Los personajes son de la propiedad de Stephenie Meyer :P


Hay imágenes en la vida que no se pueden olvidar. Son momentos que se te quedan plasmados como una fotografía en tu mente. Este, era uno de esos.

Ver a Ángela con la boca abierta explanado una gran o en el comedor, junto a Emmett, quien literalmente, escupió todo el café que tenía en la boca y Alice, saltando de un lado a otro con una gran sonrisa al vernos –a mí, y a mi novio Edward- entrar a la cabaña abrasados y nuestras manos entrelazadas, es uno de las mejores imágenes mentales que tengo.

-¡Por fin! –gritó Alice con todas las fuerzas que le permitía su pequeño cuerpo

-¿Por fin? –Preguntó Emmett- ¿Por fin qué?, ¿Qué significa esto? –nos apuntó

Edward se reía muy cerca de mi oído, y yo estaba roja como un tomate. ¡Estaba feliz, pero todavía Ángela no cerraba la boca!
Alice se levantó de su silla y corrió a abrazarnos. Tenía que levantarse de puntitas para lograr envolver sus brazos en mis hombros y en los de Edward.

-Significa que estos bobos se aman desde que se vieron y nunca se lo dijeron –explicó con una sonrisa mi enana amiga

-Bella, ¿Tu y Edward? –logró decir Ángela

-Somos novios desde hace… ¿dos horas atrás? –aclaró Edward, con su sonrisa torcida. ¡Diablos, ahora él es mi n-o-v-i-o!

-¡No entiendo nada de esto, pero Dios que felicidad! –dijo Emmett, levantándose con agresión de la silla

Corrió hacia mí y me dio un gran abrazo de oso. Tipos de abrazos como este, estoy segura que tienen solo un inventor: Emmett Lutz.
Después de dejarme sin respiración –y lastimando mis costillas de paso- abrazó a su querido mejor amigo. Le golpeó –y no despacio- en el hombro y unas buenas palmadas en la espalda. Ángela siguió con las felicitaciones, dándonos muchas felicidades y advirtiendo a Edward de que me trate bien. ¡Ella era tan dulce!

-¡Mucho amor, mucho amor! Pero necesitamos irnos, viajaremos en Yate hoy

-¡¿En Yate? –exclamamos al mismo tiempo con Ángela

-Sí, un regalo de mi padre para mis "dulces diez y seis"

A nadie más que a Alice le podían regalar un yate para sus dulces diez y seis, porque para sus quinces ya tenía un porshe. ¡Y además, era amarillo!
Pero bueno, era Alice de todas formas…


En medio del mar, sentados en la borda tratando de ponernos unos trajes de buceo. Eran horriblemente apretados y demasiado calurosos al ser de cuero. Solo iríamos a ver la hermosura de océano Emmett, Edward y yo. Ángela y Alice estaban demasiado preocupadas de tener un buen bronceado antes de sus días californianos de universidad.

¿Y que puedo decir de eso? Se perdieron de una de las más maravillosas experiencias de la vida. Los miles de colores de todos esos pequeños y exóticos pescaditos nadar en grupo, o ver la complejidad de algunos corales fue espectacular. O incluso nadar entre estas cristalinas y tibias aguas ha sido uno de los mejores momentos que hemos tenido aquí. Solo superado por mi perfecto Edward y nuestra dedicación.
Cuando volvimos a nuestra cabaña, casi a las diez de la noche –después del día de yate, fuimos a comer a un restaurante 'marítimo'- rápidamente me apoderé del baño, dándome una buena ducha de agua caliente. Mis músculos me dolían de tanto nadar el día de hoy y necesitaba relajarlos.
Me puse un liviano pijama, y fui a encontrarme rápidamente con mis amigos antes de que fueran a dormir. Emmett ya había caído en los poderes de Morfeo, las chicas me esperaban en la habitación y Edward me esperaba sentado en un gran sillón. Sin dudarlo, me tiré en sus brazos y lo llené de besos.

