Hola, hola. chicas y chicos tengo prisa así que seré rápida,les agradezco sus lindos reviews más tarde los respondre me despido y disfruten la lectura.
44
Circulo vicioso.
Lunes en la mañana, ambos se encontraban caminando con rumbo a la escuela, por fin las cosas habían vuelto a la normalidad y los dos iban juntos hacia la escuela como lo hacían siempre y aunque los dos estaba más que felices por ese hecho sólo a Mimi se le notaba que había vuelto a su buen humor, Matt también estaba de buen humor incluso sonreía pero Mimi parecía irradiar felicidad en cada paso que daba.
-Hoy amaneciste de buen humor.
- ¿Por qué lo dices? Estoy igual que siempre.
Respondió ella con una linda sonrisa dirigida a su acompañante.
-No has dejado de tararear desde que salimos de tu casa y tampoco has dejado de sonreír.
-Siempre sonrío, y me gusta cantar, así que yo no veo lo extraño.
-¿Cantas?
-Dije que me gusta hacerlo, no que sepa hacerlo, pero aquí entre nos, no lo hago tan mal.
-¿Enserio? Cántame algo.
Mimi se sonrojó, Yumi, sus papás y varias personas le habían dicho que tenía una linda voz y que cantaba bien, pero Matt era un cantante profesional, él de seguro notaría cada uno de sus errores y conociéndolo también se burlaría de ella y no quería hacer ridículo frente a él, así que lo mejor por el momento sería no cantar.
-Será otro día, ya hemos llegado a la escuela.
Dijo Mimi como pretexto pero era verdad, Matt alzó su vista y vio el edificio de su escuela frente a él, vaya que era rápido el camino cuando iba acompañado de Mimi, él sentía como si apenas hubieran salido de casa de Mimi.
-Que rápido.
-Lo sé, vamos se nos hará tarde.
Mimi estaba apunto de encaminarse al edificio de su escuela cuando sintió que Matt tomaba su mano, y en ese momento su corazón dio un vuelco para después comenzar a latir a mil por hora, sus mejillas se sonrojaron y no pudo evitar sentir una sensación de cosquilleo en su mano.
-Espera, pero me cantarás una canción algún día ¿Cierto?
Mimi estaba sonrojada, podía sentirlo y debía controlarse.
-Claro.
Respondió más que nada porque quería huir, se sentía nerviosa estando cercas de él y sintiendo su mano sujetando la suya y no quería que Matt se diera cuenta de sus sentimientos así que intentó continuar con su camino pero Matt no la soltó.
-Promételo.
-¿Qué?
-Prométeme que algún día cantarás una canción para mí, no quiero que luego me digas que siempre no.
Mimi lo miró a los ojos y se sintió como una tetera que estaba apunto de hervir, sólo le faltaba que el humito saliera por sus orejas.
-Lo… lo prometo.
Tartamudeó al hablar pero aún así pareció segura de sí misma y Matt se sintió complacido, soltó con pesar la mano de ella y sonrió ampliamente para después ser ahora él quien se adelantaba en el camino.
Mimi se quedó inmóvil, no sabía cuanto tiempo lograría ocultar sus sentimientos hacia él pero se le estaba haciendo demasiado difícil, y aunque se moría por confesarle a Matt lo que sentía por él sabía que se moriría de la vergüenza si intentaba hacerlo.
-Vamos se nos hará tarde.
Dijo Matt volteándose a verla, cuando notó que ella seguía inmóvil en el mismo lugar. Mimi se sonrojó aún más y se sintió estúpida por haberse quedado paralizada como una tonta, sacudió su cabeza con fuerza e intentó borrar así todos sus pensamientos, tenía que actuar normal y no ser tan obvia y con este pensamiento en mente dio vuelta en sus talones fingiendo que todo estaba bien y que todo era igual que antes cuando las cosas ya no eran igual que antes, no ahora que ella había aceptado que lo quería.
Ninguno de los dos podía dejar de sonreír, después de lo que sucedió aquel fin de semana y no era para menos ya que después de aquel beso robado las cosas habían cambiado totalmente para ambos y se habían hecho más unidos que nunca, pero habían decidido mantenerlo en secreto por un tiempo ya que creían que sus amigos no estaban preparados para su relación en especial Davis y Kari quería hablar con él primero y a T.K no le desagradaba la idea el también apreciaba a Davis y sabía que la noticia no le caería bien así que estaba de acuerdo con no decir nada hasta que Kari hablara con él además que se le hacía emocionante la idea de tener un romance secreto con su mejor amiga y a Kari aunque no lo dijera se le hacía una idea sumamente romántica.
Se pararon frente al edifico de su escuela y los dos se soltaron sus manos, se voltearon a ver y se sonrieron mutuamente.
