Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer :)
-Es que me voy a mi cabaña ahora…
-Pero si han pasado como treinta minutos, Bella –dijo Jacob
-Es que… no me gustan las fiestas, me estoy sintiendo mal
-Pero eso se puede solucionar –me dijo, dándome una reluciente sonrisa- Espérame un momento –y se fue
Perfecto. Si Edward me viera en estos momentos confirmaría toda la estupidez que dijo Ángela. Lo miré con todo el dolor de mi corazón para verlo de espaldas hacia mí… La chica le sonreía y arqueaba su espalda para que su busto se vea más voluptuoso.
No puedo aguantar este dolor. Pensé en saltar de ahí y correr hacia la cabaña, pero él ya había vuelto con un vaso de agua.
-Aquí tienes –lo agarre con la mano derecha y mire al piso- ¿Qué pasa, preciosa?
-No, nada… la música fuerte no va bien conmigo –tomé un sorbo y el rió
-¿Cuántos años tienes?
-Diez y ocho, entraré a la Universidad este año. ¿Tu?
-Diez y seis –lo miré sorprendida- Si, lo sé, no lo parezco, pero da igual. ¿Qué estudiarás?
-Literatura… quiero ser escritora o tener una gran librería –Creí que si hablaba de otra cosa podría sacarme el tema de Edward y la niña esa en mi cabeza, pero no fue así. Aún así seguí mirándolos desde mi posición.
-Es un lindo futuro –me aseguró
Vi como la chica se acercaba más y más, vi como intentaba jugar con la camisa y le sonreía coqueta. Era una escena asquerosa y mi cuerpo tembló de rabia y dolor. Quería llorar y no me importaba si alguien me veía. O tal vez quería golpearla, pero solo la miré con odio. De verdad quería irme…
-Ella es Carry, la conociste en el supermercado –continúo, viendo hacia donde se dirigía mi mirada- Parece que cumplió su cometido –rió
-¿Su cometido? –pregunté
-Em, pues sí. Ella organizó esta fiesta para conocer a tu amigo, el de cabello castaño. ¡No le digas, o me matará!
Sentí que mi corazón ardía de rabia. Nosotros, el resto, éramos un señuelo. Yo era un señuelo para que ella se quedara con mi premio. No aguantaba más de pie, quería tirarme en alguna parte a llorar, quería salir de esta multitud e irme
-Mejor me voy Jacob, me quiero ir…
-¡No, no quieres! –Me sonrió- Yo también esperaba verte esta noche… Estas muy linda
Su comentario me habría hecho sonrojar pero estaba muerta en vida. Quería anunciar mi derrota con las lágrimas luego, no quería esperar más... Quería tregua.
-Jacob yo no… debería irme
-Por favor, Bella. Solo bailemos un rato, prometo que te divertirás –me guiño el ojo y me tomo de las muñecas guiándome hacia la pista de baile. Era muy fuerte
-De verdad quiero irme… -mis oídos zumbaban al ritmo de la música. Trate de separarme de él y en ese momento vi que el también tenía un vaso en la mano. ¿Estaría bebiendo?
Alice me miraba con preocupación y Emmett todavía bailaba con dos chicas más. No sé donde estaría Ángela para pedirle ayuda. Me quedé quieta en esta pista de baile pero el chico intentaba bailar sensualmente para mí. Tomaba mi cintura para acercarme más y acercaba mi cara hacia la suya.
-Por favor, suéltame –dije tratando de soltarme. Lo empujaba con toda mi fuerza y el no se movía ni un centímetro
-Solo un baile más, hermosa –dijo más cerca de mí. El olor a licor de su boca salió como un disparo
-¡Déjame! –dije con un volumen de voz más alto. El no se movía- ¡Suéltame!
-¡La chica quiere que la sueltes! –dijo Edward, empujándolo bruscamente hacia un lado
Jacob se tambaleo pero no cayó al suelo. Edward le dio una mirada furiosa y se acerco más hacia él, le susurro serio unas palabras que no pude escuchar por culpa de la música y lo volvió a empujar. La mirada de Jacob estaba perdida pero también se sentía ese aire de superioridad y de enfado que tenía. Edward me tomó del hombro y me sacó del conglomerado de gente tensa que nos miraba por el incidente.
