Disclaimer: los personajes son propiedad de la fabulosa Stephenie Meyer, yo solo los uso para mi locas historias...

hola, mis reinas hermosas cap. nuevo! (y para recompensar mi ausencia DOS CAPS SEGUIDOS)

agradecerle como en cada capitulo a mi hermosisima beta Mariie Emma Cullen Potter, que mas que una beta se ha convertido en una excelente amiga

ok, este cap se contestan algunas de las preguntas que me hicieron de los caps pasados, asi que ENJOY GIRLS!


Capitulo 9

POV RENNÉ.

Me encontraba en la sala de mi casa, esperando el informe del investigador privado que había contratado para conocer el paradero de los Cullen, toda la situación me parecía muy extraña, desde aquella fiesta de San Valentín mis hijas no eran las mismas, habían cambiado demasiado, los Cullen no habían vuelto a comunicarse y nuestros amigos de toda una vida no nos habían llamado ni una sola vez desde aquella fecha.

El último informe del señor Banner decía que ellos habían venido tres días antes de San Valentín a Los Ángeles, era muy extraña toda esta información, si fue así ¿Por qué Esme no me llamo? ¿Qué hacían aquí, para esa fecha? ¿Por qué desde ese día todo cambio tan drásticamente? Tenia demasiadas preguntas en mi cabeza, el hecho de que Bella quedara embarazada de Jacob Black era muy extraño, ella amaba con locura a Edward al igual mis otras dos hijas amaban a los hermanos de este, ni tan siquiera Jasper y Emmet se habían vuelto a comunicar con ellas, tenía la breve sospecha de que ese día no fue tan alegre y más bien fue fatal para todos, pero esas dudas quedarían contestadas hoy con este informe, Charlie tenía tanto trabajo que no pensaba mucho en los problemas de la casa, pero yo sí lo hacia, era mi deber como madre hacerlo.

Desde que Brisa llego a la casa, siento a mis hijas un poco más calmadas un poco más alegres, ella es una niña fuerte a pesar de su edad y del trauma de haber perdido a sus padres, la quiero como si fuera mi sangre y desde que la conocí me enamore de ella, al principio ella era un poco reacia conmigo pero después que me conoció, me tuvo más confianza y hasta se sentaba a charlar largos ratos conmigo.

Ella ha sido una gran ayuda para Bella y mi nieta, ha estado ahí cuidando de Mary… La cuida como si fuera suya, hasta la madrina de la niña es, ella es un ángel. Otra de las incógnitas es que desconozco el motivo del rechazo de Bella a la niña el día que nació, y eso me hace pensar que algo muy raro paso entre mi hija y ese tal Black…

El timbre de la puerta principal sonó, inmediatamente Rossana, mi ama de llaves, salió abrir la puerta, pero antes le di la instrucción de que sí era el señor Banner lo hiciera pasar al despacho, comencé a desplazarme al despacho para poder conversar más privadamente, no quería por ningún motivo que mis hijas se enteraran de que yo estaba investigando sobre lo que sucedió, me senté en el gran escritorio de madera a esperar, unos minutos después el señor Banner apareció, tan elegante como siempre, saludándome muy formal, le invite a sentarse y comenzó a darme los informes

—Señora Swan, es un placer volver a verla, le he traído los informes del caso que usted me ha encomendado.

—Igualmente, señor Banner, y muchas gracias es usted muy amable, pero por favor vayamos al grano, este asunto ya es demasiado urgente para mí.

—Muy bien como usted desee, mire le traigo muy buenas noticias y unas no tan buenas. —Puso la carpeta que tenía en su regazo y me la pasó, la cogí y empecé a leer el informe, mientras él hablaba—. La primera es del paradero de la familia Cullen, ellos en este momento residen en París, se desplazaron a esa ciudad hace dos años, la señora Esme Cullen es una muy reconocida diseñadora de interiores y exteriores del mundo, abrió sus nuevas oficinas hace muy poco, el señor Carlisle Cullen es muy reconocido en el campo médico, además de que también incursiona en la bolsa de valores, tiene un nuevo hospital en el centro de París, sus hijos Edward, Emmett y Jasper estudian en las mejores universidades, el primero estudia en el prestigiosoConservatorio Nacional Superior de Música y de Danza de París en la rama de música y canto, los dos hijos restantes estudian en Panthéon-Sorbonne una prestigiosa Universidad mixta en Paris, Emmett, el mayor, estudia ingeniería en mecánica automotriz y Jasper, el menor, estudia leyes, eso señora, es toda la información que tengo de ellos y sobre el caso de sus hijas y ese 14 de febrero no es mucha la información que tengo.