-Actuemos como siempre.
-Sí.
Contestó Kari con una sonrisa en sus labios que se vio correspondida por su novio y ambos se dirigieron hacia su salón fingiendo que entre ellos no había más que una linda amistad cuando las cosas ya no eran así.
-Nos vemos cuando termine la clase.
Le dijo Mimi a Matt con una amplia sonrisa en su rostro y se dirigió a su salón tarareando una de las canciones de Matt, y dando pequeños brincos en su caminar, realmente se miraba feliz , Matt por su parte se quedó al pie de la escalera viendo como Mimi se iba a su salón cantando y no pudo evitar sonreír, la vio entrar y antes de que ella entrara se volteó hacia él y lo despidió con la mano esbozando la que Matt podía jurar era la más hermosa de las sonrisas. Matt también la despidió con la mano y se quedó parado ahí unos segundos viendo hacia la misma dirección a pesar de que Mimi ya había desaparecido de su vista.
-Vaya nunca pensé ver en ti esa cara de bobo enamorado.
Matt volteó hacia donde venía aquella ya conocida y muchas veces molesta voz y se encontró a Tai recargado sobre las escaleras, al parecer lo había estado observando desde que llegó.
Matt pudo sentir como se sonrojaba por el comentario de su amigo pero trató de ocultarlo tras una falsa molestia.
-¿Qué haces ahí?
Preguntó de manera ruda el rubio subiendo las escaleras para llegar hasta donde estaba su amigo que sonrió divertido, él más que nadie conocía a Matt y sabía que lo único que intentaba hacer el rubio era alejar la conversación de sus ya evidentes sentimientos hacia a Mimi, pero eso era algo que Tai no iba a permitir, estaba aburrido y se divertiría a costa de su amigo.
-Sólo esperaba a que llegue la hora para entrar a clases.
-¿Y Sora?
-Está con la gemelas y Andrew.
Matt hizo un gesto de molestia al oír quien acompañaba a su amiga sentía como si esos tres sólo estuvieran buscando una manera de meterse en su vida y sus amigos era una buena puerta para hacerlo.
Tai notó la molestia en la cara de Matt cuando mencionó a Andrew y la verdad era que ya estaba harto, quería saber cual era el misterio entre esos dos y es que por más que le daba vueltas al asunto no encontraba algo que los ligara.
-¿Ya me vas a decir qué es lo que se traen tú y Andrew?
-No.
Respondió Matt dirigiéndose a su salón y sacándole la vuelta a Tai, no quería hablar del tema, su día había iniciado muy bien como para que Tai se lo arruinada con preguntas que no le incumbían.
-No entiendo porque te cae tan mal, es buen chico, si es por Mimi no tienes porque preocuparte, se nota que ella te prefiere a ti.
Matt no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa de orgullo al oír aquel comentario que le había dicho su amigo sólo que hubiera deseado que Andrew oyera aquello para que de una vez por todas se diera cuenta que no tenía oportunidad con Mimi.
-Lo sabía es por Mimi.
Dijo Tai despertando a Matt de sus pensamientos y haciendo que volteara a verlo con fastidio.
-No me pongas esa cara, deberías agradecérmelo.
-¿Por qué exactamente?
-Porque yo ayudé a que tú y Mimi se reconcilien y te saqué de tu miseria, sino fuera por mi lo más seguro es que seguirías caminado por los pasillos con un humor de los mil diablos. Gracias a mi eres feliz de nuevo, y Mimi también, se miraba muy contenta y tú…
-Exageras no es para tanto.
Dijo Matt antes que su amigo continuara hablando y lo hiciera sentirse más apenado de lo que ya estaba.
-No exagero, Mimi irradiaba felicidad y tú también, sólo que tú eres más discreto.
Finalizó Tai con una sonrisa en su rostro, sabía que no había forma de que Matt le ganara esta y se sintió más orgulloso aún cuando vio que las mejillas de su amigo se teñían de rojo carmesí.
-Deja de decir tonterías y vamos al salón o llegaremos tarde.
Respondió Matt intentando huir de su amigo y eso Tai lo sabía así que no pudo evitar reír disfrutaba enormemente molestar a Matt.
Mimi entró a su salón con una amplia sonrisa en sus labios que irradiaba felicidad, por fin las cosas volvían a ser como antes, buscó con su mirada a Yumi y la encontró al lado de Izzy hablando, Mimi no podía negarlo le debía una a esos dos, tal vez debería comprarles algo.
-Buenos días.
Saludó Mimi entusiasta y dirigiéndose a sus amigos que voltearon a verla con una sonrisa en sus rostros, por fin había regresado su Mimi de antes.
-Buenos días Mimi.
-Al parecer hoy amaneciste de buen humor.
