bueno, pues ¡por fin he subido el segundo cap! perdon por la demora pero entre examenes finales y que no he tocado el ordenador en todo el verano, no he podido trabajar casi nada en mi fic... bueno... espero que la espera haya valido la pena y sobre todo espero que os guste.


Super Smash Brother´s Stories

Un mal comienzo

El cantar de los pájaros fue despertándome poco a poco. Abrí los ojos despacio. Pude ver una habitación iluminada únicamente por los tenues rayos de luz que se filtraban por las persianas. Yo estaba tumbado en una cama, pegado a la fresquita pared blanca junto a la cual mi cama estaba colocada. En la pared opuesta había otra cama, sobre la que dormía alguien.

Me levanté perezosamente y sin estar del todo despierto fui palpando las paredes hasta encontrar el lavabo. Me eché algo de agua fría a la cara para espabilarme y volví al dormitorio a por mi ropa para poder cambiarme. Una vez listo, dirigí mi mirada a la otra cama una vez más. En ella descansaba un chico de pelo rubio, que por alguna extraña razón creía haber visto antes.

- Aah… ya ni me acordaba… estoy en la mansión smash – pensé – Y este es… Lucas creo…

Miré el la hora en el reloj que Jeff me regaló el año pasado, eran las nueve y media de la mañana, el desayuno ya debía de estar listo.

Me dirigí fuera de la habitación y recorrí los pasillos mientras mis ojos se acostumbraban a la luz hasta llegar por fin al comedor.

Para no variar, Yoshi y Kirby ya estaban sentados devorando cada uno, varias torres de galletas más grandes que yo. Samus, por otro lado, comía una tostada mientras leía una revista de armas, sin prestar la más mínima atención al espectáculo que estaban dando aquellos comilones. Luigi tomaba sus hongos mientras trataba de aguantar a Mario y Peach, que se dedicaban a hacer las cursiladas que hacen los enamorados. También estaban DK, el Capitán Falcon y algunos otros desayunando, pero por lo que podía verse, ninguno de los novatos se había levantado a tiempo, y digo a tiempo porque probablemente el dúo tragón acabaría por engañar al chef para comerse la comida de las personas que se demorasen.

No me entretuve demasiado en desayunar y cuando terminé, me marché hacia la zona de salto. Me precipité vertiginosamente hasta llegar al lago. Tras secarme, entré en una tienda y metí un dólar en el teléfono para llamar.

- ¿Mamá? Soy yo Ness

- Hola hijo ¿qué tal? – respondió la dulce y cariñosa voz de mi madre

- Bien, ¿Qué tal estáis vosotros?

- Pues como siempre… King está durmiendo, Tracy se fue a jugar con sus amigas… sin salir de nuestra rutina me temo

- Jaja ya veo

- Y… cuéntame… ¿Hay este año nuevos participantes?

- Ya lo creo, hay muchísimos novatos… tantos que este año nos han asignado las habitaciones por parejas

- Vaya… ¿y con quién te ha tocado?

- Con un chico rubio de mi edad más o menos. Se llama Lucas

- Lucas… es un nombre bonito jeje… bueno, me tengo que ir a pasear a King, ¡que te lo pases bien!

- Gracias mamá. Adiós

- Adiós hijo.

Pii Pii Pii…

Colgué el teléfono y me dirigí a la puerta para marcharme de allí. Cuando iba a salir de aquella tiendecita, me crucé con Jeff

- ¿J-Jeff? ¿Cómo es que estas tu aquí? – pregunté sorprendido

- Pues… fui yo quien te trajo aquí ¿no?

- Ya sé que me trajiste pero creía que te después volverías a Winters, con Tonny, Maxwell y estos.

- Y eso es lo que iba a hacer, pero Master Hand vio mis magníficas maniobras aéreas

- De magníficas nada, siempre que conduces tu, nos estrellamos – interrumpí mientras me cruzaba de brazos. Por la cara que puso Jeff, creo que recordó lo que le pasó al viejo Skyruner en nuestro último viaje hacia Summers… Su padre adoraba ese trasto… una lástima.

- Bueno – se colocó las gafas levantándolas un poco con el dedo - Como te iba diciendo, me hizo una propuesta que no pude rechazar

- Un momento… ¿te amenazó de muerte como lo habría hecho el padrino?

