Claim: Renly Baratheon/Loras Tyrell.
Notas: Pre-series.
Rating: T.
Género: Family
Tabla de retos: Drabblethon.
Tema: Sólo por hoy.


Todas las noches Loras se presenta a él con la misma súplica en los labios. Sólo por hoy, le pide, antes de que Renly acalle sus palabras fundiéndose con él en un beso y la habitación comience a dar vueltas, la ropa a salir disparada en todas direcciones y los suspiros sustituyan la música de los grillos en las afueras. Pero Loras insiste una vez se encuentra en su lado, tras una noche de amor, promesas murmuradas entre las sábanas y unas cuantas maldiciones. Sólo por hoy.

Sus súplicas se vuelven más insistentes el día de su boda, cuando Margaery desfila por el campamento vestida de seda, oro y joyas, preciosa como sólo puede ser una mujer de alta cuna, llena de ostentaciones. Preciosa sí, le reitera Renly esa noche, mientras yace al lado del Caballero de las Flores, preciosa como una rosa de Altojardín a la cual sólo tiene ganas de admirar.

—¡Ya sospechan! —le dice el rubio la décima noche, mientras enzarzados entre las sábanas, se prodigan caricias furtivas—. Lo saben.

—Que lo sepan —responde Renly, dejando detrás suyo la fachada de Rey que se pone nada más salir de su tienda en las mañanas—. No me importa.

—Sólo por hoy, sólo por esta noche —de nuevo la súplica, de nuevo proviniente de esos labios que devora todas las noches, que le regalan palabras mordaces y agradables en la misma cantidad.

—Es grotesco que me lo digas —se queja Renly, sintiendo cómo la furia aflora en su interior, sin importarle que pueda echar a perder esa noche—. ¡Es tu hermana!

—¡Y es tu reina!

—¿Y se supone que primero me debo de acostar con ella y luego contigo o qué? —Renly se despega de Loras, el sudor en su cuerpo brillando a la leve luz de las lámparas. Todo deseo parece haber muerto en su interior, para ser sustituido por rabia, asco, pero sólo contra las estúpidas leyes de Westeros, sólo contra el estúpido secretismo que antaño le había parecido divertido, una relación prohibida que ahora se había convertido en un trío sin que él lo supiera—. Sólo por hoy —le promete, cuando llega la hora del lobo y regresa a sus asuntos con él, hasta que despunta el alba.

Sin embargo, esa noche mientras Loras espera en su propia tienda, tragándose sus propios prejuicios y celos, Renly aparece sin consumar su promesa, medio ebrio y cabizbajo para asaltarlo en su cama. No puedo, susurra. Ni siquiera sólo por hoy.