hola chicos y chicas, aquí les traigo el capítulo 5 de mi fic. Tardé menos en subirlo que el resto, pero eso no quiere decir que fuera rápido XD. Es un comienzo, poco a poco iré aumentando mi ritmo de publicación (o eso espero)
bueno como sea, aquí abajo está ya, por fin, el 5º capítulo, así que ya no os molesto más con mi random del comienzo de cada capi y... ¡a disfrutar!
Super Smash Brothers' Stories
Póker y apuestas
Caminé una vez más por los pasillos hacia el comedor. Desde el final del pasillo podía oírse el ligero alboroto y el continuo murmullo de los Smashers. Pude oír a Marth tratando de despertar al perezoso de Link, a Yoshi protestando porque alguien se había comido parte de su desayuno, al capitán Falcon gritando alguna de sus típicas estupideces mañaneras… si… era una mañana normal, dentro de lo posible claro.
Entré en la enorme sala, todo el mundo desayunaba mientras charlaba y reía con quién estuviese a su lado. Me senté en la mesa de la izquierda al lado de Luigi y de Link, como era usual en mí. Lucas estaba a dos o tres asientos más a la derecha.
Había mucha variedad de comida en la mesa, desde las más comunes tostadas hasta el más exótico de los zumos, pasando claro está por el típico desayuno inglés de los huevos con beicon y por la mítica taza de chocolate con churros. Claro que con tanto que elegir, era complicado decidirse, en mi caso simplemente tomé unas tostadas y un zumo de naranja, un desayuno que podría considerarse algo escaso, pero tampoco tenía mucho hambre.
Mientras comía, me llamó la atención la conversación que tenían Luigi y Samus, que estaba sentada en frente del fontanero de verde. Llevaba su traje zero supongo que porque ir en ese traje de robot es bastante incómodo
- No entiendo quién pudo hacer algo así ayer – le comentó Luigi a la caza recompensas
- Ni yo… sospecho de Falcon, pero no estoy del todo segura – respondió
Sin duda, estaban hablando del jaleo que montó Lucky la noche anterior, me limité a callar y a escuchar.
- No creo… ni siquiera Falcon haría algo como eso – la rubia levantó una ceja dudando de lo que Luigi acababa de decir – bueno… por lo menos no habría hecho lo mismo con su ropa
- Supongo que tienes razón… - se tumbó sobre la mesa dándose por vencida – pero si no ha sido él… no se me ocurre ningún otro sospechoso… aagh, daría cualquier cosa para saber quién fue el responsable y así hacerle pagar
Resultaba incómodo ser en parte el culpable, pero más aún saber quién fue y no poder decirlo.
- ¿De verdad darías cualquier cosa? – preguntó un hombre que se acercaba caminando pausadamente hacia nosotros.
Era un tipo alto de unos 23 años, tenía unos pequeños y rasgados ojos marrones, los cuales estaban medio tapados con la cinta negra que tenía atada a la frente. Pelo castaño así como su barba. Vestía como si fuese algún tipo de soldado del ejército, ya sabéis, con un cinturón para las armas, unas botas, unos guantes negros y un traje de camuflaje. Venía hacia nosotros sonriendo ligeramente a la vez que fumaba su cigarrillo.
- Sí, eso es lo que dije, pero será mejor que te largues Snake, esta conversación no va contigo – advirtió la rubia
- ¿Le conoces?
- Bueno, me encontré con él mientras entrenaba y acabamos entrenando juntos en una batalla, nada más – le explicó a Luigi – pero como decía, un novato como él no pinta nada aquí – espetó fríamente
- Con que es así… ¿Y qué hay si te digo que antes del anochecer sabré quién fue el culpable? – acercó su cara hasta estar cerca de la de Samus, como si estuviera retándola. Yo por mi parte me asusté un poco, temiendo que ese tipo hablara en serio.
Ninguno cambió su postura, ambos se aguantaban la mirada, ambos tensos, como si se tratara de una competición, incluso Luigi y yo comenzamos a sentir la tensión.
