Disclaimer: los personajes son propiedad de la fabulosa Stephenie Meyer, yo solo los uso para mi locas historias...
hola mis niñas hermosas cap nuevo!
agradecerle como siempre a mi bella beta por seguir conmigo, en esta aventura!
advertencia: cap un poco fuerte, para las que son sensibles a temas fuertes simplemente no lean, y para las que no ENJOY GIRLS!
Bella POV
¡LARGUENSE DE MI HABITACION EN ESTE MISMO MOMENTO! — les grite. Sí solo venían a reprocharme, mejor que me dejaran sola, no necesitaba de sus sermones en este momento, lo único que escuche fue una puerta cerrándose, seguida de un pequeño quejido, me acerque a mi cama y vi un bultito moverse en mi cama.
El corazón se me paró por un instante… Sin saber qué hacer, si acercarme a la cama o llamarles a mis hermanas y que se llevaran a la niña…
No sabía que hacer, tenía el corazón paralizado ante aquella niña, mi primer pensamiento fue el de llamar a mis hermanas y que se la llevaran, pero algo dentro de mí me impulso a estirar mis brazos y estrecharla entre ellos, la lágrimas comenzaron a desbordarse por mis mejillas sin saber exactamente el por qué, mis pensamientos comenzaron a abordarme sin darme cuenta…
Ella se sentía tan livianita, tan chiquita, tan frágil, ¿Cómo se puede odiar a un ser tan indefenso? En realidad no era a ella lo que odiaba, era a su progenitor… no es su culpa lo que ha ocurrido, ella era un ángel tal vez una señal que el cielo me ha enviado para no sentirme tan sola, tan… vacía, como no la deje en mi pecho apenas salió de mi, por que me perdí de su calorcito, de su aura tan inocente, soy mala… este angelito es mi…hija y sin embargo, yo la rechace como si fuera mi peor enemiga y ahora que la tenia entre mis brazos lo entendía, todo estaba claro.
Deje de abrazarla, al sentir que se removía incomoda seguro la estaba ahogando por tenerla tan apretada a mi pecho, así que inmediatamente le mire el rostro esperando verla morada, pero lo que vi termino por paralizarme el corazón, ella… me sonreía con solo un día de nacida me sonreía a mí, la mujer que la desprecio tanto sin siquiera conocerla, ella poso sus profundos ojos chocolates en mí, ella era mi viva fotografía cuando yo era bebé, alguien debía amarme demasiado arriba para que ella no se pareciera en lo absoluto al perro de su padre, el alma la tenía llena de amor, fue un sentimiento que exploto apenas la alce. Parece mentira pero así fue, no quería soltarla y parecía que ella tampoco quería que yo la soltara, ya que cuando hice ademan de acostarla de nuevo en la cama se quejó, así que no lo hice. Salí con ella al balcón de mi recamara y comencé a hablarle por lo que me parecieron horas, le conté que yo era su mamá, le pedí mil perdones aunque ella no me entendiera, le conté sobre nuestra familia, y sin siquiera detenerme a pensarlo le conté sobre mi dolor al estar sin Edward, el no saber sobre él, el no saber que le diría cuando regresara y me viera que tengo una hija, conforme le narraba toda mi historia con Edward y los Cullen nunca deje de llorar y hasta reír en algunas ocasiones, mi relato se vio interrumpido al entrar mis muy bien recibidas hermanas, nótese el sarcasmo.
¿Bella? Bella, ¿Dónde estás? ¿Y la niña? — con el dorso de mi mano me sequé un poco mis lágrimas, para que no me vieran llorando pero sabia era imposible ya que tenia que tener mi cara hinchada de tanto llorar.
¡Aquí estamos, Rose!
¿Bella te encuentras bien?— me pregunto Alice, entrando las tres al balcón.
¿Por qué no tendría que estarlo, Alice? — le sonreí para hacerle ver que eran verdad mis palabras.
Es que tu… estas alzando a la niña y pues nosotras creíamos que tú…
¿Es mi hija, no Alice? ¿No puedo alzarla?
¡Ay Bells, que alegría oírte hablar así! ¿Eso quiere decir que ya la has aceptado? —pregunto emocionada Brisa, mirándome con una gran sonrisa y lágrimas en sus ojos.
Podría decirse que sí, Brisa. Esta pequeñita y yo hemos tenido una larga charla y ya nos conocemos más ¿verdad Mary Lilian?
¡¿Cómo llamaste a la bebé? — gritaron Alice y Rose al unísono.
Solo dije su nombre ¿se pueden calmar las dos? — las dos locas de mis hermanas gritaban y daban saltitos de alegría, estaban locas de emoción al escuchar sus nombres en mi hija.
Así como lo oyeron les presento oficialmente a Mary Lilian Swan
¡Awww hermanita que alegría nos has dado, gracias! — me dijo Rosalie con lágrimas en los ojos.
