Hola a todos y todas antes de irme a clases les dejo el capitulo espero sea de su agrado :) y esta vez más que comentarios les dejo los créditos de las canciones para que luego no me demanden :S
Creditos:
Ni digimon ni sus personajes me pertenecen :S son del malvado de Akiyoshi Hongo creador de Digimon.
Canción:Sólo para ti/Interprete: Camila/ escrita y producida por Mario Domm
Canción: Hikari no naka e/Interprete: Maaya Sakamoto/Letra: Yuho Iwassato/Música y arreglos: Yoko Kanno
SI TIENEN ALGUNA QUEJA SOBRE LOS CRÉDITOS O ALGO CULPEN A INTERNET DE AHÍ SAQUÉ LA INFORMACIÓN.
Les anexo la liga de unos videos de You tube por si quieren oir las canciones :)
Sólo para ti:.com/watch?v=SbDgocNCj1c&feature=related
Hikari no naka e: .com/watch?v=DFnC3m-VdAM
56
Adiós.
El festival de primavera había llegado, la escuela había suspendido sus labores y se encontraba de fiesta para celebrar la llegada de la primavera. Mimi entró a su escuela con una sonrisa radiante en su rostro y en compañía de Matt quien tomaba su mano, estaba decidida a disfrutar ese día al máximo y guardar en su memoria cada momento al lado del rubio, aunque al día siguiente todo se volviera lágrimas y tristeza para ella, ese día lo disfrutaría al lado de Matt.
-Toda está muy lindo. ¿A cual iremos primero?
Dijo Mimi emocionada y Matt sonrió al ver como los ojos de Mimi brillaban de la emoción al ver la gran cantidad de estantes esperando por ella para ser visitados, le alegraba que la chica ya estuviera mejor ya que había estado preocupado por ella.
-No lo sé ¿tienes alguna petición en especial?
Mimi pareció meditarlo observando cada uno de los estantes, había de comida, de juegos, de postres y hasta había de recuerdos, pero ninguno llamó tanto su atención como la pequeña cámara para tomarse fotos instantáneas.
-¡Ven ya sé a donde!
Mimi jaló a Matt y fue corriendo hasta la pequeña cabina para fotos instantáneas, no quería que alguien más le ganara y tuvieran que esperar.
-Tomémonos unas fotos.
Dijo Mimi divertida y a Matt no pareció molestarle la idea, ambos entraron y colocaron el dinero en la máquina para después esperar a que la cámara hiciera su trabajo y tomara las cinco fotos que les correspondían, en la primera de ellas hicieron una pose normal, uno al lado del otro abrazados y con amplias sonrisas, en las restantes ambos se empezaron a divertir y a jugar, en una hicieron gestos, en otra Mimi le daba un beso en la mejilla a Matt y en la siguiente el beso en la mejilla se lo daba él a ella, después ambos se besaron y en la última salieron los dos riendo divertidos.
Los dos salieron de la cabina de fotos y no esperaron mucho para que sus fotos estuvieran listas, Mimi tomó la tira de fotos y sonrió al verlas, habían salido muy bien.
- Me gustaron.
Dijo con una amplia sonrisa para después mostrárselas a Matt quien sonrió y tomó la tira de fotos para verlas.
-Yo me quedaré con esta.
Matt tomó una de las fotos de en medio y las separó de las demás, sabía que Mimi le pelearía todas las fotos pero por lo menos él quería quedarse con una aunque su novia ya lo estaba viendo con malos ojos por haber roto la tira para tomar su foto.
-¿Te pensabas quedar con todas tú?
-Pues sí fue mi idea.
Respondió Mimi con un puchero en su cara y Matt no pudo resistir reír, pellizcó una de las mejillas de la castaña con su mano y comenzó a burlarse de ella.
- Pues que egoísta señorita, mínimo tengo derecho a tomar una, yo las pagué.
Mimi le enseñó la lengua molesta y Matt no pudo evitar soltar una carcajada, adoraba cuando Mimi se comportaba tan infantil como lo estaba haciendo en esos momentos.
-¿Y cual agarraste?
Preguntó la chica antes de que Matt metiera la foto a su cartera, Matt se la enseñó y vio que se trataba de la foto donde ella le estaba dando un beso en la mejilla, bueno por lo menos le había dejado la del beso a ella.
-¿Puedo quedármela?
Le preguntó de manera divertida y Mimi pareció meditarlo para después soltar un "esta bien." Matt guardó la foto en su cartera y después guardó la misma en el bolsillo de su pantalón y tomó la mano de Mimi para continuar con su recorrido por los estantes.
-¡Oigan chicos esperen!
Se oyó que gritaba Tai a lo lejos, la feliz pareja volteó a donde provenía la voz y vieron a Tai que se acercaba a ellos en compañía de Sora.
-Hola chicos.
Saludó Matt una vez que sus dos amigos estuvieran lo suficiente cercas para oírlo.
-Hola Matt los andábamos buscando ¿verdad Sora?
Sora asintió y desvió su mirada a las manos de Matt y Mimi que seguían tomados de las manos con sus dedos entrelazados en muestra de una unión fuerte entre ambos, eso a Sora no le agradó, pero hizo un esfuerzo sobre humano por controlarse y no hacer ni decir nada.
-¿Ya visitaron la casa del terror? Les quedó genial.
Dijo Tai entusiasmado pasando por alto las miradas asesinas que su amiga le dedicaba a la feliz pareja.
-De hecho vamos llegando.
Respondió Matt con una sonrisa y Mimi asintió emocionada, aún les faltaba mucho por ver.
-Buu ustedes van atrasados, Sora y yo ya le dimos toda la vuelta a los puestos ¿Verdad Sora?
-Ajá.
Respondió la chica sin mucho ánimo y tratando de evitar ver las manos tomadas de Matt y Mimi pero por más que lo intentaba no podía evitar que sus ojos molestos se desviaran hacia ellas.
-Nosotros apenas vamos comenzando y lo primero que hicimos fue tomarnos unas fotos, para no olvidar este día ¿Quieres verlas?
Mimi le mostró las pequeñas fotos a Tai quien las vio divertido a diferencia de Sora que sólo las miró de reojo y se cruzó de brazos molesta.
-Hey que bien salieron, hasta el amargado de Matt salió sonriendo.
Bromeó Tai haciendo que el rubio le diera un coscorrón y que Mimi soltara una risita divertida al ver como su novio se sonrojaba levemente.
-¡Auch! No es para tanto Matt.
Se quejó el moreno a la par que se sobaba su cabeza adolorida por el coscorrón, vio a Matt y no pudo evitar sonreír al ver a su amigo con los brazos cruzados y la cara molesta, ahora su amigo se hacía el enojado para ocultar su vergüenza, pero Tai sabía que en el fondo Matt era feliz y eso le alegraba a él.
-Te lo tenías merecido- Habló Matt fingiendo enojo.
-No lo creo pero ya me las pagarás.
Lo amenazó el moreno y después volvió a ver las fotos y una nueva sonrisa se dibujó en sus labios.
-Supongo que Matt será todo tuyo este día ¿verdad Mimi?
Le dijo el chico divertido a la par que le devolvía las fotos a la castaña quien las tomó con una amplia sonrisa para después abrazar efusivamente a su novio que se sonrojó evidentemente al sentir el fuerte abrazo de su novia.
-Claro, el día de hoy Matt es todo mío y no se lo pienso prestar a nadie, ni siquiera a ti Tai.
-Tai ya vámonos o se nos hará tarde.
Intervino una molesta Sora antes de que Tai tuviera oportunidad de responder, para la pelirroja aquella había sido la gota que derramó el vaso y ya no quería estar ahí. Había soportado ver a Matt y a Mimi tomados de las manos, ver las melosas fotos de aquellos dos pero el oír a Mimi proclamar que Matt era suyo era más de lo que ella podía soportar.
