Hola chicos y chicas, ¿Como han estado? espero que bien yo por mi parte de nuevo ya ando con mis prisas así que les dejo el capitulo de rapidín antes de que suceda otra cosa, espero que lo disfruten y nos leemos pronto:)

Aclaración: Los personajes de digimon no me pertenecen, es una lástima pero así es la vida, ni modo ni que hacerle :( Pero la historia si es mía de mí con mucho amor para ustedes así que disfúutenla :)

53

Visiones tenebrosas.

-¿Y que te parece este?

Mimi bajó de las escaleras con un hermoso vestido de tirantes color verde y bordes blanco y con una hermosa diadema del mismo verde sujetado su hermoso cabello y dejando sólo dos mechones enfrente. Matt volteó a verla, por su parte él pensaba que Mimi se miraba bien con todo lo que se ponía, pero ella no parecía convencida del todo ya que esa era la décima vez que bajaba de aquella escalera y le preguntaba como se miraba y aquello ya lo estaba empezando a fastidiar.

-Sólo iremos a casa de Sora a ver una película, ¿por qué te mortificas tanto por que ponerte?

-Porque quiero verme bien.

-Ya te dije que te miras bien.

-Lo dices sólo porque quieres irte.

Mimi lo miró molesta, ella se trataba de esmerar para lucir linda ante su novio y él no tomaba para nada en cuenta sus esfuerzos, parecía darle igual que se pusiera.

-Amor, te ves linda con todo lo que te pones, me metes en aprietos siempre que me preguntas porque no sé que decirte si todo me gusta como se te ve.

Aquellas palabras fueron como miel para los oídos de Mimi, la chica sonrió y se acercó a Matt para sentarse a su lado, darle un abrazo y besarlo en la mejilla.

-Tú si sabes como convencerme.

Le susurró al oído sin apartar sus brazos del alrededor del cuello de Matt, el sonrió orgulloso de si mismo, había salido del aprieto de la mejor forma y hasta un beso se había ganado por sus acertadas palabras que después de todo no eran falsas.

-Oie, ¿Ya arreglaste las cosas con Sora?

-Si no lo hubiera hecho no hubiera aceptado la invitación a ir a ver películas con ella y Tai.

-¿Y ella sabe que iré?

Matt sonrió, tomó la estrecha cintura de Mimi y besó de piquito a la castaña.

-Claro que lo sabe yo se lo aclaré y no habrá ningún problema.

-Sólo no me dejes sola con ella, capaz de que va querer matarme, sé que no le agrado y pensándolo bien no debería de aceptar nada de lo que me de comer o beber, pudo haberle echado veneno o algo.

Matt no pudo evitar reír, Mimi exageraba no creía que Sora fuera capaz de cometer un asesinato, aunque pensándolo bien su amiga ya no era la misma de antes así que lo mejor era hacerle caso a Mimi y no dejarla sola con Sora sino quería quedarse sin novia.

-Exageras, pero no te preocupes, no pienso dejarte sola ni un segundo.

Mimi sonrió satisfecha por la respuesta de Matt que le sonrió al ver que ella lo hacía para después plantar un lindo beso en los labios de ella.

Ya todo estaba listo, las botanas, los cojines en la sala para ver la película y por supuesto un gran variedad de películas para elegir, sólo faltaba que llegaran el resto de sus invitados ya que uno ya se encontraba devorando las palomitas en su cocina.

-Oie Sora, ¿En realidad no te molesta que Mimi venga?

Preguntó Tai desde la cocina con un tazón de palomitas en su mano.

-La idea no me agrada del todo pero Matt no vendría sino invitaba a Mimi también, además supongo que tengo que acostumbrarme a ella tarde o temprano.

Tai sonrió complacido por la respuesta de Sora, al parecer Sora se estaba esforzando por superar lo de Matt y eso le alegraba, que por fin su amiga saliera de ese capricho que tenía con el rubio, pero lo que no sabía Tai era que las intenciones de Sora no eran las de salir de su capricho sino separar a Mimi y a Matt definitivamente y tenía ideadas más de una forma para hacerlo y una de esas formas pensaba implementarla esa misma tarde.

El timbre sonó y Sora dejó de esponjar el cojín que tenía en sus manos para ir a abrir la puerta, de seguro se trataba de Matt y Mimi así que se esforzó por poner su mejor sonrisa ante la pareja que ella esperaba no lo siguieran siendo por mucho tiempo.

-Adelante chicos, llegan a tiempo, un poco más y Tai los deja sin palomitas.

-Eso no me sorprendería.

Dijo Matt con una sonrisa en sus labios, ya se podía imaginar al glotón de Tai comiéndose todo el platón de palomitas el solo.

-Mimi que bien te ves.

La halagó Sora con una sonrisa en los labios, Mimi se sonrojó y la miró confundida, no esperaba un halago por parte de Sora, miró a Matt en busca de una respuesta pero este sólo le sonrió por lo que no le quedó a ella hacer otra cosa que sonreír también y agradecerle a Sora por su halago.

Matt y Mimi pasaron y se dirigieron a la sala acompañados de Sora quien les ofreció asiento mientras que ella se dirigió a la cocina para salvar las palomitas que quedaban e ir por unas bebidas.

-Ves te dije que ella estaba de acuerdo con que vinieras.

Le susurró Matt a Mimi y ella sonrió, al parecer la pelirroja ya no quería matarla lo cual le agradaba ya que no le gustaba llevarse mal con una amiga tan cercana de Matt como lo era Sora.

-Tienes razón creo que me preocupé de más.

Matt sonrió y aprovechando que él estaba sólo en la sala con Mimi, tomó la barbilla de la chica con una de sus manos y la beso suave y lentamente disfrutando cada movimiento de sus labios que danzaban cariñosamente entre los labios de la castaña.

Sora salió de la cocina y entró a la sala en compañía de Tai y se detuvo al ver que Matt y Mimi se besaban, aquella escena no le gustó para nada y la hacía morirse de celos pero sabía que debía controlarse y actuar como si nada pasara aunque aquello le resultaba sumamente difícil. Para suerte de Sora el timbre volvió a sonar y la chica tuvo el pretexto para salir de la habitación y no irse sobre la castaña y matarla a golpes.

-¿no sabía que esperabas a alguien más?

Dijo Tai extrañado y colocándose en el suelo junto a la parejita de tórtolos que se dejaron de besar en cuanto oyeron el timbre sonar.

-Sólo invité a unos amigos.

Respondió Sora sin querer revelar quienes eran sus invitados. Tai por su parte hizo una mueca de inconformidad por la respuesta de su amiga pero no le dio mucha importancia tampoco.

-Y ustedes dejen de comer pan enfrente de los pobres.

Se dirigió ahora Tai a la parejita de enamorados al lado suyo, sabía que esos dos se querían pero no tenían porque estarlo presumiendo ante los demás. Matt y Mimi rieron por el comentario de Tai quien los miró con indignación, pero antes de que el moreno pudiera quejarse, los invitados de Sora aparecieron en la sala y la sonrisa en los labios de Matt y Mimi se borraron, aquello no podía ser bueno.

-Hola chicos, no sabía que ustedes también vendrían.

Saludó Kaira de la manera más entusiasta mientras pasaba a la sala acompañada de Andrew y su hermana. Sora vio como las sonrisas que habían tenido Matt y Mimi se habían borrado por completo y una sonrisa se dibujó en los labios de la pelirroja que miraba como Matt fulminaba con su mirada a Andrew y aquello era perfecto, el pelinegro era el arma que Sora utilizaría para provocar que Matt y Mimi pelearan ya que sabía que el rubio sentía una fuerte rivalidad con Andrew y que Andrew estaba más que interesado en Mimi quien para su fortuna era muy ingenua y muy fácilmente caería en un trampa que causara un mal entendido.

