentes.

-¿Qué pasa?

-Necesito hablar contigo, ¿me acompañas afuera?

Preguntó la pelirroja con una sonrisa y Matt no hizo más que asentir y dirigirse hacia donde estaba su amiga, no sin antes echar una última mirada hacia donde estaban Mimi y Andrew quienes hablaban como si nada pasara, al parecer ninguno de los se había percatado de su presencia y tal vez así era mejor.

Japón, Odaiba Viernes 8:45am.

Había estado hablando con Andrew alrededor de 15 min. Y eso había logrado tranquilizarla un poco y hacerla olvidarse de sus problema, el chico de cabellos negros tenía una forma muy peculiar y divertida de contar las cosas que siempre le sacaba una sonrisa con sus anécdotas.

-Ves es mejor cuando sonríes.

Dijo el chico fijando su vista en la castaña quien se ruborizó notoriamente al ver que el fijaba su mirada en ella.

-Gracias…

-¿Por qué?

-Por preocuparte por mi.

Andrew sonrió al ver la tímida sonrisa que le dedicaba la chica, Mimi seguía siendo igual de adorable que antes.

-¿Qué te parece si te invitó a comer saliendo de clases?

Mimi miro a Andrew sorprendida, no se esperaba una invitación así y mucho menos por parte de Andrew fijó su vista en su amigo y no pudo negarse a aceptar aquella invitación, no cuando él le sonreía de esa manera y cuando el se preocupaba tanto por ella, después de todo no tenía nada de malo, no era una cita o algo por el estilo, sólo iría a comer con un buen amigo.

-Me parece bien.

Japón, Odaiba Viernes 8:50am.

Caminó acompañado de Sora hasta el patio de su escuela donde ambos tomaron asienta en una banca que se encontraba bajo la sombra de un árbol.

-¿Qué es lo que pasa Sora? ¿De que querías hablarme?

-Estoy preocupada por ti, no has estado muy bien estos días, siempre estás de mal humor y casi no hablas.

-No es nada.

Contestó el rubio recargando sus antebrazos sobre su rodillas y con su vista fija en el suelo.

-¿Es por Mimi cierto?

Preguntó, más bien protestó la chica de cabellos rojizos viendo a su amigo con seriedad quien volteó a verla.

-Sí.

Sora sintió que la sangre le hervía al oír aquella respuesta pero aún así sabía que debía controlarse, no podía actuar como una loca de nuevo tenía que ser más inteligente y llegarle de otra forma a Matt, tenía que ser compresiva y agradable por más que le molestara tenía que apoyarlo y hacerlo ver que ella sí lo entendía no como Mimi que sólo lo hacía sufrir y pasar malos ratos.

-Ya veo.

Ambos quedaron en silencio por un momento, Matt pensando en la castaña y Sora pensando en la forma de demostrarle a Matt que ella era mucho mejor que Mimi y que con ella no pasaría malos ratos como los pasaba con la castaña.

-Deberías distraerte un poco, tal vez eso te ayude, ¿qué te parece si saliendo de clases vamos a comer junto con Tai?

-No estoy de ánimo para eso.

- Por eso mismo debes acompañarnos, para que te olvides un poco de tus problemas.

Matt suspiró, Sora tenía razón debía olvidarse de sus problemas y estando encerrado en su cuarto era seguro que no lo lograría así que no estaba mal tomar en cuenta el consejo de su amiga que después de todo sólo lo hacía por su bien.

-Esta bien.

Contestó al fin el rubio después de un momento de silencio.

-Ya verás que no te arrepentirás.

Dijo la pelirroja a la par que posaba su mano sobre la de Matt y le esbozaba una amplia sonrisa al rubio, era su oportunidad de demostrarle a Matt que ella era mejor que Mimi, que ella lo comprendía y lo quería más que nadie en el mundo.

Japón, Odaiba Viernes 8:55am.

La platica con Andrew había mejorado un poco su día que había empezado con el pie izquierdo, pero volvió a sentir como de nuevo el mundo conspiraba contra ella arruinándole nuevamente su día. Ahí frente a ella atravesando el vidrio se encontraba una parejita muy conocida para ella, eran Matt y Sora sentados en una banca platicando, sintió como su corazón se le oprimía al ver esto pero lo sintió destrozarse cuando Sora posó su mano sobre la de Matt y este no hizo nada para alejarla, al parecer la relación entre ambos iba mejorando.