-eh? ah esta bien- Respondió Tai un poco desconcertado, no sabía a que se refería Sora con eso de que llegarían tarde pero lo mejor era seguirle la corriente a su amiga que no se miraba de buen humor.- Nos vemos luego chicos- Se despidió el moreno para después partir con Sora quien se despidió con un cortante adiós.
-Nunca le voy agradar ¿verdad?
Dijo una desanimada Mimi, estaba segura que Sora se había ido por ella, sólo le había bastado ver como la miraba para saberlo.
-Sólo dale tiempo ya se le pasará.
Respondió Matt intentando darle consuelo, Mimi lo miró y le sonrió levemente, no le agradaba llevarse tan mal con la mejor amiga de Matt pero por más que se esforzaba no parecía lograr agradarle a Sora.
-Ven, vayamos a otro puesto.
Le dijo Matt tomándola de la cintura y encaminándose con ella hacia otro de los tantos puestos que había, no quería que Mimi se sintiera mal por el asunto de Sora, así que la distraería para que olvidara lo sucedido.
Tai siguió el paso de Sora hasta que ambos llegaron al interior del edifico central y la joven pelirroja se sentó sobre las escaleras.
-¿Está todo bien Sora?
Sora miró a Tai y suspiró sintiéndose culpable, le había prometido a él que olvidaría el asunto de Matt pero por más que lo intentaba no podía y cada día se enamoraba más del rubio que no tenía ojos más que para Mimi.
-Sí es sólo que quería sentarme un poco, estoy cansada.
-A mi no tienes porque mentirme.
Dijo Tai a la par que se sentaba al lado de su amiga y la miraba directamente.
-Se que es por Matt- Continuó el chico a pesar de que sus propias palabras lo herían, era doloroso ver como la chica que él amaba seguía interesada en su mejor amigo.
-Ella no es para él.
Respondió Sora molesta de sólo recordar como Mimi abrazaba a Matt, desde su punto de vista Matt no quedaba con una chica como Mimi, tan inmadura y ruidosa, él debía estar con una chica madura que lo entendiera, alguien como ella no como Mimi.
-Yo creo que son la pareja perfecta.
Sora volteó a ver a Tai con una mirada furiosa en cuento oyó las palabras que salieron de los labios de su amigo, ella sabía que Tai no la apoyaba en su frustrado amor hacia Matt pero lo que no sabía era que Tai apoyara la absurda relación que había entre Matt y Mimi.
-Claro que no, ella es totalmente opuesta a todo lo que Matt siempre buscó, ella es infantil, caprichosa, ruidosa y torpe, es todo lo contrarío a Matt ¿Cómo pueden ser la pareja perfecta?
-Hace feliz a Matt y eso es suficiente para mi.
Respondió con simplicidad el moreno a pesar de que el tema ya lo estaba empezando a molestar, ¿cuándo dejaría Sora de estar obsesionada con Matt? Sora apretó sus puños aquello era algo que no podía refutar y eso la hacía enfurecer.
-No creo que sea realmente feliz con una chica como ella.
Aquello si que había sido el colmo, ¿Cómo podía Sora decir aquello cuando sólo hacía falta ver la sonrisa en los labios de Matt para saber que era inmensamente feliz? Estúpidamente enamorado pero feliz al fin de cuentas.
-Sora realmente no quiero pelear de nuevo contigo por esto pero debes aceptarlo, Matt es feliz con Mimi, está enamorado de ella y ya deberías de aceptarlo, en cambió tú, la verdad, no creo que estés enamorada de él, más bien creo que estas encaprichada.
-¿Cómo puedes decir eso? ¡Tú no sabes lo que estoy sintiendo!
-No, pero sí sé lo que es estar enamorado de una persona y cuando uno ama a alguien lo único que le importa es su bienestar y que sea feliz ya sea a tu lado o no y si tu realmente amas a Matt deberías estar feliz por él, porque al fin encontró a una persona que lo hace feliz, no sé si te has dado cuenta pero nuestro amigo a cambiado y ha sido mucho más feliz desde que Mimi apareció en su vida y si realmente lo quieres deberías alegrarte por él, deja de ser tan egoísta y pensar solamente en ti.
Dicho esto el moreno se puso de pie e indignado se dirigió a la salida, sabía que había sido muy duro con Sora pero estaba harto de esa obsesión que Sora sentía por Matt y ya era hora de que su amiga abriera los ojos de una buena vez.
Sora miró a Tai marcharse y al principió sintió rabia hacia su amigo por no entenderla pero después su mirada se entristeció y miró el suelo con frustración, ella sabía que Tai tenía razón y que lo de Matt era más un capricho que amor, pero ¿Por qué no podía dejar de sentir que Matt debía estar con ella? ¿Por qué no podía dejar de odiar a Mimi por estar al lado de Matt?
-Lo siento Tai…
Susurró la chica con sus ojos llorosos, muy en el fondo aún quedaba algo de aquella vieja Sora para la cual su prioridad era su amistad con Tai que su amor frustrado por Matt.
Ambos habían decidido comer un poco antes de continuar su recorrido por los puestos y ambos terminaron en un pequeño café al aire libre que era atendido por estudiantes del primer año. Ambos esperaban su orden mientras inspeccionaban el lugar con sus miradas, aquel sitio era lindo arreglado con mesitas blancas de jardín que tenían sombrillas para protegerlos del sol y lindos y elegantes servilleteros en forma de flor de cerezo, era un lugar lindo y agradable y Mimi se encontraba fascinada con el sitio.
-Es muy lindo al igual que todo.
Comentó Mimi echando un vistazo rápido a los demás puestos a su alrededor.
-¿Pero?
Intervino Matt, por la cara de Mimi se podía imaginar que había algo que a la castaña no le cuadraba, tal vez el lugar no tenía suficiente rosa para ella.
-Pero creo que le faltan juegos.
Matt sonrió y tomó un poco del café que una de las meseras le acababa de llevar, le agradaba la idea de conocer tan bien a Mimi, sólo le había bastado ver el dulce semblante de su linda novia para saber que algo le molestaba.
-Hay bastantes juegos, está el tiro al blanco, la casa del terror y la cosa esa donde pescas peces y ganas premios, también están lo aros.
Mimi partió un poco de su pastel y pareció meditar las palabras de Matt en su mente mientras comía la deliciosa porción de pastel que había llevado a su boca, una vez que la pasó colocó una mano sobre su mejilla de manera pensativa.
-No me refiero a esos tipos de juegos, yo pensaba mas bien en una rueda de la fortuna o una montaña rusa algo que fuera más atractivo.
-Tú quieres que se traigan el parque de diversiones completo.
Dijo Matt con una sonrisa burlona que Mimi pasó por alto, ella estaba más concentrada en el asunto de los juegos que en las burlas de Matt.
-No sería mala idea, podrían poner la rueda de la fortuna en las canchas y la montaña rusa en la entrada y…
-Si hacen eso no quedaría espacio para los puestos que están ahora.
Mimi pareció meditarlo un segundo mientras que Matt le daba una mordida a la dona que se encontraba sobre su plato.
-Supongo que tienes razón.
-Yo siempre tengo razón.
Dijo Matt con una sonrisa arrogante en sus labios que causó una mueca de desagrado en la cara de su novia, Matt era un creído cuando se lo proponía pero ella era una experta en bajarlo de su nube y quitarle lo arrogante.
-No siempre.
Alegó la chica sabiendo que su novio le llevaría la contra pero al contrario de lo que se imaginó Matt no le alegó sino que tomó el menú y desde su asiento se estiró hasta ella para robarle un tierno beso que se vio cubierto por el menú que tapaba sus rostros y que evitaba que los curiosos del café les tomaran fotos en un momento tan íntimo para ambos.
