Holaaa!! aca después de tanto tiempo le sdejo el siguiente capi...espero q les guste y sea d su agraado! grax x sus comentarios y x leer! espero q este cap tmb les guste! bah mejor dejo q lean...
-Si, soy tu entrenador- dijo la persona- mi nombre es…Ryoma Echizen- dijo en un tono frío su entrenador al cuál Sakuno ya conocía pero él no a ella al menos no vestida asi, como Kumiko.
-A-ah b-bueno- dijo tartamudeando. No podía creer que su entrenador era Echizen-sensei, luego hablaría con su abuela- mucho gusto- dijo eliminando el tartamudeo, no era común en ella mientras era Kumiko Shiroi.
-Hmp- espetó él sin más. Ahora que la veía bien, aquella chica era linda. Su cabello negro atado en una cola alta moviéndose con la brisa (ya q la cancha era al aire libre) aquella ropa que marcaba sus bien formadas curvas, su cintura, sus pechos, dejando al aire libre su blanco cuello que daba ganas de besarlo, sus largas piernas que daban ganas de acariciarlas y sentirlas y aquellos tentadores labios que…Diablos! Qué era lo que estaba pensando! Él no era ningún pervertido como su padre- comencemos con el entrenamiento- dijo dejando a un lado aquellos pensamientos y volviendo su rostro serio.
-Hai- respondió Sakuno (ahhh para no confundirlas o confundirme aunke esté como Kumiko, pondré Sakuno, asi no me confundo, sii? Sigamos con la historia) Por fuera parecía normal, calmada pero por dentro estaba asombrada de que él fuera su entrenador ahora su secreto corría más peligro de ser descubierto y esperaba que eso no sucediera.
-20 vueltas a la canchas- ordenó Ryoma. Primero comprobaría la resistencia de la chica.
-Hai- dijo y seguidamente comenzó a correr. Ryoma la miraba mientras ella corría, en verdad era linda. Su manera de correr se veía tan…tan…tan sensual, lo provocaba aunque ella tan solo estuviera corriendo con aquellas largas, finas y blanquecinas piernas…ahhh pero en qué rayos pensaba! Ella era su alumna, no debía tener pensamientos así, apenas la conocía y ya no la podía quitar de sus pensamientos. Diablos! Se decía él mentalmente.
Pasaron unos cuantos minutos más y Sakuno ya había terminado con las 20 vueltas y se acercó nuevamente a su entrenador. Ryoma no le había quitado ni un solo segundo la vista de encima, la miraba fijamente y eso la ponía nerviosa, aunque trataba de no demostrarlo.
-Ya terminé- dijo haciendo que Ryoma dejara de verla así y volviendo a la realidad.
-Bien ahora harás 50 abdominales y luego 15 tríceps- le volvió a decir. Sakuno asintió.
-Está bien- dijo y comenzó con los abdominales. Al cabo de unos minutos terminó con los abdominales y continuó con los tríceps. Al terminar Ryoma la llevó hasta el centro de la cancha.
-Veo que eres resistente- dijo al notar que no había soltado ni una sola gota de sudor- ahora veremos tu puntería y fuerza- dijo en su tono frío de siempre.
-Cómo usted diga Echizen-sensei- respondió Sakuno. Ryoma la miró de nuevo, algo en ella se le hacía conocido, pero no sabía qué.
-Bien- dijo mientras de un lado de la cancha colocaba dos latas. Una en cada punta- debes atinarle a ambas latas con la pelota desde el otro lado de la cancha, usa tu fuerza- le explicó a Sakuno. Ella asintió.
-Hai- dijo mientras tomaba su raqueta.
-Comienza- le ordenó Ryoma y ella comenzó.
Desde su posición se colocó de manera para realizar un saque, lazó la pelota al aire, levantó con su mano la raqueta y esperó a que la pelota estuviera a la altura de la raqueta y luego le dio a la pelota con fuerza, no con toda, y la pelota se dirigió hacia la lata del lado izquierdo y le dio en el centro, sacándola de la cancha y luego hizo lo mismo con la otra.
