¡Soy inocente! que no haya actualizado ayer no fue mi culpa, fue del internet o de la página, no sé cual de los dos, pero yo ayer muy feliz de la vida iba a actualizar pero no pude entrar a mi cuenta aquí en Fan fiction, le ponía sing in pero no se quería cargar la página y al final me salía una pagina que decía que no podía entrar por lo tanto no fue mi culpa soy inocente. Pero aquí tienen el capitulo :) espero lo disfruten.
Aclaración: Digimon y sus personajes no me pertenecen
47
Descubiertos.
¿Era su imaginación o ese día era más brillante que los anteriores? No lo sabía pero desde que se levantó había sentido que aquel era un día perfecto el mejor de los días y en todo el tiempo no había podido dejar de pensar en ella, en Mimi, en su Mimi porque ahora sí podía decir que era su Mimi ya que desde el día de ayer se había convertido en su novia. "Su novia" que bien se sentía decir aquello.
Llegó a la casa de los Tachikawa , tocó el timbre y esperó a que le abrieran, no pudo evitar sonreír al recordar como habían sucedido las cosas, todo había sido tan rápido y por un momento pensó que había sido un sueño pero no era así, era real y Mimi era su novia su linda novia Mimi, aún podía recordar lo nerviosa que se miraba cuando le dio el chocolate, pero sobre todo aún podía recordar como ella le había sonreído y le había dicho que sí cuando él le pidió que fuera su novia.
Flash Back
A los dos les costó separarse y terminar con aquel beso, pero tenían que hacerlo si no querían terminar sin aire. Con pesar ambos se separaron y se vieron mutuamente, él sonreía como un idiota de eso estaba seguro, pero poco le importaba, y ella se miraba aún nerviosa y tímida, avergonzada por lo que había hecho.
-No tienes porque estar nerviosa.
Le dijo acariciando su mejilla con el reverso de su mano, ella se sonrojó aún más aunque trataba de disimularlo, no sabía que seguía después del beso y de aquella confesión, ¿Ya eran novios o tenía que esperar a que él se lo pidiera? ¿o ella se lo tenía que pedir? No lo sabía, no tenía ni idea de que seguía, sólo sabía que quería volver a besarlo, volver a sentir que él la tenía entre sus brazos y la aprisionaba en un beso sin fin.
-¿Qué pasa?
-No es nada.
Respondió Mimi desviando su mirada de él, ¿Cómo decirle que quería besarlo de nuevo?
-¿Te has arrepentido de lo que me dijiste?
Preguntó temeroso de la respuesta, Mimi se había quedado muy callada de repente que temió que la chica se arrepintiera, después de todo no todo podía ser tan perfecto, ¿o sí?
-No, por supuesto que no, es sólo que…
Mimi vio a Matt y después vio los labios de él para después desviar su mirada, sintió derretirse de sólo ver los labios del chico, quería que la besara, pero ¿Cómo decirle?, además ni siquiera estaba segura de que ya fueran novios, él no se lo había pedido y ella tampoco.
-Mimi, sólo quiero estar seguro de que esto no es un sueño y de que no estoy malinterpretando las cosas así que contéstame una cosa, ¿Quieres ser mi novia?
Mimi volteó a verlo y sonrió, era como sí él le hubiera leído el pensamiento.
-Sí
Respondió sin poder contener su alegría, él se acercó nuevamente a ella, sólo que esta vez acorralándola en la pared, sonrió de medio lado y la miró fijamente.
-Entonces puedo seguir haciendo esto.
Matt comenzó a besar los labios de ella y Mimi correspondió al beso, rodeó con sus manos el cuello de él y dejó que las manos de Matt se deslizaran hasta su cintura acercándola más hacia él, eso era lo que ella quería, sentirlo cercas saber que eran una pareja pero sobre todo volver a sentir los labios de él sobre los suyos besándola.
Fin del Flash Back
La puerta se abrió y Mimi apareció frente a él con una radiante sonrisa. Los ojos se le iluminaron al verla y sintió como su corazón se descontroló al verla, no sabía si aquello era normal, pero le encantaba sentir el sin fin de emociones que ella causaba en él.
-Buenos días.
Lo saludó Mimi y se acercó a él dándole un suave beso en los labios que lo hizo sonreír aún más.
-Que adorable manera de desearme los buenos días.
Le susurró con una voz seductora y ella se sonrojó, causando que él sonriera divertido, adoraba ver cómo Mimi aún se sonrojaba fácilmente al oír cualquier comentario de él.
-No tienes porque apenarte, me encanta.
Matt la volvió a besar, esta vez de una manera más profunda y apasionada, la tomó de la cintura y la apegó a su cuerpo lo más que pudo, mientras que ella posaba sus manos sobre su pecho.
-A mi también me encanta.
