Perdonen mi retraso… bueno… más bien mi ausencia. Llevaba bastante sin entrar en esta página y es porque un molesto grillo-topo (mole cricket) me encerró en uno de sus enrevesados laberintos y me costó mucho tiempo salir de allí (WTF!) toma referencia del Mother 3 XD… bueno, ahora en serio, estuve ausente por mucho tiempo, además, por alguna razón, últimamente he tenido poco tiempo libre y todo lo que conseguía escribir durante esos cortos periodos era una basura, pero finalmente terminé algo "potable", así que espero que os guste este capítulo.
Super Smash Brother's stories
Entrenamiento, problemas y… ¡mr. Saturn!
Algo me despertó, era el ruido de alguien llamando a la puerta. Esa persona parecía estar nerviosa, pues estaba golpeando enérgicamente la entrada de casa… tuve la sensación de haber vivido esto antes, pero no le di mucha importancia. Fui caminando hasta la entrada, mis pies se sentían mucho más pesados que de costumbre… también sonaban diferente…
A medida que me iba acercando a la puerta, los golpes aumentaban en intensidad, de modo que cuando estuve en frente, a punto de abrir, parecía que estuvieran golpeando a un enorme tambor… en el instante en el que toqué el picaporte, cesaron.
Empujé la puerta y... Abrí mis ojos, incrédulo, ante la sorpresa de encontrarle ahí… controlando su diabólica máquina mientras reía. Aquella persona que una vez fue mi mejor amigo…
- ¡Buenas noches Ness! – Gritó el rubio mientras accionaba uno de los cañones.
Salté a un lado esquivando por poco el potente rayo que destrozó el hall… mis movimientos eran más lentos que de costumbre.
- ¡No esperaba menos de ti! – Exclamó como un loco – Vengo para acabar contigo de una vez por todas… aunque aquella vez conseguiste salvarte, ahora no tienes a tus amigos a tu lado – Rió ruidosamente - ¡Pelea!
La máquina disparó un proyectil que paré con la telequinesis, lo dejé caer pesadamente junto a mí y tuve que esquivar rápidamente la acometida de mi enemigo. Después, él utilizó los múltiples brazos de su máquina para tratar de golpearme, pero esquivé todos los ataques y aproveché un hueco que dejó en su ofensiva para zafarme de su monstruosa máquina.
- Espera, yo… no quiero hacerte daño – Dije mientras el chico de cara azulada presionaba otro botón – No quiero hacer daño a mi amig… - Antes de poder terminar la frase me vi forzado a esquivar un cohete que se dirigía hacia mí.
La explosión terminó por destrozar el resto de la casa, pero por suerte me dio tiempo a conjurar un escudo de PSI que me salvó. Los escombros del piso de arriba cayeron violentamente, provocando grandes nubes de polvo y humo…
El humo fue disipándose mostrando de nuevo la máquina que pilotaba mi antiguo amigo, el cual, esbozaba una sonrisa enfermiza… parecía que estaba tramando algo. Una de las patas traseras de la máquina se elevó mostrando el cuerpo magullado y cubierto de sangre de alguien… era Paula… ¿él la tenía desde el principio de la pelea? El chico movió unas palancas y otra de las múltiples patas se elevó también, agarrando con sus afiladas garras la delicada cabeza de mi amiga. Apretó unos cuantos botones más y pude notar cómo las garras del brazo mecánico se cerraban poco a poco
- Ness… - Dijo ella con lágrimas en los ojos… sin duda, le dolía que la máquina le apretara cada vez más fuerte
- ¡Disfruta de tus últimos momentos de vida idiota! – Gritó, y después…
Dejó caer el cuerpo inerte de la chica psíquica para luego estallar en risas, unas risas cargadas de locura
…
- ¡NO! – Grité al incorporarme nerviosamente.
Cuando pude tranquilizarme, me di cuenta de que nada de eso había pasado en realidad, todo había sido un sueño, una horrible pesadilla. Las sábanas estaban empapadas y por mi cara se escurrían algunas gotas de un sudor frio.
