IMPORTANTE: LEAN TODO, HASTA EL FINAL, LOS VEO ABAJO.

Twilight le pertenece a Stephenie Meyer

Capítulo 20

Mañana de Lunes, Día 1, 2007

Resulta que Carlisle no necesitaba ayuda médica, al menos eso dijo. Edward se va de la casa Cullen con una Bella temblorosa prometiéndole que va a cuidar a su padre.

Es casi de día cuando Edward sale y sube a su Chevy, en unas horas serán las 7am, donde Bella y su hermano partirán a Seattle por tren. Sus manos tocan el volante dejando sus nudillos blancos, quiere gritar y enojarse, pero está tan exhausto que sólo tiene fuerzas de prender su auto y largase a casa.

Un golpe fuerte en la puerta despierta a Edward, es pasada las 8 y no sabe si soñó todo lo que pasó, eventualmente con el ruido insistente de la puerta Edward se levanta malhumorado y en boxers. Su barba a crecido nuevamente y aunque no es tan prominente como hace unos días, sigue dándole un toque de descuido masculino.

Al abrir la puerta Edward quiere reírse y gritar al cielo "¿Es esto una broma?" porque Bella Swan esta frente a él, vistiendo exactamente la falda que esta en sus fantasías. Es un sueño hasta que Bella habla.

-¿No has visto a Jasper?- Edward es despertado nuevamente por la tormenta de imágenes que ha vivido las últimas horas, él y Bella en la cama, su cara llena de paz, el olor a sexo y vainilla, Jasper, su padre, la escopeta, Bella, Bella, Bella.

-No-Contesta un poco más despierto


Bella esta al punto de la desesperación desde que se presentó a las 7 a la estación y Jasper no se presentó, cuando fueron las 8 y el tren partió sabía que algo estaba mal, ansiosa marca a su teléfono móvil para ser recibida con el buzón de voz. "Este es Jasper Cullen, deje su mensaje después del tono". Lo único que podía hacer era tratar y tratar, hasta que sus dedos y paciencia estaban lo suficientemente cansados para permitirle razonar de otra manera...Carlisle pensó, seguro Carlisle sabe donde puede estar, o a la mejor se ha contactado con él. Carlisle confundido le dice que no ha sabido nada de Jasper desde que se marchó, luego extrañamente le dice "el único que podría ayudarte sobre el paradero de Jasper es Edward" para posteriormente darle su dirección.

Bella siendo la mujer práctica que es, sabe que no tiene más remedio que hacerle caso a Carlisle si quiere irse a Seattle con Jasper, aunque por un momento pasó por su mente dejarlo atrás e irse ella sola, sin embargo sabe que no puede seguir traicionándolo, primero con su hermano y después con su padre, aunque ambas de naturaleza diferente.

Cuando toca al principio es tímido pero luego se dice, "Bella, eres una mujer práctica y tienes que hacer lo que tienes que hacer", con seguridad hace el resto de los golpes a la puerta. Cuando piensa que a la mejor Edward no está o mejor aún está con Jasper la puerta se abre, con un recién despertado Edward, cabello en todas direcciones, barba crecida y en boxers.

Su sangre se hiela cuando escucha a Edward decir que no ha visto a su hermano, con resolución quita a Edward del camino y sin permiso entra a su departamento. Bella se toma un momento para ver el lugar, del otro hombre en su vida, aunque breve aún presente.

Es un desorden, libros, ropa y comida por doquier, el olor es justo eso, no puede creer que un hombre como Edward viva en una inmundicia como esa, no le queda. Luego escucha la puerta cerrarse y voltea a ver a Edward con brazos cruzados.

-¿Has perdido a Jasper?-Edward el cabrón a regresado y Bella quiere golpearlo.

-No es un perro para que se me pierda, y tu eres su hermano, ¿no crees que debes estar preocupado por donde puede estar?- Edward camina hacia ella, pero contradictoria mente no la mira, hasta que se pone frente a ella.

-Está encabronado Bella, si no se presentó después lo hará, te aconsejo que te vayas sola a Seattle, tarde o temprano te irá a buscar, conozco a mi hermano, seguro está en algún lugar remoto, llorando o golpeando algo, tal vez siempre ha sido un chico tranquilo contigo, pero es un Cullen, los Cullen arreglamos todo con violencia-Dice Edward caminado hacia su cuarto.

-Cierra la puerta cuando salgas- Dice Edward cerrando con un golpe la puerta de su cuarto.