Alice, hermanita te pasa algo — Alice de pronto se había quedado viendo a la nada
Bella por favor, dime que no vas a cambiar esta actitud, y que trataras de ser de nuevo tú— me quede en shock su pregunta, me había dejado descolocada.
Tratare Alice lo prometo, ¡solo no más presiones por favor! — les dije a las tres con una nota de súplica en mi voz.
Bueno Bella, nosotras veníamos por esta pequeñita para llevarla a comer ya es hora de su biberón — hice un puchero no quería soltarla y parecía que ella tampoco ya que se comenzó a remover inquieta en mis brazos.
Bueno, pero ¿me la traen apenas le terminen de dar comer ok? — se los exigí, mis hermanas solo asintieron y salieron de mi habitación pero Brisa no lo hizo, ni siquiera se movió de su lugar, así que yo me quede en el mismo lugar esperando la plática que de seguro se venía, me miro interrogante y suspiro, se volteó quedando de frente al paisaje de mi balcón.
Bella, ¿te puedo hacer una pregunta? — yo solo asentí con una media sonrisa— ¿De verdad quieres a la bebé y vas a intentar cambiar?
Yo… Brisa mira, cuando la tuve entre mis brazos el sentimiento maternal salió a flote, quiero protegerla de todo y todos no pienso hacerle daño, la… quiero de verdad, sé que fui una estúpida por rechazarla, ella es tan frágil tan chiquita que me conmovió de una manera sorprendente — le solté todo lo que tenia dentro de una manera tan sentimental que me sorprendí.
Me alegro tanto Bella, viste que lo que te decíamos era totalmente cierto, ahora solo me queda felicitarte por tu fortaleza y tus ganas de seguir adelante a pesar de todo — Brisa me había dejado con la boca abierta, se expresaba tan maduramente a pesar de su edad, no sabia en que momento mis compañeras desde hace tiempo habían vuelto aparecer mojando mi cara, me llegaron tan al fondo de mi alma sus palabras que lo único que acerté hacer fue lanzarme a sus brazos, abrazándola tan fuerte como pude transmitiéndole con él todo el agradecimiento por esas palabras, pero al mismo tiempo haciéndole una confesión muda de todo el dolor que llevaba por dentro.
¿Sabes que siempre estaré para ti verdad? — Asentí en el hueco de su cuello— A pesar de que llevo muy poco de conocerte, te aprecio demasiado, eres muy buena Isabella solo que tienes el alma muy herida, y un corazón roto, créeme cuando te digo que te comprendo más de lo que tu crees — me separe un poco de ella sollozando para verla con extrañeza por su confesión. Sus ojos me miraron por un momento, pero después, sin aviso, se separó de mí, camino unos pasos delante de mí y se quedó de espaldas, viendo otra vez el paisaje, la escuche suspirar nuevamente y al voltearse, tenían sus mejillas inundadas de lágrimas.
Si Bells, a mi también me violaron pero era mas niña, mis padres nunca lo supieron… Demetri era amigo de la familia, mi padres murieron creyendo que era un amigo de la familia cuando en realidad era un maldito pedófilo, cada vez que se me acercaba me daba asco —su confesión me dejo muda, sus ojos viajaron lejos de mí, miraban un punto lejano, una mueca de asco y dolor se quedó un linda cara— Yo nunca dije nada por miedo, por que él me tenia amenazada… desde que él me violo, yo nunca lo había vuelto a ver, cuando mis padres murieron no sabía que iba a pasar conmigo pero un día mi peor enemigo apareció por la puerta… él me dijo que yo me quedaría con él ahora que mis padres no estaban ya que le pertenecía, por fortuna ese día fue el día del funeral de mis padres y no me pudo tocar, cuando tus padres aparecieron y se hicieron cargo de mi lo agradecí infinitamente, todavía tengo miedo de que se aparezca un día, tus hermanas no saben esto Bella, pero te lo cuento para que sepas que no solo tu has pasado por esta situación, claro yo no quede embarazada pero aun así fue horrible, el creer que tu primera vez va a ser dulce, cuando la realidad fue otra, cuando pensabas que tu tesoro más preciado, la virginidad, se lo entregarías al amor de tu vida y no ha un maldito aprovechado, por eso te admiro has pasado prácticamente sola por todo esto en tan poco tiempo y aun así no estás tan en el hoyo — negué rápidamente ante sus palabras, la mire tristemente y vi que ella lloraba en silencio.
Estoy en un hoyo negro muy profundo Brisa, solo que me hundo en la soledad de este cuarto, para que nadie lo sepa, mucho menos mis padres, no quiero que nadie sepa de mi gran dolor, prefiero sufrir sola a que alguien sufra por mí, ¿para qué? No me ayudaría en nada solo, me haría sentir más miserable.