Yumi e Izzy sabían a la perfección porque su amiga ya no estaba como alma en pena vagando por el salón, pero Yumi no iba a dejar ir la oportunidad de molestar a su amiga y darle un poco de carrilla a la ojimiel.
-Claro es un lindo día, ¿No crees?
-Yo lo veo igual que siempre.
Respondió Izzy mirando hacia la ventana y provocando así que Yumi soltara una risita y Mimi hiciera una mueca de descontento, Izzy y Yumi sólo querían molestarla, pero ella no dejaría que algo tan simple arruinara su día perfecto, así que Yumi e Izzy podían burlarse todo lo que quisieran, ella no iba a dejar que sus comentarios la molestaran.
-Izzy tiene razón, el día es igual que siempre, lo que pasa es que cierta personita lo ve ahora con otros ojos.
-¿Con cuales ojos según tú?
-Con ojos de amor.
Respondió Yumi parpadeando varias veces y repegandose a su amiga que la miró con cara de molestia mientras que su novio no podía evitar reír al ver como peleaban aquellas dos.
-No arruinarás mi día con tus burlas.
Se quejó Mimi y Yumi no pudo evitar reír, ella no quería arruinar el perfecto día de su amiga, ella sólo quería divertirse un poco a expensas de ella que era algo muy diferente.
-Sólo quiero divertirme un poco Mimi, no quiero arruinar tu día, en lo personal me alegra que hallas vuelto a ser la misma de siempre.
Mimi no pudo evitar borrar su cara de enojo y sonreírle a su amiga, sino fuera por ella lo más seguro es que ella seguiría como alma en pena vagabundeando por los pasillos de su escuela.
-Bueno, supongo que no debería molestarme, después de todo esto es gracias a ti y a Izzy, sino fuera por ustedes lo más seguro es que Matt y yo siguiéramos peleados.
-Te olvidas de alguien.
Canturreó la pelirroja con una amplia sonrisa.
-Tienes razón Tai también ayudó a él también se la debo.
-No creo que Yumi se refiriera a Tai.
-¿A no ? Entonces debes referirte a T.K y a Kari, ellos también participaron y también se los agradezco.
Contestó Mimi con su dedo índice en su barbilla y sus ojos fijos al techo tratando de recordar a todos los involucrado en su reconciliación con Matt.
-No me refería a ellos, aunque debo admitir que su idea de la veladora fue muy buena.
-¿Entonces a quién te refieres? No recuerdo haber visto a alguien más.
-A Catherine.
-¿Catherine?
Preguntó Mimi asombrada y dirigiendo su vista a la rubia que se encontraba sentada en su escritorio muy concentrada escribiendo algo en su cuaderno.
-Sí a Catherine.
-No entiendo, ¿ella que hizo?
-¿Recuerdas que te dijo que tendría una cita con Matt? Pues era parte del plan, yo le pedí que lo hiciera para que te dieras cuenta que realmente podrías perder a Matt si no hacías algo al respecto.
-Pero ¿Por qué? Pensé que ella estaba interesada en él.
-Y creo que lo está, bueno eso creo aunque tengo mis dudas.
-Tal vez Catherine no sea tan mala como crees.
Finalizó Izzy con una sonrisa que se vio apoyada por el asentimiento y la sonrisa de su novia, por otro lado Mimi dirigió su mirada confundida hacia la rubia que seguía concentrada escribiendo y que debes en cuando rayaba lo mismo que escribía para volver a escribir. Mimi no podía terminar de comprender porque Catherine había ayudado en su reconciliación con Matt, se suponía que la rubia estaba interesada en Matt, por eso ella siempre se la pasa peleando con ella, entonces ¿Por qué había ayudado a su reconciliación? Aquello no tenía lógica.
-Buenos días Mimi.
Saludó Michael despertando de sus pensamientos a Mimi quien pegó un pequeño sobresalto y apartó su vista de Catherine para ahora dirigirla hacia Michael quien le sonreía amablemente. Mimi tardó en reaccionar pero terminó sonriéndole a su amigo quien se asombró al ver que Mimi había vuelto a ser la misma de antes, aunque para él no significara algo bueno, le alegraba verla sonreír de nuevo, era una lástima que aquella sonrisa sólo significara una cosa, Matt y Mimi ya se habían reconciliado.
Era la hora del receso en la secundaria de Odaiba y todos se encontraban sentados comiendo su almuerzo, Yolei y Davis discutían mientras que Codey trataba de tranquilizarlos, por su parte T.K y Kari que estaban sentados juntos y miraban divertidos las ya rutinarias peleas de sus amigos.
