La saga pertenece en su totalidad a StehpM. La historia y algunos otros personajes me corresponden como autora de la misma.

-Gi-


Holaaaaaaaaaaa niñass como están? yo aqui estrenando letra cursiva jejej! pasa que las fuentes de este tipo me dan mareo al leerlas y pss ya saben! solo para variar.! Como siempre espero que estén muyyy bien! Como se que la mayoria de mis lectoras adoradas estudian, al igual que yop, quiero darle la bienvenida a las vacaciones (no lo habia hecho) con un regalo enorme, que sé que para ustedes es valioso y no es mas que ESTE CAPITULO que escribí con muchoo cariño y esfuerzo para tooodas ustedes.!

Desde yaa les digo que deben TENER MENTE ABIERTA ya que escribi algunas cosillas que antes les había prometido... Jake, Nessie... ya saben! Buenoo O0o0bvioo que no lo saben, tienen que leerlo, pero sé que pueden imaginar mas o menos por donde va.!

Espero que les guste tanto como a mi y que VIVAAA EL AMORR!

Cuidense y lean muchote!

Besitos!

Este capitulo va dedicado a una amiguita especial de ESPAÑA. Para ti, RAQUEL. Que sea fuente de inspiracion para que tus metas, sobretodo la de escribir, se cumplan y se vean materializadas pronto! te quiero un mundo! Ahh! y cuenta conmigo! ;)

Con Cariño, Gi.

Pd: Mientras escrbía Eriii confié mas que nunca en mis musas, que sé que estan en esencia, mas no en presencia, dentro de mi!

Gracias nuevamente a todass las que comentaron, son un sooool! les agradezco de antemano su tiempo!

GRACIAS!

Difrutenlo...


Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal...

EL DESEO DE AMOR PUDO MAS QUE EL DESEO DE SANGRE

La sensación de pesadez desapareció de mi cuerpo, ahora me sentía más liviana y tan ligera como una pluma o al menos así era como quería sentirme. Todo se detuvo a mí alrededor solo para dejarme llevar por la única distracción que existía para mí en ese instante, Jake. Las esperanzas habían vuelto a mi alma, destinada a sufrir, no dejaba de pensar en un nuevo comienzo. Mi abuelo Carlisle tuvo razón al decirme que en lo que encontrara una cosa a la que aferrarme a este mundo, entonces así le encontraría el sentido a mi vida. Tanto Jake como yo habíamos desechado cualquier oportunidad de vivir sin el otro, ninguno lo dijo, pero sabía que ahora tenía que luchar por él y por nuestro amor, por lo que queríamos, estar juntos toda la vida. Si mi lobo no me hubiese dicho lo de la impronta, tal vez, me habría rendido fácilmente porque no iba a soportar estar sin él.

-No te quedes callada por favor – sus ojos me suplicaron.

-¿Cómo es que nunca lo supe? – Hablábamos en voz baja, como si estuviéramos compartiendo un secreto - Quiero decir…me enteré de muchas cosas, pero esto…

Hubo una corta pausa mientras Jake se preparaba para hablar. No me sentía ni molesta, ni herida por lo que Jake acababa de decirme. No sabía que sentir, podría golpearlo pero también lo besaría. Que confusión.

-Yo quise que así fuera – admitió – Les prohibí a todos los que lo sabían que te mencionaran algo de esto.

-¿Por qué?

-Porque lo necesitabas.

Bajé la mirada con timidez.

-Gracias – dije.

Medio sonrió.

-Pero no debiste hacerlo – continué – No tenías por qué pasar por esto.

Frunció el ceño.

-¿Esto? – repitió.

-Mi inmadurez, la indecisión y la espera por una respuesta de mis sentimientos. Tardé un buen tiempo en descubrir que estaba enamorada de ti.

-Me gustó enamorarte. Aun me gusta.

Sonreí.

-¿Así que eso era lo que querías? – Dije retorciendo un mechón de cabello en mis dedos - ¿Enamorarme?

Negó con la cabeza.

-Solo quería probar. Lo primero era saber si yo te gustaba.

-Vaya que me gustabas – dije recordando esos días de eterna confusión.

El asintió amistosamente.

-Lo que siguió no fue fácil, pero te enamoraste de mí… ¿verdad? – preguntó con una nota de nervio en su voz.

