Hola, Hola ! a todos los y las que siguen este fic, bueno como ya entré a la escuela ya empecé como las prisas de nuevo, así que de rapidín aquí les dejo el siguiente capitulo, disfrutenlo y les diría sean felices pero dudo que cuando termine el capitulo lo sean XD jajaja pero tranquilos todo tiene solución. Sus reviews les debo la contestación de ellos lo haré lo más pronto posible, por el momento me despido BYE

Aclaro Digimon no me pertenece :(

48

Adiós al recuerdo.

Ya estaba casi lista para ir a clases, sólo le faltaba un poco de perfume y estaría perfecta, aunque ahora que lo recordaba aún le faltaba al más, abrió la cajita musical que descansaba en su tocador y sacó de ella un hermoso reliquiario de plata en forma de círculo que en el centro formaba una hermosa flor de cerezo rosa, Mimi lo miró y sonrió al recordar el día anterior.

-Flash Back-

Eran las seis en punto y Matt había quedado de ir por ella para salir un rato por lo cual ella se encontraba desesperada mirando el reloj, eran ya las seis con un minuto y Matt no llegaba ¿Se habría olvidado de su cita? Dejó de lado el reloj molesta consigo misma, estaba actuando como una loca, sólo porque Matt se había retrasado un poco no se significaba que ya no iría a verla, tenía que controlarse y no actuar como una novia demente. Miró de nuevo el reloj. Seis con tres minutos, ¿Pues donde demonios estaba Matt? Por hacerla esperar ella lo haría esperar y le diría que no estaba lista aún, eso le pasaba al chico por no llegar a tiempo.

El timbre sonó y Mimi se levantó como resorte de su cama y corrió hacia la puerta de entrada olvidando por completo su plan de hacer esperar a Matt para darle una lección.

Abrió la puerta y sonrió al ver al chico parado frente a ella que le sonreía y Mimi por un minuto pensó que se desmayaría al ver tan perfecta sonrisa.

-¿Nos vamos?

Mimi asintió y juntos salieron de la casa de los Tachikawa, ella iba cogida de su brazo y ambos caminaban despacio por el parque.

-¿A dónde vamos?

Preguntó Mimi alzando su vista para verlo.

-¿Quieres ir a algún lugar en especial?

-No, a donde quieras esta bien.

-Entonces iremos al parque.

-Ya estamos en el parque.

-A un punto específico del parque quise decir.

Mimi frunció el ceño y miró a Matt confundida, se notaba que el chico tramaba algo aunque no se podía imaginar que, ¿qué lugar podía ser tan interesante en el parque como para que Matt quisiera ir ahí?

Mimi abrió su boca para decir algo pero Matt no le dio oportunidad, a penas y la vio con intenciones de decir algo la interrumpió.

-No te diré a donde vamos.

Mimi hizo un puchero y Matt no hizo más que sonreír, se miraba encantadora cuando hacía esos gestos y berrinches de niña chiquita.

-No es justo.

Se quejó Mimi.

-La vida nunca es justa.

Le dijo Matt con una sonrisa y Mimi lo miró con reproche, a Matt siempre le había gustado burlarse de ella y hacerla enojar y al parecer eso no había cambiado ahora que eran novios.

-No te preocupes ya casi llegamos.

Matt se desvió del camino peatonal y condujo a Mimi dentro del parque hasta que llegaron a donde estaba un enorme y viejo árbol. Mimi abrió los ojos sorprendida, aquel no sólo era el lugar donde se habían dado su primer beso cuando ella lo besó inconscientemente sino que era también el árbol que aparecía siempre en sus visiones.

-¿Qué hacemos aquí?

Preguntó Mimi viendo a Matt que le sonrió, aquel árbol para él no sólo representaba el pasado de ambos sino que también representaba el presente de los dos pues fue ahí donde los dos se dieron su primer beso y donde Matt sintió por primera vez que no podría vivir sin ella.

-Me gusta este lugar.

Dijo Matt con una sonrisa y apartándose de Mimi para tomar asiento bajo el árbol y recargarse en él.

Mimi sonrió, sabía a la perfección porque Matt había elegido ese lugar, era porque ese era el lugar de ambos, siempre se habían encontrado ahí en su vida pasada y era como continuarla ahora en el presente. La castaña caminó hasta el chico y una vez que estuvo frente a el se agachó quedando de rodillas.

-Si a ti te gusta a mi también.

Mimi se acercó a Matt y lo besó suavemente, Matt no pudo resistirse y correspondió al beso de la chica, sus manos que habían estado descansando sobre su nuca se movieron de lugar y terminaron en la cintura de ella para atraerla más hacia su cuerpo, Mimi posó sus manos sobre el pecho de él y continuó besándolo hasta que el aire les faltó a ambos y se separaron, se miraron por unos segundos y después sonrieron.

Habían pasado ya media hora y ambos se la habían pasado platicando sobre sus familias, Mimi le había contado la reacción de sus padres al decirle lo de su relación, su madre había festejado y su padre había llorado porque su princesa ya no era un niña. Matt le contó como su padre se la había pasado molestándolo, al igual que T.K, quien ya tenía novia también.

