Disclaimer: los personajes son propiedad de la fabulosa Stephenie Meyer, yo solo los uso para mi locas historias...

Primero que nada quiero pedir mil disculpas por haberme retrasado tanto en subir nuevo cap, pero es que este mes ha sido muy duro para mi, murió un muy buen amigo mio y eso me calo mucho en mi corazoncito y por consiguiente me dio amnesia literaria no podía hilar mis ideas… asi mil DISCULPAS!

Mariie Cullen PotteR que te puedo decir gracias! X seguir conmigo en esta aventura tan nueva para mi…

P.D. como ya lo habia dicho en mi perfil encuentran mis inspiraciones musicales para cada cap. y fotos…

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Miércoles 13 de febrero 2008

Edward pov

Toc, toc, toc… Edward toc, toc, toc levántate hermano!

uh! Ya me levante— me puse mi albornoz y fui abrirle la puerta al molesto de Emmett

¿Qué quieres, Emmet? recién me acosté— le dije abriéndole la puerta

Buenos días también para ti hermanito— me respondió el tonto sarcásticamente

¡Ay, ya! Dime de una vez Emmet.

¿Pues ya se te olvido lo que vinimos hacer a LOS ANGELES? Y de todo lo que hablamos en la noche

¡Mierda! ¡Es cierto!, salte que me voy a bañar ya los alcanzo

¡Ves, yo siempre tengo la razón! Jejeje.

¡Ya! no te creas ok.

¡APURATE ROMEO, QUE JULIETA TE ESPERA! — salió Emmet gritando y riéndose estruendosamente

No le preste atención y salí como alma que llevo el diablo hacia el baño, cuando estuve totalmente limpio, busque unos jeans desgastados y una camiseta, mis converse y listo con mi pelo ni que hacer, por más que tratara de peinarlo no habría solución así que así lo deje, bajé y lo primero que contemple fue a mis padres, dándose un amoroso beso. Después de tantos años casados y nunca se aburrían uno del otro, se amaban con tanta intensidad que hasta daba envidia, así quería estar con Bella el resto de mi vida, y era exactamente lo que iba hacer.

Buenos días, mi amor ¿Cómo amaneciste? — me dijo mi madre sacándome de mis pensamientos.

¡Ah! Buenos días mamá, muy bien gracias.

Buenos días hijo.

Buenos días papá.

Mi amor, tus hermanos ya están desayunando, ve y desayuna por favor no quiero que se vayan sin comer nada-

De acuerdo, madre— me acerque y la bese en la mejilla.

Llegue a la mesa y ya estaban mis hermanos desayunando como dijo mi madre, al momento se nos unieron mis padres y desayunamos entre bromas y conversaciones triviales, nos despedimos de ellos, y salimos directo al garaje para sacar el jeep de Emmet, ya que nos iríamos todos juntos, además que lo que necesitábamos era ir todos juntos ya que no compraríamos mucho sino más bien ultimaríamos detalles para nuestro plan, el primer lugar que visitamos fue al DJ que sabíamos era el que siempre contrataba el instituto, ya que necesitábamos que pusiera una canción muy sensual en el momento que necesitábamos, ya que con esa íbamos a sorprenderlas, después pasamos a la tienda de Giorgio Armani a comprarnos unos trajes para sorprenderlas aún más dicen que la primera impresión es la que cuenta, después fuimos a contratar, (o eso intentaríamos) a Enrique Iglesias ya que nos habíamos dado cuenta (de muy buena fuente ya que papá era accionista de la disquera de Enrique) que se encontraba aquí en los ángeles grabando su nuevo álbum, así que nos dirigimos ahí.

Hola, ¿en qué les puedo ayudar?— nos saludó la recepcionista, con una mirada interrogativa

Hola, somos Emmet, Edward y Jasper Cullen.- Dijo mi hermano Emmet.

¡Ah! Hola, mucho gusto, ¿ustedes son los hijos del señor Carlisle Cullen?

Si correcto, queremos subir a conversar con Enrique Iglesias por favor— conteste.

Pues, no sé si podrán, ya que él se encuentra grabando, pero déjenme y pregunto, si desean tomen asiento por mientras tanto-

De acuerdo, gracias— le dijo Jasper caballerosamente y regalándole una sonrisa a la recepcionista que por cierto le gusto, pasaron 5 minutos para que la recepcionista volviera.