Te entiendo yo me sentí así, y a veces caigo en él de nuevo, pero tú — me señalo con la cabeza, sus brazos se cruzaron en su pecho, como queriéndose proteger de algo — tienes una razón para seguir adelante y ser fuerte ante la adversidad — solo asentí y me acerque a ella para volver abrazarla, sentí sus sollozos ahogados en mi cuello, sus brazos se enredaron en torno a mi cuerpo y lloró nuevamente en silencio — gracias hermanita mil gracias por todo — susurré después de unos minutos en silencio. A los pocos minutos sus sollozos se apagaron y la sentí suspirar varias veces.
Unos pasos nos alertaron de la presencia de mis hermanas, pero no podía ni quería dejar de abrazar a Brisa, necesitaba que ella confiara en mí y viera que no la dejara nunca.
¿Por qué nosotras no estamos en ese abrazo? — pregunto Alice refunfuñando divertida ante la escena, entrando con mi bebita en brazos.
Si, ¿Qué pasa, por qué no nos avisaron de la repartición de brazos? — Brisa y yo nos volteamos a ver divertidas a nuestras hermanas, Brisa se secó disimuladamente los ojos y sonrió, me asombro su forma fuerza… No sabía cuánto tiempo había guardado ese secreto. Yo al menos no estaba sola, tenía a Alice y Rosalie, pero ella no tuvo a nadie… y sus padres murieron… Me jure que no dejaría a Brisa sola, que siempre la ayudaría. La tarde pasó tranquila entre las bromas de mis hermanas y los mimos a mi hija, el tiempo literalmente voló, cuando cayo la noche mis hermanas empezaron a bostezar, yo todavía no sabía nada de bebés como para ir y cambiar a mi hija y acostarla por lo que fue mi excusa perfecta para no hacerlo yo y no por que no quisiera si no por que la nostalgia regresaba a mí, lo sentía y no quería que nadie me viera en ese estado, Brisa lo noto así que ella me ayudo a sacar a las chicas de mi recamara, yo solo le sonreí en agradecimiento, Brisa me devolvió la sonrisa y tomó a mi hija en brazos, la pequeña se removió entre sus brazos, pero al segundo de quedó cómoda entre ellos y dormida.
Al momento en que ellas se fueron dejándome sola, me volví a derrumbar… sentía el alma destrozada como me lo dijo Brisa, mi corazón no soportaba tanto dolor, necesitaba a Edward más que nunca, lo necesitaba a mi lado diciéndome que todo saldría bien, acariciándome e infundiéndome ánimos, mi hermoso anillo reposaba como siempre en mi dedo como símbolo de su promesa de volver, cada vez que lo veía me infundía un poco de esperanza al creer que él regresaría algún día conmigo y todo volvería a ser como antes…
2 años después
¡Mary Lilian, ven acá en este momento! — tenia casi media hora corriendo detrás de ella, tratando de alcanzarla para mudarla por que tenia que llevarla a la guardería
Chi mami — se paro en seco volviendo a verme con esos ojitos tan Alice, duende endemoniado le había enseñado eso hace un tiempo y ahora ella lo usaba cada vez que podía y como sabía que a mí me conmovía, lo utilizaba.
Mi niña llevo casi media hora corriendo detrás de ti para bañarte ¿Por qué te comportas así? — ella nunca tenia ese comportamiento, al contrario le fascinaba asistir a la guarde.
Mami no quedo id, un companenito me moleta muso y me jala pelo— se cruzo de brazos, haciéndome un pucherito tierno.
A ver, y ¿ya le dijiste a la maestra? — ella asintió con sus ojitos llorosos
Ok, mi amor yo hoy hablo con la maestra para arreglar esta situación ¿de acuerdo?— asintió de nuevo, sonriéndome como solo ella sabía.
Ahora ven para terminar de vestirte para que bajemos a desayunar con los abuelos y tus tías — mi bebé se limpio sus lagrimitas con el dorso de su manita y camino con la cabeza agachada hasta mí.
¿Mami me pedonas? — levanto su cabecita viéndome apenada.
¿Qué te tengo que perdonar, amor? No has hecho nada, solo eres una bebé bien portadita que hizo una rabieta, ¿pero no lo volverás hacer verdad? — me sonrió y negó rápidamente con su cabecita.
Bien ahora terminemos.