Dijo Mimi una vez que se separaron, él sonrió satisfecho y ambos se encaminaron hacia la escuela, les esperaba un largo día con todos los interrogatorios que les harían pero eso no importaba siempre y cuando estuvieran juntos.
Mimi entró en su salón y la sonrisa que tenía en su rostro la delataba de que algo había pasado, eso Yumi lo pudo notar casi al instante en que la vio entrar y Catherine también lo notó.
-Tienes cara de enamorada.
Afirmó Catherine con una sonrisa y se vio apoyada por el asentimiento de Yumi quien al igual que la rubia sospechaba que Mimi les tenía noticias.
Mimi sonrió al oír el comentario de Catherine, no pensaba que fuera tan obvia pero que más daba, al diablo todo, ella estaba feliz y por nada del mundo pensaba esconder esa felicidad.
-Y lo estoy.
Dijo con una sonrisa y tomando asiento en su escritorio, Yumi y Catherine se vieron sorprendidas, al igual que Izzy y Michael, Mimi no solía aceptar aquello con tanta facilidad, así que algo debió haber pasado para que ella lo aceptara así sin más.
-¡No me digas que…!
Gritó Yumi emocionada, si Mimi había dicho eso era sólo por una causa y aunque realmente no se lo esperaba le alegraba de sobremanera. La pelirroja vio insistente a Mimi quien tenía sus mejillas teñidas de un leve rojo pero aun así no dejaba de sonreír.
-Sí.
Contestó sabiendo que su amiga estaba en lo correcto.
-Aahhh! ¡No puedo creerlo, Matt es tu novio!
Gritó Yumi loca de la emoción, ¡no podía creerlo! ¡Por fin! Mimi y Matt eran pareja, aquello era algo para celebrar.
Mimi se sintió avergonzada al ver como todos sus compañeros de clases habían volteado a verla, con el grito de Yumi ya podía dar por hecho que todos se habían enterado de su relación con Matt, aunque por una parte estaba mejor, así ninguna de sus compañeras le seguiría coqueteando a su Matt.
Catherine volteó a ver a Michael y vio como el semblante del chico se entristeció aunque aún esbozaba una sonrisa sin felicidad, sino más bien con tristeza y decepción. La rubia se sintió mal por el chico, bajo su mirada al suelo y suspiró, aquello era algo que tarde o temprano pasaría, sólo lamentaba no poder hacer nada para alejar la tristeza de Michael.
Matt llegó a su salón con un estupendo buen un humor y una sonris tan radiante que a Tai no le pasó desapercibido el hecho de que algo sucedía para que Matt tuviera esa cara de felicidad.
-Buenos días Matt.
Saludó Tai viendo con detenimiento a su amigo, quería comprobar que tan alto era el grado de buen humor de su amigo, que no dejaba de sonreír y que lo estaba llegando a asustar.
-Muy buenos días Tai.
Le contestó Matt con una sonrisa y tomando asiento tras el moreno quien lo vio incrédulo, realmente algo muy bueno debió haber pasado para que Matt tuviera ese grado de buen humor nunca antes visto en él.
-Ya dilo, ¿qué es lo que pasó?
Preguntó Tai volteándose hacia donde estaba su amigo, aunque con esa sonrisa y buen humor que se botaba el chico dudaba que fuera difícil descubrir que era lo que lo tenía así.
-¿Decir qué?
-No te hagas, algo pasó para que tengas esa sonrisa, ayer te fuiste de aquí deprimido porque Mimi…
Y la respuesta llegó a él como arte de magia, sólo había una razón que podía poner a Matt de ese humor y la razón era Mimi Tachikawa, eso quería decir que Matt había logrado algo con Mimi, tal vez el chocolate no había sido para Andrew, tal vez Matt la había besado o algo pero algo era seguro, Mimi tenía ver con ese estado de ánimo en Matt.
-¿La besaste?
-Más que eso.
Dijo Matt con una sonrisa, Tai lo miró y esbozó una sonrisa, ¿Acaso había sucedido lo que él estaba pensando y Mimi y Matt ya eran novios?
-Mimi es mi novia.
Terminó de decir Matt al ver que Tai tardaba mucho en averiguar que había pasado. Tai abrió los ojos sorprendidos y abrió la boca para decir algo sin embargo nada salió de sus labios, aún estaba muy sorprendido para decirlo.
-Vamos dilo sino te quedarás así todo el día.
-¡No puedo creerlo Mimi es tu novia!
Gritó Tai haciendo que todos voltearan a verlos, Matt se sonrojó levemente al ver que todos los miraban, le había dicho a Tai que lo dijera no que lo gritara para que todo el mundo lo supiera, aunque por una parte estaba bien, así Andrew se había dado cuenta que no tenía oportunidad con su Mimi, había disfrutado ver la cara del pelinegro cuando Tai gritó aquello, Andrew se había mostrado más que sorprendido aunque no era él único.
