Aquí de nuevo, amgs.

Les mando un abrazote.

TC GAN


En el capítulo anterior, estaban en el apartamento que iban a compartir las tres amigas. Albert llegó de sorpresa para ayudar a la rubia con la situación de su mamá. En ese momento, recibió la segunda sorpresa de la noche: Anthony, su exnovio, se casa con la mujer a la que dejó embarazada. Fue completamente inesperado el viaje a la ciudad de las luces y quedarse en ese hotel que los llevaba a los recuerdos de cuando se conocieron esas 6 personas. Aquella ocasión cuando tres recién graduadas de secundaria hacían comentarios atrevidos con insinuaciones lascivas refiriéndose a un hombre guapísimo sentado del otro lado del barco.


¡Qué vergüenza!

Capítulo 29


Haber llegado a esa ciudad llena de luces y actividad fue todo un evento para todos. Muchos lo consideran el parque de diversiones para adultos: Las Vegas. El hotel se parecía mucho a esa ciudad en la que se conocieron. Muchos sabían el nombre de ese famoso hotel solo por su descripción: góndolas navegando en una por un río. A pesar de que los caballeros ya conocían esta ciudad, las chicas se emocionaron mucho por la novedad. Iban de un lado a otro sin discriminar.

La primera tarde, las chicas escogieron ir de tienda en tienda. Patty tenía una idea muy determinada de a dónde quería ir con sus amigas. Era hora y la oportunidad de introducir a sus amigas a nuevas experiencias. Estaba segura que sus compañeros lo agradecerían. Cuando le dijo a Stear, él estuvo dispuesto a ser el compinche del plan. Así que le averiguó la dirección. No necesitó excusa alguna porque Terry necesitaba ir a otra tienda particular.

Después de almuerzo, se separaron. Las chicas seguían a Patty. Demandaban saber a dónde iban. No encontraron respuesta. Entraron después de ella a toda prisa. Cuando se dieron cuenta de dónde estaban, ya estaban adentro. Los ojos se les abrieron muy grandes. Después de unos segundos, respiraron. Buscaron a Patty. Ella ya estaba en buscando algunas cosas. Candy y Annie, sin separarse, se acercaron a su amiga.

- ¡Chicas, busquen algo interesante!

- ¡Interesante! Todo es interesante. – Dijo Candy sarcásticamente.

- Candy, a ti te gusta la lencería. Ve allá. – Le señaló una parte de la tienda. – Busca algo que creas que le guste a Terry.

- ¡Patty!

- Déjate de tonterías. Lo hemos hablado antes. Anda, ve… Annie, por allá están los libros y los DVD. Busca alguno para que aprendas a hacerle algo diferente a Archie o con Archie. – Muy pícaramente.

- ¡Patty!

Estaban impresionadas, pero se dirigieron a los lugares indicados. Candy comenzó a ver la lencería. Se sorprendió gratamente al darse cuenta que había una gran variedad de prendas de diversos materiales. Se enfocó en buscar ropa delicada de encajes. Encontró un conjunto precioso. Le fascinó la tela. Era de un rosado bien claro, casi blanco. Llamó a una señorita y preguntó si tenían de su talla. La joven le indicó que sí y fue a buscarlo. Mientras esperaba, se fue con Annie. Ya cargaba una canasta con un DVD y un libro. Las dos siguieron viendo a ver qué encontraban. Mientras, Patty vio un algo que no había probado. Se tomó su tiempo en leer las instrucciones y escoger el que le llamaba más la atención.

Así pasaron la tarde. Entre una cosa y la otra. A Patty ya no le daba vergüenza preguntar para qué servía algo o cómo se usaba. De eso se aprovecharon las otras dos. Para cuando salieron de ahí, llevaban una serie de bolsas llenas de diversos productos con los que esperaban poder experimentar después de la cena. Los chicos las invitaron a cenar a uno de esas cenas-shows en donde algún famoso canta, actúa o practica magia. Estaban emocionadas por todo lo sucedido en las últimas 24 horas.