- No, me ofreció un trabajillo en el torneo, he de confesar que paga bastante bien

- ¿Un trabajillo? ¿De qué se trata?

- Más tarde o más temprano lo descubrirás – dijo en un tono enigmático… solo le faltaba una risa malvada al final de la frase.

- No piensas decírmelo ¿verdad?

- Tú lo has dicho – respondió el genio con una pequeña sonrisa al final

Aunque este asunto me tenía intrigado, no quería insistirle más a Jeff. Somos muy buenos amigos desde hace ya unos años, y si él no quiere decirme el porqué, será debido a alguna razón que desconozco, confío en él.

- Espérame un momento por favor, voy a comprar unas cosillas – me pidió

Accedí y esperé fuera de la tienda.

Mientras esperaba, veía pasar a la gente. Para ser un pueblo, las calles solían estar siempre transitadas por gente, supongo que es debido a que el torneo smash iba a comenzar dentro de poco tiempo. De entre todas las personas que caminaban por la calle me sorprendió una en concreto, era una chica un par de años mayor que yo. A pesar del calor que hacía, ella llevaba una chaqueta azul que parecía abrigar mucho, su pelo era de un llamativo color fucsia y tenía un peinado extraño, algo parecido al de mi compañero de habitación. Parecía algo desorientada, luego pareció ver a alguien y tras saludarlo, desapareció entre la muchedumbre.

- ¿Qué ocurre Ness? – preguntó Jeff

- ¿Qué? Ah… nada, nada, simplemente me quedé embobado mirando al vacío – respondí algo sobresaltado

- Ya veo… ¿nos vamos a las recreativas? – propuso el rubio con gafas

- ¡Eso ni se pregunta!

Después de esto, caminamos por unos 10 minutos hasta llegar a la sala de máquinas recreativas, yo saqué algo de dinero del cajero automático y después de eso perdimos la noción del tiempo. Estuvimos jugando hasta las once, después dimos un paseo por el pueblo hablando de nuestras cosas y recordando viejos tiempos.

De pronto, Jeff se paró en seco mirando fijamente a alguien que había en la calle

- ¡Hey Ness! ¡Un hippie! ¿le pateamos el trasero como en los viejos tiempos? – dijo el genio de Winters mientras me miraba suplicando

- oye, oye... que eso era porque estaban siendo influenciados por Giygas… - respondí tratando de excusar lo que hice en el pasado

Hubo unos instantes de silencio entre ambos mientras aguantábamos la mirada

- … Está bien – dije finalmente – pero solo por los viejos tiempos… vamos a patear a ese perro-flauta

Bueno… lo siguiente que hicimos fue darle una paliza al pobre hippie, yo no defiendo que eso estuviera bien… de hecho lo que hicimos estuvo fatal… pero… de alguna manera… era divertido… supongo que sería por recordar los viejos tiempos, pero bueno… al terminar de pegar al hippie le lancé un hechizo PSI de curación para calmar mi conciencia.

Al llegar la hora de comer, nos despedimos el uno del otro y yo me monté en la catapulta para volver a la mansión.

Una vez sobre la "isla" busqué a Lucas, el cual, se había pasado toda la mañana durmiendo y de no ser por mí, habría seguido durmiendo hasta quién sabe cuándo. Ambos fuimos al comedor y nos sentamos junto al grupo que estaba escuchando las exageradas historias de Link.

Después de comer, Lucas y yo nos fuimos a la sala común… junto con todos los demás. Como siempre, hubo una batalla tan intensa que debería figurar en los libros de historia, ¿la razón? Está claro: el mando a distancia. En esta pelea, todos los veteranos empleamos nuestras mejores tretas con astucia y picardia para conseguir el poder de cambiar el canal de la tele a placer.

Yoshi trataba de convertir el control remoto de la caja tonta en un huevo con su curioso poder.

Kirby intentaba comerse el mando a distancia para copiar la habilidad de cambiar de canal.

Luigi simplemente se llevaba algunos golpes y nadie le hacía caso.

Link, que acababa de entrar en contacto con la maravilla de la televisión, utilizaba su lanza-ganchos para tratar de atrapar el mando.