Ya habían pasado 2 años desde que Jacob cago mi vida, pero sí eso no hubiera sucedido no tendría a mi bebita conmigo, ella era mi luz en medio de todo, el dolor nunca abandono mi alma y más al ver que el tiempo transcurría y no tenia noticias del paradero de Edward y menos de los Cullen, mis hermanas les dolía al igual que a mí su tan repentina desaparición y falta de comunicación con nosotras pero el tiempo me ha dado de cierta forma la certeza de que ellos sabían algo de lo que paso esa maldita noche, mi vida desde que acepte a Mary, se había centrado a ella y a mi familia, mi hija ante la sociedad era mi hermana menor, mis padres me protegían en contra de las habladurías no querían que se dañara mi imagen, había vuelto al colegio y solo porque mis padres me habían contado que Jacob se había largado a Japón con sus padres ya que ellos se tenían que trasladar allá por asuntos de trabajo, así que no le quedo más opción que largarse, por eso es que regrese al instituto con toda la tranquilidad de no encontrármelo por mucho tiempo, pero lamentablemente los malditos de sus amigotes seguían y tenía que encontrármelos siempre, ellos seguían molestando a mis hermanas pero ellas no se dejaban y los ponían en su lugar, había retomado mis amigos, Brittany y Kenneth no regresaron como me habían dicho, lo ultimo que supe fue que tal vez regresarían en un mes, este año sacaría el bachillerato y entraría a la Universidad de Los Ángeles, a estudiar periodismo me llamaba la atención o tal vez la escogía por que no sabía a que dedicarme, la Literatura me gustaba mucho pero no lo veía como una carrera para mí.
Mary iba a una guardería, en lo que yo asistía al instituto, mi madre me había rogado que se la dejara, pero sabía que ella necesitaba hacer sus cosas en el día y la niña no la dejaría, mi padre trabajaba, mis hermanas en el instituto conmigo, aunque Brisa fuera madrina de Mary y ella le hiciera también de niñera a veces, así que no había opción además quería que ella se acostumbrara a compartir con niños de su edad, no la podía meter en una burbuja para que no le pasara nada.
Ese día después de la charla con mi hija, bajamos a desayunar con mi familia, mi hija se despidió de todos con su respectivo beso, y como siempre todos quedaban embelesados con ella, mis hermanas bajaron a la cochera conmigo, hoy iríamos todas en el auto de Rosalie, para llegar mas rápido por que ya íbamos retrasadísimas, llegamos a la guarde con media hora de retraso, la maestra ya no estaba a la entrada así que tuve que entrar hasta el aula, pero antes mi hija les volvió a dar su respectivo beso a sus tías antes de bajarse del auto.
Después de dejar a Mary en la guardería, emprendimos rumbo al instituto habíamos vuelto a ser las de antes, yo un poco cambiada las sonrisas no llegaban a mis ojos, me veía a un espejo y lo primero que veía era una tristeza profunda detrás de esa mascara que me había plantado hace dos años por mi hija y mi familia, pero a pesar de eso el buen gusto y la razón de la moda en mí no se habían ido, bueno mi hermana Alice no lo había permitido, así que ahí estaba nuestro lugar en el estacionamiento vacío, nadie se atrevía a tocarlo inclusive el de Alice y el mio estaban desocupados, el auto de Rose chillo cuando freno de golpe, pero sabía que lo había hecho a propósito para llamar la atención… le encantaba, de las tres ella era la única que si se estaba muriendo nunca lo demostró, "nunca me veré frágil ante nadie" dijo la ultima vez que lloro por Emmett.
Mis hermanas corrieron dentro del instituto al bajarse del auto, pero yo no pude correr ya que llevaba unos tacones de infarto solo porque a Alice se le había antojado diciéndome "Bella son unos Louis Vuitton ¿Cómo no los vas a presumir?" claro como ella si podía correr con esos monstruosos tacos no le importaba ¿verdad? Y para colmos de males cuando iba en medio del estacionamiento los libros que llevaba se me caen, ¡no puede ser, hoy no era mi día de suerte! Me agache a recogerlos, pero una mano desconocida se me adelanto y los recogió antes, cuando alce la vista unos ojos color miel me miraban tan profundamente que pensé que me traspasarían, nuestras miradas se conectaron durante lo que me parecieron años, descolocada me puse de pie pero trasbille y antes de caerme de espaldas, él ya me tenía sostenida, sus manos eran grandes y tenia un rostro hermoso, un pelo castaño claro que seducía a tocarlo, mis inspecciones se vieron interrumpidas por un carraspeo.
¡Uh! Disculpa, a veces soy muy torpe — dije desasiéndome de su agarre y señalándole los libros — gracias por recogerlos.
De nada, con mucho gusto — me sonrió y ¡oh, oh! Me estoy volviendo loca pero o era un hermano perdido de Edward o él le copio su sonrisa torcida, ¡Dios, me lo recordó tanto!
Ah… ok! — perfecto Bella ¿ahora te comportas como una maldita estúpida delante de tremendo cuero de hombre? Maldita voz que no me deja tranquila.
¿Te acompaño si quieres? Yo iba hacia dentro, soy nuevo y me toca Biología pero no sé dónde queda — ¡ahora resulta que será mi compañero!, ¿que me pasa con él?