T.K tomó por debajo de la mesa la mano de Kari y ella volteó a verlo para encontrarse con aquella sonrisa de T.K que para ella era irresistible, Kari se sonrojó y volteó hacia sus amigos como si temiera que alguno de ellos los viera aunque eso era imposible al menos que alguno estuviera por debajo de la mesa, y no era el caso.
-No te preocupes, dudo que se den cuenta.
Le dijo el al oído aprovechando la distracción de sus amigos que parecían no prestarles atención a ellos. Kari no pudo evitarlo y soltó un risita la cual no sabía si era de nerviosismo porque T.K estaba cercas de ella o por que consideraba gracioso su exagerado temor a ser descubierta.
-¡Hey T.K! ¿Qué le haces a Kari?
Protestó Davis desde el otro extremo de la mesa y deteniendo su pelea con Yolei para hora enfocar toda su furia sobre T.K quien para su gusto estaba muy cercas de Kari más de lo normal, algo raro había ahí, lo podía sentir pero no sabía que era.
T.K y Kari se sobresaltaron al oír a Davis, los dos aseguraban que nadie los estaba viendo pero al parecer Davis estaba como dicen por ahí con un ojo al gato y otro al garabato ya que se había dado cuenta a la perfección de la nueva cercanía entre T.K y Kari.
-Nada, sólo le contaba un chiste que oí en la mañana.
Respondió T.K tratando de sonar lo más natural posible, aunque aún no podía creer que Davis fuera tan perceptivo, ellos no habían hecho gran cosa y podía asegurar que el moreno ya se sospecha algo.
-Entonces cuéntanoslo.
Exigió Davis mirando desafiante a T.K, no sabía que era pero tenía la sensación de que algo raro pasaba desde que los vio llegar en la mañana. Afortunadamente para T.K y Kari, la campana anunciando el final del receso sonó y a Davis no le quedó de otra que seguir con la sospecha.
-Será otro día Davis, ahora tenemos que entrar a clase.
Dijo T.K a la par que se ponía de pie para irse. Davis estuvo a punto de protestar sino fuera porque todos sus demás amigos imitaron a T.K y se pusieron de pie para irse a sus clases dando así por terminada la plática.
Davis permaneció en su lugar viendo molesto a sus amigos que siempre lo ignoraban pero en especial a T.K, sabía que él y Kari se traían algo pero no sabía qué y eso lo enfurecía.
La hora del descansó llegó para los estudiantes de preparatoria, y Mimi se encontraba guardando sus cosas antes de salir, Yumi se acercó a ella y le dijo que se adelantaría con Izzy, Mimi no le dio mucha importancia y siguió guardando su cosas con calma aún con la canción de Matt pegada en su mente.
-Mimi ¿No irás a comer?
Le preguntó Michael y ella volteó a verlo, la chica le esbozó una sonrisa y el no pudo evitar sonrojarse.
-Enseguida iré.
Respondió la castaña guardando su último cuaderno para después buscar su bento. Aquella escena de los dos y en la cual Michael no dejaba de ver a Mimi con ojos de amor no pasó desapercibida por cierta rubia que aún permanecía sentada en su lugar.
Catherine había estado tan concentrada escribiendo en su cuaderno que no se dio cuenta que la clase de literatura había terminado hasta que oyó la voz de Michael hablándole a Mimi y lo que vio no le agradó, él con una sonrisa de la castaña se había sonrojado y no dejaba de verla con esa mirada que Catherine estaba empezando a desear que fuera para ella. Era cierto al principio la rubia estaba más que interesada en Matt, pero después de conocer a Michael mejor sus sentimientos estaban cambiando de dirección y aunque Matt se le hacía tremendamente guapo y sexy, Michael tenía un no se qué que la hacían fijarse en el además que el chico contaba con una personalidad encantadora que enamoraría a cualquier mujer, ahora entendía porque Mimi estaba interesada en él al principio.
-Bonjour Mimi, supe que ya te sientes mejor.
Saludó la rubia como pretexto para poder entrar en la conversación de aquellos dos y colocándose a un lado del rubio.
-Sí, y bueno… supongo que gracias, supe que tú también ayudaste.
Catherine pareció asombrada por el agradecimiento de la castaña, no lo esperaba aunque tampoco le desagrado.
-Eso no quiere decir que te la dejaré fácil.
Respondió Catherine con una sonrisa orgullosa y dándole a entender a Mimi que ella tenía las de ganar, Mimi también sonrió desafiante, sabía a la perfección de que hablaba la rubia y por que había tomado aquella presuntuosa actitud y eso era porque aquella era la única manera que esas dos tenían para llevarse bien, peleando la una con la otra.
Michael miró a las dos chicas, no sabía de que hablaban, pero ambas parecían entenderse, y eso le agradaba ya que sabía que si esas dos se daban la oportunidad terminarían siendo grandes amigas, ya que las dos eran muy parecidos en algunos aspectos.