¿Por qué había tenido ese sueño? Quiero decir… ¿por qué Pockey estaba en el sueño? Era algo extraño… pero por alguna razón, sentía como si, de alguna manera, él hubiera vuelto… se trataba de un sentimiento que no podía explicar…
Traté de ignorar esa incómoda sensación, me calmé por completo y miré a mí alrededor
Estaba en la mansión Smash, en la habitación doce, era una noche oscura. Por culpa de mi grito había despertado sin querer a mi compañero de habitación.
- Uh… ¿Qué ocurre Ness? – Preguntó Lucas mientras se frotaba un ojo perezosamente
- ¿Eh? No te preocupes, solo ha sido una pesadilla… lamento haberte despertado – Me disculpé – Pero ahora debes dormirte de nuevo – Concluí mientras me giraba en la cama dándole la espalda
- Bueno… está bien – El muchacho rubio hizo lo mismo.
Hubo un rato de silencio, yo estaba a punto de dormirme cuando…
- *knock* *knock* *knock* *knock* - Alguien comenzó a llamar - *knock* *knock* *knock* *knock* - insistió…
Se me pusieron los pelos de punta. La situación se asemejaba mucho a la de mi sueño… ¿estaría dormido ya? Estaba tan asustado de que se repitiera que traté de ignorar el ruido… pero no paraba.
Alguien me tocó en el hombro, yo me asusté más todavía. Cerré los ojos con fuerza, "es un sueño, solo un estúpido sueño" me repetía.
- Ness… Ness ¿Estás dormido?
- ¿Lucas?
- Sí… - Uff… era un alivio escuchar eso - Ven, hay algo extraño – Dijo el rubio
Me incorporé y me desperecé un poco. Me levanté y me di cuenta de algo… aquel *knock* *knock* seguía sonando, pero no podía ser nada que temer, porque ya no estaba soñando… ¿no?
- Bueno… ¿Qué ocurre? – Dije en voz baja para no despertar a los de la habitación de al lado
- Verás… ¿Puedes oír a alguien llamar a la puerta? – Yo asentí – Bien, he ido a ver de quién se trataba, pero cuando he abierto, no había nadie. – Finalizó el rubio
- ¿De veras? – Pregunté extrañado – Déjame ver… - Me dirigí a la puerta. Tenía la sospecha de que se trataba de una broma de Falcon.
Caminé deslizando mis descalzos pies y cuando toqué el picaporte, recordé la pesadilla… dudé por un instante, pero finalmente abrí.
Efectivamente, no había nadie detrás de la puerta, asomé la cabeza y miré a ambos lados del pasillo, pero parecía que tampoco encontraría a nadie, sin embargo el *knock* *knock* continuaba sonando, incluso con la puerta abierta, este hecho hizo que Lucas y yo nos extrañáramos
- Puede que se trate de alguien que le esté dando golpes a la pared desde su dormitorio – Dije tratando de dar una explicación lógica
- Es posible – Respondió Lucas – En ese caso lo mejor será dormir y esperar que dejen de hacer ruido – Agregó
- Sí, tienes razón. – Finalicé.
De vuelta a mi cama, se me ocurrió mirar a una ventana, la única que no tenía la persiana bajada.
Al comprobar que había alguien detrás se me heló la sangre por un segundo, Lucas se dio cuenta y miró también para comprobar que ocurría. Soltó un grito ahogado y retrocedió un poco…
Estuve mirando durante un poco más de tiempo y descubrí que no era nada que temer, solamente se trataba de un pequeño mr. Saturn… pero aún así resultaba bastante perturbador encontrar uno de estos mirando por la ventana de tu habitación a las tres de la madrugada… y más aún si la ventana está orientada hacia un precipicio. El ser rosado que estaba fuera era el que había estado llamando todo este rato.