- Je, ¿Cómo que "antes del anochecer"? Si de verdad lo sabes, dímelo ahora – dijo finalmente Samus en un tono algo malhumorado
- Oh… pero si te lo digo así de fácil no sería divertido… - apartó su cara
- ¿En qué estás pensando? – se interesó
- Dijiste que darías cualquier cosa así que… - le dio una calada a su cigarro – si la persona que yo creo que es, resulta ser el culpable… tendrás que venir a una cita conmigo – finalizó descaradamente
- Je… sin duda tú no te andas con rodeos ¿eh?
- ¿Aceptas? – presionó con una sonrisa desafiante
- Está bien, pero si te equivocas, vendrás de compras con Zelda, con Peach y conmigo – uff… esa sí que era una apuesta arriesgada por ambas partes
- Jujuju… Trato hecho – se dieron la mano – ven sobre las 7 de la tarde a la sala común para aclarar el lugar y la horade la cita, emm… quiero decir… para ver quién de los dos gana la apuesta
- No lo dudes – contestó la rubia
Se alejó despacio por el pasillo, dejándonos al resto en silencio… acababa de ocurrir algo realmente increíble, todos estaban emocionados, todos menos yo, ya que… bueno, creo que no hace falta que explique nada. Por suerte, solo quedábamos nosotros en el comedor, por lo que creo que nadie más escuchó acerca de esta apuesta, lo que significaba que en el caso de que ese tal Snake en verdad me hubiera descubierto, solo tendría que explicarles lo sucedido a unos pocos.
- Vaya un idiota – pensó en voz alta – en fin… me voy a entrenar chicos, os veré a la hora de comer – se despidió, dejándonos solos a Luigi y a mí
- Lo que hay que oír, ahora resulta que los novatos van de sobrados – comentó – no sé si prefiero que descubra quién fue el culpable o que se equivoque y tenga que tragarse su orgullo
- Yo sí, ojalá que se equivoque – respondí.
Él rió pensando que lo decía para verle sufrir una tarde de compras con las chicas, pero en verdad no era ni mucho menos por eso.
- Por cierto, ¿sabes dónde ha ido Lucas? – indagué
- ¿Lucas? ¿Te refieres a tu compañero de habitación?
- Exacto
- Pues… creo que se fue con otros novatos
- Oh, ok. Es mejor que conozca a más gente aparte de a mí jajaja
- Sí – asintió
Dicho esto, Luigi y yo nos marchamos a la sala común, donde pudimos asistir al final de la batalla por el mando a distancia, el cual, cayó bajo el poder de Link, que enseguida puso un canal en el que se emitían algún tipo de telenovela (por llamarla de alguna manera) basada en la época medieval. El resto, al no poder hacer nada para cambiar el resultado, pero que tampoco estábamos dispuestos a soportar un programa como ese, nos repartimos entre las mesas o incluso algunos se marcharon a su cuarto. Mi bigotudo compañero y yo fuimos invitados por fox a una partida de cartas y vistas las opciones que teníamos, aceptamos. Al rato se nos unió Falco…
- Sabéis… a veces el póker puede darte una lección – comentó Fox inexpresivo mientras repartía – quiero decir – levantó las suyas y se le escapó una sonrisa torcida – hay situaciones en las que es necesario tener suerte y otras en las que basta con saber jugar tus cartas.
- ¿De qué estás hablando? – espetó el pájaro azul a la vez que dejaba sus cartas boca-abajo sobre la mesa tras haberlas mirado
- Bueno pues… - le imitó – hay ocasiones en las que… - continuó sin tener muy claro como seguir – umm… por ejemplo, cuando estás enamorado, si tienes suerte, es decir, "buenas cartas" y resulta que esa chica también está enamorada de ti, no tienes más que descubrir tus cartas y habrás "ganado", pero de otra manera, si tienes malas cartas, por ejemplo, si solamente te ve como un amigo, tienes que jugar bien para conseguir hacerla ver que en verdad mereces la pena…
Todos callamos por unos segundos…
- Fox… ¿Qué tipo de reflexión es esa? - pregunté
- No yo… solo estuve pensando y me pareció buena…
- Pues creo que deberías dejar de pensar, en serio, es mejor para todos – bromeó el piloto de plumas azuladas con la clara intención de molestarle
- Además… teniendo en cuenta que en el Póker lo que haces es engañar al oponente… ¿quieres decir que para gustarle a alguien tienes que mentirle? – cuestionó Luigi
- No, lo que quería decir es que… - todos le miramos fijamente – lo que quise decir fue que aunque te vea como a un amigo siempre puedes hacer algo si de verdad la amas, aunque al final el resultado dependerá de sus cartas… no sé si entendéis la metáfora…
De nuevo el silencio
- Bueno… solo por esta vez haremos como si no hubieras dicho nada – dijo Falco – ahora concéntrense en el juego
Dicho esto, devolvimos nuestra atención a las cartas:
Yo tenía en mi mano un seis de picas y un cuatro de tréboles, no muy buena combinación, pero vi las expresiones del resto al ver sus cartas y me confié lo suficiente como para maquinar la mítica estrategia de hacer un farol.