Mimi abrió los ojos sorprendida, nunca se imaginó que Matt fuera a hacer eso la había tomado realmente de sorpresa haciendo que un fuerte sonrojo de adueñara de sus mejillas.
-Te quiero.
Le susurró el chico antes de alejarse de ella para volver a su asiento, el sonrojó en las mejillas de Mimi se acentuó más y bajó su mirada apenada, Matt sonrió orgulloso al verla, adoraba que aunque ya tenían más de un mes saliendo él aún pudiera causar ese estado de nerviosismo y ese sonrojo tan marcado en ella.
-¿Por qué hiciste eso?
Preguntó Mimi aún un tanto apenada a la par que miraba de reojo a los demás estudiantes que se encontraban en el café, algunos de ellos ya empezaban a murmurar entre ellos y varias chicas se encontraban viéndolos con mejillas sonrojadas y cara de enamoradas seguramente imaginando que aquel beso que Matt le había dado a Mimi era para ellas y eso que se encontraban en la última mesa, no quería imaginar el escándalo que se hubiera hecho si estuvieran en una de las mesas del frente donde todo el mundo podía verlos, en esa mesa por lo menos sólo podían verlos los que estaban en el café y no toda la escuela porque sino seguramente a ella la hubieran linchado las admiradoras de su novio.
-Porque quería hacerlo.
Respondió Matt con simplicidad y dándole otro sorbo a su café.
-Además me gusta seguir causando ese efecto en ti.
-¿A que te refieres?
Preguntó Mimi confundida, sin comprender muy bien a que era lo que Matt se refería con aquellas palabras. Matt sonrió y dejó la taza de café a un lado para ahora clavar su mirada en los hermosos ojos color miel de su novia.
-Ponerte nerviosa, me gusta que a pesar de que ya tenemos más de un mes saliendo tú aún te sonrojas cuando te digo que te quiero, me pregunto si cuando tengamos más de un año será igual.
Una sombra de tristeza se reflejó en el rostro de Mimi quien bajó su mirada entristecida, ella sabía que las cosas no serían así siempre, que después de ese maravilloso día al lado de Matt todo terminaría y se volvería tristeza y se odiaba por tener que hacerlo pero era algo que tenía que hacer para salvar a Matt.
-¿Todo está bien?
Le preguntó Matt al ver que ella bajaba su mirada entristecida, ¿acaso había dicho algo malo?
-Sí, es sólo que… mejor olvídalo.
Finalizó Mimi con una sonrisa nerviosa y agitando su mano de un lado a otro en forma de negación e intentando restarle importancia al asunto. Sin embargo Matt no podía ser engañado con aquella simple sonrisa, como había dicho antes él conocía a Mimi y sabía que ella algo le ocultaba.
Después de su discusión con Sora había decidido ir el solo a dar la vuelta por los puestos de juegos que habían instalado varios de sus compañeros de escuela y se encontraba descargando toda su frustración en el juego del tiro al blanco cuando una voz muy conocida para él llegó a su oídos.
-¿Qué pasa Sora?
Preguntó sin voltear a verla a la par que apuntaba con el rifle uno de los blancos.
-Yo… lo siento.
Dijo una Sora arrepentida y Tai despegó su vista del blanco, bajó el arma y miró a su amiga con severidad.
-Bien por ti.
Le contestó el moreno y volvió a apuntar con su rifle el blanco, aún estaba molesto con Sora, porque no solamente le irritaba verla ocasionándole problemas a Matt sino que la pelirroja también lo lastimaba a él con sus acciones.
-Tai no quiero que estés molesto conmigo.
-Me lo habías prometido.
Le reclamó el moreno a la par que disparaba y daba justó en el blanco, Tai volvió a cargar el arma y Sora miró el suelo apenada, ella sabía que le había prometido a Tai que dejaría el asunto de Matt pero ella había hecho todo lo contrario y se había encaprichado más con el rubio a tal grado que llegó a ocasionarle problemas con Mimi.
-Lo sé…
Murmuró ella y un silencio sepulcral se hizo entre ambos, Tai disparó y esta vez dio muy lejos del centro, refunfuñó molesto y volvió a cargar el arma.
-Realmente lo lamento…- Volvió insistir la chica con voz suplicante- Tai eres mi mejor amigo y no me gustaría perderte a ti también.
Tai bajó su arma rendido, sabía que no podía negarle nada a ella y mucho menos estar molesto, sólo le bastaba ver aquellos hermosos y suplicantes ojos color ámbar viéndolo para que el cayera rendido ante ella, odiaba que Sora tuviera tanto poder sobre él y que él no pudiera controlarse pero era inútil resistirse ya que sabía que tarde o temprano perdería ante ella.
-Nunca me perderás Sora.
Dijo al fin y con pesar, había intentado mantenerse firme pero con Sora mirándolo con esa cara de arrepentimiento era prácticamente imposible. La pelirroja esbozó una suave y tímida sonrisa al ver a su amigo ceder, ella estaba consciente de que lo peor que le podía pasar era perder a Tai y le alegraba que después de todo él siguiera a su lado aunque no estuviera de acuerdo con ella.
-Gracias.
Agradeció la chica y las mejillas del moreno se tiñeron de un leve rojo, le apenaba ser tan vulnerable ante ella.
-No tienes porque agradecer somos amigos y a los amigos se les quiere sin condición.
Tai ejecutó un nuevo disparo y nuevamente falló en darle al centro.
-Tienes razón, por eso yo te quiero aunque seas un pésimo tirador.
Tai miró a su amiga con reproche el había estado dando en el centro hasta que ella apareció, ella lo desconcentraba, así que era su culpa que fallara.
-Ni que tú fueras tan buena.
-Hazte a un lado te enseñaré como se hace.
Sora empujó a Tai con su cadera y lo hizo a un lado a la par que le quitaba la escopeta y se disponía a apuntar con el arma para después dar justo en el centro.
-Ves así se hace.
Dijo la chica orgullosa y Tai le arrebató el arma.
-Sólo fue suerte.
Alegó el moreno y se dispuso a disparar de nuevo, Sora lo vio y no pudo evitar sonreír, algo que amaba de su amistad con Tai era que no importara los problemas que tuvieran, ellos siempre volvían a hacer los mejores amigos y su amistad permanecía intacta a pesar de los obstáculos.
No podía parar de reír a pesar de que Mimi lo miraba con ojos asesinos él simplemente no podía parar su risa ya hasta el estómago le dolía de tanto reír.
-Deja de burlarte- Se quejó Mimi con sus brazos cruzados y viendo con reproche a Matt, el rubio llevaba más de diez minutos riéndose de ella.
- Lo siento es que no puedo evitarlo- dijo Matt entre risas y limpiando la lágrima que salía de sus ojos el sólo recordar como Mimi había salido prácticamente corriendo y arrastrándolo a él de la casa de la casa del terror y eso que ella le había asegurado que no tenía miedo.
Mimi torció la boca y miró molesta a su novio que a pesar de que había dicho que se calmaría aún no lo hacía seguía burlándose de ella y todo por querer hacerse la valiente frente a él, las cosas no habían salido realmente como ella lo había esperado.
Flash Back.
-¿Segura que quieres entrar?
Le preguntó Matt con incredulidad, ambos estaban frente al salón de Mimi que era el encargado de la casa del terror.
-Claro, no veo porque no.
-No te ofendas Mimi pero no creo que seas de las que les guste este tipo de juegos.
-Tú quieres entrar ¿no es así?
-Sí pero…
-Pero nada, aunque no lo creas soy una chica valiente y una casa de terror hecha por mis compañeros de clase no podrá asustarme.
Dijo orgullosa de si misma, realmente estaba convencida de que una simple casa del terror que ella había ayudado a hacer no podría asustarla.