Abrí la ventana y el curioso ser entró flotando gracias al globo que tenía atado en su trenza. Lucas se acercó y le desató el globo sabiendo que el pobre no podría hacerlo solo
- Así que era este mr. Saturn el que había estado llamando todo el tiempo – Comentó Lucas
- Eso parece… un segundo… ¿Conoces a los mr. Saturns? – pregunté
- Si… les conocí en un viaje – Respondió Lucas sin querer dar muchos detalles
- Ding mr. Saturn sueño… ¿Amigos dejan dormir con ellos? – Preguntó el inocente narigón, Lucas asintió, aunque yo por mi parte, no estaba muy convencido de que fuera una buena idea.
Después de eso, buscamos un cojín que nuestro "invitado" pudiera usar como un colchón y una toalla a modo de manta. Instalamos la cama improvisada en una de las mesillas de noche, donde todavía no habíamos puesto nada más que un reloj-despertador. El pequeño mr. Saturn se tumbó en su cama.
- Buenas noches buenas Zoom – Dijo con su cómica voz
- Que durmáis bien – Respondió el chico rubio
- Si eso, pero te lo advierto mr. Saturn, como nos hagas alguna de las vuestras, te tiramos por la ventana, pero sin globo – Amenacé al pequeño
- Boing, no preocupar, mr. Saturn bueno – Respondió.
Dicho esto, los tres nos dormimos.
…
- ¡Aaaaaagh! ¡Qué desastre!
- ¿Qué? ¿Qué ocurre Lucas? – Pregunté mientras me incorporaba, no hizo falta nada más que un segundo para darme cuenta de lo que había pasado:
Todo el dormitorio estaba patas arriba, nuestra ropa estaba esparcida por el suelo, el libro que me recomendó Poo también estaba en el suelo, el despertador se había roto y si, también estaba en el suelo. En el centro de todo el desastre se encontraba nuestro huésped saltando alegremente sobre una montaña de ropa.
- Ahora sí que la has hecho buena – Dije enfadado mientras cogía al mr. Saturn
- Espera Ness, no puedes tirarlo por la ventana ¡Lo matarías! – Advirtió Lucas asustado. Como respuesta, lo lancé furioso contra una pared, rebotó y volví a cogerlo.
- Está bien, esta vez te has librado.
Dejé caer al mareado mr. Saturn y Lucas suspiró aliviado. Miré la hora en mi reloj, era bastante temprano, pero aún así debíamos ir preparándonos para ir al comedor a desayunar.
Después de recoger nuestra ropa del suelo, nos vestimos como usualmente lo hacíamos. Lucas se cambió de ropa en el cuarto de baño mientras que yo lo hice en el dormitorio.
Una vez ambos estuvimos listos, nos marchamos hacia el comedor comentando lo que había ocurrido esa noche.
Finalmente, llegamos al comedor. Todo estaba demasiado tranquilo… era extraño y sobre todo preocupante que esto sucediera, pero supuse que se debía a que aún era muy pronto.
Desayunamos tranquilamente mientras charlábamos, tuvimos una conversación de lo más variada y pude conocer un poco más acerca de mi compañero. Realmente, las cosas que me contó no eran especialmente relevantes, cosas como Tazmily, la ciudad de donde proviene o Boney, el nombre de su perro, pero aún así, me agradaba conocer un poco más a mi compañero.
Acabamos de desayunar y el resto de smashers comenzaron a llegar uno a uno, todos muy cansados y con cara de sueño
Lucas y yo, nos marchamos en dirección a los jardines, pero al pasar por el enorme hall, me di cuenta de que los combates de la primera jornada ya estaban planificados.
Todos los horarios y batallas estaban apuntados en un enorme panel de color azul que se asemejaba bastante a un holograma. Tras echar un vistazo rápido, pude comprobar que, por desgracia, Lucas y yo teníamos un combate los dos a la misma hora, por lo que ninguno de los dos podría animar al otro en su pelea, sin embargo, era un alivio saber que habían contado con nosotros en la primera jornada, porque con todo el lío de Reggie, temía que nos expulsaran antes de poder debutar este año.
