mis niñas les pido mil disculpas, esta ves si fue demasiado tiempo y me siento mal por hacerlas esperar tanto :( en los ultimos meses me han sucedido tanto que me ha costado demasiado sentarme a escribir y aparte la inspiracion para esta historia estaba fatal, pero gracias a mi hermosa beta la inspiracion ha vuelto a mi... como siempre agradecer a mi increible beta por seguir conmigo en esta hermosa aventura Mariie Cullen PotteR...

en este cap, hay cambios importantes en la historia, este es el ultimo POV edward (de los 3 seguidos que prometi), el siguiente retomamos a bella meses despues de la fiesta de san valentin, asi que por favor les pido lean con mis inspiraciones musicales, les prometo les llegara mas al alma, bueno sin mas aki les dejo el nuevo cap! :)


2 años después

Señor Cullen, pase por favor

Gracias, señorita muy amable

Aquí iba camino hacia la dirección del instituto de música más reconocido en Europa, mi vida había dado un giro de 360 grados desde el día en que Bella me había sido infiel, todavía me acuerdo como si fuera ayer, el momento en que decidí volver a Italia y renacer de las cenizas tal cual ave fénix…

Flashback

Después de llorar por horas en esa playa, y desahogar un poco mi alma de tanto dolor decidí que era hora de regresar a mi casa y dar la cara, mi familia no tenía la culpa de nada y el que yo desapareciera por un día completo no era en absoluto una actitud propia de mi hacia ellos que me aman de verdad y de forma incondicional, así que me levante de la húmeda arena, me dirigí de nuevo hacia mi auto que por cierto deje tirado y no me importo en lo absoluto lo que pasara con él no sabía cómo es que todavía seguía tal cual lo deje, ya que en el momento no tenia cabeza para pensar en otra cosa que no fuera Bella.

Me subí a mi compañero de lágrimas en las últimas 24 horas, pero mientras iba con la cabeza que estaba apuntó de estallar un recuerdo volvió a mi cabeza.

Bella prometo llamarte en cuanto llegue, darte mi teléfono, te enviaré cartas... todos los días. Nos pondremos en contacto gracias a internet ¿De acuerdo?

Está bien. Yo también quiero hacer una promesa: te seré fiel, esperaré el tiempo que sea necesario... para estar junto a ti.

Es una promesa mutua, amor.

Mentirosa, maldita mentirosa todo fue una farsa Isabella ¿POR QUÉ JUGASTE ASI CONMIGO?

Me dirigí a mi casa, el viento me dio un poco de alivio a mi hinchada cara, y despejo un poco mis ideas, al pasar por las calles de los Ángeles, las luces, la gente, la misma noche me dio un atisbo de esperanza, de poder seguir adelante, aunque lo dudaba a mi corta edad tenia la gran certeza de que Bella había nacido para mí y que algún día nos casaríamos, pero ese día ya nunca llegara. Ella rompió con mis ilusiones de raíz, tan rápido como mis pensamientos llegaron a mi desaparecieron ya que había llegado a mi casa y tenía que dar explicaciones, pero como vil cobarde lo único que se me ocurrió fue correr a mi habitación y refugiarme en ella, ¡Já! Como si mi habitación iba a impedir que mi madre se metiera en ella y me preguntara que había ocurrido y tal como pensé en ese instante mi madre entro en mi recamara.

Hijo, mi vida ¿quieres contarme que sucedió? Estás…— negué con la cabeza, y la voltee a ver a los ojos, pero al instante me arrepentí mi madre ahogo un fuerte sollozo y corrió abrazarme, jamás imagine verme tal mal.

Edward, por Dios hijo ¿Qué te sucedió?, háblame Edward por favor — mi madre me rogaba que le contestara, pero yo no podía, mi cuerpo volvía a temblar por los fuertes espasmos que era sometido a causa del llanto incontrolable que volvía a mi como una maldición.

N-o no pu-edo madre por-favor.

Está bien mi amor, desahógate. Llora todo lo que quieras, aquí estoy yo para consolarte— no tenía fuerza para discutirle, solo quería que me consolara por siempre.

No supe cuánto tiempo estuve llorando mientras mi madre me consolaba, me acariciaba la espalda y me arrullaba con todo el amor del mundo.

Lo último que supe fue que me desperté en mi cama arropado, desubicado y con un fuerte dolor de cabeza, la luz ya se colaba por mi ventana, cuando mi nana entro con una charola con mi desayuno.

Buenos días mi niño, te traigo tu desayuno, tu padre dice que te espera en su despacho.

Gracias, Nana.

De nada mi amor, cuando quieras hablar de lo que paso aquí estoy, ¿De acuerdo?— solo asentí y con esa mini conversación mi nana, salió de mi habitación dejándome solo con mis malditos recuerdos de hace 2 días, termine de desayunar, me duche y me vestí con unos pantalones deportivos y una camiseta, unas pantuflas y no mas, no estaba de humor para nada, salí de mi cuarto con la cabeza baja y así llegue al despacho de mi padre.

Toque tres veces y espere a que me dejara pasar.

Pasa Edward y toma asiento— me dijo mi padre, apenas entre de lo primero que me percate era que mis hermanos se encontraban también ahí con sus cabezas gachas al igual que yo. QUIERO QUE ME EXPLIQUEN ¿POR QUE DEMONIOS LLEGARON BORRACHOS Y A ALTAS HORAS DE LA NOCHE Y TU EDWARD POR QUE HASTA EL DIA SIGUIENTE? — el grito de nuestro padre nos hizo automáticamente volver a verlo asustados nunca en la vida nos había gritado y mucho menos decirnos groserías.

Pa… — trate de hablar.

¡PAPÁ NADA EDWARD, YO NO CRIE BORRACHOS, YO CRIE CABALLEROS, AQUÍ SOLO GENTE DECENTE VIVE!

Papa por favor cálmate, no es lo que piensas— explico Emmett rápidamente. Jamás había visto a mi hermano tan serio, y asumiendo su rol de hermano mayor.

Entonces ¿qué fue lo que sucedió Emmett? Espero que tu explicación sea muy buena.

Padre si te acuerdas de la sorpresa que le teníamos a las Swan, bueno pues…— conforme Emmett le explicaba a nuestro padre lo sucedido cada escena se revivía en mi cabeza, el corazón se me apretujo más si era posible, el dolor nunca se había ido pero volvió a mi más fuerte al revivir todo de nuevo-

Y por eso acabamos en ese bar Jasper y yo, pero no supimos que sucedió contigo hermano— Emmett me volvió a ver con cara completamente triste.

Si habla Edward ¿dónde te metiste? — exigió mi padre, con el ceño fruncido. No sabía si era de coraje o preocupación.

Papá, al igual que mis hermanos termine en un bar, para después terminar en una desolada playa.

¿Una playa? Pero aún, ¿Que hacías en una desolada playa? — la cara de confusión de mi padre y mis hermanos no tenían precio.

Yo… supongo que quería descargar mi ira solo, mi dolor, no quería que nadie me viera como estaba… como estoy— no lo podía creer, lloraba de nuevo ¿En serio?

Hijos yo de verdad lo siento, estaban tan entusiasmados con ellas y ahora están tan rotos, yo… no sé qué decirles

¡Yo sí sé! — en ese momento entraba mi madre al despacho conociéndola ya debía de saber lo que había pasado. Ustedes son unos cobardes, son mis hijos y todo lo que quieran, pero afronten sus problemas, búsquenlas, pídanles una explicación de lo que realmente sucedió, no puedo creer que ellas hayan hecho eso… ¡NO! ¡ME NIEGO, ELLAS LOS ADORAN— mi madre se quebró delante de nosotros, ella las adoraba estaba segura que serian sus nueras, y por sobre todo ellas eran sus hijas, las había visto crecer junto a nosotros, corrimos a su lado a consolarla, la amábamos y no podíamos verla llorar.

Mamá, shh, por favor no llores— le dijimos los tres al unísono

Mi amor, por favor no llores, ve y recuéstate un rato ¿sí? Ya han sido muchas emociones por hoy— mi madre solo asintió y salió del despacho llorando y cabizbaja

Padre… yo quería pedirte que me enviaras de vuelta a Italia por favor le rogué a mi padre.

A nosotros también padre si no es mucho pedirte mis hermanos no se quedaron atrás, y también pidieron el regreso a Italia.

Por mí no hay ningún inconveniente, si eso es lo que desean no me puedo oponer, su madre y yo nos tenemos que quedar unos meses más aquí ya que tengo muchos asuntos pendientes, los alcanzaremos después— los tres asentimos y salimos del despacho, Jasper se me acerco y me toco el hombro.

