FOTOS DE CARMEN Y OTRAS COSILLAS, EN EL BLOG.

EXPLICACIÓN DE POR QUÉ BELLA NECESITA TRATAMIENTO, EN EL BLOG, BAJO LA SECCIÓN DE PREGUNTAS FRECUENTES (#10)

LA MÚSICA DE ESTE CAPÍTULO ES LINGER DE THE CRANBERRIES Y CREATURE FEAR DE BON IVER. LAS PUSE EN REPEAT HASTA QUE LE SALIÓ SANGRE A MI MAC POR LAS BOCINAS.

Gracias a Isa Mella FFDA, que corrigió este capítulo

Twilight le pertenece a Stephenie Meyer

Capítulo 29

Mayo 2008

Parte IV

Las criaturas de miedo son vacías y tristes. Cuando te encuentras con una, puedes ver en sus ojos esa lejanía sutil y el ámbar del desasosiego; sin embargo lucen como el resto. El resto como tú y yo. Estas criaturas aman y odian por igual, y como posibles nociones de verdad se creen que poseen a aquellos que no comprenden su corazón a profundidad. También se cree que son responsables de inmensas tragedias. ¿Acaso no es bien sabido que los que están poseídos por miedo comenten los peores errores?, ¿Bella Swan estaba poseída por el miedo?, ¿Acaso amó demasiado?, ¿Acaso era su corazón tan indeciso que el miedo aún así la poseyó?

Bella cree que sí, cree que el miedo de perder a Jasper la hizo olvidarse de si misma. El miedo del inminente divorcio de sus padres o el miedo de darse cuenta que la vida no espera a que te levantes en pie para atacarte. Ella siempre pensó que era una mujer independiente y madura, llena de control y mesura. Aún cuando salía a fiestas y hacía todo lo que una joven de su edad se espera que haga, Bella era cuidadosa. Pero donde está ahora indica que no lo fue lo suficiente.

Su sesión de hemodiálisis (la primera de dos) dura tres horas y si reacciona bien es probable que la den de alta. Su enfermera Katy está en su escritorio leyendo mientras ella está conectada a una máquina, en ese momento no se siente atrapada, hasta que Edward Cullen entra por la puerta y se dirige a la recepción. Él no puede verla, pero ella sí. Lo primero que piensa es gritar e impedir que la visite, pero no lo hace porque después de todo le debe estar en el hospital a tiempo.

Bella espera su mirada, cuando hacen contacto Edward camina hacia ella, lentamente, no está seguro de que ella no gritará.

—¿Qué haces aquí?— Bella trata de cubrir su hombro y la manguera que sale de el, no lo consigue.

—Vine a ver como estabas— Bella no tiene más remedio que entablar esta incómoda conversación.

—Estoy como me ves, conectada a una máquina— Edward toma una silla y la pone frente a ella.

—¿Dónde están tus padres?— Edward pregunta observando el complejo mecanismo al que Bella está siendo sujeta, hasta que se da cuenta que Bella se siente incómoda y mueve su mirada a un lugar más seguro.

—Comiendo— Edward nota cierta duda en su voz, pero no dice nada.

—¿El doctor te ha dicho cuándo te dará de alta?— Edward pregunta inclinándose hacia ella.

—Si salgo bien de mis pruebas, mañana, después de mi última sesión de hemodiálisis.

— Se ve... complejo ¿duele?— Edward pregunta.

—No, el catéter me duele un poco, pero es soportable— Los dos caen en el silencio que siempre parece acompañarlos. No es incómodo, pero tampoco es bienvenido.

—En serio ¿Qué haces aquí?— Bella exasperada pregunta.

—¿Es difícil de creer que vengo a verte?— La voz de él acarrea dolor y vulnerabilidad.

—Sí, lo es Edward, cogerme no te da el derecho de preocuparte o te obliga a responder por lo que hizo tu hermano.

—No lo hago por eso, estoy aquí porque quiero verte, quiero saber que estás bien, que vas a estar bien. Estoy aquí porque quiero, no por obligación de Jasper o porque tuvimos sexo. Estoy aquí porque me importas— Bella lo mira incrédula.

—Te importo, es fácil decirlo. Es fácil decir las cosas cuando estás de ese lado.

—¿Te refieres a que no puedes importarme porque estás conectada a una máquina?— Pregunta Edward incrédulo y molesto.

—No, me refiero a que tú no sabes nada de mí y lo poco que sé de ti me indica que la palabra importar tiene un término muy suelto para ti.

—Bella, quiero saber de ti, quiero que quieras saber de mí, esa es la única verdad.

—Mira Edward, te agradezco lo que hiciste por mí, en verdad, pero no quiero hablar contigo y fingir cordialidad, no quiero oírte decir que te importo, no es el momento, ¡no es el puto momento! ¿Okay?— La última frase es dicha desesperadamente.

—¿Entonces cuándo?, ¿Cuándo será el momento de hablar sobre lo que pasó?— Edward se refería a lo que había pasado seis meses atrás, pero Bella entendió otra cosa completamente.