-¿Enserio? No lo sabía.

Dijo Mimi sorprendida al enterarse que T.K y Kari se habían hecho novios. Mimi se encontraba recargada sobre el pecho de Matt quien la abrazaba protectoramente con sus brazos.

- Yo tampoco lo sabía, me acabo de enterar hoy en la tarde, al parecer lo habían estado guardando en secreto.

- ¿Y desde cuando son novios?

-Creo que ya tenían un mes.

-Vaya, quien lo diría, el tiempo pasa volando.

-Sí y más si estás con la persona adecuada.

Mimi sintió como sus mejillas se teñían al oírlo decir aquello, adoraba que Matt a su manera le dijera que la quería sin embargo aún no estaba acostumbrada y se seguía apenando.

-¿cómo crees que halla terminado el pasado?

Preguntó Mimi, su felicidad la había hecho recordar que en el pasado hubo un tiempo en que ella también fue feliz con Matt sin embargo esa felicidad había duraro poco, ¿qué tal si pasaba lo mismo ahora? ¿Qué tal que esa felicidad era pasajera y de pronto todo se arruinaría?

-¿Por qué preguntas eso?

Matt no sabía porque de repente Mimi había comenzado a hablar del pasado, si habían estado hablando de T.K y Kari.

-Es sólo que a veces las cosas se me hacen tan parecidas que tengo miedo de que todo termine como terminó en el pasado, estoy segura que no terminó bien.

Matt la abrazó, había comprendido que Mimi tenía miedo de que su felicidad acabara, él también tenía miedo de eso y al igual que Mimi se había preguntado muchas veces ¿Cómo había terminado su historia en aquel tiempo tan lejano?

-Pase lo que pase yo estaré contigo, además lo que halla pasado antes no tiene que pasar ahora, es una nueva vida.

-Tienes razón.

Dijo Mimi con una suave sonrisa, sabía que Matt tenía razón esa era una vida muy aparte a la de su pasado, así que no tenía que preocuparse por eso, pero aún así no se sentía segura, algo dentro de ella le decía que el pasado tarde o temprano los alcanzaría, no por nada tenía esas visiones, pero lo mejor era no pensar en ello y disfrutar el presente y en esos momentos su presente era Matt.

Matt vio a Mimi y supo que ella no se había quedado intranquila aunque trataba de disimularlo, así que pensó que ese era el momento perfecto para dárselo y hacerla sentir mejor.

Matt dejó de abrazarla y Mimi se percató de eso así que volteó a verlo y vio como él buscaba algo en su chaqueta.

-No espíes voltéate.

-eh?

-Tú sólo voltéate.

Mimi lo obedeció, aunque no sabía porque Matt le había dicho aquello. De repente sintió algo frió sobre su pecho, bajo su mirada y vio un hermoso reliquiario rosa y sintió como Matt lo colocaba alrededor de su cuello.

-Haz tu cabello para enfrente.

Mimi obedeció y cogió su cabello haciéndolo a un lado y dejó que Matt abrochara la cadena de la cual prendía el hermoso reliquiario.

-Listo.

Mimi dejó de sostener su cabello y miró su hermoso regalo.

-Es hermoso, muchas gracias Matt pero a que se debe.

-No sabía que necesitaba una excusa para regalarle algo a mi novia, lo vi en una tienda y pensé que te gustaría, es rosa, tu color favorito.

-Me encanta.

Dijo Mimi y agradeció a Matt su regalo con un beso en los labios que lo hizo soñar de lo perfecto y dulce que había sido ese beso.

Fin del flash Back

Mimi sonrió y colocó el reliquiario alrededor de su cuello, aquel había sido un lindo detalle de Matt y por supuesto ella no había desaprovechado el tiempo y ya había colocado en el dos fotografías.

El timbre sonó y Mimi bajó a toda prisa, de seguro era Matt que la esperaba para ir a la escuela. Mimi abrió la puerta y se encontró a su perfecto novio parado frente a ella con una sonrisa en los labios.

-Buenos días.

Le dijo ella y se acercó a Matt para besarlo suavemente en los labios, sabía que a Matt le gustaba que lo recibiera con un beso y por que lo iba a negar a ella también le encantaba recibirlo de esa manera.

-Veo que lo traes puesto.

Dijo Matt cuando vio que sobre el pecho de Mimi se encontraba el reliquiario que le había dado la tarde anterior.

-Por supuesto- Dijo ella cerrando la puerta tras de sí- además ya le he puesto las fotos.

-¿Enserio?

-Sí ¿quieres ver?

Matt asintió, no se imaginaba que fotos había puesto Mimi, además que el supiera no tenían ninguna foto impresa juntos y menos de es tamaño tan pequeño.

Mimi abrió el reliquiario y sin quitárselo se lo extendió a Matt para que lo viera. El chico tomó entre sus manos el pequeño objeto y vio en su interior dos pequeñas fotos de los dos juntos, una era la que Yumi les había tomado en el pasillo donde les había pedido que posaran y la otra era de los dos dándose un beso seguramente también tomada por Yumi.