Ambos entraron, todo estaba oscuro y no había nada fuera del lo normal ella lo sabía aquella casa del terror no la asustaría o por lo menos eso pensaba ella hasta que sintió que algo se apoyaba en su hombro, Mimi se giró para ver de que se trataba y sintió que su corazón se detendría cuando vio frente a ella un esqueleto humano y la estaba tocando ¡OH POR DIOS!
Mimi gritó horrorizada al ver el esqueleto tocando su hombro y de inmediato se abrazó a Matt quien volteó a ver porque hacía tanto escándalo la chica y se encontró con uno de los esqueletos que usaban en la clase de química y que era controlado por unos hilos.
-Bienvenidos a su peor pesadilla.
Dijo con voz tenebrosa el esqueleto y finalizó con una carcajada espeluznante seguida por una música tétrica, Mimi sintió como su piel se erizaba, si aquel había sido el principio no quería imaginar como sería lo que seguía, se aferró lo más que pudo a Matt y el rubio no pudo evitar esbozar una sonrisita y eso que su novia había dicho que ella era valiente.
-Continúen por allá.
Volvió a hablar el esqueleto con voz tenebrosa y apuntó hacia el único camino que había, Mimi miró hacia donde apuntaba el esqueleto y vio como el camino frente a ella comenzó a llenarse de neblina, pasó saliva nerviosa, ahora no estaba segura de que continuar fuera lo mejor, se aferró aún más al brazo de Matt y ambos continuaron dirigiéndose hacia donde el esqueleto le había dicho.
Llegaron a lo que parecía ser un cementerio antiguo y en el cual se miraba con dificultad debido a la neblina, se oyó el aullido de un lobo y Mimi sintió como todo en ella se erizó, Matt por su parte sentía que su brazo se quedaría sin circulación debido al fuerte agarre de su novia.
-Aquí no hay nada.
Dijo Matt deteniéndose para observar el lugar.
-Entonces continuemos y vayámonos -Insistió Mimi rápidamente, estaba segura que si permanecían más tiempo ahí algo malo pasaría pero apenas y dieron un paso se comenzó a oír un gemido de lamento que en cuestión de segundos se multiplicó y de repente una de las tumbas se abrió frente a sus ojos y salió un zombie que se dirigió hacia ellos. Mimi sintió como la sangre se le iba hasta los pies y en cuanto vio que aquel zombie se dirigía hacia ella y tras de él varios zombies más, no lo pensó dos veces y salió corriendo del lugar llevándose a Matt consigo, no le importó arrollar a quien se pusiera en su camino ella lo único que quería era salir de ahí cuanto antes.
Fin del flash Back
-Matt si sigues burlándote de mí, ya no te voy a querer.
Protestó la chica mirando con reproche a su novio que detuvo su risa más no borró la sonrisa de sus labios.
-¿Enserio ya no me vas a querer?
Le preguntó de manera coqueta y tomándola de la cintura para acercarla a él y besarla pero la chica ni por eso quitó su pose de enojo, ella permaneció con sus brazos cruzados y su cara molesta.
-Enserio ya no te voy a querer.
Reafirmó ella y Matt sonrió de medio lado, él sabía que sólo hacía falta un beso para hacerla cambiar de opinión.
-¿Segura?
Le preguntó robando un pequeño beso de sus labios, Mimi sonrió más no descruzó sus brazos.
-Necesitarás más que eso para hacerme cambiar de opinión.
Le respondió ella con una sonrisa burlona en sus labios.
-Pero que exigente.
Bromeó Matt y esta vez la acorraló en la pared y la besó nuevamente, Mimi desenlazó sus brazos y rodeó con ellos el cuello de Matt, para profundizar aquel beso.
-¡oie Matt!
Gritó Hideki sin darse cuenta que había interrumpido a la pareja hasta que la mirada asesina de Matt se posó sobre él.
-¿Qué quieres?
-OH lo siento no sabía que estaban tan ocupados pero el concierto va a comenzar.
Matt se apartó de Mimi, por más que le costara alejarse de ella tenía que hacerlo ya que su grupo era el encargado de abrir el concierto, además que más importante que eso, él tenía planteado cantar la canción que escribió para Mimi.
-Enseguida iré.
Respondió y Hideki se marchó, Matt miró a Mimi y sonrió, por fin se lo diría, después de cantar aquella canción le diría que la amaba.
-Me tengo que ir.
Dijo con voz suave y Mimi asintió esbozando una sonrisa.
-Ve a ver el concierto, escribí una canción especialmente para ti.
Mimi abrió los ojos sorprendida aquello no se lo había esperado pero antes de que pudiera decir algo Matt la besó fugazmente en los labios y se fue del lugar corriendo dejándola sola.
Mimi permaneció en el mismo sitio por unos segundos se suponía que debía de estar emocionada por el hecho de que Matt le cantaría una canción que escribió para ella, pero ¿Cómo podía estar emocionada cuando ella sabía que le rompería el corazón cuando él se lo entregó por completo? ¡Dios! Se sentía terriblemente mal, como la peor persona del mundo aunque sabía que todo era para protegerlo a él no podía dejar de sentirse mal y culpable, tal vez no debió dejar que pasara tanto tiempo, en cuanto tuvo aquella visión debió terminar con él, así las cosas serían más fáciles ¿Qué no? No que ahora se le haría más difícil terminar con la relación.
Estaba más nervioso que nunca y no por el concierto eso no era lo que le intimidaba lo que le asustaba era el paso que pensaba dar con Mimi, sentía que su corazón latía a mil por hora y es que a pesar de que se había preparado psicológicamente para ese momento sus nervios lo estaban traicionando ¿Qué tal si a ella no le gustaba la canción? ¿o si desentonaba? Después de todo era un tono al cual no estaba acostumbrado, o lo peor de todo ¿Qué tal que Mimi no correspondía a su Te amo y se alejaba de él porque se sentía presionada? Tal vez debió esperar más tiempo para decírselo.
-¿Estas listo Matt? Salimos en tres minutos.
Le dijo Hideki pasando con su bajo al lado de él.
-Sí.
Respondió Matt aunque realmente no lo estaba, las manos le sudaban y el palpitar de su corazón se hacía cada vez más potente. Suspiró intentando relajarse, aunque no le dio mucho resultado.
-Tranquilo, todo saldrá bien ya verás que le encantará.
Le dijo el baterista de su banda un chico de cabellos negros y ojos cafés que se encontraba sentado tras su batería. Matt asintió tomando valor, oyó como la maestra de música los presentaba y enseguida se oyeron los gritos de sus admiradoras, ya no había lugar para dudas haría lo que había planeado hacer y cantaría aquella canción sólo para ella.
Mimi se abrió paso entre la gente, había decidido que lo mejor era faltar al concierto pero Yumi le había mandado un mensaje diciendo que la estaría esperando al frente y si no iba seguramente la pelirroja se encargaría de encontrarla así que no le quedó de otra más que asistir al concierto, no tardo mucho en hallar a Yumi, la pelirroja estaba sentada en unas bancas frente al escenario en compañía de Izzy.
La banda de Matt salió al escenario y el grito de todas la chicas de la escuela inundaron el lugar, Mimi miró atenta desde su asiento al rubio quien de inmediato la buscó con la mirada y le dedicó una sonrisa, ella sonrió levemente pero con cierta tristeza reflejada en su rostro, iba ser muy difícil dejarlo ir.
Matt se sentó en uno de los bancos que había en el escenario al igual que Hideki quien se sentó a su lado para después saludar al publico que gritó emocionado, la canción que iban a cantar era un dueto y aunque Matt estaba nervioso sabía que en dado caso que algo le fallara Hideki lo sacaría del apuro.
El público guardó silencio y Matt comenzó a interpretar aquella canción que había escrito pensando en Mimi y en la cual le entregaba su corazón por completo.
