¡Hola a tods!
Ando de vacaciones. Estoy muy contenta porque me invitaron a quedarme otra semanita más. Así que aprovecharé est oportunidad.
No había podido subir el capítulo, pero aquí está.
Como les expliqué antes, no sé cuándo tendré acceso a internet durante mis vacaciones, pero haré lo mejor que pueda.
Les mando un gran saludo,
TC GAN
En el capítulo anterior, comienza nuestra pareja a calentar los motores. Candy tomó una decisión.
Les advierto que las cosas se están poniendo más calientes.
Este capítulo todavía es de contenido leve.
De todos modos, les digo que si no les gusta este tipo de contenido,
les sugiero utilicen su discreción a la hora de seguir leyendo.
¡Qué vergüenza!
Capítulo 12
Los dos distraían sus pensamientos expresando en recio palabras triviales. La insipidez de la conversación los llevó a verse a los ojos. El magnetismo de momento los envolvió y casi se acababa cuando la imprudencia de la juventud la alcanzó al verlo caminar de vuelta a de la pequeña cocina con un plato de galletas. Al verla acercarse, él castaño pensó que era por las galletas, pero se vio sorprendido y satisfecho al sentirla pegarse a su cuerpo y presionar esa boquita con la propia. La aventura de la noche comenzó. La decisión estaba tomada. Candy se había perdido entre la calidez de los brazos de Terry.
El beso comenzó como unos piquetes a boca cerrada sobre la boca cerrada de él. Los brazos masculinos la atrajeron hacia el pecho plano. Lo único que podían escuchar eran esos sonidos de aquellos besitos de lo más castos y, hasta cierto punto, infantiles. Él conocía la situación previa de ella. Alguna experiencia debería tener. Pero de todos modos, después de sorprendido por la iniciativa de ella, se llenó de ternura por esa ingenuidad que mostraba al besar. Podría ser timidez. Rápido lo descartó porque ella se le lanzó. Estos eran mejor que los de ayer. Sus brazos comenzaron a acariciarle la suave espalda de arriba hacia abajo y vuelta hacia arriba. Ella comenzó a rodearlo por los hombros. Cada vez, se acercaban más y más.
Él tocó a su puerta al pasarle la lengua en los labios de ella con el fin de abrirlos y adentrarse en su calor. Lo hizo una vez… otra vez… otra vez… hasta lograr su cometido. En ese instante, alargó uno de sus brazos hacia las piernas de ella. Las levantó y las colocó sobre las de él. Esta posición iba a ser más cómoda al continuar la sesión. La recostó un poco y él sobre ella. No dejaron de besarse. Pasaron los segundos… los minutos… casi una hora y seguían en su faena.
La rubia se sentía muy bien en esos brazos. Para nada se parecían a los de Anthony. En estos había verdadera experiencia y sabiduría. Le costaba creer que un hombre como Terry se estaba conformando con compartir ósculos y caricias. Por momentos, surgía un miedo muy racional desde su punto de vista por no avanzar más. Ella se había arrojado a esta aventura. Talvez él pretendería hacer otras cosas más íntimas que no estaba segura de hacer todavía. Esto la hacía sentirse insegura la cual era percibida por el castaño. Muy respetuosamente, hacía todo en su poder para poder controlar sus instintos de hombre habituado a llegar hasta el final con una mujer. Quería una relación seria con ella, una relación de convivencia permanente. Pero para lograrlo, tendría que ser paciente y trabajarla poco a poco.
Ella desabrochó un par de botones de la camisa sin querer o, más bien, sin darse cuenta. Las manos encontraron su camino hasta llegar a apoyarlas sobre el pecho. Recorrió todos los centímetros posibles. Dejó de mover la mano con la palma sobre el pezón de él. Lo hizo provocada por el jadeo emanado desde lo más profundo de su ser. Terry recolectó todo su control para no responder de la misma forma. Se atrevió a dejar una mano en la cadera y la otra en la nuca. La quería para él. La iba a dejar queriendo más. Desde ese momento, no solo iba a lograr que París fuera de él; sino la sensación de las caricias en el cuerpo de esa mujercita joven también. La impregnaría de él por todos lados. Le tocaba ir con cuidado. No la quería asustar sino atraer.
Eres bellísima, Candy.
¿Eh? – Esa sola expresión a través de un beso.
Es cierto. – Se apartó de ella un poco. – Lo eres. Eres una mujer preciosa.
Yo… no… Yo no soy…
¿Mujer? – Mueve la cabeza en señal de negación. – Eres una mujer muy mujer.
No… No…digo… Eso… No hablo de eso…
¿De qué hablas?
