wiii el penultimo capitulo, por fin hemos llegado a la recta final y perdonen si decepcione a alguien créanme que hice mi mejor esfuerzo :) así que espero que queden conforme con el final de este fic que vendrá la siguiente semana, RECUERDEN AUN NOS FALTA UN CAPITULO MÁS el cual por cierto creo que lo subiré hasta el sábado porque el viernes lo tendré súper ocupado, pero prometo subirlo, me despido y que disfruten el capitulo :)

61

Nos volveremos a encontrar.

-¡Mimiiiii! ¡Mimiii!

Gritaba desesperado Hideki a la par que corría por todos los pasillos en busca de la castaña. Era lunes por la mañana y las cosas habían vuelto a la normalidad aparentemente ya que aún faltaban ciertos problemas por resolver y que no se podían quedar así y Hideki, el bajista de la banda de Matt traía el peor de los problemas.

-¡Mimiiii!

Gritó desesperado el chico a la par que entraba con brusquedad al salón de la castaña quien al igual que sus compañeros volteó para ver quien entraba de manera tan abrupta a su salón.

-¡Mimi por fin te encuentro!

Dijo el chico y Mimi parpadeó un par de veces sin comprender que era lo que tenía a Hideki en ese estado tan alarmante.

-¿Qué pasa Hideki?

Preguntó la castaña volteándose completamente hacia el chico quien la miró con ojos desesperados y como si ella fuera su única salvación.

-Tienes que detenerlo.

Dijo el bajista con su respiración entrecortada después del maratón que se había aventado por los pasillos de la escuela.

Mimi volteó a ver a Yumi en busca de una respuesta y la pelirroja sólo se encogió de hombros ella tampoco sabía a que se refería Hideki con aquellas palabras que para las chicas no tenían ningún sentido.

-No te entiendo Hideki ¿De que hablas?

-De Matt, Mimi por favor te lo imploro tienes que detenerlo.

Hideki la miró con ojos suplicantes y la chica se sintió un tanto incómoda, aún seguía sin comprender lo que Hideki quería decirle pero parecía algo realmente importante para él.

-¿Detenerlo?

-Sí.

-¿Por qué? ¿Qué piensa hacer?

Preguntó la chica preocupada ¿acaso su novio se quería suicidar y ella ni cuenta se había dado? o que era lo que pensaba hacer Matt que tenía a Hideki tan preocupado.

-Piensa anular el contrato y si lo hace ya no podremos ir a la gira y esta es una oportunidad en un millón, nuestro manager dice que si Matt cancela la gira le tendremos que decir adiós a la banda por favor Mimi no lo permitas tú eres la única que puede hacerlo entrar en razón.

Mimi abrió sus ojos sorprendida al oír las palabras de Hideki, lo había olvidado, su dicha había sido tan grande el día anterior al saber que todo había regresado a ser como antes que había olvidado que Matt había firmado un contrato para una gira por un año.

La castaña miró al desesperado Hideki y supo que no podía hacerle eso a la banda de Matt, como decía Hideki aquella era una oportunidad en un millón y no iba a permitir que Matt la desaprovechara sólo por ella, Mimi no era tan egoísta para hacerle eso a Matt, sabía que lo correcto era que Matt fuera a la gira aunque eso significara tener que dejarlo ir nuevamente.

-No te preocupes Hideki, hablaré con el.

Respondió la chica con una sonrisa triste en sus labios y los ojos de Hideki se iluminaron al oír la respuesta de la chica.

-¡Sí! Gracias Mimi, te debemos una.

Dijo el chico en nombre de toda la banda y salió por la misma puerta que había entrado sin darse cuenta que había dejado atrás a una triste Mimi que tendría que decirle adiós a la persona que más quería.

-Mimi….

Murmuró Yumi al ver los ojos cristalinos de su amiga, ella sabía que a Mimi le había dolido tomar esa decisión pero también sabía que la había tomado porque quería a Matt y aquello era lo mejor para él y su banda.

-¿Estas segura?

Preguntó la pelirroja preocupada por su amiga quien asintió suavemente tratando de controlar su llanto que quería escapar de sus ojos. Yumi pudo ver la tristeza en los ojos de su amiga, y sin pensarlo dos veces la abrazó con fuerza, en esos momentos Mimi necesitaba de todo su apoyo.

-Llora Mimi.

Le dijo al oído Yumi consciente de que era lo que necesitaba su amiga. Mimi no lo pudo soportar más y lloró en los brazos de su amiga que le prestó su hombro para que sacara todo ese dolor que tenía adentro.

Las primeras horas habían pasado rápidamente y Sora sentía que él tiempo se le estaba yendo de las manos, miró de reojo a Tai que hablaba alegremente con Matt en el pasillo frente a la puerta de su salón mientras esperaban que llegara su maestro de matemáticas. Desvió su mirada de él rápidamente al ver que Tai volteaba a verla y no pudo evitar que un sonrojo se adueñara de sus mejillas, bajó su mirada y fingió leer el libro en su escritorio a la par que llevaba su pluma a su boca y la mordía con frustración. Las cosas aquel fin de semana habían pasado tan rápido que no había tenido oportunidad de hablar con Tai sobre lo sucedido y mucho menos sobre lo que él le había dicho en el festival de primavera. Suspiró y guió su vista de nuevo hacia donde se suponía estaba Tai pero él ya no se encontraba ahí y eso la decepcionó haciendo que otro suspiro saliera de sus labios sólo que a diferencia del anterior este era un suspiró de decepción y no de frustración.

En el festival de primavera Tai se le había declarado y ella no había reaccionado de la mejor forma, su mente estaba muy confundida en ese momento debido al collar del que le contó Tai que fue de lo único que pudieron hablar de camino al hospital, pero ahora que ya no tenía ese collar miraba las cosas de manera diferente, ya no le molestaba la relación de Matt y Mimi es más le alegraba que su amigo fuera feliz, porque ahora miraba a Matt sólo como eso, un buen amigo al cual le tenía aprecio. Pero la forma de ver a Matt no era lo único que había cambiado en ella, desde ese fin de semana no había podido dejar de pensar en Tai y sobre todo en la confesión que el chico le había hecho en el festival de primavera, su corazón latió emocionado de sólo recordar ese momento que por desgracia se le había ido de las manos y ahora quería recuperar.

Desde que no tenía ese collar sus sentimientos eran más claros, ya no había más odio ni rencores acumulados en ella y el amor que siempre había tenido por Tai y que la mantenía unida a él había salido a flote, ya no lo miraba como a su mejor amigo, sí lo era pero era mucho más que eso, él era el que nunca la había abandonado y había permanecido fiel a su lado, el que la había apoyado, era su salvador que la había salvado de su propia oscuridad pero más que eso estaba segura que Tai era el amor de su vida.