-Hola chicos no esperaba verlos.

Comentó Tai para romper el incómodo silencio que se había formado entre todos en cuanto las gemelas y Andrew entraron a la habitación.

-Sora nos invitó.

Respondió Andrew de manera calmada e ignorando por completo la mirada asesina que Matt le dedicaba, el pelinegro en esos momentos estaba más interesado en ver a la castaña al lado del rubio.

-Hace mucho que no te veía Mimi.

Le dijo Andrew con una sonrisa y Mimi bajó su mirada apenada, la razón por la que ya casi no se había encontrado con Andrew era porque ella lo había estado evitando, no quería tener problemas con Matt así que hacía lo posible por mantener la relación con Andrew al margen y el evitarlo le había resultado un buen método para hacerlo.

-Sí, yo también tenía mucho que no te veía.

-Ha estado ocupada.

Habló Matt pasando uno de sus brazos por los hombros de la chica para abrazarla posesivamente y dedicarle una fría mirada al pelinegro que le dejaría claro al chico que tenía prohibido acercarse a Mimi o se vería en serios problemas.

-Andrew ¿Qué te parece si me ayudas a bajar unas cosas de la alacena?

Intervino Sora al ver como Matt miraba a Andrew, le alegraba que aquella rivalidad entre el rubio y el pelinegro siguiera pero por el momento era mejor no complicar las cosas, primero verían la película y ya después se las ingeniaría para que Mimi y Andrew se quedaran solos, eso de seguro no le agradaría a Matt y pondría las cosas tensas entre la feliz y perfecta pareja.

-Claro.

Respondió Andrew.

-Yo y Keira también te ayudaremos.

Sugirió Kaira y Sora acompañada de los tres chicos se dirigió a la cocina dejando solos a Tai, Matt y Mimi. Una vez que los cuatro desaparecieron se su vista Matt dedicó una mirada incriminatoria a Tai, pensaba que el moreno estaba al tanto de todo y no le había dicho nada pero la realidad era que ni Tai se esperaba que aquellos tres fueran a llegar a casa de Sora.

-No me mires así, yo estoy igual de sorprendido que tú.

-¿Por qué los invitó?

-No lo sé.

Matt refunfuñó unas cuantas maldiciones por lo bajo, odiaba la idea de que Andrew estuviera tan cercas de Mimi, sentía como si aquella hubiera sido una emboscada en su contra y que el pelinegro aprovecharía cualquier oportunidad para acercarse a Mimi, pero eso era algo que él no tenía pensado permitir, no pensaba dejar a Mimi sola ni por una milésima de segundo.

-Tranquilo, todo estará bien, no tienes porque preocuparte.

Trató de tranquilizarlo Mimi, la castaña apoyó su mano en el pecho del rubio y besó dulcemente la mejilla de su novio pero ni eso dejó tranquilo a Matt, nada lo calmaría mientras Andrew y esas gemelas estuvieran ahí. ¿Por qué demonios Sora había tenido que invitarlos?

-No me agrada que él esté aquí.

-No es para tanto Matt sólo veremos películas, y ya después todos nos iremos a casa.

Ahora fue Tai quien trató de tranquilizar a Matt pero tampoco le funcionó ya que el rubio volvió a maldecir el momento en que a Sora se le había ocurrido invitar a Andrew y a las gemelas.

Sora volvió junto con sus tres amigos a la sala y se acomodó al lado de Tai mientras que las gemelas y Andrew tomaban asiento al lado de la pelirroja. Sora tomó las películas que tenía enfrente de si y se las enseñó a sus amigos, después de discutirlo por un buen rato llegaron a un acuerdo de que película ver y sin más complicaciones se dispusieron todos a ver la película que había sido elegida.

El ver la película no había sido del todo como se lo había imaginado, claro que a cada rato miraba a Andrew de reojo para vigilar que no estuviera viendo a Mimi y al parecer el pelinegro había estado con su atención fija en la película por lo cual se tranquilizó así que la siguiente que vieran lo haría con más calma y disfrutaría el tener a Mimi abrazada a él.

-Sabía que él era el malo.

Comentó Tai estirándose para desentumirse.

-Si claro por eso gritaste ¡No lo puedo creer! Cuando descubrieron que él era el asesino.

Habló esta vez Sora poniéndose de pie con el tazón vacío en sus manos y desprendiendo más de una sonrisa gracias a su comentario.

-¿ahora que película veremos?

Preguntó Kaira tomando la variedad de películas en sus manos.

-Una de suspenso estaría bien.

Comentó Keira.

-Me parece buena idea, pero antes deberíamos preparar más botanas ya se han acabado todas.

Sora mostró el platón vacío a los chicos para comprobar lo que había dicho y todos concordaron en que la pelirroja tenía razón y era necesario ir por más botanas ya que la película no se disfrutaría igual sin ellas.

-Mimi ¿Podrías ayudarme con las bebidas? La soda está en el refrigerador.

-Claro.

Contestó Mimi un poco extrañada de que Sora le pidiera ayuda precisamente a ella, al parecer la chica realmente se estaba esmerando por llevarse bien con la castaña.

-Matt, en mi cuarto creo que hay unas papitas en el armario ¿Podrías a buscarlas por favor? Es el segundo subiendo las escaleras.

Matt asintió, el también creía que Sora intentaba llevarse bien con Mimi así que no se preocupó mucho por desaparecer por unos segundos de la habitación, pero aún así le dedicó una mirada a su amigo en donde le encargaba a la castaña antes de irse. Tai entendió la mirada de su amigo y asintió, él se encargaría de velar por los intereses de su mejor amigo aunque no creía que hubiera mucho de que preocuparse, ya que Matt solo iría por unas cosas y Mimi estaba ocupada en la cocina en donde se encontraban todos inclusive él.

-Sora, no encuentro la soda por ningún lado.

Se quejó la castaña, cerrando el refrigerador, Sora dejó el tazón que traía en sus manos y se acercó al refrigerador para comprobar lo que ella ya sabía, no había nada para beber más que agua.

- Al parecer se terminó y no me di cuenta, ¿qué te parecer si vas con Andrew a la tienda y compran una? La tienda está a solo unas cuadras.

Mimi miró a Sora fijamente y después desvió su mirada a Tai en busca de ayuda, a ella no le molestaba ir a la tienda pero sabía que Matt se molestaría si ella iba sola con Andrew y lo menos que quería era pelear con Matt por una tontería.

-Bueno es que…

-Por mi no hay problema.

Intervino Andrew con una sonrisa y Mimi se sintió acorralada, no podía ser grosera y decir que no iría con Andrew pero tampoco quería ir sola con él, era incómodo.

-Yo iré con ellos.

Intervino Tai, sabía que si no hacía algo Matt enloquecería y querría matarlo por no haber hecho nada para evitar que Mimi estuviera sola con Andrew.

-Necesito que tu me ayudes aquí.

Protestó Sora, si Tai iba con ellos de nada serviría haber planeado dejarlos solos.

-Lo haré cuando vuelva.

Respondió Tai y Sora frunció el ceño molesta, no tenía pensado permitir que Tai arruinara sus planes, sabía que dejar a Mimi sola con Andrew le traería problemas con Matt así que no podía desaprovechar la oportunidad de dejarla sola con Andrew.

-Pero necesito tu ayuda ahorita.

-Bueno en ese caso Keira puede ir con ellos.

-Keira me está ayudando a mi.

Habló esta vez Kaira, ella sabía que planeaba Sora, ella misma había puesto la idea en la mente de la chica cuando se enteró por boca de Sora que Matt y Mimi irían a ver películas a casa de la pelirroja.