Bajamos rápido de las escaleras y caminamos por la caliente arena en silencio. Dejamos de a poco la música atrás y no aguanté más mis lágrimas que salían en silencio de mis ojos. Edward lo notó después de unos segundos
-Te metes con un desconocido y te pones así –dijo enfadado- ¿Qué esperabas? ¿Qué fuera un elegante príncipe azul? ¡Les dije que no hablaran con nadie!
-¡¿Quién se metió con quien, Edward? ¡Nunca estuve coqueteándole a nadie!
-Oh, y Ángela lo comentó maliciosamente. De un día a otro amaneció mentirosa –dijo sarcástico. Ángela era muy sincera y nunca decía mentiras. Eso debió sembrar la duda en Edward
-¡Claro que no es mentirosa!
-¡Eso es lo que digo! –dijo alzando más la voz
-¡No es mentirosa!, Estaba jugando, no sé lo que paso por su mente. ¡Yo nunca coquetee con nadie! –Mi voz se quebraba constantemente-
-Por eso ese chico se acerco indebidamente hacia ti, ¿no? –continuó su sarcasmo
-¡Es la verdad, Edward! –Le grité- ¡El chico esta borracho!-bufó- ¡Yo nunca le insinué nada, de hecho creí que era un ladrón cuando se nos acerco!
-¡¿Y entonces porque Ángela dijo eso?
-No lo sé, tal vez él tenía interés en mí. ¡Yo el único interés que tenía era en volver a casa para estar contigo! –Le confesé- Además, tu también te fuiste con una desconocida, ¡¿Dónde está tu chica?
-¡¿Qué chica?
-La chica perfecta con la que hablaste toda la noche –su mirada era de confusión- ¡Oh, no hagas como si no la conocieras, dejaste el suelo lleno de baba cuando la viste! -le grité
-¡¿De baba?
-¡La miraste por una gran cantidad de tiempo a los ojos! He leído de "enamoramientos a primera vista", pero nunca lo había visto tan claro –dije, adelantando camino para poder controlarme. Aún así no dejaba de llorar
-¡Oye espera! –me dijo tomando mi brazo y haciéndome voltear- Yo no me enamoré ni nada de esas estupideces, solo estaba haciendo amable
-¿Amable de qué? –bufé
-Bueno, me estaba hablando. ¿Tenía que responderle, o no?
-Claro, con esos ojos tuyos pendientes de cada uno de sus movimientos. Eres realmente amable, ¡te pasas!
-Yo… yo no la estaba mirando. Me estaba debatiendo
-¿Entre "el bien y el mal"? –le cité con furia. Espero unos segundos y asintió- Ah, entonces lo que me quieres decir es que lo bueno esta en sus ojos y en mis labios –recalque 'mis labios' para darle entender lo que esperaba esa noche-
-¡Por supuesto que no! –Me gritó- No… no es nada de eso Bella, por favor créeme –se acercó a mí, mirándome a los ojos- Es complicado de explicar…
Yo no podía sostener la mirada. Aún me sentía mal.
Esa niña lo quería para él, debió verlo en cuanto llegamos y quedó flechada de inmediato. Este era el tipo de situaciones que yo desearía evitar… Era el tipo de situación que se vería constantemente cuando él esté en la Universidad. No quería soportar esto, no podía.
Cada latido de mi corazón me golpeaba. No quería llorar más por lo que respire constantemente, tratando de relajarme.
La luna brillaba de una forma inexplicable. Esta noche hubiera tenido un giro totalmente distinto. Me había armado de tanto valor para declararme… y ahora ese valor estaba por los suelos.