-Eso ya lo veremos, ambas sabemos que yo tengo la ventaja.
Respondió Mimi desafiante y Catherine sonrió, esa era la Mimi que recordaba y con la cual le gustaba pelear.
-No por mucho recuerda que esa ventaja es gracias a mi.
-No del todo.
Ambas se miraron desafiantes y con sonrisas en sus labios, las dos estaban disfrutando aquella pelea.
El celular de Mimi sonó anunciando que tenía un mensaje la castaña lo sacó de la bolsa de su falda y sonrió al ver que se trataba de Matt quien le preguntaba si aún estaba en clases.
-Te dije que yo tengo la ventaja.
Dijo Mimi alzando su celular para que Catherine viera de quien era el mensaje, la rubia sonrió y miró a la castaña para después tomar del brazo a Michael quien se sonrojó por el contacto.
-Eso no significa nada, es como Michael y yo que iremos a comer saliendo de clases, somos buenos amigos y nos gusta comer juntos, lo mismo pasa contigo y Matt.
-¿Tienen una cita?
Preguntó Mimi bajando su celular y borrando su sonrisa triunfante para dirigir una mirada interrogativa a los dos chicos.
Michael efectivamente había invitado a Catherine a comer pero el no lo veía como una cita, y tampoco pensó que Catherine lo viera de aquella manera, tal vez fuera sólo porque la rubia quería molestar a Mimi que decía que aquello era una cita pero aún así no sabía que responder a la pregunta de la castaña ¿Era o no una cita?
-Sí
Respondió Catherine más que nada porque quería ver la reacción de Mimi quien se volteó a ver a Michael como si buscara su respuesta, pero el chico estaba tan rojo que parecía a punto de explotar.
-Mimi.
La llamó Matt desde la puerta y la castaña al igual que sus dos compañeros volteó hacia donde provenía la voz para encontrarse con el chico de ojos color zafiro.
-¡Bonjour Matt!
Saludó emocionada la francesa y agitando su mano para saludar al rubio, Matt también imitó el saludo de la chica con la mano pero antes de que alguien pudiera decir o hacer algo más Mimi ya se encontraba sacando a Matt de su salón a empujones.
Michael y Catherine se voltearon a ver entre ellos, ni cuenta se dieron cuando Mimi llegó hasta a Matt para sacarlo del salón, la castaña sí que era rápida cuando se trataba de mantener a Matt lejos de Catherine.
-Mimi a veces me da miedo.
Comentó la rubia sin apartar su mirada atónita de la puerta, aún le parecía increíble la velocidad con que la castaña había llegado al chico para sacarlo del salón.
-Y aun así te gusta provocarla.
Dijo Michael con una sonrisa que se vio correspondida por la rubia que lo soltó del brazo.
-No me vas a negar que es muy divertido hacerla enojar.
Respondió la chica de manera coqueta y guiñándole un ojo a su amigo que para desgracia de ella pasó por desapercibido su coqueteo.
-Oie Catherine, lo que le dijiste a Mimi sobre la cita era…
-Sólo para molestarla.
Respondió la chica con un leve sonrojo en sus mejillas casi imperceptible, sabía que mentía y que le encantaría que aquello de la cita fuera verdad pero sabía que en esos momentos Michael no tenía ojos más que para Mimi así que no tenía ningún caso aventurarse a dar un paso más.
-Ya veo.
Respondió Michael un tanto desanimado algo dentro de él había esperado que la respuesta de Catherine fuera otra.
Mimi empujó a Matt fuera de su salón, ¿cuántas veces le tenía que decir que no fuera?
-Te he dicho que no vengas.
Se quejó la castaña dándole un último empujón al rubio quien sólo reía divertido, adoraba verla molesta y haciendo pucheros, aunque su idea original no había sido eso no podía negar que amaba cuando Mimi se ponía celosa.
-Tú tienes la culpa por tardar tanto.
Dijo Matt entre risas y Mimi se le quedó viendo molesta, ¿por qué se reía? ¿Qué era tan gracioso? Tal parecía que ella era la payasita personal de Matt ya que siempre que estaba con él Matt terminaba burlándose de ella.
-¿Qué es tan gracioso?
-Es que eres la amiga más celosa que he tenido.
Matt sabía que aquel comentario haría que Mimi se pusiera roja tanto de coraje como de pena y así fue vio como la chica cambio de color drásticamente poniéndose de un color rojo tomate y si sus cálculos era correctos lo que seguía era que Mimi le gritara así que se tapó lo oídos antes de que la chica lo hiciera para no quedar sordo.
-¡No estoy celosa!
