La saga pertenece en su totalidad a StehpM. La historia y algunos otros personajes me corresponden como autora de la misma.
-Gi-
ATENCION
Estimadas Lectoras
El contenido de este capitulo puede resultar visiblemente fuerte. Fue escrito con meticulosidad por el conocimiento propio de que la mayoria de las seguidoras de dicha historia son menores de edad por lo que merecen respeto y discreción. Cabe resaltar que NO hay escenas de sexo explicito ni erotismo de ningun tipo. Queda bajo la responsabilidad de cada lectora leer lo implícito en el texto.
Sin mas nada que agregar, Se despide
-GI-
Ahoraaa siiiii jejeje Chikss como estan? Espero se encuentren muuuy bien! Aqui esta lo que les prometí, con su debida advertencia, espero que les guste mucho! Recuerden que dben tener mente abierta al leerlo pues es rico en contenido romantico con esos detalles cariñosos que tanto nos gustan!
Espero que lo disfruten!
Cuidense y lean mucho!
Muacccks!
Con Cariño, Gi.
Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.
William Shakespeare (1564-1616)
/
Aun nos encontrábamos tumbados en la cama, abrazados, muy unidos. Las sábanas, enredadas en nuestros pies también entrelazados, cubrían parte de mi cintura y su pelvis, dejando al descubierto la piel desnuda de nuestros cuerpos agotados y consumidos. Ya había amanecido. Era una mañana hermosa, llena de mucha luz de sol y cantos melodiosos de pajaritos y otros animales, que pasaban correteando entre los arbustos y las ramas de los árboles buscando comida y matas secas para comer. Era increíble, después de todo, las mañanas aquí me habían parecido, antes de esta noche, las mas oscuras y tristes. Pero hoy era el mejor de los días mañaneros, con una brisa de frio natural y una luz amarilla brillante que irrumpía por la única ventana de la habitación.
Los besos ya habían cesado, dándole paso a las caricias y a esas miradas, de parte de Jake, cargadas de tanta fogosidad que hacían que temblara de placer suavemente entre sus brazos. Estaba muy cerca de él, respirando su aliento, extasiada del olor de su piel, una que nunca olvidaría, increíblemente suave, tersa y hermosa como la más delicada flor. Había quedado grabada en mi mente y censada por cada capa de mi piel y de mi cuerpo. Podía sentir el calor de su pecho calentando ligeramente el mío y su corazón, ahora más calmado, latía acompasadamente haciendo un sonido casi audible, para nada comparado con el golpeteo crepitante como el fuego, que emitía aquel musculo vital dentro de mi pecho.
Alcé la vista.
Él me sonrió con ternura llevando sus labios a los míos. Sus dedos comenzaron a pasearse traviesos por mi espalda, haciendo líneas irregulares dejando una estela de fuego allí donde pasaban, mientras su boca se movía junto a la mía con suavidad.
-Luces hermosa por la mañana – susurró en mi oído.
-Eso pasa cuando me das los buenos días con un beso - dije sin perder de vista sus labios.
-Buenos días, preciosa.
-Mmm – Murmuré. Lo besé de nuevo atrapando su labio inferior con mis dientes.
Jake llevó mi cuerpo a la posición que habíamos mantenido casi toda la noche, una perfecta, que me había funcionado para observarlo mejor, con mis brazos sujetos a su espalda fuertemente. Dejó caer mi cuerpo con delicadeza sobre la cama y rodó sobre su torso quedando sobre mí. Extrañamente, me sentía mucho más delgada y pequeña bajo su enorme y ya de por si perfecta figura, pero eso era maravilloso. Se sentía muy bien.
Cerré los ojos y evoqué lo que tenía más fresco en mi memoria mientras Jake se dedicaba a hacerme caricias con sus labios en mi oreja. El silencio y la cercanía de su cuerpo con el mío eran suficientes para recrear imágenes vividas de la noche anterior. La inolvidable noche que habíamos tenido juntos. En medio de un estremecimiento de placer, recordé cómo nuestros cuerpos se rozaban delicada y apasionadamente, plenamente…con perfecta sincronía, haciéndome desear que ese instante fuera eterno.
Jake había sido muy dulce y cuidadoso, demasiado cuidadoso, más de lo que realmente necesité. Tuvo dudas, que no dejó ver, pero que podía sentirlas mientras sus labios nerviosos rozaban mi vientre. No hubo un espacio visible de mi cuerpo que Jake no besara, y yo allí, sintiendo cosas dentro de mí, sentimientos infinitos y hermosos, que opacaron cualquier atisbo de dolor o tristeza que pudiésemos tener. –"Lo siento"– dijo con preocupación cuando un gemido se escapó de mi boca. Le hice saber estaba bien con una sonrisa que se dibujó en mis labios y lo abracé con tanta fuerza que temí hacerle daño, pero él no se quejó para nada, solo me besó. Eran caricias que además de llevarme a la locura hacían que el momento fuera más inolvidable para mí.