Sora sintió que su corazón dio un brinco y sus mejillas se tiñeron de rojo al pensar en Tai como el amor de su vida, pero estaba segura de que lo era, sólo que ahora tenía que recuperarlo ya que sin darse cuenta lo había dejado ir.

-¡Hora libre!

Gritó Tai emocionado a la par que entraba al salón y se dirigía a su mochila para buscar algo de dinero y poder comprar algo ya que se estaba muriendo de hambre.

Al igual que Tai varios chicos y chicas del salón festejaron la noticia de que el profesor no llegaría y comenzaron a salir en pequeños grupos del salón hasta que sólo quedaron Sora Y Tai.

Sora se percató que sólo estaban los dos y supo que aquella era su oportunidad para hablar con Tai, tenía que pedirle perdón por muchas cosas y agradecerles por otras tantas pero sobre todo tenía que decirle lo que sentía por él.

-¿Tai puedo hablar contigo?

-Claro Sora ¿Qué es lo que pasa?

Preguntó el moreno como sin nada y sin dejar de buscar el dinero en su mochila. Sora lo miró y de inmediato el nerviosismo se comenzó a apoderar de ella, empezó a jugar con sus manos y sintió como sus mejillas se teñían de un evidente color rojo, sentía su cara colorada de la vergüenza y su corazón estaba latiendo como loco.

-Yo…

Murmuró la chica sin apartar su vista del moreno que seguía buscando su dinero, aquella confesión era más difícil de lo que había imaginado.

Tai por su parte seguía buscando su dinero en el interior de su desordenada mochila, sin percatase del evidente nerviosismo de Sora quien aún no encontraba las palabras para iniciar su declaración.

-¡Aquí está! -Festejó una vez que encontró lo que buscaba- Y bien, de que querías hablarme Sora?

Dijo Tai sonriendo y clavando su alegre mirada sobre Sora a la espera de que ella continuara con lo que trataba de decirle. Sora por su parte sintió como su corazón se detuvo cuando sintió la mirada de Tai sobre ella y de repente su corazón que había quedado estático comenzó a latir a mil por hora haciendo que los nervios se apoderaran de ella completamente.

-Yo quería agradecerte por ayudarme.

Le dijo la chica con dificultad y sabiendo que eso no era realmente lo que le quería decir pero sí lo único que había salido de sus labios. Tai sonrió enternecido por las palabras de su amiga y posó su mano sobre ella para animarla ya que al parecer la chica se miraba bastante nerviosa.

-Vamos Sora no tienes porque agradecerlo, somos amigos y los amigos se ayudan.

Le dijo el chico con una sonrisa y Sora negó suavemente con su cabeza ella sabía que Tai había hecho por ella más que cualquier amigo.

-No es cierto, no cualquiera hubiera aguantado mis desplantes y caprichos, no cualquiera hubiera arriesgado su vida para salvarme y tú lo sabes.

Tai apartó su mano del hombro de Sora y borró la sonrisa de sus labios, él había hecho todo aquello porque la amaba pero por eso mismo había decidido no presionarla más y dejar sus sentimientos de lado para ser solamente su amigo, después de todo siempre había sido así y con eso se conformaba.

-Sora yo…

-Tai… -Lo interrumpió la pelirroja dirigiéndole una tímida mirada- Eso no era de lo único que quería hablar…

El moreno la miró y su rostro se tornó confundido ¿Por qué Sora estaba actuando tan extraño?

-Quería hablar también de lo que pasó en el festival de primavera.

Finalizó la chica y los ojos de Tai se abrieron sorprendidos para después tornarse tristes, él sabía que lo que venía era su rechazó, seguramente Sora quería dejarle las cosas claras, decirle que sólo lo miraba como un amigo y que siempre sería así y a él no le quedaría de otra más que aceptarlo y continuar con su corazón destrozado.

Sora miró la cara de Tai y esta se había tornado sería haciendo que Sora se sintiera más nerviosa aún, tal vez después de todo lo sucedido los sentimientos de Tai hacia ella habían cambiado y ya no la quería como antes, tal vez ya era demasiado tarde para ella pero aún así tenía que intentarlo y decirle a Tai lo que sentía por él.

-Lo que me dijiste ese día…

-Sora lo que dije ese día… -La interrumpió, no quería oír su rechazo, quería irse y dejar todo como antes- sólo olvídalo …

Le dijo bajando su mirada y apretando sus puños e intentando dar la media vuelta para irse pero la suave mano de Sora lo detuvo, él la miró a los ojos y vio como estos le suplicaban por su atención así que se detuvo.

-Espera no… yo… yo no…

Quería decirle que lo quería, pero las palabras no salían de sus labios en cambio sólo decía monosibalos sin sentido.

-Sora sé que tú no sientes lo mismo - La interrumpió alejando con sutileza la mano de Sora- y no te preocupes yo estaré bien. -Finalizó con una de sus sonrisas y Sora se sintió desesperada nuevamente la oportunidad se le estaba yendo de las manos.

-Te equivocas.

Dijo ella pudiendo articular la primer palabra coherente y Tai la miró confundido y su cara de extrañeza cambio a una de asombro cuando sintió como su amiga lo abrazaba y se aferraba a él fuertemente a la par que empezaba a murmurar un sinfín de cosas.

-Estaba confundida no veía las cosas con claridad, creía estar enamorada de Matt pero no era así, yo te quiero,

Tai quedó paralizado ante las últimas palabras de Sora, ¿había oído bien? ¿ella le había dicho que lo quería? ¿No era un sueño? Apartó a la pelirroja de su regazo y buscó su mirada para confirmar que lo que había oído era correcto y él no estaba alucinando o algo por el estilo.

-Sora ¿Qué dijiste?

Le preguntó sin poder salir de su asombro. Sora alzó su vista y fijó sus ojos en los de él para demostrarle que no estaba jugando y que tampoco estaba mintiendo.

-Te quiero.

Le reafirmó la chica y Tai quedó congelado del asombro, aquello era tan irreal que no lo podía creer. Sora lo miró y sonrió levemente al ver que Tai se había quedado sin palabras, se acercó lentamente a él, tomo con ambas manos el rostro del chico y selló aquellas palabras con tímido y tierno beso.

Tai tardó en reaccionar pero en cuestión de segundos correspondió al beso de la chica, la tomó de la cintura y la acercó a él, deseando más que nunca que aquel momento no fuera otros de sus sueños y para fortuna de Tai no lo era, el beso entre ambos terminó y Sora le sonrió dulcemente para después abrazarlo amorosamente.

-Perdóname por haberte lastimado tanto.

Susurró Sora aún aferrada al cuerpo del moreno. Tai sonrió levemente, abrazó con más fuerza a la chica y recostó su cabeza sobre el hombro de ella.