Gritó Mimi bastante sonrojada aún por el incómodo comentario de Matt, si antes esas bromas del rubio la hacían sonrojar ahora que ella sabía que eran ciertas y que ella sentía algo por Matt la hacían querer desaparecer para que Matt no notara que estaba en lo correcto y que aquellas bromas ya no eran más simples bromas sino la verdad.
Matt rió divertido y destapó sus oído cuando vio que ella había terminado de gritar, sabía que reaccionaría así. Y tenía planeado seguir molestándola.
-Claro que lo estás.
Dijo juguetonamente y acercando su rostro a ella provocando que Mimi se pusiera más nerviosa y que el color carmesí en sus mejillas se acentuara más.
-N… no lo estoy.
Insistió ella sintiendo como su corazón palpitaba a mil por hora, sus piernas amenazaban con fallarle y todo en su cuerpo temblaba de los nervios, pero aún así no estaba dispuesta a admitir que estaba celosa y mucho menos frente a Matt.
Matt sonrió de medio lado al oírla negar que estaba celosa, y sin poderlo evitar la acorraló contra la pared y se acercó peligrosamente a ella sin dejar de clavar su profunda mirada en ella. Se suponía que ya no haría cosas como esas, que actuaría simplemente como un amigo de ella para no hacerla sentir incómoda, pero era imposible, cuando estaba con ella su cuerpo buscaba cualquier forma de hacerla ver que la quería, un roce, una sonrisa, una caricia cualquier cosa para que ella se diera cuenta de lo que él sentía.
-Sí lo estás.
Dijo burlonamente haciendo Mimi tuviera sentimientos encontrados, por una parte se sentía nerviosa por la cercanía, por la forma en que él la había acorralado y no negaba que tenía unas tremendas ganas de lanzar todo al diablo y besarlo sin importar las consecuencias, pero por otra parte tenía ganas de matarlo, y golpearlo, sabía que él sólo estaba jugando que no lo estaba tomando enserio, Mimi estaba consciente de que aquellas provocaciones sólo eran un juego para él y odiaba que la usara como juguete.
-No.
Negó ella con firmeza a pesar que las ganas de besarlo eran las que estaban ganando en ella. Matt la miró fijamente y sonrió, ya había sido suficiente por un día así que se alejó de ella antes de que hiciera algo de lo que luego pudiera arrepentirse y arruinara su amistad con Mimi.
-Vamos a comer algo, o se nos acabará la hora del almuerzo.
Mimi se quedó estática por unos segundos pensó que el la besaría, y ¡Demonios! Deseó que lo hubiera hecho, pero no lo hizo él simplemente se alejó de ella y actuó como si nada hubiera pasado, por lo tanto ella también actuaría como si nada hubiera pasado.
-¿No trajiste almuerzo hoy?
Preguntó Mimi acercándose a él y actuando justo como él lo hizo, como si nada hubiera pasado.
-Sí pero Tai se lo comió a la segunda hora.
Mimi no pudo evitar reír por aquel comentario de Matt ya se podía imaginar a Tai devorando el almuerzo del rubio y este reprendiéndolo por lo mismo.
Los dos se encaminaron hacia la cafetería de la escuela sin percatarse que todo el tiempo en que permanecieron en el pasillo habían sido observados por Andrew que se encontraba escondido en las escaleras que estaban al lado del salón de Mimi y al cual no le había agradado para nada la reconciliación de aquellos dos, si bien cuando vio a Matt llegar a su salón en la mañana junto con Tai riendo supo que las cosas entre Mimi y Matt ya se habían arreglado y eso le molestó pero con lo que acababa de ver no sólo estaba molesto, estaba furioso, odiaba que Matt siempre le ganara. Apretó los puños con fuerza, tenía que hacer algo, tenía que separarlos y la única que podía ayudarlo era Kaira, fuera lo que fuese que estuviera planeando su amiga, más le valía que lo pusiera en práctica pronto.
Mimi y Matt al igual que antes decidieron comer afuera y aparentemente esta vez sin compañía de sus amigos, Yumi e Izzy se miraban cariñosos por lo cual decidieron no molestarlos, Tai y Sora no aparecieron por ningún lado y Michael y Catherine, bueno Mimi no quería que Matt estuviera cerca de Catherine por lo cual propuso comer afuera y a Matt la verdad no le molestó comer sólo con Mimi, es más la idea le agradaba y bastante.
-Aquí hay una banca.
Señaló Mimi tomando asiento para después abrir su bento el cual nuevamente parecía una obra de arte.
-Muero de hambre.
-Enserio no te da pena comer algo tan lindo.
-No ya me acostumbre.