- Vaya… parece que me ha tocado con Donkey Kong… será un combate sencillo – Comenté
- ¿Estás seguro? Ese tal Donkey Kong… aquel gorila… parece muy fuerte – Añadió Lucas preocupado
- Bah… aunque sea muy fuerte siempre ataca sin pensar y eso es lo que me dará la victoria – Sonreí, impaciente por comenzar el combate
- Vaya… te ves muy seguro de ti mismo… espero que se te de bien – Comentó
- Bueno… no tengas prisa, porque los combates no empezarán hasta dentro de tres días
- Jajaja tienes razón… ¿Con quién me tocó a mí? – Preguntó curioso y nervioso a la vez
- Uhm… déjame ver - Eché otro vistazo al panel y encontré al contrincante de mi compañero – Es… Ike… creo que es un novato como tú… por desgracia no le conozco, así que no podré aconsejarte – Advertí
- bueno… si lo hicieras sería algo injusto – Repuso él
- Sí, creo que tienes razón… pero de todas formas deberías entrenar un poco si quieres ganar ese combate ¿no?
- Sí, supongo
- Pues entonces ya está. – Lucas me miró extrañado – Voy a ayudarte en tu entrenamiento para el combate de mañana. – Finalicé con una amplia sonrisa
Al rubio pareció gustarle la idea y sin nada más que añadir, nos dirigimos al complejo…
…
- Joooo… ¿dónde demonios estamos Ness? – Preguntó él, cansado ya de caminar
- Si lo supiera no estaríamos perdidos – Respondí a punto de perder la paciencia – Todos los años me pasa lo mismo, no sé qué problema tiene Master Hand para querer cambiar de sitio todas las cosas cuando por fin la gente consigue aprenderse más o menos el lugar de cada escenario – Continué algo enfadado.
- Tampoco hay necesidad de que entrenemos en ese escenario exactamente… cualquiera puede valer ¿no?
- Sí… pero me da rabia que hayan desordenado todo esto – Insistí – Bueno... creo que ese de allá estará bien– Lucas me dio la razón con un leve movimiento de su cabeza y nos fuimos hacia aquella sala…
Encima de la puerta, había un cartel en el que estaba escrito "pueblo Smash", supuse que ese escenario era una especie de homenaje al pueblo que se encontraba bajo la mansión
Nos colocamos frente a la puerta, miré una vez más a Lucas, él me devolvió la mirada y después abrí la puerta. Al empujarla, un intenso flash de luz me cegó por un instante y antes de que pudiera darme cuenta, estaba cayendo sobre el escenario.
Aterricé suavemente a diferencia de mi compañero, que cayó torpemente y siéndoos sincero, creo que debió dolerle bastante.
Comenzó nuestro entrenamiento, yo comencé por enseñarle unas nociones básicas de combate cuerpo a cuerpo. Su técnica se asemejaba un poco a la mía, lo cual era algo extraño.
Tras un buen rato peleando con él a corta distancia, decidí complicarle un poco la cosa. Retrocedí unos metros de un salto y conjuré un PK fire, bastante sencillo de esquivar. Lucas evadió mi ataque saltando por encima y mientras caía hacia mí, cargó en la palma de su mano lo que parecía ser un conjuro bastante potente. Esperé hasta el último segundo y lo esquivé como un auténtico profesional, colocándome detrás del rubio. Lo agarré y lo lancé en la dirección contraria a la que él estaba mirando, sacándole del terreno de batalla. Sin desperdiciar un segundo, salté tras él… ahora la batalla pasaba a ser una pelea aérea.
Nos intercambiamos golpes uno detrás del otro pero él apenas pudo atinar a darme mientras que mis golpes eran certeros y poderosos.
Finalmente, nos vimos forzados a volver al escenario si no queríamos caer al vacío. Conjuré mi PK thunder y me impulsé hasta agarrarme al borde. Cuando estaba sujeto al filo del escenario miré hacia donde Lucas estaba. Parecía que se había sorprendido al ver mi ataque, y por alguna razón, no trató de volver al escenario y cayó al vacío.
Al cabo de unos instantes, regresó sobre aquella plataforma de origen desconocido, se dejó caer y continuamos con la pelea.
Nuestra pequeña sesión de entrenamiento duró unas dos o tres horas y al terminarla, volvimos a nuestro dormitorio.