Edward queremos hablar contigo no te ves bien y nos preocupas.

¡Pues ustedes no se ven mejor que yo! — les dije en un pobre intento de sonar divertido.

¡No Edward en serio! — negué con la cabeza a Emmett.

¡No! solo deseo empacar y volver a Italia.

Está bien te entendemos.

Fin del Flashback.

Y aquí estoy 2 años después, dirigiéndome hacia la dirección de la mejor escuela de música en Europa, había salido del instituto con excelentes promedios en música y me gane una beca -aunque no la necesitaba- para estudiar aquí, hoy era mi primer día y el director necesitaba hablar conmigo.

Señor Cullen pase por favor — la secretaria me hizo volver de mis recuerdos

Gracias, señorita muy amable.

Tome asiento por favor—un hombre mayor de aspecto cruel y directo me recibió, era el director de aquella magna institución.

Gracias, permítame presentarme soy Edward Cullen.

Sí lo sé, usted es el becado de La Scuola Leonardo da ítame señor Cullen solo advertirle una sola cosa, esta es… ha sido una institución de renombre por muchos años, aquí no se viene a jugar ni mucho menos hacernos perder el tiempo, y espero que por alguien como usted… entiende, no vayamos a perder esta reputación, ¿queda entendido?

Sí señor, lo tengo muy en claro.

Entonces eso es todo bienvenido al prestigioso Conservatorio Nacional Superior de Música y de Danza de Paris, ahora vaya con mi secretaria para que le de sus horarios y le indique su dormitorio.

¡Gracias señor nunca se arrepentirá de tenerme aquí! — me levante y cuando estuve a punto de salir de su oficina me pareció escuchar un "eso espero" no le di importancia y seguí mi camino, la secretaria me dio mis horarios de clases y me dijo que esperara que una compañera me enseñaría mi dormitorio, espere alrededor de 15 minutos cuando sentí unos pasos acercarse a mí, levante mi cabeza y con lo que me tope fue con una mujer hermosa, morena, un hermoso pelo largo negro, bastante alta, unas curvas envidiables, unos hermosos ojos azules muy expresivos, no sé cuánto tiempo me quede mirándola hasta que ella me saco de mi ensoñación.

Mmm hola, Edward ¿verdad?

¡Eh! Sí soy yo.

Me llamo Megan y yo soy quien te enseñara tu cuarto— ella me extendió su mano y yo enseguida se la tome.

Ah pues gracias no tenías una mejor respuesta Edward, pensé.

Bueno, ya puedes soltarme mi mano— me dijo ella sonriendo, inmediatamente se la solté.

Disculpa me sonroje un poco e intento mirar a otro lado, pero su suave risa me hizo verla. Una cálida sonrisa estaba en ese bello rostro, empezó a caminar y yo la seguí.

No importa, emm y ¿la bienvenida que tal? Muy especial nuestro director ¿verdad? se echó a reír suavemente, solo pude regalarle una sonrisa nerviosa.

Si, bastante. ¿Qué fue eso por cierto? Parece como si me hubiera querido arrancar la cabeza.

Ahh no te preocupes por nuestro magno director a todos nos ha tratado igual, tiene que cuidar la imagen de esta escuela por los donativos TAN caritativos de nuestros donantes.

Si entiendo eso.

Comenzamos a caminar en dirección a lo que supuse serian los jardines, había que atravesarlos para llegar a los dormitorios. Un largo silencio se interpuso entre nosotros hasta que decidí cortarlo

Y tú ¿estudias música también?

Jajá, no que va, ¡yo ni en la regadera canto! Yo estudio danza es mi pasión, desde niña he soñado con ser una bailarina, ¿y tú?

Pues yo canto y toco el piano.

Ah, entonces un día espero poder escucharte— me dio una sonrisa amable, pero tímida al mismo tiempo.

Así será te lo prometo. Cuéntame ¿cómo es el sistema aquí? Es mi primer año y no quiero verme estúpido, ¿entiendes no?

No creo que lo llegues a ser pero en fin, pues que te diré… muy estrictos los profesores, es una universidad mixta como puedes ver, las materias son duras pero pasables te lo juro, mmm hizo un mohín con la boca de lo más adorable hay fiestas todos los fines de semana ya sea dentro o fuera de aquí, organizada por mis amigos y por mí, te digo un secreto— asentí — son fiestas exclusivas y obviamente nadie de la institución las conoce, aparte de los estudiantes selectos claro.

¿Ah, sí? Y… ¿en qué consisten estas fiestas?

Mmm si quieres puedes ver con tus propios ojos, te invito ¿vendrías conmigo el sábado? — sí que es lanzada esta mujer… Me agrada

¿El sábado?

Sí, hay una fiesta en una discoteca privada de uno de mis amigos, la vamos a cerrar para nosotros.

La verdad no lo sé, pero lo pensare ¿de acuerdo? — tenía que hacerme el interesante.

Ok, esperare— íbamos tan animados platicando que no me di cuenta en que momento llegamos al lado de los dormitorios, caminamos hacia un ascensor y subimos al segundo piso todo era muy bien decorado, pisos brillantes y paredes impecables, vi que nos detuvimos al frente de una puerta con el número 210, supuse esa era mi habitación.

Llegamos, esta es tu habitación la mía es la 311, un piso arriba de este, solo para que sepas— me sonrió de manera traviesa.

¡Ah, ok! Gracias, nos vemos entonces.

Ciao, nos vemos hoy es viernes así que necesito tu decisión…

Bueno, te busco y te la digo ¿de acuerdo? primero tengo que hablar con mis hermanos a ver que vamos hacer.

Tus hermanos, ¿estudian aquí en parís?

Si, ellos están en Panthéon-Sorbonne

Sí están cerca de acá, invítalos que vayan con nosotros no se van arrepentir, lo prometo, ¡sí! me hizo unos ojitos estilo Alice. Perfecto ahora me recordaba de esa traidora, igual a su maldita hermana.

De acuerdo Megan lo hare ¡te lo prometo!

Ok ahora si Ciao y espero tu respuesta… Edward — me dijo mi nombre tan sexy que casi me caigo de espaldas. Esta mujer es un peligro, desde la traición de Bella, yo me había vuelto un animal con las mujeres, por mi cama habían pasado muchas, por solo las usaba para descargar mi ira en contra de Bella, creía que así me desquitaba un poco lo que ella me hizo, a mis hermanos les pasaba lo mismo, por eso habíamos jurado que nunca nos enamoraríamos de nuevo.

Entre a mi nueva habitación, y me quede pasmado de la impresión, podría jurar que las otras habitaciones no estaban decoradas tan lujosamente como la mía, y solo una persona pudo haber hecho esto, claro ¿quien más? Mi madre, y como si ella quisiera responderme al sentarme en la mullida cama estaba una nota.

Hola, mi amor este es mi regalo por tu esfuerzo el saber que pudiste superar tus demonios del pasado, para estar en esta prestigiosa universidad, me llena de orgullo, espero que te guste ya que pasaras más tiempo aquí que en casa por los próximos años… ¡te deseo toda la suerte del mundo!

Te ama, mamá

Definitivamente tenía la mejor madre de todas, siempre apoyándome en todo, tenía que esperar que mis maletas llegaran, así que mientras tanto llame a emmet para contarle de la invitación de Megan.

¡Que hay hermanito! ¿Cómo te va en tu primer día?

Bien Emmett, la verdad bastante bien puse énfasis en la última palabra.

¡Ey! Para tu carro ahí. ¿Cómo que bien? imito mi tono y yo solo pude soltar una risita ¿A quién conociste perrote? Suéltala ¿Quién es? ¿Cómo se llama?

Primero que nada se llama Megan y ¡ufff! es una ricura Emmett. Es una morenaza, con unos ojos azules que para que te cuento, unas curvas que cualquiera se perdería en ellas, en fin es mi próxima conquista.

¡Qué suerte tienen los que no se bañan!

¡Por favor Emmett, soy irresistible! me eche a reír.

¡Arrogante! pero bueno, solo para eso me llamas Edward estoy con una… amiga y no necesito interrupciones en este momento, así que hablamos luego.

No, te llamaba para proponerte salir el sábado con mi nueva amiga, ella me dijo que los invitara a ustedes, ¿vienes o no?

No me gustaría ir de mal tercio hermanito, así que gracias pero no.

No me estas entendiendo, van unos amigos de ella y por supuesto también sus amigas así que no harías de mal tercio, también pensaba decirle a Jasper.