Respondió Mimi tomando con sus manos un poco de arroz de la que sería parte de la pancita de un osito durmiendo. Matt lo podía ver perfectamente era un pequeño oso hecho de arroz blanco con arroz pintado de color café el cual se encontraba durmiendo sobre el bento de su amiga. ¿Cómo Mimi podía comerse algo tan lindo? Aunque no podía culparlo el mismo había parecido un monstruo devorando los felices oniguiris que ella había llevado la otra vez.
- ¿Sabías que Michael y Catherine tendrán una cita hoy?
Dijo Mimi de la nada, con su mirada fija en los dos chicos que se encontraban en la cafetería haciendo fila para comprar y los cuales se miraban muy felices hablando entre ellos.
Matt miró a Mimi atentó, buscando en ella alguna seña de tristeza o celos pero para su sorpresa no la encontró, ella se miraba tranquila, algo pensativa pero tranquila después de todo.
-¿Y Catherine sigue viva? ¿Cómo es eso posible?
Mimi volteó a ver a Matt extrañada, ¿qué habría querido decir con eso?
-¿De que hablas? Claro que está viva, ¿por qué no debería de estarlo?
Matt no despegó su vista de su comida pero sonrió, Mimi si que era ingenua. Alzó su mirada hacia ella y sonrió de manera burlona pero con un poco de amargura en su sonrisa.
-Tú estás interesada en Michael y conociendo lo agresiva que eres se me hace extraño que no hallas matado a la pobre de Catherine.
-Para tu información Michael ya no me interesa.
Dijo Mimi segura de sus palabras, Matt volteó a verla con un poco de asombro en su rostro, aunque no había querido hacerlo evidente algo de su asombro había logrado asomarse en su rostro.
-¿Es enserio?
-Sí.
-¿Desde cuando?
-No lo sé, sólo sé que ya no siento nada, es sólo un amigo.
Matt permaneció callado al igual que Mimi pero por diferentes motivos, él podía ver una posibilidad con Mimi y ella estaba un poco apenada por lo que había dicho, pero era la verdad, lo había estado pensando desde hace tiempo pero cuando Catherine le dijo que tendría una cita con Michael y ella no sintió nada quedó comprobado, su amor por Michael había desaparecido y ya sólo quedaba una linda amistad entre los dos, bueno por lo menos de su parte.
Sin decir más los dos continuaron comiendo y después de unos segundo de silencio continuaron hablando de diferentes temas que no estaban relacionados para nada con Michael.
La puerta que conducía hacia la azotea de la escuela se abrió y Kaira sonrió al encontrar a quien tanto buscaba, Andrew estaba observando el cielo azul como siempre que se quería olvidar de algo, al parecer el hecho de que Matt y Mimi volvieran a hacer unidos no le había caído nada bien a su amigo.
-Te he estado buscando.
Dijo Kaira tomando asiento al lado del pelinegro quien despegó su vista del cielo y la fijó en su amiga.
-¿Cuándo vas a hacer sea lo que sea que tienes planeado hacer?
Kaira sonrió por la pregunta de su amigo, Andrew se miraba desesperado lo cual no era muy común en él que siempre guardaba la calma, eso quería decir que la piedra estaba funcionando y los sentimientos negativos de Andrew se estaban comenzando a acumular en él y muy pronto Andrew ya no tendría más dudas y lograría su objetivo sin importar quien se cruzara en su camino.
-Aún falta Andrew, no te desesperes todavía tengo unas cosas que arreglar y la reconciliación de Matt y Mimi sólo han logrado atrasar mis planes, necesito que estén separados para poder separarlos definitivamente.
-¿Qué es lo que piensas hacer?
-Cuando llegue el momento lo sabrás.
-No la vas a lastimar ¿Cierto?
-Claro que no Andrew, así que no te preocupes.
Andrew no pareció muy convencido por la respuesta de Kaira sin embargo no dijo nada, algo dentro de él le decía que no debía confiarse y que Kaira era peligrosa, pero por otra parte estaba desesperado y no tenía a quien más acudir.
La puerta se volvió a abrir y esta vez la que entró fue Keira a quien no le agradó ni un poco ver que su hermana se encontraba sola en la azotea con Andrew.
-¿Qué hacen aquí?
-Solo hablábamos hermanita, ¿te molesta?
-Claro que no.
Respondió Keira relajándose un poco, sabía que estaba exagerando después de todo su hermana y Andrew siempre había sido buenos amigos así que no tenía por que molestarse sólo por verlos juntos. Caminó hasta los dos chicos y tomó asiento al otro lado de Andrew quien miró a la chica de cabellos azules reojo, por un momento se le figuró ver a la vieja Keira que era tímida y que sólo con él hablaba pero cuando la vio de nuevo vio que esa Keira ya no estaba ahora sólo estaba esa nueva Keira que se la pasaba todo el día molesta y a la defensiva.
-¿Y De que hablaban si se puede saber?
