Hola: ¿cómo han estado esta semana?

Esta ha sido de lo más ocupada para mí. Pero no puedo dejar de subir el capítulo de esta semana.

TC GAN


En el capítulo anterior, cada uno de los chicos decidió estar con una de ellas; cada uno con la que le gustaba. Terry, por supuesto, estaba hipnotizado por Candy al punto de sentir algo nuevo; inseguridad. Antes de poder acercarse, vieron como las tres chicas se levantaron a saludar a un hombre que llegaba a su encuentro. Se sorprendió al darse cuenta que era uno de sus compañeros de los cursos de cirugía, aunque de otra especialidad. Por esto, se llenó de celos.

El caballero que está entrando a la historia es nada más y nada menos que Albert, el hermano mayor de Anthony. Platicaron durante un rato. Annie y Patty, después de haber recogido las tarjetas, fueron al baño y se encontraron con Stear y Archie quienes las invitaron a salir. Regresaron con Candy y Albert. En el hotel de las chicas, dos subieron a sus habitaciones. Mientras Albert invitaba a Candy a salir.


¡Qué vergüenza!

Capítulo 4


Talvez… talvez… - Dijo y la miró a los ojos para preguntarle algo. - ¿Candy, tienes tiempo como para cenar? – Preguntó tratando de disimular cierto temblor.

Albert, esa mañana, le tocaba su llamada semanal a la familia en América. Como siempre, así lo hizo. Primero, habló con su padre. Le contó los últimos detalles aprendidos en las clases. Definitivamente, las cosas habían cambiado desde que el papá mismo tomó ese curso al comenzar su carrera. Al principio, le costó convencer al joven de tomarlo, pero ahora, Albert estaba muy satisfecho y su padre también. El curso era demandante. Aprendió cosas nuevas y las comparaba con las técnicas que conocía de antemano. Hablaron con calma y alegría durante varios minutos hasta que se escuchó la voz de una dama: su madre. Ella también quería saludar a su hijo. Le hacía mucha falta. Ambos estaban felices de saber que regresaba a casa después de una larga temporada en Venecia. La señora comenzó a contarle sobre los planes a su vuelta. Albert le seguía la corriente a su madre más porque su padre así se lo pedía y no por su propio interés. Finalmente, habló con su hermano menor, quien se encontraba en casa.

¡Hermanito! ¿Cómo te va? ¡Qué bueno que pude saludarte esta vez!

¡Albert! Cierto.. cierto… No hablábamos desde hace tiempo. Es una lástima que no estuviste para mi graduación. Estuvo bonita. – Dijo con un poco de melancolía en la voz. – Mamá organizó una fiesta muy bonita y agradable.

No te escucho muy contento… ¿Qué sucede?

Nada… - Dijo con calma.

Mamá está ahí, ¿verdad?

Exactamente. Y no quiero preocuparla.

¿Tan grave es?

Pues… - La madre se dio cuenta que Anthony quería hablar con su hermano mayor y se retiró prudentemente. – Se ha ido. Te contaré.

Soy todo oídos.

Pues… verás… Candy y yo…

¡Candy! ¿Le pasó algo a tu novia?

No… no… no le pasó nada. – Cada vez más, le costaba hablar con tranquilidad. – Pues…

¡Dilo! ¿Qué le pasó?

Pues… nada... que ya no es mi novia. – Con un dejo de tristeza.

¡Cómo! Si llevan años de ser novios. ¿Qué pasó?


FLASHBACK

Anthony se levantó ese día sin saber que su relación con Candy se iría al caño. No sabía que Candy se había enterado de una infidelidad por parte de él. Él no consideraba ese desliz como algo importante, sino como una travesura de la que nadie se enteraría. Se arregló para ir a la escuela. Era de los últimos días de clase. Cuando llegó, recibió muchas malas caras por parte de algunos compañeros, especialmente de las amigas de su novia. No entendía las razones para los comentarios mordaces que recibía de algunas compañeras. No había llegado la hora del almuerzo cuando uno de sus amigos le contó el rumor que corría por los pasillos. Él se sorprendió muchísimo. Ahora, estaba seguro de las razones por las cuales era sometido a tan mal trato.

Llegó a la cafetería a la hora del almuerzo. Él, desde la puerta, podía ver al grupo de amigas de su novia, pero no a ella. También podía ver al otro lado cómo Susana caminaba hacia él de una forma sugerente. Se arrimó a su cuerpo. Lo recordaba calientito y dispuesto. Sin más, lo besó frente a todos reclamándolo como suyo. La mirada atónita de quienes estaban en la cafetería no se separaba de la visión que tenían en frente. Se escucharon algunos ahhs y ohhs recorriendo el espacio vacío. Susana se deleitó con esa acción. Al separarse, divisó a Candy entrando a la cafetería y sonrió con picardía y venganza. Se escucharon unos uhhs con tono de desaprobación.

Candy salió corriendo; sus amigas fueron tras ella. La encontraron en uno de los baños de mujeres hipando por llorar con tanta desesperación mezclada con tristeza y rabia. Fue la penúltima vez que la vio.

La última ocasión estuvo llena de reproches y reclamos intercalados con lágrimas decepcionadas. Le recordó otras infidelidades. También hizo un recuento del número de veces en los que el novio le demostró estar celoso al punto de prohibirle cualquier relación y la cantidad de veces en los que se dio a puños con otros por pensar que estaban engañándolo. Le hizo ver la ironía de sus celos infundados cuando los de ella eran probados. La conversación se puso más fuerte antes de tranquilizarse y concluir con los ánimos bajos.