-Bien- dijo Ryoma mientras colocaba otras latas más- hazlo de nuevo- le dijo. Sakuno lo hizo. Las latas anteriores habían sido aplastadas con el tiro y las mandó lejos de la cancha pero éstas no lo fueron así y eso que había usado la misma fuerza que antes había usado, pero con éstas las latas solos se habían ido afuera de la cancha casi sin ningún rasguño.
-De nuevo- dijo mientras colocaba otras latas más. Sakuno lo hizo y éstas latas a penas habían caído al suelo. Parecía que cada vez Echizen-sensei ponía latas más duras y pesadas, haciendo que ella aplicara más fuerza en cada tiro.
Así estuvieron por media hora más. Ryoma hacía que Sakuno usara más fuerza para cada lata. Ahora sí, Sakuno estaba cansada, su frente estaba sudada.
-Mmm…tienes fuerza- dijo Ryoma- ahora jugarás un partido contra mí- le dijo. Sakuno obedeció.
-Cómo quiera- dijo mientras miraba como su entrenador se ponía del lado opuesto de la cancha, de donde ella estaba.
-El servicio es tuyo- dijo Ryoma mientras le alcanzaba la pelota. Sakuno sin más comenzó con el partido. Realizó un saque fuerte pero que Ryoma pudo devolver sin problemas. Sakuno también pudo devolverlo pero le había costado un poco, había sido rápido y fuerte.
El partido continuó. Era un partido difícil para Sakuno, su entrenador era bastante bueno. Jamás creyó que lo sería. El partido había llegado a su fin hora y media después de haber comenzado. Sakuno había perdido, su entrenador era muy fuerte y rápido, sus tiros, saques y remates eran fuertes, rápidos y precisos. Se notaba que a ella aun le quedaban algunas cosas por aprender. El partido había terminado 6-4.
-El entrenamiento terminó- espetó Ryoma.
-Bien- dijo Sakuno- estoy sedienta- dijo en un susurro Sakuno- Se acercó a unos bancos que allí había y agarró una botella que tenía agua fría que la refrescaría. Se sentó en el banco y abrió la botella de agua bajo la mirada de su entrenador.
Comenzó a beber el agua mientras que de vez en cuando el agua caía por su níveo cuello. Ryoma la observaba, se veía tan tentadora, tan irresistible. Deseaba besarla aunque a penas la conocía ya sentía cosas que jamás sintió. Pero él se regañaba mentalmente diciéndose que no debía pensar esas cosas, por Dios! Era su alumna y él su entrenador, no podía desear a su alumna, no…no podía. Ya parecía Momoshiro deseando a su alumna, como él lo hacía con Tachibana.
Fue quitado de sus pensamientos por la voz de la vieja Sumire que se acercaba a ellos con una sonrisa en el rostro.
-Ya terminaron su entrenamiento Ryoma, Sa…ehh Kumiko- dijo Sumire. Un poco más y decía Sakuno en vez de Kumiko. Sakuno la miró con el ceño fruncido y Ryoma no le dio importancia.
-Si…- contestó Ryoma.
-Bien y cómo está Kumiko, digo cómo le fue en el entrenamiento?- preguntó curiosa.
-Mmm…es resistente, también es rápida pero no lo suficiente y tiene fuerza también, pero con eso no ganará a tenistas mayores que ella, como yo- le decía a Sumire en tono frío.
-Mmm…ya veo- dijo Sumire- entonces deberán entrenar un poco más duro- le dijo a Ryoma y éste asintió sin importancia. Hasta los mejores y más reconocidos tenistas debían seguir aprendiendo.
-Está bien- dijo Sakuno.
-Yo me tengo que ir- dijo Ryoma viendo la hora. Las 14 p.m.
-Está bien Ryoma, mañana ven a la misma hora- dijo Sumire.
-Hmp- fue lo único que él dijo y luego se fue dejando a Sakuno y Sumire solas. Sumire lo tomó como un "si" . Una vez que nieta y abuela estuvieron solas, Sakuno miró a su abuela con reproche.
-Qué sucede?- preguntó su abuela.
-Por qué?- preguntó ella. Sumire la miró sin entender.
