Hola: les dejo otro capítulo.
Gracias por tener esta historia como favorita o con una alerta.
ascella star, Montserrat Fujioka, ParnasoPaula, Grandchester, RICHIE PECOSA, Usagi13chiba, GemaGrandchester, laurencita12 y Tamy White
Gracias a:
ascella star, Montserrat Fujioka, nela2307, Galaxylam84, Coquette, Gema Grandchester, Terry 780716, Tamy White, Karina Grandchester, ladyrose23, oligrandchester y Usagi13chiba por dejar sus comentarios. Espero seguir escuchando de ustedes.
Gracias también a mis lectors anónimos.
TC GAN
En el capítulo anterior, se supo los pensamientos de Terry al conocer a Candy. También se conocieron a sus amigos:
Stear y Archie. Al final, tomaron una decisión.
Se mostró a un Terry cohibido... inseguro del futuro de su vida al conocer a su rubia.
Los tres chicos salieron bien tímidos... o, mejor dicho: ¿precabidos?
De igual modo, los tres quedaron cautivados por las tres mujeres jóvenes bellas frente a ellos.
También, Archie le recuerda a su amigo castaño que tiene una novia en América.
¿Qué pasará ahora?
¡Qué vergüenza!
Capitulo 3
- Está bien. Hagámoslo. Pero con mucho cuidado. Se ven que son muy niñas.
- Perfecto… ¡Manos a la obra!
Se pusieron de acuerdo de quién era para quién. Terry se quedó con la rubia, Stear con la de lentes y Archie con la pelinegra. Escribieron un mensaje detrás de sus tarjetas de presentación. Fueron enfáticos con el pobre mesero para entregar sus mensajes a la dama correcta. Observaron cómo llevaba las bebidas y las tarjetas. Ellas tomaron las tarjetas. Ellos no habían escuchado bien la conversación entre ellas, pero pudieron distinguir el sonrojo, el brillo en e sus ojos al cuchichear que los estaban adulando de alguna manera. Y, como no era la primera vez en este tipo de situaciones, asumieron muy acertadamente los comentarios. Vieron cómo ellas se sorprendían. Se extrañaron al darse cuenta que ellas se volteaban a verlos e, inmediatamente después, las tres les dieron la espalda.
Esperaban la respuesta de las jóvenes cuando otro sujeto caminaba hacia ellas. Iba sonriendo de oreja a oreja. Lo conocían porque también participaba en uno de los cursos. La diferencia era que este otro estudiaba cirugía en la especialidad de cardiología. Ese rubio contaba con una reputación ejemplar. Era muy efectivo, dedicado, exigente, perfeccionista y un excelente ser humano. Además, era un hombre muy atractivo; tan atractivo como los tres amigos.
¡Sorpresa! Los ojos de Terry se abrieron al ver cómo la rubia, dueña de sus pensamientos desde hacía un buen rato, dejaba su tarjeta de presentación sobre la mesa, se levantó de su silla y se dirigió hacia él con los brazos abiertos. Se abrazaron. Él la tomó por la cintura. La elevó por los aires dando vueltas con ella en sus brazos. Cada vez que el rostro femenino era visto por el castaño, él sentía cómo su sangre hervía de los celos. ¿Cómo era posible que ese osara tratarla con esa familiaridad? ¿A caso se conocían? ¿Era eso posible? Su mente le hacía pasar una mala jugada ante la realidad. Sus ojos miraban el hecho, pero su razón y su corazón no lo aceptaban. Sus amigos vieron su reacción. Esa mirada iracunda era nueva para ambos. Desde ese momento, sabían que su novia iba a pasar a ser historia.
No solo Terry tuvo su susto. Las otras dos también fueron al encuentro con ese otro. Eso tampoco les gustó. Sin embargo, se tranquilizaron al ver la poca efusividad en el saludo un poco parco.
Candy estaba impactada al mismo tiempo que feliz de ver a ese rubio. Los cuatro se sentaron a la mesa.
- ¡Albert! ¿Qué haces aquí? Nunca me imaginé verte en Venecia.
- Pues ya vez… aquí estoy. Tomo un curso de especialidad para mi carrera.
- ¿De verdad? ¡Fascinante! ¿Qué es?
- Cirugía.
- ¡Wow! ¡Cirujano cardiólogo!
- Exactamente.
- Oye… ¿Desde cuándo no nos vemos?
- Desde que me fui a estudiar medicina.
- Hace años.
- Sí. Tú y mi hermanito acababan de comenzar su relación. Luego, solo te vi durante algunas breves visitas.
- Te cuento que ya me gradué.
- ¡Felicidades! ¿Qué harás ahora?
- No lo sé. Si por mí fuera, me instalaría en una playa y disfrutar del sol, pero mis papás no quieren.