Mimi miró con pena a Tai, el pobre chico ya no sabía que más inventar para sacarla del apuro en que la había metido Sora y se lo agradecía, pero Tai no tenía porque meterse en problemas con Sora quien parecía empezar a molestarse por su culpa, después de todo irían a una tienda que estaba cercas así que no había de que preocuparse ¿Qué no? Matt lo entendería, además no creía que Andrew le hiciera algo, él era un buen chico, aunque sabía que no podía confiar ciegamente en él.

-No te preocupes Tai, por mi no hay problema, además la tienda está cercas, regresaremos pronto.

Dijo Mimi con una sonrisa y todos voltearon a verla, Sora sonrió complacida al igual que Kaira y Andrew. Keira no estaba conforme pero después de la pelea que había tenido hace tiempo con su hermana había decidido no involucrarse más, después de todo si quería a Andrew debía dejarlo ser feliz, y él era feliz con Mimi y no había nada que ella pudiera hacer para que las cosas cambiaran.

Tai miró preocupado a la castaña, sabía que Matt lo mataría en cuanto se diera cuenta que Mimi se había ido sola con Andrew pero al parecer no había nada que pudiera hacer para evitarlo y no parecer un novio celoso, el novio celoso era Matt y él era el que debía de estar ahí peleando por su novia, no él, todos creerían que estaba interesado en la novia de su mejor amigo si seguía intentando evitar que Mimi se fuera sola con Andrew, pero ¿Por qué demonios tardaba tanto Matt? Si Matt estuviera ahí él no estaría en esa situación tan incómoda.

-Te daré dinero para la Sora.

Dijo Sora con una sonrisa y satisfecha de que sus planes estuvieran saliendo como los tenía pensados.

-No te preocupes, yo traigo dinero.

Respondió Mimi con una sonrisa y sin tener más opción salió en compañía de Andrew de la casa de Sora, sólo esperaba que eso no le trajera problemas con el celoso y sobre protector novio que tenía.

-Por fin las encontré, Sora por que no me dijiste que estaban en la parte de arriba.

Se quejó Matt bajando las escaleras con varias bolsas de papitas en las manos, había tardado más de quince minutos buscándolas en el armario de Sora y todo porque la chica no le había dicho que estaban en la parte de arriba aunque aún no entendía porque Sora lo había mandado a él a buscarlas, hubiera sido mejor que ella misma fuera a buscarlas, era incómodo estar en la habitación de la chica y revisando sus cosas sin que ella estuviera ahí.

-Lo siento Matt debí olvidarlo.

Respondió Sora meneando la sopa que tenía en la estufa, todos habían decidido comer algo antes de seguir con el maratón de películas.

-No importa, lo bueno es que las encontré.

Matt entró a la cocina donde se encontraban todos y dejó la gran variedad de papitas sobre la mesa para después ver a todos los presentes, buscó a Mimi con la mirada y sintió una sensación terrible al no verla ni a ella ni Andrew.

-¿Dónde está Mimi?

El tonó de voz de Matt había cambiado radicalmente, cuando bajó de las escaleras se oía amable y relajado pero ahora se oía molesto, más que molesto furioso. Tai sintió un escalofrío cuando Matt fijó su mirada molesta en él en busca de una explicación, él lo sabía, sabía que Matt lo culparía de todo cuando se enterara de que Mimi había ido sola a la tienda con Andrew.

-Fue a la tienda acompañada de Andrew no han de tardar en regresar.

Respondió Sora como si aquello fuera de lo más insignificante y tal vez para ella lo era pero sabía que para Matt no era así.

Matt frunció el ceño y golpeó con su puño la mesa para después darse la media vuelta y dirigirse directo a la salida sin decir ni una sola palabra.

Nadie dijo nada, sólo miraron sorprendidos la reacción de Matt aunque era de esperarse conociendo el mal genio del chico.

-¿A dónde vas?

Preguntó Sora dejando de lado la sopa que preparaba.

-Iré a buscarla.

Respondió de manera fría y cortante mientras que se colocaba los zapatos, estaba dispuesto a ir por Mimi y alejarla cuanto antes de ese sujeto, sabía que Andrew aprovecharía cualquier oportunidad por mínima que fuera para arrebatársela.

-No seas exagerado Matt, sólo fueron a la tienda no han de tardar en regresar.

-Sora tiene razón deberías tranquilizarte, no hagas un problema por algo insignificante.

Intervino esta vez Tai, temía que el rubio cometiera una estupidez por culpa de sus exagerados celos, después de todo no era para tanto, sólo habían ido a la tienda, no había de que preocuparse.

-No es insignificante y no quiero que esté con él.

Respondió sin tener la intención de seguir los consejos de sus amigos que le pedían que se tranquilizara, después de todo ellos no lo comprendían, Andrew y las gemelas esas eran peligrosas y él no estaba dispuesto a permitir que volvieran a alejar a Mimi de su lado.

-Mimi se molestará porque no confías en ella.

Le dijo esta vez Sora logrando que el rubio detuviera su intensión de ir a buscar a Mimi, Sora sabía que entre más tiempo estuviera Matt sin saber que hacía Mimi, más cosas vendrían a la mente del rubio, la desesperación de saber que Mimi estaba con Andrew y que no llegaba seguramente lo harían imaginar cosas y cuando la viera llegar con Andrew pasaría lo inevitable, él le reclamaría a cualquiera de los dos y la pareja perfecta tendría problemas entre ellos.

Matt se detuvo en cuanto oyó las palabras de Sora, aquello era cierto, lo más probable era que Mimi se molestaría con él por no confiar en ella pero simplemente no podía evitarlo el saber que estaba con Andrew y que él le pudiera hacer algo lo hacía perder la cabeza, aunque por Mimi y por demostrarle a ella que confiaba en ella se controlaría y esperaría al igual que todos en casa de Sora.

Habían pasado ya quince minutos y ellos aún no llegaban, aquello se estaba volviendo una tortura para él y por más que había intentado permanecer tranquilo no podía, casi hacía un hoyo en la sala de Sora de tanta vuelta que daba, se había sentado y vuelto a parar para seguir con su interminable caminata de león enjaulado más de diez veces pero ni aun así la frustración desparecía de él.

-¿Hace cuanto se fueron?

-Hace como diez minutos.

Contestó Sora sin darle importancia a diferencia de Tai quien miró preocupado a su amigo, Matt era una bomba de tiempo apunto de estallar, tal vez hubiera sido más prudente dejar que fuera a buscar a Mimi así no estaría tan inquieto imaginándose sólo Dios sabe que cosas.

Diez más quince, veinticinco, ¿por qué tardaban tanto en ir a una tienda que Sora le aseguraba estaba a unas cuantas cuadras? Ya debían de haber vuelto ¿Qué no?

-Vamos Matt no deberías ser tan sobre protector con Mimi, debes dejarla respirar, además no le pasara nada, está con Andrew.

Y era eso precisamente lo que le preocupaba, que estaba con ese sujeto, además Kaira era la menos indicada para decirle que no se preocupara y no sobre protegiera a Mimi cuando había sido en casa de ella donde encontró a Mimi prisionera en aquel extraño objeto de cristal.

-Iré a buscarla.

Dijo a modo de respuesta y se puso de pie para ir directo a la puerta, ya había esperado suficiente y no estaba dispuesto a esperar ni un segundo más estaba dispuesto a ir a buscarla y alejarla de ese sujeto.

Sora les había dicho que la tienda estaba a unas escasa cuadras de su casa pero la verdad es que se encontraba más lejos de lo que había dicho la pelirroja, ya le dolían los pies de tanto caminar y eso que ella no estaba cargando las sodas como Andrew quien amablemente se ofreció a pagarlas y a llevarlas a pesar de que ella insistió en ayudarle.

