Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia, si es mía.
Capítulo beteado por Monz Pollen Beta FFAD
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Forks es un pequeñito pueblo situado en la península de Olympic, al noreste del estado de Washington. Su cielo siempre permanece encapotado, es el lugar de todos Estados Unidos donde más llueve y raro es el día en que no lo hace.
Yo, Bella Swan, he vivido ahí desde el día en que nací. A mi padre, Charlie, le ofrecieron un puesto de trabajo en esa época como el jefe de policía de ese pueblo, y me mudé ahí con él y mi madre.
Al cabo de los años, cuando yo apenas tenía 13 años, mis padres se divorciaron.
Mi madre se había enamorado de un compañero de trabajo en su taller de escritura. Iba allí a leer y comentar libros con sus nuevos amigos, ella vio en Phil su vía de escape de este pueblo. Para nadie es secreto que nunca le gustó vivir aquí, amaba a mi padre tanto como me ama a mí, pero eso no le fue suficiente para quedarse anclada en Forks. Mi padre a pesar de que la amaba y la sigue amando, lo aceptó y así pidieron el divorcio.
Actualmente tengo 22 años, acabo de terminar mi carrera de enfermería y vivo en una pequeña casita, en uno de los mejores barrios de Seattle, el cual adquirí gracias a mis ahorros y ayuda de mis padres. Mi madre Renée vive con su nuevo marido Phil en Jacksonville. Yo decidí quedarme un poco más cerca de mi padre por eso vivo en Seattle, aunque estén separados siempre han estado atentos de mí y me ayudan en lo que pueden.
En mi dúplex vivo sola. Hasta hace poco tenía a mi pareja Jake que me visitaba casi casa fin de semana. Con él todo era sencillo, teníamos gustos parecidos, la relación al principio fue algo complicada, pero en poco tiempo arreglamos nuestras diferencias y todo marchó bien.
Él es muy atractivo, su pelo negro azabache siempre brillante, al principio lo llevaba en una coleta, pero lo convencí de que se lo cortara bastante y lo lleva casi rapado. Sus ojos son de un tono castaño muy oscuro, su piel es olivácea y en su cara aún tiene rasgos infantiles como la redondez en su barbilla, a pesar de sus 21 años. Su cuerpo es bien musculoso, nunca me han gustado los musculitos pero en Jacob lucen muy bien.
Todo en él era fantástico. Pero ya se sabe lo que se dice; amor de lejos, amor de pendejos…
Ahora mismo me encontraba caminando por las calles de Seattle, luego de que con mi mejor amiga Alice habíamos ido a tomar algo y entregar algunas solicitudes de empleo en varios hospitales o pequeñas clínicas con la esperanza de que pronto pudiera obtener empleo. Iba por las calles de Seattle con mis audífonos puestos conectados a mi Ipod, por la bajo tarareaba las canciones que tanto me sabía de memoria, casi como autómata saqué las llaves de casa de mi bolso, pensando que lo primero que quería hacer al entrar en casa era quitarme esos malditos tacones que llevaba, deshacerme de esas ropas ceñidas y colocarme la pijama para disfrutar de una sesión con mi sofá, una taza caliente de chocolate y un maratón de películas cursis. Subí el único escalón que había en la entrada de casa y trastabillé con algo que había en la suelo, lo que logró que fuera a parar de rodillas, logrando así rasparme mis rodillas y palmas de las manos. He aquí la torpe Bella, supongo que el motivo principal del porque decidí estudiar enfermería…
Pero algo llamó mi atención… Estaba tomando impulso para levantarme y al alzar mi cabeza parpadeé varias veces como si quisiera salir de un sueño, frente a mi encontré un carrito de bebé. Impresionada y con mis labios entreabiertos, quité mis audífonos y dejé caer el bolso a un lado, acercándome al carrito con pasos cautelosos, sabiendo lo que me encontraría pero a la vez con miedo. Un suspiro entrecortado salió de entre mis labios cuando al levantar la mantita que lo cubría me encontré a un par de hermosos niños como de un año de edad mirándome con confusión y algo de temor. Cerré los ojos y negué tragando el nudo que se formaba en mi garganta, ahora si estaba jodida.
¿Qué se supone que tenía que hacer ahora? ¿Llamar a la policía y que a estos bebés los mandaran a un centro de acogida con la posibilidad de que los separaran o ocultarlos en mi casa con posibles cargos de secuestro de menores? Lo que tenía claro era una cosa, estaba completamente jodida.
Bueno chicas acá les dejo el primer capítulo que espero les guste…
¡Gracias por sus alertas, favoritos y reviews!
Y por último aunque no menos importante… No es necesario decirlo porque ya deben saberlo ¬¬ pero esta historia va por ustedes chicas. Ustedes que me entusiasmaron a escribirla y sobretodo a publicarla, Hasly y Jacquie… ¡Las amo weonas! Nunca cambien :3