Se volteó para no verlos más y se tapó con ambas manos su rostro, quería llorar, podía sentir el llanto a punto de salir de sus lagrimales sin embargo eso nunca ocurrió esa vez fue fuerte y no lloró por dos razones primero porque sabía que aquella cercanía entre Matt y Sora era por culpa de ella que se había alejado de Matt y segunda por que sus compañeros de clases no tardaban en salir de clases y el que la vieran llorar sólo ocasionaría que se hicieran más chismes de los que ya había sobre ella y Matt, además que no quería preocupar a sus amigos, así que no le quedó de otra que guardarse su dolor y actuar como si nada hubiera pasado.

Japón, Odaiba Viernes 10:00am. (8 hrs. Antes)

Había visto a su mejor amiga deprimida desde la mañana, bueno toda la semana Mimi había estado deprimida pero esa vez la chica se miraba más triste que los días anteriores y Yumi ya se estaba cansando de eso, quería de vuelta a su amiga sonriente y bipolar que siempre la hacía reír con sus berrinches pero al parecer esa Mimi que ella extrañaba tanto no regresaría si Mimi no arreglaba las cosas con Matt primero así que había llegado el momento en que ella tomara enserio su papel de mejor amiga y hablara con Mimi para hacerla entrar en razón de una buena vez.

Entró a su salón y se sentó frente a su amiga, esa hora la habían tenido libre por lo cual todos sus compañeros se encontraban vagando por los patios de la escuela o en la cafetería pero Mimi al igual que en los demás días a la hora del descanso había preferido permanecer en el salón con su vista triste fija en el suelo.

-Mimi tenemos que hablar.

Habló la pelirroja llamando así la atención de su amiga que se volteó a verla y que sonrió con esa sonrisa falsa que ponía en su rostro para no preocupar a sus amigos.

- Todo esta bien.

Dijo la castaña ya se podía imaginar de que quería hablar Yumi y la verdad era que no estaba de ánimos para recibir regaños por parte de la pelirroja. Yumi frunció el ceño al oír la respuesta de Mimi quien no borraba esa sonrisa de su rostro.

-No es cierto, no está bien, nada esta bien y lo sabes.

La regañó la chica de ojos verdes y Mimi bajó su mirada fijándola ahora en el escritorio de su pupitre, claro que lo sabía, sabía que desde que ella y Matt ya no se hablaban las cosas habían ido de mal en peor, todo le salía mal y se sentía de un pésimo ánimo y eso que apenas había pasado una semana no quería imaginar como serían los demás días.

-Mimi cuando vas arreglar las cosas con Matt.

Habló la pelirroja suavizando el tono de su voz y convirtiéndolo en uno tierno, quería hacer entrar en razón a Mimi y sabía que no lo lograría si se ponía a gritarle.

-No hay nada que arreglar, todo esta bien.

¡Terca! Eso era lo que era Mimi una terca y necia, la pelirroja se tuvo armar de paciencia para no gritarle de nuevo a su amiga pero si la castaña seguía con esa actitud lo más seguro era que Yumi le comenzaría a gritar de nuevo en vez de hablarle como una persona civilizada.

-No me salgas con eso de que todo esta bien, porque no es cierto.

-Yumi…

-Nada de Yumi, me vas a escuchar y vas a contestar a todas las preguntas que yo te haga entendido.

-Pero Yumi…

-Primero, ¿por qué Matt y tú están peleados?

-No estamos peleados.

Contestó la castaña sin mucho ánimo, conocía a Yumi y sabía que la pelirroja no la iba a dejarla en paz hasta obtener todas las respuestas que quería y todas tenían que ser convincentes.

-Entonces por que ya no se hablan.

-Porque decidimos que lo mejor era distanciarnos pasábamos mucho tiempo juntos.

-¿Qué pasaban mucho tiempo juntos? Pero si eso es normal cuando la gente se gusta.

Mimi sintió como sus mejillas se encendían al oír el comentario de su amiga ella apenas y había aceptado el hecho de que sentía algo por Matt y Yumi lo decía como si fuera lo más obvio del mundo, ¿pues que tan ciega estaba? Ella apenas y lo había descubierto y Yumi parecía saberlo desde hace tiempo.

-Ahora me lo vas a negar.

Protestó la pelirroja al ver que su amiga se había sorprendido quedándose callada, como si le asombrara, al parecer Mimi aún no se había hecho bien a la idea de sus sentimientos hacia Matt, pero no había de que preocuparse Yumi se los haría ver en ese momento.