Eres todo lo que pedía
Lo que mi alma vacía
Quería sentir.
Inició Matt con la melodía para ser seguido por Hideki.
Eres lo que tanto esperaba
Lo que en sueño buscaba
Y que en ti descubrí
Hideki guardó silencio y Matt continuó con la canción, sus ojos estaban cerrados, recordando cada instante al lado de Mimi que lo había inspirado a escribir aquella canción.
Tú has llegado a encender
Cada parte de mi alma
Cada espacio de mi ser
Ya no tengo corazón
Ni ojos para nadie,
Sólo para ti.
Mimi sintió como su corazón saltó de su pecho al ver que Matt le había dedicado una mirada y una sonrisa tímida, a pesar de que aquella última estrofa había sido cantada por Hideki era como si toda la canción fuera cantada por Matt y aquel "sólo para ti" era como si Matt estuviera diciéndoselo a ella, aquella canción era sólo para ella, no importaba que la estuviera cantando frente a toda la escuela ni que Hideki lo estuviera ayudando con la canción, aquellas palabras escritas por el rubio tenían como destino sólo a ella y a nadie más.
Eres el amor de mi vida
El destino lo sabía
Y hoy me puso ante ti
Y cada vez que miro al pasado
Es que entiendo que a tu lado
Siempre pertenecí.
Mimi bajó su mirada entristecida al oír aquellas palabras, el destino… el destino es el que la había llevado a ella a enamorarse de Matt para después tener que decirle adiós, hubo un tiempo en que ella pensó lo mismo que el destino la había llevado a conocer a Matt pero ahora este mismo era el que la obligaba a separarse de él. Sintió que las lágrimas querían salir de sus ojos, ¿Cómo se suponía que le diría que debían terminar?
Tú has llegado a encender
Cada parte de mi alma
Cada espacio de mi ser
Ya no tengo corazón
Ni ojos para nadie,
Sólo para ti.
Sólo para ti
Sólo para ti
Sólo para ti
La música se comenzó a intensificar y las admiradoras de Matt comenzaron a gritar emocionadas, Yumi también grito y se subió a su asiento para saludar al rubio aunque este estaba completamente concentrado en la canción. Mimi permaneció en su asiento con su vista fija en Matt, había decidido hablar con él al día siguiente y disfrutar de aquel día al máximo pero tal vez era mejor terminar con todo de una vez, si seguía con su plan de disfrutar el día y dejar todo para el día siguiente lo único que lograría era lastimarlo a él más, así que al parecer no tenía opción, todo terminaría ese día, después del concierto no le quedaba de otra más que hablar con Matt y decirle adiós y tal vez sería para siempre.
Esto es en verdad
Lo puedo sentir
Sé que mi lugar
Es junto a ti….
Eres todo lo que pedía
Lo que no conocía
Y que en ti descubrí.
La canción terminó, el público gritó emocionado anunciando que la canción había sido todo un éxito, Matt dio el último acorde y una sonrisa se dibujó en su rostro, todo había salido perfecto, abrió los ojos y buscó con la vista a Mimi ella se encontraba entre las primeras filas viéndolo y con una suave sonrisa en sus labios, ahora sólo le faltaba lo más importante, decirle que la amaba. Se despidió junto con sus compañeros y bajó del escenario ansioso por hablar con Mimi.
Mimi se levantó de su asiento y fue en busca de Matt debía de hablar con él de una vez y terminar todo, las lágrimas querían escapar de sus ojos y su corazón palpitaba dolorosamente en su pecho pero era algo que tenía que hacer, tenía que alejarlo por su propio bien.
Llegó hasta la parte trasera del escenario y vio a Matt junto a sus compañeros de banda hablando sobre lo bien que les había salido la canción, tomó aire y se armó de valor para dirigirse hacia donde estaba el chico era hora de terminar con todo.
-Matt…
Lo llamó con voz suave e intentando controlar sus ganas de llorar, tenía que ser fuerte, por él tenía que serlo. Matt volteó a verla y una sonrisa radiante se dibujó en los labios del rubio en cuanto la vio, allí estaba ella tan perfecta como siempre, ahora sólo faltaba decírselo, decirle que la amaba. Se abrió paso entre sus amigos y se dirigió a ella sin borrar la sonrisa de sus labios.
-Mimi iba ir a buscarte, necesito decirte algo.
-Yo también necesito…
-Señorita Tachikawa la estaba buscando.
Habló la maestra de música interrumpiendo a la castaña y acercándose a los dos chicos con una amplia sonrisa en los labios.
-Profesora Abukara ¿Qué sucede?
Preguntó la aludida volteando a ver a la maestra de música.
-¿Recuerda la canción que cantó el otro día en el salón de música? Lo estuve pensando y decidí programarla en el concierto, sigue después de la señorita Adachi.
-¡¿Qué? Pero le dije que tenía pánico escénico.
Se quejó la castaña sorprendida, no podía creer que la maestra la hubiera programado sin su consentimiento, ni siquiera había tenido tiempo para practicar.
-Y nunca lo superará si no lo enfrenta, así que prepárese que usted sigue y no aceptaré un no por respuesta.
-Pero…
-No aceptaré un no señorita Tachikawa, la espero en dos minutos al lado del escenario y si no la veo puede darse por reprobada en mi materia.
Sin darle más opción la mujer se fue del lugar meneando sus caderas, Abukara era una mujer que siempre conseguía lo que quería y en esos momentos lo que quería era que Tachikawa subiera al escenario y cantara con aquella hermosa voz que poseía.
Mimi suspiró aquello no podía estar pasando ¿Cómo podía hacerle eso la maestra de música? Ella ni siquiera estaba de ánimos para cantar, mucho menos aquella canción.
-Oie por fin te oiré cantar.
Dijo Matt con una sonrisa alegre y Mimi esbozó una pero triste, si él supiera de que se trataba aquella canción no estaría tan emocionado, tal vez aquella era la mejor forma de terminar todo cantando aquella canción tan triste.
-Matt por favor escucha lo que dice la canción.
Le dijo ella con voz suave y ojos tristes, Matt sonrió y asintió él aún no se daba cuenta del cambio de ánimo de Mimi estaba demasiado concentrado en lo que le diría ese día que no se había dado cuenta que Mimi no era la misma de siempre.
-No te preocupes, yo te estaré animando desde abajo.
Matt la besó en la frente a modo de despedida y de ánimo, Mimi sólo sonrió suavemente ante el gesto cariñoso de él, se le rompería el corazón al dejarlo ir.
-¡Señorita Tachikawa la estoy esperando!
La llamó la maestra desde su lugar al lado del escenario, Mimi le avisó que enseguida iría y después vio a Matt y sin pensarlo dos veces lo besó en los labios, un último beso de despedida aunque él aún no sabía que lo era.
Ambos se separaron lentamente, él la miró con una sonrisa en los labios aquel había sido el beso con más sentimiento que ella le había dado.
-Necesito hablar contigo cuando termines tu canción.
Le susurró Matt y ella asintió, se mordió los labios y lo miró directo a los ojos tratando de controlar su llanto.
-Tranquila, todo saldrá bien, yo te estaré esperando cuando termines.
Matt pensaba que aquel extraño comportamiento de Mimi se debía al nerviosismo de la chica que tenía por cantar frente a tanta gente, pero no era así, Mimi estaba haciendo lo posible por no quebrarse ante sus ojos y romper en llanto ya que había llegado el momento de decirle adiós.
Mimi se alejó de Matt y se dirigió a donde estaba su maestra, la chica que estaba antes que ella estaba por terminar y el momento para que ella saliera se acercaba, miró hacia atrás una vez que llegó a la altura de su maestra y miró a Matt marcharse, una lágrima logró escapar de sus ojos y ella susurró un inaudible adiós, el momento del fin había llegado.