-No volveré a confiar en Sora, ella dijo que estaba cercas la tienda.

Se quejó la castaña a la par que subía el elevador y picaba con su dedo índice el número del piso de Sora.

-A mi me alegra que halla estado lejos, pude hablar contigo.

Mimi se sonrojó, se la había pasado bien hablando con Andrew hasta había olvidado que debía cuidarse de él, pero ese tipo de comentarios la hacían sentir incómoda, sabía que Andrew estaba interesado en ella como más que una amiga.

-Yo también me divertí.

Respondió, no iba a ser grosera pero de ahora en adelante, lo mejor era mantenerse distanciada de Andrew así sería mejor para ambos. Esperó impaciente a que el elevador subiera, ninguno de los dos había dicho nada desde que ella le contestó pero podía sentir la mirada de Andrew sobre ella, y eso la estaba poniendo nerviosa, tanto que empezaba a sentir calor, ¿por qué demonios el elevador no se daba prisa?

Cuando llegó a pensar que el elevador nunca abriría lo hizo y ella y Andrew bajaron para dirigirse al departamento de Sora. Era extraño, pensó que el calor que sentía era por estar en el elevador y estar nerviosa por la presencia de Andrew pero ya habían bajado y ella seguía sintiendo calor y por un momento se sintió débil y mareada.

Llegaron al departamento de Sora, ella quería entrar lo más rápido posible para tomar asiento en el sillón y estabilizarse ya que sentía que en cualquier momento se iba a desmayar, pero antes de que ella girara la perilla de la puerta Andrew posó su mano sobre la de ella y la detuvo, ella lo miró y el fijó su oscura mirada sobre ella.

-Me gustaría hablar contigo a solas.

Le dijo con voz seria. Mimi lo miró desconcertada, él había dejado las bolsas en el suelo y sólo la miraba a ella, Mimi estaba dispuesta a alejarse y decirle que lo mejor era entrar pero no pudo e hizo todo lo contrario se aferró a él para después caer inconsciente.

-¡Mimi!

Gritó preocupado cuando la vio desvanecerse en sus brazos, ¿qué había pasado?

Ni un segundo más, no estaba dispuesto a esperar ni un segundo más a pesar que Tai le rogara que se tranquilizara, se dirigió al recibidor ignorando olímpicamente las súplicas de Tai, se puso los zapatos y abrió la puerta decidido a irse pero en cuanto abrió la puerta vio cómo Mimi caía desmayada en brazos de Andrew, ¿qué le había hecho ese cretino?

-¡Mimi!

Gritó Andrew al verla desmayarse, la abrazó y Matt instintivamente lo apartó con brusquedad de ella, no iba a permitir que la tocara.

-¡Aléjate de ella!

Le gritó arrebatándole a Mimi de los brazos, Andrew lo miró furioso, estaba cansado de tener que permanecer callado frente a Matt, estaba cansado de ser el buen Andrew ya era hora de que le dejara las cosas claras a Matt y que él no pensaba rendirse con Mimi.

-¡Cálmate Ishida y deja de comportarte como un idiota!

Si las mirarás mataran seguramente Andrew en esos momentos ya estaría muerto ya que Matt volteó a verlo furioso, ¿quién demonios se creía ese sujeto para hablarle de esa forma? Sino fuera porque tenía a Mimi inconsciente en sus brazos se hubiera parado para golpearlo al muy idiota.

-Hey chicos ¿que pasa?

Tai apareció en la escena, había oído los gritos de aquellos dos así que de inmediato decidió intervenir antes de que las cosas empeoraran y tal y como lo había imaginado se encontró a Matt y a Andrew matándose con la mirada él uno al otro, lo que nunca imaginó fue que Mimi estuviera inconciente. ¿Qué era lo que había pasado?

-¿Mimi se encuentra bien?

La voz de Tai lo sacó de sus pensamientos donde maldecía de más de una forma a Andrew y concentró ahora su atención en Mimi, no podía estar perdiendo el tiempo con el idiota de Andrew cuando necesitaba llevar a Mimi a adentro, ella era antes que todo.

Matt no respondió a la pregunta de Tai, sólo se puso de pie y llevó a Mimi a adentró. Andrew observó con frustración como Matt se llevaba a Mimi, apretó sus puños y maldijo al rubio, había tenido más de una cosa que decirle al idiota de Matt sino fuese porque Tai apareció en la puerta.

-¿Qué pasó?

Preguntó Kaira sorprendida al ver a Matt entrar con Mimi inconsciente en sus brazos, aquello no era definitivamente lo que esperaba, ella al igual que Sora había esperado que Matt peleara con Andrew y de pasara con Mimi también no que Matt entrara con Mimi desmayara aquello definitivamente arruinaría sus planes, la preocupación de Matt por Mimi seguramente haría que Matt olvidara su enojo y eso no era bueno.

Matt dejó a Mimi con cuidado en el sofá de Sora, seguramente la chica estaba teniendo otras de esas visiones que la perseguían a pesar de que ya había pasado mucho tiempo de la última vez que ella había tenido su última visión y eso le extrañaba, pensó que Mimi ya se había librado de esas visiones.

-Iré por un pañuelo húmedo para ponérselo en la frente, tal vez tenga fiebre o algo.

Dijo Kaira saliendo de la sala para dirigirse a la cocina.

Andrew entró a la sala en compañía de Tai , fijó su mirada en Mimi y luego la fijó en Matt notando lo que Kaira también notó, Matt no se miraba del todo preocupado, era como si supiera que le pasaba a Mimi, ¿Acaso Matt sabía la razón de los desmayos de Mimi?

Matt sintió la mirada de Andrew sobre él y volteó a ver al pelinegro molesto, algo debió haber hecho o dicho Andrew para que desatara la visión de Mimi, siempre era así, siempre había un detonante de por medio, una palabra o algún suceso que le recordara al pasado.

-¿Qué le dijiste?

Le preguntó Matt a la par que se ponía de pie, estaba seguro que algo había hecho Andrew, seguramente había intentado acercarse a ella y por eso ella había empezado a tener una visión.

Andrew frunció el ceño y miró confundido a Matt, ¿por qué Matt pensaba que él le había dicho algo? Ella simplemente se había desmayado ¿Por qué él debió hacerle algo?

-Yo no le dije nada.

-Entonces hiciste algo.

Lo acusó Matt acercándose peligrosamente a él.

-¿Por qué debería de haberle hecho algo yo? Ella simplemente se desmayó.

-Ella estaba bien hasta que se fue contigo, ¿qué le hiciste?

-Hey Matt tranquilo.

Intervino Tai colocándose en medio de los dos chicos para tranquilizar al rubio que se miraba quería golpear a Andrew.

-Andrew tiene razón, no es la primera vez que Mimi se desmaya.

Continuó Tai para después verse interrumpido por la voz de Kaira quien se colocó de cuclillas frente al sillón donde estaba Mimi para colocarle el trapo húmedo en la frente a Mimi.

-Este no es momento para que peleen, lo que importa es saber que le pasa a Mimi ¿O tú sabes porque se desmaya tanto Matt?

Matt apartó su mirada furiosa de Andrew y la bajó al suelo apretando los puños, ¡maldita sea! Se había salido de control y había puesto en evidencia que sabía el motivo de los desmayos de Mimi, ¿cómo podía ser tan estúpido?

-No.

Respondió con voz firme a pesar de que sabía que mentía, debía lograr tranquilizarse sino quería delatarse frente a las gemelas y Andrew.

-Eso imaginé.

