¡Hola!

Aquí TC GAN con ustedes.

Nuevo capítulo.


En el capítulo anterior, la pareja llegó al apartamento de Terry. Ahí, hablaron un poco al principio. Ante la seriedad de Candy, él la imaginó embarazada y estaba dispuesto a responsabilizarse. Después de un rato, se quedaron dormidos hasta que Stear los despertó. Patty la llevó de vuelta a su casa seguida por Stear y Terry. El trayecto fue interesante para el castaño.


¡Qué vergüenza!

Capítulo 22


Te diré la verdad porque eres mi amigo.

Habla, amigo.

Ella es una linda chica y, por lo que me ha dicho Patty, muy madura. Me ha dicho que Candy siempre ha tomado sus propias decisiones porque sus padres no siempre han estado ahí para ella.

¿De qué hablas? Ella me ha dicho que son muy amorosos.

Pues… sí… últimamente lo han sido, pero no siempre fue así.

¿Qué sabes?

Tienes que jurarme que no le dirás nada.

Sí, te lo juro. – Dijo con un poco de desesperación en su voz.

Parece que a Candy la mandaron a Europa para deshacerse de ella unos meses. Generalmente, la mandan a un campamento de verano, pero como ya no está en edad de eso, tuvieron que buscar una alternativa. – Volteó a ver a Terry. – El padre de Candy se mantiene trabajando. Casi no le pone atención. Imagínate; no fue a su graduación porque estaba trabajando. Patty dijo que la madre lo acusó de estar con una compañera de trabajo a gritos durante una pequeña recepción más tarde.

¡Qué fuerte!

La madre tampoco la atiende. Aunque ella sí fue a la graduación. Por lo general, ella se mantiene de Spa en Spa; de reunión en reunión. Si no es un té es una fiesta o un desayuno. Lo que pude leer entre líneas es que le gusta la bebida.

No lo puedo creer. Eso no es posible. Ella siempre habla de ellos como si fueran la pareja perfecta.

Candy trata de que esto no le afecte, pero le afecta. También me contó que ella no habla de sus padres con la gente. Anthony apenas conoce la casa de Candy. Ni Patty ni Annie la conocen. ¿Para qué está en casa con personas como sus padres si tiene amigas buenas? Siempre dice eso.

Si en su casa nadie le pone atención, ¿para qué salir?

Si no hay nadie en casa para ponerte atención, ¿para qué quedarte? Este… - Stear expresó indecisión.

Este… ¿qué?

Este… Mira, Patty está algo preocupada por Candy.

¿Por qué?

Antes de conocernos, estaban en España. Fueron a una discoteca en Madrid. Por alguna razón, se separaron. Cuando la encontraron, estaba con un tipo muy desagradable tratando de sobrepasarse con ella y casi lo logra si no fuera porque sus amigas llegaron a tiempo para sacarla de ahí.

Eso tampoco me lo contó.

Eso no es todo. Llegaron al hotel. Candy estaba tan mal que la llevaron a un hospital cercano. El tipo ese o alguien más la había drogado. Pasó el día en el hospital. Lo denunciaron a la policía, pero nada.

¿Qué es lo que le preocupa exactamente?

No sabe si ella aceptó o no la bebida. Candy no es dada a aceptar bebidas de nadie, pero como contigo la aceptó…

Puede que la haya aceptado de ese otro tipo.

Excepto por una diferencia; una gran diferencia. Tú eres un tipo decente.

¿Crees que lo único que quiere es salir de su casa? ¿Me estará utilizando?

No lo creo.

No digo que lo haga a propósito. Es solo… me entiendes. Quiere más salir de su casa que estar conmigo.

No lo creo. Patty me contó otras cosas.

¡Vaya! Patty es todo un chip de información.

Sí… jajajaja… Tienes razón.

¿Qué más te dijo?

Candy te ama de verdad.

¿Cómo lo sabe?

Se enfrentó a sus padres como nunca lo había hecho. Se decidió por ti. Está dispuesta a dejar sus estudios, su vida por estar contigo. Además, se entregó a ti.

¿Eso qué tiene que ver?

Lee esto.