—Hable, señor Banner, por favor.—Dije mientras veía el informe escrito y fotos de ellos pasaban. Se veían felices. Como si nada pasará.

—Ese día, los hermanos Cullen sí estuvieron en esa fiesta, por breves minutos, pero sí estuvieron, como usted ya sabe, ellos llegaron al país 3 días antes de esa fecha, al parecer venían a darles una sorpresa a sus hijas para ese día Me puse una mano en la boca y comencé a negar rápidamente, oh Dios mío, ellos habían venido y mis hijas no lo sabían ¿que había pasado ese día? Todo esto era muy enredado se viera por donde se viera, el señor Banner siguió informándome haciendo caso omiso a que yo estaba perdida en mis pensamientos . Al parecer, algo vieron los Cullen que no duraron mucho ahí, su hija Isabella esa noche abandono la fiesta del brazo del señor Jacob Black.

— ¡Oh, Por Dios! Ese día mi hija tuvo que haber quedado embarazada de ese tal Black, pero ¿por qué ellas no los vieron? Y, ¿por qué ellos no las buscaron?

—Señora, yo solo le sabría decir lo poco que pude averiguar

—No me haga caso, prosiga por favor.

—De acuerdo, sus otras dos hijas Rosalie y Alice, se quedaron en la fiesta con un tal Sam Wilson y Jared Robinson, ellas se retiraron horas después. Los hermanos Cullen partieron rumbo a Italia unos días después, sus padres lo hicieron pocos meses después. Señora, es toda la información que he podido recopilar, y aquí—Señalo una hoja y me la mostro—, están los datos completos de la familia Cullen, su dirección en este momento, sus teléfonos, la residencia de los hermanos Cullen en sus respectivas Universidades.

—Yo… No podía salir de mi aturdimiento era mucha información pero a la vez muy poca, ahora tenía más preguntas que antes, trate de recuperarme de mi aturdimiento y trate de contestarle al hombre frente a mí . Sí, señor Banner, disculpe es mucha información y necesito procesarla, hizo usted un excelente trabajo no sabe cuanto se lo agradezco, mire necesito que siga averiguando sobre ese día en especial, pero también sobre lo que paso los días después, quiero toda la verdad, el por qué mi hija se fue con ese Jacob Black, por qué los Cullen no las buscaron en la fiesta y por qué mis hijas no se dieron cuenta sobre la ausencia de su hermana. ¡Toda, ¿me escucho, toda la verdad!

— Sí, señora, como usted diga Él me asintió con la cabeza.

—Con respecto a sus honorarios, aquí esta el cheque por la cantidad acordada y habrá más sí me consigue la demás información que le he pedido Le extendí el cheque con una sonrisa, y enarque una ceja, me quede con la carpeta y él asintió, tomando el cheque y guardándolo.

—Muchas gracias, señora, y cuente con esa información, si no me necesita más me retiro que pase buena tarde.

—Igualmente, señor Banner, hasta pronto espero Asintió con la cabeza y se retiro cerrando la puerta a su espalda.

Yo me quede sentada en la silla, recostada al respaldar totalmente, la cabeza me daba mil vueltas ahora entendía varias cosas pero a la vez no, cada información que me había dado el señor Banner me carcomía la cabeza, este asunto era cada vez más confuso, a la misma vez pensaba en si llamar a Esme era buena idea o no, había pasado mucho tiempo, pero tal vez ella supiera algo y podríamos juntas ayudar a nuestros hijos, como lo hacíamos cuando ellos eran niños pequeños.

Flash Back.

Emmett y Jasper, ¿que les hemos enseñado su padre y yo? Que las mujeres primero, ¿no es cierto?

Mami, es que nosotros Emmett con su pequeño dedo se señalo a si mismo y a su hermano . Solo las ayudábamos a enfriarles la comida, por que no queremos que se quemen, ¿verdad hermano? Jasper asintió.

Sí, señora Cullen, ellos nos estaban ayudando, aunque Soltó unas risas de campana mi Rose—, Jasper se le comió un pedazo de hamburguesa a Alice.

¿Jasper? El pobre alzo la vista a su madre avergonzado.

¡Ay! Déjalo, mujer, son niños por amor de Dios Le dije a mi amiga riéndome, la situación era muy graciosa, los pequeños caballeritos eran todo un encanto con las niñas, las adoraban y por extraño que pareciera nunca peleaban y siempre estaban juntos, mientras Alice, Jasper, Emmett y Rose comían, a lo lejos Edward y Bella se hallaban acostados viendo las nubes debajo del árbol, en el cual ya nosotros habíamos planeado construirles su casa del árbol como regalo de navidad, comencé a caminar hacia ellos para avisarles sobre la comida, pero estaban tan concentrados en su charla que no se dieron cuenta de mi presencia.