Este… muchachos, dice el manager de Enrique que suban, pero tomen estos gafetes antes- nos estrego tres gafetes, donde estaban nuestros nombres, junto con Visitantes, en letras grandes.

Muchas gracias, mmm ¿Sara? —le dije regalándole mi sonrisa marca Edward Cullen que sabía derretía a las mujeres.

Sí. Si, correcto— me contesto con una sonrisa de oreja a oreja.

No es justo que le hagas eso hermano— me dijo Jazz riendo, mientras nos poníamos los gafetes y caminábamos por el pasillo.

¡Oye! Tú también lo hiciste- le recrimine, dándome un juguetón golpe en la espalda.

Continuamos caminando por el pasillo, hasta que dimos con el ascensor, subimos al 3 piso y nos dirigimos a la sala de grabación en donde se encontraba Enrique grabando, entramos y saludamos a todo su equipo de trabajo, Enrique se encontraba detrás del vidrio de la cabina así que esperamos que dejara de cantar para poder conversar con él personalmente, después de 30 minutos por fin salió de la cabina de grabación y se acercó a nosotros, Emmet como siempre se le lanzo al pobre cantante encima y por poco y lo bota al piso.

¡Guau! Cuidado niño — le dijo Enrique Iglesias con una sonrisa divertida.

Lo siento señor es que estoy encantado de conocerlo, ¡es un placer! — me dio risa ver a mi hermano todo emocionado por un cantante parecía un niño. Bueno, ES un niño.

¡Pues muchas gracias!

Hola, Enrique nosotros somos los hijos de uno de los accionistas de esta disquera—le dije en tono serio.

Ah, pues mucho gusto ¿pero de cuál accionista? —me pregunto con cara de "no te entiendo".

De Carlisle Cullen señor— le dijo mi hermano Jasper-

¡Ah! Si claro lo conozco, él me atendió una vez en el hospital y desde ahí nos hicimos amigos-

¡Guau! Papá tiene amigos famosos, ¡oyeron hermanos! — dijo el niño de Emmet con voz soñadora.

Ya Emmet, cálmate—le susurre. Nos estaba avergonzando.

Y díganme a que debo su visita. – dijo Enrique, invitándonos a sentarnos en los sillones.

Pues mire señor queríamos ver si usted aceptaría darle una serenata a nuestras novias— le dije con una sonrisa y ojos suplicantes, sentándonos en el sillón.

¿Gustavo, tú qué opinas? — le pregunto al que supuse es su manager.

Pues mira Enrique tenemos firma de autógrafos, reunión para ver la portada del disco, terminar de grabar el disco, entre muchas otras cosas no tienes tiempo para andar dando serenatas— le dijo el idiota del manager.

Pues si niños acepto ¿para cuándo es? — nos dijo Enrique haciendo caso omiso a lo que le decía su manager.

¡Enrique, ya te dije que no tienes campo en tu agenda! —le dijo en tono autoritario el tal Gustavo.

No me interesa Gustavo, quiero hacer esto, creo en el amor y más en el amor joven y se ve que estos muchachos están enamorados, así que se merecen que les ayude— el Gustavo ese se fue echando chispas del estudio, já baboso no sabe que a los Cullen no se les puede decir que no.

¡Gra-cias señor no se va a arrepentir! —le dijimos los tres al unísono como si tuviéramos los mismos pensamientos.

No me tienen que agradecer nada, solo disfruten de esta etapa de sus vidas y sobre todo valoren a sus novias no las pierdan por tonterías ¿ok?, bueno ¿Cuándo es que tengo que presentarme?

Seria en 2 días señor, el 14 de febrero en nuestro antiguo instituto — respondí con temor a que cambiara de opinión.

¡Um! Pues es un poco complicado, pero iré lo prometo—nos dijo esto último estrechándonos las manos a los tres y despidiéndonos ya que tenía que seguir grabando.

Salimos de las instalaciones de la disquera muy contentos ya que habíamos conseguido lo que más nos importaba, la sorpresa que se iban a llevar las hermanitas Swan y más mi Bella, después de salir de la disquera nos fuimos para la casa, mis padres no se encontraban así que nos metimos a mi habitación para seguir planeando más cosas para esa noche tan especial, cuando nuestros padres llegaron les contamos los planes que teníamos y lo que habíamos hecho (lo de contratar a Enrique Iglesias) mi padre nos dijo que estaba muy orgulloso de nosotros ya que veía que había criado a unos caballeros, que sabían cómo tratar a unas damas, y mi madre solo se echó a llorar y a decirnos que estaba orgullosa y que ojala supiéramos valorar a nuestras preciosa novias, claro en ese punto refute ya que le dije que como no las íbamos a valorar si eran todo para nosotros.

