Mis querids amigs:

Me ha tocado trabajar como loca. Espero que para el mes de mayo las cosas se faciliten.

Eso no quiere decir que me olvide de ustedes. Seguiré subiendo capítulos en cuanto me sea posible.

Feliz día de San Valentín tardío.

Les mando un beso.

TC GAN


En el capítulo anterior, vimos parte de la vida de las amigas y amigos de Candy y Terry y sus actividades en ambientes privados. Exhibicionismo, juegos, sorpresas y olvidos.


¡Qué vergüenza!

Capítulo 28


Candy tuvo que esperar hasta el día en cuestión. Annie, con la excusa de llamar a sus padres, llamó a Archie. Le contó lo sorprendida por haber visto entrar a la mamá de Candy. La actuación de la rubia fue magistral.

Archie colgó con su novia. Rápidamente, marcó el número de Terry. Le contó sobre el pequeño problema. Los planes cambiaron. Terminó su conversación con Archie abruptamente. Le tocó pagar una multa por hacer los cambios necesarios. Estaba enojado, pero no podía hacer nada.

Mientras, en el apartamento, tres de ellas recibieron una gran sorpresa. Una persona inesperada llegó de visita. ¿Las tres chicas se preguntaban cómo es que había llegado? ¿Cómo se enteró de la dirección; de que estarían ahí? La única serena era la madre Candy; quien, cuando llegó la hora, se fue tranquila después de despedirse amenamente de la visita.

¡Albert! ¿Qué haces aquí? – Preguntó la rubia. - ¿Cómo sabías que estábamos aquí?

Me topé con tu madre hace unos días. Ella me lo dijo.

¡Mi madre!

Sí. – Al ver la reacción de la rubia, preguntó. - ¿Pasa algo malo?

No… nada…

No te creo. ¿Qué te sucede?

Nada. Te lo aseguro.

¿Te vas a quedar mucho tiempo, Albert? - Preguntó Annie.

No mucho. Solo quiero hablar con Candy un momento.

Mira, Annie, te quiero enseñar en dónde quiero colgar mis… - Decía Patty mientras se llevaba a Annie.

Siéntate, Albert. ¿Te puedo dar algo de tomar?

No, gracias. – Se acercó a ella muy peligrosamente. - ¿Recuerdas que te conté sobre conquistar a una chica?

Sí. – Poniéndose nerviosa ante la mirada fija del hombre.

Pues…

¿Ya te hizo caso esa chica? Espero que sí porque eres un excelente hombre. No sé cómo es que tú y Anthony son hermanos. Son tan distintos. – Dio una vuelta para sentarse sobre un banco. Hablaba rápidamente. - ¿Cómo está él?

¿No lo sabes? – Preguntó extraño.

No sé nada de él.

Pues… No había pensado en hablar de ello contigo. Pensé que sabrías.

¿Saber qué?

Se casará con Susana el próximo fin de semana.

¡Cómo!

Sí… es que… están en problemas… tú sabes…

¿Qué?

Dejó a Susana embarazada y los padres de ella insisten en casarlos.

¡Qué retrógrados! Eso no le conviene al bebé. Pero ni modo. – Dijo tratando de controlar su sorpresa y sus lágrimas. No es que quisiera regresar con Anthony, pero es un shock de todos modos. Hasta hace pocas semanas, eran novios.

Candy, perdóname.

¿Tú? ¿Por qué?

Porque te acabo de dar una noticia que te perturbó.

No se hubiera podido evitar. No me gustaría regresar con tu hermano. Lo quise mucho, pero no ahora.

Entonces… - Albert llenó su corazón de esperanza. - …ahora tienes tu corazón libre.

Pues…

Candy, no te pediré que vayas a la boda de mi hermano conmigo, pero… - Dijo serio y con un brillo muy particular en los ojos.

¡Albert! ¿Qué dices?