-Gracias por darme una oportunidad.

Le susurró el chico con sus ojos cerrados y sintiendo el calor que le brindaba el abrazo de Sora.

-Gracias a ti por nunca abandonarme.

Le respondió la pelirroja sin soltarse del abrazo del chico y sabiendo que nunca encontraría a alguien que la quisiera más que Tai y aquello estaba bien ya que no le interesaba que nadie más la quisiera, sólo Tai, su Tai que había sido su mejor amigo toda la vida y que ahora era su gran amor.

Era medio día y la campana que anunciaba la hora del almuerzo sonó anunciando el fin de las primeras horas de clase. Michael vio como sus compañeros se comenzaban a poner de pie para salir del salón y el rubio de inmediato fijó su vista en Catherine quien guardaba sus cosas con tranquilidad, tenía que hablar con ella, la semana pasada no había podido porque ella había dejado de ir a la escuela los días después de su confesión con el pretexto de que estaba enferma y durante las primeras horas de ese lunes estaba seguro de que ella lo estaba evitando pero no la iba a dejar escapar, no esta vez.

Se puso de pie sin importarle que no había guardado sus cosas y antes de que ella tan siquiera se diera cuenta él ya se encontraba al lado de su escritorio esperando que ella terminara de guardar sus cosas.

Catherine alzó la vista al sentir que la presencia de otra persona cerca de ella y sus mejillas se sonrojaron levemente al ver que se trataba de Michael quien la miraba fijamente, ella había estado evitándolo porque se sentía avergonzada después de haberle confesado sus sentimientos tan abruptamente y a pesar de que no quería que su amistad con Michael se perdiera por una tontería así simplemente no encontraba el valor para verlo a los ojos.

-Catherine me gustaría hablar contigo.

-¿Hablar? ¿De qué?

Preguntó fingiendo que no sabía de que quería hablarle Michael pero la realidad era que se lo podía imaginar.

-Creo que sabes de que es.

Respondió el rubio y las mejillas de Catherine se tiñeron de un leve carmesí, sabía que debía de aprender a tener su boca cerrada, si no se le hubiera confesado a Michael ella no se encontraría en es predicamento en esos momentos pero tener la boca cerrada era algo que no había aprendido a hacer todavía.

-Realmente no sé a que te refieres.

Continuó con su mentira la francesa a la par que se ponía de pie y se daba la vuelta para irse hacia la salida del salón pero la mano de Michael la detuvo.

-Entonces te lo diré.

Catherine volteó a verlo y sintió como su pulso se aceleró al ver la mirada decidida pero a la vez calida del chico que la miraba en esos momentos.

-Quiero hablar de lo que me dijiste el otro día frente a mi casa, de tu confesión.

Las mejillas de Catherine no podían estar más rojas, había sentido como los colores se le habían subido al rostro, Michael era muy directo, demasiado para su gusto.

-No creo que tenga que hablarse, lo que dije no cambiará nada, tú sigues queriendo a Mimi y yo lo entiendo, lo que dije el otro día fue sin pensar, realmente no esperaba una respuesta y si me permites quiero ir a comer algo antes de que el almuerzo termine.

Catherine nuevamente intentó, se soltó sutilmente del agarre de Michael y se giró para irse con la frente en alto pero apenas y estaba dispuesta a dar el primer paso la voz de Michael la detuvo.

-Si no cambiará nada ¿entonces porque me evitas?

-No te estoy evitando.

Le respondió sin voltear a verlo. Catherine sabía que estaba actuando a la defensiva y que aquello no era la mejor solución pero no podía evitarlo, se sentía tan vulnerable frente a él que lo único que podía hacer era actuar de manera arisca.

-¿En realidad crees que me creí esa mentira de que estabas enferma? Sé que no viniste a clases porque no querías verme y esta mañana has hecho hasta lo imposible por evitarme.

-Eso no es cierto, no te he estado evitando es sólo que he estado un poco distraída y realmente estaba enferma.

Se defendió la rubia sabiendo que no había convencido ni un poco al chico que permaneció en silencio unos segundos para después volver a hablar.

-Suponiendo que eso sea cierto y no me estas evitando ¿Por qué no quieres hablar conmigo ahora?

-Ya te lo dije no hay nada de que hablar- Respondió frustrada y haciendo un enorme esfuerzo por no llorar, se sentía acorralada- Tú quieres a Mimi y eso no va a cambiar y realmente no importa yo ya lo sabía, sabía que no podías corresponderme.

Los ojos de Catherine comenzaron a derramar lágrimas silenciosas aquello era demasiado para que ella pudiera permanecer firme, por primera vez en su corta vida se sentía frágil y vulnerable.

-Tampoco quiero que nuestra amistad cambie.

Le dijo Michael con una voz triste y por primera vez en todo el rato que llevaban hablando Catherine volteó a verlo directo a los ojos para encontrarse con una mirada que mostraba tristeza y dolor.

-Sé que quiero a Mimi no lo voy a negar, siempre la he querido pero también sé que ella no me ve de la misma forma y no pienso aferrarme a ella, Mimi ya encontró a la persona a la que ama y estoy feliz por ella aunque duele, pero me duele aún más que la única persona que me puede ayudar a superar todo esto me está abandonando, Catherine, sé que tal vez soy egoísta al pedirte que sigamos siendo amigos después de que no puedo corresponder a tus sentimientos pero tu eres muy especial para mí y no quiero que nuestra amistad termine, quiero tenerte a mi lado.

-Michael…

Murmuró la chica conmovida por las palabras de su amigo, nunca imaginó que Michael la considerara alguien tan importante en su vida.

-Aunque entenderé si tu quieres que todo termine aquí.

Michael fijó su vista en Catherine a la espera de una respuesta y ella sonrió levemente para después negar suavemente con su cabeza, por supuesto que ella no quería que las cosas se terminarán ahí, para ella Michael era demasiado importante y había sido una estúpida al estarlo evitando pero ahora, después de sus palabras sabía más que nunca que no podía dejarlo ir.

-Claro que no quiero que nuestra amistad termine.

Le dijo con una sonrisa y Michael también sonrió al ver que la actitud de Catherine hacia él había cambiado.

-¿Amigos?

Le preguntó el chico a la par que extendía su mano hacia la chica, Catherine sonrió y estiró su mano hacia la de Michael.

-Amigos.

Afirmó ella con una sonrisa en sus labios, si bien Michael no le había confesado su amor, si le había dado una esperanza y a ella sólo le restaba esperar pacientemente y ayudar a que la herida de amor que llevaba Michael en su pecho en ese momento sanara pronto y eso era algo que ella estaba dispuesta a hacer.

Mimi bajó las escaleras y sonrió al encontrarse a su apuesto novio esperándola como siempre y no pudo evitar sonreír aún más al ver que él le sonreía de igual manera, por fin todo había vuelto a ser como antes.