- Lo imagino. Ellos quieren que estudies.
- Sí. El problema es que no sé qué.
- ¿Medicina no te apetece?
- ¡Biología! ¡Estás soñando! Nunca fui buena para eso… Ni para la química…
- ¿Y ustedes qué? - Preguntó a Annie y a Patty.
- Yo, Patricia, no tengo la menor idea de qué seguir. – Muy formal su comentario.
- Yo, Annie, tampoco… - Dijo burlándose del comentario de Patty.
Todos se echaron a reír. La plática continuó por una hora. Llegó el momento de volver al hotel. Estaban cansadas. Se levantaron, por última vez, de esa silla. Tomaron sus tarjetas, excepto Candy. A ella se le olvidó ese detalle desde que Albert llegó. Por alguna razón, siempre se llevó bien con su cuñado mayor. Patty y Annie recogieron la tarjeta de Terry como recuerdo de una experiencia vergonzosa durante sus vacaciones.
Antes de retirarse, las dos amigas dejaron al par de rubios hablando cerca de la mesa. Se dirigieron al baño. Fueron interceptadas por Archie y Stear. Terry les pidió traer información. Intentaron por todos los medios de convencerlas a cenar con ellos sin éxito. A cualquier argumento, la respuesta era no. Fue en ese momento en que a Stear se le ocurrió una idea. Les planteó verse en ese mismo lugar al otro día, exactamente a las 24 horas de esta hora. Ellos estarían esperándolas. Si llegaban o no les indicaba su respuesta a entablar el comienzo de una relación.
Al mismo tiempo, afuera hablaban dos siendo vistos por un par de dagas, más bien ojos, azules vuelto grises por el enojo.
- ¡Me encantó verte! ¡Una verdadera casualidad!
- Ni tanto, Candy.
- ¿Cómo?
- Esta mañana, hablé a casa. Hablé con mi hermano. Me contó que tú estabas aquí con tus amigas. Me dijo tu itinerario y vine a buscarte.
- ¡No viniste a convencerme que le de otra oportunidad!
- No. No soy quien para decirles qué hacer como pareja. Sea lo que sea que haya sucedido, les incumbe a ustedes dos y a nadie más.
- Espera… ¿cómo supo Anthony mi itinerario?
- Eso no lo sé…
- ¡Ah! Sí… claro… Yo le dije antes de venirme.
- ¿Por qué le contaste si ya no son pareja?
- Porque somos amigos; por lo menos, de mi parte. – Suspiró. – Sabes… Nunca lo voy a olvidar. Fue una relación hermosa mientras duró. Pero no puedo ser más que su amiga. No siento lo que debería de sentir… No lo veo como hombre, sino como amigo… nada más.
- Lo siento, Candy. Te tomó mucho tiempo darte cuenta de eso.
- Sí… Lo sé…
- Candy…
- ¡Chicos! Vamos; ya estamos listas.
- ¿Qué andaban haciendo? Se tardaron mucho.
- No seas indiscreta, Candy y vámonos.
Regresaron al hotel escoltadas por Albert. Las dos chicas subieron a toda carrera dejándolos solos.
- ¡Chicas raras!
- Desde que salimos de casa, se comportan algo raro. Asumo que será por habernos graduado.
- Talvez… talvez… - Dijo y la miró a los ojos para preguntarle algo. - ¿Candy, tienes tiempo como para cenar…
Aquí estoy otra vez. Las invito a leer alguna de mis otras historias. Todas incluyen a nuestros personajes favoritos.
A y C, la historia (Anthony y Candy)
Amor secreto (Candy y George) (M)
El comienzo no es el final (Terry y Candy)
Ella y yo (Albert y Candy) (M, explícito)
La Apuesta (Tiene dos finales: uno para Albertfans y otro para Terrytanas) (M en algunos capítulos)
La nueva adquisición de Albert (Candy y Albert) (M)
Lo que pasó con Albert (Archie y Candy) (M)
Una Pequeña Larga Conversación (Stear y Candy) (una insinuada M)
Una vida llena de sorpresas (Albert y Candy) (M en algunos capítulos)
¡Qué vergüenza! (Ya veremos qué pasa…)
Si tienen una M es porque tiene contenido para personas con criterio porque tiene contenido algo calenturiento.
Así que lean según ustedes se sientan bien al hacerlo. Sus comentarios siempre serán bien recibidos.
De lo contrario,ls invito a dejar de leerla y no hace falta que dejen ningún mensaje.
Respeto la libertad de cada uno para leer lo que desee. De la misma forma que respeto a otros autores de escribir como deseen.
Gracias por leer la historia.
Nos vemos a la próxima.
Un abrazo,
TC GAN