-No pensé que las imprimieras tan pronto.

-Nada es imposible para Mimi Tachikawa, además no podía dejarlo vacío y las fotos que tomó Yumi fueron de mucha ayuda, aunque estoy segura que tú ni siquiera te has tomado la molestia de verlas ¿Cierto? No sé porque los hombres son tan poco románticos.

-Pues te equivocas, claro que las he visto.

-¿enserio?

Preguntó Mimi incrédula, la verdad es que dudaba que Matt se hubiera tomado la molestia de revisar las fotos que Yumi les había mandado.

-Claro que es enserio y míralo por ti misma.

Matt sacó del bolsillo de su pantalón su celular y se lo mostró a la chica, ahí Mimi pudo ver la foto que Yumi había dicho que le había tomado cuando ella estaba pensando en Matt. La chica se sonrojó, ¿por qué de todo el mundo de fotos que Yumi había tomado Matt había elegido esa para ponerla en su celular? ¿Por qué no mejor había elegido una donde estuvieran juntos?

-¿Por qué pusiste esa?

Matt sonrió al ver que Mimi estaba sonrojada.

-Porque así cada vez que vea mi celular sabré que estás pensando en mí.

Mimi se sonrojó aún más, odiaba que Matt pusiera sus sentimientos en evidencia por más cierto que estos fueran.

-No es justo, le tendré que pedir a Tai que te tomé una.

Matt rió al ver el puchero de Mimi, sabía que se iba molestar cuando viera la foto, pero no tenía pensado quitarla, realmente le gustaba esa foto y le gustaba aún más saber que ella pensaba en él.

Cuando llegó a su salón Matt llegó como el día anterior con una sonrisa dibujada en el rostro, abrió la puerta y pudo notar como no todos compartían su felicidad, Keira estaba sumergida en uno de sus libros, ella siempre estaba así, por lo cual no le dio importancia pero lo que hizo que se ensanchara su sonrisa fue ver las caras de amargura de Andrew y Kaira desde que se habían enterado de su noviazgo con Mimi aquellos dos habían tenido esa cara de pocos amigos, pero para que lo iba a negar disfrutaba ver que ellos supieran que Mimi era su Mimi y que nada podían hacer al respecto.

Caminó hasta su escritorio y tomó asiento, Tai que platicaba volteó a verlo y lo saludó con una sonrisa en los labios, al parecer su amigo era el único que compartía su felicidad, cosa que no podía decir de Sora, ya que la chica lo miraba con reproche y aunque a Matt le entristecía que su amiga no estuviera feliz por él, no pensaba amargar su día por eso, aunque sí tenía pensado hablar con ella para intentar arreglar las cosas, aunque primero tenía que hablar con Mimi.

La hora del descanso llegó y Matt se encontraba con Sora en uno de los patios traseros de la escuela, quería hablar con ella sin ser interrumpido y ese era el mejor lugar. Durante los descansos entre clase el rubio había hablado con Mimi sobre el asunto de Sora y ella al igual que él había decidido que hablar con Sora era lo mejor, motivo por el cual él ahora se encontraba solo con la pelirroja.

-¿Qué es lo que pasa?

Preguntó Sora, no era normal que Matt decidiera no pasar la hora del descanso al lado de "su perfecta novia Mimi" de algo muy importante quería hablarle el rubio si es que él había decidido no almorzar con Mimi para hablar con ella.

-Sé que estás molesta por que Mimi es mi novia.

Sora volteó su cara molesta, claro, el tema de conversación tenía que ser "la dulce y perfecta Mimi" estaba harta de que todo en el mundo de Matt girará entorno a esa chica ¿Por qué él no se daba cuenta de que había otras chicas y que Mimi no era tan perfecta como el creía?

-Sora eres mi amiga, y me duele que no me apoyes yo…

-Sabes lo que siento por ti.

Matt suspiró hondo intentando tomar un poco de paciencia, había creído que ese tema ya estaba en el olvido, Tai le había dicho que la misma Sora había decidido dejarlo.

-Y sabes que yo no te puedo responder.

Sora apretó los puños de sus manos, siempre la misma respuesta, Matt nunca le había dado una oportunidad, sintió como todos aquellos rencores y resentimientos crecían dentro de ella junto con los sentimientos de frustración e ira que a cada día se hacían más insoportables.

-Nunca me diste una oportunidad.

-Sora lo nuestro nunca hubiera funcionado.

-¿Cómo sabes si nunca lo intentamos?

-Porque contigo no siento lo mismo que siento cuando estoy con ella.

Matt sabía que estaba siendo duro con sus palabras pero tenía que dejarle las cosas claras de una vez a Sora, aunque en realidad las cosas no estaban saliendo para nada como él se las había imaginado, él había creído que hablar con Sora sería más fácil, que ella sería comprensiva y entendería las cosas después de todo ese era un rasgo característico de Sora, pero nunca se imaginó que se toparía con una bola de reclamos.

