Hola, mis lectors :)
Les mando un saludo grande.
Ahora que se está acabando el año, también se acaba el ciclo estudiantil y mi trabajo se intensifica.
Esto me dificultará poner los capítulos y responder a sus comentarios como me gusta hacerlo.
Eso no quiere decir que no los lea ni los aprecie. AL CONTRARIO.
Sé que quieren capítulos más largos y que sean más frecuentes.
Les pido paciencia. En el momento que pueda, lo haré con mucho gusto.
Muchas gracias.
Les mando un abrazo.
TC GAN
En el capítulo anterior, Albert y Candy tuvieron una conversación abierta y de corazón. En ella mostraron el gran cariño que se tienen el uno al otro. Para mientras, Terry se moria de los celos al saber que Candy, esa rubia que conoció, anda cenando con Albert, un compañero de estudios. Durante la cena se enteró de ciertos detalles personales de la vida de Candy.
¡Qué vergüenza!
Capítulo 6
La condición era llevar también a esa rubia amiga que no había venido en esta vez. Les vendieron la idea de tal forma que decidieron hacer algunos cambios a su itinerario sin consultar a Candy, pero sabían que ella tendría que aceptar. Les gustó la idea. ¡No! Es más, les fascinó. Desde separarse cerca de la media noche, ya esperaban la salida con esos tres médicos. Al mismo tiempo, no se aguantaban las ganas de saber por qué Albert había invitado a salir a Candy.
POV Terry
Si esa rubiecita tuvo una experiencia de infidelidad, será algo complicado conquistarla. Algo se me ocurrirá. ¡Uy! Ya es la una de la mañana. Tengo que llamar a mi novia. Ellas son tan diferentes. Eliza, pelirroja. Candy, rubia. Eliza está a punto de graduarse de la universidad. Candy no ha entrado a la universidad. Es mucho menor que yo. ¿Será posible que le interese alguien de mi edad? Si aceptó la invitación de Albert, ¿por qué no aceptarme una a mí? Tengo que pensar a dónde la voy a llevar. Talvez, a ese lugarcito que vimos la vez pasada con Stear. Es alejado, pero cercano; es algo rústico, pero con sus comodidades… Sí… ese será el lugar. Ya casi se pasaron 20 minutos. Tengo que llamar a Eliza. ¿De qué le hablo? No lo sé. Veremos cuando me conteste. El número es 2… 2… 2… 2… y listo. Un ring… dos ring… tres ring… cuatro… ring… ¿Le pasará algo? No contesta. Cinco ring… Seis ring… ¡Al fin! Se tardó mucho hoy. ¿Estaba en el baño? ¿Haciendo qué? La loca se ha de haber estado lavando el pelo… aunque no lo creo… mejor dejo de pensar en las alternativas… jajajajaja… ¡Qué bien que no me puede escuchar los pensamientos. ¿Qué le tengo que contestar? ¡Ah! Sí… - La pasamos delicioso esa noche. Todavía siento tus brazos rodeandome. También recuerdo tus piernas… - Seguiré con mi conversación caliente. Eso no le gusta y, seguro, me colgará rápido. ¿Qué te pasa, Terry? Esto lo hiciste con Eliza, no con Candy. ¿Por qué te imaginas a Candy ahora? ¡Uf! Me colgó. Bien. Bien. Es hora de acostarme. ¿Cómo se sentirá que ella me quite la camisa y no yo? ¿Cómo se sentirá…? Ya no puedo seguir pensando así. Si la sigo deseando así, no podré contenerme y lo tengo que hacer. Tengo que contenerme. Tengo que hacerlo. Sobre todo si quiero algo serio con ella. Es más bella que Eliza. Su sonrisa inocente me mata… ¿Se habrá acostado con su exnovio? No lo creo. Otra vez pensando en esa alternativa. Por un lado, quisiera que fuera así. Así, la tomaría entre mis brazos y no la soltaría hasta saberla mía a puro jadeo. Mejor me duermo porque tengo una prueba mañana. ¡Una prueba! ¡Lo había olvidado! ¡No estudié! Ojalá no sea muy difícil. No lo creo. Soy de los mejores estudiantes. Definitivamente, me dormiré. Me irá bien. Albert… Albert… ¿Qué habrán hecho esta noche? ¿De qué habrán hablado? ¿Será posible que él esté enamorado de ella? No, no puede ser. La vida no puede ser así de cruel conmigo. ¡La prueba! Me tengo que dormir. Apoyo la cabeza en la almohada… soñaré contigo, Candy.
