-Hetalia pertenece a Hidekaz

-Ninguna advertencia. Eh... ¿Yaoi simple? Aparición de Francis. ¡Corran por sus vidas o los va a violar!

Tiempo: Fin de la Independencia Estadounidense.

-Pareja: UkxUs

Otras parejas: FranciaxCanada.


Nothing important

.

"Estas colonias son, y por derecho deben ser, estados libres e independientes; que están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona británica: que toda conexión política entre ellas y el estado de la Gran Bretaña, es y debe ser totalmente disuelta..."

Declaración de Independencia de los Estados Unidos


Francis Bonnefoy se enteró de la noticia gracias a uno de sus informantes. ¡Sí! ¡Estaba feliz !Que du bonheur! Se alegraba que el mon petit Alfred hubiera logrado independizarse. El pobre, estaba siendo tan maltratado por Arthur... Sabía que Alfred debió de haber sido su hermano. Lo hubiera tratado mejor, una vida llena de platillos gourmet, y mucho, mucho amour...

Pero allí llegaba, el ataque de conciencia que le daba por Arthur Kirkland, cosa que arruinaba su felicidad. Sentía pena por el pobre. Y lo sabía. Conocía a Arthur: un ex-pirata enojón, mal humurado, tsundere (muy sexy, pensó el francés), pero sobre todo posesivo. Muy posesivo... pero con esa colonia fue... diferente. La había criado, cuidado y educado muy bien, pero también la había querido... Sí, querido. Francis encontraba raro saber (o ver) que Arthur quisiera a alguien de verdad. No era un truco, no era un falso caballero, era... de verdad. Pero ahora, esa persona le había roto el corazón. Y el francés (conociendo muy bien a su querido "amigo"), nunca lo iba a admitir.

-¿Francis?-preguntó una voz baja.

El francés, que había estado tomando una copa de vino mientras disfrutaba de sus pensamientos, se dió la vuelta. Era Matthew.

-¡Matthew, mon petit! Pasa-el canadiense se acercó a su tutor, el menor, tenía en sus brazos a Kumajiro. Se sentó en uno de los sillones de estilo francés: con patas delgadas y doradas y de felpudo rojo amour.

-¿Que pasa, Francis?-preguntó Matthew.

-Nadas, Matt, nada...-decía el francés-Mejor te cuento cosas de adultos...-y empezó a reírse solo, malévolamente.

-¿Tiene que ver con Alfred?-el canadiense quería saber lo que pasaba con su hermano, además... no toleraría otra de las "explicaciones de adultos" de Francia, no de nuevo...

-Se independizó-el francés desvió la vista.

-Creí que estarías feliz-respondió sumiso el joven. Y era verdad, escuchaba como le rezaba a Dios para que el dinero que le había prestado a Alfred no fuera desperdiciado, y que él ganara, porque o si no Arthur se burlaría de él por apoyar a un perdedor...

-Y lo estoy. Pero... pobre Arthur. El mon petit estará más irritable que nunca

Canadá desvió la vista, no estaba muy convencido.

-¿Qué insinúas?-preguntó extrañado el francés. Aunque no muchos reconocían con claridad a su colonia por su "invisibilidad" (bueno, en realidad era de Arthur. Matthew tenía un cuarto en ambas casas europeas), sabía cuando el canadiense se guardaba sus comentarios.

-Bueno... Que tal vez te preocupa que Arthur le preste más atención a... Alfred-Matthew se encogió en el sillón, deseando que fuera "invisible" para la única persona que la veía bien, que no lo confundía. Si Francis se enojaba, se vengaría... "Que no cuente temas de adultos, que no cuente temas de adultos...", rogaba. Al pobre de Matthew no le interesaba que pasaba cuando "eso" lo metías dentro de "aquello".

-Dios solo debe de estar confundido, debe ser eso...-, eso fue lo único que respondió el francés. Matthew respiró aliviado. Kumajiro, aunque estaba tan quieto como un oso de peluche, igual captaba la conversación.

Francis terminó de beber de su copa de vino y la dejó en la mesita; apoyó sus codos en las rodillas y apoyó el mentón en ambas manos. Varios pensamientos pasaban por su mente:

Censurado... Censurado... DOBLE CENSURA!... Canadá censurado... Nothing important...

Cuando se acordó, Francis soltó una débil risilla.

-¿Quieres que te cuente algo gracioso, mon petit?

Canadá lo miró asustado. "Que no sean temas de adultos, que no sean temas de adultos..."

-Tranquilo, me lo contó Arthur.-el menos suspiró aliviado. Si tenía cosas graves, al menos el inglés abría tenido la decencia de censurarlo.-Ven, mon petit, ven con Francis-le indicó Francia. El menor se sentó en la alfombra con las piernas cruzadas, dejando a Kumajiro justo al medio.

A Matthew le recordaba cuando era pequeño, cuando Francis le trataba de contar historias para niños decentes... al menos hacia el intento.