Matt se dirigió al frente del escenario donde se encontraban todos los estudiantes disfrutando del concierto, miró como la chica que tocaba su violín ejecutaba su última nota, Mimi no tardaría en salir, así que buscó asiento, quería disfrutar de la voz de la castaña sin interrupciones.
Oyó la voz de Tai llamándolo y se dirigió hacia el moreno que agitaba su mano para que lo viera, Tai y Sora tenían un buen lugar al frente y al parecer le habían guardado un asiento.
-¿Dónde está Mimi?
Preguntó el moreno haciéndose oír entre los aplausos del público que despedían a la chica del violín.
-Cantará una canción.
Dijo Matt con orgullo y Tai y Sora abrieron los ojos sorprendidos, aquella noticia no se la habían esperado.
- Vaya que bien, al parecer tienen más en común de lo que parece.
Dijo Tai con una sonrisa en su rostro y Matt asintió tomando asiento al lado del moreno quien le extendió una soda de lata, el rubio la abrió y le dio un trago para después dirigir su vista hacia el escenario a la era de que Mimi apareciera.
Mimi apareció en el escenario y Matt sonrió ampliamente, ella simplemente no podía ser más perfecta para él. Una suave música se comenzó a oír y poco después la voz de Mimi se escuchó, era una voz hermosa, suave y dulce, Matt simplemente no podía sentirse más afortunado de tenerla como su novia.
Nigiri shimeta te wo hodoita nara
Al soltar hoy tu mano que fuerte sujetaba, comprendí
Tabun kore de subeta ga Ima owatte shimau
Que con ello lo nuestro ha llegado a su final
Shiritakatta koto kizutsuku koto
Y así quedó inconcluso aquello doloroso
Sae mo nanihitotsu yarinokoshita mama de
No sé habló y aunque ahora quiera saberlo nunca lo oiré
Anata ga deau shiawase wo
Se bien que debería empezar a desear
Negaitai hazu na no ni
Que encuentres pronto la felicidad
Dekinai mijuku na jubin ni
Pero no puedo aunque lo intento soy tan inmadura
Fuite mo namida ga deru
Contengo las lagrimas pero ellas aun siguen fluyendo
Matt no pudo evitarlo y aplastó con frustración la lata que sostenía en su mano, Mimi le había pedido que escuchara la canción pero aquella era una canción de despedida, ¿qué quería decirle con eso? ¿Qué se supone que debía de entender? ¿ que ella estaba terminando con él?
-¿Te encuentras bien?
Le preguntó Tai al ver como él apretaba la lata, tal vez era su imaginación y sólo era una canción pero entonces ¿porque ella le había pedido que escuchara la letra?
-Sí, no es nada.
Le respondió a Tai sin dejar de observar a Mimi, ella se miraba triste ¿Por qué no se dio cuenta antes de eso?
Sayonara,
adiós
Aishiteiru,
te amo
Anata wo dare yori
Como nunca antes amé
Sora yori mo fukaku
Más profundamente que el cielo
Nakanaide,
No llores por mi
Mata aou nee
Te volveré a ver
Demo aenai koto
Pero si al mirarte hay dolor
Watashi dake shitteiru no
Será algo que solo sabré yo
Durante toda la melodía había estado cos sus ojos cerrados intentando no verlo, pero cuando de sus labios salió aquel " Te amo" no pudo evitarlo y dirigió su mirada hacía él aunque fue una mirada triste y llena de dolor, ella quería que él supiera que lo amaba aunque no pudieran estar juntos, sin embargo Matt no pareció entenderlo de esa manera, la miraba con reproche preguntándole con su mirada por qué le hacía eso.
Un momento únicamente instrumental llegó en la canción y Matt no pudo soportarlo más, aventó la lata de soda al suelo y se puso de pie para irse hacia atrás del escenario, Mimi le debía una explicación, no podía hacerle eso y necesitaba una explicación.
-¡Hey Matt ¿A dónde vas?
Le gritó Tai al verlo marchar no hacía falta ser un genio para darse cuenta que las cosas no estaban bien.
Matt no le respondió, sólo se fue abriéndose paso entre los demás estudiantes.
Mimi observó desde el escenario como Matt se iba molesto, ella suspiró y dejó salir una de las tantas lágrimas que se encontraban acumuladas dentro de ella, aunque quería correr a explicarle todo sabía que no podía y que lo mejor era dejarlo ir, no importaba si la odiaba por eso.
Konna unmei wo eranda koto
Este es el destino que hemos escogido
Itsuka anata ni mo hontou no ima ga wakaru wa
Algún día tu también entenderás su verdadero significado
Futari tsukutta kioku no takara
Los valiosos recuerdos que junto a mi forjabas
Zutto kokoro no kakeru ya de ikiteku yo
Te juro en lo profundo de mi corazón los llevaré yo
Kireigoto da to nomoteta
Creí que la palabra esperanza
Kibou to iu kotoba wo
Sonaba bella e igual para los dos
Kurushii kurai dakishimete
Y fue en un abrazo tuyo tan desgarrador
Anata wo miageteiru
Que yo vi amor como te ibas tú
Arigato,
Gracias
Aishiteiru,
Te amo
Anata wo dare yori
Como nunca antes amé
Yume yori mo tsuyoku
Aun más fuerte en mis sueños
Dakishimete,
Ven abrázame
Hanasanaide
No me sueltes
Dakedo hitokoto mo
No dejes escapar de tus labios
Tsutaerarenaide
Más de lo que me dijiste
Nakanaide,
Por mi no llores
Aishiteiru,
Te amo
Tooku hanaretete mo
Y aunque hemos de separarnos hoy
Anata to imite yukeru
Te recordaré …Aunque no estés tú
La canción terminó y los aplausos no se hicieron esperar, la canción de Mimi había logrado cautivar y conmover a más de un corazón, Mimi sonrió con tristeza al publico que le aplaudía emocionado, hizo una reverencia en forma de agradecimiento y se despidió con un movimiento de su mano para después salir lo antes posible del escenario ya que las ganas de llorar se le estaban haciendo incontrolables, aún no sabía como le había hecho para no romper en llanto a mitad de la canción.
Salió del escenario lo más rápido que sus pies se lo permitieron, limpiando en su trayecto las lágrimas fugaces que salían de sus ojos.
-Mimi.
La llamó Matt desde el pie de la escalera, al parecer la había estado esperando, se encontraba recargado en el barandal de la escalera y con sus brazos cruzados, Mimi lo miró con sus ojos llorosos y no pudo evitar sentirse culpable al ver la mirada de reproche que él le dirigía, limpió sus últimas lágrimas y lo miró directamente.
-Necesitamos hablar.
Dijo Matt interponiéndose en su camino y Mimi supo que no tenía escapatoria aunque salir corriendo de ahí era lo que más quería.
-Lo siento…
Fue lo primero que dijo ella al verlo, Matt sintió como una espina se clavaba en su corazón, eso quería decir que no eran figuraciones suyas y realmente ella estaba terminando con él.
Los dos permanecieron en silencio unos segundos, ella con su mirada clavada en el suelo y sin tener el valor para verlo a los ojos y él con su mirada en ella perdido en su asombro y decepción.
-¿Por qué?
Preguntó Matt sin su voz autoritaria que había utilizado al principio, ahora su voz se tornaba triste y llena de dolor, no lograba comprender que era lo que había hecho mal para que ella decidiera terminarlo.
Mimi tardó en responder pero justo cuando lo iba a hacer, la maestra de música apareció tras de ellos acompañada por un grupo de jovencitas.
-Ishida justo a la persona que buscaba.
Dijo la mujer sin darse cuenta de lo que interrumpía y acercándose a la pareja. Mimi aprovechó ese momento de distracción para intentar escapar pero Matt la sostuvo del brazo antes de que ella lograra irse.