Yo… bueno… este… yo — ¿Por qué me dejo tan embobada que no podía articular una palabra coherente? Maldición, Bella, concéntrate pareces retrasada — yo también voy a Biología, así que si quieres, vente conmigo parece que seremos compañeros.
Perfecto, entonces mucho gusto mi nombre es Evan — oh Dios hasta su nombre empieza con la misma hermosa letra que la de mi Edward, de nuevo esa voz: ¡Bella podrías dejar de comparar a Evan con Edward! ¡Maldita, cállate!
Igualmente mi nombre es Isabella, pero mejor dejémoslo en Bella, en realidad no me gusta mucho mi nombre — le estreche su mano, su tacto era suave y varonil
Bueno ya que nos conocemos, aceptarías salir conmigo algún día, sin presiones — ¡Ok! ¿De qué me perdí? ¿En qué momento comenzó a lanzárseme? No estaba para relaciones, todavía tenía una esperanza aunque muy tenue de que Edward volvería por mí, pero esta existía y era lo que contaba.
Mira no te voy a engañar, no estoy para relaciones en este instante, pero si acepto ser tu amiga ¿que dices?
De acuerdo Bella, pero sabré esperar— solo asentí y seguimos el camino al salón de biología, el señor Banner no le agrado la tardía tan notoria pero no dijo nada y presento a Evan a la clase, hubo de todo desde gruñidos, suspiros, y miradas obscenas por parte del grupito de zorras encabezado por Lauren, Evan se sentó a mi lado ya que era el único lugar libre, al salir de biología, le ofrecí a Evan presentarle a mis hermanas y a mis amigos, él gustoso acepto, pero no había terminado de traspasar el umbral del salón cuando una manos me taparon el rostro.
Adivina ¿Quién soy? Y te ganas un premio — conocía esa voz pero el dueño estaba al otro lado del mundo. ¡No podía ser él!
¡¿Kenneth?
No se vale, Bella fue muy fácil — me dijo refunfuñando divertido, no podía creer era el mi gemelo amigo, a su lado estaba Brittany corrí y los abrace a los dos.
¡Oh por Dios, están aquí, que alegría! ¿Cuándo llegaron?, ¿Por qué no me avisaron? — me separe un poco de ellos yles hice todas las preguntas a la vez de la misma alegría.
Una pregunta a la vez Bells, bueno llegamos hoy, y no te avisamos por la misma razón además queríamos darte una sorpresa — me respondió Brittany, volví la mirada a Kenneth y vi que miraba receloso a Evan, como si lo quiera matar por estar a mi lado ¿Qué le pasaba?
Kenneth ¿Qué te pasa? — le pregunte con confusión en mi voz.
¿Este quien es Bella? — me dijo ¿reprochándome? Alargue mi mano para que Evan la tomara para acércalo a mis amigos.
Kenneth, Brittany él es Evan, es nuevo en el colegio apenas hoy lo conocí — la mirada de los dos eran muy distintas la de mi amiga era de deseo total, pero la de mi amigo era de ¡¿odio?
Mucho gusto guapo, soy Brittany y este cavernícola es mi hermano — le dijo Brit evidentemente coqueteándole, Ken solo asintió.
Bueno Bells, te queríamos decir que hoy vamos hacer una reunión en mi casa, y queremos que vayas ¿por favor? Invita a tus amigos y a tus hermanas si quieres
Mmm, no se chicos ya no estoy en esa vida.
No importa Bells, solo ven a divertirte un rato.
Bueno ya veremos, vamos al comedor ¿sí? Me deben de estar esperando — les dije saliendo por la tangente, no iría… ¡claro que no podría volver a caer en las drogas y no quería!
Llegamos al comedor, ya todos estaban ahí esperándome, hablando entre ellos en el momento en que entre al comedor todos hicieron silencio, viendo a mi acompañante, les presente a Evan, y todos lo aceptaron muy bien, Alice me pateo por debajo de la mesa y me guiño un ojo, no le hice caso y seguimos en la platica, la mañana paso rápido entre una clase y otra, Evan se ofreció llevarme a mi casa, acepté después de todo mi pequeña bebé ya debía estar en la casa bebiendo su chocolate de la tarde, con su osito de peluche viendo cadicatudas como le decía ella, el viaje lo pasamos en un cómodo silencio, cuando llegue a mi casa, Evan me ayudo a bajarme del auto abriéndome la puerta del copiloto y dándome la mano, me despedí de él y corrí a mi casa, moría de ganas de ver a mi bebita, como lo supuse mi bebita veía sus caricaturas con su oso y su vaso de chocolate en su cuarto no quise molestarla, así que fui y salude a mi mamá y subí a mi habitación por el ruido conforme subía las escaleras supe que mis hermanas ya habían llegado.