-¿Es cierto eso Matt?
Preguntó Sora involucrándose en la plática de los dos chicos, el rubio y Tai voltearon a ver a la pelirroja y a ninguno de los dos les agradó el semblante de la chica se miraba molesta y más que pregunta había parecido acusación.
-Sí lo es.
Contestó Matt sin saber que reacción ocasionaría su respuesta.
Sora se mordió los labios y se volteó hacia su mesabanco, tomó su mochila y salió hecha una furia del salón.
-Oie espera Sora ¿A dónde vas?
Gritó Tai intentando detenerla.
-¡Quiero estar sola!
Gritó furiosa desde la puerta la chica y Tai no le quedó de otra más que quedarse con Matt quien al igual que el moreno se miraba preocupado por la chica, tal vez debería hablar con ella.
Kaira también estaba molesta por la noticia, pero más que nada estaba preocupada de que el poder de la piedra de Sora hiciera efecto antes de tiempo, aquella noticia no había hecho más que acelerar sus planes y ella aún necesitaba tiempo. Se levantó de su escritorio y salió de su salón en busca de Sora, debía lograr tranquilizar un poco la furia de Sora para bajar un poco el poder del cristal y lograr ganar un poco más de tiempo.
Antes de salir miró a Andrew, sabía que estaba molesto, pero al parecer él tenía más autocontrol que Sora lo cual la ayudaría a ella aunque de igual manera más tarde bajaría también el poder de la piedra de Andrew.
En la secundaria elemental de Odaiba el grupo de T.K y Kari habían terminado con la clase de deportes de ese día y mientras sus demás compañeros se dirigían hacia las duchas y casilleros para cambiarse, ellos dos aprovecharon que se encontraban solos en el gimnasio para tener un momento a solas.
-Jugaste muy bien.
Dijo Kari rodeando con sus brazos el cuello de T.K quien sonrió y tomó la cintura de su novia.
-Es fácil teniendo a mi linda musa echándome porras.
-Es todo un placer.
Ambos se besaron sin darse cuenta que no estaban solos como ellos habían creído al principio, Davis se había regresado por su botella de agua cuando vio a los dos chicos besándose, sabía que aquellos dos le ocultaban algo, y se sentía realmente furioso, una por que T.K estaba besando a la chica que a él le gustaba y dos porque se sentía como un estúpido, T.K y Kari le habían visto la cara a él y a todos y de seguro se habían estado besando a escondidas desde quien sabe cuando.
-¡Hey T.K! ¿Qué haces besando a Kari?
Gritó Davis acercándose a paso veloz a la pareja, T.K y Kari se separaron y miraron a Davis sorprendidos para después verse mutuamente habían sido descubiertos.
Tenían diez minutos antes de que sus profesores llegaran y ninguno de los dos pensaba desaprovecharlo y durante todo el tiempo desde que se encontraron dándose beso tras beso y en ese momento se encontraban en su quinto beso desde que se encontraron en las escaleras y hubieran continuado besándose sino fuese por que el flash de una cámara los obligó a separarse para ver quien le había tomado la foto.
-auwww se ven tan lindos.
Comentó Yumi conmovida mientras miraba la foto en su cámara digital.
-¿Qué haces Yumi?
-¿No es obvio? Les tomo fotos, como pareja deben tener fotos juntos, así que pónganse para tomarles otra.
Ni Matt ni Mimi protestaron y los dos se acomodaron para la foto. Matt atrás de Mimi rodeándola con sus brazos y Mimi frente a Matt con una tierna y dulce sonrisa.
-¡Listo!
Festejó Yumi y se acercó a los dos chicos para mostrarle la fotos a ambos que quedaron satisfechos con el resultado.
-Me las tienes que pasar Yumi.
-Claro, hoy mismo las subiré y tú las tomas.
Mimi sonrió satisfecha al igual que Matt que seguía abrazado de ella, a él en lo general no le gustaban mucho las fotos pero si eran con Mimi la verdad era que no le molestaba la idea es más le agradaba y más por que así podría tener con el siempre un recuerdo de que ellos eran pareja.
Davis y T.K se encontraban tirados en el suelo del gimnasio peleándose a golpes mientras que Kari les gritaba que se detuvieran, ni oportunidad habían tenido de explicarle a Davis las cosas cuando el moreno se fue sobre T.K sin dejarle otra opción más que pelear.
-¡Suéltalo Davis!
Gritó Kari tratando de quitar a Davis de encima de T.K quien trataba de defenderse aunque no podía aventar a Davis porque podía golpear a Kari y lo menos que quería era lastimarla a ella.