Fox se movía de un lado a otro sin saber muy bien qué hacer.

El Capitán Falcon solo aprovechaba la ocasión para patear a la gente y después burlarse… como hacía siempre.

Pikachu solo quería el mando para tragarse las pilas. Ninguno de nosotros sabe por qué, pero parece que le gustan… ya se las ha comido muchas veces antes.

Yo trataba de cogerlo utilizando mi destreza con el yoyo.

Por supuesto, había otras personas que no tomaban parte en aquella pelea, estas eran:

Todos los novatos por supuesto.

Mario, que estaba dedicándole tiempo a la egocéntrica princesita del reino champiñón.

DK que tenía miedo de que el Capitán Falcon le patease… como hacía siempre.

Marth que estaba flirteando con Zelda

Y seguro que me he dejado algunos otros pero bueno, el caso es que al final el mando lo consiguió Kirby.

- Maldita sea, hoy todavía es el primer dia y ya tenemos que comprar otro mando… ¿Por qué no puedes coger el mando a distancia como una persona normal Kirby? – preguntó Fox

- Es obvio que porque no soy una persona – respondió Kirby mientras ponía un programa de cocina

- Tampoco eres normal – añadió el Capitán Falcon con un tono de burla

- ¿Qué has dicho? – dijo Kirby enfadado. Su redondo y rosado rostro comenzó a enrojecerse. No soportaba que el Capitán Falcon se metiera con él, siempre se enojaba muchísimo y acababan peleando… todos los que conocemos a kirby sabemos que siempre a sido un poco enfadique, pero por alguna razon es especialmente sensible a las mofas de Falcon.

- ¿Yo? Eh… pues… "Show ya moves" – después de decir su "frase estrella", saltó por la ventana y corrió lo más lejos que pudo. Nadie sabe por qué hizo esto pero… bueno… ¡es Falcon! no se puede esperar un razonamiento coherente tratándose de él. Salió corriendo muy muy lejos pero para su desgracia, Master Hand estaba paseando por los jardines y le vio romper el cristal, por lo que le mandó a su despacho mientras todos menos Kirby nos reíamos de lo torpe que era… él también se habría reído.

- A veces se le va la olla – comentó Luigi

- ¿Sólo a veces? – añadió Link y después todos reímos a carcajadas de nuevo.

- La verdad es que se lo tiene merecido – finalizó kirby mientras subía el volumen de la televisión algo enfurruñado aún.

A las cinco Master Hand nos llamó a todos por megafonía y acudimos sin demora al campo "destino final"

- Como sabréis, todos los años realizamos un combate de demostración para que los nuevos aprendan cómo va esto del torneo de Smash Brothers… - el resto de la charla sonaba como un continuo "bla bla bla" que no cesaba y me daba dolor de cabeza, o por lo menos hasta que dijo… - ahora pasaré a nombrar a los luchadores de este encuentro… - yo crucé los dedos, cerré los ojos y deseé con todas mis fuerzas que me escogiera a mi – Link, Mario, Kirby y Pikachu - ¡eligieron a una rata antes que a mí! Peor aún ¿¡cómo es que Kirby tiene tanta suerte! ¡Primero lo del mando y ahora esto!

… Traté de tranquilizarme y después volví mi atención hacia la pelea… no fue nada del otro mundo… si me hubieran escogido a mi… pero bueno, ya no se puede hacer nada… es una lástima.

Después de aquella demostración, los novatos se quedaron con Master Hand porque tenía que explicarles no se qué cosas, tampoco me importa mucho la verdad.

Yo me dirigí a los jardines, me apetecía sentarme bajo la sombra de un árbol y descansar. Una vez que me hallé en donde quería estar, me puse a mirar al cielo, admiraba las siluetas de las nubes que, en mi mente, se convertían en simpáticos dibujos que surcaban el tranquilo cielo azul… pero esta tranquilidad duró más bien poco.