-Claro que "estoy" enamorada de ti – dije rápidamente haciendo énfasis en la palabra.

Continuó.

-Quería que tuvieras opción.

-Nunca la tuve – maticé.

-Claro que sí. Por eso silencié esto, lo nuestro.

Nos quedamos en silencio.

-¿Qué pasa si yo nunca hubiese sentido lo que sentí por ti? – pregunté.

-Te hubiera dejado ir.

-¿Lo habrías hecho? – pregunté con un tono de enfado fingido frunciendo los labios.

Jake alzó su mano directo a mi mejilla pero se detuvo en el aire. Casi sentí el roce de sus dedos.

-Claro que si – admitió.

-Entonces no me amas lo suficiente – dije para probar su reacción.

Jake desvió la mirada como si no pudiera soportar lo que acababa de decirle.

-Pero tranquilo, yo si te amo – dije enseguida encogiéndome de hombros.

-Pero me haces pensar lo contario – musitó devolviéndome la mirada.

Vacilé.

-Bueno… pues debes saber que eso no es lo que quiero.

A Jake se le iluminaron los ojos de la emoción. Yo también me sentía así.

-Si bueno yo tampoco planeé enamorarme de tu mamá por tu culpa – dijo cambiando el tema.

-No me culpes, ni siquiera sabía que iba a nacer. Es que nadie puede saber que va a nacer – dije como si eso fuera demasiado obvio.

-Es cierto, pero me gusta que seas tú la culpable de que haya besado a Bella.

-No vuelvas a decir eso – dije señalándolo con el dedo – En tu vida.

Ahora que sabía que la impronta había hecho que Jake se enamorara de mi madre por la simple razón de que yo iba a venir al mundo y porque de alguna manera, si eso no sucedía, la desilusión y el rechazo de Bella pudieron haber alejado demasiado a Jake de mi, quizá sin haber podido mirarme alguna vez. Al fin y al cabo el día que nací Jake me imprimó y como sospeché antes, yo no era precisamente bienvenida por los licántropos, pero algo terrible hubiera pasado si Jake no hubiese tenido ese sentimiento tan fuerte por Bella…o por mí en realidad, que lo llevara a doblegarse ante su naturaleza y las leyes de su propia especie, para en cambio, acabar de una vez por todas con la amenaza que representaba mi nacimiento para el pueblo y también por el incumplimiento inadmisible del tratado que en su tiempo, los lobos y los vampiros habían sellado, aunque el mismo no haya tenido validez. Lo cierto era que cualquier pensamiento de rabia o rencor, no odio, hacia mi madre ya no existía.

La magia, como había dicho Tanya, pero no solo la magia de la tribu, la magia de ese fuerte sentimiento como lo es el amor, la sensación de tener cerca a tu alma gemela, a la razón de tu vida, es el verdadero motivo de todo lo que nos estaba pasando ahora y por el mismo amor a la familia, a sus hermanos y pueblo, Jake se sacrificaría. No quería hacerlo elegir, por supuesto que su familia era importante y valiosa pero ¿qué pasaba conmigo? Lo amaba tanto como él a su padre, aunque el nuestro era un amor diferente, con sentimientos ligados al cuerpo y al espíritu, al alma y la mente, un vinculo irrompible que juntos marcamos desde antes de mi nacimiento, ¿acaso eso no importaba? yo lo amaba con toda mi alma, pero no tenía que pelear por la vida de mi familia y más grande aún, la protección de una tribu completa. Sentí la necesidad de estar en su posición, los Quileute también eran mi familia y pelearía a su lado por ellos, así Jake se opusiera.

Con una risita de las suyas me sacó del hilo de mis pensamientos.

-Estás celosa – inquirió.

-No estoy celosa – rectifiqué – Es que…es asqueroso ¿sabes? ¡Ahhg! Saber que tu madre besó a tu…

Dudé. No sabía si seguíamos siendo novios después de todo lo que había pasado.

-¿Novio? – Preguntó – No he terminado contigo ¿Tu si?

Alzó una ceja.

Sentí un cosquilleo en mi estomago.

-No, No hemos terminado.

Hubo una pausa.

-¿Quieres hacerlo ahora?

-¿Terminar contigo? – Puse un gesto pensativo - ¿Da lo mismo hacerlo que decirlo?

-No en absoluto.

-De acuerdo, entonces terminamos.