Kari tomó el brazo de Davis e intento detenerlo cuando vio que estrellaría su puño en la cara de T.K sin embargo las cosas no salieron como esperaba, Davis más por reflejo que por otra cosa movió la mano intentando liberarse del agarre de Kari aventando sin querer a Kari y provocando que esta cayera y se golpeara la cabeza al chocar con una de las bancas.
Davis se detuvo sorprendido al ver lo que había causado, él no había querido lastimar a Kari pero al parecer las cosas se le habían salido de control. T.K sintió que la sangre le hervía cuando vio que Kari había salido lastimada, eso era justo lo que él había estado tratando de evitar y el idiota de Davis lo hacía. Sin poderse contener le dio un buen merecido puñetazo a Davis en la cara y lo aventó para después el ir en ayuda de Kari.
-Kari ¿Te encuentras bien?
Preguntó T.K ayudando a la chica a levantarse. Kari sobó su cabeza, al parecer el golpe no había sido muy fuerte pero si le había dolido.
-Sí, no te preocupes estoy bien.
Davis se acercó a los dos chicos y vio a Kari arrepentido, el haberla lastimado era lo menos que quería y ahora no tenía ni cara para verla.
-Kari yo no… yo no quería… lo siento.
Dijo arrepentido.
-No te preocupes estoy bien.
Davis intentó acercarse a ella para ayudarla sin embargo T.K no se lo permitió, apenas y el moreno había intentado ayudarla a levantarse, T.K le había dado un manotazo dedicándole una mirada furiosa, Davis comprendió que no era el momento, así que decidió irse.
-T.K no debiste haber hecho eso.
-Te lastimó.
-No lo hizo apropósito.
Respondió Kari comprensiva, sin embargo T.K era todo en esos momentos menos comprensivo, así que no se arrepentía de haber alejado a Davis de Kari.
-Será mejor que vayamos a la enfermería.
Dijo T.K ignorando el último comentario de la chica.
-Pero estoy bien.
-No estará de más que la enfermera te revise.
T.K tomó la mano de Kari y la guió directo a la enfermería, Kari no opuso resistencia pues sabía que un golpe en la cabeza podía ser peligroso pero aún así se sentía preocupada por Davis, al parecer ya no podía seguir posponiendo su plática con Davis y tendría que hacerlo ese mismo día.
La hora del receso había llegado, Mimi y Matt habían decidido almorzar solos aunque eso no significaba que lo estuvieran, escondida sin que nadie la viera se encontraba Kaira observando a los dos chicos y maldiciendo su suerte, el noviazgo de aquellos dos sólo había hecho que sus planes se adelantaran y a la vez se estropearan. Se habían adelantado porque las piedras tanto de Andrew como de Sora se encontraban al máximo, le había costado mucho estabilizar la de Sora que se encontraba hecha una furia, y la de Andrew también le había costado trabajo aunque menos que la de Sora puesto que el chico tenía más auto control. Sin embargo su plan se miraba también afectado porque para llevarlo acabo ella necesitaba que Matt y Mimi estuvieran separados así que necesitaba por todos los medios lograr que aquellos dos se pelearan y se separaran para poner todo en su lugar y ella salir victoriosa con el plan.
Kaira apretó los puños cuando vio que la parejita se besaba nuevamente, desde la mañana se la habían pasado a beso y beso en los pasillos y al parecer la hora del almuerzo no sería la excepción, eso sólo le dejaba una cosa clara separarlos iba a ser difícil, pero no había nada que un mal entendido no pudiera solucionar.
-Este es el mejor almuerzo que he tenido.
Le dijo Matt con una sonrisa torcida una vez que se separó de ella, Mimi sonrió y borró un fugaz beso de su novio.
-Yo pienso lo mismo, aunque aún no hemos empezado a almorzar.
-Son pequeños detalles que podemos solucionar.
Dijo Matt a modo de escusa y él y Mimi comenzaron a reír, últimamente los dos reían por todo, seguramente efectos secundarios del amor.
-Oie Mimi es mi imaginación o desde hace rato siento que nos están viendo.
Matt volteó a todos lados esperando encontrar a alguien pero no vio a nadie cercas.
-Te aseguro que es Yumi con su cámara.
-¿Yumi? ¿Estás segura? Esta bien que esté un poco emocionada, pero no creo que sea para tanto.
-Conozco a mi amiga y sé que es ella.
Respondió Mimi llevando un poco de arroz a su boca y sin darle mucha importancia al asunto, en cambio Matt seguía viendo a los alrededores, él había sentido una sensación de alerta como si alguien los vigilara y temió que fuera Andrew o alguna de las gemelas, sin embargo Mimi se miraba muy cómoda, ¿qué acaso ella no lo había sentido?
-Anda come un poco.