-No…

Respondió con voz queda pero sin dejar de asombrar a Yumi quien abrió los ojos como platos y miró sorprendida a su amiga, ¿Había oído bien? ¿Mimi no pensaba negar más sus sentimientos hacía Matt? ¡Vaya! Y ella que esperaba batallar más para hacer que Mimi admitiera sus sentimientos por Matt pero al parecer su amiga ya se estaba convenciendo a si misma.

-ah bueno en ese caso…

La pelirroja no sabía que más decir la respuesta de Mimi no iba para nada acuerdo a lo que ella esperaba y la había desequilibrado bastante, ella pensaba seguir con un sermón para hacer entrar en razón a la castaña, pero ahora que no lo necesitaba ¿Qué se suponía que tenía que decir?

-Me acabo de dar cuenta que lo que siento por Matt es más que amistad pero ahora no sé que hacer, lo vi que estaba con Sora y pensé que tal vez así era mejor pero por otra parte me entristece la idea…

Oh no, no, no no, Yumi no iba permitir eso, Mimi había dado un gran paso al aceptar sus sentimientos por Matt como para que ahora se eche para atrás sólo por que lo vio platicando con Sora, eso sí que no Yumi no iba permitir que Mimi se acobardara por pequeñeces como esas y la iba animar hasta convencerla de arreglar las cosas con Matt.

-No Mimi, no puedes echarte para atrás sólo porque viste a Matt hablando con Sora, ellos sólo son amigos y tú lo sabes no puedes detenerte sólo por eso.

-Pero es que no se que es lo que debo de hacer, aún me cuesta mucho aceptar lo que siento por él como para ir a decírselo en su cara, me moriría de la vergüenza.

-Tampoco dije que fueras a declarártele a Matt.

-¿Entonces que tengo que hacer?

-Oh! Pero si eso es muy simple Mimi, lo único que tienes que hacer es arreglar las cosas con Matt, que los dos vuelvan a ser los buenos amigos de siempre y después las cosas se darán por si solas créeme.

Dijo Yumi con una amplia sonrisa en su rostro que desprendió otra de su amiga quien ahora se encontraba convencida de lo que tenía que hacer, hablar con Yumi la había ayudado bastante y ahora tenía claro que paso seguía.

Japón, Odaiba Viernes 10:50am.

Salió corriendo de su salón convencida de que era lo que tenía que hacer, hablaría con Matt y arreglaría las cosas para después esperar que las cosas se dieran por si solas como había dicho Yumi.

Subió las escaleras y vio su reloj de mano, faltaban diez minutos para que fueran las once eso quería decir que aún tenía tiempo de hablar con Matt antes de que empezara la otra clase sólo debía darse prisa. Subió el primer tramo de las escaleras y estaba apunto de subir el siguiente cuando vio la figura de Andrew bajar las esclareas con calma y ella se detuvo en seco ¿Y que pasaba con su pasado? No había pensado en ello hasta que vio a Andrew y recordó que ella tenía un destino marcado lejos de Matt, ¿Se podía desafiar al destino? Sintió como sus temores regresaban, ella no quería que el pasado se repitiera pero sobre todo no quería que Matt saliera lastimado y si ella volvía a estar con Matt lo más seguro es que el rubio saliera lastimado. ¿Qué se suponía que debía de hacer?

-¿Mimi te encuentras bien?

Preguntó el chico de cabellos negros al ver a la castaña inmóvil frente a él y perdida en sus pensamientos, Mimi sacudió su cabeza y reaccionó al oír la voz de Andrew llamándola.

-eh… sí.

- ¿Qué haces aquí?

- Buscó a Matt ¿No lo has visto?

Al pelinegro no le agradó para nada aquella respuesta, desde que sabía que Mimi y Matt ya no se hablaban había estado feliz ya que nada le impedía estar cercas de Mimi pero ahora que la castaña buscaba a Matt eso no podía significar nada bueno para él sin embargo nada en su rostro expresó su desagrado por aquella pregunta y le contesto de forma natural.

-Sí, salió poco antes que yo, de seguro fue a la cafetería o algo.

-Ya veo… lo buscaré más tarde entonces.

Contestó la castaña dándose la media vuelta para regresar a su salón sin embargo Andrew no pudo contenerse y exteriorizó su preocupación sobre la relación entre Matt y Mimi.