¡No! No puedo hacer esto… Te iba a jugar una broma, pero no puedo. – Comenzó a reír. – Sí, conseguí a mi chica. Salimos desde hace poco tiempo. Ella me acompañará a la boda de mi hermano. Jajajaja… Disculpame…

¡Albert! ¡Me asustaste!

Lo siento. Lo vi en tu rostro. Por eso, no seguí. Jajajajaja…

Gracioso. – Le entregó un vaso lleno de soda con hielo. Le señaló sentarse en el sofá nuevo. – Ahora, sí… dime…

Estoy aquí porque me llamó un conocido. Creo que es conocido tuyo.

¿Quién?

Terry.

¿Conoces a Terry?

Nos conocemos porque practicamos la medicina. Me contó lo que les sucedió hoy. Vine a colaborarles.

Gracias, pero mamá ya se fue.

Ya veo. Me alegro. Él vendrá dentro de un rato por ti. Llama a tus amigas. Para que el plan funcione, las necesitamos.

¿Plan? ¿De qué hablas?

Llámalas y te enterarás.

El plan consistió en llamar a la casa de Annie. Ella le contó a sus papás la maravilla de la invitación de parte de Albert. No era tanto una invitación sino más bien un regalo. El cuento era que como Albert no podría ir de vacaciones con su novia ese fin de semana por la boda de su hermano. Les regaló unas de esas vacaciones en un Spa en las afueras de la ciudad. Como los tres pares de padres estaban en el mismo lugar, el regalo fue aceptado. Los padres de Candy fueron presionados, casi coaccionados, por los otros dos pares. No habría tiempo de regresar a casa por ropa. Al quedarse en el apartamento, ellas tenían suficiente ropa para un par de días. ¿Para qué iban a llevar más ropa si no se iban a estar en bata todo el día; de masaje en masaje, del sauna al jacuzzi… Iban a ser solo ellas. ¡Qué más daba! Se fueron con la bendición de sus progenitores.

Al salir, Albert las llevó al aeropuerto. Ellas estaban un poco sorprendidas. Ahí estaban los tres caballeros. Con la mano saludaron al rubio mientras se iba a cualquier lugar. Los chicos tomaron los maletines de las chicas. Las llevaron dentro. Cuando sintieron, los seis estaban subidos en un avión con dirección a una ciudad muy particular en el país. Iban directo a un lugar excitante; un parque de diversiones para adultos. Unas horas después, podían ver esa vista llena de luces y una amalgama de estilos arquitectónicos. A pesar de la hora y el cansancio, estaban emocionados. Llegaron al hotel en donde se hospedaron. Ya no era secreto que las tres parejas compartían muchos intereses incluidos los de la recámara.

La primera pareja entró a su suite. La chica estaba maravillada. Pero muy cansada. Cayó en la cama para disque cerrar los ojos un momento y se quedó dormidísima. Curiosamente, le sucedió a las tres chicas. La mañana siguiente, comenzó como unas vacaciones. Esta prometía ser muy especial, no solo porque estaban con sus respectivas parejas, sino también por la grata sorpresa. Se juntaron a desayunar todos en uno de los restaurantes del hotel.

¿Qué haremos hoy?


En el próximo capítulo, averiguaremos el nombre de la ciudad en dónde estarán jugando y ¿se pueden imaginar en cuál hotel están?


Gracias amiga por dejar sus reviews.

Kraren: gracias por colocar la historia entre tus favoritas.

Oligranchester: a ti, muchas gracias por leer la historia y dejar tus comentarios.

Anelis Granchester: gracias por tu apoyo. Tengo muchas ideas, lo que no tengo ahora es tiempo. Pero espero que las cosas se tranquilicen pronto.

ALEXIA: me alegra que te haya gustado. Espero que te guste este también.

Usagi13chiba: a veces las mojigatas son muy calientes una vez se les toca la tecla correcta. jajajajaja...

Nos vemos en la próxima oportunidad.

Espero que sea más pronto que este. Me tardé mucho.

Lo siento.

Les mando un abrazo.

TC GAN