Mimi aprovechó que Matt se volteó a verla para darle en la boca y sin previo aviso un poco de arroz, Matt se sonrojó notoriamente, había visto en la televisión que algunas novias hacían eso pero siendo sinceros aquello lo avergonzaba un poco.
-Me sentí ridícula.
Dijo Mimi sin notar el sonrojo en las mejillas de Matt. El rubio tragó el arroz que Mimi había metido a su boca y la miró confundido.
-¿De que hablas?
-Siempre había visto en la tele que las chicas les daban de comer a sus novios en el almuerzo y siempre había tenido curiosidad de hacerlo pero siendo sincera, me sentí un poco ridícula, tú puedes comer sólo.
-Sí yo también prefiero comer sólo.
Matt y Mimi volvieron a reír.
-Además prefiero hacer otras cosas.
Dijo Matt con un tono seductor, Mimi lo miró y esta vez no se sonrojó, sino que le siguió el juego y al igual que él habló con un tono provocativo que hizo que Matt sonriera.
-¿Cómo qué?
Preguntó ella, ya sabía a que se refería Matt y ella también lo prefería a tener que darle de comer como a un bebé.
-A esto.
Matt se acercó y la besó nuevamente hasta que un flash los encandiló y provocó que se separarán.
-Awww son tan tiernos.
Dijo Yumi emocionada y acompañada de Izzy quien sentía pena ajena por lo entrometida que podía llegar a ser su novia.
-¡Yumi! Casi nos dejas ciegos se quejó Mimi.
-Si tenían los ojos cerrados ¿Cómo los iba a dejar ciegos?
-Perdonen chicos traté de detenerla pero…
Izzy no pudo continuar con su disculpa ya que la chica de ojos verdes empezó a hablar impidiéndole a Izzy continuar.
-Deberían estar agradecidos, tendrán mucho recuerdos. Miren esta, está súper linda, es cuando le das de comer a Matt aunque algo cursi, y esta cuando se están besando.
Yumi hablaba sin parar viendo las fotos en el visor de su cámara, Mimi miraba a su amiga sin remedio y Matt la miraba incrédulo, ¿Pues desde cuando la chica los había estado espiando? ¿Persiguiendo? ¿Acosando? Bah! Lo que fuera que estuviera haciendo Yumi.
-Te dije que era ella.
Le dijo Mimi divertida al ver la cara de incredulidad de Matt.
-Ya vi…
Respondió Matt sorprendido por la cantidad de fotos que llevaba la chica, no las había contado pero mínimo ya iban unas treinta.
-Esta es de cuando te despediste de él en las escaleras, esta de cuando…
-Yumi ¿Pues cuantas fotos llevas?
- mmm muchas, pero no te preocupes todas las subiré hoy y los etiquetaré, así ambos la tendrán.
-No lo decía por eso.
Se quejó la castaña, pero al parecer hablar en esos momentos con Yumi era como hablar con la pared, ella seguía emocionada con las fotos que había tomado.
-Esta es de cuando estabas pensativa en el salón y sonreíste, estoy segura que en ese momento te acordaste de Matt…
Mimi se sonrojó con esa última foto, ahora entendía porque Catherine le había dicho que tenía cara de enamorada, realmente la tenía, sólo le faltaban unos corazoncitos en sus ojos y una nubecita de pensamiento con la imagen de Matt en ella.
-¿Así te miras cuando piensas en mí?
Preguntó Matt divertido, Mimi se sonrojó y le dio un codazo en la costilla provocando que el chico se quejara y a l vez riera, adoraba molestarla.
-No te preocupes te ves linda cuando piensas en mí.
Dijo Matt rodeándola con sus brazos y besando la mejilla de Mimi quien sonrió.
-Ahora que lo dices Matt, me falta una de ti pensando en Mimi, tal vez le pida ayuda a Tai con eso.
Matt abrió los ojos sorprendido y se sonrojó. Mimi rió al verlo, sabía que eso no le había agradado a su novio, pero se lo tenía merecido por bocón.
-Eso te pasa por hablador.
Dijo Mimi con una sonrisa y Matt la miró asustado, preguntándole con su mirada a Mimi si Yumi era capaz de eso, no quería tener a Tai acosándolo con una cámara.
-Sí lo hará.
Respondió la chica leyendo los pensamientos de su novio y a Matt no le quedó de otra más que resignarse.
Ya toda le escuela estaba enterada de la relación de Kari y T.K al parecer Davis no había sido el único que había visto a T.K y a Kari besándose, una compañera de su clase también había visto todo y se había encargado de propagarlo con sus amigas causando que toda la escuela se enterara pronto.
Kari se sentía mal, pero no por el hecho de que toda la escuela estuviera enterara sino porque estaba preocupada por Davis, desde que el moreno había peleado con T.K en el gimnasio lo había visto muy deprimido y no había tenido oportunidad de hablar con él así que esperaba hacerlo en la hora de salida que sería pronto.