-¿Tienes mucho esperando?

-No acabo de llegar.

Le dijo él con una sonrisa y extendiendo su mano para tomar la de ella y juntos ir a la cafetería.

-Vamos a comer.

-Sí porque me estoy muriendo de hambre.

Contestó Mimi con un puchero en su rostro y tomando con su mano libre su estómago en señal de que le pedía comida. Matt la miró y sonrió él también estaba feliz de que todo volviera a la normalidad, bueno no todo, algunas cosas habían cambiado pero eran para bien.

-¿Sabías que Tai y Sora son novios?

-¡¿Qué?

Exclamó Mimi dirigiéndole una mirada de asombro al rubio que rió al ver la sorpresa en el rostro de su novia y no era para menos si hace unos cuantos días Sora había intentado ahorcarla por tener una relación con él, no era extraño que Mimi se sorprendiera por lo que le acababa de contar.

-Así es, a Tai por fin se le hizo y es el feliz novio de Sora, deberías ver su cara parece que no puede borrar la sonrisa de su rostro.

Mimi no pudo evitarlo y soltó un risita ante el comentario de Matt, ya se podía imaginar lo feliz que debía estar el moreno y realmente se alegraba por él.

-Me imagino, pero ¿Qué no Sora estaba enamorada de ti?

-Bueno, eso era al principio, pero ya después era sólo por un collar que le habían dado Kaira y Keira, algo así me explicó Tai.

-O sí, creo que recuerdo que Tai hablaba de un collar camino al hospital.

Dijo Mimi alzando su vista hacia arriba tratando de recordar lo que había explicado Tai mientras iban en el taxi camino al hospital.

-Bueno me alegro por ellos.

Dijo Mimi con una radiante sonrisa que se vio correspondida por la de Matt, a él también le alegraba que sus dos amigos fueran felices.

-Mira ahí está la feliz pareja.

Mimi miró hacia donde la mirada de Matt se encontraba y justo como lo había dicho el rubio ahí se encontraban los recientes novios tomados de la mano, aparentemente dirigiéndose a la cafetería también.

-¡Hey Matt los estábamos buscando!

Gritó Tai al verlos y tal cual lo había dicho Matt al parecer Tai no podía dejar de reír ya que ni un segundo había dejado de sonreír, el moreno irradiaba felicidad y no era el único Sora también lo hacía, se le miraba realmente feliz a la pelirroja y eso alegró a Matt y a Mimi.

-¿A nosotros para que?

-Queríamos comer con ustedes.

Respondió Sora a la pregunta de Matt y tanto él como Mimi se sorprendieron, no se esperaban eso.

-No prefieren comer solos.

-Yo también pensé que querrían comer solos.

Apoyó Matt a Mimi, él al igual que la castaña pensó que la feliz pareja querría festejar en privado su noviazgo.

-Bueno, es que tenemos que hablar con ustedes.

Habló Tai, llamando la atención de los dos sorprendidos chicos que se vieron mutuamente como buscando una explicación el uno en el otro.

-Es sobre lo sucedido el otro día, aún tenemos muchas dudas y queríamos hablar con ustedes por eso, estoy seguro que ustedes saben todo.

-No todo realmente, aún hay cosas que no entendemos ¿Verdad Mimi?

Mimi no respondió, sólo asintió en forma afirmativa, no sabía muy bien que era lo que Tai y Sora querían saber.

-Bueno por lo menos saben más que nosotros. Así que no se hagan tienen que contarnos todo, pero antes compremos algo de comer, me muero de hambre.

Dijo Tai dándose la vuelta para dirigirse a la cafetería, Matt y Mimi también se iban a dirigir a la cafetería de la escuela pero la castaña se detuvo al oír la voz de Sora llamándola.

-¿Puedo hablar contigo?

Preguntó tímidamente la pelirroja, Mimi volteó a ver a Matt y este sólo le dedicó una sonrisa y asintió con la cabeza como concediéndole permiso y asegurándole que todo estaba bien.

-Te veo en la banca de siempre.

Le susurró Matt a la castaña y le dio un beso en la mejilla para después irse hasta donde estaba Tai.

Mimi miró a Matt irse y después giró su vista a Sora, no sabía de que quería hablarle Sora pero se sentía algo nerviosa, después de todo las conversaciones con ella nunca terminaban muy bien.

-¿Qué pasa?

Preguntó Mimi tratando de ignorar las voces en su cabeza que le decían que corriera porque Sora seguramente la quería golpear.

-Yo quería pedirte una disculpa.

Tanto Mimi como las voces en su cabeza se quedaron sorprendidas por lo que acababa de decir la pelirroja, se esperaba reclamos, amenazas lo que sea menos disculpas.

Sora por su parte sonrió al ver el asombro en la cara de la castaña y no era para menos, ella se había portado muy mal con ella.

-Sé que no he sido muy buena contigo y lo siento, hice muchas cosas que te afectaron y realmente estoy arrepentida, sé que la mayoría de ellas eran debido al collar que me habían dado Kaira y Keira pero también sé que eso no es excusa, por eso te pido que me perdones, quiero que nos llevemos bien, después de todo eres la novia de uno de mis mejores amigos, así que ¿Qué te parece? ¿Amigas?

Sora extendió su mano hacia Mimi en señal de amistad, pero la castaña estaba muy perpleja para reaccionar, sólo miraba a Sora sin decir nada. Sora se sintió algo incomoda con la situación así que poco a poco fue retirando su mano extendida algo apenada.

-Entiendo que no quieras confiar en mí pero…

Sora no pudo continuar ya que se vio rodeada por el efusivo a abrazo de Mimi quien lloraba era emocionada.

-Auuww eres tan linda claro que quiero ser tu amiga.

Dijo emocionada la chica y Sora sonrió enternecida ante la respuesta de Mimi, correspondió al abrazo de la chica y por fin comprendió porque Matt estaba tan enamorado de Mimi y eso era porque la chica tenía un corazón noble y bondadoso que sólo pocos poseen.

Matt se fue con Tai para hacer fila y una sonrisa se dibujó en su rostro al voltear y ver como Mimi abrazaba a Sora, al parecer las dos habían hecho las pases. Le dio un codazo a Tai y el moreno volteó a verlo curioso, Matt le indicó con su mirada que volteara a ver a las dos chicas y Tai lo hizo y al igual que Matt sonrió al ver que las dos chicas se abrazaban.

-Al parecer ahora sí todo está bien.

Dijo Tai con una sonrisa que se vio compartida por Matt.

-Más que bien, está perfecto.

Contestó el rubio y Tai asintió en forma positiva. Por fin las cosas estaban como siempre debieron de haber estado.

