Gracias a Isa Mella FFAD por corregir este capítulo

FOTOS EN EL BLOG

http:/ociocolectivoeve(punto)blogspot(punto)mx/p/fotos-suh(punto)html

Twilight pertenece a Stephenie Meyer

Capítulo 40

EDWARD

7 Junio 2012

Corría escuchando el toque de mis talones contra el asfalto. Mi camisa era como una segunda piel que se adhería a mí por el sudor que el viento no podía secar. Mis piernas estaban cansadas y entumidas pero no podía parar porque dentro de mí, esta era la única forma de no estallar. Cuando estaba anocheciendo paré en un parque cercano y me senté en una banca, cerré mis ojos y dejé que el sol moribundo se despidiera de mí lentamente.

Mi cuerpo temblaba de la execración y mis manos se apretaban contra el brazo de la banca de madera. Mientras recuperaba el aliento, mis ojos se humedecían por lo que había causado y toda esa ira desenfrenada me revolvía el estómago hasta tener ganas de vomitar en el pútrido trono de mi derrota. Mis nudillos estaban amoratados y mi sangre hervía, pero ni todo el dolor ni todo el calor del sol podían compararse con el infierno que había desatado.

La noticia no fue grande, no fue ni remotamente un punto en el mundo de la gente que vive día a día al pendiente de noticias como estás, pero para mí era una derrota y la humillación más grande que había recibido. Rosalie juró que las represalias legales serían inminentes, Bella trató de calmarme diciendo que esto pasaría pero sólo podía leer las palabras una y otra vez en mi mente "...madre fallecida... padre miente a sus hijos... carrera obstaculizada por hermano menor... venganza a su hermano por privarlo de una educación superior... infidelidad como un rasgo genético entre los Cullen... Bella Swan la mujer en discordia... padres divorciados... venganza a Jasper Cullen... Jasper Cullen... Jasper Cullen."

No podía ni imaginar lo que sería para Jasper leer algo así, exponer nuestras vidas de esa manera, todo el pueblo, sus amigos, su trabajo. ¡Dios!, quería matar a Burrows, juré que iría y lo mataría con mis propias manos. Lo intenté, Dios sí lo intenté cuando fui a su oficina a buscarlo, no me pude acercar ni dos metros a él cuando tres hombres me cargaban fuera del edificio, no sin antes soltar algunos golpes de dignidad. Pero el daño estaba hecho y la única forma de repararlo era buscar un poco de paz y hablar con él.

Su dirección la tenía desde hace unos meses, pero nunca había encontrado el valor para verle. Él vivía lejos en las afueras de Seattle, en una casa amplia y con jardín. Un auto negro deportivo estaba en la entrada y las luces de su casa estaban prendidas.

Toqué el timbre dos veces antes de que alguien abriera la puerta.

Él se veía... diferente. Su cabello una vez rubio hoy era más oscuro, traía barba de días y sus ropas eran mucho más urbanas de lo que una vez fueron. Era como verme a mí mismo.

— ¿Qué haces aquí? —Jasper me mira confundido y no sé si aún no le ha llegado la noticia o si está realmente enojado porque la ha leído.

—Tengo que hablar contigo —digo mirando el piso. Jasper trae botas, nunca había usado botas.

—No creo que tengamos nada que hablar, la última vez quedó claro que tú no eras mi hermano —Palabras que nunca olvidé pero que hoy estaba dispuesto a obviar.

—Es algo importante, sólo serán unos minutos, lo prometo.

Pasan unos segundos hasta que me deja pasar sin decir una palabra. Él se dirige hacia el bar y yo tomo una silla de su sala. Estamos lejos pero seguimos en el mismo cuarto.

—Te escucho —Jasper se sirve una bebida sin ofrecerme nada.

—Me imagino que no has leído un artículo que se escribió sobre mí.

—¿Bromeas? ¿Vienes aquí a presumirme que ahora eres famoso en mi puta cara? —Jasper era tan diferente ahora, hace años jamás hubiera maldecido o dicho una mala palabra.

—No, vengo a advertirte. El artículo es una represalia de un reportero hacia mí, en el artículo cuenta todo sobre mí, incluyendo lo de mamá, todo sobre mamá —digo mirándolo.

—¿Y qué con eso? Eso fue hace años, dudo que ese tipo de noticias sean relevantes ahora.

—También mencionan lo de Harvard, lo de que papá nos ocultó las verdaderas razones de mamá para irse y... mencionan a Bella y a ti —Jasper bajó el vaso.