Bella está enfurecida con Jasper y Edward. Con Jasper porque el muy cabrón la dejó plantada, pero no puede juzgarlo, ella probablemente estaría peor, pero a Edward... a Edward lo odia por todas las razones correctas, porque es un cabrón que siempre tiene la razón y porque ahora la trata como si no hubiera pasado nada entre ellos dos.

Enojada lo sigue y abre la puerta de su cuarto con un golpe, un sorprendido Edward voltea desde su cama y sus ojos son grandes mostrando algo que Bella no entiende, luego mira como esos dos orbes verdes voltean a la pared y luego a ella, a la pared y luego a ella. Bella no comprende, al principio piensa que Edward está enojado también, pero luego sigue su mirada, casi automáticamente y la ve. Su foto en la pared.

Por un momento el corazón de Bella es tibio y con esperanzas, lentamente camina hasta la pared y toma la foto, lo único que está en la pared. La toca con sus dedos y sonríe recordando el momento cuando él la tomo, siente que su corazón va a explotar, siente que no todo está perdido, pero oh querida, si que lo está.

Cuando con su pie pisa papeles, Bella mira al piso para ver decenas de fotos, unas boca arriba otras boca abajo, pero aún desde esta distancia alcanza a ver lo que hay en las fotos, es ella, piensa.

Con temor se agacha y por unos segundos piensa "oh Edward Cullen, ¿con que estás obsesionado conmigo?," no sabe si sentirse halagada o con temor, pero todo eso cambia cuando toma una foto y la mira bien. La mujer que esta en las fotos puede ser ella, si tuviera ojos azules y cara más fina. La mujer con cabello negro y corto justo como ella esta sonriendo y por como fue tomada la foto, es obvio que fue después de algún acto sexual, pues está desnuda cubriendo una parte de su seno.

La mano de Bella tiembla y cae de rodillas, un mar de fotos de la misma mujer la rodean, en unas ella sonríe, otras esta desnuda, otras esta contemplativa como si no supiera que le estaban tomando una foto, en otras trae un modesto guardarropa consistiendo en jeans y un suéter. No es ella, no es ella, no es ella, es todo lo que piensa Bella, en que esa mujer no es ella y en lo mucho que le rompe el corazón.

-Bella-Dice Edward a su espalda.

Ella no está llorando sólo esta...desconsolada.

-¿Quién es ella?-En realidad Bella quiere preguntar otras cosas, pero esta es la menos humillante.

-Alice-contesta Edward, apenas en un suspiro.

-Ella es...-

-Nadie-Dice Edward en tono firme, en su mente Alice ya no es nadie sino un extraño recuerdo.

-¡¿Nadie?¡, ¿nadie dices?-Bella grita y se levanta con un puño de las fotos de Alice en su mano.

-Bella, no es lo que tu crees-

-Oh, no lo es, no claro que no, porque tú no eres un psicótico, misógino cabrón,¿eso soy para ti, una copia de ella?-

-No-Edward mira al piso, porque al principio pensó eso, no puede negar que es una de las razones por las cuales Bella le llamó la atención, pero no es la razón por la cual la ama.

-No-Dice Bella mirando las fotos nuevamente.

-¿Es tu novia?-Bella no puede mirarlo a los ojos, está tan humillada pero no puede parar de preguntar, tiene que saber.

-Ex-novia-Edward no sabe si dijo mucho o poco. Cuando Bella lo mira sabe que ha cometido un error.

-Es eso ¿verdad?, te acostaste conmigo porque me parezco a ella, me perseguiste, me sedujiste por algún absurdo parecido entre las dos, ¿para qué?, ¿acaso ella rompió tu corazón?-

-Ella me fue infiel-Edward la mira a los ojos y continua

-Hace años, un poco antes de mi altercado con Carlisle, con un hombre con el cual ella trabajaba- pero no tiene nada que ver contigo, pensó decir, sin embargo se contuvo porque dentro de él, ni siquiera él podía mirarla a los ojos y decirle eso.

Bella se recarga en la pared y suelta las fotos mirando a un horizonte perdido.

-Soy tan...estúpida- Dice mientras una lágrima corre su mejilla, Edward se para ir hacia ella.

-No. Te. Atrevas-Dice Bella sin mirarlo, con una voz fuerte.

-Ustedes los Cullen si que saben como joderse a una mujer-Bella lo mira esta vez.