Está bien, yo me apunto y espero que sea cierto que también van amigas de tu nueva conquista, porque si no considérate muerto, y por Jasper no te preocupes yo le digo. Sé que el si va, así que hasta el sábado Edward, tengo que colgar ahora nos hablamos.

Hasta lueg… no termine de hablar cuando el pitido que anunciaba el final de la conversación sonó.

Cabrón me había colgado, debía de estar muy buena su amiguita de turno, mis maletas llegaron. 30 minutos después empecé a ordenar todas mis pertenencias en su lugar, pero algo me hacía falta, me sentía ansioso ¡Claro! No me había podido tomar mi trago de la mañana por todo el desastre de la mudanza, necesitaba con urgencia uno así que busque en mi mochila, mi bebedero con mi amado vodka, si señoras y señores yo Edward Cullen me había convertido en un maldito Alcohólico. Y no podía pasar más de 3 horas sin alcohol en mi torrente sanguíneo. Patético, lo sé…

Pero en esto me había convertido gracias a Isabella Swan mi tormentoso maldito amor, lo he tratado de arrancar de mi alma, he intentado sin éxito arrancarme de los labios sus besos, su olor de mi nariz, sus sonrisas de mi cabeza, sus ojos, aquellos pozos chocolates que me habían hipnotizado desde que los vi, todo aquello me seguía aun después de 2 años en mi cabeza ¡COMO PUEDE SER POSIBLE! NO ES LA UNICA MUJER EN EL MUNDO… Aunque solo existe una como ella claro está, y eso es lo que pasa ninguna es ¡ELLA! ¡Dios! es tan frustrante…

Necesito con urgencia deshacerme de esta maldición no puedo seguir así, lo he intentado hasta el cansancio primero fue Tanya un fracaso total por cierto, era una hostigadora completa después de haber llegado destrozado a Italia decidí que la vida sigue, si ella pudo porque yo no, así que pensé que Tanya tal vez sería buena opción… ¡Que equivocado estaba! No me dejaba en paz, eran unos celos horribles y yo ni siquiera la quería solo era un poco buena calentando mi cama y después de eso nada era una completa hueca no podíamos tener una conversación completa sin que me hablara de puras frivolidades. ¡Me harte! así que al ver que una relación a medias no era para mi decidí ser completamente libre y tener solo pasatiempos, así vino Kate, Irina, Scarleth, Katherine, Samantha, Charlotte y muchas más que ya ni el nombre me recuerdo, ya que varias tuvieron su momento conmigo pero yo no estaba como que muy sobrio que digamos.

Tan centrado estaba en mis pensamientos que no me di cuenta que ya había terminado de ordenar mis cosas en su respectivo lugar, decidí que si me quedaba aquí seguiría con mi monologo interno y volvería a caer en mi maldita depresión, así que me apresure a salir a recorrer un poco la universidad. Conocer la institución no está de más. No había terminado de salir y de cerrar mi puerta, cuando un soplido muy suave acaricio el lado trasero de mi oreja

¡Hola de nuevo Edward! Pasaba casualmente por aquí, así que venía a preguntar por tu respuesta sobre mañana.

Hola Megan, casualmente iba a dártelamentiroso.

Muy bien y ¿Qué decidieron?

Sí, por supuesto que sí, a qué horas te… ¿re… mmm… cojo? — le sonreí de manera traviesa, por el doble sentido de esa última palabra.

Mmm tipo 9 ¿te parece bien?

Sí, claro.

Bueno pues nos vemos mañana— me dio un beso de despedida en la comisura de los labios, acto seguido me dio la espalda para irse, me quede embobado viendo su glorioso trasero, a los pocos segundos se volvió y me dijo.

Por cierto muy bueno tu doble sentido— me guiño un ojo, ¡por Dios! bendito ángel endemoniado se me había cruzado en el camino, seguí admirándola mientras seguía caminando, que no me di cuenta de la presencia de un hombre a mi lado que tenía su mano extendida amablemente hacia mí.

Hola, me llamo Alec.

Hola, yo soy Edward, disculpa es que estaba muy pensativo.

No te culpo, Megan es el objeto del deseo de prácticamente todo el instituto, no eres ni el primero ni el último.

Me imagino que es el tuyo también

No que va, ella es una muy buena amiga, tuvimos nuestros momentos pero nada más, lo que si te digo es que tienes que cuidarte de su ex, es muy posesivo con ella aun cuando ya tienen un año de haber terminado.

¡Gracias por el consejo! Entonces me imagino que tú también vas a ir a la fiesta de mañana.

Por supuesto, ahí nos veremos, y ¿qué vas hacer ahorita?

Nada, sinceramente pensaba salir a recorrer el instituto para conocer bien.

Chasqueo con la lengua.

Que aburrido, mis amigos y yo pensábamos ir a un buen antro hoy es viernes y se pone buenísima la noche, ven con nosotros.

Ok, los acompaño no conozco a nadie, aparte de Megan y ahora tú. Tengo apenas unas cuantas horas de haber llegado

Ok, no se diga más, nos vemos en el lobby a las 10.

De acuerdo— uf, tenía unas cuantas horas de haber llegado y ya tenía planes para la mayor parte del fin de semana, ¡eso sí es tener suerte!

Bueno, mis planes de recorrer el instituto se fueron por un tubo, pero por una buena causa, me devolví a mi cuarto y me comencé a preparar para la larga noche. A las 10 en punto estaba listo y preparado, baje al lobby y espere a los demás, bueno solo conocía a Alec pero en fin me adapto muy rápido de todas formas.

Hey, Edward, ¿preparado chico?

Pero claro que pregunta es esa sonreí torcidamente.

Ok, mira te presento a Felipe él es de España, Taylor es de USA, Robert es de Inglaterra, y ya me conoces solo que no sabes que soy de aquí y todos estudiamos música.

Mucho gusto, y yo también entre a estudiar música y canto.

Bueno ya que hicimos presentaciones, nos vámonos a disfrutar de la noche.

No, no, no, Felipe hay que esperar a las bellezas— al instante Alec me volvió a ver con una sonrisa malvada.

Bueno esperémoslas, por cierto el idiota de Bratt no va a venir con nosotros ¿verdad? Porque después del rollo que le hizo a Megan la última vez espero que no dijo el chico que entendí se llamaba Taylor

Hoy no lo he visto. Ese pobre se está muriendo por no estar con Megan lo trae comiendo de su mano, y no asimila que ella ya no lo soporta por idiota— dijo Robert

Sí, eso sí.

Una pequeña tos me sorprendió detrás de mí, al voltearme juro que casi me caigo de espaldas.

Hola, chicos ¿listos? —mis ojos literalmente se salieron de mis orbitas si creía que esta mujer ya no podía ser más bella estaba equivocado, lucia esplendorosa con ese mini vestido, y esos tacones de infarto.

Hola Edward, no sabía que conocías a mis amigos, si lo hubiera sabido te hubiera invitado hoy, ¿me disculpas? — como me podía tener tan embobado, no podía despegar mi mirada de sus carnosos labios, no entendí ni una palabra de lo que me dijo— ¿Edward me escuchas?

Sí, sí…claro discúlpame ¿me decías?

Que no sabía que conocías a Alec y su pandilla, o sea mis amigos y que si lo hubiera sabido te hubiera invitado hoy y que si me disculpas por no haberlo hecho.

Por supuesto además a todos los conocí hoy después de que hablamos, así que no te disculpes.

Bueno tortolos ¿nos vamos? —pregunto sarcástico Alec.

Todos gritaron un ¡Sii! Entusiasmado.

¡¡Fiesta, fiesta Eha, eha! — tan embobado estaba admirando a Megan que no había reparado en las amigas, que también están como me las receto el doctor, llegamos a un club muy prendido en el centro de París, no tuvimos que hacer cola, ya que el hombre de la entrada apenas vio a Alec nos dio el pase inmediato.

Nos acomodaron en zona VIP, que por cierto tenía unas cómodas camas a un lado de la zona, cada uno tenía su compañía de la noche, las horas pasaron muy rápido, y yo cada vez más ebrio, de lo último que me acuerdo es haberme estado comiendo a besos a Megan en un privado, y de habérmela cogido con demasiada fuerza, pero porque ella me lo pedía, con cada embestida me pedía más y yo como un buen caballero le cumplía sus deseos, pero por lo que me di cuenta en la mañana, la sesión de sexo fuerte había continuado en mi habitación ya que aquí me encontraba yo, con un dolor de cabeza de mierda, y con un bello cuerpo desnudo a mi lado, y como siempre me pasaba después de una noche de juerga me sentía completamente vacío y para agregarle a mi miseria amanecía enfermo, podía acostarme con la misma Miss Universo y ninguna me llenaría como si fuera Bella, la mujer que jugo conmigo, la que me robo el alma y el corazón, la que aquel 14 de febrero me dejo completamente hueco, he intentado hasta el cansancio deshacerme de ella, pero ¿cómo? Ya no sé qué hacer para arrancarla de mí, estoy harto de tener este mismo monologo cada minuto de mi asquerosa existencia.