¿Bella, algún día te cansaras de ser mi amiga?Le pregunto Edward a mi hija, con su carita asustada.

¿Cómo dices eso, tonto? Te quiero muchísimo, no te dejaré nunca lo prometo.Mi niña se paro por un lado y le dio un abrazo y beso en su mejilla. Edward sonrió y su carita se iluminó.

¿De verdad? Por qué yo no quiero que me dejes de querer nunca, nunca.

Mira, mi mano en mi corazón es en señal de promesa de que de este corazón no saldrás nunca La inocencia con la que mi hija le hizo la promesa a Edward me conmovió demasiado, y sin querer un fuerte suspiro se escapo de mis labios, haciendo así que los niños se dieran cuenta de mi presencia.

Mamá, ¿pasa algo?

No, mi niña, solo venía a avisarles que la comida ya estaba lista, así que apresúrense si no quieren que la comida se les enfrié.

Si, señora Swan, muchas gracias por avisarnos, hay que correr para que Emmett nos deje hamburguesas y no se las coma todas élSe echó a reír Edward, seguido de mi hija.

Sí es cierto, en seguida vamos, mami.

De acuerdo, mi amor, lo esperamos.Sonreí a los dos niños hermosos frente a mis ojos.

Ven, Bella, te ayudo a levantarte ¿Así o más caballeroso?Definitivamente Esme y Carlisle han hecho un trabajo asombroso con sus hijos.

Ya vienen de camino los niños, ven mujer, dejemos que se coman sus hamburguesas Esme y yo salimos del jardín trasero dejando a los niños compartir entre si su almuerzo, teníamos confianza de que los pequeños caballeritos cuidarían de las niñas, nos sentamos en la sala a tomar un té, y a charlar un rato, pero un rato después una Rosalie enojada y un Emmett apenado llegaron donde nosotras.

Amor, hija, ¿Qué sucede?Le pregunte a mi pequeña, acariciando su cabello. Su ropita estaba mojada y pegajosa.

Este bruto de Emmett me tiro encima mi refresco, mamá, ya no lo quiero, me ensucio toda y los chicos se rieron de mi Mi hija estaba enojada, pero al mismo tiempo triste haciendo un puchero hermoso.

Señora Swan, fue sin culpa, es que Rose venía con su refresco en la mano y cuando ella paso a mi lado yo me levante por que iba a tomar el mío, pero no vi que ella venía y sin querer se lo eche encima, perdóname Rose, por favor nunca te hubiera ensuciado a propósito lo juro Emmett para ese momento ya lloraba, estaba realmente apenado y sobre todo le dolía el rechazo de mi hija.

Amor, a lo que está diciendo Emmett, todo fue un accidente, no tienes por qué ponerte así.

Mami, es que esta blusa me gustaba mucho, y este tonto por no fijarse me la mancho.

Mira mi amor, estoy segura que mi hijo jamás te haría daño, además mañana mismo Emmett te conseguirá otra blusa igualita ¿de acuerdo? Mi hija asintió.

Okey, entonces por qué no se abrazan y se disculpan, y vuelven a ser amigos como siempre.

¿Me perdonas, Rose? Por favor no quiero estar peleado contigo.

De acuerdo, pero quiero mi blusa mañana, Emmett Cullen, o si no olvídate de mi, ¿okey?

¡Ok! Así será Y así el pequeño problema termino en un abrazo de amistad sincero.

Fin flashback

—¡ME MENTISTE, EDWARD! ¡MALDITA SEA TENIAS OTRA MALDITO PERRO, ME ENGAÑASTE, TODO ERA MENTIRA, ESTE MALDITO ANILLO ES UNA FARSA! Los gritos de mi hija me sacaron de mis recuerdos, se oían por toda la casa, mi reacción inmediata fue la de correr a la habitación de Bella, no sabía lo que le había sucedido pero se oía demasiado rota como hacía tiempo no la veía.

—¡TE ODIO, TE ODIO, TE ODIO! ¡AHHHHHHHHHHH DIOS QUE HICE MAL! ¡¿PORQUÉ QUE ME CASTIGUES ASI!

En el momento en que entre en la recamara de mi hija, sentí que el mundo se me caía, nunca me imagine llegar a ver a una de mis hijas en las condiciones en las que encontré ami Bella, su sufrimiento era absoluto, lloraba, se revolvía en el piso, parecía que el dolor la absorbía, corrí a su lado agachándome para ponerme a su altura.

