Capitulo 16
Juntos Por Toda La Eternidad
Pasaron 10 largos años, Kurt se encontró con un muchacho un día, un rubio de tez pálida y anteojos negros. Su nombre era Cameron McGinty. Kurt y el se hicieron grandes amigos, pasaban mucho tiempo juntos y se divertían jugando y charlado de tonterías. Un día Kurt le conto sobre Blaine y para sorpresa de Kurt, Cameron tenía una historia similar, había perdido al amor de su vida por un accidente automovilístico, que lo había dañado tanto que paso sus últimos días en un hospital y Cameron se caso en el hospital con él antes de que muriera.
Kurt pensó en lo terrible que era aquella historia que su amigo le contaba, pero supo también que su historia era igual de terrible. Tal vez el gran parecido, hizo que se quedaran juntos, ambos sabían que sus verdaderos amores se habían ido, pero se sentían bien juntos, Kurt lo quería mucho a Cameron y este igual a Kurt.
3 años después de conocerse se casaron y poco después adoptaron a dos niños, primero a un pequeño bautizado Samuel Everett Hummel McGinty y 2 años mas tarde a la pequeña bautizada Roxy Beth Hummel McGinty.
Una tarde, en vacaciones la familia Hummel McGinty caminaba por la playa.
Kurt sostenía a la inquieta Roxy que jugueteaba con el collar de su padre y Cameron corría detrás de Samuel.
Kurt no pudo notarlo en ese momento, estaba riendo con su hijo y su esposo, pero Roxy tironeo de su collar y este callo a la arena en un instante. La pequeña comenzó a llorar al notar que su padre continuaba con la caminata y no iba en busca del objeto, pero Kurt no le entendía, entonces la abrazo para que se calmara.
Esa misma noche Kurt se dio cuenta de su perdida y lloro desconsoladamente durante horas, pero luego su llanto ceso, cuando su marido le hablo.
-recuerda Kurt-le susurro- nada es coincidencia.
Los años pasaron, los hijos de Kurt crecieron fuertes y sanos. Kurt ya era un anciano cuando su hijo mayor los invito a pasar las vacaciones con él y su familia.
Una tarde, casi cuando estaba oscureciendo, Samuel se acerco felizmente a Kurt.
-papa-le dijo-mira lo que encontré.
Su hijo le tendió un collar con un dije azul ovalado.
-¿de dónde lo sacaste?-inquirió Kurt sorprendido.
-lo encontré en la arena- su hijo se alejo.
Kurt sabía que no era posible que el collar hubiese permanecido ahí, sin ser tomado por el mar o tapado con la arena. Entonces lo supo.
Camino lentamente, sus huesos estaban desgastados y su cuerpo cansado, los años no habían transcurrido solos. Se recostó lentamente en la cama y tomo una pequeña fotografía de debajo de su almohada, en ella aparecían dos niños, uno calvo con grandes ojos avellana y otro con cabello castaño y ojos azules. Kurt beso la fotografía y la apoyo contra su pecho. Cerro lo ojos aun apretando su viejo collar en una de sus manos y se quedo dormido. Jamás volvió a despertar.
Muy pocos saben de la historia de Kurt y Blaine, de todo lo que sufrieron y todo lo que disfrutaron y sobre todo, de todo el amor que compartieron, tal vez tan solo ellos la conocen realmente.
En algún lugar más allá del universo, dos niños se encuentran en un hermoso prado rodeado de flores blancas. Uno de risos negros y grandes ojos avellana, el otro de cabello castaño e intensos ojos azules.
Ellos lo recuerdan todo, pero ninguno dice nada, tan solo se observan el uno al otro sonrientes.
El pequeño de cabello rizado extiende su mano hacia el pequeño castaño, este la toma enseguida.
Ambos niños se alejan caminando lenta y tranquilamente por el prado.
Esta vez nadie podrá separarlos, esta vez estarán juntos por toda la eternidad.
Fin
Notas de la autora: Bueno aquí está el final de esta historia, espero que les haya gustado… creo que fue con la historia que más sufrí x/ yo tampoco quería que muriera NADIE, pero es el ciclo de la vida ¿no? Algunos no tienen tanta suerte como otros y sus vidas son más cortas, pero eso no quiere decir que las disfruten menos :)
Espero que hayan disfrutado de esta historia y espero sus comentarios con ansias.
Gracias por leer :)