Jake se carcajeó.

-¿Por qué quieres terminar conmigo? – dijo con una risita nerviosa.

-Así no me sentiré tan culpable por lo que te hice.

-Hiciste lo que debías. ¿Cuándo te dignarás a entenderlo?

-Nunca – maticé entornando los ojos.

Jake asintió con la mirada gacha.

-Nunca me voy a perdonar haberte hecho daño. ¿Cuándo lo entenderás tú? – exigí.

-Cuando tú te perdones a ti misma, ese día lo voy a entender.

-No es justo.

-Nada es justo Nessie.

Miramos a los lados como dos niños malcriados.

-No has considerado que quizá… ¿yo no sea la mejor para ti? – dije al fin.

-¿Da lo mismo decirlo que pensarlo? – preguntó.

-Si lo dices es porque lo piensas.

-No Ness, nunca lo consideré. ¿Recuerdas lo que te dije de la impronta? – Asentí – No hay nada que se pueda cambiar o hacer aquí – añadió señalándose el pecho justamente donde tenía el corazón.

-¿Ni siquiera sabiendo que tu novia es una chupasangre?

-Ni aún así – dijo con desaprobación.

Sus ojos conectaron con los míos, supe que me estaba diciendo la verdad.

-¿Ni porque casi te haya matado?

Él me miró con cansancio.

-¿Ni porque mi padre quiera matarte? – insistí.

No respondió.

-¿Jake? Necesito saberlo.

-Tu padre es demasiado bueno para matarme. El día que te fuiste de la casa, creí que lo diría todo acerca de tu madre y de mi…pero – frunció el ceño – Él estaba hablando de la impronta, nunca insinuó nada acerca de lo demás. Edward sabe que eso le haría daño a Bella, por eso ella no lo culpó.

-Ese es mi padre – dije recordando su rostro con orgullo.

Reí.

-Edward no es el que me preocupa Nessie…

-¿Sabes que no podré darte hijos verdad? – lo interrumpí con la voz apagada como si no hubiera escuchado lo que acababa de decir.

Extrañamente, eso me causó mucho dolor y un vacio enorme en mi estomago y pecho. Nunca lo había pensado realmente, tener hijos, hijos de verdad, con Jake, antes solo me había dedicado a frústrame pensado en el día que él hiciera una familia, se casara y tuviera hijitos, ahora me sentía culpable por no poder darle eso. Todo cambiaría si fuera capaz de manejar a mi antojo el desarrollo de mi cuerpo, si así fuera, feliz dejaría que Jake…

Eso sonaría un poco extraño para mí y aunque me quedé esperando la única prueba que me indicara que podría concebir, no llegó. ¿Acaso tenía esperanzas? Lo deseaba con todo mi corazón.

-Pues, eso es lo que no sabes – dijo con una expresión de desconsuelo.

-Mi menstruación no llega aún… y yo que pensé que se trataba de esto – dije recordando los recientes dolores y desmayos.

No me incomodaba hablar de esto con Jake, me sentí feliz de poder decirle estas cosas sin tener vergüenza. Pensaba muy abiertamente sobre el tema.

-¿Nessie, quieres que hablemos de tu fertilidad? – preguntó incómodo.

-Soy estéril Jake – rectifiqué con amargura.

-Puedo darte un mejor diagnóstico que ese – insistió.

Puse los ojos en blanco.

-Ilumíname.

-¿Pero por qué te interesa tanto? - preguntó con curiosidad.

-Porque soy mujer y se lo difícil que es para una no poder concebir. Mira a mis tías, mi abuela – dije con pesar.

-Ellas te tienen a ti, te criaron, te dieron de comer, te vistieron, te cuidaron…eso es más que solo concebir.

-Si, tienes razón, pero…

-Eso no te va a pasar a ti – me interrumpió.

-¿Por qué siempre tratas de hacerme sentir bien?

-Porque me mata que te sientas afligida.

Esperé.

-Muy bien, dime algo convincente. ¿Crees que voy a adoptar? ¿O que seré bendecida por el espíritu? – inquirí con ironía.

-No está mal adoptar – dijo Jake como si se le hubiese ocurrido una gran idea.

-No está mal, solo que ese bebé le va a tener miedo a su madre rara y temerá de su padre en las noches con luna llena.

