¡Hola!

Les cuento que pasé una año nuevo alegrísimo en compañía de mi familia y amigos.

Tengo una amiga que le gusta hacer todo tipo de tradiciones. Antes de la media noche, nos pusimos el billete con mayor denominación que teníamos en el zapato derecho, unas monedas en el bolsillo izquierdo, pegamos tres fichas en forma de triángulo por dentro de la puerta principal y a la media noche, salimos con la maleta. Jajajaja...

No sé si funciona o no, pero es alegrísimo. La pasamos muy bien. Nuestras familias también lo hacen.

Parece que los contagiamos. Jajajajaja.

Les deseo un año lleno de cosas bellísimas, experiencias exquisitas y amor.

TC GAN


En el capítulo anterior, Candy estaba muy triste porque Terry regresa a Venecia y no dejó irse con él. No lo hacía por mala persona o porque no la quería con él. Lo hacía porque ella es joven y no quiere quitarle la oportunidad de vivir la experiencia propia y particular de una mujer de su edad. A raíz de una discusión en público, el castaño se imaginó a su rubía en brazos de otro hombre. No lo soportó. Para seguir la discusión, la llevó hacia su apartamento. Ahí estaban hablando de la piscina y de otras cosas. Todo excepto el tema más importante.


¡Qué vergüenza!

Capítulo 21


Le ofreció una bebida. Ella aceptó. Se sentaron en el sofá que permitía ver hacia afuera. Poco a poco, se juntaban. Candy terminó con la cabeza sobre ese pecho cuyo corazón latía por ella.

Candy, es necesario hablar de esto.

Está bien.

Candy, yo ya quiero sentar cabeza. Lo quiero hacer contigo, pero no sería justo. Eres joven y no has pasado por muchas cosas. ¿Cómo le dirías a tus padres que tienes un novio tanto mayor que tú? Tus padres se enojarían mucho. Pensarían muy mal de ti y harían lo que fuera para protegerte.

¿Protegerme?

No es muy bien visto cuando miran una situación como la nuestra.

Entiendo que se podrían molestar, pero llegarán a acostumbrarse al darse cuenta de quién eres. Te van querer igual que yo.

¿Igual que tú?

Bueno… no como yo. – Dijo muy traviesamente.

Terry y a no resiste más. Esa mirada y esa expresión clásica de torcer el labio inferior y tomarlo con los dientes superiores fue el detonante para que el castaño se dejara ir sobre la mujer que tenía enfrente apasionadamente. Se besaron con delicia. Las pasiones se elevaron al punto de quedar abrazados sin hilo puesto. En esta posición, volvieron a tocar el tema.

Terry, yo no necesito que me protejas. Quiero estar contigo. Si lo que quieres es volver allá, lo podemos hacer los dos.

¡Candy!

Te lo digo en serio. Además, creo que será mejor que estemos juntos.

¿Por qué?

Por que… por que…

Dime. ¿Qué pasa?

Ya le dije a mis padres de ti. Les dije que te amo y ellos… ellos… - Comienza a llorar.

¿Qué pasa? No llores.

Tengo algo que decirte, Terry. Tengo que contarte…

VISTA HACIA EL FUTURO DE TERRY

Terry entraba a su casa. Escuchaba bulla saliendo de la sala. Esos sonidos son tan adorados por él. No se podía imaginar cosa más bella que Candy cantando. Siguió la voz. Llegó a la cocina. Vio a Candy bailando por el cuarto. El aroma de una deliciosa torta de manzana invadía el espacio vacío. Sobre la mesa, unos platitos con algunos chocolatitos exquisitos. La otra esencia que ocupaba el lugar era la música. Ella bailaba al ritmo de la música y cantaba a la par del cantante. Él se detuvo. No pudo hacer otra cosa más que dar un suspiro que llenó sus pulmones de oxígeno. La belleza y la felicidad era irradiada desde el centro del cuerpo voluptuoso de Candy. Ella se acercaba con felicidad a saludarlo. Subió los brazos para pasarlos por encima de los hombros de Terry. El castaño la recibía con el mismo entusiasmo. A diferencia de otras ocasiones, meses atrás, ahora, se le dificultaba juntar sus manos detrás de la espalda. La gran barriga femenina almacenaba un tesoro precioso para ambos: su primer bebé.

DE VUELTA AL PRESENTE

Terry pensaba que si Candy estaba embarazada, él estaba más que listo para asumir la responsabilidad. Se casaría con ella y se la llevaría con él. La familia que quería tener comenzaría a dar forma desde este instante. Se puso nervioso a la vez de feliz.

Me dijeron que no… que te dejara… Y yo… yo les dije que no lo haría. Me dieron un ultimátum.

¿Ultimátum?

Me dijeron que si seguía contigo, no me pagarían la universidad.