-Por qué, qué?- dijo confundida.
-Por qué contrataste a Echizen-sensei para que me entrenara?- preguntó con el ceño fruncido.
-Porque él es un buen jugador y entrenador y confío en él- le contestó su abuela.
-Pero abuela! Echizen-sensei también me entrena en el Internado y puede enterarse de quien soy realmente- le dijo su nieta.
-Pero Sakuno, yo no le veo ningún problema en que en el Internado y Ryoma se enteren de tu secreto- le dijo tranquila Sumire.
-Claro que lo hay!- le dijo enfadada- si se enteran que soy Kumiko Shiroi ya no me tratarán igual, sin quieren ser mis amigos no lo harán porque quieren serlos solo lo harán por interés, por querer ser la amiga de la gran tenista Kumiko Shiroi- decía bajando un poco la cabeza.
-Lo se, Sakuno- dijo Sumire mientras se sentaba a su lado- pero no puedes guardar tu secreto por siempre, algún dirás deberás decirle o si no lo haces te descubrirán, de una u otra forma sabrán quién eres- le decía su abuela.
-Lo se, pero no quiero que se enteren ahora…quizás más adelante- decía mientras miraba a su abuela.
Cómo quieras, mi niña- le dijo con una sonrisa- pero ahora ya no hablemos de eso…dime cómo te fue en el Internado, hiciste amigos?- preguntó a su nieta.
-Si, se llama Ann Tachibana y compartimos el cuarto y también conocía a un chico que se llamaba Syusuke Fuji, pero no es un amigo o eso creo…solo lo conozco- le contó a su abuela.
-Oh te ha ido bien entonces y…algún chico guapo o algo?- preguntó con picardía.
-Abuela!- dijo Sakuno avergonzada con las mejillas rojas.
-Jejeje lo siento, pero solo quería saber- le dijo a Sakuno.
-jejeje bueno…pero no, no hay ninguno- le contestó con una sonrisa.
-Bien…ah cierto me habías dicho que tus entrenadores eran Ryoma y Momo, cierto?- preguntó Sumire.
-Si, ambos son muy buenos entrenadores- respondió con una sonrisa Sakuno.
-Tienes razón son muy buenos- le contestó recordando viejos tiempos, Sumire.
-Ah Momo-sensei me ha dicho que tu los entrenabas cuando eran más chicos- le contó Sakuno lo que le había dicho momoshiro.
-Si, tienes razón- le respondió ella- todos a los que entrenaban eran muy buenos, cada uno tenía lo suyo- respondió con una sonrisa.
-Ah que bien!- le dijo Sakuno sonriente.
-Bueno ahora dejemos de hablar, tu debes estar cansada- le dijo a lo que Sakuno asintió- bueno ve a darte una ducha y luego duerme un rato- le dijo maternalmente.
-Está bien abuela- dijo y se fue a duchar.
El fin de semana ya había pasado. El domingo, el entrenamiento de Sakuno había sido parecido al anterior pero un poco más duro. Ya era lunes y todos los chicos regresaban al internado.
Dos chicas entraban juntas al Internado. Se habían encontrado en la entrada. Ese día dirían quienes estarían en el equipo titular.
Sakuno y Ann fueron a la habitación y dejaron sus cosas allí. Aun no tenían el uniforme puesto. Se lo pusieron y luego salieron del cuarto y se dirigieron a la pizarra donde estarían los nombres de lo que ahora formaban parte del equipo titular.
-Ahhh, Ann estoy nerviosa- decía Sakuno mientras jugaba con sus dedos nerviosa.
-ah Saku, no te preocupes, seguro quedarás y lo más probable serás la nueva capitana- le animaba Ann.
-No creo ser capitana, no serviría para eso, además tu ya tienes ese puesto- le decía mirándola.
-Ahhh Saku, tu eres mejor que yo, seguro serías mejor capitana que yo- le decía con una sonrisa.
-No lo creo- decía Sakuno.
-Mejor apurémonos, ya quiero saber los resultados- decía emocionada Ann. Tomó la mano de su amiga y la arrastró hasta llegar a la pizarra.