-No te vayas necesito hablar contigo.
Le dijo por lo bajo antes de que la profesora lograra llegar hasta ellos, Mimi bajó su mirada y se mordió los labios, ella quería que ya todo terminara, ya no podía más.
-No hay nada de que hablar.
Murmuró Mimi para después soltarse del agarre del rubio y salir corriendo del lugar, Matt intentó ir tras ella pero cuando estuvo a punto de hacerlo la voz de la maestra de música lo detuvo.
-Joven Ishida, sus admiradoras ruegan por que cante otra canción.
Dijo la mujer y se vio acompañada por los escandalosos gritos de las admiradoras de Matt que suplicaban porque el rubio volviera a cantar. Matt miró a la profesora y de nuevo volteó hacia donde se había ido Mimi, tenía que hablar con ella.
-Lo siento profesora ahorita no puedo.
El chillido de sus admiradoras no se hizo esperar, y la mujer vio con detenimiento a su estudiante, definitivamente algo no andaba bien entre Tachikawa e Ishida, Tachikawa prácticamente había salido corriendo.
Matt volvió su vista a donde se había ido Mimi, ella ya había desaparecido por completo de su campo de visión y eso lo frustró aún más, tenía que irse de ahí lo antes posible para poder ir a buscarla, pero conociendo lo insistente que era la maestra de música y sus admiradoras lo más seguro era que no lo dejarían en paz hasta que cantara otra canción, pero en esos momentos no tenía cabeza para eso, él sólo quería ir en busca de Mimi.
-Ya oyeron señoritas, el joven Ishida no puede en estos momentos, así que no insistan.
Para la maestra era más que evidente que ella y sus alumnas habían sido inoportunas, y lo menos que podía hacer era dejar que Ishida fuera en busca de Tachikawa.
-Ishida vaya a hacer lo que tenga que hacer, yo me encargaré de calmar a sus admiradoras.
Finalizó la mujer con una sonrisa, Matt la miró sorprendido y le agradeció mentalmente la oportunidad de ir a buscar a Mimi y sin pensarlo dos veces Matt se fue corriendo por el mismo camino que había tomado Mimi.
El concierto había terminado, la noche había llegado y ya sólo quedaban muy pocos de los puestos que había en la mañana, y algunos ya se encontraban cerrando, él y Sora se encontraban sentados bajo un árbol esperando a que los fuegos artificiales comenzaran, era tradición que al finalizar el festival se prendieran fuegos artificiales.
Permanecieron en silencio por unos segundos, pero no era un silencio incómodo, cada uno disfrutaba de la compañía del otro aunque no hubiera palabras de por medio. Sora miró a Tai y se sintió extraña, todo en su mente era un caos, por un lado su obsesión por Matt la seguía consumiendo, pero había momentos como ese al lado de Tai que hacían que ella olvidara todo y que por momentos volviera a ser la misma Sora de antes sin embargo cada vez que creía que podía salir adelante y volver a ser la misma de antes, aquellos sentimientos de frustración y odio volvían a ella, ¿por qué? No lo entendía pero estaba harta de sentirse así, quería dejar de ser esa nueva Sora y volver a ser la de antes, la que pasaba días enteros disfrutando la compañía de su mejor amigo, que reía al lado de él y se divertía, como aquella vez que entraron a su antigua primaria de contrabando, ese día había sido muy especial para ella, había disfrutado cada segundo al lado de Tai.
Los fuegos artificiales empezaron a iluminar el manto oscuro de la noche con diferentes colores y Sora volteó su vista hacia ellos y recordó aquella vez que observaba el cielo estrellado al lado de Tai, ese día él le había contado de esa chica que le gusta, Sound así se llamaba la chica, Sora no pudo evitar cierta molestia al recordar como Tai hablaba con tanto cariño de aquella chica, ¿quién era? Y ¿Qué había hecho para ganarse el corazón de su amigo?
Sora volteó a ver al moreno que miraba entretenido los fuegos artificiales y no pudo evitar pensar que tal vez algún día esa tal Sound se lo arrebataría y la dejaría a ella sola.
-Tai…
Lo llamó con voz queda, Tai volteó a verla y le sonrió haciendo que ella se sonrojara levemente.
-¿Qué pasa Sora?
-Yo me preguntaba si le has dicho a Sound lo que sientes por ella.
-¿A quien?
-A Sound, la chica de la que me hablaste cuando fuimos a la primaria.
-Ah ella…
Respondió Tai desanimado, ni siquiera recordaba que nombre le había puesto a su amor ficticio pero al parecer Sora lo recordaba muy bien.
-No, no se lo he dicho.
Finalizó el chico con tristeza, el no confesarle a Sora que la quería era un asunto que aún le dolía pero no encontraba el valor para hacerlo.
-¿Y no piensas hacerlo?
Preguntó Sora con tristeza y se abrazó las piernas mirando al suelo con melancolía, ella sabía que si Tai llegaba a confesársele a esa chica lo más seguro era que se alejaría de su lado y eso era algo que le dolía.
Tai la miró y sintió más que nunca las ganas de decirle todo a Sora de una vez, estaba cansado de tener que fingir que sólo la miraba como un amigo, quería que ella por primera vez lo viera como a un chico no como a su amigo inseparable.
-Sí.
Le dijo con voz sería y serena, Sora al oírlo sintió como las ganas de llorar se acumulaban en sus ojos, mordió su labios y cerró los ojos era de esperarse, Tai tarde o temprano encontraría a alguien y la dejaría sola, ella lo sabía y le dolía.
Sin que se diera cuenta Tai se acercó a ella la tomó de la barbilla y la giró levemente para que lo viera a los ojos, Sora lo miró sin comprender muy bien porque hacía eso, él le sonrió y el corazón de Sora comenzó a palpitar fuertemente y cuando menos se lo imaginó Tai unió sus labios a los suyos. La chica abrió los ojos sorprendida y quedó paralizada ante la acción de su amigo, ¿qué significaba eso? ¿Por qué Tai la había besado? Y ¿Qué debía de hacer ella?
Tai se apartó de ella lentamente, Sora no había respondido al beso y eso le había dolido, miró a la chica y ella se miraba petrificada y confundida.
-Te quiero.
Le susurró con voz suave y Sora permaneció inmóvil unos segundos tratando de asimilar todo lo que acababa de suceder.
-¿Y Sound?
Preguntó al fin la pelirroja sin salir de su asombro y confusión, aún no podía dar crédito a lo que estaba pasando.
-Sound eres tú, siempre has sido tú.
Sora abrió la boca para decir algo, pero nada salió de sus labios, estaba confundida, por una parte algo dentro de ella había brincado de emoción y felicidad al oír las palabras de Tai pero por otra se sentía frustrada, un dolor de cabeza comenzó a apoderarse de ella y sin que nadie se diera cuenta el collar que pendía de su cuello comenzó a hacer su trabajo intentando eliminar todos aquellos sentimientos nobles y buenos que empezaban a nacer en Sora.
Sora llevó una mano a su frente al sentir el dolor en su cabeza ocasionado por sus sentimientos encontrados, odio y frustración, amor y alegría luchaban dentro de ella.
-¿Sora te encuentras bien?
Preguntó Tai preocupado al ver como la chica hacía un gesto de dolor y llevaba su mano a frente.
-Sí estoy bien.
Dijo Sora con dificultad, aquello ya era migraña y se le estaba haciendo insoportable.
-¿Segura?
-Sí, yo sólo… necesito ir al baño.
Mintió la chica y salió corriendo del lugar sin darle oportunidad a Tai de detenerla, el moreno la miró y bajó su mirada entristecido, Sora no le había dicho nada, él le había abierto el corazón y ella había huido. Miró al cielo iluminado por las luces artificiales y sonrió con melancolía por lo menos ella ya lo sabía.