FIN DE FLASHBACK


Terminó por desahogarse con su hermano al contarle todos los detalles del fin de la relación. En esa ocasión, Candy le había dicho que aprovechara el viaje de ella con sus amigas a Europa para olvidarla. Y ella, antes de salir, le dijo ser su amiga sincera. Albert lo escuchó con paciencia. Trató de consolarlo sin tener mucho éxito. Anthony sabía que se había equivocado. Ahora, era el momento de asumir la realidad: vivir sin ella. Él sentía un gran vacío al ya no verla ni hablarle. Después de todo, pasaron años siendo novios; casi desde niños. De esta forma, el cirujano se enteró de la soltería de la rubia excuñada y su por qué.


Candy no sabía cómo responder al pedido de Albert. Le pareció extraño y, lo que le parecía más curioso, dijo respetar la separación de ella y su hermanito. Ellos no se habían visto muchas veces. Cuando lo hicieron eran muy cordiales. Por alguna razón desconocida para ambos, siempre se sintieron a gusto el uno con el otros; talvez con cierto nivel de intimidad en su trato. De vez en cuando, platicaban por teléfono durante las llamadas familiares. Candy pensaba en esa extraña, pero agradable y cómoda relación.

Sin esperar otro minuto, el rubio le insistió con la pregunta. La rubia no pudo interpretar el brillo en los ojos de Albert. Se le miraba un poco triste y muy serio. Era algo confuso. No sabía que pensar al respecto. Su mente funcionaba a tres centímetros por hora al tratar de encontrar una razón para declinar la invitación. Pasaban los segundos. Al no tener una excusa negativa, aceptó. Al otro día, él llegaría por ella a cenar.


En otra parte de la ciudad, Terry hervía de los celos. Sus amigos hacían todo lo posible por calmarlo. Ninguno de ellos entendía por qué el castaño estaba así. Solo la había visto una vez. Oía los comentarios por parte de sus cuates, pero pensaba en cómo lograr dar con ella sin decirles a ellos. Si bien no sabía dónde encontrarla a ella, sabía perfectamente dónde encontrar al rubio. Es más, vivían en la misma calle en las afueras de Venecia, cerca del campus donde estudiaban. Lograron dormir cerca de la media noche. Como a eso de la 10 de la noche, vieron al rubio volver a su hogar.


En el siguiente capítulo:

- Amigas… - Annie interrumpió. - ¿Seguras de salir con esos chicos que conocimos ayer?

- ¿Los del barco taxi?

- Sí; ellos.

- ¿De qué hablan? – Candy preguntó.


Hola lectors: ¿cómo les ha ido a ustedes durante la semana?

Les agradezco a tods seguir leyendo mi historia.

Cuando tenga la oportunidad, me dirigiré directamente a cada uno.

(Les confieso que me gustaría que fuera siempre, pero he de ser realista.)

Les mando un gran saludo y buenos deseos para este próximo fin de semana.

TC GAN

Tamy White: gracias por siempre dejar tus comentarios. Me gustaría acutalizar más a menudo, pero ahora no puedo. No más tenga más tiempito, lo hago. Lo prometo. ¡Ah! Y cuidado con las uñas. No se te vaya a ir la mano. Jajajaja...

Karina Grandchester: gracias por tus reviews. Te prometo que acutalizaré lo más seguido posible y hacerlos más largos cuando entre de vacaciones o se me aminore el trabajo. Me alegra que te guste la historia.

anelis grandchester: haré todo lo posible por no perder la inspiracón. Gracias.

raqhu: gracias por escribir. Ya veremos qué sucede con los celos de Terry.

Noemi Cullen: un gusto saludarte de nuevo. Gracias por tu lealtad a mi historia. ¡Qué mal cuando los chicos se saben guapos! Jajajaja... Cuando puedas dejarlos, siempre los leeré.

nela2307: cada uno de nosotros tiene su parejita favorita ¿verdad? Esto es lo que hace de este sitio tan agradable. Hay de todo para todos. Gracias por leer la historia y dejar tus comentarios. Siempre los leeré con atención, aunque no siempre pueda tomar el tiempo de dirigirme personalmente a todos.

Oligranchester: a mí también me gusta leer. Es de mis entretenciones favoritas; eso, y escribir. Me alegra que te hayan gustado mis historias y leas las que me han gustado a mí. Si tienes alguna sugerencia para que yo lea, dímelo. Así, estaremos a mano. Gracias por dejar tus comentarios. Siempre los leeré.

ladyrose23: sí, ¡qué bueno que Candy tiene buenas amgas que no le permiten dejar nada atrás! Sobre todo, una oportunidad con un galanazo. Me alegra que te guste la historia. Sigue leyendo y sigue dejando tus mensajes. Los leeré con atención.

usagi13chiba: gracias por leer mis historias. Haré lo posible por seguir haciéndolo. Es un gusto saludarte de nuevo.

mrjeesk: gracias por leer mi historia y me alegra muchísimo que te haya gustado. Es curioso cómo todos necesitamos algunos minutos de distracción. Espero que esta historia continue siendo eso para ti.

Galaxylam84: un gusto saludarte de nuevo. Ya veremos que sucede con estos personajes tan adorables.

Montserrat Fujioka: gracias por leerla. Has dado en el blanco. Pero, ¿qué pasará? Cha na na nan... leche con pan... Ya veremos. Gracias por tus comentarios. Siempre los leo.

Terry780716: si deseas puedes mandar un privado y me cuentas cómo te hubiera gustado el capítulo. A mí me gusta saber qué piensan mis lectors. Hasta ahora no ha habido nada de juit juiiiit... pero ya vendrá. Paciencia. Gracias por tus comentarios.