Voy manejando. Déjalo ahí. Lo leeré cuando llegue a casa.

Está bien.

Dejaron a las chicas. Dejó a Stear donde Patty. Regresó a su apartamento. Casi se baja de su vehículo sin ese trozo de papel. Subió por elevador. Estaba cansado. Era hora de dormir. Estaba rendido. Toda la noche soñó con la conversación compartida con Stear. Tuvo muchas dudas, pero esperaba resolverlas al hablar con ella. No es como si la hubieran maltratado físicamente, pero sí emocionalmente. Desde que la conoció, le pareció ser una chica bastante centrada y con sentido común. Talvez, esa era la razón. Una reacción directamente opuesta a los estímulos recibidos durante su niñez y adolescencia. Inclusive, podía ser que ella tendría que valerse por sí misma; no en cuanto al factor económico, pero sí en cuanto a las decisiones. ¿Qué habrá querido decir Stear con que ella lo amaba y se lo había demostrado al tener sexo con él? ¿Qué importante puede tener ese hecho? ¿Por qué lo consideraba importante? Es cierto, para una chica, el sexo es importante. No lo haría si no hubiera sentimientos de por medio. Según las estadísticas, muchas ya tienen experiencia sexual al graduarse del colegio; especialmente porque ya habría pasado la noche del baile de graduación. Con estos pensamientos se durmió.

A la mañana siguiente, se despertó algo tarde. Sobre su mesa de noche estaba el papel entregado por Stear. Se levantó. Tomó el papel y fue a la cocina. Con toda la curiosidad que tenía, le urgía un café. Ya con su taza humeante, se sentó a la mesa alta del desayunador ubicada a la par de la ventana. Abrió el papel. El trozo de papel estaba un poco amarillento y los dobleces casi rotos por las esquinas. Se notaba que había sido manipulada frecuentemente. Lo abrió con mucho cuidado. Era una carta fechada hacía ya cuatro años. Comenzaba con "Querido Terry". Por la letra y el color de la tina, se notaba que el nombre estaba escrito recientemente. En ella, Candy expresaba sus sentimientos acerca del amor, las relaciones y el papel del sexo dentro de esa relación. La dulzura de corazón, los claros pensamientos y opiniones, la ingenua forma de ver la vida se podían leer entre líneas. Casi podía escuchar la voz de la rubia al leerla. A pesar de eso, demostraba la sensatez perteneciente a la niña quien había escrito la carta. No lo podía creer. A tan corta edad, demostraba una madurez propia de alguien mayor, mucho mayor. Lo más importante estaba al final: "Te ofrezco esto y más… Te ofrezco todo de mí. Por eso, eres el primero y, espero, el último." Justo antes de esta línea, otra vez vio su nombre escrito con tinta nueva: Terry. Mas abajo, otra vez, la misma tinta – lo había escrito con el mismo lapicero – las dos palabras más hermosas. En realidad eran tres. Una era su nombre una tercera vez; las otras dos: "te amo".

Él lo sabía. Se lo había demostrado. Sin embargo, nadie lo preparó para verlo escrito. Ella se había tomado la molestia de: sentirlo, pensarlo, demostrarlo y, finalmente, escribirlo. Ahora ya sabía qué había en la mente y corazón de Candy. ¿Qué hacer? Esa era la pregunta ahora. ¿Se la llevaría o la dejaría? Estaba partido en dos. Un lado, feliz por tener la certeza del amor; por otro lado, indeciso. Ella merecía ser feliz. Ella merece una vida. Ella merece vivir.


En el próximo capítulo, Terry se enfrenta a una decisión. Candy, también.


Gracias por continuar leyendo esta historia a mis lectors anónims.

Oligranchester: gracias, un abrazo para ti también.

Noemi Cullen: me alegra que te guste la historia, que la leas y dejes cometarios.

MONA: la verdad de Candy y la de Terry se están descubriendo poco a poco.

Usagi13chiba: no te preocupes. Me encanta que se especule. Es parte de lo divertido de este sitio y las tuyas son muy buenas.

carmen: damos vueltas y vueltas y vueltas... jajajaja...