Respondió Kaira colocando su pañuelo en la frente de Mimi, para ella era más que obvio que Matt sí sabía que le pasaba a Mimi pero no quería decirlo, tal vez estaba enferma. Colocó el pañuelo sobre Mimi y en el instante en que su mano tuvo contacto con la frente de la castaña Kaira se vio transportada a la visión que en esos momentos Mimi estaba teniendo.

Matt miró como los ojos de Kaira se abrían sorprendidos y después se miraban perdidos en cuanto la pelirosada colocó sus manos en la frente de Mimi, ¿acaso Kaira podía ver la visión de Mimi? No le extrañaría esa chica tenía poderes especiales después de todo.

-Yo me haré cargo.

Dijo Matt alejando a Kaira de Mimi, en cuanto el contacto entre la pelirosada y la castaña se rompió, Kaira regresó a la normalidad, estaba confundida pero trató de disimularlo, no iba a evidenciar que sabía que era lo que pasaba con Mimi.

- ¿Pasa algo?

Preguntó Matt al ver a Kaira un poco desconcertada, quería confirmar sus sospechas pero la chica no hizo más que negar suavemente.

-Sólo me quedé pensando en que Mimi podría estar enferma.

Respondió fingiendo que todo estaba bien, sin embargo Matt no le creyó y temió que Kaira hubiera descubierto que él y Mimi ya sabían lo sucedido en el pasado. Miró a Mimi preocupado, si Kaira sabía que ellos ya sabían lo sucedido en el pasado las cosas para ellos tal vez se pondrían más difíciles.

Japón año 1607

Era de noche, el viento soplaba suavemente y las estrellas brillaban con todo su esplendor al igual que la luna que la vigilaba. Ella se encontraba en una de las fuentes del jardín trasero con su vestido de novia puesto, se suponía que aquel debía ser el día más feliz de su vida, de pequeña siempre había soñado con ese día, pero nunca imaginó que terminaría así, casándose con una persona a la que no amaba, siempre pensó que se casaría con Yamato pero era por salvarlo a él que había decido casarse con Andrew.

Una lágrima rodó por su mejilla hasta caer en la fuente y perderse por completo en el agua, limpió el rastro de su lágrima, no tenía porque llorar después de todo si se casaba con Andrew salvaría a Yamato y las brujas esas junto con Andrew lo dejarían en paz, entonces debería de estar feliz porque Yamato estaría a salvo ¿que no?

-Mimi…

Los ojos de la castaña se abrieron sorprendidos al oír la voz masculina que pronunció su nombre y talló rápidamente sus ojos no quería que la viera llorar, además ¿Qué hacía él ahí?

-Yamato ¿Qué haces aquí?

Preguntó a la par que se volteaba para encontrarse con aquellos profundos ojos azules que tanto amaba pero que ahora se miraban tristes y vacíos.

-Quería verte antes de que te casaras con él.

Mimi bajó su mirada entristecida, Yamato estaba molesto, lo sabía por el tono de voz que había utilizado al referirse a su boda, pero también estaba triste podía verlo en sus ojos. Mimi apretó sus puños arrugando parte de su hermoso vestido, le dolía lo que iba a hacer, pero era el momento de la despedida y de dejarle claro a Yamato que ellos ya no podrían verse ni siquiera como amigos.

-Será mejor que me vaya, no quiero llegar tarde.

Dijo Mimi con voz fría y poniéndose de pie para pasar al lado de Yamato e irse. Yamato cerró fuertemente los ojos cuando ella pasó por un lado de él sin darle importancia a lo que él sentía, ella estaba siendo indiferente ante él y eso dolía más de lo que pensó, trató de controlarse y mantenerse fuerte por eso cerró sus ojos para ganar auto control, pero era algo que le estaba resultado imposible, le dolía demasiado, sintió que las lágrimas se querían acumular en sus ojos pero no las dejó ni siquiera asomarse.

-Espera.

Tomó la mano de Mimi y la detuvo, tal vez para ella todo había sido un juego y realmente siempre estuvo interesada en Andrew, pero para él las cosas no habían sido así, él realmente estaba enamorado de ella, lo había estado toda su vida y eso era algo que pensaba dejarle claro, no importaba si ella no lo quería, él le dejaría claro que la amaba y que siempre iba a hacer así.

Mimi cerró los ojos fuertemente y maldijo mentalmente cuando él la detuvo, no quería lastimarlo más de lo que ya lo había hecho por eso había decidido irse sin darle la oportunidad de hablar, pero al parecer Yamato no pensaba dejar las cosas así.

-¿Qué pasa?

Preguntó sin atreverse a verlo, si Yamato seguía hablándole era seguro que se rompería y lloraría sin control alguno, si ya podía sentir las lágrimas queriendo escapar de sus ojos.

Matt no le respondió, la jaló hacia él y la aprisionó contra su cuerpo colocando una de sus manos sobre la cintura de ella mientras que con la otra tomó su barbilla, la miró fijamente por unos segundos y la besó sin previo aviso aquella era la mejor forma que había encontrado para decirle que la amaba.

Por un segundo Mimi se dejó llevar, se perdió en aquellos triste pero hermosos ojos azules y correspondió al beso a pesar de que sabía que no debía, pero se apartó lo más pronto que pudo, no podía dejarse llevar por lo que sentía, no cuando la vida de Yamato estaba en juego.

-No me hagas esto Yamato.

Le suplicó a la par que se apartaba de él y se volteaba para no tener que verlo.

-¿Por qué lo haces? No lo amas me lo acabas de demostrar.

Le recriminó Yamato, alguien que lo besara de esa manera no podía estar mintiendo, Mimi lo amaba él lo sabía, o por lo menos era lo que su corazón se empeñaba en creer.

-Dejemos las cosas así.

-No, dime que es lo que pasa ¿Por qué te vas a casar con él?

-Yamato voy a casarme con Andrew y no voy a cambiar de opinión.

Su voz amenazaba con quebrarse pero se mantuvo firme, tenía que ser fuerte, no podía echarse para atrás.

-Te amo.

Le dijo cuando la vio con intenciones de irse, quería retenerla no dejarla ir a los brazos de ese sujeto pero no sabía que hacer para hacerlo.

-Lo siento.

Le susurró ella y comenzó a alejarse de él, Yamato entendió que Mimi no cambiaría de opinión y le dolía verla alejarse de él.

-Espera Mimi.

Nuevamente la detuvo tomando su mano, Mimi sintió que lloraría más no lo hizo.

-Por favor Yamato déjame ir.

-Solo quiero darte esto.

Yamato extendió su mano hacia ella y le mostró a Mimi la pulsera de oro que él mismo le había regalado años atrás. Mimi la miró y no pudo evitar que sus ojos se empañaran, ¿qué hacía Matt con ella? Y ¿Por qué se la daba ahora?

-¿De donde la sacaste? Estaba en …

-Lo sé, estaba en tu habitación.

-Yamato ¿Qué es lo que intentas?

-Estar lo más cercas de ti este día, si la usas es como si yo estuviera contigo.

No se pudo controlar más, sintió como unas lágrimas escapaban de sus ojos ¿Por qué Matt le hacía eso? ¿Por qué se la ponía tan difícil? Se suponía que ella no debía quebrarse y lo estaba haciendo.

-Yo… no puedo…

Respondió con un hilo de voz, si miraba esa pulsera en su mano cuando tuviera que decir "acepto" lo más seguro era que ella se echaría para atrás y Andrew terminaría matando a Yamato.

-Por favor sólo hoy.

Mimi alzó sus ojos y miró los de él, no podía decirle que no, no cuando él la miraba de esa manera.

-Esta bien.

Yamato sonrió con melancolía, tomó con cuidado la mano de ella y colocó la pulsera para después besar la mano de Mimi, alzó su vista hacia ella y vio como las mejillas de ella estaban empapadas en llanto, no pudo evitarlo y tomó con ambas manos la cara de ella y besó la frente de la castaña.