—No te atrevas a mencionar su nombre, no aquí frente a mí —Jasper empezó a jalarse el cabello justo como lo haría yo, la reminiscencia me partía el corazón.

—Jasper... —Mi hermano me mira con ira en sus ojos, es como si no hubiera pasado un solo día desde que se enteró sobre mí y Bella.

—Ella y yo... estamos juntos —Lo miro y parece que Jasper no lo procesa bien. Espero los golpes, espero los gritos, pero él solo se ríe.

—Estás bromeando, ella nunca... —Pero pronto comprende que no vengo aquí a advertirle sobre un estúpido artículo ni sobre la exposición vitriólica de nuestra vida personal, vengo a encarar lo que no hice hace años, vengo a explicarle que la mujer que ha amado todo este tiempo está conmigo.

—No —dice mirándome con confusión —Ella está en Londres.

—Hace años que no está en Londres Jasper.

—No, no, ¿Por qué ahora?, ¿Por qué haces esto ahora?

—Jasper, no quería que te enteraras por una estúpida revista. Aunque sé que a nadie le importan nuestras vidas, sé que si hubieras leído ese artículo... No podía dejar que lo hicieras sin habértelo dicho en persona.

—Es mentira, ella no puede estar contigo, ni siquiera se conocen, ¿Cómo es que ...?, ¿Por qué ella Edward?, ¡¿Por qué tiene que ser ella? —Jasper gritaba y aventaba cosas. Me levanto y él se aleja de mí como un animal enjaulado.

—Sí la conozco, mejor de lo que te imaginas, hay cosas que... no te he contado —Jasper detiene su entrópica violencia hasta que me mira.

— ¿Qué me has ocultado?, ¿Te habías acostado con ella más de esa vez que ella me contó?

—No, pero... no es tan sencillo.

— ¿A qué te refieres? —Jasper habla como el niño confundido al que dejé en mi casa paterna rogando que no me fuera.

—Había algo en ella, algo que me hizo revivir. Al principio lo negué, por eso era tan duro con ella, era mucho peor el hecho de que se pareciera físicamente a Alice, pero... después tuvimos conversaciones, triviales si quieres, y algo creció en mí. De pronto pude dormir, pude pensar con claridad, tenía un ancla en este puto mundo que me permitía no ahogarme.

— ¿Me estás diciendo que todo el tiempo que ella estuvo conmigo... tú qué?, ¿La amabas o algo?

—Sí, es lo que te estoy tratando de decir.

— ¡Hijo de la gran puta!, ¡¿Cómo te atreves a venir después de todos estos años y decirme que me viste la cara de estúpido, tú y ella? A ella la puedo entender, hasta la puedo perdonar porque sé que eres un cabrón que consigue lo que quiere, ella sólo cayó bajo tus estúpidas palabras vacías, pero tú, tú eres mi hermano, mi puto hermano y ¿Sabes qué? ¡Eres igual que Carlisle, eres un mentiroso egoísta de mierda que se excusa bajo algo noble como amarla ¡¿Dónde están tus excusas para cuando te la cogiste bajo mis narices?, ¡¿Qué va a pasar cuando descubra que eres un inestable de mierda?, ¡¿Acaso no sabe que eres un maldito cabrón que usa a las mujeres y luego las deshecha?, ¡Tú sólo la vas a herir!

— ¿Y tú no? Tú la golpeaste, ella casi muere bajo tus narices.

—Pero yo la amaba, aún la amo con todo mi ser. Estaba perdido, estaba confundido por todo lo que había pasado.

—Eso no te da derecho a hacer lo que hiciste. No tienes idea de lo que fue verla en ese hospital los primeros días, tú sólo te acobardaste y huiste, yo estuve ahí, yo la llevé antes de que muriera, yo la amé lo suficiente para dejarla ir. Tú la seguiste buscando, acosándola y no digas que no, ella me dijo que las seguiste buscando, por eso huyó a Londres. Dios sabe que fue lo más sabio que pudo haber hecho.

—No, no creo que entiendas lo que pasó entre Bella y yo. Íbamos a casarnos, ella había aceptado que una vez terminada la universidad nos casaríamos. Ella jamás hubiera aceptado si no me hubiera amado un poco —La noticia me deja en blanco pero me recupero rápidamente.