Era una lindo día y los cuatro chicos decidieron almorzar afuera en la banca donde Matt y Mimi siempre se sentaban en la parte trasera de los edificios, les gustaba ese lugar porque siempre estaba solo y muy pocos era los que pasaban por ahí, además que tenía una hermosa vista adornada por el pasto y los enormes y viejos árboles de la escuela.

-Así que eso fue lo que paso, vaya es casi imposible de creer sino fuera porque yo mismo vi todo.

Dijo Tai una vez que Matt y Mimi les terminaron de contar todo lo que había sucedido desde que ellos se conocieron. Les habían contado desde las visiones de Mimi hasta todo el pasado.

-Sí yo también lo veo difícil de creer.

Apoyó Sora a su novio, ella al igual que Tai hubiera creído que Matt y Mimi querían burlarse de ellos sino fuese porque ella misma fue víctima de todo lo sucedido.

-Pero afortunadamente ya todo terminó.

Festejó Mimi con una sonrisa.

-Yo no estaría tan seguro, ellos siguen aquí.

Le contestó Matt con cara de pocos amigos y Mimi hizo un puchero de desacuerdo, Matt era muy desconfiado.

-Ya te dije que ya aprendieron su lección, no volverán hacernos daño.

-¿Quién te lo garantiza?

-Sí no lo crees así ¿entonces porque los ayudaste?

-Eso es diferente Mimi, tenían problemas y los ayudé, eso no significa que confíe en ellos.

Mimi hizo un puchero y se cruzó de brazos a la par que miraba con reproche a su novio quien ya conocía a la perfección ese gesto, Mimi siempre lo usaba cuando algo le molestaba.

-Eres malo.

Le recriminó la castaña.

-No lo sé Mimi, yo estoy de acuerdo con Matt, después de todo lo que hicieron me resulta difícil confiar en ellos.

-Pero ya aprendieron su lección.

Se quejó Mimi tratando de hacer entender a Tai y a Matt que aquellos tres ya no les harían daño, pero ninguno de los dos chicos parecía convencido de sus palabras.

-Sora dime que tu sí me crees.

Le pidió la castaña con unos ojos suplicantes que a Sora le pareció difícil estar en desacuerdo con ella pero Sora al igual que Tai y Matt no podía confiar en las gemelas y en Andrew, no después de todo lo que habían hecho.

-No lo sé Mimi, la gente no cambia tan fácilmente.

-Ahí está mi punto, no fue fácil, Kaira casi muere y Andrew y Keira resultaron muy heridos, eso debió haberlos hecho reconsiderar las cosas ¿Qué no?

Mimi miró a sus acompañantes en busca de un cambio de actitud pero los tres se miraban inflexibles en su decisión.

-Yo no pienso igual.

Dijo Matt cuando Mimi clavó su mirada en el, para mala suerte de Mimi era novia del más inflexible y terco de todos.

-Yo tampoco estoy convencido.

Habló esta vez Tai cuando la castaña lo miró en busca de apoyo.

-Lo siento.

Fue lo único que dijo Sora cuando le toco lidiar con la mirada decepcionada de la castaña, pero es que por más que Mimi dijera que aquellos tres habían cambiado nada se los garantizaba y no podían darse el lujo de confiar en ellos de nuevo.

-Todo son malos.

Se quejó la castaña a la par que golpeaba su cabeza levemente con la mesa.

-Oie no te golpees, no es para tanto.

Dijo Matt deteniéndola y levantando la cabeza de Mimi para que la chica no siguiera dándose ligero golpecitos de frustración con la mesa.

-Pero es que no sé que hacer para que me crean.

Alegó la castaña y Matt sonrió y la abrazó.

-Vamos no te lo tomes tan mal, tal vez tengas razón.

-Entonces ¿Tú también crees en ellos?

Preguntó Mimi con su cara llena de ilusión al parecer había logrado convencer a Matt.

-No.

Le respondió el chico sin dudarlo y haciendo que la mirada de Mimi cambiara a una de puchero y Matt al igual que Tai y Sora sonrió al ver la cara decepción de la chica.

-Pero me alegra que tú lo hagas, eso quiere decir que eres muy noble.

Matt finalizó sus palabras depositando un tierno beso en la frente de Mimi quien no pudo evitar sonreír al sentir el gesto de amor de su novio. Tai y Sora se vieron entre ellos y se sonrieron al ver que aunque no estaban de acuerdo Mimi y Matt había terminado de la mejor manera la pequeña discusión.

-Los estábamos buscando.

Dijo una voz atrás de Tai y Sora y los cuatro chicos dirigieron su mirada hacia donde venía la voz para encontrarse con las hermanas Matsumura y Andrew viéndoles.

-¿Qué quieren?

Les preguntó Matt de manera osca y Kaira no pudo evitar soltar una sonrisa al ver que Matt estaba a la defensiva y no era para menos después de todo lo que había sucedido.

-Sólo queríamos disculparnos con ustedes por lo sucedido.

Habló esta vez Andrew ganándose una mirada fulminante por parte de Matt, quien aún no estaba convencido de que todo aquello fuera cierto.

-Sé que es difícil de creer pero realmente lo lamentamos - Dijo clavando esta vez su mirada en Mimi quien sonrió complacida- y aunque no nos crean queremos prometerles que ya no volveremos a intentar nada.

-¿Cómo puedo saber que lo que me dices es cierto?

Intervino Matt molesto al ver el intercambio de miradas que había entre Andrew y Mimi quien estaba seguro que había creído cada una de las palabras del pelinegro.

-Realmente no esperaba que me creyeras Ishida, después de todo la confianza es algo que se gana pero por algo se empieza, y una disculpa sincera es un buen comienzo.

Matt no respondió, sólo lo miró serió sin hacer comentario alguno ya que no tenía nada que objetar.

-Además todo este embrollo fue mi culpa.

Habló Kaira al ver que el silencio se hizo presente.

-Yo controlaba a Andrew y a Sora y lo lamento, Sora sé que abusé de tu bondad y te use para hacer realidad mis caprichos y en realidad espero que me perdones.

-Supongo que en cierta forma debería agradecértelo - Comenzó a hablar Sora con una sonrisa tímida en su rostro y sorprendiendo tanto a Kaira como a los demás- Si no fuera por todo lo que pasó tal vez nunca me habría dado cuenta que siempre tuve a una persona maravillosa a mi lado. -Sora dirigió una mirada a Tai quien le sonrió- Así que gracias. -Finalizó la chica con una sonrisa dirigida a Kaira quien aunque trataba de disimularlo estaba realmente conmovida y quería llorar pero contuvo sus lágrimas.

-Gracias a ti Sora.

Le respondió la chica tratando que el tono de su voz no delatara la emoción que sentía al ver la bondad de Sora.

-Yo también quería pedir disculpas.