Los hombres andaban caminando entre las tiendas. Entraron a varias en busca de un círculo con una piedra transparente. Finalmente, entraron a una en la que encontraron lo buscado.

- ¿Estás seguro, Terry?

- Estoy muy seguro. ¿Crees que haría este viaje si no lo estuviera?

- No, por supuesto.

- Considero que eres tú quien se debería aventar a hacer lo mismo. Ella te ama. Se le nota.

- Nosotros no tenemos los problemas que ustedes tienen. El hecho que los padres de Candy la tengan como la tienen… ¡Qué horror! Por eso, comprendo, pero de eso a yo…

Así continuó la tarde. Todos se juntaron en el lobby para ir al show. La sorpresa fue que no las llevaron a un show. Las llevaron a un restaurante muy elegante y romántico… a media luz. Comieron delicioso. Llegó la hora del postre. Terry pidió unas copas de champán. El mesero colocó las copas frente a cada uno. Brindaron. El postre eran deliciosos pastelillos de sabores que compartían entre todos. Las copas iban bajando.

En eso, una de las chicas percibió un destello extraño entre el líquido dentro de la copa. Trató de distinguir ese brillo por medio de los rayos de la vela. Le costó darse cuenta de lo que había. Estaba sorprendida y su novio estaba sonriendo sin control. Las otras dos chicas estaban extrañadas. Los novios de ellas dos, les pasaron sus copas para motivarlas a hacer lo mismo con las de ellas. Así lo hicieron. ¡Las tres! Para las 10 de la noche, las tres chicas estaban comprometidas con sus chicos. Terry y Stear finalmente convencieron a Archie de proponerse a Annie. Esa noche no fue como la anterior porque media hora más tarde, una de esas parejas se había casado en una de esas famosas capillas de matrimonios rápidos.

Una vez en la habitación, Terry comenzó a seducir a Candy tan sutilmente como podía. Notaba a la rubia muy nerviosa. Cualquiera diría que era la primera vez que se verían tan claramente. Ella lo evadía con todo lo posible. De un momento a otro, se dio cuenta que se quedó solo. ¿A qué hora se escabulló? Ni lo percibió. ¿A dónde fue? La llamó por todos lados.

- Ya salgo. Espera. – Le dijo desde el armario.

- Abre… déjame entrar. Quiero verte. – Expresó al intentar abrir las puertas que lo separaban de la dama dueña de su corazón.

- Espera… ya me verás.

- ¡Archie! ¿Dónde estás?

- En el balcón. – Gritó. Trataba de ocultar su nerviosismo ante la aceptación de Annie.

- Ah… - Se paró bajo el marco de las puertas dobles entre el balcón y una sala de estar. – Archie…

- ¡Estás preciosa! Gracias por esta noche, Patty. – La acariciaba.

- Gracias. – Otra vez ese tono divertido y travieso apareció. – Quiero que me des un masaje.

- ¿Un masaje?

- Sí, un masaje. Quiero que me relajes un poco. Con todo esto de los compromisos y la boda, me quedado muy impresionada y tensa.

- Esta bien. Colócate boca abajo.

- Espera. Usa esto. – Le dio un pomo de algo que parecía crema.

- ¿Qué es esto?

- Algo que no hemos probado.


En el siguiente capítulo, las tres mujeres van a compartir una noche inolvidable con los hombres de su vida. Comenzaron una nueva etapa de sus vidas y una nueva relación.


Gracias a tods por leer. Ls adoro por eso.

Oligranchester: has adivinado muy bien... jajaja...

ALEXIA: ya viene lo candente... Espero que te haya gustado este capítulo.

carmen: en todos lados hay hombres que no valen la pena. Claro, para alguna mujeres, tal vez para otras, sí. ¿Qué piensas?

Noemi Cullen: aquí te dejo este capítulo. Una impresionante ciudad, definitivamente.

Usagi13chiba: me alegra que te haya divertido.

Gracias a tods los lectores anónimos.

No los olvido.

Les mando un saludo.

Hasta la próxima.

TC GAN