Puse mi mochila en su lugar, me desvestí y me dirigí al baño necesitaba una ducha caliente mis músculos estaban estresados, después de una larga sesión de relajación, salí y me puse una cómoda piyama, pero no tenia sueño así que abrí mi laptop hace mucho no la usaba, pero no sé que me impulso y la abrí, mientras el Windows abría sesión fui y me serví un vaso de agua de mi pequeña nevera que tenía en mi recamara, me volví a recostar en mi cama boca abajo, con mi laptop frente a mí, abrí el Internet Explorer y accese a una pagina de chismes, quería saber que había pasado con los artistas últimamente, pero lo que vi en primera instancia me dejo estática, fría, sentía como lo poco que mi pobre corazón había sanado se quebraba de nuevo, ahí tomado de la mano de una mujer hermosa exuberante pelo negro largo, alta y de unas curvas que por supuesto yo no tengo, era hermosa, salían de una discoteca ¡BESANDOSE! El titulo decía: NUESTRO COTIZADO SOLTERO EDWARD CULLEN, ATRAPADO POR FIN POR UNA COMPAÑERA DE ESTUDIOS, mis lágrimas corrían sin cesar por mi rostro, no lo podía creer él me engaño, tenía otra por eso nunca más volví a saber de él, todo era mentira le hacia el amor a otra que no era yo, la besaba a ella y no a mi, me levante de mí cama aventando la laptop contra el piso, destrozando todo a mi paso, gritaba a todo pulmón, lloraba intensamente, me dolía el alma de manera devastadora…
¡ME MENTISTE EDWARD! MALDITA SEA TENIAS OTRA MALDITO PERRO, ME ENGAÑASTE, TODO ERA MENTIRA, ESTE MALDITO ANILLO ES UNA FARSA — avente el estúpido anillo por el balcón, no sabía en que momento había llegado allí
¡TE ODIO, TE ODIO, TE ODIO! ¡AHHHHHHHHHHH DIOS QUE HICE MAL! ¡¿PARA QUE ME CASTIGUES ASI? — caí de rodillas al piso, desconsolada ahora si estaba perdida. Gritaba, pataleaba y lloraba desesperada.
Bella, hija por Dios, ¿por qué gritas, qué paso? — me dijo muy alterada mi madre
¡Mamá, salte por favor! — fui capaz de decir, en medio de mis lágrimas-
BELLA, ¿QUE PASO? — me gritaron mis hermanas al unisón,
E…se mal…dito, ¡ay s…oy t…an ESTUPIDA GRRRR AHHHH MALDITA IDIOTA QUE LE CREYO CADA UNA DE SUS PALABRAS— solo podía balbucear cosas incoherentes, el dolor me dejo sin aire. Todo lo que en estos dos años había logrado gracias a mi hija y familia, se destruyeron con esa imagen… Bien dicen que una imagen vale más que mil palabras.
Bells, por favor cálmate — me dijo la que creo fue Brisa, Alice y Rose me tenían abrazada.
¡OH DIOS ME DUELE! MALDI…TO, MIL VE…CES MAL…DITO ME ENGAÑO — gritaba y gritaba necesitaba sacar el dolor tan profundo que me quemaba el alma, las entrañas.
Bella, por favor por lo que más quieras nos asustas y tu hija esta llorando abajo por que te oye desesperada, la estas asustando — me dijo Rosalie dando suaves caricias a mi espalda.
NO PUE…DO AMO ESE PO…CO HOM… BRE QUE ES…TA TO…MADO D…E LA MA…NO DE ESA MUJER — les dije señalando mi laptop, Alice se levanto y la tomo al ver el monitor, ahogo un sollozo y sus ojos se aguaron viendo la fotografía.
¡No lo puedo creer! — dijo Alice horrorizada, Rosalie se levanto y fue a ver la pantalla y le paso lo mismo que a mi hermana, las dos corrieron en seguida donde mí a seguir consolándome, Brisa fue a la laptop y la miro son decir palabras, solo me miró desesperada con lágrimas en los ojos, pero su expresión fue lo que me destrozo… Miedo. Miedo puro, estaba aterrorizada, tontamente recordé lo que me digo y estaba segura de que el verme así, le recordaba muchas cosas, me sentí peor y comencé a llorar con más desesperación, Brisa no pudo más y salió corriendo del cuarto, no supe cuanto tiempo estuve así, hasta que me calme un poco pero algo en mi cabeza hizo click y me acorde de la fiesta, necesitaba alejar este dolor aunque fuera unas horas, necesitaba olvidar…
Me levante del piso donde me encontraba, mis hermanas se levantaron conmigo. Me seque mis lágrimas con el dorso de mi mano.