XXX
Candy…
¡Patty! ¡Han vuelto!
Sí. La pasamos súper. ¡Qué lindos son! Te hubiera encantado estar con nosotros.
Seguramente. Se ven amenos.
Sí. Pero ya te contaremos luego. Primero, cuéntanos qué quería Albert.
Ese papacito rubio. ¡Qué lindura de hombre! Y dulce…
¿Lo conoces, Annie?
Un día llegó a casa con mi hermano. Tú conoces que mi hermano no se caracterizaba por buenas notas en el colegio. Albert fue su tutor y llegó en algunas ocasiones. Yo era muy niña. Pero no hablemos de eso. ¿Qué quería?
Nada. – Dijo con un dejo de melancolía. Había jurado discreción y le iba a cumplir.
¿Solo? ¡No lo creo!
Pues, créelo. Quería hablar con alguien de América. Creo que está un poco chipe por América. Tiene mucho tiempo aquí. Ya le hace falta.
Creo que nos estás mintiendo. – Le miró Patty pícaramente.
¿Qué insinúas?
Nada, amiga, nada.
Tiene mucho tiempo de estar aquí. Ninguno de su familia lo ha venido a visitar.
¿Cómo se enteró que estabas aquí?
Habló con Anthony.
Ya sé. Le dijo que te convenciera de volver con él.
No habamos de eso. Más bien, me contó de un lugar al que podemos ir en Roma. Con lo que me contó, estoy emocionada con irnos el viernes.
No nos iremos el viernes.
¿Cómo? ¿Por qué?
Sencillo; nos iremos de día de campo con Stear, Archie y Terry.
¿Por qué cambiaron los planes? Se supone que iríamos a Roma.
Sí… eso era así. Pero nos invitaron a un lugar cerca de Venecia y queremos ir.
Estoy segura que también te gustará ir. Anda, Candy, vamos. No seas aguafiestas. Podemos darnos el lujo de cambiar nuestros planes. – Dijo Patty.
¡Sí! No solo vamos a ir a un lugar precioso, sino que con chicos guapísimos y buena gente.
Te quedaste traumada con eso, Annie.
No me niegues la guapura de esos hom…bres…
Cuidado, Annie…
¿Qué, Candy? Di lo que piensas.
Pienso que ellos son algo mayores. Nos llevan como 12 años.
¡Eso sí que no! - Exclamó Annie para continuar su comentario. – Nos llevan 10.
¿Cómo lo supiste?
Le pregunté a Archie, Patty. Solo así.
Igual que Albert. – Murmuró Candy.
¿Qué dijiste?
Continuaron hablando. Intentaron convencer a Candy. Les costó. Sin embargo, lo lograron. Se fueron a dormir ya entrada la madrugada. La plática tornó amena. Las dos chicas le contaron lo que platicaron, lo que comieron, lo que hicieron… Estaban emocionadas. Candy también lo estaba, pero un poco preocupada por lo que Albert estaba pasando. Él le dijo estar satisfecho y agradecido con su franqueza.
XXX
Pasaron los días. Ellas seguían caminando por los puentes de Venecia. Conocieron más de lo esperado con tal de quedarse hasta el fin de semana. Las expectativas y la ansiedad de verlos nuevamente las acaparaba por completo. Annie, quien generalmente había sido algo tímida, se soltó. Sus amigas la molestaban diciéndole que el viaje la cambió. Le preguntaban sobre el agua que tomaba, sobre el queso que comía, sobre lo que sus ojos miraban y un sinfín de otras preguntas y comentarios. Lo más divertido fue cuando a Patty se le salió un comentario parecido al de Annie. Por supuesto, las compañeras de viaje no lo dejaron pasar. A lo que Patty respondió: "Ya verás, Candy. Ya verás. Conocerás a Terry y te hará mantequilla con su voz." Todas rieron.
XXX
El día de la prueba pasó sin inconvenientes para ninguno de los médicos. Ese fue un examen genérico para todos. Terry decidió aprovechar el momento para hablar con Albert. Quería saber alguna que otra cosa de Candy y su relación con ella.
- ¡Ahora! Esta es mi oportunidad de hablar con él.
En el siguiente capítulo:
- Sí, estuve ahí, pero no comí. Solo tomé un café.
- Me di cuenta. Te sentaste a la mesa con tres jóvenes.
- Sí…
Bueno… - No sabía como llegar a la rubia. En su mente todo estaba calculado.