Falco hizo la apuesta a ciegas del comienzo con 20 fichas nada más, Luigi se retiró en esa ronda, Fox aceptó la apuesta y la aumentó en 10 fichas y yo acepté y aumenté 20.
Levantamos las cartas de la mesa y ahí es cuando la cosa se puso interesante: en la mesa había un cuatro de corazones, un siete de tréboles y un seis de corazones. Con mis cartas, solo podía hacer una doble pareja de cuatros y seises, aunque no era una combinación excesivamente buena, supuse que me serviría para engañarles con un farol.
Falco subió la apuesta, Fox aceptó, pero no subió, así que yo aproveché y doblé la apuesta total, de manera que en la mesa habían unas 390 fichas si mis cálculos no eran erróneos, lancé una mirada desafiante a Falco, que no solo aceptó, sino que volvió a doblar la apuesta… al cabo de un rato, en la mesa habían demasiadas fichas como para contarlas a ojo, ninguno de los dos cedíamos, ninguno mostrábamos emoción alguna… yo sospeché de su farol y aumenté la apuesta, pero muy poco, de manera que pensara que había caído en su treta. Ante esto, Falco reaccionó aumentando aún más la apuesta "justo como pensaba". Fox simplemente se limitaba a igualar, nunca aumentaba nada… parecía que no tuviera buenas cartas pero que sospechara de nuestros faroles. Estuvimos así por un rato, hasta que finalmente descubrimos las cartas:
En la mesa se habían apilado ya torres relativamente altas de fichas de 500, 100 e incluso de 1000. Había una tensión importante en el ambiente…
Destapé mi cuatro y mi seis, mostrando una doble pareja… sin duda mi farol fue un fracaso, pues tenía todas las de perder, pero para mi sorpresa, Falco destapó un siete y una Q, consiguiendo así una sencilla pareja… supongo que Falco siempre fue uno de esos que aunque estén en una situación complicada iban a tratar de arriesgar, pero en esta ocasión no le salió demasiado bien. De momento y sin poder creerlo, yo iba en cabeza, hasta que Fox destapó un cinco y un tres, enseñando su escalera. Sin duda se había aprovechado de que Falco y yo nos habíamos confiado con nuestro respectivo farol para dejarnos hacer esas apuestas tan exageradas para luego, en el momento de la verdad, arrasar.
- Maldición Fox ¿cómo supiste que era un farol? – dijo el de plumaje azul
- Pues porque eres demasiado predecible, igual que Ness, en serio, tengo mucha más experiencia en este juego que vosotros
- Diablos… no pienso irme de aquí hasta haberte dado una paliza – espetó furioso
Seguimos jugando durante un rato, pero no había manera de ganar a Fox, nos ganaba de todas las formas habidas y por haber… realmente, Luigi, Falco y yo estábamos haciendo el ridículo pero eso no importaba ¡era divertido!
Durante otra partida, empezó a dolerme la cabeza, pero no le di demasiada importancia
- Veo tu apuesta y aumento 20 – dije tratando de disimular, el dolor era cada vez más intenso.
No entendía de dónde venía semejante molestia, pero continué tratando de ignorarla… pero no pude
- Spankety, spankety, spankety – resonó en mi cabeza – *Wheeze* mucho tiempo sin verte ¿eh Ness? – Era una voz conocida – *coff*seguro que te acuerdas de mí ¿no es así? - al poder reconocer de quién se trataba, me asusté. Entré en pánico… ¿de verdad era quién creía que era? ¿Cómo era posible? Creía… tenía la esperanza de que él no volvería nunca
- Pockey – dije en voz alta sin querer.