¿Ves? Ya te estoy trayendo problemas.

No lo haces. Son ellos. Ellos son quienes tienen el problema. Tú eres todo para mí. Me siento triste porque ellos no quieren entender, pero no estoy dispuesta a dejarte. Discutimos mucho.

¿Candy, ellos saben que estás aquí?

No. – Meneó la cabeza en negativa.

Te meterás en más problemas, amor. – Ella lloraba más y él la acercó a su pecho

Ellos me prohíben estar contigo, discuto por ellos y me juego mis estudios por ti y tú me sales con esto…

No lo sabía.

Llamé a Patty. Le conté todo.

Tranquilízate. Encontraremos una solución. Ya verás.

Patty, al escuchar esa noticia, llamó con urgencia a Stear. Esa fue la razón por la que Stear convenció a Terry a regresar, aunque sea por poco tiempo, a Chicago. Ahora, lo comprendía todo. La vida de la rubia cambió de un momento a otro de forma radical. La falta de apoyo por parte de sus padres la desesperaron casi al punto de querer salir corriendo, huir. No lo hizo. Esperó hasta que su novio regresara. En los brazos de Terry, encontró tranquilidad y calma. Sin querer, se quedó dormida. Durmió mucho tiempo.

Un aviso del teléfono despertó a Terry. Eran cerca de las once de la noche. Era Stear para informarle que Patty tenía que volver a casa de Candy. Para no meterla en problemas, la despertó. La llevó a casa de Patty. De ahí, salieron las dos en el automóvil de Patty. Las siguieron Stear y Terry en el carro del primero. Iban a una distancia prudente detrás de las chicas. Para mientras, se dieron dos conversaciones.

¿Qué te dijo Terry?

Parece que regresa a Venecia.

¡De verdad!

Sí. Parece que le ofrecieron un trabajo allá. Me dijo que él se iría y me dejaría aquí disque por protección. ¡Después de haberme peleado con mis padres por mantener esta relación, me dice que me deja! Quiere que pase las experiencias normales de una chica de mi edad.

¿Le contaste todo?

Sí.

¿Y qué te dijo?

Nada. Me eché a llorar como una niña. Él me abrazó y me quedé dormida. Me tuvo que despertar cuando llamó Stear. Casi me meto en más problemas de los que tengo.

Bueno, Candy. Tú tranquila. Ya llegamos a tu casa. Duerme bien. Trata de descansar.

Lo intentaré.


Ya entendí porqué me dijiste que regresara. Pobre Candy. Está muy mal por la falta de apoyo de sus padres.

Sí. Recuerdo que yo no tuve esos problemas cuando tenía esa edad.

Precisamente por eso quiero que se quede aquí. Pero me está costando convencerla y… sobre todo convencerme a mí mismo. – Tomó aire para decir lo siguiente. - ¿Sabes? Cuando me dijo que tenía algo que contarme, me puse muy nervioso. Pensé que…

¿Qué estaba embarazada?

¡Sí! ¿Cómo lo sabes?

Porque yo también lo pensé cuando Patty me contó.

¿Sabías?

Sí, pero le prometí a Patty no decir nada. Ya sabes, es necesario mantener tu palabra.

Lo comprendo.

¿Cómo te sentiste?

Raro. Por un lado, feliz. Empezar nuestra familia… nuestro futuro, me llenó de alegría. Por el otro, nervioso por empezar nuestra familia. Estaba dispuesto a casarme en este momento y llevármela conmigo. En lugar de dejarla aquí.

Claro que no tienes que hacerlo.

¿De qué hablas?

Te diré la verdad porque eres mi amigo.


En el siguiente capítulo, ¿qué le habrá dicho su amigo a Terry? Tomarán una decisión.


Gracias por leer mis querids lectors, especialmente a quienes me dejan sus comentarios. Los aprecio muchísimo y los disfruto.

Oligranchester: a veces tenemos que ver una alternativa para valorar lo que tenemos enfrente. ¿No crees? ¡Qué sufra un poquito con su propio subconsciente para valorar a Candy! Un poco de drama... )

Noemi Cullen: jajajaja... no es tortura... jajajaja... es intriga... jajajaja... por lo menos, para mí...

carmen: nadie tiene derecho de elegir por nadie más, te doy toda la razón. Excepto que, a veces, uno mismo no puede ver lo que le conviene. Me ha sucedido a mi y a muchos que conozco. Acepto que cuando era más joven, si no hubiera sido por mis padres, me habría equivocado en varias cosas. Eso sí, de grande, yo me equivoco solita y lo compongo solita. Jajaja. Cuéntame tú qué piensas.

Usagi13chiba: yo sé que pierdes, pero regresas. Gracias por hacerlo. Me gusta tu sugerencia... jajajaja...


Bueno, ls dejo por ahora.

Hasta la próxima.

TC GAN