Capitulo 11
La preparación y la sorpresa
Blaine se había quedado a dormir conmigo, no quería que se fuera, entonces le propuse quedarse en casa.
Mis padres casi se mueren cuando les anunciamos nuestro casamiento, Carol su puso a llorar y nos abrazo, diciendo que si era lo que realmente queríamos ella nos apoyaría y mi padre, digamos que le bajo algo la presión, pero luego nos dijo que nos apoyaba en nuestra decisión.
Me desperté por la luz que entraba por mi ventana, Blaine aun dormía profundamente. Me levante y Salí de la habitación lo mas silenciosamente posible, quería despertarlo con el desayuno en la cama. Al llegar a la cocina mi papá estaba tomando un té de hierbas.
-Buenos días papá- bese su mejilla y me dirigí a abrir la heladera.
-Kurt, ¿estás seguro de que quieres hacerlo?-voltee y lo observe, apoye los codos en la mesada donde él estaba bebiendo su te.
-¿hablas del casamiento con Blaine?- asintió lentamente, podía notar la preocupación en su rostro- jamás eh estado más seguro de algo en mi vida.
Mi padre acaricio mi mano sobre la mesa.
-te amo Kurt lo sabes, eres mi hijo, pero por sobre eso eres la mejor persona que conozco y tengo que decirte cuan orgulloso estoy de ti, no cualquiera hubiese elegido seguir junto a alguien que sabe que va a morir pronto- le sonreí, mis ojos se llenaron de lagrimas-eres la persona más fuerte que conozco y desearía que Blaine estuviera sano para que puedas ser feliz junto a él para siempre, pero sabes que no será así, ¿estás seguro de que estas preparado para pronto decirle adiós?- notaba el esfuerzo que hacia mi papá para encontrar la palabra adecuada para no dañarme.
-se que pronto llegara el día y eso no me detiene, por el contrario eso me llevo a esta decisión, quiero pasar el mayor tiempo posible junto a Blaine, quiero hacerlo feliz.
-lo amas ¿verdad?-vi como los ojos, siempre firmes y fuertes, de mi padre se enrojecían llenándose de lagrimas.
-con todo mi ser-conteste, mi papá me rodeo con sus brazos.
-no quiero que sufras, no te lo mereces- dijo con las voz entrecortada. Apoye mi mejilla en su hombro y cerré los ojos, sentía el apoyo de mi padre y realmente era algo que me ayudaba.
-te amo papá- el me oprimió mas contra él en forma de respuesta.
Abrí los ojos lentamente, Kurt se encontraba sentado junto a mí en la cama observándome.
-buenos días- le dije mientras me desperezaba. El castaño se inclino y beso mis labios tiernamente.
-buenos días, iba a prepararte el desayuno, pero lo olvide.
No pude evitar reírme.
-no importa-tome la mano del castaño y la acaricie, notaba su mirada perdida- ¿estás bien?
Me sonrió, le devolví la sonrisa instantáneamente.
-estaba pensando la fecha.
-¿para nuestro casamiento?- el Cataño asintió.
-quiero que sea un día especial- me incorpore y tome las manos del castaño entre las mías. Suspire y clave mis ojos sobre los suyos azules intensos.
-yo ya lo pensé, nosotros nos conocimos el día 3 de marzo, bueno, ¿que tal si nos casamos el 3 de mayo? Es la fecha más próxima y parecida-el oji azul sonrió.
-es perfecto- me rodeo con sus brazos y me oprimió contra él. Faltaba tan solo una semana para esa fecha, pero era lo mejor, ya no quedaba mucho tiempo.
Nadie nos casaría por iglesia y eso a Kurt lo tenía frustrado, realmente no entendía por que, el no creía en nada, no era religioso bajo ningún punto de vista, pero dijo que quería casarse por iglesia y no pude hacerle entender que nadie nos casaría así.
-Okay-dijo el castaño cruzando los brazos sobre su pecho e inflando los cachetes- oh espera-su rostro se ilumino-creo que tengo una idea.
Ya había llegado el día, primero iríamos al registro civil y luego a la "misteriosa idea" de mi novio.
Fue una ceremonia pequeña, pero con demasiada gente, muchos no llegaron a entrar al lugar.
-ahora están oficialmente casados-dijo la rubia del registro civil. Tome la barbilla de mi esposo y bese sus labios intensamente. Todos aplaudieron emocionados. Firmamos los papeles primero yo, luego Kurt, pude ver el brillo de felicidad en sus ojos y eso me hizo sentir que era la persona más afortunada del mundo al tener al esposo perfecto. Luego firmaron Mercedes y Finn, nuestros testigos.
Al terminar salimos del establecimiento y todos nuestros amigos nos recibieron con arroz y gritos de felicitaciones. No podía borrar la sonrisa de mi rostro, era como si estuviera pegada allí.
-vamos Blaine-grito Kurt, me tomo de la mano y nos subimos al auto Blanco, con un gran moño azul arriba y la latitas atadas en la parte trasera- debemos cambiarnos.
-¿cambiarnos?-indague ya dentro del auto.
El castaño tomo mi rostro con una mano.
-ahora vendrá nuestro casamiento real, el que jamás podrás olvidar amado Blaine Anderson Hummel- pego sus labios a los míos, rodee su cintura con mis brazos y lo acerque más contra mí, era una posición media incomoda ya que estábamos en un auto y sin contar con el chofer que lanzaba mirada asombradas y curiosas hacia nosotros a cada rato, pero nada me importaba, nada NOS importaba.
-quiero ver eso-susurre sin despegar completamente mi boca de la suya. Luego volví a apoyar mis labios sobre los de mi amado y profundice el beso, esta vez con total amor y pasión.