- ¿Cómo? – Luigi, Fox y Falco me miraron extrañados
- ¿Eh? no, no es nada… olvidadlo
- ¿Nada? *coff* no me hagas reír, ¡estás muerto de miedo! – gritó dentro de mi cabeza
- ¿Seguro que no es nada Ness? Estás pálido – señaló Luigi
- Sí, esto… creo que tengo que ir al baño… ahora vuelvo – me disculpé y me marché de allí, dejándoles a todos confusos
Caminé por el pasillo cercano a la sala común y entré en los lavabos. Me eché agua fría a la cara, tratando de despejar mi mente… como ya sabéis, últimamente estaba teniendo unas extrañas pesadillas con él, pero esta vez era diferente, él hablaba directamente a mi mente… me costaba creerlo, de hecho pensaba que era una imaginación
- *wheeze*, ¡No seas imbécil! *coff* no soy ninguna imaginación – espetó
Aún más asustado, me llevé las manos a la cabeza, tratando de mantener la calma
- *coff* *coff* Me resulta muy cansado hablar directamente en tu mente, pero quería darte recuerdos de parte de tu querido antiguo mejor amigo… *wheeze* ¡Hah! Nos veremos pronto perdedor – terminó mientras su voz de iba haciendo más y más silenciosa
Por fin, en mi cabeza volvió a reinar el orden y la paz, pero yo aún seguía aterrorizado… su voz… a pesar de sonar mucho más ronca y cansada, a pesar de asemejarse en cierto modo a la de un viejo, me resultaba tan… ¿real? No era capaz de comprender lo que acababa de pasar… pero lo que más me preocupaba era eso que dijo… "nos veremos pronto"
- Ness, ¿Te encuentras bien? – preguntó un preocupado Luigi entrando en los lavabos seguido por Fox y por Falco
- Si… solo estoy un poco cansado… será mejor que me eche un rato – respondí calmadamente mientras me iba a mi dormitorio
- Uh… está bien, si nos necesitas solo llámanos – dijo el zorro
- De acuerdo, muchas gracias chicos – sonreí y luego me marché
…
Una vez en la habitación 12, me tumbé en mi cama, pensando en lo que acababa de ocurrir. Resultaba imposible de creer, de hecho no tenía lógica alguna el mero hecho de creer en su regreso, resultaba incluso estúpido creer en eso… pero una parte de mí aún pensaba que tal vez podía ser cierto… y es que esos sueño decían lo mismo… ¿acaso era algún tipo de premonición? Ya sé que resultaba extraño, pero todo coincidía demasiado… resultaba desconcertante.
Tras un rato reflexionando, me levanté, sacudí la cabeza y olvidé casi por completo todo este asunto.
Volví a la sala común y encontré a Lucas charlando con otro novato, que parecía algún tipo de ángel griego o algo así. Vestía con una toga blanca y unas sandalias bastante cómodas, tenía unas alas blanquísimas a su espalda y una corona de laurel dorada en su cabeza. Tenía el cabello castaño y revoltoso y unos ojos de azul claro… parecía un tipo muy simpático.
Me uní a su conversación y luego ambos me pidieron que entrenara con ellos, así que fuimos a uno de los escenarios y comenzamos una batalla. Al acabar el entrenamiento, nos marchamos cada uno a nuestra habitación, Lucas y yo a la número 12 y el ángel, Pit, se fue a la número 16, que compartía con Mr. Game & Watch.
Y… bueno, ¿para qué aburriros? A partir de este punto el resto del día fue algo normal: la comida normal, con el alboroto común aunque además con una tensión por parte de Samus y ese tal Snake, pero nada más. Después de comer fui a entrenar con Lucas y le enseñé más o menos a utilizar el PK thunder, no es que yo sea un experto en este PK en especial, de hecho me lo tuvieron que enseñar Pauka y Poo antes de debutar por primera vez en este torneo, pero pude darle algunos consejos y truquillos para que fuera algo más preparado para su combate.