-Yo me esforcé, me vestía linda para que tú te fijarás en mí, traté de ser más femenina por ti, te apoyaba en todo, te daba preferencia sobre Tai, era tu amiga sin condiciones pero eso tu nunca lo valoraste, nunca te diste cuenta de todo lo que yo hacía por ti y un de repente ella aparece y sin hacer nada logra que tu la quieras, ¿por qué?

Sora mantenía sus manos empuñadas arrugando así su falda, su mirada estaba fija en el suelo y sus ojos lejos de verse tristes se miraban furiosos, estaba sacando todo aquello que guardaba y que sentía la quemaba por dentro.

Matt se sintió terriblemente mal consigo mismo, nunca quiso lastimar a Sora, las cosas simplemente habían pasado.

"Bésalo" escuchó Sora una voz en su cabeza, por un momento pensó que era su voz interna, pero aquella voz le recordaba a alguien más pero no sabía a quien.

Escondida entre los arbustos, Kaira había presenciado todo, no le agradaba la idea de que Sora besara a Matt pero sabía que aquella era una oportunidad de oro que no podía dejar escapar, Mimi venía en esa dirección en compañía de su amiga Yumi podía aprovechar el momento para crear un malentendido y así terminar de una vez con todas con la feliz pareja y poner en practica su plan.

"Bésalo, Mimi viene en camino y los verá si lo haces ahora" volvió a oír Sora en su cabeza y una sonrisa se dibujó en sus labios, si lo que decía la voz en su cabeza era cierto, besar a Matt en ese momento podría significar el final de la relación del rubio con Mimi.

-Sora yo nunca quise lastimarte yo…

Matt no sabía muy bien que decirle a Sora para que entendiera las cosas, se estaba desesperando y la chica no ponía de su parte.

Sora alzó su mirada y lo miró directo a los ojos, Matt guardó silencio en cuanto ella clavó su mirada en él, ella le sonrió suavemente y lo que siguió lo tomó totalmente de sorpresa.

-Yo aun te quiero Matt.

Sora lo besó sin previo aviso, el chico abrió los ojos sorprendido y colocó de inmediato sus manos sobre los hombros de Sora para separarla de él inmediatamente, si alguien los veía podría causarle problemas con Mimi y eso era lo que menos quería, así que intentó apartarla lo antes posible, pero en cuanto colocó sus manos en los hombros de Sora algo pasó, el no se pudo mover, quedó paralizado justo como la vez en que Kaira intentó besarlo, por más que intentaba no podía alejarse de Sora y aunque el no correspondía al beso de Sora tampoco podía alejarse así que estaba en una muy mala situación.

Mimi y Yumi habían decidido dar un paseo por los patios, ambas chicas tenían tiempo de no hablar ellas dos solas, así que aprovecharon su paseo para ponerse al día, además que Yumi se moría por saber con lujo de detalles como había sucedido lo de Matt y Mimi.

Las dos doblaron en una esquina y vieron a Matt y a Sora sentados en una banca hablando, Mimi decidió que lo mejor era irse, no quería que Matt pensara que no confiaba en él y que les estaba espiando, así que estaba dispuesta a marcharse cuando vio que Sora se acercó a él y lo besó, vio como Matt puso sus manos en los hombros de Sora, seguramente para alejarla pensó Mimi, pero no fue así él se quedó quieto besando a Sora, Mimi esperó un poco esperando a que él se apartara pero el no hacía nada ¿Por qué Matt no se alejaba de ella? ¿Por qué dejaba que lo besara? ¿Qué significaba eso? Mimi sintió como sus ojos se inundaban de lágrimas, no podía creer lo que miraba, ella confiaba plenamente en Matt y él en la primera la había traicionado.

Yumi miró a Mimi preocupada, ella al igual que la castaña había esperado que Matt se apartara y evitara el beso de Sora, pero para su sorpresa no había sido así, había pasado ya un considerable tiempo y él no se había apartado de Sora, por más lentos que fueran los reflejos de Matt ya había pasado el tiempo suficiente para que él hiciera algo y no lo hizo, se quedó ahí besando a Sora. Miró a Mimi y vio como los ojos de su amiga estaban inundados en lágrimas.

-Mimi…

Susurró Yumi preocupada, pero antes de que la chica de ojos verdes pudiera decir algo más Mimi salió corriendo del lugar.

-¡Mimi espera!

La voz de Yumi gritándole a Mimi llegó a los oídos de Matt y él intentó desesperado hacer que su cuerpo reaccionara y alejarse de Sora pero por más que luchó no logró moverse ni un milímetro. ¡maldición! Mimi lo había visto y de seguro malinterpretaría las cosas y nunca se lo perdonaría. Intentó con todas su fuerzas hacer algo, gritar, moverse, cualquier cosa que le permitiera ir tras Mimi pero no podía, ninguna parte de su cuerpo le respondía.