Sin explicación alguna, la nave de la rana y el conejo estaba volando a toda velocidad mientras hacía arriesgadas piruetas demasiado cerca del suelo ¿qué demonios pasaba? Como era de esperarse, el arwing terminó por estrellarse, provocando una inmensa explosión, gigantescas nubes de polvo y humo, mucho mucho humo. Por suerte el piloto y otras dos personas que iban dentro habían salido ilesos… todavía me sigo preguntando cómo lo consiguieron… pero espera… ¿tres personas en total? Que yo sepa, los novatos estaban con Master Hand y nadie pagaría 250 pavos por subir en ese chisme… cabía la posibilidad de que se tratara de Fox, ya que por lo que yo sabía, él y los dos estafadores del avioncito se llevaban muy bien. Pero por alguna razón… yo ya me estaba imaginando de quién se trataba, a pesar de que el humo me impedía ver el rostro de esa tercera persona.

- ¡Jeff!

- Anda mira… ¡si es Ness! – dijo tratando de ignorar el destrozado vehículo

- ¿Pero se puede saber en qué lio te has metido ahora? – dije cabreado

- ¿Eh? ¿Lo dices por esto? Bah, no le des importancia, solo ha sido un pequeño accidente – eso decía él, pero la rana y el conejo miraban de rodillas el destrozado "arwing" mientras tenían las manos en la cabeza y se preguntaban por qué

- Esto… Jeff… tú ibas pilotando ¿verdad?

- ¿Te han gustado las piruetas?

- No, quiero decir sí, quiero decir… maldita sea, me estás confundiendo, ¡pídeles perdón por lo menos!

- Cierto – Jeff me dio la razón, después se acercó a los timadores con forma de animales – Slippy, Peppy… la verdad es que teníais razón: es complicado pilotar este trasto… siento haberlo estrellado

- *sob* *sob* ¿Y ahora qué vamos a hacer ahora? *sob* - dijo la rana de ojos saltones entre sollozos

- Bah, no te pongas así, yo esto te lo arreglo en un par de días – dijo Jeff tratando de animarle

- Ahora encima no te burles – dijo el conejo

- Esto… lo dice en serio… se le da muy bien arreglar cosas – intenté ayudar un poco a Jeff

- Pero… ¿cómo vamos a poder pagar nuestra estancia en el hotel? – preguntó de nuevo la rana

- Ains… os pagaré esta noche. – Lancé una mirada asesina a Jeff – y esta te la cobro científico loco – Jeff se llevó la mano a la nuca en señal de disculpa

Cuando se tranquilizaron un poco acompañamos al dúo de animales a su hotel, que por cierto… era caro… mejor dicho carísimo. Algo que si era positivo, era que mañana yo me iba a estar partiendo de risa mientras los novatos aprendían a utilizar la catapulta… dije positivo, pero no dije para quién.

después de dejarme una pasta en indemnizar al duo de pilotos, dimos un paseo por el pueblo y para mi sorpresa, nos encomtramos con mi compañero de habitación

- ¡Hey Lucas! ¿Ya ha acabado esa mano gigante de daros la chapa? – pregunté mientras le llamaba la atención al despistado muchacho

- S-si… pe-pero nos ha dicho que no digamos nada… - ¿y eso? Lo cierto es que me sorprendió bastante… ¿qué se supone que es tan importante como para no poder contarlo? Primero lo de Jeff y ahora esto – uh… Ness… ¿quién es él? – preguntó el tímido rubio mientras miraba a Jeff

- Aah se me olvidó presentaros jejeje… bien… Lucas, este es Jeff, uno de mis mejores amigos y Jeff, este es Lucas, es mi compañero de habitación. – Después de presentarles, hubo un silencio un poco incómodo – bueno Lucas… ¿qué has venido a hacer al pueblo? – dije yo tratando de romper el hielo.

- Pues… estaba intentando llamar a mi padre con esto que se llama…

- ¿Teléfono? – preguntó Jeff

- Sí, eso… intentaba llamar a mi padre con el teléfono pero la persona que contesta nunca es él – dijo tratando de no parecer estúpido… pero me temo que era inevitable ¿quién no sabe utilizar un teléfono hoy en día?

- Bueno… te ayudaremos. – dijo Jeff con empatía.

Entramos en la tienda y nos dirigimos hacia donde estaba la cabina de teléfonos.

