Ofrezco una disculpa a tods por mi tardanza. Aquí les dejo este capítulo.

Y también por haberme salteado responder algunos reviews.

Esta versión ya está corregida.

TC GAN


En el capítulo anterior, Archie ofreció una disculpa por ser un inconciente. Annie la aceptó. Nuevamente, salieron de paseo todos. Al llegar la tarde, el castaño y la rubia se fueron al apartemento de él.


¡Qué vergüenza!

Capítulo 12


Si te quedas, la pasarás muy bien. Te lo aseguro.

No lo sé. Me contaste que estás terminando un curso.

Sí…

Bueno… si aceptara tu propuesta tengo varias cosas en la mente.

¿Cómo qué cosas?

Primero, no tengo dónde quedarme.

Te quedas aquí.

¡Aquí! – Se sonrojó muchísimo al imaginarse la situación a la hora de dormir.

Eh… - Terry se regañó a sí mismo por haber olvidado que trataba a una mujer muy joven. – Por supuesto que tendrías tu privacidad. Tengo dos habitaciones con sus respectivos baños. No te preocupes por eso.

Bueno… - Agregó. – Tampoco quiero distraerte de tus estudios.

No me distraerías. Pero eso es un buen punto porque tengo que estar mucho tiempo en el Centro. – Continuó con un murmullo y con su mirada fija en la de ella. – No distraerías, preciosa.

¡Me dijo preciosa! Un tono tan agradable. Fue muy dulce. Anthony nunca lo usó conmigo. – Pensó Candy. Luego, dijo. – Terry, no creo que sea buena idea.

¿Cuánto tiempo vas a estar en Europa? – Preguntó antes de que ella se negara completamente. – Tal vez, podemos organizarnos de alguna forma.

Tom nos invitó a París. Planeamos quedarnos con él una semana para conocer la ciudad. Después de eso, volveremos a Chicago. Entraré a la universidad.

Claro. – Quería saber quien es Tom, pero no sabía cómo abordar el tema. - ¿Solo estarás en París una semana?

Sí. Nunca he ido y estoy emocionada. Tom me dijo que ya tiene planificado cada día para aprovechar lo más posible.

¿Tom? - Excelente oportunidad.

Es un amigo que tenía cuando era niña. Jugábamos juntos. Nos dejamos de ver cuando nos mudamos a Chicago. Pero nos comunicamos por correo electrónico y nos hablamos por la red mundial. Él está estudiando cocina. Se graduará de Chef el año que viene. Después, se va a ir a Suiza para estudiar repostería. Me prometió que cuando vuelva a América, me irá a visitar y me hará postres deliciosos y platillos suculentos. Sabe perfectamente que me encanta el chocolate blanco. Dijo que tomaría un curso de chocolate. ¡Solo imaginarme el postre… ya me da hambre…! - No dejaba de hablar y él la miraba con asombro. Ella no dejaba de hablar. – Ya estoy esperándolo. Creo que estos dos años que faltan serán un tormento, pero… - Suspira. – …serán difíciles. Pero, ni modo. La próxima semana, por pura casualidad, la tendrá libre para atendernos. La primera cosa que quiero hacer es ir a la Torre Eiffel. La tengo que subir. No he decidido si la subimos por elevador o a pie. ¿Qué opinas? ¿Ya la subiste tú? Me muero por subir y ver hasta donde la vista me lo permita. Después, quiero ir al Mueseo D´Orsay. Quiero ir a ver impresionistas. Me encanta cómo se miran esas pinturas. ¿Será que puedo caminar de la Torre al Museo por los Campos Elíseos? – Terry se carcajeó; cosa que sorprendió a Candy. - ¿De qué te ríes?

Nada… nada… - Reía con gusto. No podía evitar pensar en esa chiquilla ilusionada frente a él haciendo todo lo que le decía. Definitivamente, no podía evitar su viaje a París por mucho que lo quisiera. Pero tenía que hacer algo para no perder una oportunidad con ella.

¿Cómo que no?

Es que si quieres hacer eso, darás una vuelta muy larga. Puedes llegar más directo.

¿Conoces?

Conozco bastante bien. Durante este año, hemos ido algunos fines de semana.

¡Dichoso!

Se ve que estás muy ilusionada.

Lo estoy. Desde pequeña quiero ir. Cenar en algún restaurante sabroso. Háblame de París; la que tu conoces. Llévame a dar un paseo.