—Bella, hija por Dios, ¿por qué gritas, qué paso? Hasta que le hable a mi hija me di cuenta del dolor que destilaban mis palabras, verla así tan… desgarrada por dentro me dolía demasiado.

—¡Mamá, salte por favor!N le discutí nada y me salí de su cuarto, entendía que necesitaba a sus hermanas, en el momento en que salía de su habitación me encontré a mis hijas que venían muy alteradas.

—¿Mamá, estás bien? —Me dijo mi Rosalie, que venía muy alterada.

— Sí, mi princesa, ve con tu hermana y por favor cálmenla voy a ver a Mary —Mis hijas solo asintieron y entraron a la habitación, me dirigí a la habitación de mi nietecita que de seguro debía estar muy asustada por los gritos de su madre, entre a la habitación de mi princesa y ahí estaba ella aovillada con su osito llorando.

— ¿Abuelita?

— Sí, mi amor, soy yo.

— ¿Que asho a mami, abuelita? No guta oyir la achi, la quelo mucho.

—Tranquila, mi princesa mami esta con un poquito dolor de pancita, pero ya tus tías están con ellas, para que se sienta mejor, de acuerdo Mi princesita solo asintió y se acurruco en mi pecho.Ahora, mi princesita, es hora de dormir, ¿quieres que te lea un cuento?—Ella asintió, le leí un cuento pero por la mitad, ella ya estaba dormida, cuando yo también me estaba quedando dormida mi hija Brisa entro tocándome el hombro.

—¡Mamá, despierta! Yo me quedo con Mary, vete a tú cama —La vi extrañada a la cara, ya que la tenia roja como de haber llorado mucho.

—Hija, ¿qué te pasa, estas bien? —Le dije levantándome del lado de mi pequeñita, para ver bien a Brisa.

—Si, mamá no te preocupes, solo que me afecto mucho ver a Bella así, es todo.

— ¿Estás segura?

— Sí, mamita, tranquila ve yo me quedo aquí con ella.

—De acuerdo, mi amor. Buenas noches —Le di un beso en la frente y otro a Mary, para irme a mi habitación pero por alguna razón no quería entrar a aquella solitaria habitación, Charlie había salido a un viaje de negocios, y yo estaba sola con mis hijas y mi nieta, entre al despacho y lo primero que divise fue la carpeta con todos los datos de los Cullen, y me pregunte ¿y si todo esta reacción fue por Edward? ¿Y si algo le pasó? Así que sin pensármelo dos veces, levante el teléfono y marque el número de la mansión Cullen en París, después de tres timbrazos contestaron.

—Buenas tardes, mansión Cullen.—Me contestó una dulce voz. Pero no la reconocí.

—Buenas tardes, me podría comunicar con la señora Esmme Cullen, por favor.

—Si, con mucho gusto. Un momento por favor.

—Gracias.—Espere unos momentos, en silencio total. El corazón me latía muy rápido, casi con miedo.

—Buenas tardes, ¿con quién tengo el gusto?—La voz de mi amiga me hizo saltar, sonreí cuando la escuche. Había pasado tanto tiempo…

— Esme, amiga soy yo, Renné —Un silencio incomodo se interpuso entre nosotras. —. ¿Esme, estás ahí?—Pregunte después de un rato, un poco confusa.

— Sí, disculpa lo que pasa es que tenemos mucho tiempo sin hablar y me ha tomado por sorpresa tú llamada.

—Sí, bueno la verdad no sé el por qué ustedes se alejaron de nosotros, los muchachos no volvieron a tener contacto y mis hijas sufren demasiado la ausencia de tus hijos—Me quede un momento callada, algo estaba mal…—. Esme sé que no debemos meternos en los asuntos de nuestros hijos, pero ¿paso algo que yo no sepa? ¿Tus hijos están bien? Hace poco mi hija Isabella tuvo un ataque de nervios y casi estoy segura que es por tu hijo, por favor Esme, sí sabes algo de lo que paso hace 2 años dímelo te lo suplico, necesito saber para ayudar a mis hijas.

— Mira, Renné, como tú lo dijiste no debemos meternos en los asuntos de nuestros hijos pero yo lo único que sé es que tus hijas engañaron a mis hijos, ese día de San Valentín hace 2 años, ellos iban a darles una sorpresa a tus hijas, y cuál fue la sorpresa que ellas estaban besuqueándose con otros muchachos es todo lo que se, mis hijos han luchado demasiado por arrancarse el amor hacia tus hijas, y no es justo que ahora que los veo mejor ellas aparezcan.—Me confeso todo eso de un solo golpe, dejándome confusa. ¿Qué diablos?

