Capitulo 8
Respuestas y Nuevas Experiencias
Me quede pasmado ante la propuesta del castaño, mi corazón se lleno de júbilo ante sus palabras, quería aceptar su propuesta, pero por alguna razón no fue un "si" lo que salió de mis labios.
-¿estás loco?- pregunte aún confuso- Kurt no podría hacerte eso, ¿te das cuenta de que estas tomando una estúpida decisión? Y no podrás revertirlo.
-no me importa- contesto el castaño- quiero hacer esto contigo Blaine, con nadie más.
-también quisiera hacer esto contigo, pero estoy enfermo Kurt, voy a morir pronto ¿enserio quieres ser viudo incluso antes de ser mayor de edad? Sabes que si mi enfermedad no existiera no me importaría nada y te seguiría a donde sea, pero no es así, y no es justo que te haga esto.
-tienes razón- el castaño se levanto del suelo sorprendiéndome con sus palabras- no es justo que me hagas esto, ¿Por qué eres tan estúpido Blaine? ¿No te das cuenta que si estoy haciendo esto es porque te amo? Y no encuentro una mejor manera para pasar todo el tiempo junto a ti. Quiero que estés conmigo, no quiero que te alejes de mi y no me importa si es poco el tiempo que pase contigo, quiero aprovecharlo, porque te amo, más que a nadie- el castaño lloraba, pero su mirada estaba firme sobre la mía, esperando mi respuesta.
-si-el castaño me miro confundido.
-¿si que?-indago bruscamente.
-me casare contigo- las lagrimas del castaño se incrementaron, pero esta vez fueron acompañadas por una gran sonrisa, se lanzo a mis brazos y me beso intensamente.
No sabía porque pero mi corazón latía de una manera extraña, de alguna manera sentía que lo que estaba haciendo estaba bien, a pesar de que mi cabeza me dijera lo contrario, en ese momento mi corazón gano la batalla.
En cuanto entramos a la casa le mostré el añillo a mi abuela, ella se lanzo sobre nosotros y entre lágrimas nos felicito. Siempre conté con el apoyo de mi abuela, y ahora que ella sabía todo sobre mi me sentía completamente seguro con ella, a decir verdad siempre había sido mi familiar favorita.
Había anochecido, Kurt llamo a mercedes para avisarle que no volveríamos hasta el otro día, pero no quiso contarme porque le avisaba a ella. Mi abuela se había bañado y se estaba maquillando frente al espejo del pasillo.
-¿iras a algún lado?-indague curioso.
-hoy es el cumpleaños de mi amiga Betty así que no volveré hasta mañana, Luke me pasara a buscar por aquí en unos minutos- Betty era una amiga de la infancia de mi abuela y ella no perdía oportunidad para verla. Le sonreí- además-dijo mi abuela bajando el tono de su voz- así tendrán más privacidad.
No pude evitar ruborizarme completamente, si veías la carita inocente de mi abuela y luego la escuchabas hablar te sorprendías.
-abuela nosotros no…
-oh vamos, tienen que festejar- mi abuela rió- ¿sabes Blaine? Estoy muy orgullosa de ti, amo a tu padre, porque es mi hijo lo sabes, pero de ti amo todas las cosas que no tienes en común con él. Eres una persona llena de luz y me alegro que hallas encontrado a Kurt, ese muchacho te ama de verdad, puede verse a simple vista por la manera en que te mira y tu lo miras igual, te mereces ser feliz Blaine, date la oportunidad de ser feliz.
Acarició mi rostro mientras me sonería. De repente se oyó una bocina.
-debo irme-beso mi mejilla- ah creo que Kurt no tiene toalla para salir de la ducha, están en el primer cajón del armario azul.
Mi abuela salió de la casa saludándome con la mano. Simplemente ella era la mejor.
Termine de vestirme y Salí del baño. Entre a la habitación de Blaine, este se encontraba recostado sobre la cama con los auriculares puestos y los ojos cerrados. Me acerque lentamente y me acurruque junto a él mientras observaba detenidamente su rostro. De repente abrió los ojos y me sonrió, tomo los auriculares y los abandonó sobre la mesita de noche. Luego, se acomodo en la cama hasta que nuestros rostros quedaron uno frente al otro, tomo mis manos y las beso dulcemente.
-te amo-me susurro. Le sonreí, acerque mi cuerpo más hacia el suyo enredando mis piernas con las de él, luego acerque mis labios lentamente a los suyo y lo bese, sus labios tiernos y suaves contra los míos eran algo totalmente mágico. Blaine soltó mis manos y deslizo las suyas por mi espada, llevo sus labios hasta mi cuello rosándolo levemente, hizo lo mismo por mis hombros y luego volvió a mi rostro, besando dulcemente mi barbilla. En un segundo sentí sus manos abriéndose paso atreves de mi camisa y acariciando mi pecho, entonces dirigí mis manos temblorosas a desabotonar mi camisa, pero temblaban demasiado y mis intentos torpes por desprenderlos no funcionaban. El moreno me sonrió, aparto mi manos y se encargo de desabotonar mi camisa y mientras yo me la sacaba por completo el se despojo de la suya. Luego tomo mi rostro y comenzó a besarme apasionadamente, su lengua jugueteaba con la mía mientras sus manos exploraban mi cuerpo. Enredé mis manos en sus cabellos y continué besándolo. En un momento Blaine me recostó sobre el colchón quedando sobre mí, tomo la hebilla de mi cinturón y luego me los saco lentamente mientras besaba mis piernas. En un segundo ambos estábamos totalmente expuestos y vulnerables, el cuerpo desnudo de Blaine era cálido sobre el mío, su respiración temblorosa al igual que la mía, pero sus manos firmes y seguras en cada caricia que me daba. No había nada mejor sin duda. Blaine besaba mi pecho, al ritmo de los latidos de mi corazón, con un último movimiento de sus caderas sobre mi Blaine me sonrió dulcemente, acaricio mi rostro mientras intentábamos apaciguar nuestras respiraciones.
Me incorporé un poco, aun teniendo a Blaine sobre mí, tome su barbilla con una mano y bese sus labios, luego su barbilla, bese el contorno de sus ojos, volví a sus labios con necesidad y los mordí intensamente, ante esto el moreno volvió a apoyarme contra el colcho y siguió besándome por un largo rato.
Simplemente no quería separarme de él, sentía la necesidad de que su cuerpo se mantuviera junto al mío, porque si se alejaba tan solo un poco, sentía que algo me faltaba.
Ya decididos a descansar un poco apoye mi rostro sobre el pecho de Blaine, este me rodeo con sus brazos.
-eres todo para mí- me susurro mientras besaba mis cabellos desordenados. Gemí en modo de respuesta y bese su pecho con dulzura.
Al fin, luego de una Hermosa y apasionada Noche, nos quedamos dormidos.
