Los personajes son de propiedad de Stephenie Meyer, yo solo hago volar mi imaginación.
-¡Oh vamos Emmett, defiende! –gritó mi amigo
No era gran fanática del futbol, ni entendía muy bien las reglas del juego, pero ver a Edward Cullen correr tras esa pelota era una de las cosas más divertidas del mundo. Era realmente bueno, había anotado algunos goles en este partido y recién estaba comenzando. Me acomodé en estas incomodas bancas y busque 'Cumbres Barrancosas' entre mis cuadernos. Mentiría si dijera que estaba concentrada en las letras cuando Edward jugaba con esos short plateados y esa musculosa. Los dioses griegos también habrán jugado futbol, ¿o no?
Un pequeño club de fans estaba a metros mío, mirando a mi amigo, y… ¡¿Acaso le estaban sacando fotos con sus celulares?
Estaba empezando a molestarme, por lo que guardé mi libro, saque mi cuaderno de matemáticas y comencé a garabatear con mi lápiz rojo. ¿Tenían que hablar tan fuerte? Yo ya sabía de lo mucho que se ejercita, de verdad no quería escuchar sus comentarios. Tal vez lo hacían apropósito. Las mire con mi peor y más vengativa mirada, para solo ver que ellas miraban a mi Edward… puede que ni siquiera sepan que yo estaba sentada ahí. Me avergoncé y seguí garabateando, cada vez presionando más el lápiz contra la hoja.
-¿Es arte abstracto o… solo círculos?
Mire hacia mi derecha y vi a Mike Newton riéndose, mirando mi cuaderno lleno de círculos, círculos dentro de círculos y más círculos.
-De hecho, dibujé una estrella y un corazón en algún lado de la hoja
-Ah, pues está muy bonito Bella –se río
-¿Qué estás haciendo aquí y no allá? –remarque las palabras "aquí" mostrando con mis manos nuestro espacio y "allá" donde estaba el equipo de futbol. Mike era parte del grupo
-Planeo escabullirme, entrar y meter un gol. Así el entrenador no se dará cuenta que llegue tarde… ¿No es un gran plan?
Me reí. Tenía que reconocer que Mike era muy gracioso y buena persona. También era muy popular, por lo que sentí miradas detrás de mi espalda. Tal vez ahora si me estaban observando.
-Y… ¿Pensaste en mi propuesta?
Oh si… cerré mis ojos con fuerza y arrugue mi nariz; se me había olvidado. Los abrí de nuevo para ver a un Mike confundido, esperando una respuesta. El tenía a muchas chicas detrás de él, incluso alguna de las chicas que estaban sentadas ahí, aceptaría de inmediato. ¿Por qué me lo pedía a mí, entonces?
-Mike, yo… ese ambiente no me gusta… de verdad que no planeo ir al baile –Miró al suelo con tristeza, me sentía mal hiriéndolo- ¡De verdad que es por eso, no es una excusa! Si fuera una gran bailarina o fiestera, aceptaría de inmediato tu invitación
Me miró a los ojos y note un leve sonrojo. El era una buena persona, no se merecía esto. Era su último baile y debería disfrutarlo. Tenía un brillo extraño en los ojos y le regale una sonrisa.
"! ¿OH DIOS MIO, ESTA BIEN?" gritó una de las barbies. Las mire rápidamente para descubrir que todas miraban con la boca abierta hacia la cancha. Me voltee y vi a un adolorido Edward que me miraba. Tenía la mitad de la cara sucia por el barro de la cancha y la pelota de futbol estacionada debajo de sus pies. Me miro profundamente por unos pocos segundos para luego poner las manos en su cara y masajearse las sienes; Al parecer la pelota le golpeó la cabeza o algo por el estilo. Los hombres son realmente brutos al jugar y golpean demasiado fuerte esa dura pelota, muchas veces me habían llegado pelotazos y eran realmente dolorosos. ¿El estaba bien? Me paré con un impulso nervioso para ir a buscarlo, sacarlo de ahí, limpiarle la cara y acariciarlo hasta que le dejara de doler.