¿Pueden salir de mi habitación por favor? — ellas me miraron con extrañeza y recelo, pero solo asintieron dejándome sola, empecé por lavarme la cara, saqué un vestido negro corto con lentejuelas de un solo hombro, me maquille un poco resaltando mis labios con un labial rojo, me alisé mi cabello totalmente y me hice una coleta alta, mis sandalias altas de 15 centímetros negras, un gran brazalete plateado en mi brazo y una cartera a juego, tome mis llaves, mi celular, y salí decidida a dejar de sentir dolor y a olvidar a Edward a como diera lugar, las luces de mi casa estaban apagadas, pero cuando iba abrir la puerta principal una mano me sujeto.
¿Qué haces Bella? Tu hija se durmió preguntando por ti, ¿A dónde vas? Brisa se tuvo que llevar a la niña a su cuarto y está durmiendo con ella — susurro Alice enojada, viéndome con el ceño fruncido.
Voy a una fiesta Alice, y Mary estará bien cuidada por Brisa, así que no me salgas con eso, además vuelvo en un rato — le dije fríamente no demostrando ningún sentimiento, aunque por dentro moría.
No vas a ir así como estas, ¿estás loca?
No, no lo estoy Alice, así que con tu permiso — le dije soltándome de su agarre, y antes de que cerrara de todo la puerta pude escuchar un claro "ojala sepas lo que haces"
Baje al garaje y saque mi adorado Audi rosa, había sido mi regalo de mis 16, acelere lo más que pude saliendo por fin a la calle, conforme pasaba la calle de Los Ángeles, la maldita fotografía volvía a mí, tenía que sacármelo del alma desterrarlo de mi corazón para siempre por que si no, nunca tendría vida, mi adorada medicina que había jurado no probaría de nuevo, la necesitaba como algo vital sentía que moría y ella era mi medicina la única que podía alejar tanto dolor, un bullicio me saco de mis pensamientos, ¿En qué momento llegue? Estacione mi auto y me baje corriendo a buscar a Ken y a Britt, ella estaba en las piernas de un chico bastante guapo en cuanto me vio se quito de las piernas de aquel chico y corrió a mí.
¡Bellita, sabía que no me defraudarías y que vendrías! — me dijo acelerada, ya estaba drogada, pero no veía a Ken.
¡Y Ken, donde está, Britt! — tuve que gritar para que me oyera por aquella música tan alta, se encogió de hombros.
¡No sé, creo que en su recamara! Pero ven ¿Qué te ofrezco? — grito.
¡Mi medicina!— dije sin pensarlo.
Así se habla, ven — me arrastro hasta la cocina de donde me dio una bolsita blanca, y un palito hecho con un papel enrollado, lo pensé demasiado ¡pero no! La necesitaba el dolor era muy profundo como para seguir sintiéndolo, saque un poco he hice una línea en la mesada de la cocina, cogí el palito y aspire fuerte y profundo, el polvo quemo mis fosas nasales, pero no me importo, inmediatamente comencé a sentir la muy bien recordada excitación, me sentía completamente libre, hermosa, sentía que podía tocar el cielo con las manos, Brittany me dio un vaso con vodka y me lo bebí de un tirón, salimos de la cocina, tomadas de la mano algunos chicos se nos quedaron viendo con cara de "¡estás son lesbianas yeahhh!"
Así que una sonrisa diabólica se formo en mi rostro, jale a Britt al centro de la pista, y la llame para que se acercara a mí con mi dedo índice, en ese momento sonaba "mariposa traicionera" de maná ¡PERFECTA! Comencé a moverme sensualmente, tocando todo mi cuerpo con mis manos, la cocaína me hacía sentirme desinhibida, Britt pego su espalda a mi pecho y fue bajando, tocándose, aun de espaldas a mí estiro sus brazos a mi cuerpo y desde mis pies hasta mi cuello fue tocando con sus pequeñas manos, yo la tocaba a ella, al mismo tiempo que escaneaba el lugar, veía que éramos las únicas en la pista, todos habían hecho ronda alrededor del espectáculo que montábamos mi amiga y yo, los hombres nos miraban con deseo, sus miradas no me molestaban al contrario esto era lo genial de esta droga, no sentía pena de nada, cuando la canción ya casi terminaba, Britt se dio la vuelta, y me planto un beso cargado de pasión, al principio se sentía extraño pero después me deje llevar, gritos emocionados se empezaron a escuchar, nos separamos al mismo tiempo en el que las dos comenzamos a reír histéricamente, pero la risa se paro abruptamente cuando sentí una mano en mi brazo tomarme fuertemente, sacándome de la pista, lo único que podía distinguir era que me dirigían a al patio trasero de la casa.
¿Qué putas haces Isabella? — la estúpida sonrisa no se iba de mi rostro, mire a Kenneth que estaba enojado, pero PUTA se veía realmente delicioso esta noche.