Al entrar, todo estaba extrañamente ordenado… y digo extrañamente porque creía que ese pequeño mr. Saturn habría hecho de las suyas de nuevo.
- Woah… fue un entrenamiento intenso – comentó mientras cogía un vaso y lo llenaba de agua
- Sí, bueno… no lo has hecho mal, pero aún te queda un largo camino – Añadí – Si seguimos entrenando así, es probable que ganes a ese tipo – Terminé. Lucas sonrió y luego dio un gran trago, parecía sediento.
- Eso estaría bien jeje…
- Esta tarde te enseñaré algunas maneras para volver al escenario una vez te han lanzado fuera, necesitas ayuda en eso.
- Sí, realmente no se me da muy bien así que tengo que practicar… - Dejó el vaso donde estaba
- Solo una pregunta Lucas… tus poderes especiales… ya sabes, como el rayo conjuré yo antes… ¿Cuáles son? – Pregunté intrigado
- Pues… es extraño pero… yo también soy un usuario del PSI
- ¿¡De veras! – Lucas asintió enérgicamente – Que curioso
- Si jajaja… pero de todas formas, no domino demasiado bien todos los poderes
- No te preocupes por eso, yo te ayudaré… de hecho, que tu también seas usuario del PSI facilita mucho las cosas – Sonreí – Pero aun así te va a resultar difícil llegar a ser un veterano como yo
- Ya… aunque si entreno lo suficiente llegaré a ser un duro rival, incluso para un veterano como tu – Respondió decidido, yo reí
- jajaja ese es el espíritu
Después de estar charlando durante un rato, fuimos a comer. Éramos de los primeros en llegar. Nos sentamos en una esquina de la mesa y comimos sin demasiados sobresaltos. Al terminar de comer, bajamos al pueblo Smash y nos dedicamos a curiosear por las tiendas del pueblo, mirando videojuegos, comics, bates de baseball etc. Estuvimos bastante tiempo dando vueltas por el pueblecito.
A pesar de que no estuve muy de acuerdo con él, Lucas me convenció para comprar algo que simulara una cama pequeña para nuestro nuevo compañero. Acabamos comprando una manta entera, de la cual, el mr. Saturn solamente utilizaría una octava parte, pero no tuvimos otra opción ya que no pudimos encontrar ninguna más pequeña. También cogimos una caja de madera para que fuese la cama, por suerte, el tamaño de esta sí que era el adecuado, en cuanto al colchón, no había problema con que utilizase el cojín que utilizó ayer.
- ¿Por cuánto tiempo se va a quedar con nosotros? – Pregunté fastidiado por el simple hecho de tener que hacer de niñera de un mr. Saturn
- Bueno… había pensado que sería divertido tenerlo como mascota – Respondió feliz
- ¿¡Como mascota! – Lucas afirmó con la cabeza – No sabes en el lio en el que te estás metiendo…
- ¿Uh? ¿Qué tiene de malo tener una mascota? – Indagó
- Bueno… aparte del simple hecho de que nos va a meter en problemas con esas manías tan extrañas que tienen los mr. Saturns, está prohibido traer mascotas a la mansión – Respondí
- Oh… ya veo… - Lucas se entristeció un poco – Supongo que no es buena idea meterse en más problemas teniendo en cuenta lo que ocurrió ayer… - Me arrepentí un poco de lo que dije
- Ains… si te hace tanta ilusión, no hay problema con que se quede – Dije tratando de animarle – Además, después de haber comprado todo esto no nos podemos echar atrás – Me reafirmé
- Pero… ¿No estaba prohibido? – Preguntó confuso
- Sí, pero también está prohibido utilizar la televisión de la sala común para jugar a la consola y sin embargo nunca hemos tenido problemas, a pesar de hacerlo muy frecuentemente – Respondí. Lucas recuperó la ilusión
- ¿Entonces no hay problema? – Yo asentí - ¡Genial!