Ring, ring, ring…..

Perfecto ahora ¿quién?

¿Hola? Conteste con voz ronca.

Edward, hola hijo ¿Cómo estás?

Papá, hola, bien gracias, ¿paso algo?

No nada solo queríamos saber si vendrás al almuerzo de hoy, tu madre tiene muchas ganas de verlos, ya sabes está muy sentimental últimamente

Si claro, ahí estaré, papá tengo que colgar nos vemos dentro de un rato ok—tenía que cortar antes de que a esta mujer se le ocurriera levantarse y que mi padre se diera cuenta de que ya tenía conquista nueva, y se le ocurra decirme que la lleve a la casa.

Edward, ¿dónde estás? —perfecto se despertó.

Oh, hijo disculpa tienes compañía, ¿por qué no la traes a la casa, y se la presentas a tu madre? Le va a dar mucho gusto lo sé— y como si fuera adivino sucedió, que maravillosa suerte la mía.

Mmm papá, no lo sé creo que ella tiene planes— para mi desgracia cuando acabe de decir eso ya tenía a Megan a mi lado escuchando atenta mi conversación.

Si te refieres a mí no tengo planes, Edward.

Ves hijo te lo dije, tráela. Bueno aquí los espero.

Pa… — perfecto me corto. Gruñí mientras me dejaba caer otra vez en la cama.

Buen día hermoso ¿cómo amaneciste? Me pregunto Megan, acariciándome el cabello.

Bien gracias, pero te voy a pedir un favor nunca más te vuelvas a meter en una conversación mía, ¿quedo claro?

Si, entendido, lo siento no quise… yo perdóname— claro y no podían faltar las lágrimas de las mujeres, ¡manipuladoras todas!

No mira, ¿tranquila sí?, mis padres nos van hacer un almuerzo hoy y me pidió que te llevara, ¿quieres ir?

Si no te molesta, está bien no tengo mucho que hacer hoy que digamos.

Ok, ve y alístate y paso por ti a las 11.

Ok, mi amor te espero— me planto un beso, y yo se lo respondí y la muy desgraciada sí que sabe mover sus cartas, dejo caer la sabana que la cubría, y por supuesto mi Edward junior despertó al instante, en un abrir y cerrar de ojos ya la tenía acostada sobre la cama, no le di ni chance de acomodarse, la penetre tan duro que hasta a mí me dolió un poco, pero a ella le encanto porque lo único que hizo fue pedirme más.

¡Oh dios Edward más!

Tus deseos son… ordenes— comencé a moverme frenéticamente dentro y fuera de ella, como si la vida se me fuera en ese acto, sus pechos se le movían arriba y abajo me estaban volviendo loco, pero en el instante en que le volví a ver el rostro, ya no era ella la que estaba ahí, era Bella, nunca conocí su cuerpo, pero la vi a ella, sus pechos, su cintura, sus labios aquellos que tantas veces bese, me volví más loco si es posible, me hundí en ella con rabia, con desespero queriendo que aquella ilusión se hiciese realidad, me sentía a punto de explotar.

Después de tres embestidas más explote, gritando su nombre. Me había venido tan fuerte que la cabeza me daba mil vueltas, ni siquiera me preocupe por si mi acompañante se había venido también, me quite encima de ella de inmediato solo esperando por sus gritos por haber pronunciado el nombre de otra estando en la cama con ella, pero en vez de eso lo que me dijo me dejo con la boca abierta.

Estabas muy inspirado, estuvo muy bueno, claro exceptuando que tu inspiración era otra.

¿No me vas a gritar? —mi cara podía verla claramente con un signo de interrogación perfecto.

¡No! ¿Por qué debería de molestarme? Me acabas de dar el mejor orgasmo de mi vida y no me voy amargar por otra, así que tranquilo.

Discúlpame deberás no fue mi intención.

Te entiendo en serio, cuando uno se enamora de verdad es para siempre y creo que ese es tu problema— de veras que esta mujer es única, si me pudiera abrir con ella y contarle…

Yo pues, más o menos es… muy complicado.

Cuando te sientas más confiado conmigo, y sientas que ya no puedes más con tu carga cuéntame soy toda oídos, y aunque no soy la mejor dando consejos, tal vez te pueda ayudar.

Muchas gracias, de veras aprecio tus palabras.

No hay de que, no quiero compartir solo sexo contigo, me gustaría ser tu amiga también.

Bueno amigos entonces. Ella se ello a reír por la palabra 'amigos', desde un punto de vista, se oía demasiado irónico ya que estábamos desnudos en la cama, después de haber tenido sexo salvaje.

Amigos por cierto amigo dijo con ironía nos tenemos que alistar pronto ya casi son las 11 y todavía estamos aquí

Si es cierto, me mudo en un minuto, tu deberías ir hacer lo mismo se levantó y se empezó a vestir.

Si lo hare, te espero en el lobby ok

Ok me dio un beso en los labios y se fue.

Después de haber levantado mi culo, de la cama me bañe y me mude, trate de peinarme pero igual no se arreglaba, vi la hora ya pasaban de las 11, esperaba que mi "amiga" ya estuviera lista, llaves listo, celular listo, billetera listo, ya me podía ir en paz. Salí de mi habitación, cerré la puerta y me comencé a dirigirme a un día lleno de sentimentalismos, mi madre desde que sucedió lo de las Swan, se ha dedicado a buscarnos pretendientas para que nos olvidáramos de ellas.

Pero por más esfuerzos no ha conseguido nada, ni mucho menos nosotros, apenas mi madre o mi padre sabían de alguna conquista de turno de nosotros 3 nos pedían que las lleváramos a la casa, pero siempre nos salíamos por la tangente y no las llevábamos pero por alguna razón esta ves si me nació llevar a Megan a la casa a pesar de que tenía apenas solo unas horas de conocerla, claro eso no quita que ya hubiéramos tenido sexo varias veces como salvajes , pero en fin eso es otro tema, al llegar al lobby del instituto ya se encontraba mi nueva hermosa amante, con esos jeans y su blusa, unos tacones recatados, y su pelo suelto negro como el carbón.

¿Lista? Pregunte en cuanto llegue con ella.

Por supuesto—un gesto que me tomo por sorpresa fue que me tomo de la mano, no le tome importancia, al fin y al cabo le debía el quedarme callado después de la canallada de hace una hora, entramos a mi hermoso volvo descapotable, que me había traído desde los ángeles ya que estaba decidido a no volver a aquella ciudad nunca más, pero claro no sabía lo que el futuro, destino o Dios me tenían preparado, todo el camino lo pasamos en un silencio cómodo, la verdad era muy fácil estar con ella, era muy liberal, sexy, salvaje, pero al mismo tiempo sabe muy bien lo que quiere y no es celosa que es lo mejor de todo, claro no tenía intenciones de estar con nadie más por ahora, ya que me sentía muy bien con ella, en pocas horas la he llegado a conocer más de lo que creí conocer a aquella traidora, y eso que la conocí desde toda la vida, pero que estoy pensando otra vez, maldita Isabella salte de mi vida de una vez por todas.

Después de 30 minutos de camino llegamos a la mansión Cullen en París, a mi padre le había ido tan bien en estos 2 años, que nuestra fortuna había aumentado significativamente, ya no estaba solo en el campo medico también se había metido en la bolsa de valores, y mi madre se volvió muy popular, ahora es considerada una de las mejores diseñadoras de exteriores e interiores del mundo, y bueno por nuestros estudios nos habíamos tenido que pasar a vivir a París, y como nuestros padres no nos querían tener lejos de ellos, se vinieron con nosotros, mi padre había abierto otro hospital aquí en el centro de parís que por cierto es uno de los mejores en tan poco tiempo y mi madre había abierto oficinas también en el centro.

Estacione mi bebe, en la entrada de la casa, ya se encontraban ahí los carros de mis hermanos, así que suponía que ya estaban dentro también, salí y le abrí la puerta a Megan, el hecho de ser un perro no significaba que no me quedaba algo de caballerosidad.

Es muy bonita tu casa, gracias por traerme

Gracias, y no hay de que, ¿entramos?