La campana sonó anunciando la hora de salida, Kari se levantó de su lugar en cuanto vio a Davis salir, echó una mirada a T.K y este dio su consentimiento asintiendo con la cabeza levemente, sabía que aquello era algo que Kari tenía que hacer sola.
Kari salió apresurada y alcanzó a Davis en la salida del edificio, él se detuvo y ella le pidió hablar, a Davis no le quedó de otra más que aceptar y acompañó a la chica a una de las bancas que se encontraban en el patio.
-Kari, lamento lo que pasó en el gimnasio, yo no quería lastimarte.
-No te preocupes Davis no pasó nada, y no quería hablar de eso contigo, yo quería…
-Sí lo sé, de tu relación con T.K.
Dijo con pesar el chico y bajando su mirada al suelo.
-Bueno sí, sé que estuvo mal no haber dicho nada, pero no quería lastimarte y no sabía como decirte.
-Eso no les salió muy bien.
-Supongo que no.
Kari bajó su mirada arrepentida, ella sabía que habían lastimado más a Davis haciendo que se enterara de esa forma pero aquella nunca había sido su intención. Davis miró a Kari, y sintió remordimiento al verla triste por su causa, ella nunca lo había engañado, ella siempre le había dejado claro que sólo eran amigos, pero aún así le dolía aceptar que ahora sí no tenía oportunidad con ella.
-Dime algo Kari, ¿realmente quieres a T.K?
-Sí…
Respondió ella tímidamente. Davis la miró y su mirada se nubló aún más, ya se suponía que esa sería la respuesta.
-¿Desde cuando?
-Supongo que desde siempre.
Davis sonrió con melancolía, al parecer nunca había tenido oportunidad con Kari.
-Ya veo…
-Davis yo…
-Kari no importa.
-¿Qué?
Davis alzó su vista al cielo y sonrió con melancolía.
-No importa lo que yo piense si tu lo quieres, no te sientas mal por mí, yo estaré bien siempre y cuando tu lo estés.
Davis miró a Kari fijamente y sonriéndole, ella se sonrojó levemente y también sonrió.
-Claro que si quieres botar a T.K, sabes que yo siempre estaré disponible para ti.
Dijo con una sonrisa y Kari rió enternecida, sabía que a Davis aún le dolía lo de ella con T.K, pero quería hacerse el fuerte para que ella estuviera bien y eso se lo agradecía de corazón.
-Gracias Davis.
Kari besó la mejilla de Davis, y el moreno sintió como todos los colores se le subían a la cara.
-Eee.. ¿por qué?
-Por comprender.
Dijo la chica con una sonrisa y el la correspondió. Pudiera que una relación entre los dos no se diera nunca pero ambos contaban con una gran amistad y eso los confortaba a ambos.
Las clases habían terminado y ambos se dirigían hacia su casa, aquel había sido un día largo, toda la escuela se había enterado de su relación y no habían dejado de acosarlos con preguntas, además que Yumi los seguía con su cámara para todos lados.
-Estoy cansada.
Se quejó mimi tomada del brazo de su novio quien sonrió al verla caminando abrazada de su brazo y con los ojos cerrados.
-Esas son la consecuencias por salir con una estrella de rock.
-No importa, las soportaré.
Dijo Mimi sin abrir su ojos y con una sonrisa en sus labios, Matt la miró y sonrió al igual que ella y sin decir más los dos continuaron con su camino.
Mimi abrió los ojos y observó a Matt que caminaba a su lado, al igual que ella con una sonrisa en los labios. Mimi no pudo evitar ensanchar su sonrisa al verlo, quién lo diría, unos meses atrás él era el chico más odioso que conocía y de repente, sin darse cuenta él se había convertido en todo para ella. ¿Cómo había sucedido? No tenía ni idea, sólo sabía que lo quería más que a nadie en el mundo.
Mimi volvió a cerrar su ojos y comenzó a recordar lo sucedido la noche anterior, tal vez si no hubiera tenido el valor de ir hasta la casa de él para entregarle el chocolate, tal vez en esos momentos ambos se encontrarían en una situación muy diferente y seguirían siendo sólo amigos.
-Flash Back-
-Entonces puedo seguir haciendo esto.
Matt comenzó a besar los labios de ella y Mimi correspondió al beso, rodeó con sus manos el cuello de él y dejó que las manos de Matt se deslizaran hasta su cintura acercándola más hacia él, eso era lo que ella quería, sentirlo cercas, saber que eran una pareja pero sobre todo volver a sentir los labios de él sobre los suyos besándola.
Ambos se separaron lentamente, él apoyó su frente sobre la de ella y sonrió, ella le dio un beso de piquito y ahora fue él que sonrió complacido.
-Me engañaste totalmente.