Después de que mamá se calmó, cenamos entre bromas de Emmet, y trivialidades, cuando acabe de cenar, subí a mi habitación a ver si encontraba a Bella en la red, pero nada… era extraño ya teníamos ya varios días sin comunicarnos, pero es mejor así, la sorpresa será más grande después de no vernos ni escucharnos un tiempo…

Y así entre planes para la sorpresa y detener nuestras ganas insoportables por mandar toda la sorpresa a la mierda y correr hasta su casa y decirles que habíamos regresado, había llegado el viernes el ansiado día de san Valentín.

Viernes 14 de febrero del 2008

Me levante temprano ya que estaba muy ansioso por ver a mi Bella y ver la cara que pondría al ver lo que le prepare para celebrar este día con ella.

Baje y desayune algo ligero ya que el estómago estaba completamente cerrado de tanta ansiedad, me fui al gimnasio de la casa para no pensar mucho en lo que me esperaba, necesitaba calmar mis ansias o si no sería capaz de correr hasta la casa de bella y raptarla por el tiempo que he tenido que estar sin ella, y así sin más el crepúsculo fue cayendo y con él mis ansias crecían.

Subí a mi habitación me di una relajante ducha caliente, el agua corría por mi cuerpo, relajando cada musculo, brindándome una sensación de relajación deliciosa. Salí de mi relajante ducha y me vestí con un blazer blanco, sobre una camisa celeste y un pantalón negro, elegante pero casual al mismo tiempo. "Muy buena elección, Edward", me dije a mi mismo al ver la imagen que el espejo me devolvía, mi pelo por esta vez si lo pude acomodar un poco por lo menos, cuando estuve satisfecho con mi aspecto, baje al recibidor y visualicé a mis hermanos que estaban muy bien arreglados, y totalmente nerviosos al igual que yo, mis padres nos despidieron y nos desearon lo mejor, entre bromas salimos y abrimos el garaje para sacar nuestros coches ya que no podíamos ir todos en el jeep de Emmet por qué o sino a la vuelta no podríamos dejar a las chicas en su casa, además de que cada uno quería privacidad.

Abordamos cada uno su respectivo auto, Jasper en su Ferrari, Emmet en su jeep, y yo en mi volvo descapotable salimos rumbo al instituto, todavía era muy temprano cuando salimos de casa así que tuvimos que dar muchas vueltas para perder el tiempo ya que teníamos que llegar hasta las 11: 30 p.m., porque la serenata de Enrique Iglesias seria a la media noche, ¿Por qué a la media noche se preguntaran? Bueno pues Bella me había contado (cuando éramos amigos todavía) que ella siempre soñó con que su primer amor le diera una serenata a la medianoche, y que como en el cuento de cenicienta ella desaparece al dar esa hora, ella no lo haría si no que se quedaría con su príncipe a disfrutar de una noche mágica, así que yo como buen novio le cumpliría su mayor anhelo.

A las 11:15 p.m. aparcamos en el estacionamiento del instituto, que estaba repleto de autos debía de estar a reventar la fiesta, desde ahí se podía escuchar el bullicio provocado por la música tan alta.

Bueno hermanitos hemos llegado, ¡aquí comienza nuestra fantástica noche!— nos dijo un muy entusiasmado Emmet

Ni que me digas Em, estoy que me muero por estrechar entre mis brazos a mi pequeña Alice- dijo Jasper, con un brillo peculiar en sus ojos.

Yo que les puedo decir tengo el estómago repleto de mariposas por ver a mi Bella. – sonreí involuntariamente como cada vez que pensaba en Bella.

Jajaja ¡que cursi eres Edward!- se burló Emmet, tuve que controlarme para n darle un coscorrón.

¡Mejor cállate Emmet y sigamos sí!— le dije cabreado al sonso de mi hermano

Seguimos caminando hasta que divisamos un gran letrero que decía "Feliz día de San Valentín" en letra cursiva y en tonos rojos, se podía ver que adentro estaba oscuro y solo iluminado por las luces de colores de la disco móvil, pasamos desapercibidos ya que nos dirigimos escabulléndonos como ladrones hacia la parte de atrás del salón de eventos del instituto. Nadie nos podían ver, si nos veían de seguro les dirían a las Swan y nuestros planes se arruinarían, cuando llegamos a la parte de atrás nos escondimos en la habitación escondida del salón y esperamos a que Enrique llegara puesto que él tenía que entrar como nosotros lo hicimos.