Nada, solo jugaba con tu hermana, o que ¿me vas a decir que no te gusto el regalito que tu hermanita y yo les hicimos a los hombres? — Le dije riéndome, retándolo, acercando peligrosamente mis labios a los suyos.
¡No juegues conmigo Bella, sabes que no! ¡Te amo y no puedo ver que nadie ni siquiera mi hermana te toque así, entendiste! —grito, pero no pude entender sus palabras, muy dentro de mí, algo había hecho click, pero no podía… Estaba drogada, me sentía feliz y no me importaba ya nada.
¡Ok! Mira estoy muy drogada y no puedo con tus estupideces, creí haber escuchado algo que no puede ser cierto, pero en fin, haz algo por mi ¿si?
Dime — dijo finalmente resignado.
¿Me puedes besar? ¡Necesito sentir cariño, por favor! ¡MALDITA SEA NECESITO UN PUTO BESO YA KEN!
Bella, este… yo.
¡BUENO LO HACES TU O LO HACE OTRO! ¡¿Que prefieres? — Le grite irritada por su actitud tan estúpida, sin siquiera dejar prepararme Ken unió sus labios con los míos, era un beso cargado de ¡¿amor? Pasión por supuesto por su parte, necesidad por el mio, necesidad por sentir cariño de alguien aunque fuera una mentira, sus labios eran suaves, tibios, él no estaba drogado pero yo si, y sabia que mañana me arrepentiría de esto, pero no me importo en ese momento mi necesidad de consuelo era mas poderoso
Nos separamos poco a poco, él junto su frente junto a la mía, los dos jadeábamos por la falta de oxigeno, yo me quede estática sin saber que hacer, él al ver mi indecisión me llevo adentro y nos sentamos en uno de los sillones alrededor de la improvisada pista, él no me apartaba la mirada, y yo pues yo estaba… en mi mundo, de pronto comencé asentir que el efecto se me comenzaba a pasar, me levante del sillón y me dirigí al baño para volver hacerme otra línea, la volví aspirar lo más profundo que pude, la sensación regresaba a mí.
Salí del baño, la música retumbaba en mis oídos, pronto llegue a la pista y comencé a bailar sola, imágenes de lo que ha sido mi vida pasaban delante de mi, los bellos momentos que viví al lado de Edward, las pequeñas peleas que no duraban mucho y siempre solucionábamos con un beso, las risas, los juegos con sus hermanos todos juntos, el momento en que mi vida cambio el día que nos dijeron que se iban a Italia, la despedida en el aeropuerto, los días, horas, minutos sentada frente mi laptop chateando con mi ángel que ahora se nunca me amo como tanto decía, el maldito día de san Valentín, su carta tan sospechosa, la mañana en que amanecí en la cama del perro de Jacob, lo sucia que me sentí, los meses en el hospital, el día que me entere estaba embarazada, el nacimiento de Mary, sus risas, su carita, la confesión y dolor de Brisa, el dolor de mis hermanas, el dolor de mi familia al verme tan destrozada, todo… todo lo volví a revivir en esa pista totalmente drogada lloraba de esos recuerdos por los hermosos y también por lo amargos, estaba realmente jodida la última persona en este mundo que pensé me apuñalaría por la espalda lo hizo matando así la ultima gota de serenidad en mi vida, Edward el hombre que por tantos años he amado incondicionalmente amaba a otra, al otro lado del mundo feliz de la vida mientras que aquí yo me hundía en mi miseria, ni siquiera mi hija creía capaz de sacarme esta vez de ese hoyo negro…
La música seguía, al igual que mis recuerdos mis lagrimas salían a borbotones de mis ojos, no las podía detener, cualquiera que me viera sabrían que estaba loca, pero que podía hacer, no tenia voluntad, fuerza, ni mucho menos razones para seguir. No era fuerte, como me había dicho Brisa, ya no tenía una razón para vivir… Ya no.
Bella, ¿que pasa? Ven vamos a mi cuarto — no sabia quien me había sacado de la pista, ni a quien pertenecía esa voz, yo solo me deje hacer, mis piernas caminaban por reflejo, no por que yo quisiera.
Ven, acuéstate, necesitas descansar. Mañana será un nuevo día y le hablare a tus hermanas — le hice caso a esa voz, y me acosté, cerré los ojos e inmediatamente la inconsciencia llego a mí…
primero que nada quiero pedirle mil disculpas por el largo tiempo de espera por un cap nuevo, pero en este momento de mi vida estoy con muchos problemas personales y la verdad estoy sin una gota de inspiracion, subo este cap por que ya lo tenia terminado hace bastante y no habia podido subirlo por la misma situacion, volvere dentro de un tiempito a actualizar quiero estar de nuevo en paz para poder volver a escribir, asi que de ante mano les pido mil perdones para todas las bellas niñas que han estado conmigo dandome reviews, alertas y demas y tambien mis lectoras fantasmas mil besos y gracias!
