Twilight pertenece a Stephenie Meyer.

Capítulo 6

Tarde del viernes después del día de gracias 2007

Era una sensación extraña para Edward que rayos de luz fuera lo que lo despertaran, generalmente era el dolor de su cuerpo tenso y alguna imagen horrible detrás de sus párpados. Su mano tocó su barba y luego sus ojos, trataba de comprender si era real haber dormido de la oscuridad del día hasta la mañana, o al menos pensaba que era mañana hasta que vio que el reloj decía 12:32 p.m., Edward recordaba que eran pasadas las 4 am cuando al fin concilió el sueño y como es que trató de no pensar en quimeras, pero extrañamente su sueño no le escapó sino que lo siguió hasta horas después, y lo mejor aún, no tuvo ninguna pesadilla. El nivel de energía que fluía por su cuerpo le recordaba mejores tiempos, tiempos donde había esperanza y las mañanas tenían propósito.

Con un mejor humor que ayer, Edward decidió tomar un baño caliente, al salir y verse en el espejo tomó la impulsiva decisión de recortar su barba un poco. Mientras cabellos rojizos caían en el lavabo sonó alguien tocando a su puerta. Perezosamente dejó su navaja y se puso una toalla en la cintura. No era sorpresa para Edward ver a Emmett detrás de la puerta con una tímida sonrisa.

-Es viernes, pensé que podíamos ir a tomar algo-Emmett era dos años más grande que Edward, pero su aspecto y candidez lo hacían verse menor que Edward. Su enorme complexión lo hacían verse como un niño sobrecrecido y con sobrepeso. Emmett tuvo sus días de gloria en la preparatoria cuando jugaba futbol americano, pero esos tiempos pasaron, ahora trabajaba para su tío Rod en la constructora, sin novia y probablemente era considerado el peor fracasado de Forks después de Edward. La diferencia era que Edward todavía tenía un aspecto físico más o menos deseable.

A pesar de que ambos habían pasado por mucho juntos y que se conocían por más de una década, Edward no consideraba a Emmett un amigo íntimo, la verdad Edward soportaba a Emmett como lo harías como cualquier compañero de trabajo. Para Edward era algo cómodo, Emmett no hacía preguntas, era callado y proporcionaba a Edward cierta distracción cuando se ameritaba, como en este caso, inclusive su poco intelecto eran para Edward un plus sobre cualquier otra persona, no es que Emmett fuera estúpido, sólo que...bueno si era un poco estúpido. Emmett por su parte consideraba a Edward como su mejor amigo, y lo admiraba. Pero no tenía idea sobre Edward y su fallida vida universitaria en Harvard. Pocas personas en el pueblo lo sabían.

Edward murmuró algo sobre cambiarse y Emmett pudo notar siendo la criatura introspectiva que es, que había algo diferente en Edward, pero no sabía exactamente que era.

-¿Nunca has deseado matar a alguien?- preguntó Emmett con una cerveza en mano.

Edward con su permanente cigarro y también una cerveza estaba viendo a la chica frente a la rockola que traía los shorts más cortos que él haya visto.

-Si-Contestó Edward sin dejar de ver a la chica.

-¿si?, ¿a quién?- Emmett hacía ese tipo de cosas, preguntaba cosas aleatorias y muchos dirían filosóficas, Edward las tomaba como las preguntas de un niño que no sabe lo que una palabra significa.

-A mi padre-Emmett asintió, como diciéndose a si mismo que era entendible.

-¿Siempre que lo vez quieres matarlo?-Siguió preguntando Emmett.

Edward terminó su cerveza de un trago largo y pidió otra. Cuando el tiempo políticamente correcto para contestar una pregunta había pasado volteó a ver a Emmett.

-Sólo cuando lo veo y me doy cuenta lo mucho que me parezco a él-Emmett trató de entender la respuesta, y Edward lo sabía, eso distraería a Emmett un par de minutos para tener su mente pensando en otras cosas como la chica de la rockola que ahora estaba con un hombre en traje de motociclista.

-A veces yo quiero golpear a alguien pero no matarlo, no, matarlo no, pero quiero que sufra- Edward asintió y siguió tomando su cerveza.

-No es como que quiera hacerlo todo el tiempo ¿sabes?, sólo, no sé es como algo que no puedo evitar...como cuando Rod te grita y amenaza con despedirte por llegar tarde todo el tiempo- Edward se rió, en cierta medida le conmovía que Emmett sintiera ese sentido fraternal de protegerlo a toda costa, aún contra su propio tío. Emmett había hecho lo mismo parte de la preparatoria cuando Edward era un chico escuálido que era atacado por estudiantes más grandes. Hoy aunque Edward ya es un hombre con capacidad de defenderse por si mismo, Emmett sigue tomándose su papel enserio, era como tener tu propio Rottweiler.

Después de dos cervezas más Edward sale del bar, Emmett está aún dentro en el baño. Mientras Edward espera a Emmett, piensa que un día de buen sueño es lo mejor que puede esperar hoy en la vida, no une el hecho de que cierta chica esta en el pueblo, no une el hecho de que sólo cuando su mente la recreó en detalle pudo dormir, no une el hecho de que esta confundido y que su sentido de pertenencia al mundo es una minúscula parte más grande que ayer. Sin embargo aprovechándose de su buen humor y cuerpo descansado decide hacer algo que no había hecho en mucho tiempo.

Cuando Emmett aparece a un lado de él, Edward tira su cigarro al piso y lo apaga con su bota.

-Vamos a los bolos-