- ¿Cuál es el número de tu padre? – pregunté antes de introducir el dólar en la máquina

- ¿Número? ¿A qué te refieres con número? – Jeff no pudo evitar soltar una pequeña carcajada

- El número de teléfono – aclaró el genio de Winters

- Pues… no lo sé… - Jeff y yo nos llevamos la mano a la frente en una muestra de exasperación

- Normal que nunca contestara tu padre – dije – lo buscaremos en la guía telefónica… ¿Cómo se llama tu padre?

- Flint, su nombre es Flint – respondió Lucas algo nervioso.

Después de pedirle la guía telefónica a la dependienta de la tienda, nos entregó un libro casi tan grande como yo… hay que tener en cuenta que en ese libro están apuntados todos los números de teléfonos de todas las personas de todos los mundos conocidos. Le dejamos a Jeff que buscara él, ya que leía a toda pastilla y nosotros le retrasábamos. Al cabo de unos diez minutos Jeff parecía haber acabado.

- Solo una pregunta Lucas… ¿tu padre tiene teléfono?

- Pues… creo que no. – automáticamente, Jeff y yo nos llevamos la mano a la frente de nuevo. Por suerte yo no había metido el dólar en la máquina… bueno… perdimos algo de tiempo pero por lo menos Jeff y Lucas se conocieron.

Salimos de la tienda comentando y riendo lo que acababa de ocurrirnos cuando vino un tipo que me resultaba extrañamente familiar… iba con dos policías detrás…

- Ness… tenemos un problema – dijo Jeff

- ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho ahora? – pregunté

- ¿Recuerdas al hippie de esta mañana? Creo que nos quiere presentar a sus "amiguitos" – yo enseguida entendí lo que Jeff trataba de decirme, agarré de la mano a Lucas y…

- ¡Corred! – grité mientras huía junto a Jeff a la vez que tiraba del brazo de Lucas para que nos siguiera por si acaso.

Los policías comenzaron a correr detrás nuestro mientras gritaban cosas como: "no huyáis" o "deteneos" etc. Obviamente nosotros no íbamos a parar por nada del mundo, si nos pillaban estábamos perdidos.

Corrimos como nunca antes lo habíamos hecho, saltamos unas cuantas vallas, doblamos esquinas, e incluso cruzamos el rio con la intención de dejarles atrás… a pesar de lo insistentes que eran, finalmente les dimos esquinazo.

- Maldita sea Jeff… es llegar tu y no parar de meterme en problemas – le reproché entre jadeos

- No digas chorradas, todavía es el primer día… ¿no has pensado que tal vez el resto de días sean como este o peores?

- Espero que te equivoques – respondí

- Yo nunca me equivoco – y precisamente eso era lo que más me preocupaba…

- Oye… creo que no os dais cuenta de lo grave que es el asunto… ¡nos perseguía un policía! – dijo Lucas con intención de alarmarnos

- Lo sé… - respondió Jeff – y me he sentido como un personaje del GTA – sonrió

- ¡No deberías estar orgulloso de eso! – gritamos Lucas y yo al unísono

Y tras una larga conversación sobre este tema llegaron las nueve y media, Lucas y yo debíamos volver a la mansión… un momento… ¡Lucas debía utilizar la catapulta por primera vez! Tenía la extraña sensación de que no iba a salir bien…

Una vez llegamos junto a la catapulta, le explicamos a Lucas lo que había pasado con el arwing y luego le explicamos cómo debía utilizarse aquella máquina de madera. Después hice una demostración.

Llegué volando hasta la isla y me quedé un rato esperando a que viniese Lucas… en esto vi cómo algo venía volando a toda velocidad, demasiado alto en mi opinión… cada vez estaba más cerca… cada vez más cerca… hasta que llegó a volar por encima del suelo de la isla… como ya había dicho antes, demasiado alto.

Lucas sobrevolaba la isla en dirección a la mansión, el golpe fue inevitable… lo que de verdad me preocupaba era dónde se había estrellado… si mis cálculos no fallaban… creo que estaba en el despacho de…

- ¡Oh no! ¡Se ha estrellado en el despacho de Reggie!

Después de comprender en el serio aprieto en el que estaba mi compañero entré a toda prisa en la mansión y atravesé los pasillos tan rápido como pude hasta llegar a las puertas del despacho, desde donde se podía oír la voz de Reggie regañando a Lucas… ¡se suponía que ese despacho estaba insonorizado! Sin pensarlo dos veces, entré al rescate de mi compañero.