-Mimi ¿Puedo preguntarte algo?

Japón, Odaiba Viernes 10:50am.

Había salido de su salón rumbo a la cafetería para comprar un poco de agua y tomarse una pastilla para el dolor de cabeza, sentía que le iba a explotar y todo era por estrés de estar pensando en que era lo que debía de hacer, ¿Debía ser él quien arreglara la situación con Mimi o debía esperar a que ella hiciera algo? ¿Y si no lo hacía? ¿Qué tal si Mimi ya nunca más le hablaba? Después de todo él era quien había pedido que se distanciaran.

Suspiró y mejor se tomó la pastilla, si seguía pensando era seguro que su cabeza terminaría explotando, bebió un poco de agua y continuó su camino hacia su salón, dio vuelta a la esquina y frenó de golpe al ver la silueta que se encontraba en el descanso entre el primer tramo y segundo tramo de las escaleras pero no estaba sola hablaba con alguien y ya se podía imaginar con quien.

Estaba dispuesto a darse la media vuelta marcharse, no estaba de ánimos de estar soportando a Andrew y mucho menos de verlo con Mimi pero la pregunta que hizo la voz del pelinegro lo hizo permanecer ahí para esperar la respuesta de la castaña.

-¿Qué es lo que sientes por Matt?

Mimi se sonrojó notoriamente, no había esperado una pregunta tan directa y mucho menos sobre sus sentimientos por Matt, miró a Andrew y sintió presión al ver esos ojos cafés sobre ella, ¿qué debía responder? Si decía que ella quería a Matt, Andrew podría intentar lastimarlo como en el pasado, pero por otra parte no quería seguir negando lo que sentía por el rubio aunque por esta vez lo mejor era mentir por el bien de Matt.

-Él sólo es mi amigo.

Al oír aquella respuesta proveniente de los labios de Mimi sintió como la herida se volvía abrir, ya debía aceptarlo de una vez, Mimi nunca lo vería como algo más, para ella siempre sería sólo un amigo. Apretó los puños y se fue de ahí antes de que Mimi lo viera.

Japón, Odaiba Viernes 10:55am.

Mimi se dirigía hacia su salón, el ir a buscar a Matt le había resultado contraproducente, y las dudas y temores sobre su pasado habían vuelto, alzó su vista al frente y vio a Matt que caminaba unos pasos más delante de ella y sonrió con sólo verlo una sonrisa verdadera se había formado en su rostro, él siempre la hacía sentir feliz, la castaña se detuvo observando al chico que caminaba frente a ella dándole la espalda y entonces lo supo, quería estar con él, no importaba qué, el pasado se podía ir al olvido ella no se alejaría de él sólo por miedos que en ese momento eran irracionales. Tomó valor y corrió el trayecto que la separaba de Matt llamándolo pero él no se detuvo ni siquiera se volteó a verla.

-¡Matt!

La oyó gritarle y quiso detenerse pero sabía que en ese momento no era lo más adecuado, él estaba demasiado herido por lo que minutos antes había oído salir de los mismos labios de Mimi, "Él es sólo mi amigo" había dicho ella clavándole sin saberlo aquellas palabras como una daga en el corazón y dejándolo casi moribundo.

-¡Matt!

Lo volvió a llamar sin embargo no se detuvo, no quería lastimarla y él no estaba en condiciones para hablar con ella, se conocía y sabía que si se detenía y la miraba lo único que haría sería reclamarle, gritarle, pedirle una explicación de ¿Por qué no podía verlo como algo más que un amigo? ¿Por qué no podía quererlo? Para después hacerse el fuerte y actuar fríamente dejándole claro que para él ella no significaba nada, aunque fuera mentira sabía que eso sería lo que le diría para él no sentirse humillado por ella, y no, él no quería hacerle eso a ella, no quería lastimarla ni ser cruel con ella para después perderla completamente, no quería perderla y por eso prefería no hablar con ella en ese momento, quería hacerlo cuando él estuviera mejor, cuando pudiera controlarse para no lastimarla.

- ¡Matt!

Volvió a insistir la castaña con su sonrisa ya borrada de su rostro le era extraño que Matt la ignorara y se estaba empezando a preocupar, ¿acaso Matt realmente estaba molesto con ella?

Matt se detuvo y una suave sonrisa se dibujo en los labios de Mimi, sintió un alivio al verlo detenerse, por un momento pensó que Matt la ignoraría.