- De cosas que no te van agradar hermanita.
-De Matt y Mimi.
Respondió con amargura la chica de cabellos azules, y Andrew lo comprobó definitivamente, esa ya no era más la Keira que era su amiga de la infancia, sino una Keira que miraba la vida de color negro.
-Ves, te dije que te molestarías.
-¿Qué no tienen otra cosa de que hablar que no sea de la estúpida de Mimi?
-No es estúpida.
Respondió Andrew viendo con molestia a la chica de cabellos cortos quien sostuvo su mirada sin intimidarse un poco, la tensión entre los dos permaneció por unos segundos hasta que Andrew decidió cortar el contacto visual entre ambos y se puso de pie.
-Yo mejor me iré al salón.
Ni Kaira, ni Keira dijeron algo las dos permanecieron en silencio observando al chico que se iba hasta que esté cerró la puerta tras de sí y desapareció de sus vistas. Kaira volteó a ver a su hermana y vio como las lágrimas querían salir de sus ojos pero Keira no lo permitía, no cabía duda de que su hermanita era muy fuerte.
-Sabes que le molesta que hables mal de ella.
-¿Tú también te vas a molestar conmigo?
Preguntó Keira poniéndose de pie y caminando hasta la orilla de la azotea para poder ver hacia abajo.
-Yo no tengo porque molestarme, a mi tampoco me agrada Mimi, pero sino quieres que Andrew se moleste contigo no deberías expresarte de ella de esa manera.
-No puedo evitarlo el sólo nombrarla me pone de malas. Hermana, ¿porque no nos vamos de aquí y nos olvidamos de todo?
-Hay hermanita, ¿qué no te has dado cuenta? Estamos atrapados en un circulo vicioso y no podemos salir de ahí, la historia del pasado la estamos repitiendo al pie de la letra y que no te asombre que las cosas terminen como en el pasado.
Keira se estremeció al oír aquellas palabras de su hermana y el posible desenlace que les esperaba, ella lo sabía, se había dado cuenta desde que llegaron a ese lugar que las cosas del pasado se estaban repitiendo, Matt y Mimi eran muy unidos y después llegaron ellos a querer evitar que estuvieran juntos, justo como había pasado cientos de años atrás, sin embargo había algunas variantes que la hacían creer que el final no sería el mismo.
-Pero tu dijiste que del pasado se aprendía y que tú ya habías aprendido, pensé que las cosas no terminarían igual.
-Y es cierto hermanita, del pasado se aprende y ciertamente no haré las cosas igual que antes, pero contra el destino no se puede luchar y eso lo sabes tan bien como yo.
-¿Entonces porque no nos vamos Kaira? ¿Así evitaríamos lo que ocurrió antes?
Kaira negó con la cabeza y fijó su mirada en una parejita que se encontraba almorzando en una banca y la cual reía y hablaba amenamente.
-Ya es demasiado tarde, Andrew no querrá irse, y siendo sinceras yo tampoco, ya te lo expliqué estamos en un circulo vicioso y no hay como salir de él, la historia continuara hasta que llegue su final.
Keira guardó silencio y miró el cielo con frustración, temía por Andrew no quería que volviera a terminar como en el pasado, no soportaría verlo morir de nuevo y todo por Mimi, ahora más que nunca tenía que encontrar la manera de deshacerse de Mimi.
Sin decir nada más Keira se fue dejando a su hermana sola. Kaira sonrió con malicia al verla irse de aquella manera, su plan había dado resultado y estaba segura que su hermanita se mantendría lejos de sus planes.
-Eres grandiosa Kaira.
Se dijo así misma la chica tomando asiento de nuevo en la banca en que había estado antes y miró al cielo. Le había dicho a Keira aquel cuento del circulo vicioso para que su hermana pensara que las cosas eran inevitables y así cuando Kaira por fin lograra su plan y Andrew estuviera con Mimi y ella con Matt, Keira no podría odiarla, es más, le agradecería por haber logrado vencer al destino y haber salvado a Andrew de una muerte segura y así todos serían felices.
Kaira sonrió orgullosa de sí misma por haber logrado su cometido, no cabía duda que a su hermana aún le faltaba mucho por aprender, claro que estaban en un circulo vicioso y que las cosas estaban pasando como en el pasado, pero lo que también estaba claro para Keira era que de un circulo vicioso se sale cuando uno quiere y tiene la voluntad para hacerlo y desde hace tiempo que Kaira se había ideado como salir de aquel circulo vicioso y ganarle al destino después de todo nada estaba escrito sobre piedra y a como iban las cosas estaba segura que las cosas saldrían a su favor.
Siguiente Capitulo: La prisión de los doce cristales - Publicación: Viernes 27 de Enero 2012
Mimato196
Mayo 2007