Estoy muy nervioso, ya no aguanto las ganas de salir y ver a mi Bella- dije desesperado, quería tener a mi hermosa novia ente mis brazos. Pero algo me decía que algo andaba mal.

¡Uh! ¿Qué nos dices a nosotros, Edward? ¡Estamos igual que tú! — me dijo Jasper con cara de angustia.

¡Chicos ya llego Enrique! — nos dijo Emmet y todos dirigimos la mirada hacia la puerta y ahí estaba él. Gracias a DIOS, dije para mis adentros-

¡Hola! ¿Muchachos listos?- saludo Enrique cuando estuvo con nosotros.

Si claro nada más que con mucho nerviosismo —le respondió Jasper, Emmet y yo solo asentimos ante las palabras de mi hermano.

Ya vuelvo voy a tratar de ver a Bella, antes de salir al escenario, porque si no lo hago es capaz que me le tiro encima antes de tiempo— les dije con ojos suplicantes para que entendieran mi entusiasmo.

Espéranos hermano, vamos contigo— me dijeron mis hermanos al unísono.

Mire mi reloj y faltaban 15 minutos para la media noche, asome mi cabeza por la estrecha puerta antes de volverme a escabullir entre la gente sin que notaran mi presencia, pero claro, no todo tenía que ser tan perfecto ¡no!, en el momento en que salí por el pasadizo para para poder salir asomarme al salón chocamos de frente con la indecible de Lauren Malory, la zorra del instituto.

¿Edward, eres tú? — me pregunto la gran tonta como si yo fuera un aparición.

Si, ¿quién más? — le respondí con sorna.

¡Oh! Y veo que tus ricos hermanos están contigo — ¡uh! No podía ser más sobrada.

¡Hola, Lauren! — dijeron mis hermanos con miedo ya que estaban asustados por que a esta "señorita" se le soltara la lengua y nos arruinara los planes.

Lauren — la llame atrayendo su atención

Dime, Edward — se me acerco peligrosamente hablándome "sensualmente"(nótese el sarcasmo)

Mm, me preguntaba ¿has visto a Bella y a sus hermanas? — arrugo el ceño y se alejó de mí.

¡Ah, era eso! — lo dijo en un susurro que escuche muy bien a pesar del bullicio— Sí que las vi, estaban muy bien acompañadas y muy pero muy acarameladas.

¿QUEEEEEEEEEEEEEE? — les gritamos los tres al unísono con la quijada desencajada-

¡Uy! No me griten. ¡Que no soy yo la que les está pegando los cuernos a ustedes! — nos dijo riendo la muy… ¡uh! — si no me creen vayan y fíjense que BIEN se la están pasando con sus acompañantes.

¡No te creo tu siempre les has tenido envidia a las Swan! —grito Jasper, yo estaba como en shock.

No escuche más corrí, como si la vida me dependiera de ello, porque no lo quería creer.

No quería creer que ella me hubiera olvidado. Cuando llegue a la oscura pista de baile e iluminada tenuemente por luces de colores, busque como un desquiciado a Bella, y cuando por fin la pude divisar, mi quijada cayó literalmente al piso, lo que mis ojos veían era la viva imagen de la infidelidad, mi cuerpo temblaba ante tal imagen, mis ojos comenzaron aguarse, sentía escalofríos hasta pude escuchar claramente mi corazón quebrarse en mil pedazos, el rostro de ella era lo que por una eternidad se me iba a quedar por siempre grabado en mi memoria, ella se retorcía en placer, por las caricias que el muy maldito de Jacob le daba y no yo, le lamia el cuello, la tocaba a sus anchas.

Me dolía lo que veía, quería alejarme de ahí, dejar de ver esa escena, dejar de ser masoquista conmigo mismo, pero mis pies no se movían, no querían dar un maldito paso.