Habló Keira tímidamente y avanzando unos cuantos pasos para estar a la par de su hermana y Andrew.

-Yo fui la que encerró a Mimi en la prisión de los doce cristales, sé que estuvo mal y lo lamento, espero puedas perdonarme Mimi.

Finalizó Keira bajando su mirada apenada. Mimi sonrió conmovida ella realmente creía en cada una de las palabras de los tres chicos y estaba convencido de que los tres habían cambiado.

-No te preocupes, después de todo las chicas siempre hacemos locuras por amor ¿No es así?

Le dijo Mimi con una amplia sonrisa en su rostro y Keira volteó a verla para después ver de reojo a Andrew y sonrojarse evidentemente al ver que el chico la miraba con curiosidad.

-Supongo que sí.

Finalizó la chica con voz muy suave y Mimi sonrió al ver la tímida reacción de Keira quien seguía bastante sonrojada.

-Bueno era todo lo que teníamos que decir y sinceramente esperamos que algún día nos puedan perdonar y nos vemos.

Se despidió Kaira y ella en compañía de Andrew y Keira se dio la vuelta para irse después de hacer lo que habían ido a hacer.

-Por cierto Ishida, -Hablo Andrew deteniéndose a mitad del camino- Gracias por ayudarme a salvar a Keira y Mimi espero verte pronto- Finalizó el chico con una sonrisa coqueta dirigida a la castaña y Matt no pudo evitar gruñir molesto, ¿quién demonios se creía ese sujeto para coquetearle a su novia en frente de sus narices y tan descaradamente?

-¿Quién se cree para decir eso? ¿Te veré pronto? Ni en sus sueños.

Refunfuñó Matt causando que sus amigos y Mimi rieran divertidos al ver lo celoso que era el chico.

-No seas gruñón, no lo dijo con mala intensión.

-Te estaba coqueteando.

Alegó Matt cruzándose de brazos molesto y Mimi volvió a reír, tomó del brazo a su novio y lo besó en la mejilla.

-Sabes que tu eres mi favorito.

Le dijo entre risas la castaña.

-No quiero ser tu favorito, quiero ser el único.

Alegó el rubio y Mimi junto con Tai y Sora soltó una carcajada.

-Ya lo eres tontito, eres al único que amo.

Le dijo Mimi y esta vez besó al chico en los labios quien quedó más conforme pero aún así no le agradaba que le coquetearan tan descaradamente a su novia y menos enfrente de él.

-No sé ustedes, pero yo creo que sonaban sinceros.

Habló Sora ignorando el hecho de que Matt y Mimi se estuvieran besando.

-¡Lo sabía Sora tú si me comprendes!

Festejó Mimi separándose de Matt para ahora tomar ambas manos de Sora y mirarla con ilusión, por fin habían alguien que pensaba igual que ella.

-Bueno es que realmente parecían sinceros.

Dijo Sora con una sonrisa nerviosa al ver la emoción de Mimi.

-Yo no estoy tan convencido.

Protestó Matt molesto de que Mimi hubiera cortado tan abruptamente el beso para festejar con Sora que aquellos tres eran sinceros.

-Bueno supongo que eso sólo nos lo dirá el tiempo.

Habló esta vez Tai, el les otorgaba un cincuenta y cincuenta en confianza.

-Tienes razón.

Lo apoyó Sora y ella al igual que Mimi le sonrió al chico y después los tres miraron a Matt en busca de que también los apoyara pero el rubio no se miraba tan convencido. Matt los miró y sintió la presión sobre él.

-Supongo que Tai tiene razón con el tiempo sabremos si en realidad se puede confiar el ellos.

Accedió por fin Matt y los tres chicos sonrieron complacidos.

-Ya verás que sí.

Dijo Mimi a la par que lo abrazaba efusivamente. Matt la miró y sonrió no sabía si podía confiar en aquellos tres pero pasara lo que pasara él siempre cuidaría de Mimi quien era la persona más importante para él.

La campana sonó anunciando que la hora del almuerzo había terminado y los cuatro chicos se dirigieron a sus salones con sonrisas en los rostros, aquel iba a ser un buen día.

Las clases habían terminado hace ya varias horas y Kaira, Keira y Andrew se encontraban en uno de los tantos puentes que había en la ciudad de Odaiba.

-¿Creen que nos hallan perdonado?

Preguntó Kaira con su vista fija en el agua bajo ella que se movía en un vaivén reconfortante.

-No lo sé.

Respondió Keira al igual que su hermana viendo las pequeñas olas que se formaban bajo ellas.

-Todos son buenos chicos, lo harán tarde o temprano sino es que lo han hecho ya.

Habló Andrew, él a diferencia de las dos gemelas se encontraba dándole la espalda al agua y fijando su mirada en el cielo azul. Sonrió al recordar como Mimi le había sonreído, estaba seguro que el corazón noble de Mimi ya lo había perdonado y no esperaba menos ya que era por esa nobleza que él se había enamorado de Mimi, aunque era una lástima que ella ya tuviera a alguien más y que a él no le quedará de otra más que desearle fuera feliz al lado de la persona que amaba.

-Supongo que tienes razón, además está en nosotros demostrárselo.

Dijo Kaira con una sonrisa y volteando a ver a su hermana y a Andrew.

-Kaira ¿Tú realmente ya no piensas separarlos?

Kaira sonrió al oír la pregunta de su hermana, ella sabía que su cambio de actitud era muy difícil de creer, después de todo ella había sido la que había planeado todo para quedarse con Matt pero sí había algo que caracterizaba a Kaira era que ella aprendía de sus errores y esta vez la lección le había quedado muy clara, el que su hermana saliera herida por sus caprichos y la nobleza en el corazón de aquellos cuatro chicos que los ayudaron a pesar de todo el daño que les había hecho la habían hecho darse cuenta que ella estaba mal y que nunca debió hacer todo eso por un capricho.

-Ya no, como dice Andrew, todos son buenos chicos y merecen ser felices, además algún día encontraré a un chico más guapo que Matt.

Kaira dijo sus últimas palabras en tono juguetón y con una sonrisa en su rostro que se vio correspondida por la de sus dos acompañantes que estaban de acuerdo con ella.

-Claro que sí- Dijo Keira con una sonrisa y después dirigió su vista a su mochila y la abrió en busca de algo- Ya que aprendiste tu lección supongo que tu puedes guardar esto, después de todo la magia te gusta a ti más que a mí.

Keira extendió su mano hacia Kaira y le entregó el collar que le habían dado a Sora, ella sabía que aquel era un objeto de gran valor sobre todo para alguien que gustara de la magia como su hermana.

-¿De donde lo sacaste?

Preguntó Kaira sorprendida al ver que era lo que le entregaba su hermana.

-Lo encontré tirado en el parque poco antes de irnos al hospital, pensé en tirarlo, pero pensé que a ti tal vez te gustaría conservarlo.