Lo miré a los ojos con cuidado y vi unos ojos frenéticos de culpa y confusión. No sé porque los flash back comenzaron en mi mente…
Recordaba nuestro primer encuentro con claridad, como me guiaba por la escuela y me dejaba en cada sala, sin importar que llegara tarde. Recordaba cuando estudiábamos en mi casa o en la suya, y nos distraíamos escuchando música o conversando profundamente. Recordaba cuando jugábamos en los bosques y hacíamos luchas con las hojas que caían en otoño. Recordaba como esos mismos ojos que me miraban ahora, con confusión y tristeza, me miraban incansables cada vez que le cocinaba.
Tal vez pueda ocultarle la verdad, pero mis sentimientos gritaban con más fuerza. Yo amo a este hombre. Estoy completamente enamorada de él, con locura y pasión. Lo amo más que a mi propia vida y nada ni nadie podrá cambiar eso. Nada ni Nadie.
Tomé con decisión el cuello de su camisa y acorte nuestra distancia con un beso.
La adrenalina corrió por mis venas y sentí sus cálidos y carnosos labios. Solo presioné los míos contra los suyos con fuerza por mi maldita inexperiencia y disfrute del momento. Su aliento me ahogaba y me hacía perder la cabeza.
Estaba extasiada por mi valor, que volvió de la nada, al recordar cada momento junto a él. Aunque no sintiera nada por mí, tenía el derecho de saber lo que yo sentía por él. Sus manos recorrieron mi cintura y yo seguí besándolo de a poco. Quería besarlo con más pasión, con más detalle, quería jugar con sus labios más tiempo, pero nuestra respiración se acababa.
Solté su camisa y miré al suelo de vergüenza. Me sentía eufórica y algo arrepentida de mi acción cuando vi con sus ojos perdidos y cuerpo inmóvil. Me separé de sus brazos que aún estaban estacionados en mi cintura para poder verlo mejor. Estaba quieto mirando un punto fijo, sin reaccionar y sus brazos cayeron torpes sobre sus piernas.
Y lo comprendí todo.
Estaba sola en este juego y nadie me correspondía. Tome aire con fuerza pero mi extraño valor no me hizo derramar lágrimas… por ahora. Me aferré a mis pensamientos anteriores y no me sentí arrepentida como hace unos momentos. Siempre supe que con un beso no convencería a nadie y solo era un "experimento" para saber lo que él tenía para mí. Lucharé para recuperar su confianza y volver a ganarme su amistad. Lucharé por mis sentimientos y reordenaré mi vida. Lo haría por él.
-Discúlpame –logré decir
Alice corría desde la cabaña de los Astley y se detuvo a unos cuantos metros. Tenía preocupación en su mirada y Edward seguía inmóvil. Luche para verme tranquila y me crucé de brazos.
-¿Está todo bien, Bella? –me preguntó
-Sí, esta… está todo bien –traté de encontrarme nuevamente con sus ojos, pero seguía inmóvil-
-¿No te hizo daño? –dijo refiriéndose al incidente con Jacob
-No. No me hizo nada… Alice, ¿Podríamos ir a la cabaña? Estoy cansada y quiero dormir
Ella asintió y corrió hacia ella para abrir la puerta. La seguí mirando el suelo pero Edward me sujeto del brazo
-Bella… Yo… -dijo mirándome a los ojos- Yo no…
-No te preocupes –le dije con firmeza- No volverá a pasar
Continué mi camino dejando a Edward en la playa. Subí rápidamente las escaleritas y llegue a la sala de estar. Alice estaba asustada y yo solo le di una lastimosa sonrisa
-¿Qué está pasando, Bells?
-Mañana te explico… Ahora solo quiero dormir
-Está bien… Sabes que puedes contar conmigo siempre, amiga
Le sonreí y entré a mi habitación. Me cambié rápidamente a pijama y escuché murmurar palabras de Alice con Edward en la sala de estar.
Apague la luz y me dormí cuando mis lagrimas cesaron.
IMPORTANTE! chicas estoy trabajando en unos fics, y creo que el primero que publicaré es de una historia de colegio, donde Edward es el chico nuevo, un chico rebelde y misterioso :) les interesaria? por favor diganme :')
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS! :D , meresco reviews por este :P?
besos ! :)