Acabamos exhaustos de entrenar y lo primero que hicimos fue marcharnos a nuestro dormitorio para descansar un rato. Comprobamos primero que Lucky no había hecho de las suyas y le dimos algo de comer ya que el pobre no había desayunado nada… debía estar hambriento. Después de un rato, comencé a aburrirme, así que pensé en algo que hacer y se me ocurrió una gran idea
- Pff… vaya aburrimiento… creo que me voy a ir a la sala común a echar unas partidillas a la n64 – le comenté - ¿te vienes?
- Uhm… sí claro, ¿por qué no?
Dicho esto, saqué la máquina de mi maleta, que aún no había deshecho del todo, un par de mandos y cómo no, el Super Smash Brothers. Una vez tuve todo lo necesario para instalarla, nos fuimos a la sala común para a un buen rato.
Después de conectar la consola y tenerlo todo listo para empezar a jugar, no faltó tiempo para que Samus y Luigi, que estaban esperando a Snake se apuntaran a jugar también… sin embargo, por raro que parezca, no había nadie más en la sala común… creo que todos estaban entrenando o en el pueblo, pero como sea, la cosa es que pasamos un buen rato jugando hasta que apareció por sorpresa el que se suponía que sabía quién fue el culpable de lo de ayer.
- Te estábamos esperando – se levantó sobresaltada tratando de disimular que antes estuviera jugando a la n64
- Je… ¿estabas jugando?
- ¿Qué? No digas tonterías, esos son juegos de niños – mintió
- ¡Rápido! ¡Ahora que Samus no está jugando vamos todos a por ella! – dije para chincharla
- ¡Hey! Que eso es trampa – protestó mientras cogía rápidamente el mando para continuar con la partida
- Ya veo…
- No… ¡agh! ¡Es que este juego es un vicio! – se disculpó sin poder soltar el mando casi a punto de morir de vergüenza
- Está bien, te comprendo – dijo calmadamente – termina la partida, tenemos tiempo. – finalizó y Samus volvió al 100% a la partida.
Cuando acabamos de jugar, apagamos la máquina y ya por fin, nos pusimos serios para poder hablar de ese "tema de vital importancia" como lo llamaba la caza recompensas. Snake comenzó:
- Bien, como ya os dije esta mañana, tenía varias sospechar y pruebas que apuntaban a alguien que se aloja en esta mansión – ellos se pusieron tensos mientras que yo desee ser tragado por la tierra, pero sería peor si yo no estuviera allí para dar explicaciones, ya que dudaba que supiera de la existencia de Lucky, así que nos culparía a Lucas o a mí. Mi pobre compañero, por otra parte, no sabía que estaba ocurriendo ni por qué estábamos todos tan serios – y tras resolver algunas piezas inconexas del puzle, por fin estuve completamente seguro de quién fue.
- No nos vengas con esas, dilo y ya está – gruñó la del traje azul – solamente eres directo con lo que quieres ¿eh?
- Está bien, seguidme – respondió Snake mientras nos dirigía por los pasillos – bien, dejadme contaros cómo descubrí al culpable. Todo comenzó ayer por la noche – introdujo – después de que todos os hubieseis dormido ya, yo me di cuenta de que me faltaba uno de mis aparatos rastreadores – me asusté un poco – curiosamente uno de los que estaban en mi armario, así que sigilosamente seguí la señal del artilugio hasta dar – nos paramos en seco frente a mi dormitorio – con la habitación número 12 – tragué saliva mientras Samus y Luigi me miraban acusativamente con ganas de asesinarme – en efecto, en primera instancia sospeché de ellos dos, pero aún había una pieza que no encajaba: y es que resulta que ayer, ellos estuvieron fuera de la mansión, ya que Master Hand les encontró y les mandó a aquella feria tan horrible de la que todos hablabais, así que ¿cómo puede ser que mientras ellos estaban fuera pudieran estar en la mansión a la vez para abrir nuestros armarios y desordenar toda la ropa? – las miradas de acusación me evadieron y comenzaron a tratar de razonar – Así que esta mañana, me infiltré en su dormitorio para recuperar mi rastreador y para descubrir, que ellos no eran los únicos inquilinos de esta habitación – en ese momento me di cuenta de que ya lo sabía todo. Abrió la puerta y luego entró en el lavabo - ¡el culpable es esta criatura de aquí! – gritó triunfalmente señalando al Mr. Saturn.