Nos carcajeamos. Después de un silencio Jake carraspeó.

-¿Por qué estamos hablando de bebés ahora Nessie?

-No lo sé…supongo que… - fruncí el ceño – No lo sé. ¿Te lo imaginas? – pregunté sonriendo.

Rio.

-Me habría gustado tener una hembra, una pequeña Renesmee.

-¿Hablas en serio Jake? ¿Una hija? – entorné los ojos sorprendida – ¿De los dos?

Él bajó la mirada hasta sus manos.

-No sé si algún día esté lista - Le seguí la corriente para no herirlo.

Jake se encogió de hombros.

-No estarías sola.

Suspiró.

-También estarán Alice, Rose, Esme, Bella – comencé a reír – No querrán separarse del bebé.

Reí con ganas pero me invadió una tristeza desconocida por lo que mi risa se convirtió en un gemido que detuve al instante.

-Nessie…

-Hablas como si… no fueras a estar…me deprime ¿sabes? – retiré el cabello de mis ojos.

-A mi me deprime más no poder abrazarte.

Gemí al escuchar lo que dijo. Necesitaba de su abrazo ahora mismo, lo necesitaba tanto como las ganas de vivir, como el deseo que esta pesadilla terminara.

-Pero tengo un consuelo mejor, mejor que un abrazo, que unas palmaditas en la espalda – alcé la mirada – Mejor que un beso – añadió mirando mis labios.

Me estremecí.

-Adelante – dije enjugando una lágrima en mi ojo dispuesta a escuchar lo que fuera.

-Te puedo asegurar que podrás tener hijos.

-Jake, no sigas.

-De acuerdo, diré algo más exacto que un "podrás" – Esperé con los ojos llenos de lágrimas – Tú puedes tener hijos.

Reí con amargura sin un dejo de ironía.

-Nessie, viene incluido en el paquete "un lobo me imprimó" – dijo intentado convencerme.

Fruncí el ceño confundido pero me produjo curiosidad.

-No me pongas a pensar ahora. ¿Dime qué quieres decir con eso?

-Es la ley de la impronta. Lobo más alma gemela igual a hijos. Tú puedes concebir porque yo te imprimé.

No podía creer lo que estaba diciendo.

-¿Quieres más? – Sonrió orgulloso – Los lobos debemos asegurar la nueva generación, para eso existe la impronta.

No podía hablar de lo sorprendida que estaba y la emoción que empecé a sentir en mi pecho no era comparado con nada.

-Te convencerás. La impronta no es algo que pasa porque si, digamos que es una función, un mecanismo que se encarga de encontrar a la persona adecuada para el lobo, además de hermosa, buena y honesta…una mujer fértil que pueda asegurar un hijo, un legítimo varón, ese bebé se hará hombre y volverá a suceder lo mismo, la impronta y luego…el nuevo integrante del club de los pulgosos.

Mientras hablaba, me había mantenido con la boca abierta. Jake siguió alimentando más su orgullo y mi felicidad.

-Los nietos serán la nueva camada. Los de Quil y Claire, los de Embry y Carrie, Jared y Kim, Paul y Rachell, Sam y Emily, Collin, Brady…Ah sí, Alan, Jaden y Will…Seth…quizás Leah, y los nuestros – añadió bajando la mirada.

-¿Claire y Carrie? – repetí con una nota de horror obviando a los demás.

Asintió.

-¿Ellas lo saben?

-No lo sé, es algo muy privado. Aunque he llegado a pensar que le habrán insinuado algo a las niñas. Ellas son muy listas.

-¡Caray! – dije sin poderlo creer – ¿Nuestros hijos?

-No es una responsabilidad que debas asumir, no es tu obligación. Tú…puedes renunciar a esto – sonó casi como si me lo estuviera suplicando.

-Es fascinante.

-¿Qué?

-Es en serio, es simplemente alucinante lo que acabas de decir – dije con la mirada perdida.

Jake frunció el ceño.

-Empiezas a hablar como Edward cuando se enteró de esto – dijo señalándonos con su dedo índice.

-¿Esto? – musité con curiosidad.

-La impronta. Fue la primera vez que se mostró tan interesado en mi especie. Algo incómodo para variar.

Parpadeé.

-Esas niñas no pueden saberlo ahora, deben ser más maduras para entenderlo ¿no crees? – dije con seriedad refriéndome a la imprimación.