Kaira sonrió tomó el collar y lo miró fijamente para después lanzarlo al agua.

-¿Por qué lo hiciste?

Preguntó Keira sorprendida de lo que había hecho su hermana.

-Ese collar sólo trajo tristezas, no tiene caso conservarlo, además es hora de un nuevo comienzo ¿no creen?

Kaira les guiñó el ojo a los dos chicos que sonrieron y asintieron a la par.

-Tienes razón, es hora de un nuevo comienzo.

La apoyó Andrew con una sonrisa. Kaira sonrió complacida al ver que tenía el apoyo de su hermana y de Andrew.

-Y que me dicen ¿Les gusta esta ciudad para un nuevo comienzo o quieren regresar a casa?

Preguntó la chica entusiasmada.

-Me gusta esta ciudad.

Contestó Keira igual de sonriente que su hermana.

-Además tenemos que demostrarles a los chicos que pueden confiar en nosotros.

-¡Sí! Ahora ese será nuestro nuevo proyecto, ganarnos la amistada de todos ellos y ya tengo planes para hacerlo.

-¿Planes?

Preguntó confundida Keira.

-Sí me gusta planear las cosas antes de hacerlas.

-¿Y tardarás otros seis meses en ponerlos en practica?

Comentó Andrew con burla y la pelirrosa no hizo más que voltearse y enseñarle la lengua a su amigo quien soltó una risa al ver que su burla había surtido el efecto deseado.

-Se ve entusiasmada.

Le dijo Keira a Andrew al ver como su hermana se iba felizmente hacia el final del puente.

-¿Y como no iba a estarlo? Aprendió una gran lección y está decidida a hacer nuevos amigos.

-¿Y tú?

-¿Yo qué?

-¿Qué harás? Aun quieres a Mimi no es así.

-Sí pero ella ya tiene a alguien, así que supongo que a mí no me queda de otra más que esperar a que llegue la persona indicada para mí, sino es que ya está conmigo.

Le dijo él con una sonrisa y Keira se sonrojó evidentemente pero antes de que ella pudiera decir algo se oyó la voz de Kaira llamándola a ella y Andrew.

-¿Qué piensa quedarse ahí todo el día?

Se quejó Kaira al ver que no la seguían, Andrew y Keira voltearon a ver a la pelirrosada y ambos se dirigieron a donde estaba Kaira.

Keira se detuvo por un momento y observó el paisaje frente a ella para después mirar a su hermana y Andrew que iban adelante y que parecían pelear porque Andrew se burlaba de ella o algo parecido. Keira sonrió al ver la escena, las cosas volvían a ser como antes y eso le alegraba, sin duda alguna esa ciudad era un buen lugar para un nuevo comienzo.

Eran ya las seis de la tarde y él había quedado de verse con su representante para hablar sobre el contrato que estaba decidido a cancelar. Salió de su casa dispuesto a irse directo a la disquera pero se detuvo al ver que una personita lo estaba esperando. Mimi estaba ahí parada a mitad del pasillo esperándolo como si supiera que él saldría a esa hora y su cara no era precisamente de felicidad y eso lo preocupó.

-¿Vas a la disquera?

Le preguntó ella y Matt abrió sus ojos sorprendido ¿Cómo es que ella lo sabía?

-Sí, ¿Cómo…? ¿Qué haces aquí?

-No quiero que lo hagas.

Le dijo ella con voz triste pero sin quitar la sonrisa de sus labios, Matt la miró y pudo imaginar porque Mimi estaba ahí, ella quería impedir que cancelara el contrato pero ni ella lograría detenerlo, él ya había tomado una decisión y no pensaba cambiarla.

-¿Quién te lo dijo?

-Hideki fue a mi salón esta mañana y…

-Debí imaginarlo. Mimi no importa lo que digas de una vez te digo que no pienso cambiar de opinión.

-Pero Matt es una gran oportunidad para ti y la banda.

-Lo sé y no la quiero si eso significa apartarme de ti.

-¿Y ellos? Matt todos han luchado por esa banda, es egoísta que no los dejes crecer sólo por mí.

Matt desvió su mirada de Mimi, él sabía que estaba siendo egoísta al no ver por sus compañeros de banda, pero se rehusaba a alejarse de mi Mimi, la amaba y no quería estar lejos de ella, no ahora que todo estaba bien y que por fin podían ser felices juntos.

-Pero Te amo.

Fue lo único que pudo decir en su defensa aunque sabía que aquellos no eran argumentos suficientes para Mimi.

-Y yo también Te Amo, -Dijo ella tomando con ambas manos el rostro de Matt y acercándose a él para rozar sus labios con los de él- pero ambos sabemos que no es justo -Finalizó la chica cerrando sus ojos para no soltar las lágrimas que luchaban por salir de sus ojos.

-Mimi no me hagas esto…

Le susurró él sabiendo que estaba cayendo víctima de las caricias y la bondad del corazón de su novia y que tarde o temprano terminaría cediendo ante ella.

-Lo siento Matt pero tu sabes que es lo correcto.

Le dijo ella con voz suave y Matt la abrazó fuertemente sabiendo nuevamente que se tendría que alejar de ella.

Los días habían pasado rápidamente, la escuela había terminado y las vacaciones de verano empezaban y aunque para la mayoría ese era el comienzo de unos meses llenos de diversión para ellos significaban la despedida.

Todos estaban en el aeropuerto a la espera de que anunciaran el vuelo que tomarían Matt y su banda para iniciar la gira.

-No voy a llorar, no voy a llorar.

Se repetía Tai una y otra vez al darse cuenta que el momento de la despedida estaba por llegar.

-Vamos Tai exageras, sólo será un año.

-No voy a llorar por eso Sora, voy a llorar cuando vea la escena de despedida que harán esos dos, sólo míalos, aún ni se despiden y ya dan lastima.

Sora guió su mirada hacia los dos chicos sentados en una de las hileras de sillas un poco apartadas de donde ella estaba en compañía de Tai, T.K y Kari. Tai tenía razón, el momento de la despedida aún no había llegado y ya se podía ver la tristeza reflejada en el rostro de ambos.

-Sora dime que tú y yo nunca nos separaremos.

Le pidió Tai a la chica de manera suplicante y Sora esbozó una suave sonrisa.

-Espero que no.

-¿Cómo que esperas? Sora asegúramelo, yo no puedo vivir sin ti.

Lloriqueo el moreno abrazado de su novia quien sonrió para después escuchar como anunciaban la primera llamada para el vuelo de Matt.

-Ahí viene.

Dijo Tai refiriéndose a la despedida de Matt y Mimi al oír la voz de la mujer que anunciaba que el vuelo no tardaba en despegar.