Sí, claro

No había terminado de poner un pie en la escalerilla de la entrada, cuando una llorosa Esme salió a recibirnos.

¡Oh! Hijo que alegría tenerte aquí, me hacías tanta falta— se me tiro literalmente encima, llorando. Abrazándome, podía jurar que estaba extraña, pero no le di importancia.

¡Mamá por favor solo tienes 3 días sin verme!

¡Bah! ¡Tú no me comprendes!

Bueno mamá, ya para por favor me estas avergonzando.

¡Oh, disculpa!, hola linda ¿cómo te llamas?— ¡Ay! mi madre le dio una sonrisa que si no fuera mi madre me derretiría.

Hola señora, me llamo Megan, mucho gusto— Megan le estiro la mano a mi madre, pero ella en vez de tomársela, lo que hizo fue plantarle un beso en la mejilla, podría jurar que ya me estaba casando y preparando la boda.

Mucho gusto niña, Carlisle me dijo que ibas a traer a una amiga pero no me dijo que fuera tan bella Edward— me dijo mi madre puntualizando el amiga.

Mamá ya por favor ¿sí? Entremos.

Sí, claro pasen.

Cuando entramos mis hermanos estaban sentados en la sala, pero no estaban solos, tenían compañía por lo menos yo no era el único.

¿María, jane? ¿Qué hacen aquí? — inmediatamente voltee a ver a Megan, parecía que las conocía tenía una cara de sorpresa increíble.

Hola, Megan amiga, te explicamos somos las compañías de Emmett y Jasper— jajaja, esto era increíble mis hermanos conocían a las amigas de Megan, parece que hoy ya no tenía que presentárselas, los volví a ver riéndome ya que esta situación se me parecía de lo más graciosa, me les acerque todavía riéndome y senté a esperar que el clan se callara.

Así que ya conocían a las amigas de mi conquista ¿eh? Y con novias. Que callado se los tenían jajaja— les susurre, para que el grupito femenino no se dieran cuenta.

Mejor cállate ¿sí? Y tú que nos dices ¿estas con ella también? — me dijo Jasper con una sonrisa sarcástica.

Naaaaah, lo que pasa es que papá me llamo en la mañana y pues bueno ella estaba conmigo y digamos que se auto invito y mi amado padre la escucho y me dijo que la trajera y aquí esta — les dije en tono resignado.

Pues entonces te paso exactamente lo mismo que a nosotros, las conocimos hace unas horas en un bar cerca de la universidad— me dijo en tono gracioso Emmett.

Pues parece que nuestra madre ya nos está casando con ellas, esta de lo más feliz que las hayamos traído.

¡Eso mismo pensé yo, Jazz! — le dije dándole la razón a mi hermano.

Buenas tardes hijos, bienvenidas a su casa muchachas.

Buenas tardes padre— dijimos al unísono.

Muchas gracias señor y señora Cullen— dijo muy entusiasmada Megan más de lo que debería.

De nada mis niñas, que les parece si me acompañan a ver mi invernadero, mientras esta la comida— le dijo una sonriente Esme.

Por supuesto señora— respondió Jane, con una sonrisa e igual de emocionada que Megan.

Hijos necesito hablar con ustedes, vamos al despacho— algo me olía muy mal, y al parecer no solo yo lo presentía ya que mis hermanos inmediatamente, me volvieron a ver con cara de susto, comenzamos a caminar como si fuéramos para el matadero.

Pasen nos ordenó papá.

¿Qué pasa papá? — le dijo Jasper con profunda preocupación.

Si dinos nos tienes en ascuas, ¿ocurrió algo malo? — le dije yo, ya no soportaba la angustia.

No, tranquilos no pasa nada, su madre les quería dar la noticia, pero al último momento cambio de opinión, y me pidió que lo hiciera yo a solas con ustedes— nos dijo sonriente nuestro padre, hum no me gustaba esa sonrisa, aquí había gato encerrado.

¡Ok, entonces habla! — le dijo Emmett, zapateando como niño chiquito.

Lo que pasa es que dentro de 6 meses, van a tener un hermano o hermana menor, ¡no es maravilloso!— ok, esto si no me lo esperaba, mi madre embarazada de nuevo, ¡Guau! Y al parecer no solo yo estaba en shock, nadie movió un musculo durante lo que parecieron horas.

¡Hijos digan algo por favor! — ya Carlisle nos miraba como si tuviéramos 4 cabezas y nosotros lo veíamos igual a él.

¿Carlisle como paso eso? Fue lo único que pudo preguntar Emmett, y sinceramente… Yo habría preguntado lo mismo.

De veras, ¿quieres que te explique cómo se hace un bebe Emmett? Una sonrisa burlona apareció en los labios de mi padre.

Nono nono dijo rápidamente ¡Por piedad eso no lo quiero saber ni en broma! A lo que me refiero es que como es posible mi madre es hermosa, aun con su edad. Pero no creen que ya están muy mayorcitos para criar un bebe— dijo con cara de horror.

— ¡Pues fíjate que no! Tu mamá y yo seguimos tan activos como siempre, ¡así que simplemente paso!

— ¡Mucha información Carlisle por favor! — le dijo Jasper, arrugando el ceño.

— ¿Y tú, Edward, que dices? — ahora era mi turno. ¡bien!

Me tomo por sorpresa, pero la verdad me alegra por mi madre, sé que se siente sola sin nosotros y ese bebe va a llegar a iluminar la casa, y por lo tanto a mi madre, así que me alegra ¡FELICIDADES PAPÁ!! —fue inevitable no abrazar a mi padre, se veía entusiasmado, y sabía que la felicidad de mi madre se debía a su embarazo, al instante mis hermanos se nos unieron en el abrazo.

Muchas gracias hijos, les quiero pedir que por favor ahora pasen más tiempo con su madre, como dijo Emmett tu madre por su edad este embarazo es de riesgo para ella, yo tengo mucho trabajo en el hospital y más por haber llegado hace poco, así que no le puedo dedicar todo el tiempo que debería de todas formas voy a contratar una enfermera, pero no es lo mismo a que estén ustedes. ¿Puedo contar con su ayuda?

Por supuesto papá, ¿verdad hermanos? — ¡Oh! Jasper lo dijo con los ojos llorosos.

— ¡Claro pa, aquí estaremos! — le dijo Emmett.

— Cuenta conmigo, yo voy a tratar de pasar mucho tiempo con ella padre, no te preocupes.

Muchas gracias, me siento más tranquilo

Tocaron a la puerta y Jasper, rápidamente se secó los ojos. ¡Já! ¡Llorón!

— ¡Pase! — ordenó mi padre.

Señor, el almuerzo está servido la señora me ha mandado avisarles.

Muchas gracias Paulette, dile que enseguida vamos.

Sí señor, enseguida le digo.

Gracias puedes retirarte.

Vamos hijos, ya saben que a su madre no le gusta esperar.

El almuerzo paso muy tranquilo, por lo que vi a mis padres les agrado mucho las chicas, pasamos una tarde muy amena, pero ese día mi madre recibió una llamada muy extraña, ya que después de esa llamada le cambio el ánimo y hasta se disculpó diciendo que estaba indispuesta y se retiró, me pareció extraño pero no me atreví a preguntarle.

Después de ese día, mi vida siguió su curso entre la universidad, salir con Megan y a veces en citas dobles con mis hermanos, Jane y María, y también a enfrentarme todos los días con Bratt, el ex de Megan, se había centrado mi vida, había destacado tanto en la universidad, que me habían ofrecido dar un concierto de beneficencia, en el mejor teatro de París, todos estaban muy emocionados por que ese día llegara, y yo también por primera vez después de tanto tiempo me sentía realmente entusiasmado por algo.

1 año después

Otro año más ha pasado, hace tres años que no sé nada de Bella, y yo sigo amándola como desquiciado, a pesar de que estar con Megan me hace sentir realmente bien, es fácil estar con ella, como lo dije cuando la conocí, me da mi espacio y sorprendentemente cuando le conté todo lo que paso con Bella, hasta llegar a decirle que todavía la amaba y que no la había podido olvidar, me apoyo no me reprocho nada, me dijo que me entendía y que sería paciente, que me ayudaría.

Ella es graciosísima, me la paso muy bien cuando estoy a su lado, mi familia la adora, pero nada de eso me ha hecho olvidar, mi carrera es un éxito soy cantante profesional, después de aquel concierto de beneficencia por cierto el primero para mí, un cazador de talentos me vio, en seguida me busco un contrato excelente todo sucedió tan rápido que no tuve tiempo de asimilarlo, ahorita estoy en la cima pero me falta ella, hace 1 semana le propuse matrimonio a Megan en la torre Eiffel, traté que todo fuera perfecto para ella que realmente se lo merecía, ella ha sido mi salvavidas durante este año. Esa es mi última carta para tratar de arrancar de mi alma a Bella, arrancar su maldito recuerdo de mi corazón, ojala funcione…. O por lo menos ¡Eso espero!