Mimi se encontraba en la azotea de la escuela sentada abrazando con sus brazos sus piernas y escondiendo su rostros entre sus rodillas, llevaba más de una hora ahí, llorando, sabía que le debía una explicación pero simplemente no había podido controlar su llanto y había decidido esconderse para poder llorar sin ser vista. Alzó su vista y vio el cielo iluminado por fuegos artificiales, pasó su mano sobre sus ojos para borrar el rastro de sus lágrimas y sorbió su nariz, ya era tarde, tal vez lo mejor era irse a cas así Matt no la encontraría.
Matt ya no sabía donde más buscar, la había buscado ya en todas partes y aún no lograba encontrarla, había buscado en los patios, en las canchas, en el gimnasio, en cada uno de los salones y laboratorios pero ella no estaba en ninguna parte, ¿A caso se había ido a su casa? Golpeó con frustración una de las paredes de la escuela, tenía encontrarla, no importaba que tardara toda la noche él la iba a encontrar y le pediría una explicación ella no podía simplemente dejar las cosas así, él merecía una explicación.
Mimi se puso de pie, los fuegos artificiales habían iniciado hace ya varios minutos y eso significaba que el festival estaba por terminarse y la escuela cerraría así que lo mejor era irse a casa, después de todo ya estaba un poco más calmada. Se dirigió hacia la puerta para irse pero apenas iba a posar su mano sobre la perilla esta se abrió de golpe y ella quedó frente a la persona que menos quería ver en esos momentos.
Matt la miró fijamente, su respiración era agitada, había corrido para poder llegar hasta ahí, la azotea había su última alternativa y si no la hubiera encontrado ahí no sabía que hubiera hecho, pero afortunadamente ella estaba ahí mirándolo con ojos sorpresivos.
-Te estaba buscando.
Le dijo una vez que recuperó el aliento. Mimi dio un paso para atrás y bajó su mirada al suelo no tenía el valor para verlo a los ojos.
-Debo irme.
Dijo intentando nuevamente escapar de él pero Matt le cerró el paso y cerró la puerta tras de si.
-No hasta que hablemos.
Le dijo con voz seria y molesta, estaba arto de que ella tratara de huir de él, tenían que hablar, las cosas no se podían quedar así simplemente.
-Matt yo.
-Escúchame, no sé que fue lo que hice, ni que es lo que pasó para que quisieras terminar con todo, pero sea lo que sea puedo arreglarlo.
-Matt es que no es eso.
-¡Entonces que es!
Gritó, no pudo evitarlo, había tratado de controlarse pero no pudo, la frustración y el miedo a perderla eran demasiados. Mimi por su parte sólo desvió su mirada de él, sabía que Matt merecía una explicación pero simplemente no podía hacer que las palabras salieran de su boca, tenía mucho miedo, sabía que en cuanto esas palabras salieran de sus labios ya no habría marcha atrás y lo perdería para siempre.
-Yo… en realidad debo irme.
Nuevamente intentó escapar y trató de abrir la puerta pero Matt la detuvo y la acorraló entre él y la puerta y la miró fijamente.
-No te irás hasta que me des una explicación, dime que fue lo que hice mal.
-Entiéndelo Matt no eres tú, tú no hiciste nada mal.
Las lágrimas rozaban los ojos de Mimi pero aún así ella se mantuvo firme y no dejó que ninguna de sus lágrimas escaparan de sus ojos.
-Entonces ¿Por qué?
Le preguntó con una cara llena de dolor.
-Es lo mejor para los dos.
Dijo ella con voz suave y el negó suavemente con su cabeza, aquello no podía ser lo mejor, él la amaba y estar lejos de ella sólo terminaría matándolo.
-Te amo, por favor no me abandones.
Matt no pudo contenerse más y la abrazó aferrándose a ella para después desmoronarse por completo, dejó que las lágrimas salieran de sus ojos, no le importó que ella lo viera llorar lo único que quería era no perderla.
Mimi sintió que su corazón se detuvo cuando él le dijo aquel Te amo y la abrazó fuertemente aquello era más de lo que ella podía resistir, pero no podía quebrarse, había llegado la hora que ella fuera la fuerte de los dos y soportara todo mientras que el prácticamente se derrumbaba entre sus brazos, por él sería fuerte.
-Por favor no me dejes sólo, no me abandones, Te amo.
Le dijo con su voz opacada por el llanto, su peor pesadilla se estaba haciendo realidad y la estaba perdiendo a ella, a la persona que más amaba y la única que lo había hecho sentir feliz realmente. Mimi cerró sus ojos para contener sus lágrimas, tenía que ser fuerte, volvió a abrirlos y vio con ternura al rubio que la abrazaba con fuerza y ella correspondió al abrazo con cariño.
-Yo también Te amo…
Le susurró con dulzura y Matt se apartó de ella para verla, ¿Si ella también lo amaba porque lo alejaba de ella?
-Entonces ¿Por qué?
Le preguntó confundido y con su semblante lleno de tristeza, ella tomó la mejilla de él con una de sus manos y le dedicó una sonrisa melancólica.
-Porque Te amo es que te dejo libre.
Su voz se quebró más ni una lagrima salió de sus ojos. Matt la miró aún más confundido, tomó la mano de ella y la colocó en su pecho para que sintiera su corazón que palpitaba dolorosamente.
-No lo rompas.
Le susurró con voz suave, Mimi se mordió los labios y lo miró con sus ojos llorosos por más que había intentado retenerlas las lágrimas habían escapado de sus ojos.
-No soy yo es el destino.
Matt la miró comprendiendo al fin todo, aquello era por culpa de esas malditas, pero ¿Por qué Mimi no le decía lo que sucedía? ¿Por qué se quedaba con toda la carga ella sola?
-Si es por esa visiones, Mimi olvídalas, son el pasado no tiene porque repetirse, los dos estaremos bien yo te protegeré.
Mimi negó suavemente con su cabeza, eso era precisamente lo que ella no quería, no quería que la protegiera, no quería muriera por ella y sabía que la única manera de evitarlo era alejándolo de su lado por eso lo dejaba en libertad.
-No es el pasado es el futuro.
Matt la miró sin comprender, ¿por qué Mimi le hablaba del futuro si sus visiones siempre eran del pasado? O es que acaso ella había visto algo más y si era así ¿Por qué no se lo decía? ¿A que le tenía miedo?
-Confía en mí, lejos de mi estarás mejor.
Finalizó Mimi con voz queda.
-No…
-Sí…
Le respondió ella a la par que asentía y rompía en llanto, le dolía dejarlo ir pero lo tenía que hacer y aunque quería explicarle todas sus razones simplemente no tenía el valor para hacerlo, no podía decirle que él moriría si seguía a su lado.
-No… ¿Por qué?
Insistió él, necesitaba más explicaciones pero Mimi no estaba dispuesta a dárselas sería muy impactante para él.
-Por favor Matt sólo confía en mí, yo sé que es lo mejor.
Mimi lo abrazó y recargó su cabeza sobre su pecho para sentir por última vez su calor y su corazón que en cada palpitar le decía que la quería, Matt intentó corresponder al abrazo pero simplemente no pudo él no estaba dispuesto a perderla y sabía que si la abrazaba era como si lo aceptara y eso era algo que no estaba dispuesto a hacer.
-Perdóname…
Le susurró ella al ver que él no la abrazaba, sabía a la perfección porque Matt no lo hacía, eso sería como si él aceptara que ella lo alejase, pero ya no había vuelta atrás, había llegado el fin. Levantó su rostro y se encontró con la mirada triste de Matt y sin darle a él la oportunidad de reaccionar se puso de puntitas y le dio un último beso, el beso del adiós.
Siguiente capitulo: Besos Robados
Publicación:Viernes 20 de abril del 2012
Mimato196
Mayo 2007