— Yo…—Tartamudeé, tome aire fuertemente y lo solté despacio, volví hablar cuando me sentí un poco mejor—. Yo no sé qué decirte. Pero desde ese día mis hijas no son las mismas, sufren demasiado y no son felices, Esme ayúdame a averiguar la verdad, ¿Y si nuestros hijos están sufriendo en vano? Porque yo lo que tenía entendido es que Jacob Black no era muy querido por mi hija, y supuestamente con ese muchacho fue con el que vio Edward a mi hija ese día, no se esta historia no cuadra, ¿me ayudas?

—Renné ahorita estoy como en shock con lo que me cuentas, mira…—Se quedó callada ella también. Esto era demasiado confuso. Debía haber gato encerrado—. Yo te llamo en estos días ¿vale?, necesito averiguar, y procesar todo, ¿de acuerdo?

—Pero, Esme…—El sonido de línea cortada sonó en ese momento, suspire y también colgué. Frustrada, así me sentía después de la conversación con Esme todo era muy confuso pero yo necesitaba sacar adelante a mis hijas y lo iba hacer, iba averiguar toda la verdad, así sea con la ayuda de mi antigua amiga o no….

POV Kenneth.

Dos años habían pasado desde que deje de ver a la mujer que amo, dos años de sufrimiento, extrañaba a Isabella cada minuto de mi asquerosa vida. Desde que la vi por primera vez, me encandilo su belleza, pero ese dolor tan profundo que sus ojos reflejaban me llenaba de intriga; conforme la fui conociendo, me daba cuenta que sufría demasiado, pero no sabía el por que hasta que un día en el que estábamos Britt, Bella y yo en mi casa y nos habíamos escapado de clases. como casi todos los días lo hacíamos, Bella y mi hermana estaban muy drogadas, yo ya tenía más de estar en este asqueroso mundo de las drogas y por lo tanto tenia que duplicar la dosis para quedar fuera de lo real, así que yo me encontraba "sobrio" si se puede decir, nos encontrábamos en la pequeña sala de la alcoba de Britt, cuando de pronto Bella comenzó a delirarar, a gritar con los ojos llenos de lágrimas que odiaba a un tal Jacob, por haberle robado lo más sagrado que existía para ella, su virginidad; por haberlo hecho sin su permiso, y más por que eso le pertenecía a un tal Edward, al amor de su vida del que tenía mucho que no sabía.

Eso me partió en dos mi corazón… Oírla llorar por culpa de dos hombres que le habían destrozado la vida, ella no se lo merecía, era una chica buena, reservada y si no hubiera sido por el efecto de la droga, nunca hubiera sabido la verdad de su dolor, me dolía y yo sufría con ella día tras día al verla que se hundía en este vicio solo para no sentir, sin yo poder hacer nada. Después de todo ¿quien era yo para prohibirle seguir en esto? Yo, al igual que ella, era un vicioso igual o peor yo tenía mucho tiempo desde que descubrí a mis padres haciéndolo, me atrajo la idea estúpida de probar, después de todo, si ellos lo hacían no podía ser tan malo, que estúpido fui, después descubrí a mi hermana haciéndolo y pues terminamos uniéndonos para que nuestros padres no se enteraran, cuando conocimos a Bella y Britt le enseño nuestra receta para desconectarnos del mundo, ella lo acepto de inmediato, ella volaba en un mundo imaginario, pero ni tan siquiera ahí sus penas la dejaban en paz.

Su dolor era mi dolor, pero yo sufría el doble al amarla en silencio, ocultando este amor que me quemaba vivo, tenía que fingir ser su amigo cuando lo que quería era gritarle que la amaba, pero no podía; no quería que se alejara de mi, no quería perderla, por que sabía que sí ella sabía la realidad de mis sentimientos hacía ella las cosas no seguirían iguales entre nosotros.

El día que nuestros padres nos dijeron a Britt y a mi que regresaríamos a Los Ángeles, comencé a chillar de la emoción, no me importo que Britt me mirara extrañada, ella no me dijo nada, dos días después estamos abordando el avión privado de papá para volver a nuestra casa, como siempre mi hermana y yo viajaríamos solos, nuestros padres debían quedarse, o eso era lo que ellos decían, en Italia, que era donde estábamos, en todo el viaje me sentí muy nervioso, saque cuentas y di con que cuando llegáramos a Los Ángeles, todavía Bella estaría en el instituto,así que le hice una proposición a Brittany.

— ¡Britt, que te parece si después de salir del aeropuerto, pasamos por el instituto dándole la sorpresa a Bella, de que ya volvimos! Okey, lo había dicho muy entusiasmado.