La voz del altavoz resonó fuertemente en la mente de Mimi y supo que el momento había llagado, era hora de decirle adiós a Matt.

-Ya es hora…

Susurró Mimi y alzando su vista hacia Matt quien tenía una mirada triste, ella sabía que ese momento era difícil para ambos pero tenían que ser fuertes.

-Lo sé.

Dijo Matt a la par que se ponía de pie, Mimi lo imitó, también se paró y lo miró fijamente.

Los dos permanecieron así por unos segundos, no encontraban las palabras para decirse adiós porque simplemente no querían tener que hacerlo. Los segundos se volvieron minutos hasta que la voz del altavoz se volvió a oír anunciando la segunda llamada para abordar el vuelo.

-¡Matt iremos subiendo!

Gritó Hideki en compañía de los demás chicos de la banda que iban entrando a la puerta por la cual se abordaba el avión. Matt los miró, y supo que el tiempo se le estaba yendo de las manos, miró a Mimi y ella se mordía los labios para no llorar, ¡Dios! Tenía tantas cosas que decirle y ninguna salía de sus labios.

-Te voy a extrañar.

Le dijo Mimi y se lanzó para abrazarlo fuertemente a la par que rompía en llanto.

-Mimi…

-Perdón, me había prometido a mí misma no llorar pero no pude evitarlo.

Matt se enterneció por las palabras de la chica y la alejó de él para poder tomar con amabas manos el rostro de ella. Limpió con sus manos las lágrimas de la chica y le sonrió, sus ojos estaban cristalinos al igual que los de Mimi pero los de él no derramaban lágrimas.

-Te amo, y pensaré en ti en cada momento.

Matt se acercó a ella lentamente y la besó dispuesto a transmitirle con aquel beso todo lo que sus labios no se atrevieron a decir.

Los cuatro observaban a los chicos atentos y no había uno que no tuviera sus ojos cristalinos, conmovidos por el momento.

-Prometí no llorar.

Dijo Tai a la par que sorbía su nariz y hacia un esfuerzo sobre humano por no romper en llanto en ese momento pero la situación que estaban viviendo sus amigos en ese momento era tan triste que parecía difícil no hacerlo.

-¡Dios no puedo más no es justo!

No se contuvo más y Tai rompió en llanto.

-Tai no seas exagerado.

Le dijo Sora con voz quebrada a la par que le pasaba un pañuelo a su novio, ella al igual que Tai estaba al bordo de llanto y hacía hasta lo imposible por no derramar ni una lágrima pero no estaba teniendo mucho éxito.

-Gracias.

Dijo Tai y tomó el pañuelo que le daba su novia, sonó su nariz y volteó a ver sus amigos, tanto Sora como T.K y Kari tenían los ojos cristalinos y derramaban una que otra lágrima por lo menos no era el único llorón. Volteó a ver a la pareja y vio como se separaban para después dirigirse hacia ellos.

-Es hora de que me vaya chicos.

Les dijo Matt con una sonrisa triste y sin soltar la mano de Mimi. Tai lo miró y sintió como las ganas de romper en llanto nuevamente lo invadían hasta que no pudo más y se lanzó sobre su amigo y comenzó a llorar mares.

-¡Te voy a extrañar Matt las cosas no serán iguales sin ti!

Lloró el moreno y Matt no hizo más que sonreír.

-Yo también te voy a extrañar amigo.

Tai se apartó de Matt y pasó el dorso de su mano sobre sus ojos para borrar el rastro de sus lágrimas y ahora sí dejar los sentimentalismos de lado y actuar con seriedad.

-Que te vaya bien.

Le dijo golpeando levemente con su puño el hombro de Matt quien sonrió.

-Cuídate mucho Matt.

Habló esta vez Sora y la pelirroja abrazó a su amigo en forma de despedida. Matt correspondió al abrazo de su amiga y sonrió.

-Gracias Sora, por favor cuida de Mimi mientras yo no estoy.

-Claro que lo haré.

Le dijo la chica y se apartó de su amigo, se limpió las lágrimas de sus ojos y sonrió.

-Mamá no pudo venir, pero te mandó esto.

Le dijo el pequeño rubio a la par que le extendía una caja de galletas.

-Dijo que eran tus favoritas cuando eras niño.

Matt tomó la caja y sonrió para después abrazar a su hermano.

-Por favor regresa con bien.

Le dijo el pequeño T.K quien le sonrió a su hermano.

-No te preocupes, estaré de regreso cuando menos te lo esperes.

-Eso espero.

Dijo a la par se apartaba de su hermano.

-Cuida de mamá y visita a papá de vez en cuando.

Le pidió el mayor a su pequeño hermano quien asintió con una sonrisa en su rostro.

-Mucha suerte Matt.

Se despidió también Kari y le dio un pequeño abrazo al chico que le sonrió y le encargó cuidar a T.K. Kari asintió y se apartó del rubio. Matt miró a sus amigos y sonrió tristemente, los iba a extrañara a todos.

La tercera llamada para el vuelo de Matt sonó y el rubio supo que era el momento de partir, miró por ultima vez a sus amigos y después volteó a ver a la persona que más le dolía dejar, se acercó a ella y le sonrió con tristeza.

-Te voy a extrañar mucho.

Le susurró y ella sonrió para después darse su último beso por todo un año.

-Por favor no te enamores de nadie más en mi ausencia.

Le pidió el chico y ella sonrió.

-Te estaré esperando.

- Y yo a ti.

-Matt será mejor que subas.

Le dijo Sora al ver que estaban por terminar de subir los pasajeros. Matt y Mimi voltearon a ver la diminuta fila de personas que quedaba y después de se voltearon a ver mutuamente.

-Si el destino quiere nos volveremos a encontrar.

Le dijo ella al ver que el chico se resistía a irse. Matt la miró y sonrió.

-Aunque el destino no quiera yo te encontraré.

Le dijo con una sonrisa y ella sonrió.

-Adiós- Susurró Mimi.

-Hasta pronto.

La corrigió Matt le dio un último beso en los labios y se dirigió a abordar el avión, le entregó su boleto a la encargara y lo último que vio antes de dirigirse a su nuevo destino fue a su querida Mimi lanzándole un beso de despedida.

En cuanto Matt despareció de la vista de Mimi, la castaña se dirigió a los enormes ventanales para ver partir el avión en el que se encontraba el amor de su vida. Con lágrimas en los ojos vio como el avión despegó y ella sujetó con fuerza el reliquiario que colgaba de su pecho.

-Nos volveremos a encontrar.

Susurró Mimi con su vista fija en el avión que desaparecía de su vista y aunque el futuro era incierto ella estaba segura de que algún día ella y Matt se volverían a encontrar.

Siguiente Capitulo: Epilogo

Publicación: Sábado 26 de mayo del 2012

Mimato196

Mayo 2007