Leyeron los nombres de los nuevos titulares y entre ellos encontraron el de Sakuno, también estaba el de Ann. Pero para sorpresa de Sakuno, ella ahora sería la nueva capitana.
Qué seré la capitana?!- decía sin creerlo Sakuno.
-Te felicito amiga- la felicitaba Ann con una sonrisa en su rostro.
-P-pero…- decía sin comprender. Ella no podía ser la capitana, no serviría para serlo.
-Nada de peros- le dijo Ann- serás la nueva capitana y punto- dijo con el ceño levemente fruncido. Sakuno no alcanzó a contestar ya que una voz no la dejó.
-Hola Sakuno-chan- dijo un castaño a Sakuno- hola Ann-chan- dijo después a Ann.
-Hola Fuji-kun- respondieron las dos al unísono.
-Las felicito a ambas, están en el equipo y también te felicito a ti, Sakuno-chan por ser la nueva capitana- le dijo con una sonrisa que hizo que se sonrojara un poco Sakuno.
-Etto…gracias- dijo Sakuno algo sonrojada.
-jajaja te vez linda sonrojada- le dijo Syusuke haciendo que Sakuno se sonrojara más- bueno…adios, las veo en el entrenamiento- dijo y luego se fue.
-Jajaja estás tan roja como un tomate- la molestaba Ann a Sakuno.
-Ya Ann!- dijo Sakuno avergonzada.
-Está bien, está bien- dijo dejando de reír- mejor ya vamonos que empieza la primera clase- le dijo a Sakuno.
-Hai- dijo y luego se fueron a sus clases.
Las clases habían pasado lenta y aburridamente. Las prácticas de tenis estaban por comenzar y Ann y Sakuno estaban yendo para allá. Ambas vestían ropa deportiva.
Ann tenía una camiseta manga corta celeste con una pollera tableada blanca y unas calzas largas hasta las rodillas negras y un par de tenis blancos y su cabello lo llevaba en una pequeña coleta. Más unas muñequeras celestes con franjas blancas.
Sakuno llevaba una musculosa violeta con una pollera que se ataba al costado, parecido a un pareo y unas calzas del mismo color hasta medio muslo. Su cabello lo llevaba en una coleta alta y unas muñequeras violetas.
Llegaron a las canchas y allí estaba ya su entrenador esperando a que ellas llegaran.
-Bien, ya están todos- expresó fríamente mientras miraba a todos los nuevos titulares, mujeres y hombres. Pero más se fijó en Sakuno, se le hacía extrañamente familiar- ya saben quienes son los titulares y la nueva capitana Sakuno Ryuzaki- dijo Ryoma a todos. Los demás comenzaron a aplaudir, felicitando a Sakuno y ella se sonrojaba.
-Etto…gracias- dijo avergonzada.
-Bien comencemos con el entrenamiento- dijo- 25 vueltas a las canchas- dijo y todos comenzaron a correr. Su mirada se posó sobre la nueva capitana, Sakuno, desde el primer entrenamiento que le llamaba la atención. Se le hacía conocida pero no sabía de donde.
Su mirada bajó un poco más hasta posarse sobre sus largas piernas que se movían. Subió su mirada hasta su fina cintura y luego hasta sus pechos que no eran pequeños en lo absoluto. Mmm…era bastante hermosa, sintió deseos de besarla al igual que en el fin de semana pero ésta vez ese deseo era hacia Sakuno y no Kumiko.
Diablos! Primero había sentido esos deseos hacia su nueva alumna, Kumiko Shiroi y ahora hacia Sakuno Ryuzaki. Pero qué era lo que le pasaba? Es que acaso esas dos chicas le atraían?...
Continuará…
Se acabó el capi, voy a tratar de ponerlo pronto la conti! espero q dejen comentarios, ehhh? y qué será lo que siente Ryoma por Sakuno y Kumiko, q son la misma persona pero q nadie sabe? eso lo sabrán con el pasar de los capis jajaja! espero sus comentarios!
PD: Pasen x mi metro: http(:)//www(.)metroflog(.)com/kag(guion bajo)hina