Sora cortó el beso y fue entonces cuando Matt recuperó el mando de su cuerpo, se alejó de Sora lo más rápido que pudo y la miró, ella le sonrió, era como si hubiera sabido que Mimi los vería y que él no podría hacer nada.

-¿Por qué lo hiciste?

Le preguntó Matt con un tono de rabia en su voz, estaba furioso, sentía que Sora lo había hecho a propósito.

-¿De que hablas? Tú fuiste el que no hizo nada.

Respondió la chica con una sonrisa torcida en sus labios, Matt sabía que no tenía tiempo de pelear con Sora, en esos momentos lo único que importaba era encontrar a Mimi y arreglar las cosas.

Matt salió corriendo y Sora lo vio molesta, lo único que le importaba a Matt era Mimi y realmente se estaba cansando de eso. Se puso de pie sin imaginarse que había recibido ayuda de Kaira y se dirigió hacia los edificios, en dirección contraria a donde se había ido Matt en busca de Mimi.

No se había alejado mucho del lugar donde se encontraba con Matt cuando una voz familiar la hizo detenerse, ahí recargado en un árbol y con los brazos cruzados Tai observaba a Sora, el moreno había presenciado todo y se encontraba molesto con Sora por lo que había hecho, él al igual que Matt se había dado cuenta de que Sora sabía que Mimi llegaría pronto, no sabía como la chica lo había sabido pero su sonrisa antes de besar a Matt la había delatado.

-¿Por qué lo hiciste Sora?

Le preguntó Tai viéndola con severidad. Sora se detuvo y miró al chico, sintió como algo se movió dentro de ella al ver que Tai la miraba molesto, ¿por qué Tai se molestaba con ella si ella era la víctima? Ella era la que había salido más lastimada y nadie parecía notarlo.

-Yo no hice nada.

Se defendió sabiendo que mentía y que Tai también lo sabía.

-Sabías que Mimi llegaría, pude verlo en tu cara.

-No deberías espiar a las personas es de mala educación.

Aquello sacó de sus casillas a Tai, Sora intentaba desviarlo del tema pero él no se lo permitiría. Se acercó a ella y la enfrentó de cercas.

-Lo que tú hiciste fue peor, Sora me lo habías prometido.

Le dijo Tai recordando como la misma Sora le había pedido de su apoyo para olvidar a Matt ¿Y de que le había servido? ¡De nada! Sora ahora estaba peor que antes.

Sora miró a Tai con reproche y sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas, sabía que había decepcionado a Tai con lo que había hecho y muy en el fondo eso le dolía.

-Nunca entenderías.

-No Sora, no lo entendería porque yo nunca haría lo que hiciste.

Sora sintió un remolino de intensos sentimientos dentro de sí, se odiaba por haber decepcionado a Tai, lo odiaba a él por no entenderla, odiaba a Matt y a Mimi por amarse, odiaba a Mimi por haberle quitado a Matt y odiaba a Matt por hacerla a un lado. No sabía que sentir y tampoco sabía que era lo correcto, sentía que explotaría si Tai seguía viéndola con esa mirada molesta y llena de decepción.

-¡Déjame Tai quiero estar sola!

Sora apartó a Tai de un empujón y salió corriendo del lugar. Tai la miró estaba preocupado por ella, sabía que Sora no estaba bien y quería ayudarla aunque no sabía como, sin embargo había podido descubrir algo que tal vez le sería de mucha ayuda, por fin se había percatado que el brillo de aquel misterioso collar no eran imaginaciones suyas o efectos causados por el sol, en realidad aquel collar brillaba cada vez que Sora actuaba fuera de sí y estaba seguro que ese collar era el causante del cambio tan radical de su amiga y él estaba dispuesto a averiguarlo.

Matt corrió en busca de Mimi, necesitaba encontrarla para explicarle todo, aunque sabía que las cosas no eran fáciles de explicar, pero tenía que creerle, él jamás haría algo que pudiera alejarlo de ella y eso Mimi lo sabía.

Se paró y vio a Yumi junto con Mimi, la chica parecía intentaba consolarla aunque sin mucho éxito, Mimi seguía llorando.

Matt se acercó despacio, temía que si lo miraba la chica se volvería a echar a correr sin darle la oportunidad de aclarar las cosas. Caminó unos pasos en silencio, sentía un miedo horrible e incontrolable a cada paso que daba, ¿qué tal si Mimi no le creía? ¿Y si la perdía por un maldito mal entendido que fue planeado? Sabía que Kaira había tenido que ver aunque no la había visto por ahí, pero aquella sensación de no poder moverse y de perdida total de su cuerpo había sido la misma que había sentido cuando la pelirrosada intentó besarlo, así que no cabía duda, Kaira estaba detrás de todo.

-Mimi…

La llamó con voz preocupada y suave, ella volteó a verlo y Yumi decidió irse dejando a los dos solos, Matt se acercó a Mimi temiendo que ella se fuera pero no lo hizo, ella permaneció en el mismo lugar sólo que sin verlo.

-No quiero hablar contigo vete.

Matt se mordió sus labios y apretó los puños, sabía que ella no querría escucharlo, pero él no pensaba dejar las cosas así.