Deseaba ir y romperle la cara a Jacob. Pero con todo el dolor de mi alma los deje ser, yo no podía hacerlo, ella estaba con él por qué quería, al fin y al cabo ¿Quién soy yo para ella? Solo soy el maldito y estúpido novio enamorado, de quien ella se reía a sus espaldas. Seguí viendo, la cabeza me daba vueltas, quería morirme en vomito ahí mismo, pero no lo hice. Quería hacer tantas malditas cosas a la vez que no hice ninguna. En vez de eso me seguí auto-castigando mirando ¿Por qué ella me hizo esto? No lo entendía ¿en que falle? ¿No soy suficiente para ella? Mi mente estaba que reventaba, apreté mi mano tan fuerte que con mis escasas uñas logre sacarme sangre en las palmas de mis manos, sentía el líquido cálido correr por mi mano pero no me importaba, solo podía pensar en la escena de casi sexo que estaba teniendo mi novia con su amante, en mis narices.

¡Edward, hermano! — oía que me hablaban pero no podía quitar mi vista de los amantes.

¡Edward vamos hermano, reacciona YA! — solo sentí como una mano se estrellaba en mi mejilla.

¡Qué demonios haces Emmet!- grite, totalmente fuera de mí.

Discúlpame pero no reaccionabas, tranquilo hermano que nosotros estamos igual que tú, solo mira— dirigí mi mirada hacia donde Emmet apuntaba y ahí casi a la par de Bella estaban Rosalie y Alice muy acarameladas con Sam y Jared, respectivamente.

Son unas… mejor vamos Ed, no vale la pena seguir viendo este espectáculo barato — solo asentí y seguí a mis hermanos como un robot.

Cuando estábamos por salir vi como Jacob arrastraba a Bella a la salida del salón, no sé porque los seguí, cuando llegamos al estacionamiento. Vi como la metía a una limusina y ella se dejaba hacer, ahí mi corazón término de despedazarse, ahí comprendí lo estúpido que había sido, y al instante recordé las palabras de Tanya "una relación a larga distancia nunca resulta Edward ya lo veras, algún día me darás la razón" maldita sea porque no le creí, corrí hacia mi auto, y no se por qué carajos lo hice, pero los seguí arranque el auto, acelere el motor al mínimo tratando de que no se dieran cuenta de mi presencia, conforme el viento golpeaba en mi cara también se llevaba las grandes lagrimas que derramaban mis ojos, no comprendía que había sucedido. Todo iba también entre nosotros, pero claro la distancia, ¡NO! Eso no es excusa para tan vil engaño, no podía seguirme engañando, llegamos a una gran mansión cerca de la mía, claro el perro vivía cerca de nosotros, primero salió el chofer, y le abrió la puerta a Jacob, acto seguido y para mi desgracia saco a Bella al estilo novia del coche, ella iba agarrada del cuello de él, mientras el sarnoso la besaba, traspasaron el umbral de la casa como un par de recién casados, mi alma estaba desecha no podía pensar, tenía la cabeza en blanco, solo me limitaba a mirar, me quede como un total iluso esperando toda la noche tal vez por un milagro de que ella saliera de ahí y me dijera que todo era una broma pero eso nunca ocurrió.

Cuando ya se podían divisar los primeros rayos de sol y mi corazón estaba completamente destrozado decidí irme y ver hacia donde me llevaba el destino, mis ojos dolían de tanto llorar, mi cuerpo temblaba de rabia contenida, aparque mi carro, pegando un chirrido ensordecedor y golpee con todas mis fuerzas el volante, pegue mi frente en el mismo completamente derrotado. El bullicio de la gente me hizo levantar la cabeza y ver que me encontraba en un bar abierto y abarrotado de gente, claro eran apenas las 5:30 de la mañana, aquí la gente no duerme por estar de fiesta, y al fin y al cabo era sábado, me baje del carro y me dirigí adentro del bar, quería morirme en alcohol, y si el destino o el mismísimo demonio me había traído aquí le haría caso, me senté en la barra y una mujer muy sensual que por cierto se me insinuó me atendió.

Hola guapo, ¿qué deseas que te ofrezca?

Dame el trago más fuerte que tengas, por favor.

De acuerdo en un segundo — solo me quede viendo a varias parejas besándose y bailando sin parar, teniendo sexo en la pista, me dio más rabia al ver eso por que recordaba la escena que hace muy poco presencie de mi ex novia.

Aquí tienes guapo.- me tendió un vaso, lo agarre sin mirarla siquiera.

Gracias — me bebí el líquido de un tirón, quemo mi garganta, arrugue mi cara ya que nunca había probado licor alguno.

Dame otro, no, no mejor tráeme una botella.