Le dijo él con una sonrisa en los labios y Mimi no comprendió a que se refería con aquellas palabras.
-¿de que hablas?
-En realidad pensé que el chocolate sería para alguien más.
Mimi rió de manera traviesa y él sintió que se derretiría por completo si la volvía a ver reír de esa manera tan dulce.
-Lo siento, no quería que supieras que era para ti porque no sabía si me atrevería a dártelo.
-Me alegra que lo hallas hecho.
-A mi también me alegra haberlo hecho.
Ambos rieron y se volvieron a besar, disfrutando cada movimiento enloquecedor de sus labios que lo hacían sentir el cielo.
Mimi fue la que cortó el beso esta vez, Matt hizo un puchero pues para su gusto ella lo había cortado muy rápido, el aún quería seguir disfrutando de los labios de ella cuando ella dio por terminado el beso.
-No lo has probado.
-Eso estaba haciendo cuando te alejaste.
Mimi frunció el ceño, ¿de que hablaba Matt?
-¿De que hablas?
-De tus labios.
-Yo no hablaba de eso tontito, hablaba de tu chocolate.
Dijo Mimi entre risas y Matt se sonrojó levemente, estaba tan fascinado con los besos de Mimi que no pensaba en otra cosa.
-Oh! Bueno, eso tiene arreglo.
Matt se apartó de Mimi y tomó la caja de chocolate que estaba en el suelo cuando intentó detener a Mimi para que no se fuera se le había caído y después había quedado tan atrapado y enloquecido por los besos de la chica que había olvidado la caja con el chocolate.
-Que bien cuidas lo que te doy.
Se quejó Mimi con los brazos cruzados al ver donde había tirado su chocolate.
-Tú hiciste que la tirada.
-No es cierto.
-Sí, sino hubieras intentado huir corriendo no la hubiera tenido que soltar para detenerte.
Mimi se sonrojó con este último comentario y Matt sonrió victorioso para después dedicarse a abrir la caja que contenía el chocolate de Mimi, tomó el corazón entre sus manos y le dio un mordisco quedando encantado con el sabor.
-Delicioso.
Dijo y Mimi sonrió complacida.
-¿Quieres probarlo?
Mimi asintió pero Matt sonrió de manera malvada, no pensaba darle el chocolate gratis, primero quería algo a cambio.
-Te costará.
-¿Qué? Pero yo lo hice.
-Pero es mío.
Dijo Matt con una sonrisa y Mimi lo miró entrecerrando los ojos, Matt era un tramposo.
-¿Qué quieres?
-Un beso.
Mimi sonrió, pensándolo bien, aquel era un precio justo que le encantaría pagar. Se acercó al chico, y tomó con ambas manos el rostro de Matt para después depositar una suave y dulce beso en los labios del rubio.
-Fin del Flash Back-
-El que sólo se ríe de sus maldades se acuerda.
Dijo Matt con una sonrisa burlona al ver que la chica no dejaba de sonreír ampliamente. Mimi abrió los ojos y se sonrojó al ver que Matt había descubierto riendo sola.
-No molestes.
Se quejó ella con una sonrisa.
-¿De que te acordabas?
-En realidad quieres saberlo?
-Sí.
-Bueno, me acordaba de esto.
Mimi se paró y soltó el brazo de Matt, el también se detuvo al sentir que ella lo hacía, la chica tomó con ambas manos el rostro del chico y lo besó justo como en su recuerdo, con dulzura y amor.
Kaira y Keira habían decidido ir al centro comercial saliendo de clases, la pelirrosada necesitaba distraerse un poco para bajar un poco el mal humor que la noticia del noviazgo le había traído y salir de compras la ayudaba a relajarse un poco y respecto a Keira, bueno la peliazul, no había podido recibir mejor noticia que el noviazgo de Mimi y Matt sin embargo ella aún seguía con su planes de deshacerse de Mimi ya que el hecho de que fuera novia de Matt no le era suficiente, sabía que su hermana intentaría algo y podía arruinar todo, además que Andrew estaba triste y le dolía verlo esa manera, así que no encontraba otra solución que continuar con su plan y de desaparecer a Mimi y a su recuerdo así todos serían felices, Andrew estaría con ella y no sufriría por el recuerdo de Mimi y su hermana podría quedarse con Matt quien estaría libre una vez que Mimi desapareciera, lo único malo es que no había logrado encontrar la prisión de los doce cristales, la había buscado en todas partes y hasta por Internet pero no la había hallado, nunca pensó que sería tan difícil encontrarla, pero no pensaba darse por vencida, ella encontraría esa prisión tarde o temprano.