-Deseo que seas muy feliz.

Le susurró a la par que alejaba sus labios de la frente de ella, Mimi comenzó a llorar, quería abrazarlo y decirle que lo amaba pero sabía que no podía, por el bien de Yamato debía ser fuerte y aguantar hasta el final.

-¡Mimi!

Se oyó la voz de una de las mucamas del palacio. Mimi se apartó de Yamato en cuanto escuchó la voz de la joven mujer y la buscó con su mirada.

-¡Andrew te está esperando!

Le gritó la mujer sin darse cuenta de lo que pasaba entre Mimi y el príncipe.

-Enseguida voy.

Respondió Mimi con voz quebrada, la mujer no pareció darle importancia y se fue por donde había llegado.

-Debo irme.

Le dijo a Yamato a la par que limpiaba sus lágrimas.

-Lo sé.

Le susurró él con el corazón roto, quería detenerla pero no lo hizo, sabía que Mimi no cambiaría su decisión. Mimi tomó aire, Yamato se miraba destrozado pero era lo mejor para él, así que ella no dudó en irse y pasó por un lado de Yamato decidida a terminar con todo aquello de una buena vez.

-Suerte.

Le dijo él cuando ella pasó a un lado de él, Mimi se detuvo por una fracción de segundo en la cual sintió que se arrepentiría pero no lo hizo, fue fría y sólo susurró un gracias tan frío que quedó congelado en el aire.

Japón año 2007

Kaira se acercó a Andrew discretamente y sin que nadie se diera cuenta lo llevó a la cocina, con lo que acababa de descubrir de las visiones de Mimi había llegado a su mente un nuevo plan que si resultaba les daría la oportunidad perfecta para ejecutar su verdadero plan y hacer la transferencia de amor.

-¿Qué es lo que pasa?

Preguntó Andrew una vez que estuvo a solas con Kaira en la cocina, todos estaban tan preocupados por Mimi que no se dieron cuenta que ellos habían desaparecido de la sala.

-Acabo de descubrir algo muy interesante.

-¿Y que es?

-Mimi tiene visiones sobre el pasado.

Andrew abrió los ojos sorprendido, nunca se imaginó que Mimi estuviera enterada del pasado ella siempre había actuado como si no supiera nada de lo sucedido en el pasado, ahora entendía porque Matt estaba siempre a la defensiva con él, de seguro él debía estar al tanto de todo.

-¿Qué dices?

-Ahorita no tengo tiempo de explicarte todo, lo que necesito es que me ayudes, necesito alejar a Matt de Mimi por unos segundos, si logro manipular sus visiones podré usarlas a nuestro favor y hacer que Mimi se aleje de Matt y entonces será nuestra oportunidad de actuar.

Andrew miró a Kaira fijamente, comprendía un poco lo que Kaira pensaba a hacer y la apoyaba aunque no sabía que hacer para apartar a Matt de Mimi.

-¿Qué propones que hagamos?

Kaira lo meditó un poco, ella tampoco estaba muy segura de que hacer para que Matt se alejara de Mimi.

-Sora nos puede ayudar.

Dijo Kaira con una sonrisa, ya era hora de que le sacara provecho al collar que le permitía manipular a Sora ya que usándola a ella nadie sospecharía que todo era planeado.

Andrew y Kaira regresaron a la sala, Matt seguía al lado de Mimi y ella seguía inconsciente, esperarían unos minutos para no levantar sospechas e iniciarían con su pequeño plan improvisado.

Japón año 1607

Era una cobarde una total cobarde, sólo tenía que decir acepto y todo estaría bien pero no pudo, vio la pulsera que le había regalado Yamato y las dudas entraron, después miró a Yamato parado al final del salón y las lágrimas comenzaron a correr por sus ojos, hasta que no lo resistió y salió corriendo murmurando un "no puedo"

-¡Mimi espera!

Le gritó Yamato, desde que ella había salido corriendo, Yamato salió tras ella y había intentado detenerla desde entonces, pero ella no quería hacerlo, quería estar sola y no ver a nadie más.

- ¡Ya Yamato, déjame, quiero estar sola!

- Mimi ¿Qué haces aquí? ¿No deberías…?

Yamato la sujetó de la mano y ella se detuvo pero sin voltear verlo.

- Sí lo sé, debería estarles dando el sí a Andrew en estos momentos, pero no pude, soy una tonta, una cobarde.

Mimi se giró y abrazó a Yamato que se quedó estático al ver la reacción de la chica que ahora lloraba sobre su pecho.

-Perdóname Yamato.

Yamato la abrazó, no entendía bien a que se refería Mimi pero le alegraba saber que no se había casado con Andrew.

- Tranquila pequeña, perdonarte ¿Por qué?, sí es la mejor noticia que pudiste darme.

- Porque por mi culpa Andrew va querer matarte.

Yamato la apartó de él y buscó la mirada de la chica sin darle mucho crédito a lo que sus oídos escuchaban.

- ¿Qué? ¿Por eso ibas a casarte con él? ¿Porque me iba a matar?

Mimi no contestó solo asintió con la cabeza, y Yamato no pudo evitar abrazarla.

- Yo no quería que él te lastimara.

- Me hubieras dicho, él no puede hacerme nada por que…

- En el brindis estuvo apunto de envenenarte, sólo que yo cambie las copas.

Mimi se apartó de él y lo vio con sus ojos llorosos, Yamato sonrió con ternura y acarició el rostro de ella con una de sus manos.

- Aun así, con que me dijeras lo que planeaba era más que suficiente. Hubiera tenido más cuidado o lo hubiera mandado a encerrar, pero no tenías por qué sacrificarte tú.

- Pero él tiene a esas brujas de su parte y ellas podrían…

- Prefiero estar muerto a estar vivo y tener que verte en brazos de otro.

- Pero

- Shhh, Te amo, y nada ni nadie va a separarme de ti.

Yamato besó a Mimi con amor y ella respondió a ese beso de igual manera sin percatase que alguien más había llegado al lugar y había observado la escena, queriendo matar al rubio que besaba a la chica de ojos color miel.

-Te estaba buscando Mimi, Yamato ¿Serías tan amable de regresarme a mi futura esposa?

Yamato se alejó de Mimi y colocó a la chica tras de sí para protegerla no tenía pensado entregarle a Mimi.

-Si no te quedó claro la boda se canceló, Mimi no se irá contigo.

-¿En realidad es lo que quieres Mimi?

Mimi bajó su mirada, ella sabía a lo que se refería Andrew con aquellas palabras él realmente le estaba advirtiendo que si no se iba con él Yamato sufriría las consecuencias.

- Mimi ya me contó todo, y no pienso permitir que la sigas chantajeando, ella no irá contigo ni ahora ni nunca porque yo no lo permitiré, y si me matas no me importa, no te entregaré a Mimi.

Andrew sonrió de medio lado y tras de él aparecieron Kaira y Keira la primera con una sonrisa burlona en sus labios al igual que Andrew y la segunda con cara molesta.

- ¿En verdad estarías con una mujer que ya fue de otro?

- Maldito…

Mimi sostuvo a Yamato de la mano tratando de que el rubio no cayera en las provocaciones del chico de cabellos negros.

- Yamato…

Murmuró Mimi preocupada de que Yamato se dejara llevar por las provocaciones de Andrew.

- Porque te recordare que Mimi ya fue mía, en cuerpo y alma, y tú fuiste testigo de eso.

- No me importa, yo la amo y no permitiré que la apartes de mí, haya sido tuya o de otro. Su corazón siempre me perteneció.

Andrew soltó una sonrisa burlona y se acercó a paso lento a la pareja.