-Te has demorado mucho… pensé seriamente en ir a buscarte al baño

Me avergoncé e inmediatamente me sonrojé. Para que no me viera, apoyé mi cabeza en su pecho, escuchando su pausada respiración y sentir los latidos de su corazón.

-¿Lo pasaste bien? –me preguntó luego de un rato de caricias y silencio

-¿Hoy? –Asintió- Ha sido el mejor día de mi vida… ¡y además vi pececitos de colores! ¿No es genial?

Quería dejarle en claro que tenerlo junto a mí es la felicidad más gigantesca que he tenido en la vida. Y creo que lo entendió, al abrasarme más fuerte y atrayéndome más hacia el

-También ha sido el mío, cariño. No quiero despedirme pero… estuvimos despiertos desde muy temprano en la mañana y estoy exhausto –dijo despeinándose- ¿Por qué no vienes a dormir conmigo?

-Tengo que ir a una entrevista en estos momentos –rió- Pero lo pensaré para otro día…

Una sonrisa picarona se escapó de sus labios y ambos nos levantamos del sillón, quedando frente a la habitación de Edward en unos segundos. Le di un gran abrazo y me besó tiernamente en los labios, haciendo que cada caricia sea como la primera vez.

-Buenas noches –le dije, regalando la mejor de mis sonrisas

-Buenas noches mi amor

¡Esto de besar, y específicamente besarlo a él, no me dejará de gustar jamás!
Le di un beso sonoro en su mejilla y camine despacio hacia mi habitación –donde seguramente tendré un interrogatorio a penas entre- escuchando levemente el sonido de la puerta al cerrarse. ¡Cuántas ganas tenía de volver junto a Edward!
Tomé la perilla y no pude abrir ni medio centímetro antes de que dos pequeñas chicas me atacaran con preguntas. Aquí vamos…

-Ahora que estamos solas, ¡Cuéntanos todos! –dijo Alice

-¡Si, por favor Bella!

-Está bien… -dije con un poco de desgano, tomando una almohada entre mis brazos. No es que me molestara, pero odio ser el centro de atención.

-¿No estaban peleados, por lo del chico Jacob o qué? ¡No entiendo como paso todo!

-¿Jacob?, ¿Qué tiene que ver Jacob? –preguntó Ángela

-Pues… una personita, le dio a entender a Edward que yo me enamoré fugazmente de un chico que vi una vez en el supermercado

La cara de Ángela se desfiguró al entender de qué o quién estaba hablando. Se puso las manos en la boca, exclamando sorpresa en cada detalle de su cara.

-¡Oh Dios, discúlpame Bella, no tenía idea!, ¿Estaban peleados por eso, por lo que dije? ¡Oh dios, perdón!

-Sí, o sea… no lo sé, pero creo que te debo un: ¡Muchas gracias Ang!

-¿Gracias a mí? ¡Pero si estaban peleados!

-De todas formas, fue como un empujoncito para declararnos…

-¡Ya, basta de agradecimientos!, ¡Cuéntanos como fue todo! –insistió Alice, dando pequeños saltos sobre la cama

-Bueno…-empecé con timidez, jugando con las puntas de la almohada- las mujeres deberían tomar la iniciativa de vez en cuando

-¿Tu se lo dijiste a él? –concluyó Ang, pronunciando muy lento cada palabra como si no entendiera de lo que hablara. Bufé

-¿Es tan difícil de creer?, o sea… él me lo pregunto directamente, lo reconozco, pero el día anterior ya le había dejado claro que lo quería

-Bella, no entiendo na-da –se quejó Alice

-¡Ay, está bien! Después de la fiesta, nos fuimos caminando… Estaba triste por muchas cosas que pasaron ahí, peleamos, y no sé de donde me salió coraje y lo besé -¡Malditos sonrojos innecesarios!

-¿Y cómo besa? –pregunto curiosamente Alice

-¡Dios, Alice!, ¿Quieres que te cuente la historia o me vaya por las ramas?