Mira, Terry. Así te puedo llamar, ¿no?
Así me llamarás hoy y siempre. – Le puso pasó un mechón de su pelo rubio detrás de la oreja.
Eh… sí… sí… Terry, mira…
¿Sí? – Dijo con mucha ternura.
Perdóname si te he dado la impresión equivocada.
¿Impresión equivocada?
Yo nunca había hecho… pues… ya sabes… esto. – Dijo con timidez.
¿Esto? ¿A qué te refieres? – La iba a hacer enfrentarse a sí misma. Si la iba a dejar queriendo más de él, la tendría que hacer darse cuenta.
A que yo no soy del tipo que anda besando a extraños por ahí sin más…
Eso lo podemos solucionar. Pregúntame todo lo que quieras. No seré un extraño para ti. Además, a mí tampoco me había sucedido antes. No quiero que seas una extraña para mí. Nos conoceremos.
Pero no podemos hacerlo en una noche. Me voy mañana a París.
Hablaremos todo lo posible hoy y, mañana, nos preocuparemos por mañana.
Hablaron durante un rato. Se hacían preguntas y las respondían. Ella se sentía en casa recostada en el castaño. Por momentos, alguno de los dos besaba al otro. El problema surgió cuando ella solo se volteó y besó una parte del área descubierta por la camisa hacía unas horas. Eso encendió el botón de la pasión en Terry. Tomó el mentón femenino. Le subió el rostro para verla a los ojos. El deseo se reflejaba en esos ojos grises; tanto que los verdes, en vez de asustarse, también estaban igual. Poco a poco, se acercó a ella. Comenzaron otra danza de besos con ternura y pasión. Despacio… despacio… despacio… El castaño se tomaba su tiempo para provocarla. La rubia abrió su boca al sentir un pequeño mordisco en su labio inferior.
Las pequeñas manos encontraron su camino a la piel de otra vez. Cortos rayos de energía traspasaban de un cuerpo al otro. Se dieron vuelta sobre el sofá. Terry se recostó casi sobre Candy. El pelo rubio caía sobre el sofá y los brazos lo rodeaban para acercarlo todo lo posible. Él hacía lo mismo con ella pero tomándola por la cintura. La erección comenzó a hacer su aparición a los pocos instantes de tenerla debajo de su cuerpo. Ella estaba tan concentrada en el placer de los labios, de las lenguas y de las manos navegantes que no se dio cuenta de esa protuberancia bajo el pantalón. Las caricias subieron de tono al mismo tiempo que los besos lo hacían también. En menos de un momento y sin darse cuenta, una pierna masculina se coló entre las más delgadas. Con la rodilla, rozó la parte interna del muslo. Provocó en ella un movimiento en el que acomodaba su pierna libre alrededor de él. Entonces, con otro movimiento, una parte muy íntima de él y de ella se encontraron. Un gemido con voz femenina salió de la boca de ella.
Terry se calentó más. Le faltaba algo para llegar al momento decisivo de o detenerse o no volver. El objetivo; dejarla queriendo más. Entonces… llegó el turno a él de decidir.
carmen: te respondí en el anterior porque lo corregí al momento de que me hiciste ver mi error. Muchas gracias por darte cuenta y contarme para poder corregirlo lo antes posible. Gracias por tus palabras de aliento. Es un gusto para mí saber que te gusta ¡Qué Vergüenza! Te mando un saludo.
raquel: espero que no te desanime el hecho que mis capítulos son algo cortos. Te agradezco que me sigas leyendo y que me dejes tus comentarios. Esto se va a ir poniendo más candente. Te lo aseguro.
lucero: estoy de vacaciones y no siempre tengo acceso a computadora ni a internet. Pero haré lo mejor posible. Agradezco tu paciencia.
Anelis Granchester: felicidades por tus vacaciones. ¡Disfrútalas!
Terry781607: por ahora todavía no sabe tanto a limón, pero dame tiempo... ya llegará el momento...
Oligranchester: gracias por tus buenos deseos. ¡Qué más quisiera yo que fuera de Terry! Mejor aún... que estuviera un Terry o Albert o Stear o Archie o Tom esperándome. ¡Ufff!
Usagui13chiba: gracias por tus deseos de bienestar. Creo que hay chicas de todos los gustos y chicos para todos los gustos... jajajaja...
Gracias a Rossy Jimenez por agregarme a tu lista. También a AOI AI por agregarme a tu lista.
Seguiré de vacaciones hasta el 15 de diciembre más o menos. Les estaré subiendo los capítulos cuando pueda.
Les mando un abrazote de oso (aquí hay algo de frío... brrrr...)
Nos vemos pronto.
TC GAN