Al final el mr. Saturn se quedaba con nosotros… pero debíamos ser especialmente cuidadosos para no meternos en más líos, además… teniendo en cuenta que contaron con nosotros para la primera jornada, tal vez Reggie había pensado que expulsarnos era un castigo demasiado extremo, por lo que sería mejor no llamar demasiado la atención y así evitar arriesgarnos a que cambiara de opinión de nuevo…
Tras caminar durante un rato, finalmente llegamos al taller donde Jeff estaba arreglando el arwing. Entramos sin llamar. Era un lugar oscuro y lleno de trastos por todas partes, en el aire había un nauseabundo olor a aceite que por un segundo me recordó a Belch, un antiguo enemigo que… apestaba. En el centro del taller estaba el arwing aparentemente reparado por completo. De la cabina salía una tenue luz que se movía al compás de unos ruidos que sonaban desde dentro de la enorme nave.
- ¿Jeff? – Pregunté tratando de llamar a la persona que estaba dentro de la cabina
- ¿Ness? Espera un segundo, ahora mismo salgo
Se oyeron un par de golpes y unos pasos apresurados hasta que finalmente el genio de Winters salió a la superficie apuntándonos con su linterna. Su cara estaba parcialmente cubierta por suciedad, las gafas ya no eran para nada transparentes, y su elegante traje estaba hecho un asco… conociéndole, puedo aseguraros que estuvo trabajando desde el día anterior sin parar para comer ni para dormir.
- Llegas justo a tiempo, ahora mismo estaba terminando de arreglar un par de detalles – Comentó contento el chico rubio mientras se quitaba las gafas
- Eh… Jeff… ya sé que te lo he dicho miles de veces, pero no es bueno que te pases la noche en vela tratando de arreglar las cosas – Dije preocupado por el estado de mi amigo, además, teniendo en cuenta el tamaño de la nave…
- Bah, no te preocupes, te lo debía por haberte causado tantos problemas – Respondió risueño… realmente no sabía todos los problemas que me causó… pero sentía que tampoco podía echarle la culpa a Jeff por lo de Reggie, así que, con la intención de que no se sintiera culpable, no le conté nada al respecto.
Tras arreglar unas últimas cosas, nos montamos en la nave y Jeff pilotó hasta aterrizar sin problemas sobre la isla… resulta extraño no estrellarse cuando él pilota…
Finalmente, volvimos a nuestra habitación e instalamos la nueva cama del mr. Saturn en una esquina. Al terminar de montarla, Lucas se fue al baño mientras yo buscaba al nuevo inquilino, que no aparecía por ninguna parte. Tras estar un pequeño rato buscando sin encontrarle, me di cuenta de que fuera del dormitorio podía oírse mucho escándalo… demasiado…
- ¿Qué ocurre? – Pregunté al abrir de golpe la puerta.
- ¡Ness, corre! – Gritó Fox histérico cuando atravesó el pasillo como un rayo
- ¿Pe-pero qué está…?
Sin entender nada de lo que sucedía, un veloz Link, que corría como nunca antes lo había hecho, me agarró de la mano y tiró de mí llevándome tras él.
- ¿¡Qué estás haciendo!
- Créeme que es por tu bien – Respondió Link y después aceleró.
- ¿Pero qué es lo que ocurre? – Indagué a la vez que trataba de seguir su ritmo
- ¡Master Hand! Se le ocurrió un castigo que… - Tembló un poco – Por las diosas ¡Es extremadamente severo! – Gritó mientras doblaba una esquina
Supuse que el castigo que mencionó Link no era otro que el que nos quería imponer la mano gigante por aquella batalla de comida...
…
Después de seguir al de las ropas verdes durante un rato, acabamos por llegar a una cueva que se encontraba en una de las paredes del precipicio. Parecía un buen lugar para esconderse de la mano maestra. Casi todo el mundo estaba aquí, desde los veteranos, que ya sabemos lo que sucede cuando se le ocurre algo a Master Hand, hasta los más novatos, que estaban bastante asustados.