-Matt quiero hablar contigo de…

-Ahorita no Mimi tengo prisa.

Respondió de forma fría y sin voltear a verla, Mimi se desconcertó tanto por la negativa como por la forma tan fría con que le había hablado el rubio.

-Será rápido, yo sólo…

La castaña se volvió a ver interrumpida por la fría voz de Matt quien en ningún momento se había girado a verla. La sonrisa de alivio que se había formado en el rostro de Mimi cuando vio a Matt detenerse desapareció de sus labios y vio preocupada al rubio, ¿por qué Matt no la miraba? ¿Matt realmente estaba molesto con ella?

-Mimi…

-Yo sólo…

-No quiero hablar contigo en este momento.

La sensación que sintió en ese momento al oír lo que Matt le había dicho fue indescriptible, se sintió herida e hizo lo posible por no romper en llanto.

-OH… yo…

La voz se le quebró, realmente le había dolido que Matt le hablara de aquella manera pero trataba de ser fuerte.

-…lo siento.

Finalizo logrando controlar su llanto pero apenas y aquellas salieron de su boca ella salió corriendo de ahí. Matt se volteó arrepentido al oír que la voz de Mimi se quebraba pero para cuando el volteó ella ya se había ido dejándolo solo. Apretó los puños con fuerza no quería lastimarla y era justamente lo que había hecho.

Japón, Odaiba Viernes 11:03am.

La clase ya había comenzado y Mimi no había aparecido aún, eso sólo significaba una cosa, Matt y Mimi habían arreglado sus problemas y los dos se habían fugado de las clases para celebrar su reconciliación, no cabía duda ella era una excelente cupido y una gran amiga, Mimi debía de tener un muy buen karma para tener una amiga como ella. Yumi sonrió orgullosa de si misma y fijó su mirada al frente hasta que la puerta de atrás se abrió y dejó entrar a una deprimida castaña que tomó asiento atrás de ella, ¿qué le pasaba a Mimi? Se notaba que había llorado, ¿Acaso Matt la había rechazado o algo por el estilo? ¡No! Eso era imposible, Matt nunca haría eso.

Yumi se volteó disimuladamente hacia su amiga y le preguntó en susurros que había pasado, a lo que la castaña sólo contestó con amargura un "Matt no quiere hablar conmigo" para después recostar su cabeza sobre su mesabanco y cerrar los ojos, quería dormir y olvidar todo quería que todo fuera un sueño, pero lamentablemente nada era un sueño.

Yumi miró preocupada a su amiga, se giró al frente y vio como para suerte de Mimi su despistado profesor de química no se había percatado de nada, el seguía volteado hacia el pizarrón hablando sobre las formulas que escribía. Pero que el profesor descubriera a Mimi durmiendo era lo de menos, lo que le preocupaba era lo que había pasado entre Matt y Mimi ¿Por qué él no quería hablar con Mimi? No lo sabía, pero Yumi no se rendiría, cuando Yumi Nanami se proponía algo lo lograba y ella se había propuesto hacer que sus amigos se reconciliaran y lo iba a lograr sólo que al parecer era momento de sacar la artillería pesada.

Japón, Odaiba Viernes 12:00pm. (6 hrs. Antes)

Era la hora del almuerzo y los tres se encontraban sobre el tejado de la escuela, Yumi observó a sus dos acompañantes y pensó que eran pocos pero no había nadie más en quien podía confiar en esos momentos, a Michael no quería lastimarlo así que no pensaba involucrarlo, Catherine estaba interesada en Matt así que no creía que la chica estuviera dispuesta a ayudar y Sora ni hablar, sabía que la relación entre esa chica y Mimi no era para nada buena así que la había descartado de inmediato y sólo le quedaban dos cómplices para su plan, su guapo novio Izzy que estaba segura no le negaría nada y Tai el mejor amigo del rubio quien era uno de sus objetivos.

-Yumi ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué estamos aquí?

Preguntó un impaciente moreno que clavó su mirada en la pelirroja de ojos verdes parada frente a él e Izzy, se le había hecho sumamente extraño que Yumi fuera a buscarlo a su salón y más aún que se lo llevara de aquella manera tan agresiva cuando el tardó en responder, "Vendrás conmigo quieras o no" le había dicho la pelirroja llevándoselo prácticamente a rastras, ahora entendía porque Yumi y Mimi eran tan buenas amigas, ambas eran muy agresivas, por lo que le había contado Matt la castaña también lo era y después de la pelea con Sora lo había comprobado.