-¡Señor Cullen! –gritó el entrenador. Me quede paralizada en mi lugar- ¡Tiene que estar atento a la jugada!, ¡¿En que está pensando? -¿Cómo es que se atrevía gritarle así? Si no fuera por Edward, esta escuela no estaría en un ranking tan alto.
-Disculpe entrenador, me distraje
-Tomate un descanso y mójate la cara… No, mejor, solo anda a casa. Debes de estar cansado con tanto examen final
-Gracias, entrenador
-¡Newton, no creas que no te vi llegar!, ¡Mueve tu trasero y me das 10 vueltas a la cancha! Es la tercera vez que llegas tarde este mes
-Oh no –dijo Mike, disgustado- Nos vemos luego, Bella
Se despidió con la mano y se fue corriendo. Mire a Edward salir de la cancha cansado, con su mochila en mano y una botella de agua, se veía adolorido, triste, sudado…
Corrí hacia él y nos sentamos en la primera banca, saque un pañuelo de mi bolsillo, tomé su botella y lo moje un poco en las puntas. Lo mire y comencé a limpiarle su cara. Sus ojos verdes me miraban profundamente a los ojos y luche contra el sonrojo que se aproximaba. Su cercanía y respiración agitada trataban de desconcentrar mi cometido, pero no lograron vencerme. Se veía triste… le seque el sudor con las puntas secas del pañuelo y le acaricié el cabello tratando de relajarlo. No pude evitarlo, se veía tan vulnerable.
-¿Te golpearon muy fuerte? –el se rió- Pueden ser muy brutos ustedes, los hombres, cuando se lo proponen
-No Bella –estaba divertido y miro el suelo-Solo me distraje. ¿Sabes? ¡Fue una gran jugada!, pude haber metido un gol de cabeza muy fácil, mi cabeza era el objetivo. Fue mi culpa –miro nuevamente mis ojos- ¿Nos vamos?
Tomo mi mochila y se la puso en su espalda. Uno de sus brazos me acerco a él y nos fuimos abrasados de la cancha. Hicimos una parada en el baño para que se remojara la cara y el pelo. Aun se veía triste… debería hacer algo por él. Podría pedirle que se quede a cenar, y le cocinaría su plato favorito. Un día me dijo que era la mejor chef del mundo, así que debe de gustarle mi comida. Salió jugando con su pelo y fuimos al estacionamiento.
-Si me permites… -se me adelantó y me abrió la puerta del copiloto. Que tu auto se descomponga de un día para otro tenía sus recompensas
-Gracias –subí a su flamante Volvo y su aroma estaba en todas partes. Cerré los ojos y respire con más fuerza. El subió al auto y prendió el motor- No quiero que juegues futbol nunca más –se rió muy fuerte
-Bella, lo que paso es lo mínimo que te puede pasar jugando un deporte, ni si quiera me dolió, estas exagerando; además, solo me distraje
-¿Por los flash de las fotos que te sacaban? Esas niñas de verdad que me estaban cansando –dije cruzándome de brazos. El me decía que era "una amiga celosa" de vez en cuandoy tal vez lo tome así esta vez. ¿Cómo si no? Sus admiradoras crecían exponencialmente y yo no tenía mucha paciencia. Tomo una gran cantidad de aire.
-Me distraje porque te vi hablar con Mike allá, en las graderías –lo miré tensa, él no desvió su mirada del camino, se estaba molestando- Se veían tan felices juntos… Me había enterado en la mañana que te había pedido ir al baile con él y pensé en ese momento que le habías dicho que si
-Mira quién es el amigo celoso ahora –Le respondí. Mire por la ventana y ya casi habíamos llegado a mi casa-
-No me digas bromas ahora, Bella. Pensé que no te gustaba bailar, o la música fuerte y cosas típicas de bailes –Se notaba furioso- ¿Por qué ahora sí? ¿Es porque Newton te invito?