—Eso no importa ya Jasper, las cosas no terminaron así, no estoy aquí para restregártelo en la cara. Quiero a mi hermano de regreso, eres la única familia aparte de Carlisle que tengo, no hagas lo que yo hice y pasar años sin hablar con él, ser un extraño en mi propia casa, ser miserable. Perdón por venir ahora, por esta débil excusa de visita, pero tenía miedo de que me cerraras la puerta. Soy cobarde lo acepto, pero eres mi hermano y te amo, eres todo lo que tengo —Jasper se voltea y me mira directamente.

—No, ahora tienes a Bella —La risa sardónica y el aura de destrucción en su cuerpo destruyen toda mi resolución y esperanza.

Esa noche mi departamento está oscuro pero puedo verla acostada en el sillón. Toco su frente quitando unos mechones y la beso en la mejilla. El calor de su cuerpo me atrae pero me atrae más la autoflagelación, así que me hundo en mi cama y cierro los ojos.

Los días pasan. Bella viene y trata de hablar conmigo pero sigo en mi claustro de odio y miseria, ni siquiera Bella puede sacarme de ese hoyo donde imágenes de mi hermano con ojos altivos y tristes a la vez, me miran con displicencia, con odio y dolor.

Bella se acerca removiendo su bufanda azul, ha vestido azul la pobre casi todos los días, me duele hacerle eso, no quiero ser como Jasper y descuidarla, pero no puedo moverme de la depresión.

—Edward, no puedo seguir viéndote así, no voy a dejar que te hundas de esta manera por un estúpido artículo, nadie lo leyó, tu padre ni siquiera se enojó tanto. Dime qué puedo hacer amor, dime por favor —Abro mis brazos en invitación y ella se acurruca en mi pecho. No sabe que fui a ver a Jasper, no estaba listo para hablar al respecto pero ahora lo estoy.

—Lo siento —digo besando su cabello y la abrazo con todas mis fuerzas.

—Lo siento mucho, no quiero ser así Bella, pero...

— ¿Qué pasa? Dime qué pasa, me tienes preocupada. Han pasado tres días y aún sigues así, esto no es por ningún estúpido artículo.

—Fui a ver a Jasper... —le digo en un susurro esperando que no me escuche. Ella voltea hasta que está frente a mí con sus hermosos ojos cristalinos.

—...Ese mismo día —Completó la oración.

—¿No te peleaste con él...?

—No, lo que te dije era verdad, los hombres de Burrows me sacaron del edificio y solté algunos golpes, después de ahí corrí hasta no sé donde y tomé la decisión impulsiva de buscar a mi hermano —Bella toca mi cara que aún está marcada con algunos golpes.

— ¿Qué pasó?

—Al principio fui con esta idea de que le estaba haciendo un favor al decirle todo en persona, una especie de cortesía, pero en realidad tenía miedo de que se enterara de lo nuestro, quería ver si aún... te amaba. Tenía la esperanza de que te hubiera olvidado, de que me perdonara y tal vez, sólo tal vez, volviera a ser mi hermano.

—Oh Edward, ¿Por qué no me dijiste?

—Porque todo se fue a la mierda, él sigue sintiendo lo mismo por ti. Por alguna razón piensa que sigues en Londres, también me dijo que iban a casarse —Bella voltea la cara hacia el techo.

—Lo platicamos, pero nunca fue algo oficial, si te soy sincera el matrimonio me causa pavor —La volteo con mi brazo hasta que me está mirando nuevamente.

—Yo quiero estar contigo como sea, como desees. Si no quieres casarte lo acepto, si quieres que vivamos en una isla desierta lo haré —Bella sonríe.

—No es eso, es sólo que... no soy buen material para esposa.

—¿Por qué lo dices?

—Mmm, tal vez debí decirte esto antes, pero no puedo tener hijos, problemas en mis ovarios desde niña —Bella me mira y se ve tan vulnerable.

—Eso no te hace mal material de esposa —Digo confundido.

—Es sólo que no creo en la institución, además está eso. Jasper nunca lo supo, pero siempre lo imaginé como un padre y por alguna razón yo no me imagino como una madre. Pero contigo a veces cuando te veo haciendo estas cosas tontas como jugar con tu comida o escabullirte en la noche por algo dulce, me veo así... contigo.

—No me interesa cómo, sólo quiero estar contigo. Si quieres casarte algún día te prometo que lo haré posible —Bella ríe.

—Esa es la peor propuesta de matrimonio que he escuchado.

—Pensé que no querías casarte —Digo confundido.