-S-si – dijo mirándome con extrañeza.

-Claro.

-Así que… ¿lo entiendes?

Asentí.

-No lo veo como una responsabilidad…más bien como una bendición y lo asumiré con todo el placer del mundo. Soy feliz a tu lado y te amo, eso tampoco puede cambiar – las palabras salieron desde mi pecho disparadas por mi boca. Sentí un alivio tremendo al decirlo.

Jacob no sonrió ni se mostró agradecido, solo me sostuvo la mirada con un atisbo de desconsuelo y tristeza. Sentí miedo por su expresión.

-Jake…

Él se apartó de mí en silencio y con lentitud, con los ojos clavados en algún lugar del suelo de madera. Se reclinó del cabecero de la cama enarcando las rodillas, aún con la expresión en blanco.

-Solo debes tenerme paciencia…

No me miró.

-Lo intentaremos ¿si? – Exigí su atención con mis ojos pero no se dignó a mirarme – Esto no durará toda la vida, Lo prometo. Solo quiero estar segura que puedo volver a estar cerca de ti sin problemas – añadí intentando ser más convincente.

Giró el rostro a un lado. Comencé a preocuparme de verdad.

-¿Que sucede? – dije nerviosa.

-Estaba tan contento de escucharte decir esto que olvidé por completo que yo no puedo prometerte nada más después que salgamos de aquí y te lleve a Forks con tus padres. Cuando estés a salvo y en casa, yo seguiré mi camino.

-Jake…

La sombra de A Ka'Wi volvía a derrumbar cualquier promesa del futuro que pudiéramos crear o visualizar juntos. No era justo.

-No va a ser así – dije con severidad – ¡No puede ser así!

Por primera vez, desde que había decidido no tocarlo, llevé mi mano a su mejilla y lo obligué a mirarme. Su piel me quemó, porque él estaba hirviendo.

-Lo siento Nessie, no puedo hacer nada. Creo que merecías saberlo, después de todo me exigiste la verdad y ahora que lo sabes…

-¡No puedes abandonarte así!

-Es inminente Nessie.

-¡Es suicidio! – Exploté – ¡¿De qué vale luchar si de todas formas morirás?

Mis palabras no pudieron ser más ciertas, hirieron a Jake, lo pude ver en su rostro y también a mí. No servía de nada que se sacrificara para que de igual manera A Ka'Wi terminara con su vida. Lo que más me enfadaba era que Jake lo sabía y le daba la bienvenida tranquilamente.

-Tú y tu familia son el clan más numeroso que haya conocido, Edward y Bella sabrán que hacer para protegerte. No es la primera vez que lo hacen. La manada protegerá la tribu, solo que ya yo no estaré al mando.

-No digas más…

Sentí nauseas.

-Billy y mis hermanas pueden mudarse a casa de Becky en Hawái. Temo por ellos y por la niña – dijo con la mirada perdida.

-Mi familia hará algo – dije al instante – ¡Siempre hay algo Jake!

Me ignoró.

-También temo por Leah, pobre Leah.

-Enviaremos a Leah lejos. Tengo el dinero suficiente para mantenerla en algún lugar para que viva bien.

-Ella tampoco puede hacer nada – determinó.

Ya no sabía que más hacer o decir. Parecía que mientras yo intentaba solucionar las cosas Jake las ponía peor.

-Ella se entregará a A Ka'Wi. Esto no es más que cuestión de lealtad y un fuerte sentimiento por la responsabilidad con la tribu – se carcajeó pero fue más un lamento que risa – Es tan terca, casi le supliqué en la Push que huyera…pero prometió estar ese día a mi lado, como una verdadera Beta, como la segunda al mando de la manada.

-¿Que va a pasar con ella? – dije con la voz contenida.

-Estará bien. A Ka'Wi no se atreverá a hacerle daño.

Me quedé en silencio, mirando a cualquier lugar. Me sentí tan pequeñita, tan insignificante comparada con Leah, que como toda una Beta iba a asumir su vida tal y como le esperaba, infeliz y desdichada siendo la mujer de un anciano.

-Él me quiere es a mí, más que algo territorial, es venganza. Él no supera todavía lo que sucedió hace años con su hermano. No quiere vivos a los próximos herederos de Taha Aki, ni a ningún Black. Por eso estoy tranquilo, no le hará daño a la manada.