Irrumpí en el lujoso despacho y pude ver que nada había cambiado desde la última vez, estaba decorado con unos cuadros muy extraños en mi opinión, tenía un escritorio de madera lleno de papeles y carpetas y detrás de esta mesa, se alzaban unas enormes ventanas que bañaban la habitación con la luz del sol.

- ¡Tú! – Dijo Reggie mientras me señalaba acusativamente – tu eres amigo suyo ¿verdad? – dijo enfurecido

- Si – dije algo asustado – vengo a buscarle, apuntó demasiado alto con la catapulta y…

- ¡Me da igual lo que haya pasado! ¡Este niño me ha interrumpido en uno de los momentos más importantes de mi carrera! ¡Ambos merecéis un castigo! – el presidente tenía la cara roja de ira, parecía que iba a estallar de un momento a otro… pero de pronto se calmó… y lo que es peor, soltó una siniestra risa que hizo que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo – creo que esta vez… ¡haré que os echen!

Sufrimos un fuerte shock por aquellas impactantes palabras y antes de poder decir nada, ya estábamos fuera del despacho… no me lo podía creer… en mi tercer año consecutivo… cuando ya tenía forjada mi reputación de veterano… me iban a echar… no podría estar nunca más con mis amigos del torneo… pero creo que Lucas estaba pasándolo todavía peor que yo… en su primer año, sin conocer a nadie todavía, sin haber podido siquiera participar en ningún combate…lo que nos había pasado era como una pesadilla.

- Jajaja… seguro que lo que dijo era solo para asustarnos ¿verdad Ness? – dijo Lucas tratando de ser optimista mientras esbozaba una sonrisa insegura

- … - yo no sabía que decir. Sin duda Reggie haría todo lo que estuviera en sus manos para echarnos del torneo, pero tampoco quería dejar de pensar que tal vez existía una esperanza… estaba muy confundido, tenía miedo… - no lo sé… creo… creo que será mejor pensar acerca de este tema con el estómago lleno.

Ambos fuimos cabizbajos al comedor. Realmente estábamos preocupados por lo que podía pasar… ¿qué iban a pensar nuestras familias y amigos si nos expulsaban? ¿Qué les íbamos a decir al volver a casa sin haber debutado siquiera este año? Este torneo significaba mucho para ambos.

Llegamos diez minutos tarde al comedor, pero por suerte Link me había guardado un sitio entre él y el Capitán Falcon, no muy lejos se sentó el tímido Lucas. Yo comencé a cenar sin prestarle atención a nada. A los cinco minutos, Link y Falcon me propusieron una de sus locas ideas

- Hey Ness… ¿no te parece que hace mucho tiempo que… - solo con oír a Falcon pronunciar esas palabras ya me temía lo peor

- …No organizamos una buena batalla de comida? – el elfo finalizó la frase que el piloto de carreras había dejado a medias

- ¿Pero vosotros estáis locos? ¿Acaso no recordáis lo que pasó la última vez? Y tu Falcon… ¿no te has metido en suficientes problemas hoy? – la verdad es que yo estaba un poco furioso… había tenido un día desastroso, lo último que quería ahora mismo era meterme en más problemas todavía.

- Uuuh el gran veterano Ness no se atreve… yo creía que eras alguien valiente… pero veo que eres un cobarde – dijo el Capitán Falcon provocándome

- ¿Qué? ¡Ni de broma! No pienso quedarme al margen. Es más, voy a ser el que la comience – caí como un tonto en la trampa.

De cena, mejor dicho, nuestras armas eran espaguetis con tomate y albóndigas. Tras apuntar unos segundos, lancé el sabroso "proyectil" por los aires, casi todo el mundo se calló y dirigió la mirada hacia la perfecta parábola que trazaba mi albóndiga, que acabó en la cabeza de la estirada princesita Peach. Peach chillaba horrorizada, su carísimo peinado se había ido al traste. Acto-seguido su héroe, Mario, respondió al ataque sin siquiera pensar en quién pudo ser y otro proyectil de comida surcó el comedor en una dirección totalmente aleatoria hasta acabar en la revista de armas que Samus estaba leyendo.