-Púdrete Edward Cullen, que se pudra tu padre por haberle hecho eso a tu madre y que se pudra Jasper por ...-Bella no sabía si Jasper era igual que ellos, así que omitió decir cualquier cosa.

-Bella, déjame explicarte-

-Todo, todo lo que me has dicho, ahora lo entiendo, lo puta que soy, oh dios soy una puta, justo como lo dijiste-Bella empieza a hablar con risas histéricas aún llorando, mientras jala su cabello. Edward no sabe que hacer.

-Tu amenaza en la tienda, tu protección hacia Jasper contra las mujeres, no es de extrañar que pensaras que soy una, soy una, soy una puta...-Decía una y otra vez Bella.

Edward siente como si lo estuvieran apuñalando en el pecho, porque él creó eso, él le hizo eso a esta mujer, la convirtió en este pedazo de humano que duda de si, que sufre, que engaña, que esta herido como un animal salvaje y se comporta como tal, justo como él, por primera vez sabe lo que es verse de lejos a si mismo, ni más ni menos que en ella.

-No, no lo eres-Dice Edward con voz queda.

-¿Y tú que sabes?, ¿tú quién eres para decidir eso?, no voy a culparte, porque yo tengo tanta culpa, pero esto-Dice Bella golpeando la pared con sus dos puños.

-Esto es ...no tengo palabras, no puedo decirte lo asquerosa y sucia que me siento de que haya engañado a tu hermano por esto-vuelve a golpear a la pared.

-Bella, ella no es nada-

-¡Cállate¡, sólo cállate Edward, no hay nada que digas que pueda arreglar esto, ¿sabes qué?, en parte me alegro, porque pensaba en ti constantemente, dios hasta me masturbé pensando en ti, pero me alegro, sólo fue calentura, es sólo eso, me alivia que al menos no sentí nada por ti y que no tenía esperanzas sobre ti. ¿Qué clase de hombre se acuesta con la novia de su hermano?, un cabrón eso es, y la puta, el cabrón y la puta-Dice Bella con veneno en su voz, Edward traga saliva y sabe que la ha perdido.

-Quédate con tú copia barata y mi foto, que te aproveche, pero ojala pienses que mientras estoy con tu hermano tu estas aquí solo y nunca me tuviste, ¿entiendes?, nunca me tuviste- Bella sale del cuarto.

-¡Bella!-Grita Edward que va tras ella, no se atreve a tocarla, ella se lo ha prohibido.

No la detiene, pero cada hueso de su cuerpo lo añora, cuando ella sale no cierra la puerta, así que Edward ve su figura correr una vez que esta en la calle, hasta que la pierde de vista.

En éste insoportable negocio de la espera, cuando la gente es cruel, y todo lo que hay son juegos, a veces la esperanza se siente cómo un hogar para el desamparado y una broma para el bromista. Edward se sentía como el bromista, un mal bromista.

Sin saber cuantas cervezas encima tenía tomó valor y le contó todo a Emmett, desde que la vio, hasta cuando se la cogió, incluso sobre las polaroids, lo único que dejó fuera por no poderlo ni tan siquiera pensar fue que la amaba. No que Emmett necesitara esa aclaración.

En eso Emmet siendo el hombre sabio en emociones que es, le preguntó si valió la pena lo que hizo.

Edward no contestó, sin embargo aún con alcohol en la sangre y pasión por ella dijo:

-El amor es para principiantes, el odio es para conocedores, la resignación es para sabios-

Emmett extrañado sabe que no ha contestado pero decide seguirle la corriente

-¿Resignacion de qué?-

-Resignación de las dos, de amar y odiar al mismo tiempo cómo algo inevitable cuando sientes uno de los dos. Es aceptar que uno viene con el otro- Emmett creía entender ese concepto pero a nivel simbólico, no literal.

-La verdadera pregunta es, ¿cuál es el que debe de prevalecer?-Edward dijo mirando el cielo azul.

-¿Cuál es?-

-Ninguno, o al menos no hay una division, llega un momento en que no lo podrás diferenciar, un momento donde la definición para ambos sea la misma que con decir uno digas el otro. No son extremos, son espejos del otro que tomamos y separamos para categorizar nuestra vida. La verdad es que llega un momento en que ni siquiera vale la pena pensar en ellos-

-Tú lo haces ahora, piensas en ellos todo el tiempo-

-Es irrelevante, algún día lo sobrepasaré-Edward cierra los ojos y recuerda su cara y sus ojos cafés.

