Otro capítulo para ustedes.
Les mando un abrazote.
TC GAN
En el capítulo anterior, Stear le contó a Terry la situación familiar de Candy. No había sido tan hermosa como él lo suponía. Las cosas se le complicaron un poco después de haber leído la carta de una chiquilla en edad, pero muy madura. ¿Qué hacer? La mente le funcionaba a mil.
¡Qué vergüenza!
Capítulo 23
¿Qué hacer? Esa era la pregunta ahora. ¿Se la llevaría o la dejaría? Estaba partido en dos. Un lado, feliz por tener la certeza del amor; por otro lado, indeciso. Ella merecía ser feliz. Ella merece una vida. Ella merece vivir; experimentar todo lo que debería de experimentar una joven de la edad de Candy. Con esa taza de café emanando humo en la mano, se quedó viendo hacia la hermosa vista desde su lujoso apartamento.
Stear y Patty esperaban a Archie y a Annie para tomar un desayuno de panqueques y miel. Hablaban de lo sucedido la noche anterior. Él le confesó haberle contado a Terry algunos detalles sobre Candy. Ella le hizo un reclamo que tenía como fundamento la confianza. Ante la incomodidad femenina, el caballero le explicó por qué lo hizo. Según él, Terry podría tomar una mejor decisión; aunque no sabía cuál sería. Tenía la confianza de que sería lo mejor para ella y para él. Antes de llegar el hermano con la amiga, Stear cambió de tema para hablar de ellos y cómo enfrentarían ellos su propia situación.
Annie y yo vamos a alquilar un apartamento cerca del campus. No queremos vivir en los dormitorios. Lo íbamos a hacer las tres, pero…
No se sabe que hará Candy.
Ella ya nos había dicho que sí. Ella viviría con nosotras y compartiríamos los gastos, pero ante esto no sé. Sí se va con Terry, no sé si podremos pagar la cuenta de ese lugar.
¿Dónde es exactamente? – Preguntó antes de poder dar una opinión o una solución.
Queda a dos cuadras al este. No es muy lujoso, pero tiene suficiente espacio. De repente, tendremos que buscar otro más económico.
¿Tus padres…?
Nuestros padres lo pagan, por supuesto. Es más, ellos insistieron en que cada una tuviera su espacio. Fuimos nosotras las que decidimos estar juntas. Tú sabes, nos podemos colaborar y no estaríamos solas.
Claro. Bueno… si Candy no participa, se puede buscar algo más.
Sí… pero seria muy triste… sin ella…
Lo entiendo.
Todos nuestros planes de universidad se van al caño si Candy se va. – Dijo con tristeza.
Los planes cambian, pero dudo mucho que su amistad se vea muy afectada por eso.
No lo será. Eso no quiere decir que será igual.
Ahora ya entiendes por qué Terry no quiere que se vaya con él. Él quiere que viva todo eso que ya tenían planeado. La alegría de mudarse juntas; estudiar lo que escogieron; pelearse porque alguien se comió lo de alguien más; conocer gente… en fin… Todo eso y más.
Lo entiendo, pero también conozco a Candy. A ella, todo eso no le importa ahora. Ayer, me comentó muchas cosas. Ya no es lo mismo; ya no… Y ¿sabes? La veo tan feliz con Terry. Nunca la había visto así. Está… está…
Está simplemente feliz. ¿Y tú? ¿Estás feliz?
Lo estoy. Contigo a mi lado, estoy feliz. – Se acerca para darle un beso.
Después de desayunar podemos ir a ver otros apartamentos. ¿Te parece?
Está bien. Por un lado, espero no tener que tomarlo y, por otro, me daría mucho gusto ver a mi amiga haciendo su vida. Se lo merece.
¡Ay, Patty! Todo saldrá bien para ella y para ti. – Se dieron otro beso.
¡Hey! Ya estamos aquí. Discreción. – Dijo Archie.
Desayunaron y salieron en busca de otro apartamento. Encontraron algunos. Ninguno les gustó verdaderamente. No era lo mismo. Almorzaron juntos. Durante la tarde, fueron de paseo por ahí. Se juntarían con la tercer pareja para cenar.
Los padres de Candy estaban cada uno con lo suyo. Ni siquiera se dieron cuenta de la hora de llegada. Muy bien hubiera podido regresar dos días más tarde. La rubia estaba acostumbrada a eso. Antes de salir, se topó con algo muy desagradable. Su madre y padres estaban sentados en el vestíbulo. Con gran sorna, le prohibieron salir. Ella les explicó a dónde y con quiénes iba a salir: con sus amigas a cenar. Pasaron treinta minutos. No podía salir de ahí. En el restaurante, ya todos habían llegado excepto ella. La esperaron alrededor de 45 minutos. No llegaba. Terry comenzó a desesperarse primero y, luego a preocuparse. Annie tomó su teléfono y la llamó. La única respuesta: el contestador automático. Llamó tres veces más. Lo mismo. Patty sugirió llamar a su casa. El padre le respondió con una descortesía extraña. Nunca había sido así. Fue en ese momento que se dieron cuenta que algo había sucedido. Nada bueno podía salir de esto. Era urgente averiguar qué pasaba. Las damas ya no tenían hambre. Comieron obligadas por sus novios. Una cosa era que Candy estuviera en problemas y la otra que ellas estuvieran en la capacidad de ayudarla. Necesitaban energía para poder pasar el tiempo necesario en desarrollar un plan efectivo. Desafortunadamente, en este caso, ninguno de los caballeros podían ayudar.
Dos horas más tarde, no habían podido llegar a ninguna solución. Algunas soluciones eran algo descabelladas como entrar sin ser vistas, pero no se puede en esa casa. No tiene por dónde. Hablarle a uno de los empleados… tampoco… Si estaban amenazados por los padres, no llevarían el recado. ¿Qué más? ¿Qué más? Ya les tocaba regresar cada una a su casa. Resignadas por no haber podido encontrar una forma para hablarle, se fueron a dormir. Stear y Archie se quedaron con Terry. Estaba en una situación complicada. Le tocaba esperar al informe por parte de las chicas. Eso no sería esa noche. Los tres estaban en la sala del castaño. Tomaron unos cuantos tragos. A alguna hora de la madrugada, se quedaron dormidos donde estaban. A la mañana siguiente, a eso de las once y media de la mañana, los hermanos encontraron a Terry con la mirada perdida frente al mismo ventanal que el día anterior. En vez de ser una taza de café, era un vaso de jugo de tomate. Casi no había podido pegar un ojo, menos el otro. La preocupación lo había invadido desde la noche anterior. Antes de alguno de sus amigos emitir palabra, Terry habló.
- He tomado una decisión.
En el próximo capítulo, la decisión de Terry deja impactados a Stear y a Archie. ¿A caso ya había logrado hablar con Candy? ¿Alguna de las chicas ya se había comunicado con ella? ¿Qué sabía Terry que ellos no? ¿Qué había sucedido esa mañana mientras ellos dormían?
Gracias por leer la historia. A mis lectors anónimos, espero que algún día me dejen algún comentario. Me encanta escuchar de ustedes.
carmen: ya comenzó a ponerse pilas.
Oligranchester: con gusto dejo capítulos más seguidos. Por supuesto que dependo de mi trabajo y de mis estudios.
Les cuento que estoy a dos cursos de terminar mi maestría en gestión educativa.
Me ha costado tiempo, esfuerzo y plata, pero ha valido la pena.
Si tienen algo que quieran hacer, comiencen. Cuando menos lo piensen, van a estar terminando.
:)
TC GAN