Oh, ¡veo que estas despechado!, pero ándate con cuidado que el tequila no es para novatos — me dijo sonriendo.

No te preocupes por eso, es más te invito tómatela conmigo.

De acuerdo, ya vuelvo — al momento llego ella, con la botella, se sentó a mi lado y comenzamos a beber, cuando ya llevaba media botella comencé a ver un poco borroso y todo me causaba risa, compensaba a olvidar o por lo menos en ese momento eso creí.

Aquí me tiene bien clavado
Soltando las penas en un bar
Brindando por su amor
Aquí me tiene abandonado
Bebiendo tequila pa 'olvidar
Y sacudirme así el dolor.

Donde estas bendita
Donde te has metido
Abre un poco el corazón
Deja amarte corazón
Ven y sácame de este bar

Estoy clavado, estoy herido
Estoy ahogado en un bar
Desesperado en el olvido amor
Estoy ahogado en un bar
Muy desesperado, muy en el olvido
Estoy ahogado en un bar

Esto era un castigo, o ¿Qué? Como ponen esta canción, cada palabra esa canción perforaba mi alma, me hundía más si era posible en el infierno, yo le entregue mi alma, mi fidelidad, y como me paga mi maldita devoción, ¿cómo MALDITA SEA? Jugando sucio, acostándose con ese, viéndome la cara, y yo de idiota creyendo que me amaba, cierto éramos unos niños, pudo haber perdido su amor hacia mí con el tiempo, pero ¿por qué no me lo dijo? ¿Qué daño le hice? Si lo único que hice fue adorarla en este tiempo, ni con pensamientos le fui infiel. ¡NUNCA!

Aquí me tiene embriagado
Llorando de rabia en un bar
Brindando por su amor

Aquí me tiene bien clavado
Bebiendo tequila para olvidar todo
No es justo amor

Muy desesperado, muy en el olvido
Estoy ahogado en un bar
Muy desesperado, muy en el olvido
No, no , no , no
Estoy ahogado en un bar

Cada nota de esa canción me calaba en el alma, decía todo lo que sentía en ese momento, me sentía herido, traicionado, lo que más me dolía es que no lo merecía, ella era mi todo, pero tal parecía que yo para ella no lo era.

Brindemos, por las mujeres que juegan sucio, por las malditas a las que les entregamos el corazón y no los devuelven destrozado… ¡SALUD! — chocamos los caballitos, al momento note que ella me miraba extraño.

Hey, ¿Por qué estas llorando? — en un acto reflejo me toque mi mejilla, y la sentí húmeda, de nuevo lloraba…

Por nada, yo…, olvídalo toma— le arroje dinero a la barra sin ni siquiera ver la cantidad, y corrí como un vil cobarde, como una maldita niñata llorando salí del local. Me subí a mi auto, y acelere al máximo, el sol estaba a todo lo que da ya debían de ser por lo menos medio día, llegue a una playa escondida, que queda muy lejos del centro.

Me baje de mi carro, me quite mis zapatos, la chaqueta, y así descalzo comencé a descender por la playa, la brisa marina golpeaba mi rostro al mismo tiempo se llevaba con ella mis lágrimas, me detuve en seco y caí de rodillas, completamente derrotado ya no aguantaba… me estaba ahogando.

¡MALDITA, MIL VECES MALDITA ISABELLA SWAN OJALA TE AHOGUES ALGUN DIA EN EL INFIERNO EN QUE ESTOY YO!, ¡TE ODIO!… ¿POR QUE ME HICISTE ESTO? ¿QUE MAL TE HICE? ¡POR DIOS, MI MALDITO PECADO FUE AMARTE, VENERARTE, IDOLATRARTE COMO UN IDIOTA…!

¡JA! QUE ESTUPIDO DE MI PENSAR QUE ME AMABAS, QUE ME RESPETABAS COMO YO LO HACIA CONTIGO, NI SIQUIERA CON EL PENSAMIENTO TE ENGAÑE NUNCA…

Llore, y llore por horas hincado pidiéndole a Dios que esto solo fuera una pesadilla, de la cual me despertara pronto, pero no, no era una pesadilla era muy real, mis ojos dolían, mi garganta me ardía, la cabeza la sentía explotar, pero ninguno de esos dolores eran más fuertes que el del alma, el de un corazón destrozado….


reviews? dejenme saber que piensan de este nuevo cap si! me entusiasma muchisimo leerlos...