Gracias a Isa Mella FFDA que corrigió este capítulo

Hola a todos, debido a que ff es un cabrón no recibí ninguna notificación de reviews, así que lamentablemente no podré contestarlos, si es que me llegan en un futuro, tengan por seguro que los contestaré. Eso sí, los leí todos y los aprecio con todo mi corazón, gracias.

Twilight pertenece a Stephenie Meyer

Capítulo 41

EDWARD

Viernes 15 de junio 2012

— ¿Algún día voy a conocer a tus padres propiamente? —Pregunto mientras ella hace otra maleta más. He perdido la cuenta y siento que si digo algo me quedaré sin testículos.

— ¿A qué te refieres propiamente?

—La última vez que vi a tu madre fue en el hospital cuando te visité y no me permitiste entrar —Bella detiene lo que hace y se sienta en la cama sin mirarme.

—No es que no quería verte, pero mis padres estaban haciendo muchas preguntas y sinceramente no quería que me vieras en ese estado, conectada a la máquina —Camino hacia ella, me siento a su lado y la abrazo con un brazo.

—Entiendo, no te estoy reclamando Bella, sólo que tu madre me conoció en las peores condiciones —Bella recarga su cabeza en mi pecho.

—Te prometo que voy a presentarlos cuando vaya a casa en el invierno, mi madre tiene ganas de conocerte —Ella voltea y me mira sonriente.

—Por mucho que odie su aprobación, siento que es preferible a escucharla como tomo malas decisiones todo el tiempo. Entiendo por qué le agradas. Entiendo por qué le agradas a muchas mujeres —Bella me besa y empieza a meter las manos en mi camisa.

Sus manos crean temblores en mi abdomen y hacen que pierda la cordura. La aviento a la cama y me pongo sobre ella, levanto su vestido con mi mano hasta llegar a sus panties, estoy absorto en mis movimientos que no me doy cuenta cuando Bella se queda quieta y posteriormente me detiene con sus manos en mi pecho.

— ¿Qué pasa? —Pregunto con la respiración cortada.

—Alguien está tocando a la puerta —En ese mismo momento escucho el toque del timbre además de los golpes en la puerta.

—Ignóralos —La beso y nuevamente sigo con mis manos tocando esos diminutos panties…

—Edward, ¿Qué tal si es una emergencia? Nadie sabe que estamos aquí más que Rosalie y Carmen —y Peter Burrows pienso, pero no lo digo en voz alta.

Es evidente que no podré hacer que se concentre si no voy y averiguo quien está en la puerta. Me levanto molesto, no con ella, sino con la persona del otro lado de la puerta.

—Quédate aquí —La volteo a ver y sonrío al ver que sus mejillas están rosas y su cabello parece un nido.

Con esa imagen mental abro la puerta para encontrarme con Alice Brandon. Es una fortuna que tenga un poco de endorfinas en mi sistema, sino, estoy seguro que no me hubiera controlado.

— ¡¿Qué demonios haces aquí? —Alice ignora mi pregunta y me empuja para entrar, cuando la tomo de la mano para sacarla de mi departamento ella se suelta.

—No eres bienvenida aquí, quiero que te largues…

—Casi me convences con tu teatro, pero no soy estúpida Edward, sé que no eres un hombre estúpido tampoco, así que ahorrémonos problemas.

— ¿De qué estás hablando?, ¿Sabes qué?, no me importa, sólo vete de aquí —Digo molesto.

—De las citas de tus libros, puedes mentirle a Burrows pero no a mí, ¿A quién más pudiste habérselas dedicado?

—A mí —Bella está en el pasillo y se ve compuesta, pero su cara indica el esfuerzo que hace para no cometer un crimen. Sin duda yo estoy igual.

— ¿Y tú quien eres?

—Creo que escribir tanta literatura barata te dejó con el cerebro seco —Bella camina hacia ella.

— ¿Perdón? —Alice voltea conmigo confundida. -Edward ¿Quién es esta golfa?

—No te atrevas… —Mi respuesta es cortada por Bella.

—En primero lugar soy la mujer de Edward, segundo soy la dueña de esas dedicatorias y tercero soy la que va a patear tu trasero hasta que estés fuera de este departamento.

—Bella, yo me encargo —Digo amenazante, no quiero un drama y menos con ellas dos.

—Oh no, esta enana hija de su puta madre no va a venir con sus uñas postizas y voz de corneta a decirme golfa en mi cara sin escuchar algunas verdades.

—Burrows me dijo que estabas con alguien pero… no sabía… —Alice por primera vez se ve confundida.

—Así que admites que mandaste a Burrows a proponerme fingir una relación contigo.

— ¡No, no hice tal cosa! Él me dijo que iba a proponerte hacer una entrevista y escribir sobre nosotros dos, sobre nuestro reencuentro… me dijo que estabas con alguien pero nunca pensé… —Alice se ve un poco pálida y camina hasta el sillón.

—Por alguna razón no te creo Alice —Ella me mira y mientras lo hace saca algo de su bolsa, cuando me doy cuenta de lo que está sacando es muy tarde, están sobre la mesa. Docenas de polaroids.

—¿Qué se supone que iba a pensar?, me las enviaste como regalo de día de gracias hace cinco años, justo antes de publicar tu primer libro, yo pensé…juraba que aún seguías pensando en mí —Alice empieza a llorar.