Mis hermanos habían hecho lo mismo con María y Jane respectivamente, lamentablemente para ellos esa boda significaba un salvavidas al igual que la mía lo era para mí, mi madre había dado a luz, a una hermosa niña a la que llamaron Fiorella, mi hermanita nos tenía enamorados a todos, a mi padre ni hablar era la princesa del viejo, hasta a nuestras prometidas que por cierto siempre que la visitaban le llevaban algo nuevo, y la cogían como una muñeca la cambiaban cada 15 minutos, con un conjunto diferente, aunque mi madre también se les unía, así que esta ha sido mi vida el último año, cualquiera que lo viera desde afuera diría que es perfecta, pero no es así ¿cómo puede ser perfecta mi vida si no tengo alma? ¿Cómo la disfrutaría sin corazón? Uno que deje en Los Ángeles hace ya más de 3 años…

Edward mi amor, ¿puedo pasar?

— ¡Por supuesto! — ¡Ah! es cierto, Megan y yo nos mudamos juntos a un departamento, ella también se había vuelto una bailarina muy famosa, y muchas veces ya habíamos hecho actuaciones juntos.

Amor, es que ya llevas mucho tiempo en el estudio, y quería saber si te encontrabas bien y si deseabas cenar — esta es otra de las cosas por las cuales debería de estar agradecido de tenerla conmigo.

— Sí, en un minuto te acompaño, solo déjame terminar esta frase y te alcanzo ¿ok?

—Si por supuesto—se me acerco y me beso— te amo.

Gracias—odiaba contestarle siempre de esa manera.

— Está bien, sin presiones— levanto las manos en señal de rendición, de mí solo salió una mueca extraña.

Me sentía el ser más miserable, por no poder decirle TE AMO, deseaba poder hacerlo en serio, pero es imposible ella sigue en mi alma como una garrapata que me succiona hasta la última gota de voluntad

El teléfono del estudio me saco de mis oscuras cavilaciones.

— ¿Diga?— levante el teléfono sin ver el número en el registrador.

— Buenas noches, con el señor Edward Cullen por favor.

Sí, con el habla, ¿que desea?

Mire le hablo de parte de Hollywood Records, desearíamos hacer una cita con usted señor, para hacerle una propuesta formal, para hacer una gira por todos los estados unidos, deseamos darlo a conocer en América—volver a USA, ¡no podía hacerlo!

—Mire ¿Señor…? —deje la pregunta inconclusa para que me dijera su nombre.

— Williams, Ben Williams— respondió amablemente.

Señor Williams estos asuntos se tratan directamente con mi manager, yo no estoy en estos momentos como para hacer una gira, pero de cualquier forma comuníquese con el ¿de acuerdo?

Sí, señor como usted diga, pero por favor reconsidérelo, sería una muy buena oportunidad para todos, de cualquier forma me contactare con su manager para hacerle llegar nuestra propuesta.

Muy bien señor Williams, si no tiene nada más que decirme, buenas noches.

No señor es todo, buenas noches para usted también.

Volver a USA, no podía hacer eso es muy riesgoso, más si es una gira por todos los Estados Unidos, en algún momento tendría que ir a Los Ángeles y eso sería malo muy malo para mí, no podía aceptar.

Edward, amor te habla Richard, ¿le vas a contestar?, me dijo que era muy urgente. — Megan entro veinte minutos después con mi celular en sus manos.

Sí, pásamelo ya sé que es lo que quiere.

De acuerdo, toma— me extendió el teléfono celular.

Gracias, ya te acompaño dame un minuto.

Sí, tranquilo. — sonrió tranquilamente.

Dime Richard— dije después de un suspiro.

— ¡Como es posible que le digas NO a Hollywood Records, Edward! ¿te has vuelto loco?

No, Richard solo no quiero volver a USA, por favor no preguntes mis razones.

No, pero por supuesto que te voy a preguntar, esto no solo es asunto tuyo, también es mío, te imaginas una gira por todos los Estados Unidos, es un sueño para cualquier artista, no me puedes hacer esto, no me interesa si tengo que obligarte vas a ir, porque si no lo haces renuncio Edward, me escuchas ¡renuncio!

Mira Richard antes que todo te aprecio, pero no te puedo cumplir este contrato, ¡no puedo hacerlo!

Mira, hagamos algo, medítalo con la almohada, o mejor aún con Megan, ella si tiene la cabeza muy bien puesta y sé que te hará entrar en razón, yo te visitare mañana en la tarde para ver que decidiste, ¿de acuerdo?

Me parece pero de una vez te digo no lo hare.

De acuerdo Edward hasta mañana.

Hasta luego.

Pensé que ya habías podido superarla aunque fuera un poco — di un respingo, no había notado que Megan nunca salió del despacho — es por ella ¿verdad? No quieres hacer la gira por que te atormenta pensar que la puedes volver a ver ¿no es cierto?

A ti no te puedo mentir, sí pero no por lo que estás pensando, para mí ha sido muy duro tratar de superarla y volver a verla me descontrolaría y no sé qué podría ser capaz de hacer— le dije viéndola de frente, y tratando de transmitirle que era verdad las palabras que salían de mi boca.

Amor, mira lo sé, porque yo he estado contigo, pero sé también que lo puedes hacer además no tienes que verla precisamente que te garantiza que la veras, a no ser que ella te busque, que sinceramente lo dudo mucho— ¡buen punto!

Mira no lo sé, tengo la cabeza muy confundida en este momento, ya mañana que venga Richard veré si podemos desplazar a Los Ángeles de las ciudades que tendría que visitar.

Me parece muy buena idea, amor por favor acepta no quiere que pares tu carrera solo por alguien que no merece nada—eso ultimo me dolió, maldita sea me debería de valer pero no es así.

— Bueno, vamos a cenar, Alessandra preparo un filete realmente delicioso—siempre tratando de hacerme sentir bien en los peores momentos.

— Humm suena muy bien vamos—le dije con una sonrisa sincera.

Al día siguiente

El día transcurrió sin mayores imprevistos, me desperté temprano como siempre, antes de las 6 de la mañana estaba en gym, mi rutina terminaba a las 8 de la mañana, después un desayuno ligero, encerrarme en el estudio a componer y volver a recitar mi maldito monologo de siempre en el cual el tema principal es Bella, recordarla más que nada, después llegaba Megan de sus ensayos compartía el almuerzo con ella, y devolverme al estudio de nuevo, unos minutos después de las 3 de la tarde ya se encontraba en la sala de mi departamento mi amado manager el cual me quería llevar de vuelta a mi infierno personal.

Así que Edward ¿qué pensaste?

¿De qué Richard? — me hice el tonto, pero al ver la cara de mi manager decidí jugar. — ¡Oh, sí ya me recuerdo! El llevarme en contra de mi voluntad a USA, ¿cierto?

— ¡Ay! Por favor, Edward pareces niño chiquito con sus berrinches, deja de ser sarcástico y ponte serio dime tu respuesta, para ponerte mi renuncia en este momento.

No, Richard por favor no te apresures escucha lo que te tiene que decir Edward por favor— ella siempre salvándome.

De acuerdo escucho.

Si, acepto con la condición de que la única ciudad que no visitemos sea Los Ángeles, solo así iré.

Me parece muy bien, ya mismo me comunico con Hollywood Records y los pongo al tanto, espérame mejor llamo en este instante para que escuches.

Nunca un tono se me había hecho tan eterno como ese, en ese instante.

Buenas noches, publicidad.

Buenas noches señorita, con el señor Ben Williams por favor.

Si un segundo, permítame lo comunico— hubo un pequeño silencio, mientras en la otra línea se escuchaba una cancioncilla irritante.

Bueno, ¿con quién hablo? — la voz ronca de un hombre termino con la cancioncilla.

Sí, señor Williams le habla el manager de Edward Cullen el cantante y pianista.

Ah sí claro, ¿Cómo le va señor Benatore?

Muy bien gracias, yo solo le llamaba para ver si concretábamos la cita para firmar el contrato para la gira ya que el señor Cullen acepto su proposición.

— ¡Oh muy bien! Qué maravilla, por mi mañana mismo, tomare un vuelo esta misma noche, que le parece si mañana mismo nos reunimos en algún restaurante para cenar y cerramos el trato.