-No me gusta bailar, ni la música fuerte, ni las "típicas cosas de bailes", Edward. Además, ¿Qué tanto problema con que me haya invitado?
-¡Pues, si me hubieses dicho que te gusta o te gustaría ir a un baile, te lo hubiera pedido todos estos años, Bella!
Sentí que mi corazón dejo de latir. Nunca lo había visto tan molesto… sus manos agarraban fuerte el volante y su mirada era seria. El era tan dulce, un amigo tan leal… nunca fue a un baile, como yo, porque no los prefería, y para llevarme a mí, su amiga, lo hubiera hecho. Estacionó su Volvo frente a mi casa y le di un rápido vistazo. Ni mi padre ni mi madre estaban en casa.
-Solo por si te interesa saber –solté y lo dije rápidamente- rechacé su oferta –me saque el cinturón de seguridad con indiferencia
-¿Le dijiste que no? –pregunto -
-Obvio que le dije que no… no me gustan las "cosas típicas de bailes" –rio por lo bajo- ni tampoco me gusta Mike. Es muy buena persona y todo eso, pero no –me miró a los ojos. Pensé que nunca lo haría de nuevo. Con un rápido movimiento, se acomodo apoyando su hombro en el asiento para quedar de frente hacia mí.
-Escucha Bella, yo… discúlpame por mi comportamiento. Es que verás… tenía algunas cosas planeadas para ese día y creí que ese niño lo arruinaría todo-Bajo la mirada. ¿Planeadas, dijo?
-Edward, no estarás pensando invitarme al baile ¿o sí? –Me asustó la idea de pisarlo miles de veces en la pista de baile- Te digo la verdad cuando hablo de mi opinión respecto a esos "eventos sociales"
-No, no, no… no es eso –jugaba con sus manos- Primero que nada, ¿Quieres que pasemos ese día juntos?
-¿En serio?
-Será más divertido que hablar por teléfono, como estos últimos 3 años –me sonrió, aun no me miraba-
-¿No planeas que ninguna niña te pida ser su compañero de baile? Digo, tienes miles de fans que van a llorar tu perdida… nuevamente
-¡Oh Dios Bella, dime tu respuesta! –me miro profundamente, me sentí aliviada a volver a encontrarme con esas piedras preciosas… y perdí la noción del tiempo. Me acerque un poco más él, acortando nuestra distancia. ¿Me había preguntado algo? – Bella… ¿Me dejarías llevarte al cine o a comer algo? La pasaríamos muy bien y… sería como ir al baile, tú sabes.
-Me encantaría, Edward –le sonreí y mire sus labios. Tan cerca… pero tan lejos. Me reí cuando le sonó el estomago, y recordé que le tenía una propuesta. Sus ojos me decían que todo signo de tristeza se había desvanecido, pero aún lo quería para mí. Aún le necesitaba- Volvamos al presente. ¿Te gustaría cenar conmigo? Puedo preparar filete…
Su plato favorito. Me sonrió durante un segundo muy, pero muy largo y aceptó. Salimos de su auto y abrí las puertas de mi casa. Deje mi mochila en el sillón más cercano y me dirigí hacia la cocina. Tome el par de filetes del refrigerador, una paila, aceite, sal y pimienta. Me lave las manos y comencé a cocinarle, mientras me miraba desde la silla del comedor, a unos centímetros mío. Como era rutina, se paró de su asiento solo para poner nuestra música favorita en la radio. Colocó un CD de Coldplay y lo puso en volumen moderado. Volvió a la cocina y jugueteo con mi cabello.
-¿Prefieres una película de terror, comedia, romántica…? Tú eres la invitada, así que tú eliges.
Y así fue el mejor día de mi vida.