— ¡Dije que no soy buen material de esposa, no que no quiero casarme! —Mujeres, ¿Por qué no pueden ser más literales y menos confusas?

—Okay, un día voy a proponerte matrimonio y espero que digas que sí Bella Swan—Bella me besa de esa manera que llena cada rincón oscuro de mi alma.

— ¿Qué vas a hacer con Jasper? —Ella pregunta.

—No lo sé, no me voy a dar por vencido, espero que algún día él me perdone.

—Edward, sé que es muy tarde para decir esto y un poco estúpido, pero me siento culpable por eso, porque Jasper y tú estén alejados —Beso su frente y respiro a vainilla.

—Tú no tienes la culpa Bella, somos nosotros dos que hicimos todo mal.

—No me arrepiento de la noche que pasamos en Forks, pero debí haber terminado con Jasper de inmediato, aún no sé por qué no lo hice.

—Creo que tú y yo fuimos culpables del mismo problema.

— ¿Cuál?

—Miedo.

12 Junio 2012

Rosalie me dice que Carmen está en la ciudad y que desea verme. En un estado extremo de cansancio mental se me olvida avisarle a Bella, así que cuando llega de su clase se encuentra con Carmen y Rosalie platicando en mi sala.

—Hey —Saluda Bella confundida mientras se remueve su bufanda amarilla, ha vestido de colores últimamente y eso me hace feliz, menos preocupado.

—Bella, ella es Carmen, mi editora —Rosalie sonríe y besa a Carmen.

—Y mi pareja —Dice Rosalie, Carmen sonríe y extiende la mano.

—He escuchado y leído tantas cosas de ti —Quiero matar a Carmen con la mirada.

—¿Leído? —Carmen me mira con pericia.

—Correspondencias electrónicas —Bella asienta y se sienta a un lado mío.

—Sí, Edward también me ha comentado sobre ti, cosas buenas, no te preocupes —Las mujeres siendo mujeres me dejan a un lado de la conversación criticándome hasta que me harto y voy a tomar algo a la cocina. Eventualmente se despiden y me quedo sólo al fin con Bella.

—¿Por qué no me dijiste que eran pareja? —Pregunta Bella mientras se está cambiado a una ropa más cómoda, es decir esos diminutos pantaloncillos y camiseta que llama pijama.

—No lo sé, no me pareció relevante —Bella me mira como si tuviera tres cabezas.

—¿Bromeas? En mi vida me había visto tan intimidada por dos mujeres ¿Una rubia y alta y la otra castaña y escultural? Es el peor sueño de cualquier novia —Bella se mete a la cama, este tipo de rituales me hacen pensar en lo que hablamos el otro día, quiero que viva conmigo permanentemente y no unos días a la semana. No quiero compartirla o dejarla ir.

—No creo que tengas nada de que temer, tú eres la mujer más hermosa que he visto y tienes conexión directa con mi verga —Bella se ríe y me besa.

—Eres tan encantador Edward —Dice sarcásticamente, luego besa mi pecho hasta que baja a mis boxers. Cuando siento sus manos bajando la prenda, mi verga se endurece un poco más. Siento sus manos masajeándome y luego su boca engulléndome en esa manera donde succiona usando su lengua y rozando con sus dientes. Ella gime y las vibraciones viajan por todo mi cuerpo, pero ella aún tiene trucos por sacar. Mis ojos dan vueltas cuando toca mis testículos y los mete a su boca, creo que mi mano está sobre su cabeza... Sí, definitivamente está ahí. Bajo mi mirada y puedo verla comiendo mi verga en forma lenta, succionando y masajeando mientras sus manos siguen tocándome. Sus movimientos se aceleran y mi mano empuja ligeramente su cabeza sin tratar de usar mucha fuerza, sólo quiero sentir el vaivén de sus movimientos. Siento esa presión que me indica que voy a explotar. Cuando llego a mi clímax ella traga aunque no lo hace siempre, creo que hoy está de buen humor. Se levanta y me besa. Inmediatamente le regreso el favor hasta que los dos estamos sudados en la cama compartiendo un cigarro post-coital.

—¿Cuándo sales de clases? —Pregunto.

—Este viernes ¿Por qué?

—¿Estás lista para ir a la cabaña conmigo por dos meses?

Estamos en la recta final, no voy a decir cuantos capítulos faltan, pero aún falta Alice y unas cosillas más. NO HABRÁ EPILOGO.

Eve