-¿Lo harás?-Pregunta Emmett sacando a Edward de su ilusión interna.

-Tengo que, y si te refieres a Bella...creo que amarla y odiarla es mil veces peor que olvidarla- Emmett ríe, no porque lo que dijo Edward es gracioso, sino porque nunca había visto a un hombre mentirse a si mismo de una manera tan estúpida y poco imaginativa.

-¿Eso crees?-

- Trato de convencerme de ello, no seré melodramático al respecto, es sólo una mujer, es sólo una...mujer-

-Edward, para decir cosas tan profundas, eres más melodramático de lo que te das crédito y eres bastante estúpido para pensar que ella sólo es sólo una mujer. Lo es para mí, dudo que estarías aquí si sólo fuera una mujer para ti- Emmett le toma a su cerveza , mientras Edward sabe que su mejor amigo tiene razón.

-Lo es, siempre habrá mujeres como ellas, manipuladoras, llenas de gracia y divinidad maldita, que cuando las tocas te hundes más en el infierno. Pero imposibles de resistir. Los hombres somos débiles, sólo exageramos el deseo con amor y la pérdida con demencia. Es sólo una mujer...-

Sus palabras se quedaron al aire, Emmett no volvió a mencionar palabra pero, ahí estaban las últimas que él mencionó. Sólo una mujer, sólo una mujer.

Cuando Edward llega a su casa un poco menos ebrio lo primero que ve es su pared limpia de recordatorios, esta vez no hay distractores que lo alejen de su misión, no polaroids, no porches, no ojos cafés o cigarillos nocturnos. Camina hacia su Royal que está donde ha estado todo éste tiempo desde que vive aquí, en su escritorio. Con motivación de no sabe donde, limpia su escritorio, dejándo sólo su máquina de escribir y un grupo de hojas blancas. Se sienta y empieza a escribir...

"Había un zumbido en el fondo del café que no era rítmico ni molesto, pero era lo suficientemente fuerte para ser percibido por los clientes regulares y los no tan regulares. Uno de ellos, no regular si se quiere ser preciso, consumía en forma ansiosa un cigarrillo mientras miraba su taza de café, fría..."

FIN


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Carmen,

Eso es todo lo que llevo y no creo poder escribir más, estos años han hecho que mi memoría no sea tan buena como antes y si soy sincero recordar todo eso que pasó hace años y a ella...es difícil. No sé si esta autobiografía sea buena idea, ¿a quién le interesa leer la historia de un escritor como yo?, escribir dramas ficticios es una cosa pero esto es mucho más personal, esto es algo que no sé si deseé ser publicado. Sé que piensas que es buena idea pero continuar la historia es algo que hará que reviva viejos fantásmas. ¿Vale la pena?, si me dices que vale la pena confío en ti Carmen, llevas siendo mi editora por años y nunca me has fallado, dime que algo bueno puede salir de esto y lo haré. Mi corazón es un músculo que no olvida, en él si puedo confiar para que diga todo lo que yo no, no sin antes pagar un precio, tú sabes el precio, todos saben el precio que se tiene que pagar.

Saludos

E. A. Cullen


¿Todavía están ahí?, ¿no han escapado enojadas por el "final"?, si están leyendo todavía me alegro. Aclaremos unas cosas:

1)NO, ESTE NO ES EL FINAL, ¿mejor?, ya pueden respirar con tranquilidad. Esta historia se separará en tres partes, esta es el final de la primera parte, la segunda es un poco más corta y la tercera es un poco más larga. Cuando lean los siguientes capítulos entenderán.

2)SI, EDWARD ES EL QUE HA ESTADO ESCRIBIENDO LA HISTORIA, BUENO SOY YO PERO USTEDES ENTIENDEN.

3)Si se dan cuenta la fecha dice Lunes día 1, es el lunes 4 días después del día de gracias, pero dice día uno por otros motivos que no se revelarán hasta después.

4)Carmen es la editoria de Edward, no hay mucho que decir ahí, todo se sabrá a su tiempo.

Y por último les pregunto lo mismo que Edward le preguntó a Carmen, ¿vale la pena?, ¿ustedes creen que vale la pena escribir esta historia?, ¿qué hubieran hecho en lugar de Bella, o Edward?, ¿cómo creen que las cosas vayan a solucionarse o empeorarse?. Espero sus comentarios, por que una cosa más interesante que escribir es leer sobre lo que la gente opina.

Saludos,

Eve