-Hace como... varios años atrás en... ¿1776, parece?-el francés se empezó a poner nervioso. No era bueno para contar historias tan... históricas. Para eso estaba el inglés. Pero Matthew lo escuchaba atento. Carraspeó un poco la garganta y continuó: había un joven, que creía podía cambiar las cosas. Creía que podía dejar de ser mandado, y poder cambiar las cosas...


Alfred era uno de los testigos, uno de los testigos del día más importante de su vida. De hace varios días que lo estaban corrigiendo. Quitando, agregando y corrigiendo partes. Cinco personas estaban examinando el trabajo cuidadosamente, como si fuera un documentado muy importante (y que en el futuro lo sería). A Alfred lo permitieron acercarse: divido en cinco partes, y con cincuenta y siete firmas en total.

Solo faltaba preguntarle a los delegados...


-¿Y qué paso?-preguntó Matthew curioso, hasta Kumajiro tenía los ojos abiertos de par en par, expectante.

-Bueno...


La habían aprobado. Al fin, la declaración se había aprobado...


-¿Y que era lo tan gracioso?-preguntó dudoso Matthew, aunque estaba buena la historia de su hermano, no había entendido el chiste.

-Jajaja-Francis se empezó a reír solo-Mientras tanto, en alguna parte del cuerpo de Angleterre...-y le murmuró lo que ocurrió en la oreja. Kumajiro arañaba la ropa de su dueño para poder escuchar.

-¿En serio? ¿Al mismo tiempo?

-No lo sé. Pero Arthur me lo comentó cuando volvió a su casa, después de perder la última batalla.

-Me gustó la historia, Francis-decía sonriente el canadiense.

-¿Quieres que te cuente cosas de adultos?

Matthew se pegó en la frente, lo sabía... El idiota del vino, como lo llamaba Inglaterra, le había tendido una trampa.


Arthur Kirkland, por culpa de su rey, había adoptado una costumbre muy extraña y muy particular: escribir notas en un... diario (sonaba tan... de mujer. ¿Por qué mierda su rey hacia algo así? Ni idea, pero le había pegado el mismo bichito raro de andar escribiendo en una "libreta" (sí, llamarlo libreta sonaba más varonil) de escribir las cosas importantes que le sucedían en el día.

Había regresado a su casa cansado. Revisar el papeleo, una junta con su rey tomando té, una cena con la corte... Nada novedoso.

Se sacó las botas al entrar a su cuarto. Era un caballero pero... esas botas estaban muy apretadas. Se sentó en la cama, y se frotó la cara con las manos. Veía su "libreta" sobre la mesa que ocupaba de escritorio.

"No, no escribas, no escribas..."

¿Y entonces por qué estaba mojando su pluma en tinta? ¡Shit!

Puso la fecha. 14 de Julio de 1776:

"Nothing important happened today"

Tranquilo, con al menos haber escrito en su diario... ¡Libreta! Se tendió en la cama y se quedó dormido.

Mientras tanto, un rubio que en un futuro sería llamado Estados Unidos, sintiendose tan libre y euforico como nunca antes en su corta vida de colonia, corría alegre por las calles al otro lado del Atlántico.

.


C/A: Felicidad para el mundo! :) Estoy tan feliz!

Recupere el SAI (se me había muerto y volvió a la vida). Y mañana (20 de Julio) es mi cumpleaños! Wuju!

Dato importante:

-Se dice que Jorge III hacía notas en su diario cada día. El 4 de julio de 1776 tenía una única entrada, y esta decía: "Nothing important happened today" (en inglés: "Nada importante ha sucedido hoy"). Ese día se firmó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos al otro lado del Atlántico.

Esta anécdota no deja de ser una ironía, aunque tampoco puede alegarse ignorancia o menosprecio por parte del monarca hacia dicho evento teniendo en cuenta que en Europa se tardaba varias semanas en recibir noticias desde América, por barco. Por lo tanto era imposible que Jorge III pudiera enterarse de la firma de la Declaración de Independencia de EEUU el mismo día en que ello ocurrió. Además, no hay que olvidarse de la diferencia horaria. Probablemente cuando Jorge III lo escribió la declaración aún no habría sido firmada.

Bueno, solo jugué con ese dato. Lo encontré tan... "mata orgullo" para Arthur.

Deje a Arthur y Alfred descansando en Hawai xd. Se merecen un descanso de tanta pena... ¡Porque luego viene mucha pena!

Y... me imagino a Matthew como el hijo de padres separados (un día en una casa, y al siguiente en la otra), además de estar medio traumado con las "cosas para adultos" que le contaba Francis. Francis, cuando vuelvas a tener una colonia, por favor COMPRATE UN LIBRO DE CUENTOS INFANTILES. ¿Okey? No traumes a los niños.

Pero como todos los fans estan tan acostumbrados (o traumados) no nos importa. Mejor cuéntanos a nosotros! *pone cara de interesante*.

*Se aparece Francia* ¡Fans! ¿Quieren que les cuente un lemon para dormir? *todos se paran* ¡Wiiiiii! Cuéntanos un lemon, tío Francis... xd

Bien, espero que les guste. Saludos!

Reviews?

Y Francis nos contará más de sus cuentos...