-Quiero unir a Matt y a Mimi de nuevo y ustedes me van a ayudar.

- ¡¿Qué?

Gritaron los dos chicos, Izzy sabía que su novia se traía algo entre manos pero nunca pensó que quisiera hacerla de cupido, Tai bueno a él sí que lo habían tomado de sorpresa primero lo secuestraban y ahora planeaban involucrarlo en un plan malévolo para unir a Matt y a Mimi de nuevo.

-Espera Yumi yo…

-¿No piensas ayudarme Tai?

Preguntó de forma amenazante la chica y mirando con desaprobación al moreno que sintió un escalofrío al ver la forma en que le hablaba Yumi, no sabía porque pero esa chica le inspiraba un medio irracional con sólo mirarlo con esos ojos verdes que parecían querían matarlo.

-Lo que pasa Yumi es que no creo que debamos involucrarnos son problemas de Matt y Mimi no nuestros.

Habló el pelirrojo sentado sobre un balde, al parecer el chico de ojos negros ya estaba tan acostumbrado al aura amenazadora que despedía su novia cuando algo le molestaba que no se asustaba ni se intimidaba ni un poco por la mirada asesina de la chica de los ojos verdes.

Yumi suspiró y se calmó desapareciendo totalmente su aura negra, Izzy tenía razón pero ya no soportaba ver a Mimi en ese estado depresivo, quería a su mejor amiga de vuelta.

-Lo sé Izzy, pero no soporto ver a Mimi así, siempre está triste y yo quiero a mi mejor amiga de vuelta.

Aquellas palabras dichas por la chica de ojos verdes sonaron familiares para el moreno, Matt siempre estaba de malas y él también quería a su mejor amigo de vuelta, así que podía comprender a la perfección a la pelirroja, y pues que más daba si Matt se enojaba por entrometerse en su vida privada, total si las cosas funcionaban el rubio iba terminar agradeciéndoselo.

-Yumi tiene razón debemos hacer algo para que esos dos se reconcilien, Matt a estado de un genio de los mil diablos desde que él y Mimi se pelearon y siendo sinceros yo también quiero a mi mejor amigo de vuelta.

Yumi sonrió por la iniciativa del moreno y dio unos brinquitos emocionada festejando que había conseguido que Tai la apoyara pero el que no se miraba muy convencido era Izzy.

- ¿Pero no creen que se molesten?

-Que más da si se molestan, si las cosas resultan y ellos se reconcilian nos lo agradecerán.

-¡Tai tiene razón! Nos van a salir hasta debiendo si las cosas funcionan.

Izzy suspiró resignado al ver a su novia tan animada, al parecer el pelirrojo no tenía escapatoria y no le quedaba de otra más que colaborar en el alocado plan que esos dos planeasen para unir a Matt y a Mimi.

Japón, Odaiba Viernes 12:15pm.

Cuando la había visto entrar a clase ella tenía los ojos rojos en señal de que había llorado y ahora que estaban los dos solos en el salón ella parecía ni siquiera percatarse de que él estaba ahí, tenía la mirada triste fija en la ventana y parecía perdida en sus pensamientos, esa no era la Mimi que él quería, ese sólo era el estuche de la antigua Mimi que se encontraba perdida y todo por culpa de Matt, apretó los puños molesto al recordar a su rival, podía soportar que Mimi prefiriera a Matt que a él, podía soportar verla enamorada de Matt pero lo que no podía soportar era que Matt la hiciera llorar, eso era imperdonable, pero lamentablemente para él, el único que podía devolver la sonrisa en Mimi era el mismo idota que la había borrado, aquello era frustrante y no sabía cuanto tiempo soportaría verla así y no ir a reclamarle a Matt por sea lo que sea que le había hecho a Mimi.

Miró su reloj y se dio cuenta de que habían pasado ya 15 min., hacía ya 15 min. Que el descanso había comenzado y que todos sus compañeros se habían ido y ella seguía ahí con su mirada perdida en el cielo infinito. Michael sabía que debía hacer algo, tenía que devolverle la sonrisa a Mimi, aunque sabía que el único capaz de eso era Matt valía la pena intentarlo, o por lo menos dejarla que se desahogue en su regazo, hacerla ver que él siempre estaría ahí para ella, que él siempre la apoyaría.