-¿Entonces porque se entregó a mí?

Yamato apretó los puños, quería matarlo y lo iba a hacer si ese sujeto seguía hablando.

-Tú sabes que todo fue una trampa ella no te ama.

Tenues gotas de lluvia comenzaron a empaparlos, Andrew había borrado su sonrisa ante las últimas palabras dichas por Yamato y los dos se miraban seriamente desafiándose con la mirada. Sin que ninguno se diera cuenta una bola de energía negra pasó rozando a los dos y se impactó directo en Mimi, ambos observaron sorprendidos la escena, no podían creer lo que sus ojos miraban.

-¡Mimi!

Gritó Yamato desesperado y se dirigió a la inconsciente castaña que se encontraba herida.

Andrew estaba estupefacto, sin creer lo que pasaba, ¿qué había sucedido? ¿Por qué Mimi estaba herida? Se volteó a buscar a la culpable y se encontró con Keira que sonreía de medio lado, aun no comprendía que pasaba ¿Por qué había atacado a Mimi si él no se lo había pedido?

Yamato abrazó a Mimi con fuerza, sus manos estaban empapadas de la sangre de ella y eso lo aterraba, ¿Acaso perdería a Mimi? ¿A su Mimi?

- Mimi…. Resiste pequeña pronto estarás bien.

Andrew apretó los puños y miró a Keira molesto en su mente sólo había lugar para una pregunta ¿Por qué? ¿Por qué Keira había hecho eso?

-¿Por qué lo hiciste?

- Porque por ella han sido todos estos problemas, y por que por su culpa tú no puedes ver que yo te amo.

Le respondió Keira bastante alterada.

- ¿Cómo pudiste? Yo la amo…

Keira iba a contestar pero se vio encerrada por su hermana en una burbuja igual a donde había encerrado a Hikari y a Takeru.

- No te preocupes Andrew, Keira no nos ocasionara más problemas.

Yamato lloraba desconsolado tratando de hacer reaccionar a Mimi, pero la chica seguía inconsciente.

- Mimi pequeña, abre los ojos dime algo.

Mimi abrió los ojos con dificultad y Yamato sonrió al verla reaccionar.

- Yamato…

- Mimi…

Mimi sonrió al ver a Yamato, alzó una de sus manos y con ella secó las lágrimas que se deslizaban por el rostro del rubio.

- Te amo…

Susurró Mimi con dificultad y Yamato dejó de sonreír entendiendo que aquel Te amo era una despedida por parte de la chica.

- Mimi no…

Mimi besó los labios de Yamato dando su último suspiro en aquel hermoso beso. Yamato quedó paralizado al sentir como la vida de Mimi se iba en ese beso y caía totalmente inconsciente entre sus brazos.

Yamato la abrazó con fuerza y comenzó a llorar desconsoladamente, por primera vez en su vida no le importaba aparentar ser débil, no se preocupaba por querer aparentar ser frío solo le importaba la chica sin vida que yacía entre sus brazos.

Japón año 2007

Kaira se colocó discretamente al lado de Sora, era hora de poner en marcha su plan para alejar a Matt de Mimi y poner el hechizo en ella antes de que Mimi despertara y fuera demasiado tarde.

Sora estaba sentada en el sillón individual viendo con molestia como Matt no se alejaba ni un segundo de Mimi, las cosas no habían salido para nada como tenía pensado, tendría que pensar en otra forma de hacer pelear a Matt y a Mimi.

"sírveles una taza de té"

Dijo una voz en la cabeza de Sora, la pelirroja primero se opuso pensando que era su voz interior pero de repente, su mirada se tornó sombría, aquella voz volvió a resonar de nuevo en su cabeza y Sora se puso de pie dispuesta ha hacer lo que aquella voz le decía.

-Sora ¿Pasa algo?

Le preguntó Tai preocupado al verla levantarse de repente y dirigirse a la cocina.

-Iré a hacer un poco de té creo que nos vendrá bien.

Tai asintió pero no quedó convencido, había algo extraño en la mirada de Sora, aunque le había hablado con naturalidad, no parecía ser ella se miraba extraña.

No tardó mucho en que Sora regresara con varias tazas de té caliente en una charola, y al primero que se dirigió fue a Matt quien se encontraba sentado en el suelo, al lado del sillón donde estaba Mimi.

-Matt ¿Quieres un poco de té?

-No gracias, estoy bien.

Sora insistió y se acercó más al rubio quien volvió a rechazar la oferta, Sora se inclinó para levantarse y Kaira aprovechó ese movimiento de la pelirroja para hacer una rápido movimiento de mano y provocar que una de las tazas de té se volteara y cayera sobre Matt empapando toda la camisa del rubio quien por reflejó se apartó rápidamente pero aún así se manchó toda la camisa.

-Matt cuanto lo siento.

Se lamentó Sora, el brilló a sus ojos había vuelto, y era la misma Sora no sabía ni como se le había caído la taza.

Matt se limpió con la mano, pero el daño ya estaba hecho.

-No hay problema Sora, se secará.

La disculpó pensando al igual que todos que aquel había sido un desafortunado accidente.

-Ven la meteré a la secadora.

Sora tomó a Matt del brazo y lo condujo al cuarto de lavado a pesar que el chico protestaba, Matt no quería dejar sola a Mimi pero Sora no parecía escucharlo, así que no le quedó más remedio que seguir a la pelirroja por lo menos le tranquilizaba el hecho de que Tai estuviera ahí, sabía que su amigo no permitiría que lastimaran a Mimi.

- Tai ¿por que no me ayudas a preparar más té? Se tiró todo.

Dijo Andrew una vez que Sora y Matt desaparecieron de la sala. Tai seguía con la mirada fija por donde se habían ido sus amigos pero al oír la voz de Andrew llamándolo despertó de sus pensamientos.

-¿Qué? Perdón no te escuché.

-Que si me ayudas a preparar más té, lo haría yo solo pero tú sabes más que yo donde están las cosas.

-Claro, no te preocupes.

Tai aceptó sin ningún inconveniente, después de todo no dejaría a Andrew solo con Mimi, así que no creyó que hubiera problema, lo que no sabía Tai era que no sólo debía cuidar a Mimi de Andrew sino también de las gemelas.

-Yo los acompaño.

Habló Keira quien se encontraba recogiendo los vidrios rotos que estaban en el suelo.

Una vez que los tres chicos salieron de la sala, Kaira se acercó a Mimi y posó su mano en la frente de la castaña para después sonreír, era el momento perfecto para poner el hechizo en Mimi. Sacó de su bolsa un polvo blanco y lo roció con cuidado sobre la castaña era una suerte que siempre fuera preparada y llevara consigo algunos de sus materiales para hechizos. Roció el polvo sobre Mimi y recitó un pequeño hechizo para después sonreír al ver que el rostro de Mimi hizo un gesto de angustia eso quería decir que su sueño había sido perturbado y el hechizo había sido un éxito.

Japón año 2007

Era otra de sus visiones ella lo sabía, pero al parecer esta vez no se trataba de su pasado esta vez parecía encontrarse en el presente ¿acaso ya había despertado?

Se vio así misma caminar a toda prisa por el parque, eso quería decir que no había despertado, ¿acaso era una premonición del futuro?

-¡Mimi espera!

Esa voz era de Andrew, vio como el chico se acercó a ella y la tomó de la mano para detenerla, ella se detuvo y lo miró con una sombra de tristeza en sus ojos.

-Lo siento Andrew pero quiero irme a casa.

Se disculpó ella intentando soltarse pero Andrew no lo permitió y la acorraló en un árbol, ella lo miró sorprendida, Andrew estaba actuando extraño se parecía más al Andrew malvado de sus visiones que al Andrew dulce que ella conocía.