-¿Eso es todo? ¿Me estás diciendo que dejarás que te mate así nada más?

-Morirán si no lo hago – respondió con debilidad.

-Entonces es preferible que mueran – dije con frialdad. – No los estas salvando, los estas condenando a vivir así.

Jake arrugó el gesto.

-Lo lamento – dije desesperada al notar su expresión – Lo siento Jake, es que no se qué hacer…lo siento.

No me di cuenta que estaba llorando hasta que una gruesa lágrima cayó desde mi ojo y se perdió en algún lugar de las sábanas.

-Solo quiero verte sonreír. Es como un baño de paz para mi…tu sonrisa es hermosa, me hace sentir…vivo.

-¡No te rindas Jake! por favor…

Llevé las manos a mi cabeza y enterré los dedos en mi cuero cabelludo con frustración. Jake tenía una fijación en cuanto a la decisión que había tomado y no podía hacer nada por sacarlo de allí, por más que le suplicara, por más que le diera alternativas que a pesar de ser pobres podrían funcionar. Eso me hacía querer morir antes que él, morir y no sufrir luego su ausencia, el silencio y la soledad.

-¡No me hagas esto! – le grité golpeando su pecho con mis manos.

Jake hizo un gesto de dolor, casi disfrazado, pero no se movió ni dijo nada.

-¡Maldito seas Jacob! – Dije golpeándolo una y otra vez - ¡¿Por qué me haces esto?

Estaba desesperada.

-¿¡Por qué me hiciste creer que la vida era hermosa a tu lado entonces! Cuando me pedías que te besara, ¿Ah? ¡Dime! – Lo golpeé de nuevo, pero eran golpes débiles y sin vida – Cuando insistías en tocarme, cuando hace unas horas hacías todo lo posible para que yo cambiara de opinión...me acabas de decir que querías una…hija conmigo ¿Por qué lo haces? ¿Por qué juegas conmigo? Por qué Jake…

Sollocé.

-Porque eres la única que puede hacerme olvidar todo en un instante…con una mirada, con tu voz, tus labios...

Un sonoro lamento salió desde su pecho.

-Siento ser tan egoísta pero no estoy jugando contigo Ness, cuando te digo que necesito besarte es cierto, no es para hacerte cambiar de parecer. Ahora mismo estoy muriendo por tus labios – su boca tembló – Pero una vez que lo dejas de hacer vuelve a mi mente la única cosa que me quita el aliento, tú Nessie, tu protección, tu seguridad y el maldito que acabó con mi ilusión y con mi vida.

-Podemos solucionar esto juntos Jacob.

-Yo puedo solucionar esto – dijo obviando el plural.

-Te necesito Jake – ahora era yo la que suplicaba.

Fue doloroso para mí ver lágrimas salirse de sus ojos hermosos. Era la primera vez que lo veía derrumbarse así ante mí, mostrar su debilidad y su expresión de miedo. Yo tampoco pude evitar soltar un gemido. Lentamente me fui acercando a él ignorando completamente el ardor en mi garganta que subía de intensidad cada segundo que pasaba. Jake tenía la mirada gacha desde donde pude ver lágrimas recorrer sus mejillas, cada una de ellas me dolían y me quemaban como si fueran gotas de lava. Lo rodeé con mis piernas quedando frente a él con un mínimo espacio entre mi frente y la suya, respirando despacio para no saturar mis pulmones de su aroma y su aliento que salía de su boca. Nos abrazamos con ansias, con desesperación y juntos lloramos.

-No quiero perderte – dije mientras lloraba – No me dejes sola Jake…por favor…

Me abrazó más fuerte.

-No estarás sola – dijo pegando su mejilla con la mía. Nuestras lágrimas se unieron.

-Larguémonos de aquí los dos juntos. Vamos a algún lugar – estaba desvariando, aunque no era mala idea – Vamos a isla Esme…o a Ginebra, a casa de Rose y Emm en África…a donde quieras, pero huyamos…

-Él me encontrará Nessie, no puedo arriesgar tu vida – una lágrima se desbordó de su ojo derecho – No va a funcionar. Además…estarás a salvo con tus padres.

-N-no me hagas esto Jake…

Me aferré a su cabello.

-Vas a ver que con el tiempo todo será diferente. Todo irá bien.