-Mimi ¿Qué es lo que te pasa?

Preguntó el chico preocupado, Mimi se volteó y sonrió al verlo, utilizando la misma sonrisa falsa que había utilizado con Yumi para no preocuparla y al igual que con Yumi aquella sonrisa no había tenido éxito.

-Michael, no me había dado cuenta que estabas aquí.

-Mimi no me gusta verte así.

Dijo el rubio haciendo que la sonrisa de la chica se borrara y que ella bajara su mirada al suelo.

-Lo siento, es sólo que no ando de ánimos.

-Lo sé pero…

Quería decirle que Matt no merecía sus lágrimas que el rubio ese era un patán por haberse atrevido a lastimarla pero no lo pudo decir, no pudo porque sabía que eso lastimaría a Mimi.

-Todo se mejorará pronto.

Dijo intentando darle un poco de ánimos en lugar de lastimarla más pero al parecer sus palabras no funcionaron de mucho ya que lo único que hizo Mimi fue asentir levemente y esbozar una sonrisa fugaz que desapareció casi de inmediato.

Japón, Odaiba Viernes 12:17pm.

Cerró la puerta con delicadeza intentando no hacer ruido, ya había visto suficiente, le había bastado ver los ojos tristes de Michael para decidirse hacer lo que iba hacer, no importaba si el reconciliar a Matt y a Mimi le ponía las cosas difíciles después a ella, Catherine no soportaba ver a Michael triste por culpa de los problemas de Matt y Mimi.

Se dio la media vuelta y se dirigió en busca de cierta chica, para suerte de Catherine la rubia sabía quien la podía ayudar a lograr su cometido.

Japón, Odaiba Viernes 12:43pm.

-Entonces eso es lo que haremos.

Dijo entusiasta la pelirroja y mirando a sus dos cómplices quienes asintieron en señal de estar de acuerdo con la chica de ojos verdes.

-Pueden contar conmigo.

Respondió Tai entusiasta y mostrando su blanca dentadura a través de una amplia sonrisa.

-También pueden contar conmigo.

Habló esta vez una voz femenina que hizo voltear a todos hacia la puerta que se había abierto de golpe. Yumi al igual que los dos chicos vio atónita la intervención de la rubia, se podía esperar la ayuda de cualquier persona menos de Catherine, ¿Acaso la francesa planeaba algo?

Tai a diferencia de los dos pelirrojos no se había quedado atónito por la presencia sino que se había quedado embobado al ver la figura de la hermosa chica aparecer tras de él, pero esperen ¿Catherine había dicho que los ayudaría? ¿Qué ella no estaba interesada en Matt?

-¿Catherine? Pero que tú no…

-En realidad quiero ayudar.

-Pero pensé que tu estabas interesada en Matt ¿Por qué querrías ayudarnos a que se reconcilie con Matt?

Preguntó Tai fijando su vista en la rubia quien sonrió complacida por la pregunta del moreno que la miraba fijamente, para Tai era ilógico que Catherine quisiera ayudarlos así que debía de haber una buena razón para que la rubia se quisiera unir al plan de Yumi.

-Lo hago por Michael no por mí.

-Pero Michael está interesado en Mimi ¿Cómo lo ayudarías?

Tai estaba cada vez más confundido, a su parecer Catherine estaba haciendo las cosas alrrevez , ella debería tratar separarlos no unirlos ¿que no?

-Michael no es feliz si Mimi no lo es y la única manera de que Mimi vuelva a ser feliz es haciendo que ella y Matt…

-Se reconcilien.

Finalizó Yumi con una sonrisa adornando sus labios ahora entendía por que Catherine quería apoyarlos, aunque no sabía que Catherine quisiera tanto a Michael para dejar de lado sus sentimientos por Matt ya que a lo que ella sabía Catherine estaba bastante interesada en Matt.

Catherine asintió a forma de respuesta lo que desprendió una amplia sonrisa en sus tres compañeros que se miraban satisfechos por el noble acto de la chica de ojos color cielo.

-¿Entonces que? ¿Me incluyen en su plan?

-Claro y tengo el trabajo perfecto para ti.

Respondió Yumi con gran sonrisa victoriosa que se vio correspondida por la de la rubia que estaba más que decidida a apoyar a la causa.

Siguiente capitulo: Operación cupido parte 2

Publicación: Viernes 6 de enero 2012

Que tengan un lindo fin de año :D

Mimato196

Mayo 2007