—¿Ahora quieres hablar de lo que pasó? Te diré lo que pasó; tu hermano y yo éramos unos extraños, nos ignorábamos pero no lo aceptábamos. Pero yo lo amaba, tienes que creerlo, aún así no fue fácil, tragué mucha de su mierda porque Jasper estaba destrozado después de lo que supo de su madre. Tú no estabas ahí, no experimentaste como él se me escapaba de las manos, como cada día dejaba de ser el hombre que pensé que era. Luego la culpabilidad por lo que pasó con nosotros me hacía tragarme las palabras y no reclamar o dejarlo— Bella toma un poco de aire y trata de encontrar palabras para expresar todo lo que sucedió por esos oscuros meses —Si te soy sincera, a veces fantaseaba con tener el valor de dejarlo, pero no podía. Era el desbalance el que me volvía loca, junto a él todo era desbalance, era todo tan…absorbente, éramos tan absorbentes uno con el otro, tomando lo mejor de nosotros, dañándonos. Medíamos nuestro amor con llanto y nuestra infelicidad con risas, éramos tan contradictoriamente felices; aún así yo estaba tan contenta y él también, al principio fue así al menos, luego...luego Jasper cambió. Si las cosas estaban mal se pusieron peor, sus actitudes eran violentas y aunque el siempre tuvo una tendencia a pedir atención ahora era mucho más. Era imposible estar cerca de él, pero nunca jamás pensé...— Bella voltea y con llanto en los ojos ve a Edward —Creí que lo hacía porque lo amaba.

—¿Me estás diciendo que casi te matas de desnutrición por amor?— Edward está tan enojado que quiere sacudir a Bella y hacerla entender.

—No lo sé, probablemente lo que pensé que era amor me cegó y nunca me preocupé de mi misma lo suficiente, de alguna manera siempre lo puse a él primero— Las palabras de Bella cercenan a Edward por dentro, sabe que las cosas estaban mal, pero no sabía a que punto. Edward dijo lo único que podría hacerla entrar en razón.

—¿Por qué idealizas tanto la idea de amar como algo cálido y puro? El amor no es puro, está lleno de dolor y pruebas estúpidas, el amor es desgastante y pocas veces renueva, ¿cuánta gente no ha hecho cosas atroces en nombre del amor?, el amor es una palabra vacía seguida de una serie de acciones que se contradicen unas a otras, la idea , la premisa del amor es poco realista.

—¿Quién te da el derecho de decir que es amor y que no, dime Edward?— Contesta Bella indignada —Hay muchas clases de amor y no porque no las aceptes no quiere decir que no sean reales.

—Es idealista ver el amor de esa manera, el sacrificio no valdrá nada si mueres, créeme, no eres la primera ni última mujer en pensar que el amor puede cambiar a un hombre— Edward le contesta.

—No me sorprende que el hermético Edward Cullen no comprenda ese concepto— Bella ríe sarcásticamente, su tono triste y desganado.

—Oh créeme, lo comprendo, lo comprendo perfectamente. Sé muy bien que amar a alguien no es matarse de hambre, no es negarse y alejarse de la persona esperando que sea por su bien, el amor al final del día es tener cojones para ir por lo que quieres y tomarlo, de rogar si es necesario, pero no rendirse, sin importar las consecuencias. Mi vida es un gran retrato de la gente que se rinde porque es muy cobarde para amar— Edward se da cuenta que ha dicho más de lo debido.

La pareja llega a un empate, las palabras de despedida son cordiales y civiles. Cuando Bella ve a Edward marcharse, siente la mano fría de la criatura que la ha acompañado todo este tiempo. Bella tiene miedo de que Edward realmente nunca se haya ido de su corazón.

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Carmen,

La historia casi termina. A veces por las noches cuando leo lo que he escrito es como si el antiguo Edward resurgiera, casi lo extraño, casi. No quiero volver a ese terrible lugar, donde pensaba que amar era tomar, donde mi vista estaba tan nublada por la ira hacia ella que quería hacerla entender que Jasper nunca la amó, no como yo.

Cambiado de nota, me alegró verte en L.A. Hablar contigo me ayudó mucho y me hizo apreciar el contacto humano nuevamente. Desgraciadamente la ciudad es demasiado para mí, prefiero mi cabaña en Port Angeles. Carlisle aún viene de vez en cuando, cuando puede y se siente mejor. Muchas veces prefiero visitarlo yo, el viejo no entiende que necesita reposo. Rosalie me va a recoger mañana cuando llegue a Seattle y se va a encargar de llevarme para la introducción del libro y para hacer unas breves lecturas. Dice que mi antiguo departamento es un asco y que tuvo que contratar a alguien para limpiarlo. Pensaba quedarme en un hotel, pero supongo que volver al departamento después de dos años no es mala idea.

Saludos desde Chicago

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Querido Edward,

Verte fue un alivio, te ves mucho mejor que antes, es increíble lo que una cabaña en el monte y un poco de alpinismo le pueden cambiar el aspecto a un hombre. Espero que tu visita a Seattle no haga revivir malos recuerdos. Debes decirle a Rosalie que te lleve a algún club, les doy mi permiso para divertirse sin mí.

Carmen, H.R.


Un capítulo más y será el final de la parte II.

Si todo sale como espero lo voy a subir hoy mismito, por qué ayer me porté mal y no subí este capi.

Gracias a todos por sus comentarios(reviews), pm, etc. Con la maestría se me va a hacer casi imposible contestarlos todos, pero trataré de repartirme el trabajo. Ustedes son los mejores lectores que su servidora pueda tener.

Gracias a mis betas Ximena e Isa. Ambas fantásticas. También gracias a Mel por tomarse la tarea de poner el blog bonito y hacerlo funcional. Pobre Mel que tiene que soportar mis raras actualizaciones a horas extrañas, definitivamente eres una santa por soportarme.