-Puedo explicarlo.

Le dijo tomando el rostro de ella con ambas manos y obligándola a verlo.

-¿Por qué no hiciste nada? ¿Por qué dejaste que te besara?

Las lágrimas en el rostro de Mimi empezaron a correr incontrolablemente, Matt se odió así mismo pues sabía que esas lágrimas era por su causa y odiaba ser él el que las había provocado.

Matt no respondió, y la comenzó a besar una y otra vez intentando borrar así lo que Mimi había visto aunque sabía que no lo lograría.

-Yo quise hacerlo… te lo juro.

Le dijo entre beso y beso, estaba desesperado por más que la besaba ella no paraba de llorar, quería detener su llanto pero no podía.

-¿Entonces porque no lo hiciste?

Le preguntó Mimi rechazando su último beso, Matt la miró y bajó la mirada, no estaba seguro que ella le creyera, todo estaba en su contra y eso él lo sabía.

-No lo sé, intenté moverme pero no pude, mi cuerpo no respondía a mis ordenes, estoy seguro que Kaira tuvo que ver.

-¿Kaira?

Preguntó extrañada la chica ¿Por qué Matt metía a Kaira si la chica ni siquiera había estado ahí.

-La primera vez que me sucedió eso fue con Kaira, ella debió estar por ahí y haberlo hecho, fue una trampa.

Mimi miró inexpresiva a Matt, tratando de asimilar las palabras que Matt le decía pero no lo lograba. Matt la miró, y sintió un miedo tremendo recorrerle el cuerpo, Mimi no parecía creerle y temía perderla.

Matt no soportó más el silencio de la chica y la abrazó fuertemente contra su cuerpo.

-Por favor créeme, yo jamás haría algo que te lastimara.

Le suplicó Matt en un susurro, Mimi se dejó abrazar pero no correspondió al abrazo estaba muy confundida para hacerlo. Bajó su mirada al suelo aún presa del abrazo del chico y su vista se topó con el reliquiario que Matt le había dado el día anterior, lo tomó con una de sus manos y sonrió, ella no podía desconfiar de él, no tenía razones para hacerlo, además como decía Matt, él jamás la lastimaría.

Mimi correspondió al abrazo de Matt y se abrazó fuerte de él recargando su cabeza sobre el pecho del rubio.

-Te creo.

Le dijo ella con voz queda pero firme, Matt sonrió al escucharla y sintió un gran alivio, apartó a Mimi con delicadeza de él y la besó dulcemente. Se apartaron después de un tiempo y Matt miró que no todo estaba bien aún, Mimi se miraba preocupada.

-¿Qué pasa pequeña?

Le preguntó, borrando con sus manos los restos de lágrimas que había sobre el rostro de Mimi.

-Me asusta que Kaira tenga que ver en esto.

Matt miró con seriedad a la chica, siendo sinceros a él también le aterraba el hecho de que Kaira estuviera intentando separarlos, eso sólo le recordaba el pasado, pero no importaba lo que Kaira o Andrew tuvieran planeado, él no permitiría que lo alejaran de Mimi.

-No te preocupes todo estará bien.

Le dijo con voz suave y la abrazó. Mimi también lo abrazó y se recargó en el pecho de Matt estaba segura que si permanecía a su lado no tenía nada que temer.

Desde la azotea de la escuela Keira observaba a la tierna pareja abrazándose, era una lástima que su amor fuera a durar tan poco, a pesar que el plan de su hermana no había funcionado, había visto como Kaira se había ido molesta en cuanto vio a Matt besar a Mimi, al parecer las cosas no se estaban poniendo fáciles para Kaira pero con lo que ella tenía planeado hacer ese día le daría una ayudadita a su hermana, sólo le faltaba tener algún objeto de sumo valor para Mimi.

Vio como la feliz pareja se dejaba de abrazar y se tomaban de la mano para dirigirse a los patios delanteros y entonces lo vio, colgando del pecho de Mimi había un hermoso collar, estaba segura que sería significativo para la chica, era muy hermoso y fino para no hacerlo. Sonrió, ya lo tenía por fin, él arma perfecta para acabar con Mimi y su recuerdo.

La hora del descanso había terminado y Mimi regresó a su salón en compañía de Matt, lo despidió en la puerta con un fugaz de beso y entró a su salón en donde tomó asiento en su escritorio.

-Veo que arreglaron las cosas.

Le dijo Yumi con una sonrisa y Mimi asintió en forma de respuesta y con una sonrisa en sus labios, le alegraba haber arreglado todo con Matt. Dirigió su mano a su pecho cuando recordó al chico y en consecuencia el reliquiario que le había regalado, gracias a ese reliquiario toda duda se había alejado de ella. Intentó tomarlo con su mano para verlo, pero se sorprendió al no sentirlo, bajó su mirada para buscarlo pero no estaba por ningún lado, miró bajo su blusa y rodeó con su mano su cuello pero su reliquiario no se encontraba, ¿se le había caído? Se puso de pie y lo buscó por el suelo pero no se miraba por ninguna parte.