- Estáis muertos pequeños degenerados – dijo enfurecida la caza recompensas a la par que lanzaba una albóndiga que fue directo a la cara de Lucas, aunque me dio pena, no pude evitar reírme de la expresión de sorpresa y dolor que tenía el pobre rubio.

- ¡Pelea de comida! – gritaron Falcon y Link con todas sus fuerzas, el resultado: miles de albóndigas, espaguetis con tomate y algún que otro hongo, comenzaron a atravesar de un lado a otro el comedor, impactando en las paredes, el suelo y en las caras de la gente. Yo traté de proteger a mi tímido compañero de habitación utilizando una bandeja a modo de escudo mientras nos escondíamos detrás de los genios que tuvieron la idea de comenzar esta guerra.

- ¡BASTA YA! – se escuchó un grito que provenía de la puerta y al momento todos sentimos un escalofrío. La gente dejó de lanzar comida y nos pusimos cabizbajos esperando la regañina que nos esperaba por parte de Master Hand. - ¡¿¡acaso no tuvisteis suficiente con lo que ocurrió la última vez! Ahora mismo vais a limpiar este desastre y luego veremos que castigo extra os pondré. – Después miró al Capitán Falcon – parece que te van a acompañar en el castigo especial... – al momento, Falcon comenzó a sentir cómo todos le mirábamos con intenciones asesinas.

- Maldito Falcon, ¡desde el principio tu intención era que te ayudáramos en tu castigo! – gritó Samus enojada

- "Show ya mo…" – antes de que pudiera terminar su frase estrella, una pringosa albóndiga aterrizó en su cara. Todos nos reímos inevitablemente de la patética mueca que se dibujó en la cara de Falcon. Después, la poderosa mano nos mandó callar y empezamos a limpiar las manchas de tomate que estaban por todas partes, más tarde tendríamos que limpiar todos los platos sucios, y gracias a Kirby y a Yoshi no eran precisamente pocos.

Cuando acabamos de limpiar, cada uno se fue a su respectivo cuarto… ya eran las once de la noche y yo estaba agotado. Según llegué a mi cuarto, me tumbé sobre mi cómoda cama mirando al techo. Esta podía ser nuestra última noche en la mansión smash.

- N-Ness… tu ya has estado varios años aquí ¿cierto? – preguntó Lucas

- Si…

- ¿Ya conocías al señor Reggie?

- Por desgracia si… - nunca me cayó demasiado bien… y por lo que veo, el sentimiento es mutuo… incluso actualmente

- Entonces… ¿crees que… nos expulsarán del torneo?

- Pues… no estoy seguro… supongo que lo intentará – miré la cara de Lucas… parecía que iba a ponerse a llorar… estaba extremadamente triste – pero no te preocupes, haré todo lo que esté en mi mano para evitarlo – aseguré tratando de consolarle… Él sonrió

- ¿Lo… lo prometes? – dijo con una voz algo ahogada

- Te lo juro… por mi honor – él sonrió una vez más, esta vez con algo más de confianza

- Bueno… creo que debería irme a duchar – dijo mi compañero

- Ok, luego me toca a mí.

Escuché cómo se cerró la puerta y después miré por la ventana. A diferencia del día anterior, ya no veía a las luciérnagas revolotear felices, ni las luces de las casas donde aun no se habían dormido, solo veía un pueblo a oscuras que probablemente no volvería a ver en mi vida… en esos momentos, me resultaba complicado ver las cosas con optimismo.

Me senté en mi cama y traté de leer un poco más del libro que Poo me había prestado… pero tenía demasiadas cosas en la cabeza como para leer algo tan complicado. Justo entonces, Lucas salió del baño y yo entré. Me pegué una relajante ducha de agua caliente, me puse el pijama, apagué las luces y mi mente se fue muy muy lejos, hacia un mundo de sueños, dejando atrás así a mis preocupaciones…

Probablemente este haya sido el peor comienzo posible… solo es el primer dia y ya nos habíamos metido en graves problemas... tenía la extraña sensación de que salir de esta no iba a ser nada facil...


bueno, hasta aquí llegó el capítulo, espero que les haya gustado.

porfavor, dejen reviews, los leo todos con muchísima ilusión y cuando los leo me entran ganas de seguir con esto jejeje ¡muchas gracias por leerme!