Jake se entregó totalmente, consagrándose en mi cuerpo, cumpliendo la promesa que yo misma le había hecho, la de hacerle olvidar todo. Lo había logrado, logró llenar cualquier huequito de vacío en mi pecho, hasta el más mínimo, había conseguido que delirara de placer mientras repetía una y otra vez incansablemente –"te amo" – él había hecho todo al final de cuentas, en cuanto a mí, lo que hice fue mirarlo con ojos deseosos, aferrándome más a su cuerpo, queriendo ser parte de él y anhelando a la vez que Jake fuera parte de mi, de una vez por todas.
Solo en algún momento una lágrima surcó mi mejilla, pero no me sentía triste, estaba muy feliz y dichosa. Jake no me permitió caer en la nostalgia y por alguna razón obvia no lo hice. Parecía ser la noche más feliz del mundo, solo nosotros dos, en esa cama, en aquella casa. No existía pensamiento capaz de arruinar lo maravillosamente feliz que me sentía, lo infinitamente bien que me hacía sentir Jake con sus besos y sus manos acariciándome por doquier. También fue mi entrega, me entregué sin reservas, me entregué al olvido, a la ignorancia y al desinterés de las cosas, allí no cabía nada ni nadie más que no fuéramos él y yo. Solo me preocupaba de verdad cuando mi lobo tardaba demasiado en volver a mi boca…
Gratamente recordé cuando nuestras respiraciones comenzaron a tornarse bastante agitadas. Un jadeo incesante salía de nuestras bocas como si nos estuviéramos ahogando, yo me estaba ahogando, pero lo estaba haciendo en el mejor de los océanos. Un suave gruñido salió desde el pecho de Jake, sentí varias veces que intentaba controlarse en medio de todo el deleite de esa locura, solo le pedía que me abrazara muy fuerte en un intento por hundirme dentro de él. Lo necesitaba tanto como respirar. Alguna de mis uñas arañó su espalda, estaba segura que no le había hecho daño, pero tendría que cerciorarme luego. No me sentía capaz de diferenciar cosas, alto o bajo, fuerte o débil, ¿negro o blanco?...
-Que hermosa eres Nessie…
Esa frase terminó de confundirme por completo. Sentía como los músculos de mis piernas se tensaban poco a poco y luego volvían a relajarse al contacto de sus dedos tibios. Habíamos tenido un pequeño dialogo, que no recordaba con claridad, pero reímos bajito en alguna ocasión por algo que yo dije o que dijo él, fue algo divertido y sensual a la vez. No tardamos demasiado en volver a sumergirnos en nuestros besos, no queríamos desperdiciar ni un segundo hablando de cosas que podíamos dejar para después, ahora eran nuestros cuerpos los que decían todo, las palabras convertidas en suaves susurros y las caricias en exclamaciones de satisfacción.
Sin despegarse de mí, Jake se levantó tomándome de los muslos. ¡Por todos los cielos! Que fuerte era mi Jake y que ligera me hacía sentir, como si lo que tuviera en sus brazos fuera una almohada y no mi cuerpo. Me encontré frente a él, descansando sobre sus piernas y muy bien sujetada por la cintura, para no dejarme caer. Nos miramos fijamente, con la poca luz que le quedaba a la lámpara que titilaba en la mesita. Menos mal que a pesar de ser tenue, profería claridad, de la cual me sentía agradecida, pues sin ella, no habría podido disfrutar de la visión de su cuerpo como lo hice en ese instante. Una de sus manos subió hasta mi rostro y comenzó a retirar el cabello de mi mejilla, de mi cuello y luego de mis hombros, dejando al descubierto todo mi pecho. Se inclinó un poco hacia mí y con sus suaves labios, me besó un poco más abajo de la clavícula, dejando un camino de besos húmedos hasta detenerse en el contorno de mi seno.
Apreté los labios.
-Jake... – dije mas como una petición. Una súplica tal vez.
Él volvió a mi boca.
-Está bien, linda – susurró en un jadeo.
Con suaves movimientos me acercó mas a él, tomándome por las piernas, que se encontraban enarcadas alrededor de su cintura pelvica. Mis brazos se derrumbaron flácidos sobre sus hombros y mi columna se arqueó por completo, sensación de la que mi cuerpo se vio presa al contacto, por segunda vez, de su boca. Gemí, No lo pude evitar. No estaba completamente consciente de lo que hacía, tampoco me importó. Fue un sonido que hicimos los dos, al mismo tiempo, un suspiro mutuo y casi pactado por nuestras almas unidas. Así, de la forma más hermosa e indescriptiblemente posible sentí que mi corazón estalló dentro de mi pecho, morí en vida y reencarné de nuevo en mi cuerpo, su cuerpo…ya era suya y él me pertenecía irrevocablemente…
Espero que les haya gustado mis niñas!
¿Comentss? por lo menoss unooo XD!
GRACIAS a todas las chiks que comentaron, hacen que mi compromiso con ustedes sea aun mayor!
Nos leemos en el proximo capi...!
Actualizaré pronto... I promise!