-¡No! – lloriqueé.

-Tú eres joven y hermosa, podrás estar con un hombre que quiera compartir contigo, vas a ver…

Sus palabras se vieron ahogadas por un lamento.

-Calla…por favor.

Acerqué mi rostro al de él y atrapé sus labios con mi boca. Fue como un despertar de sensaciones, de sentimientos y una nueva necesidad por él, por querer que se quedara conmigo y estaba aferrada a eso. Recordé de nuevo las palabras de mi abuelo y me sentí más segura aún de lo que quería. Lo quería a él, conmigo. Retorcí mis labios con violencia, con anhelo, sus besos me mantenían consciente porque sentía que me desvanecía en sus brazos… Sentí el sabor de su sangre en mi boca, el cual ignoré completamente, estaba tan concentrada en las sensaciones de mi cuerpo que ni siquiera me detuve a respirar el aire. Llevó sus manos a mis piernas, me alzó solo un poco para quedar a la altura de su cabeza y allí envolví mis brazos en su cuello aplastándome más a su cuerpo.

-Si te diera un motivo para retenerte aquí, para que desistieras de la idea de enfrentarte a él…

-Tú eres suficiente motivo – dijo interrumpiéndome – Eres mi único motivo.

Me tomó por la cintura recostándome en las almohadas que tenía a mi espalda.

-No me parece que sea así…

Su boca me impidió terminar la frase. Me besó de nuevo con dulzura, apoyando todo el peso de su cuerpo sobre el mío. Había dejado de llorar, pero en su rostro aun quedaba grabado el dolor y la desdicha. Jake era un hombre fuerte pero podía notar lo mal que estaba.

-Necesito que entiendas por qué lo voy a hacer – murmuró entre mis labios.

-Pero no lo puedo aceptar – Jake ocultó su rostro en mi pecho. Llevé mi mano a su cabeza y enterré mis dedos en ella con suavidad – No me pidas que te deje hacerlo, no sabes el daño que me hace…

-No hagas esto mas difícil ¿si? – alzó la mirada.

-¿Qué pasaría si sucediera algo que te hiciera cambiar de idea?

-La única manera sería que A Ka'Wi se fuera y nos dejara en paz – me dio un beso suave en el mentón – Pero eso no va a pasar. Está decidido.

-No hablo de eso – dije poniendo expresión de horror al escuchar ese nombre.

Jake se había mantenido al nivel de mi pecho, su lugar preferido, pero esta vez subió hasta la altura de mi cabeza y me plantó un beso en los labios.

-¿Entonces de qué? - preguntó con suavidad al separarse de mi boca.

-Yo no soy suficiente para mantenerte aquí…

-Nessie claro que lo eres.

-Escúchame por favor – le pedí.

Me sostuvo la mirada por un segundo y luego asintió.

Lo sopesé por un momento. Si le decía lo que tenía en mente no funcionaría, pero entonces se lo daría a entender. Puede que el hecho de tenerme ahora no fuera demasiado para que Jake cambiara de idea, ¿pero si le decía que no solo yo lo necesitaba? sino alguien más, alguien indefenso y totalmente dependiente de nosotros, un ser pequeñito que crecería dentro de mí, una pequeña Renesmee…de los dos. ¿Eso lo detendría? ¿Él sería capaz de fugarse conmigo y escondernos en algún lugar con nuestro bebé? Haría lo imposible por Jake y si eso implicaba embarazarme…entonces lo haría. Después de todo, si esto no nos estuviera pasando, de igual forma y si era cierto lo que dijo, yo habría tenido un hijo suyo algún día. Pero había algo mas, aún no estaba lista para concebir ¡Maldición! Sentí ganas de llorar por la frustración y lo desesperada que estaba. No se me ocurría nada más que hacer.

-¿Y bien? – dijo Jake.

Cerré los ojos para evitar que me descubriera. Él era perfectamente capaz de saber las cosas que tenía en mente, y yo era muy evidente. Mantuve mis pensamientos encerrados porque tenía mis manos en su espalda y no quería que me descubriera.

-Y si yo te… - comencé.

Abrí los ojos lentamente.

-Si, sigue besándome – dijo rozando sus labios en mi cuello.

Le di un beso corto en los labios cargado de mucha intensidad y sin darme cuenta, rocé mis dedos en su mejilla. ¡Oh no!