Maravilloso señor Williams entonces mañana en la noche, ¿le parece bien en el restaurante Good Apetite es una mezcla inglés y francés?

Perfecto entonces mañana nos vemos, ¿a las 9 de la noche le parece?

Excelente entonces así quedamos señor buenas noches.

Buenas noches, y dígale al señor Cullen que no se le ocurra cambiar de parecer.

No hay problema por eso, hasta mañana.

Eres rápido— le dije sarcásticamente a Richard, una vez hubo colgado.

Por algo soy tu manager ¿no?

Entonces tenemos una cena mañana en la noche Megan— le dije sonriendo a Megan, hacia mucho que no salíamos, se la debía.

Gracias Richard hace mucho que este caballero no me sacaba ni a la esquina—lo que dije.

¿Cómo haces eso Edward?, una mujer como Megan es para sacarla todos los días con algún pretexto, no te preocupes Megan algún día vas a encontrar a alguien que te valore más.

¿Cómo demonios dices eso Richard? — prácticamente lo fulmine con la mirada.

No mi amor tranquilo, sabes que nunca te dejare, te amo aunque nunca salgamos, y lo seguiré haciendo… sabes que es broma ¿cierto? — me susurro en el oído, yo solo asentí.

— ¡Bah! es broma Edward deja el estrés, bueno tortolitos yo los dejo me tengo que retirar una hermosa dama me espera para cenar.

— ¡Mándamele mis saludos Sofía, por favor Richard!

Así lo hare Megan, hasta mañana gruñón, espero estés de mejor ánimo mañana.

No te preocupes de eso me encargo yo— la volví a ver inmediatamente, esta mujer es un peligro, y como si estuvieran conectados solo guiño un ojo en complicidad con Richard

— ¡Ya te puedes terminar de ir Richard!

Si claro no me quiero quedar ni un minuto más contigo, aunque me hieres mis sentimientos.

—¡LARGO! —grite.

— ¡POW! — Richard salió corriendo del despacho, solo alcance a escuchar su risa.

— ¡Por fin se fue! A veces sí que es molesto— me deje caer en la silla y Megan se sentó en mis piernas.

No digas eso, es muy buena persona.

Bueno como tú digas.

¿Que desea de cenar el gran cantante que tengo como prometido? —me dijo sensualmente.

Nada en especial, ¿decide tú, sí? —estaba de un humor horrible, así que decidí no seguirle el juego.

Está bien, voy a ordenarle a Alessandra que prepare la cena—me beso—ya vuelvo amor.

— De acuerdo.

Bella, espérame no corras tan rápido.

Gallina, no me puedes alcanzar—con que me saco la lengua ¡ya vera! Corrí tan rápido como mis piernas me lo permitieron, y al fin la pude alcanzar, ya que la pobrecita se había tropezado, sí que era rápida, pero también torpe… mi Bella muñequita.

¡No es justo Edward! Hiciste trampa aprovechaste que me caí para alcanzarme.

¿Amor estas bien? —me acerque a ella rápidamente.

Sí, no te preocupes mi hermoso solo un rasponsito, ¡auch! Duele.

No Bella, es grande, vamos para curarte— le dije en tono preocupado, no me gustaba verla herida de ninguna forma, la tenía muy cerca de mis labios no me dejaba concentrarme, y ella lo sabía así que lo hacía adrede. Ya llevábamos 2 meses de novios y nunca había sido más feliz en mi vida, ya que no era lo mismo que fuera mi novia a ser mi amiga.

— ¡No! —me dijo como niña chiquita, haciendo un puchero de lo más tierno— Creo que tengo una idea mejor para que me cures.

— ¡Ah, sí! ¿Cuál? — le sonreí, definitivamente esta niña es mi perdición.

— Ven acá y te digo— me le acerque— así nomás no te voy a morder Edward.

De acuerdo ¿así? — estábamos peligrosamente cerca.

Si así—me susurro al oído—dame un besito ¿si, por fis? así si me curo te lo prometo— me hizo un pucherito tan hermoso y me lo pidió tan inocentemente, es hermosa y yo con ella no tengo fuerza de voluntad.

Con todo gusto mi hermosa novia eso no se pide— un beso que comenzó tan inocente, conforme iba avanzando se fue tornando cada vez más apasionado, era muy peligroso, así que decidí pararlo. De todas formas el oxígeno ya se nos estaba acabando.

— Amor, te amo lo sabes ¿verdad?

Por supuesto— pobrecita tenía las mejillas rojas por la falta de aire.

Yo quiero que tú seas el único hombre en mi vida, el primero… si me entiendes ¿no? —y como si pudiera verse más ruborizada ahí estaba ella roja como un tomate.

Te prometo que así será Bella, nunca escúchame bien nunca nada ni nadie nos va a separar— le tome de las manos, y le di un besito tierno en cada una de ellas

— Te creo mi amor así será.

— ¡EDWARD, BELLA VAMOS A COMER!

Vamos nos llaman Edward.

— ¡No quiero ir! — ahora era mi turno de ponerme consentido, le hice un puchero tratando de que me hiciera caso— prefiero quedarme contigo si? Además no tengo hambre.

No vamos, nuestros padres se molestaran, además tu estomago dice lo contrario— traidor estómago.

Edward amor, despierta vamos a la cama.

Mmmm no quiero Bella, déjame.

Edward no soy Bella, lamentablemente— ¡Ups! Ahora si había metido la pata, no sabía hasta qué punto había terminado el sueño ni siquiera sabía en qué momento me había quedado dormido, lo único que se me ocurrió fue salir corriendo detrás de Megan a pedirle disculpas, ya que se había salido del apartamento tirando la puerta a su espalda.

Megan espérame por favor déjame explicarte, aunque no sé qué tengo que explicarte— habíamos llegado a un parque, que estaba cerca del apartamento, nos sentamos en una banca, ella en completo silencio pero con lágrimas en los ojos.

Edward, yo he sido muy paciente contigo, he dejado que pienses en ella mientras estabas conmigo en la cama en el pasado, pero como esos momentos habían pasado pensé que ya la estabas dejando atrás, que mi amor te era suficiente, pero ahora darme cuenta que también es dueña de tus sueños ya es demasiado, que tengo que hacer ¿QUE? ¿EDWARD? POR DIOS ¿qué tengo que hacer para que me ames? ¿Para qué aunque sea me quieras un poquito? es demasiado ya no soporto esto, no poder arrancarte ni tan siquiera un suspiro, una palabra de amor hacia mí, me siento muy mal en esta situación yo hago todo por ti, pero tú por mi ¿qué haces? — de veras que soy un miserable ella no se merecía, mis tratos a ella, nunca me ha faltado siempre conmigo soportándome, mi bipolaridad… no puedo dejarla no se lo merece, además he creado una dependencia a ella.

Megan siento tanto todo esto de veras perdóname, pero no puedo evitarlo yo nunca te he mentido, siempre te he hablado de frente, por favor no me abandones tú también quédate conmigo te lo ruego, voy a tratar de cambiar mi comportamiento contigo lo juro.

Sí nunca me has mentido, pero alimentas mis esperanzas y eso no es justo— buen punto.

No son esperanzas, estamos comprometidos lo recuerdas, serás mi esposa.

Creo que deberías de pensar en mí y no en ella por lo menos un poco ¿no crees?

Sí, pero vamos te invito a cenar.

Te lo acepto, vamos— me dio una sonrisa sincera, y nos encaminamos a un restaurante muy bonito sencillo, que ella escogió era latino muy acogedor, nos sentamos y pedimos una deliciosa comida, había espectáculo de un artista bastante conocido Marc Anthony creo era el nombre, pero lo que no me gusto fue que la canción con la que abrió el show me golpeo de frente literalmente, trate de ignorarla pero no pude demasiados recuerdos volvieron a mi como una peste, incluyendo el sueño de hace unas horas.

Nos vamos, me duele un poco la cabeza— le dije a Megan tratando de hacerle ver que eran verídicas mis palabras.

Te entiendo… tranquilo, no empieces a mentirme ahora, sé que es por la canción— solo baje los hombros en señal de rendición, salimos de aquel lugar que solo vino a hacerme doler más el corazón, llegamos al apartamento más rápido de lo que hubiera querido, y yo como siempre tratando de aliviar las cosas, apenas cruzamos el umbral del apartamento la tome de la cintura y trate lo juro de concentrarme en ella y no ver el fantasma de Bella ahí pero no pude, la bese con demasiada fuerza y rabia conmigo mismo, tal parece que ella lo sintió puesto que se me quito, cortando el beso.