- Oye Link… ¿Qué tipo de tortura se le ha ocurrido esta vez? – Pregunté curioso
- Algo que supera todos los límites… me dan escalofríos solo de pensar en lo que podría haber ocurrido si nos hubiera cogido… - Dramatizó
- Ya, eso ya me lo imagino… ¿Pero de qué se trata?
- ¡Quiere que promocionemos el torneo Smash! ¡En la feria! – Gritó horrorizado
- ¿¡En la feria! – Exclamé asustado - ¿Qué tipo de mente perversa pudo pensar en algo así?
Y es que el hecho en sí de promocionar el torneo no era lo que nos causaba ese rechazo, sino que debíamos hacerlo en la mismísima feria… y probablemente os estaréis preguntando… "¿Qué ocurre con la feria? No parece ser un sitio tan malo ¿No?" pues os equivocáis, ese sitio es un lugar digno de ser temido…
La feria es un evento que se lleva a cabo en el periodo de tiempo que dura el torneo smash, realmente es un sitio muy animado y con un ambiente muy simpático, pero la cosa cambia si participas en el torneo.
En las carpas, se reúnen los archiconocidos clubs de fans. Cada uno de nosotros tiene el suyo propio (algunos más grandes que otros) y estos solamente se dedican a pensar en su luchador favorito y a pelearse con el resto de gente que no piensa como ellos.
Recuerdo que el primer año, me perdí en la feria. Tan solo con caminar por ese lugar, podía notar los cientos de miradas fijas que iban dirigidas hacia mí, lo cual me hacía sentir incómodo. Tras caminar por un rato, llegué a lo que parecía ser mi club de fans y decidí echarle un vistazo por curiosidad. Tras entrar, la gente se quedó atónita, saludé tímidamente y después de eso, empezaron a agruparse en torno a mí, antes de que pudiera darme cuenta, estaba totalmente rodeado de cientos de chicas y chicos que me miraban de arriba abajo, como si estuvieran analizándome meticulosamente, hasta que alguien gritó "¡es el de verdad!" y entonces, todos se abalanzaron sobre mí, cortándome la retirada… cuando desperté, no recordaba con exactitud lo que había ocurrido, estaba tirado en el suelo dentro de lo que parecía ser otra carpa. Esta vez, se trataba de la carpa del club de fans de Mario, que acababan de pelearse con el mío. Me miré a mi mismo, mi ropa estaba destrozada, tenía arañazos por todo el cuerpo y mi gorra de basebal favorita ya no estaba, por no mencionar que se habían llevado todo lo que llevaba en la mochila. Pero no penséis que en aquel lugar me trataron bien, en realidad, cuando me levanté, comenzaron a insultarme, a tratar de golpearme y bueno… creo que se imaginan el tipo de cosas que dijeron. Supuse que estaban enfadados conmigo por haber derrotado a Mario el día anterior. Por suerte esta vez sí que pude escapar de allí, jurándome a mí mismo que nunca jamás volvería a la feria. Algo parecido le pasó al resto de los veteranos, pero nunca nadie quiso hablar del tema.
…
Dejando el pasado de lado y tratando de ignorar el problema del castigo, busqué nerviosamente a Lucas, di un par de vueltas por la pequeña cueva pero no lo encontré…
Entonces, pensé en cómo había ocurrido todo, cuando me di cuenta…
- ¿Qué te ocurre Ness? Estás pálido… ¿Tanto odias la feria? – Preguntó Link al ver mi cara
- No es eso… Lucas…
- ¿Quién, tu compañero? ¿Qué ocurre? – Siguió Link sin comprender muy bien lo que sucedía
- ¡Lucas sigue en la habitación!
Bueno, hasta aquí ha llegado el capítulo. En realidad este capítulo iba a ser bastante más largo; iba a contar lo que ocurría con Lucas y algo más, pero mientras lo estaba escribiendo me di cuenta de que iba a ser un capítulo inmenso por lo que decidí dividirlo en dos partes. Pero no os preocupéis, la segunda parte está en camino.
De todas formas, os agradecería que compartierais conmigo vuestra opinión (el que quiera, que yo no obligo a nadie) para así poder mejorar la calidad de mis capítulos.
muchas gracias por leer.