-¿Sucede algo Mimi?

Preguntó Yumi al ver que Mimi buscaba algo con su mirada.

-Mi reliquiario no lo encuentro.

-¿No se te habrá caído?

Mimi mordió sus labios preocupada y sintió como las lágrimas nuevamente se apoderaban de ella. ¿Cómo podía ser tan tonta como para haberlo perdido? Su maestro llegó y a Mimi no le quedó de otra más que tomar asiento, llevó su mano de nuevo a su pecho y sintió la ausencia de su hermoso reliquiario. ¿Cómo le iba a decir a Matt que lo había perdido?

La clase terminó y Mimi se dirigió hacia las escaleras donde estaba segura que encontraría a Matt ¡Dios! ¿Cómo le iba a decir que perdió el reliquiario que le acababa de regalar? De seguro eso lo haría pensar que a ella no le importaba su relación o peor que ya no quería seguir con la relación; tenía que encontrar ese reliquiario cuanto antes.

Llegó a las escaleras y Mimi vio a Matt ahí parado esperándola, le sonrió y ella también trató de sonreírle de la manera más natural posible pero al parecer no le dio mucho resultado ya que en cuanto llegó Matt le preguntó si pasaba algo.

-No todo esta bien.

Le contestó ella, no tenía el valor para decirle que había perdido su reliquiario. Matt sonrió y no le preguntó más, la tomó de la cintura y la jaló hacia él para plantar un beso los labios de ella.

Los diez minutos de descanso terminaron y Mimi no había tenido el valor para decirle a Matt que había perdido su regalo a pesar de que sabía que era probable que ya no lo encontraría, suspiró, al parecer no tenía otra opción a la hora de salida le diría a Matt lo sucedido y rogaría por su perdón.

Mimi entró a su salón poco después de que su maestro lo hiciera, se dirigió a su mesabanco desanimada para tomar asiento y poner un poco de atención a la clase, aunque era claro que no lo haría, en su mente sólo estaría su precioso reliquiario y la cara de decepción que pondría Matt cuando se enterará de que lo había perdido.

Tomó asiento y se disponía a guardar sus cosas cuando vio una pequeña nota amarilla entre sus cosas, la tomó entre sus manos y la leyó en silencio.

"Yo tengo tu reliquiario, si lo quieres de regreso ve por el a la hora de la salida a la azotea, ve sola"

Mimi terminó de leer la nota y la volteó en busca de algún nombre o algo pero no lo encontró, eso era extraño, tal vez era de alguien tímido y por eso no puso su nombre aunque algo dentro de ella le decía que tuviera cuidado.

Mimi guardó la nota en uno de sus cuadernos, estaba decidida a ir por su reliquiario a la hora de la salida, miró el reloj, ya sólo quedaban dos horas más y tendría de vuelta su precioso reliquiario, y lo mejor sería no decirle nada a Matt para que no supiera que lo había perdido, además que la nota le decía que fuera sola, eso era raro y ella lo sabía, ¿por qué querían que fuera sola?, pero aún así quería su reliquiario de vuelta, así que iría, después de todo ¿Qué podía pasar?

La hora de salida llegó, Mimi le pidió a Yumi que le dijera a Matt que tardaría un poco y que la esperara, así ella podría ir a la azotea para recoger su reliquiario.

Todo estaba listo, había faltado a su última clase para poder tener todo preparado y así lo había hecho, las velas estaban prendidas y en su lugar esparcidas en el suelo formando un circulo dentro de un triangulo invertido, la prisión de los doce cristales estaba en el centro del circulo y encima de esta se encontraba el reliquiario de Mimi, ya sólo faltaba que llegara la chica y empezar con el hechizo.

Mimi llegó a la azotea, abrió la puerta pero extrañamente no había nadie, y extrañamente estaba lleno de velas, eso le dio mala espina y estaba dispuesta a irse cuando vio en el suelo su reliquiario, su precioso reliquiario, dio un paso al frente al verlo, iba a ir por el pero se detuvo ¿Y si eso era una trampa?

La puerta se cerró tras ella, Mimi se giró para abrirla pero tenía candado ¿Qué estaba pasando?

-¿Por qué no abres?

Se quejó Mimi asustada, tenía que salir de ahí cuanto antes. Sintió como la perilla de la puerta la quemaba y ella la soltó de inmediato dando unos pasos hacia atrás, miró su mano y estaba roja debido a la quemadura, pero antes de que pudiera quejarse algo más llamó su atención, en el suelo una línea se comenzó a formar como luz de neón siguiendo el trayecto de las velas, Mimi retrocedió aún más temiendo que si pisaba alguna de esas líneas algo podría pasarle y sin darse cuenta ya se encontraba en el centro del círculo junto a la prisión de los doce cristales.

-¿Qué está pasando? ¿Quién esta haciendo esto?

Preguntó Mimi al aire viendo a su alrededor con la esperanza de encontrar a la persona causante de aquello pero no logró ver a nadie, sólo escuchó una risita femenina que pareció escucharse en todo el lugar impidiéndole saber de donde provenía.