— ¡No Edward así no! Hoy no eres tú, eres el títere de su recuerdo, así que mejor ve y duerme mañana será otro día— tenía los ojos llorosos al decirme eso, la estaba dañando pero yo era tan egoísta que no podía dejarla ir, me le acerque y le deje un casto beso en la frente.

— De acuerdo, hasta mañana y perdóname — le dije agachando la mirada-

Siempre, bien lo sabes.

Y tan pronto como cerré mis ojos el día llego, trayendo consigo un sentimiento de nerviosismo que no era muy común en mí, no sé por qué pero sentía que hoy sería el principio del fin para mí, mi día comenzó como cualquier otro la misma rutina de siempre, nada más que en la tarde Megan me arrastro al centro comercial de compras ya que quería estar muy presentable para la cena con el ejecutivo de Hollywood Records, ella era muy divertida, odio comprar pero ella todo lo hace mucho más llevadero, comimos en un McDonald's, vimos una película, y salimos justo a tiempo para llegar al departamento a prepararnos para la cena, Megan escogió un vestido rojo, de escote en la espalda muy profundo por cierto, resaltando todas sus curvas muy bien definidas, su cabello en ondas, un maquillaje discreto, simplemente perfecta, yo un traje negro completamente, trate de peinarme pero de nuevo nada logre, salimos del apartamento a las 8:30 de la noche, 15 minutos después habíamos llegado al dichoso Good Apetite, pregunte al mesero de la entrada por la reservación a mi nombre y nos dirigió inmediatamente a la mesa en donde ya se encontraban Richard y Sofía.

Edward, Megan, ¿cómo están? Tanto tiempo mujer, ¿porque no has vuelto a mi casa? — Sofía, la prometida de Richard, saludo a mi prometida con un beso en cada mejilla.

Hola Sofí, bien gracias, lo que pasa es que he tenido muchos ensayos y no he tenido mucho tiempo libre.

Ok

Hola sofí ¿cómo estás? le dije tratando de entablar conversación con ella aunque no era santo de mi devoción, bueno yo tampoco lo era de ella.

Muy bien, Edward gracias me contesto con tono hipócrita, desde que había engañado a Richard se volvió mala a mis ojos ya que él no se lo merece, y más porque veo el reflejo de Bella en ella.

Bueno amigo, prepárate que ahí viene nuestro futuro socio levante la vista y lo vi era un hombre joven a pesar de su puesto, pero lo que me dejo frio fue su compañía, del brazo traía a la traidora de Rosalie, no lo podía creer el destino me la quería recordar a como diera lugar-

Buenas noches caballeros, damas buenas noches-

Buenas noches— dijeron todos al unísono, yo no podía ni hablar de la rabia contenida que tenía con mi suerte.

Buenas noches Edward, ¡que coincidencia! — me dijo la muy maldita sentándose.

Lo mismo digo Rosalie.

¿Ustedes ya se conocían? — nos preguntó Ben Williams con cara sorprendida.

— Sí, solíamos ser buenos amigos, pero después se mudaron y ya no volvimos a saber nada de ellos— dijo la muy descarada ¿reprochándome?

— ¿Dijiste se mudaron? ¿Quiénes? — sí que es chismoso este tal Williams.

Él y su familia.

Ah bueno, pues que oportuno que se reencontraran— sí claro, si supiera que lo que quiero es arrancarle el cuello, y a sus hermanas también.

— Hola, quiero presentarme mi nombre es Richard Benatore ella es mi prometida Sofía Villanueva.

Oh, felicidades Richard, lo puedo tutear ¿cierto?

Si claro, seremos socios señor Williams.

¿Edward?

Oh, sí claro, como pudo ver señor Williams yo soy Edward Cullen y ella es mi prometida Megan Stewart.

Bueno, ya que todos se conocen por que no pedimos de cenar, y después continuamos con la negociación Benatore — dijo Richard tratando de aligerar el tiempo, sí que tenía prisa, Rosalie no dejaba de verme con una mirada asesina, como si nosotros hubiéramos sido los del problema, como si todo esto lo hubiéramos ocasionado nosotros.

La cena transcurrió sin mayores imprevistos, entre las bromas de Ben Williams, y las miradas de odio de Rosalie paso la cena, y la hora de la negociación llego, pero uno no puede escapar de ser humano mucho tiempo así que me disculpe para ir al baño, después de hacer mis necesidades y al cerrar la puerta del baño, me tropecé con alguien o mejor dicho con la hermana de la traidora… Rosalie.

¿Qué demonios haces aquí, Rosalie? — le grite ya esto es el colmo que me hostigue.

— ¡Já! ¿Te atreves a gritarme? ¿Cómo demonios se atrevieron a abandonarnos tus hermanos y tú? ¿Por qué abandonaste a mi hermana, sabes lo que ella sufrido por tu culpa? — perfecto ahora yo era el villano, esto es insólito.

¿Estás loca? ¿Nosotros las abandonamos? ¿Quieres saber por qué lo hicimos?

— ¡Si claro, que quiero saberlo!

Por qué mientras que nosotros estábamos de imbéciles del otro lado del mundo creyendo que teníamos unas novias santas que esperaban nuestro regreso, ustedes estaban de lo más animadas viéndonos las caras de imbéciles besándose en la fiesta de san Valentín con "la manada" — solo pude ver la cara de shock de Rosalie cuando le termine de gritar lo que llevaba guardado hace tiempo.

¿Cómo sabes eso? — pregunto en un susurro aterrado.

¿Que como lo sé? Jajá, Rosalie, porque nosotros lo vimos en vivo y en directo nadie nos lo conto, nosotros estábamos ahí viendo como nuestras novias tenían casi sexo en la pista con esos perros-

No es cierto, lo que ustedes vieron no es lo que parece, todo tiene su explicación— a este momento ya lloraba a moco tendido, lágrimas de cocodrilo.

Entonces, como paso dame una muy buena explicación, porque lo que vimos fue muy claro, y más yo que seguí a tu hermanita hasta la casa de ese chucho donde no salió en toda la noche, ¡¿DAME UNA MUY BUENA EXPLICACION ROSALIE, MALDITA SEA? — estaba furioso, que me quisiera vender una mentira era el colmo.

No, Edward… yo… yo no puedo decirte nada, si tan solo pudiera decirte la verdad, pero NO PUEDO por favor no me atormentes más— me grito saliendo como loca del baño, me dejo con la palabra en la boca, maldita… ¡malditas sean las Swan!pero tenía que hacer como si nada hubiera ocurrido, tenía que volver a la mesa a cerrar el trato, al llegar a mi asiento me di cuenta que Rosalie no estaba, ¿pero que excusa habrá dado para marcharse? En fin a mí que me afectaba, pero estoy seguro que si Emmet la hubiera visto a él si le hubiera dolido demasiado y más verla de acompañante de mi nuevo socio, me imagino que ella debe de ser la zorra de turno del tal Williams, pero en fin…

Amor, ¿estás bien? Traes una cara— Megan frunció el ceño al verme.

Sí, estoy perfecto le di mi mejor sonrisa para que me creyera.

Señor Cullen podemos empezar por favor, lo que pasa es que tengo prisa mi novia se tuvo que ir por una emergencia familiar y debemos partir hoy mismo— con que eso era lo que le había dicho Rosalie, sí claro una emergencia.

Sí, por supuesto.

Bueno este es el contrato, están las mismas estipulaciones que su manager leyó ayer así que no hay que revisar mucho.

¿Dónde firmo? — lo último que quería era alargar este asunto ya me quería ir para mi casa.

Aquí y aquí— firme donde el Señor William me había señalado.

Usted Richard firme aquí por favor.

De acuerdo— mi manager también firmo debajo de donde o lo hice, sonrió entregándole la pluma al señor Williams.

Bueno, creo que eso es todo, nos vemos dentro de 2 meses, hasta pronto, un gusto haberlos conocido señores, señoritas mucho gusto.

Igualmente señor Williams, buen viaje— le dijo amistosamente Megan.

— Hasta pronto socio y nos vemos— siempre de lame botas Richard.

— Hasta luego— fue todo lo que le dije no tenía humor para nada, vaya nochecita me había tocado vivir…

Dentro de 2 meses vuelvo a los Estados Unidos, el lugar donde jure nunca volvería, pero Los Ángeles… Ahí sí que no iré o eso creo…


BUENO, ¿QUE LES PARECIO? HAGANMELO SABER, SUS COMENTARIOS SON SUPER IMPORTANTES PARA MI ¡POR FAVOR! *PUCHERO DE ALICE *