—Primero que nada, Ken, bájale a tu entusiasmo de mierda, pero sí, es una buena idea me muero por ver a mi amiguita, y por cierto ¿por qué tanta alegría por ver a Bella, eh? Me dijo sonriéndome como el gato chessaire, maldita.

—Nada que te importe, Britt, aparte es mi amiga también después de todo, ¿o no?

— ¡Sí, sí claro, hermanito no te ofusques!

Después de esa grata conversación -nótese el sarcasmo-, trate de dormir pero los nervios eran más fuertes que yo, así que me puse a jugar con la PS3, me ocupo la cabeza y ya no pensé tanto en ella, a las 8 de la mañana aterrizamos en el aeropuerto en el lado privado de este, el chofer ya estaba en la puerta de salida esperando por nosotros, le dimos las instrucciones de llevarnos al instituto y él sin reproche obedeció.

Duramos 15 minutos en llegar al instituto, Brittany se bajo como siempre jugando a ser la gran diva, yo estaba demasiado nervioso, maldita sea, no me podía mover de mi asiento.

—¡Maldita sea, Ken mueve ese culo!, ¿crees que voy a esperarte hasta que a ti se te pegue la gana? . La muy maldita me gritaba como desquiciada desde afuera del auto.

— ¿Puedes cerrar esa puta boca endemoniada que tienes?, si tanta urgencia tienes de entrar ¡LARGATE SOLA Y NO ME JODAS!

—¡Uh! Eres insoportable, ya casi tocan el receso y tú estás pensando ahí como idiota Respire mil veces, para no salir del auto y cerrarle la boca a la estúpida de mi hermana de un puñetazo, la quería un huevazo pero a veces me sacaba de mis casillas y deseaba desaparecerla. Salí del maldito carro resoplando, ella me volvió a ver con cara de triunfo en su cara.

¡ZORRA! No le di importancia y comenzamos a caminar hacia biología, sabía de buena fuente todo el horario de clases de Bella, Britt se sorprendió cuando le dije a donde nos dirigíamos pero se callo, y esa estúpida sonrisa apareció de nuevo, trate de no correr hacía el salón pero fue imposible, me coloque a un lado de la puerta del aula para que Bella no me viera y Britt hizo lo mismo, a los pocos segundos sonó la campana anunciando el receso, Bella salió apenas por la puerta y salte sobre ella por la espalda tapándole los ojos, bromee con ella y me reconoció muy rápido a pesar de tener mucho tiempo sin vernos, me sorprendió pero no dije nada, mientras Bella y Britt hablaban pude ver a un idiota parado a en la espalda de Bella como si fuera su puto guardaespaldas, la veía con unos ojos que yo reconocía muy bien, la misma mirada con la que yo miraba a Bella el día que la conocí, llena de deseo y atracción magnética por ella.

Sin que yo midiera mis palabras, estás salieron sin control de mi boca, le reclame a Bella sobre él, ella nos lo presento como un nuevo alumno, y que era su nuevo amigo y como siempre la sonsa de mi hermana se le insinuó asquerosamente al idiota ese, pero el muy idiota no le apartaba la vista a mi ángel; la veía con adoración, tratando de dejar de lado al "payaso imitación del Ken perfecto", trate de invitar a Bella a la fiesta que Britt y yo daríamos para celebrar nuestro retorno, Bella se excuso diciendo que no iría por que ya no estaba en esa vida, me alegre profundamente que ya se hubiera salido de la maldita porquería de las drogas, sonreí para mis adentros, así que no le insistí, pero ella al fin dijo que tal vez iría no dando muchas esperanzas, mi lado egoísta deseaba que aceptara pero mi lado protector agradecía su negativa.

Nos despedimos y ella siguió al comedor, agarrada de la mano de ese imbécil, mis pensamientos asesinos, imaginaban una y mil maneras de ir y retorcer su cuello con mis manos para que ni tan siquiera pudiera respirar el mismo oxígeno que Bella.

—¿Podrías siquiera disimular un poco? ¡Metiche!, la voltee a ver con los ojos enfurecidos.

—¿De que putas me hablas, Britt? Le dije haciéndome el desentendido.

—¡Ay, por favor, compartimos el mismo útero Ken, te conozco como a mí misma! Pero en fin es tú puto problema si quieres sufrir sabes porque Bella no te ve de esa manera No le hice caso y me di la vuelta dándole la espalda, saliendo rápidamente del instituto para irme a la casa.

Pero en algo la muy pendeja tenía razón, Bella tal vez nunca me vería con ojos de amor, pero si ella, después de tanto tiempo ya olvido a ese tal Edward, yo podría tener mi oportunidad, solo que tenia que ir despacio o la asustaría y eso es lo que menos quería.