-¿Quién está ahí?

Preguntó al oír la risa traviesa de aquella chica que no se mostraba pero no obtuvo respuesta, intentó salir del circulo en el que estaba, pero era como si estuviera rodeada por una pared o algo ya que no podía salir por más que lo intentara.

-Es inútil, no lograrás escapar, eres tan tonta que caíste en una trampa tan sencilla.

-¿Quién eres?

Mimi buscó en su mirada a la dueña de la voz pero no logró encontrarla y tampoco reconocerla.

-No creo que sea necesario que lo sepas, ya que tu ya no estarás en este mundo.

Mimi volvió a buscar inútilmente con su mirada a la chica que la tenía encerrada en ese lugar, sintió como sus ojos se inundaban de lágrimas, tenía miedo y quería que Matt estuviera con ella para protegerla, pero ella había sido tan estúpida como para no decirle que la acompañara, y todo porque no quería decepcionarlo diciendo que había perdido su reliquiario, al parecer las cosas serían peores que el hecho de que le hubiera dicho que había perdido su obsequio.

-¿Por qué?

Preguntó con los ojos llenos de lágrimas y sin saber a donde dirigir exactamente su mirada.

-Porque tú me quitaste a la persona que más quería y la quiero de vuelta.

Mimi estaba por responderle a aquella voz cuando oyó como esta misma comenzaba a decir lo que era un poema o algo por el estilo.

Dulce prisión de hielo

Despierta ya de tu ensueño

Tengo aquí a tu prisionera

Dulce prisión de hielo.

Mimi sintió un escalofrío recorrer su cuerpo cuando escuchó las primeras palabras de aquel verso, ¿quién estaba haciendo eso? ¿Y que tenía planeado hacerle? Se giró al ver que algo en el piso brillaba, miró como su reliquiario comenzaba a desprender una extraña luz junto con aquel extraño adorno hecho de cristal, retrocedió temiendo que explotara o algo por el estilo pero no pudo alejarse mucho puesto seguía sin poder salir de ese circulo formado por velas.

Llévala a ese mundo frío

Que sólo tu conoces

y del cual no hay regreso

Dulce prisión de hielo.

-¿Qué… qué es lo que está pasando?

Mimi se alejó lo más que pudo de aquel extraño objeto, sus ojos comenzaron a llorar sabía que aquello podía significar el fin para ella y en lo único que podía pensar era en Matt, ella le había fallado, se había dejado engañar fácilmente y se dirigió a la trampa sola ¿Cómo había podido ser tan estúpida?

Borra su presencia de este mundo

Y captúrala en tu mundo hecho hielo

Dulce prisión de hielo.

Mimi miró con miedo como aquel objeto de cristal comenzó a formar un camino de luz que llegó a ella, Mimi intentó alejarse pero le fue imposible, el brillo la alcanzó.

Sola y triste mantenla capturada en tu interior

Borra todo recuerdo,

Borra toda esencia,

Borra todo lo que fue

Y borra todo lo que significó

Haciendo que de ella solo quede el olvido

Mimi vio con asombro como ella empezaba a brillar de la misma forma que aquel objeto, miró sus manos enmudecida por el asombro, asombro que después se convirtió en terror al ver como sus manos desaparecían frente a sus ojos y poca a poco toda ella iba desapareciendo.

-Lo siento Matt…

Fue lo último que alcanzó a decir con lágrimas en los ojos antes de que desapareciera por completo.

Dulce prisión de hielo

Ahí tienes a tu prisionera.

Keira salió de su escondite con una sonrisa en sus labios, todo había salido a la perfección, Mimi había desaparecido frente a sus ojos y estaba segura que su recuerdo en los demás también se había extinto, ahora sí las cosas serían como deberían de ser.

Keira tomó entre sus manos la pequeña prisión y sonrió sabía que ahí dentro estaba la castaña dormida en un sueño sin fin. Tomó el reliquiario de Mimi y lo abrió comprobando así lo que ya sabía, el reliquiario estaba vacío, el recuerdo de Mimi había desaparecido.

Matt se encontraba junto a las escaleras esperando, pero ¿Qué estaba esperando? Sacó el celular de la bolsa de su pantalón y lo abrió para ver la hora, era extraño, su pantalla estaba en blanco, no tenía ni un fondo, que raro el siempre le ponía algo, no le dio importancia y miró la hora, habían pasado ya quince minutos de su hora de salida, y él seguía ahí, estaba seguro que esperaba algo pero no recordaba que, tal vez Tai le había pedido algo, o tal vez se estaba volviendo loco, sea lo que sea ya había esperado demasiado y lo mejor sería irse a casa.

Guardó el celular de nuevo en la bolsa de su pantalón y se dirigió a la salida, pero sin poder quitarse la sensación de que había olvidado algo muy importante y que algo le faltaba.

Mimato196

Siguiente capitulo: Recuerdo perdido- Publicación: 24 de febrero del 2012

Mayo 2007