Keira buscó a su hermana con la mirada y encontró a Kaira viendo entretenida unos vestidos, la chica de cabellos cortos sonrió, su hermana y ella eran muy diferentes ya que ella odiaba usar vestidos sin embargo a Kaira le encantaban. Apartó su vista buscando una ropa que fuera de su tipo, pero lo que encontró fue más interesante que una simple blusa. Al otro lado del pasillo había una tienda de antigüedades y la chica sintió curiosidad de ir ahí, así que sin avisarle a su hermana se dirigió hacia la tienda.
Keira entró y una campanita sonó. La mujer del mostrador la saludó y ella hizo lo mismo para después dedicarse a curiosear el lugar, había cosas muy raras y otras muy bonitas como una lámpara que le gustó para su cuarto, pero lo que se llevó el premio y captó por completo la atención de Keira fue una adorno de cristal que se encontraba en uno de los aparadores. La chica se acercó de inmediato en cuanto lo vio, y abrió los ojos sorprendida al verlo de cercas, no podía creerlo, esa era la prisión de los doce cristales. Abrió su mochila rápidamente y sacó su libro para verificarlo, observó el dibujo en el libro y después observó el adorno, no cabía duda la había hallado.
Keira guardó el libro en su mochila y tomó con cuidado el preciado objeto, lo llevó al mostrador de la mujer y le preguntó cuanto costaba la mujer le dijo un precio bastante accesible y la chica no lo dudó dos veces y compró la prisión de los doce cristales y antes de salir de la tienda la guardo en su mochila para que su hermana no la viera.
-Keira te estaba buscando.
La reprendió Kaira en cuanto la vio salir de aquella tienda. Keira se agradeció mentalmente haber guardado la prisión de los doce cristales antes de salir de la tienda sino su hermana la hubiera descubierto.
-¿Qué hacías ahí?
-Sólo curioseaba.
-¿Y viste algo interesante?
-No, sólo una lámpara que me gustó para mi cuarto pero no me convenció.
-Bueno vayamos a otra tienda, esta no me convenció.
Keira asintió y sonrió complacida de no haber levantado sospechas en su hermana quien se fue directo a la siguiente tienda. Keira tomó con cuidado su mochila y la abrazó sin poder evitar sonreír. Ahora si que Mimi Tachikawa disfrutara su tiempo al lado de su querido Matt porque estaba apunto de acabársele.
-Me alegra que Davis lo halla entendido.
Comentó T.K caminando con Kari tomada de su mano.
-Sí a mi también me alegra aunque se notaba algo triste aún.
-No te preocupes ya se le pasará.
-Tienes razón contestó Kari.
-Bueno ahora que todo mundo lo sabe, eso quiere decir que puedo besarte cuando quiera.
Dijo T.K dándole un corto beso a la chica.
-No todo mundo lo sabe, mi hermano aún no lo sabe.
Dijo Kari entre risas, ambos se encontraban frente al departamento de donde vivía la chica.
-Mantenerlo en secreto frente a Tai será fácil es un despistado.
-Tienes razón.
Contestó la chica con una sonrisa y los dos se besaron aprovechando que no había nadie cercas que los pudiera ver.
-¿Kari? ¿T.K?
Se oyó la voz sorprendida de Tai que acababa de llegar y se encontró con la sorpresa de ver a su hermana besándose con T.K.
Los dos chicos se separaron sonrojados y vieron al mayor de los Yagami que los miraba con el ceño fruncido y los brazos cruzados.
-¡Hermano!
-Kari ¿Qué significa esto?
-Bueno yo… hermano yo…
-Kari y yo somos novios.
Dijo T.K al ver que Kari no podía articular palabra alguna.
Tai lo miró fijamente a los ojos y T.K sintió como la presión subía dentro de él estaba seguro que Tai le diría algo o lo golpearía ya que su mirada fría parecía querer matarlo.
-No puedo creerlo ustedes también, yo soy el único que se está quedando sólo.
Se quejó Tai con decepción y se dirigió a su departamento olvidando por completo a la feliz pareja, al parecer él era el único condenado a la soledad ya que todos estaban encontrando a su pareja ideal, primero Yumi e Izzy, después Matt y Mimi y ahora T.K y Kari, al paso que iba Sora también encontraría a alguien y el se quedaría sólo, aquello era tan deprimente.
-¿Qué le pasa a Tai?
Preguntó T.K al ver como el chico se había ido con un aura oscura rondeandolo, casí hasta podía ver una nube negra sobre él mojándolo.
-No lo sé, pero al parecer ahora sí todo mundo lo sabe hasta mi hermano.
-Así parece.
Dijo T.K con una sonrisa y Kari comprendió lo que aquella sonrisa significaba, se acercó a T.K y lo besó sin miedo a que alguien los viera después de todo ya habían sido totalmente descubiertos.
Siguiente capitulo: Adiós al recuerdo- Publicación:viernes 17 de febrero del 2012
Mimato196
Mayo 2007