-Te amo.

Le dijo él y las pupilas de Mimi se dilataron de la impresión no esperaba que el chico se le confesara de esa manera.

-Lo siento Andrew pero yo no puedo corresponderte.

Le respondió ella con voz suave esperando que el chico entendiera y la dejara pero Andrew no la soltó, sujetó con más fuerza las muñecas de ella y se acercó peligrosamente a ella.

-No lo acepto.

Le dijo furioso.

-Andrew me estas lastimando.

Se quejó ella luchando por soltarse, pero Andrew era evidentemente mucho más fuerte que ella.

-Tú serás mía, no me importa cómo.

Andrew se acercó a ella dispuesto a besarla, Mimi volteó su rostro pero él la obligó a girarlo de nuevo hacía él.

Mimi comenzó a llorar y suplicar que la soltara y cuando creyó que Andrew la besaría Matt lo apartó bruscamente de ella y se puso frente a ella para protegerla.

-No te atrevas a tocarla de nuevo.

Le dijo Matt furioso. Andrew se puso de pie y con una sonrisa torcida en su rostro se limpió la sangre que salía de su labio roto.

-Ya es suficiente Ishida, hasta aquí llegaste.

Andrew extendió su mano hacia Matt y la abrió para liberar una bola de energía negra que se impacto justo en el pecho del rubio.

Mimi quedó sin habla al ver como aquella bola de energía se impactaba contra Matt y este caía sin vida al suelo, no podía creerlo, Matt había muerto por su culpa.

Japón año 2007

Tai regresó a la sala junto con Andrew y parecía que todo estaba normal, Kaira miraba la tele sin importarle nada más y Mimi seguía inconsciente aunque ahora la chica parecía tener un mal sueño ya que su rostro reflejaba angustia.

-¿Aún no despierta?

Preguntó Tai al ver a Mimi afligida, si estaba teniendo un mal sueño tal vez lo mejor era despertarla.

-Creo que no, la verdad, no le he puesto mucha atención estaba viendo la tele.

-Ya veo, toma.

Tai le dio la taza de té a la chica de cabellos rosas y Kaira la aceptó con gusto, Tai miró de nuevo a Mimi, tal vez debía de hablarle a Matt para decirle que lo mejor era despertarla ya que Mimi se miraba muy afligida.

Matt se quitó la camisa negra y se la dio a Sora quien no pudo evitar deslumbrarse al ver el perfecto torso desnudo de Matt quien actuaba como si nada.

-Perdona, fui una tonta, debí tener más cuidado.

Se disculpó Sora sonrojada y metiendo la camisa en la lavadora.

-No te preocupes Sora fue un accidente aunque hubiera preferido quedarme así, no me gusta dejar a Mimi sola.

-No se que te preocupa tanto, dudo que le pase algo estando en la sala dormida, además Tai está ahí si te preocupa Andrew.

La lavadora comenzó a lavar y los dos permanecieron en silencio por unos minutos, Matt se encontraba pensando en Mimi y todo lo que había pasado y Sora no dejaba de pensar en lo guapo que Matt se veía.

-¿Por qué no te agrada Andrew?

Preguntó Sora en un intento de sacar conversación y acercarse más a Matt para poner en práctica su siguiente movimiento.

-Es obvio que le interesa Mimi.

-Pero ¿No crees que exageras?

-No.

-Eso me gusta de ti, siempre proteges a los que quieres.

Matt miró a Sora, la chica nuevamente se le estaba insinuando ¿hasta cuando seguirían así?

-Sora yo…

Matt no pudo continuar, ya que la lavadora terminó su ciclo de lavado y Sora sacó la camisa de Matt para ahora meterla en la secadora en donde Matt se encontraba recargado.

-Sora no quiero que…

Intentó continuar, pero la chica no se lo permitió, cerró la tapadera de la secadora, la puso a trabajar y aprovechó para acercarse a Matt, posó sus manos en el pecho desnudo del chico y Matt intentó retroceder pero la secadora se lo impidió.

-Aun te quiero.

Le susurró la chica acercando sus labios peligrosamente al chico.

Tai estaba angustiado viendo a Mimi, ella realmente parecía tener un mal sueño pero cuando ella comenzó a pronunciar con angustia el nombre de Matt él ya no pudo más y fue en busca del rubio, Mimi lo necesitaba y Matt era él único que podría tranquilizarla.

Apartó a Sora de él cuando ella intentó besarla, estaba cansado de tener que aclararle las cosas a su amiga pero ella no parecía entender.

-Yo no te quiero de esa manera Sora.

Le dijo de manera directa y Sora apretó los puños con fuerza. ¿Por qué no podía quererla?

-¿Qué tengo que hacer para que me quieras?

-Nada, porque yo estoy enamorado de Mimi.

Sora lo miró con reproche, Mimi no se lo merecía, ella no merecía que Matt la amara, él tenía que amarla a ella no a Mimi.

-No lo acepto.

Se quejó ella y Matt estuvo a punto de responderle sino fuera porque Tai entró llamando a Matt.

-¿Qué pasa?

Preguntó el rubio desviando su mirada de la pelirroja.

-Mimi parece intranquila, aun no despierta y te está llamando.

-Enseguida iré.

Tai salió de la habitación y la secadora terminó su ciclo, Matt la abrió y sacó su camisa para ponérsela, se la abrochó y después miró con severidad a la pelirroja que tenía su mirada frustrada en el suelo.

-No quiero terminar con nuestra amistad Sora, pero si las cosas siguen así no me dejarás de otra más que hacerlo.

Matt salió de la habitación sabía que había sido rudo con Sora pero ya había hablado más de una vez con Sora y ella no parecía entender, tal vez hablándole directamente ella entendería que lo estaba presionando demasiado.

Sora permaneció unos minutos más en el cuarto de lavado derramando las lágrimas que tanto había contenido, odiaba a Mimi, ella era la culpable de todo, y la haría arrepentirse de haber alejado a Matt de su lado.

Matt llegó a la sala y tal y como lo había dicho Tai, Mimi se miraba angustiada y lo estaba llamando.

-Hey tranquila.

Le susurró con ternura y acariciando con una de sus manos la mejilla de Mimi, pero Mimi no pareció tranquilizarse ni un poco, Matt se sentó en la orilla del sillón y la miró preocupado, al parecer la visión de Mimi no era nada grata y eso le preocupaba.

-Tal vez deberías despertarla.

Sugirió Tai y Matt se quedó pensativo, tomó la mano de la chica y al sentir que ella lo sujetaba con fuerza no lo dudó más e intentó despertarla, sólo esperaba que el despertarla no trajera consecuencias.

-Mimi…

La llamó con voz suave, no quería ser muy brusco pero ella no despertó.

-Mimi despierta.

Volvió a insistir esta vez moviendo suavemente a la chica, Mimi cerró los ojos con fuerza y después los abrió lentamente, Matt sonrió al verla despertar pero su sonrisa desapareció al ver que ella empezaba a llorar. Mimi lo abrazó con fuerza tomando por sorpresa a Matt quien también la abrazó.

-No quiero perderte.

Le dijo ella entre llanto, Matt posó su mano en la nuca de ella e intentó tranquilizarla aunque no tenía mucho éxito en eso.

-Tranquila todo estará bien, sólo fue un sueño.

-No no lo fue, Matt tengo miedo.

Matt la abrazó fuertemente no sabía que era lo que Mimi había visto pero la había asustado mucho y eso también lo asustaba a él, al parecer su historia no había terminado para nada bien y podría que el presente tampoco terminara bien.

Siguiente capitulo: Pesadillas

Publicación: Viernes 30 de marzo del 2012

Mimato196

Mayo 2007