Veo a Bella acercarse a la mesa y toma una foto, corro y se la quito de la mano.

—No Bella, no valen la pena, sólo fue algo estúpido que hice hace años —Bella está con su mirada en las fotos, todas explícitas, en todas una rubia está siendo cogida por mí, en todas las posiciones posibles, mi cara sonriendo y levantando mi dedo medio. Son repulsivas, vulgares y me recuerdan un tiempo en el que perdía mi alma poco a poco.

—Tal vez, pero no fue la primera vez —Dice Alice y la quiero matar por abrir la boca.

—Alice, es mejor que te vayas, estas fotos no significan nada, ahórrate un poco de dignidad y vete. Las dedicatorias no son para ti, nunca lo fueron, nunca fuiste más que una persona que pasó por mi vida sin dejar nada trascendental —Alice se levanta furiosa.

— ¿Nada trascendental? Yo te ayudé a que no te mataras todas esas veces que llegabas borracho, yo te cuidé y asistí cuando eras un fracasado y no podías ni siquiera ir a trabajar, yo te di impulso para que empezaras a escribir.

— ¿Y eso qué provocó? No hice nada, no fue hasta que conocí a Bella que empecé de nuevo y esta vez exitosamente. No te debo nada más que mi corazón pisoteado y la humillación de que me hayas sido infiel.

— ¿Eso crees? Eres un estúpido si crees que iba a estar con un fracasado por tanto tiempo, yo quería otras cosas, yo quería estar con alguien que no se levantara pensando en matarse todos los días-Alice está roja y luego mira a Bella.

—No tienes idea del hombre con quien te estás metiendo —Alice se dirige a Bella que ahora la mira fijamente.

—Él no es el literato sensible que crees, te va a masticar y te va a dejar como lo ha hecho siempre —Bella da un paso y me tengo que poner entre ellas dos.

—¡Tú lo engañaste!, ¡Tú fuiste la que lo dejaste ir, no sé por qué demonios vienes ahora a reclamar algo que nunca quisiste y nunca fue tuyo! —dice Bella enojada.

Estoy en medio de las dos, pero puedo sentir como la tensión crece, Bella me hace a un lado y se pone frente a Alice.

—No es mi culpa que hayas sido una frívola de mierda y lo dejaras ir, creo que ni siquiera lo amas, creo que sólo vienes aquí por tu estúpido ego pensando que él escribió esos libros pensando en ti —Alice ríe.

—Ya veo que la tienes entrenada a defenderte, son tal para cual, no sé qué hago aquí— Pero Alice comete un error, porque cuando dice su discurso final, pone un dedo sobre Bella.

No es ni remotamente femenino el golpe que recibe en su nariz, créanme he estado en el lado receptor, y los golpes de Bella Swan son dignos de cualquier pelea callejera. Alice da un grito ensordecedor y la tengo que tomar de los hombros para que no se vaya tras Bella.

—Maldita perra ¿Por qué hiciste eso?-Bella sonríe y se ve orgullosa de sí misma.

—Es el estilo Cullen —Quiero reírme pero sé que no es el momento. Una parte de mí está tan orgulloso de ella que la quiero besar, sin embargo tengo una diminuta mujer en mis manos que necesito sacar de aquí.

—¡No me toques! —Alice camina hacia la puerta, no se despide, no me amenaza, y espero que sea la última vez que escuche o vea algo de ella.

Cuando volteo Bella está sentada en el sillón mirando las fotos. Inmediatamente las empiezo a recoger para posteriormente tirarlas al triturador de basura de la cocina. Cuando regreso me siento a un lado de ella.

—¿Cómo está tu mano? —Bella sale de su trance y mira su mano; la abre y la cierra.

—Adolorida, he golpeado peores cosas —Sonrío y ella también un poco, pero su sonrisa se esfuma cuando voltea a verme.

— ¿No fue la primera vez? —Dice Bella, y al principio no sé a qué se refiere, hasta que entiendo.

—No, pero ella se refiere a antes de esas últimas que mandé, mucho antes de conocerte —Bella se ve un poco aliviada.

—Pero estas las enviaste…ese fin de semana —Entiendo por qué se siente insegura, pero me mata que aún dude.

—Fue estúpido, me odié inmediatamente después de que las mandé, pensaba que era parte de mi terapia de miseria y odio a mí mismo, me gustaba pensar que ella sufría cuando lo hacía, al menos al principio, luego lo hacía más que nada porque estaba tan solo y con tanto rencor que no sabía a quién dirigirlo— Bella no se ve muy convencida así que la abrazo. Una vez en mis brazos tomo el valor de hacer lo que pensé que nunca haría.

—Quiero que leas algo.

La escena de Bella y Alice ya estaba escrita mucho antes de que publicara el capítulo donde aparece Alice, haha me alegra que ustedes estén de acuerdo conmigo en como Bella tenía que manejar las cosas, lo digo por sus comentarios, amo a Bella y su perfecto golpe en la nariz.

Les tengo una pregunta tonta, este capítulo es el 41 y en México (no sé si en los demás países) el 41 es el número que evitan los hombres porque es "gay"; es estúpido y nunca lo he entendido. ¿Alguien sabe de donde salió eso? Soy muy curiosa, tengo que saber esas cosas estúpidas y triviales que a nadie le interesan.

El próximo capítulo es la cabaña ¡yay!

Eve