Mi casa, por así decirlo ya que de hogar no tenía nada; Britt y yo prácticamente crecimos sin padres, una niñera que por cierto ya murió fue la que nos crio, nunca entendí el desamor de nuestros padres a por nosotros. Al principio creía que era normal, pero al ir a la escuela y ver a las madres o padres recoger a sus hijos supe que no era normal, nuestros simulación de padres nos llenaban de miles de cosas mas de lo que nosotros queríamos, solo para que no los molestáramos o reclamáramos su atención, al principio mi hermana y yo llorábamos cuando nos dejaban solos, nos guindábamos en sus piernas suplicándoles que no nos dejaran solos, los amábamos y necesitábamos tanto, yo con apenas 8 años ya no me molestaba en siquiera hablarles, mi única escapatoria era mi guitarra, consolarme con ella me bastaba, después cuando comencé con las drogas unos años después- a los 14-, que era lo único bueno que mis padres me han enseñado, mi guitarra dejo de ser mi salida, la vida me valía, y la vivía como zombie sin ningún interés, hasta que Bella entro en ella y reapareció la felicidad en mí.

Desde afuera de la casa se veían los arreglos de organizadores de eventos que mi hermana había contratado hacían, al entrar al recibidor, tenía un letrero de bienvenida, pendejada más grande el celebrarnos nuestro regreso, flores adornaban las escaleras, en la sala habían desaparecido los sillones dejando un gran espacio para una improvisada pista de baile, en la terraza una gran barra llena de todos los licores existentes ocupaba un extremo, el bartender ya se encontraba mezclando, me acerque y le pedí dos vodkas bien cargados; necesitaba calmarme un poco, ya la coca no me calmaba en lo absoluto, en una disco en Bruselas, Brittany me había dado a conocer la gloriosa pastillita azul, yo no me he vuelto tan adicto a ella como mi hermana, sin embargo de vez en cuando consumía una o dos, pero nunca abusaba, sabía de primera mano lo que podía hacer, ya que esa misma noche una chica murió en medio de la pista por abusar de ellas, y no quería ese destino para mí y mucho menos para mi hermana, por eso siempre controlaba su manera de drogarse, ya los dos sabíamos los limites de nuestra adicción.

Cuatro vodkas después subí a mi habitación a cambiarme para la fiesta, pronto mis "amigos" llegarían pero no tenía ganas de bajar en lo absoluto, me metí a bañar y me mude bastante rápido, no tenía ganas de estar en esa dichosa fiesta pero no podía hacerle el desaire a mi hermana, me quede mucho rato en mi cama, la música retumbaba en toda la casa estaba seguro que en cualquier momento la policía llegaría por exceso de ruido, el bullicio de la gente se combinaba con la música; y mientras bajaba las escaleras, me di cuenta que la casa estaba completamente llena, muchos eran nuestros excompañeros del instituto, Britt y yo ya deberíamos estar en la Universidad pero por culpa de nuestros adorados padres nos habíamos perdido el primer año.

Salí a la terraza y pude divisar en medio de la tenue luz a mis excompañeros, conversamos mucho rato sobre nuestras vidas durante esos 2 años, nos reímos bastante gastándole bromas al tonto de Michael, pero mis risas pararon abruptamente cuando escuchamos chiflidos, palabras obscenas dichas por los hombres, y hasta de mujeres; todos nos volteamos a ver y corrimos hasta el lugar del escándalo, me abrí paso entre la excitada audiencia y vi lo que nunca pensé ver… Desde hace 2 años que no las veía haciendo eso, antes no me importo tanto ya que solo fue una vez y no sabía con exactitud mis sentimientos hacia Bella, pero en ese momento mi rabia, celos de que otros la desearan, afloraron, quería sacarle los ojos a todos, incluyendo a mi hermana, cortarle las manos por tocarla como lo hacía, pero lo peor de todo vino después… Brittany le planto un señor beso a Bella, ella al principio se sorprendió pero después se lo siguió y ahí me di cuenta de que algo no estaba bien, Bella volvió a caer, estaba totalmente… drogada.

Sin demora me dirigí hacia ella y con mucha brusquedad la saque de ahí, dejando a mi hermana riéndose, mientras un imbécil se le acercaba, la señale con mi dedo articulándole con mi boca que me las pagaría, seguí arrastrando a Bella al patio trasero de mi casa y cuando vi que ya estábamos bastante largo de la casa la solté, dándole vuelta hasta posicionarla frente a mí.

—¿Qué putas haces, Isabella? Mis celos, rabia, deseo, frustración afloraron en ese momento no soportaba que jugara conmigo aunque ella desconociera mis sentimientos.