-¡Sigue, sigue! –me animo Ángela

-Y bueno… después seguimos peleados, y me desperté muy temprano y salí a la playa. Me encontré con él ahí, tampoco podía dormir y bueno, hablamos… aclaramos todo… nos besamos mucho...

Un fuerte grito provino de estas dos mujeres que tenía enfrente como si estuvieran viendo una película romántica. Y qué decir de mí, tapé mi cara contra la almohada para no seguir impulsando mi sonrojo al nivel dos. ¡Dios, odio estar contando mis cosas!

-¿Cómo es que no me di cuenta de nada? –Se reprocho Ang- ¡Mis dos mejores amigos se aman!

-No lo sé… Alice decía que era un libro abierto

-¿Tu lo sabías y no me contaste, pequeña enana?

-¡Pero es que Bella es muy obvia! Estaba segura de que sospechabas, por lo menos…

-No tan obvia, Alice. ¡Oh, Bella! ¿Qué sientes por él?

¿Es que querían saber todo?, ¿No soy demasiado obvia para que no lo sepan?

-Yo… lo amo demasiado. Creo que no hay nadie en este mundo que lo ame de tal manera… Él, el es perfecto, ¿saben? –Tartamudee- Yo sé que nadie es perfecto y todo eso, pero, ¡Dios, él sí lo es y lo conozco desde hace cuatro años! Lo quise desde el primer día, ¡incluso cuando se presento frente a mí sabia que lo ama! ¿Es… algo tonto verdad? Pero creo que es así el... amor

Ambas, como si estuvieran coordinadas o habían ensayado el interrogatorio con anticipación, lanzaron un "ooow" mordiéndose el labio. ¡Son tan infantiles y melosas!

-¿Y qué va a pasar cuando se separen? Ya sabes… lo de la universidad y todo eso

Vaya. Pregunta directo a la vena, y sin anestesia. O un preparativo antes, ya saben… cuando te dan las instrucciones como: "Esto no te va a doler", o "Si te duele mucho te daremos una paleta".
¡No sabía cómo responder eso! Y creo que el ambiente se tensó un poco. Ángela y sus preguntas… con razón quiere estudiar periodismo.

-No lo hemos hablado, pero… cuando éramos amigos, me prometió no abandonarme y venir a visitarme siempre

Y esperaba que fuera así. ¿Debería hablar de esto con él?, ¿Cambiaran las cosas ahora que sabe que lo amo?


Muchas gracias chicas por sus reviews :) queda poco para terminarlo y espero que haya sido de su agrado :D

Les dejo un pequeño adelanto :B, asi como un trailer, del otro fic que estoy preparando, aún no se me ocurre el nombre, pero... aqui va :D!

-Hey Swan –dijo con su tono despreocupado de siempre- ¿Cómo amaneciste?

-Bien, creo… ¿y tú?

-No tan bien… Quiero hacer otras cosas que pasar toda la mañana aquí –observó el suelo durante segundos que parecieron eternos- No quiero clases, no quiero nada. Quiero una tarde para mí, sin obligaciones ¿me entiendes?

-Sí, se a lo que te refieres, me pasa todo el tiempo. Eso… eso apesta.

De pronto un brillo en sus hermosos ojos sobresaltó, produciéndome un mar de emociones en mi interior. Y de pronto se rió maliciosamente hacia el cielo… ¿Qué diablos está haciendo? ¿Está loco?
Mucha gente que caminaba cerca de nosotros se voleó a mirarnos. ¡Es que el chico no dejaba de reír y jugar con las llaves de su auto!
Me miró de una forma extraña mordiéndose el labio y yo… yo volé, a un lugar muy lejano al ver lo de tal forma. Mi corazón comenzó un frenético baile con sus ojos y comencé a sentirme débil. ¡Rayos, odiaba esa vulnerabilidad que producía en mi!

-Escapémonos –logró decir en un susurro

-¿Ah?

-¡Escapémonos! –Reiteró- Un día sin escuela no le hará daño a nadie, ¿no crees?

Les gusto este pequeño pedacito? :D merezco reviews por este :D?
Las quiero y muchas gracias por el apoyo!

Marii.-