Esta fue su oportunidad. Contarle sus aventuras de la primera vez que fue a París. Así, el Museo no sería D´Orsay sino Museo de Terry; no sería la Torre Eiffel, sería la Torre de Terry; no sería la Catedral de Notre Dame, sino la Catedral de Terry… En fin, no sería París, solo París, sería el París de Terry. Le platicó sobre muchos lugares. Se los describió lo mejor que pudo; con muchos detalles. Le hablaba de los lugares más visitados por turistas y alguno que otro de los que encontró al caminar por las calles.

Candy la miraba embelesada. Esos ojos mostraban sentimientos verdaderamente desconocidos para ella. A pesar de haber tenido una relación amorosa estable durante el colegio, esto era diferente. La voz masculina la hipnotizaba. Cada palabra era una melodía y no quería dejar de escucharla. Cada vez que él se detenía, aunque sea por unas milésimas de segundo para respirar, a ella se le iba la respiración y su añoranza por el sonido que salía de su boca. El corazón comenzó a llenarse de una alegría indescriptible. Ni cinco minutos habían pasado, cuando comenzó a sentir ¿felicidad? ¿tranquilidad? ¿paz?

Estaba por concluir su experiencia y ella seguía viéndolo con ojitos soñadores. Pero ella no soñaba, ella tenía sus pies en el suelo aunque su corazón, en las nubes. Él notó esa mirada ingenua, inocente. Lo llamaba a gritos. Le decía ella está receptiva a aceptar cualquier propuesta. Quería pedirle que se quedara pero no iba a hacerlo; no después de verla tan emocionada. Lo que sí hizo con intención fue dejarle el sello de Terry a París.

La noche continuó y la plática también. Terry tenía ganas de besarla otra vez. No veía la hora de hacerlo. Él no sabía que ella también quería besarlo. Ninguno de los dos sabía cómo lograrlo. Cada uno planeaba algo diferente. Otra vez comenzaron los si. Si la tuviera más cerca. Si me moviera un poco. Si se tropezara. Si lo ayudara en la cocina. Si se me olvidara la diferencia de edades. Si tuviera más experiencia. Si tuviera menos experiencia. Los dos distraían sus pensamientos expresando en recio palabras triviales. La insipidez de la conversación los llevó a verse a los ojos. El magnetismo de momento los envolvió y casi se acababa cuando la imprudencia de la juventud la alcanzó al verlo caminar de vuelta a de la pequeña cocina con un plato de galletas. Al verla acercarse, él castaño pensó que era por las galletas, pero se vio sorprendido y satisfecho al sentirla pegarse a su cuerpo y presionar esa boquita con la propia. La aventura de la noche comenzó. La decisión estaba tomada.


En el siguente capítulo, la noche se convierte en una noche inesperada, pero delicosa para ambos.

Advertencia para quienes no les gusta leer un poco de material candente.

Si no les gusta este tipo de lectura, les sugiero que se abstengan. Imagínense lo que sucede nada más.


Gracias a tods ls seguidores de esta historia.

oligranchester: todas queremos ser Candy... ;)

Mishell L.A.G: me alegra que te guste.

Terry780716: ahora sí, prepárate para la acción.

raquel: no me ofende. Tienes derecho a tener tus opiniones. Igual que yo tengo derecho a escribir como lo hago. Trato de poner un poquito de todo y para todos los personajes para que haya para todas las personas que leen la historia y, te lo cuento en secreto, para yo no aburrirme :) También espero que tú tampoco te ofendas. Al contrario, siempre leo tus comentarios y los aprecio. Gracias por leer la historia. Una última esperanza es que no dejes de comunicarte por medio de los reviews.

ascella star: gracias por tu ofrecimiento. Las tomaré en cuenta.

Rossy Jimenez: gracias por leer la historia. Me alegra que te esté gustando tanto que la agregaste en tus favoritos.

carmen: perdóname por haberme pifiado en algunos mensajes. Gracias por hacérmelo notar para poder corregirlo. Me alegra que te guste tanto mi historia y por tenerla dentro de tus favoritos y que te gusta cómo escribo. Ya viene lo candente. Espero que quede a tu satisfacción. Todavía lo estoy puliendo. Nuevamente, gracias.

ladyrose: y la noche sigue siendo joven. Hay que describirla bien ¿no crees? Gracias a ti por leerlo.

Anelis Granchester: gracias. Tomaré en cuenta tus sugerencias. Ya estamos entrando a lo sensualón. Espero quedar a la altura.


Mis queridos lectors:

Les cuento que me tomaré un par de semanas de vacaciones. Saldré de viaje y no tendré mucho acceso a internet.

Eso no quiere decir que dejaré de escribir. Al contrario, tendré el tiempo para hacerlo.

Cuando vuelva a subir, tendrán bastantito que leer.

Así que GRACIAS POR SU PACIENCIA.

Les mando un abrazote,

TC GAN