—Nada, solo jugaba con tú hermana, o que ¿me vas a decir que no te gusto el regalito que tú hermanita y yo les hicimos a los hombres? .JODAS. Estaba flirteando conmigo, jugando conmigo y sabía que si entraba en este juego, el único perdedor sería yo, ella estaba drogada y en unas horas no recordaría nada y yo me sentiría el más puto del mundo, se me acerco peligrosamente a mis labios, podía sentir su aliento en mi boca, la razón abandono mi cuerpo y enojado le grite.

—¡No juegues conmigo Bella, sabes que no! ¡Te amo y no puedo ver que nadie ni siquiera mi hermana te toque así, entendiste! Me sentí tan putamente cabreado, frustrado que no pude contener mis palabras; las había dicho y ya no había vuelta atrás, las palabras que tanto ocultaba acababan de salir de mi boca, esperaba con toda mi alma que nunca las recordara.

—¡Okey! Mira, estoy muy drogada y no puedo con tus estupideces, creí haber escuchado algo que no puede ser cierto, pero en fin, haz algo por mí ¿si? Y como si Dios me hubiera escuchado, no me creyó, solté el aire contenido, pero la pregunta de que querría ella de mí me asalto de pronto, así que sin demorarlo más y completamente derrotado sabiendo que sí ella me pidiera el cielo se lo daría le seguí el juego.

—Dime.

—¿Me puedes besar? ¡Necesito sentir cariño, por favor! ¡MALDITA SEA NECESITO UN PUTO BESO YA, KEN! Y¡OH, MI QUERIDO DIOS!, esta mujer me quería matar…¿cómo me proponía eso? ¿Sentir sus labios? Me dejo en estado idiota, no podía hacerlo, mí lado racional y el irracional libraban una batalla en mí en ese momento.

— Bella, este… Yo... Simplemente no podía contestar, libraba una guerra de decisiones en mi cabeza.

—¡BUENO, LO HACES TÚ O LO HACE OTRO! ¡¿Que prefieres? ¡OKEY, ESO EN LA PUTA VIDA LO PERMITIRIA!

Así que sin ni siquiera pensarlo, uní mis labios con los suyos y ¡BENDITA SEA LA MADRE DE BELLA! Por crear tamaño de Diosa, sus labios eran tan suaves y tibios como siempre lo imagine, ese beso deje recaer todo el amor que sentía por ella, la bese suavemente pero a la vez muy apasionadamente, la deseaba, la amaba, y ese fue mí momento de demostrárselo, sabía que ella solo me estaba usando para sentir un poco de cariño, como me lo dijo, pero no me importo, el beso termino por falta de oxigeno, dejando un vacío en mi pecho, junte mi frente a la de ella deseando disfrutar más de su cercanía, la mire a los ojos tratando de ver algún indicio de lo que pensaba pero nada, solo lo que vi fue indecisión sobre que hacer así que la tome de la mano, y me la lleve al interior de la casa y nos sentamos en unos de los sillones alrededor de la improvisada pista de baile, no podía dejar de verla, y preguntarme el por qué de su recaída, si en la mañana la había visto tan bien tan… Cambiada y lo que me temía era que fuera por ese tal Edward, después de unos minutos la vi inquieta, la seguí con la mirada y vi que iba al baño, así que no me preocupe.

Mis ex compañeros se me acercaron y me comentaron que querían enseñarme la nueva adquisición que tenían para salir de rumba todos juntos, no quería ir porque estaba preocupado por Bella, pero me dije que solo sería un momento, así que los acompañe para que no sintieran el desaire, pero los malditos no tenían solo la intención de enseñármela si no que también de secuestrarme, me montaron a la fuerza a la camioneta y me llevaron a una fogata que habían hecho, llevaron mujeres, y alcohol demasiado, su excusa fue " es nuestra bienvenida, hermano, así que no la desperdicies". Y pues, yo me deje llevar, olvidándome de mis problemas y de los de Bella, hasta que amaneció.


¡¿LES GUSTO? DEMUESTRENLO DEJEN UN REVIEW ¿siiiii?

BUENO ANTE TODO MUCHISIMAS GRACIAS POR TOMARSE UN TIEMPITO Y LEER MIS LOCURAS, GRACIAS POR SEGUIR CONMIGO Y NO ABANDONAR A UNA HUMILDE SERVIDORA, VOLVI ANTES DE LO PREVISTO Y ME SIENTO MUY CONTENTA DE REGRESAR... ¡LAS EXTRAÑABA HORRORES! GRACIAS A TODAS LAS QUE ME MOSTRARON SU APOYO POR MI NOTA PASADA, SE LES QUIERE!