Jake contorsionó el gesto de dolor.

-Nessie no…

-Te lo suplico – dije dejando escapar una lágrima – No me prives de esto – Añadí.

-Ness…

-Es lo único que quiero.

De verdad estaba debatiéndose por dentro, podía verlo en su cara. Hacía falta algo mas, algo que lo hiciera sucumbir, no me gustaba manejar sus sentimientos de esa forma, pero estaba débil y vulnerable a mis deseos.

-Regálame esta noche ¿si?...Te prometo que te haré olvidar todo – acaricié su cuello con mis dedos.

La tenue luz de la lámpara, las cuatro paredes de la habitación oscura, el silencio de la noche, su respiración, sus labios, mi cuerpo y el suyo…todo era una invitación para compartir los más íntimos y anhelados secretos. Me devolvió la mirada con cierto brillo, era como si estuviera deseando tan intensamente lo mismo que yo.

-Solo esta noche – dije en un susurro.

-No quiero hacerte daño – dijo con una nota de nerviosismo en su voz.

-No me harás daño – rectifiqué – Me harás feliz.

-Quería hacer esto de otra forma, en otro lugar – negó con desaprobación – Algo que fuera especial para ti. No puedo Ness…

-Aquí y ahora es el momento Jake, ya no hay tiempo para planear una noche de ensueño…No importa donde, solo quiero que sea contigo, quiero que seas tú quien lo haga – dije con sinceridad – Es mi última petición, te lo pido con el corazón en la mano, deja que me entregue a ti…Serás el primero y el último en mi vida Jake, no querré a nadie más…seré tuya por siempre.

Lágrimas de súplica recorrieron mis mejillas silenciosamente mientras Jake me observaba con angustia. Me dolía admitir que un día no muy lejano ya no estaría conmigo, por eso necesitaba entregarle mi alma, mi espíritu, mi cuerpo y todo lo que él quisiera de mí, porque ya no iba a poder darle mi vida, mi vida se estaba yendo tras él. Ya estaba lista para Jake, podía sentirlo, lo sabía cada una de las células de mi cuerpo, cada neurona que trabajaba frenéticamente en mi cerebro, el momento había llegado y mi cuerpo se estaba preparando para ello…y mente también. Esperé mientras un mar de confusión se asomaba en su rostro contrariado, lo había dejado sin armas, sin opción.

-Siempre mía – dijo conteniendo un gemido de dolor.

-Si Jake, siempre tuya – Juré – Es una promesa.

Lo miré fijamente a los ojos, para que quedaran grabados en mi memoria aquellos ovalados ojos hermosos y llenos de amor, en los que podía hundirme, permanecer tranquila y segura cada vez. Los recordaría siempre y así lo sentiría muy cerca de mí aunque no estuviera conmigo.

-Te amo – dije claramente y con firmeza.

-Yo también te amo.

Entonces, nuestros labios se unieron.


Muyyy bien jejeje espero que les haya gustado. ! De una vez les digo que este capitulo no ha terminado, siento dejarlas asii pero ya saben..jejeje siempre es emocionante quedar a la espera de algo! :) Publicaré pronto, lo prometo. Ya está listo el próximo capii solo que debo arreglar unos detalles para luego publicarlo como dios manda!

Algo en lo que siempre me baso para escribir...Las emocionantes lineas de La grande StephenieM, En mi padre que en paz descance, En la calma de mi habitacion y la gran sintonía que tengo con mi teclado jaja :) Las musas jejeje, En la musica que expresa los mas hermosos sentimientos con una melodía...y una linda y muy certera cancion, A Natural Woman de Aretha Franklin! La letra es simplemente hermosa... Si tienen a una persona que las haga sentir como una mujer natural, viva y que les llene el alma con amor puro y verdadero, Como el de Jake y Nessie, entonces entreguen todo ese amor de la misma forma! Siempre es momento para amar.!

PD: la mejor interpretacion de esta cancion es la original, El soul! pero si quieren que se les pongan los pelitos de puntita, entonces escuchen la de Divas Live, Con Aretha Franklin, Shanaia Twein, Mariah Carey, Gloria Stefan y Celine Dion... Y el video en Acoustic en simplemente maravilloso...

Un besitooo muy grande para todas!

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Las quieroooo!

Cuidense y Lean mucho!

Bye!