- Zoom, bienvenidos – dijo sin saber muy bien lo que ocurría
Nadie supo que decir, todos queríamos preguntar o aclarar algo, pero las palabras simplemente no quisieron salir, hasta que Luigi rompió el silencio.
- Ness… ¿tienes una mascota? – Indagó, yo asentí – pero en teoría eso está prohibido… ¿está bien que se quede? Quiero decir, ¿no es mucho riesgo?
- bueno, Lucas y yo pensamos que no nos causaría problemas. – me excusé
- pero ese no es el punto – interrumpió Samus - ¿por qué le echas la culpa a una mascota tan linda como esta? – preguntó indignada a Snake mientras abrazaba a Lucky cariñosamente
- bueno, las cosas son como son
- no creo que una cosita tan mona como esta haya causado todo ese desastre – defendió Samus… si es que cuando se trata de mascotas "monas" o "lindas" ella cambia de personalidad por completo - ¿verdad que no Ness?
Por un momento quise mentir y decir que Snake se equivocaba, pero eso habría dado lugar a una continua caza de brujas para descubrir quién era el "verdadero culpable"
- lo siento Samus, pero él tiene razón.
Y así, continuamos con una conversación en mi dormitorio en la que les insistí en que no le contaran a nadie acerca de nuestra mascota y también me ayudaron a discutir cual era el castigo apropiado si esta situación volvía a darse, aunque Samus no estaba muy a favor de castigar al "pequeñín". Finalmente, Snake, que había estado muy callado, sacó el tema de la apuesta volviendo a crear un ambiente de tensión. Samus accedió a tener una cita con él al día siguiente solo porque decía que ella nunca falta a su palabra… la verdad no parecía estar aceptando de buena gana, pero una apuesta es una apuesta.
Y así, estuvimos charlando hasta que se hizo la hora de cenar.
Fuimos allí y cenamos normalmente, por algún motivo volví a sentir esos dolores de cabeza que tuve cuando Pockey me habló esa misma mañana, pero esta vez no pude oírle.
Después de cenar, cada uno se fue a su dormitorio o al de sus amigos para seguir charlando un rato más hasta que dieran el toque de queda.
Lucas y yo nos turnamos para ducharnos y ponernos el pijama. Yo fui el primero esta vez y mientras él se duchaba, eché un vistazo por la ventana como el resto de noches.
De nuevo aquel maravilloso espectáculo de luces y sombras, pero esta vez no estaba pensando en eso, tampoco en la cuestión de Reggie, esta vez pensaba dónde podría estar alojándose ella… bueno, seamos sinceros, en verdad solamente estaba pensando en ella, en Paula… ¿qué pensaría de mí por dejarla ayer así? Tal vez se molestó conmigo… de cualquier forma, mañana tendría una oportunidad para hablar con ella de nuevo.
Por fin, mi compañero salió de la ducha con el pijama ya puesto y nuestra mascota pudo irse a dormir en paz.
Miré a Lucas por un momento.
- sabes, ya no pareces aquel niño tímido y débil que aparentabas ser al principio
- bueno, supongo que solo necesitaba algo más de confianza – dijo
- si… supongo que ya casi eres un smasher, ya sabes… uno de los nuestros… algo así como un hermano – terminé. Él apreció de veras estas palabras, sonrió muya gradecido, pero su sonrisa tenía un matiz… ¿melancólico? como si acabara de traerle recuerdos… ¿alegres? No sabría decirlo. No terminé de entender el por qué de su reacción, pero no pregunté.
Cada uno se tumbó en su cama y apagamos la luz, listos para dormir y marcharnos otra vez a ese lugar donde habitan los sueños, a ese "mar del edén", solo esperaba que esta vez no volviera a tener pesadillas.
Había sido un día bastante tranquilo comparado con el resto, también se me había hecho muy corto. No había bajado al pueblo, pero tuve unas sesiones de entrenamiento muy productivas así como también me había divertido bastante, parecía un buen día, sin embargo, aún estaba preocupado por lo que ocurrió durante la partida de póker, además de que no podía olvidar que cada día que pasaba Reggie estaba un paso más cerca de echarnos. Había estado pensando en alguna forma de evitarlo, pero no se me ocurría nada, y aunque siempre quisiera hacer parecer lo contrario, todo pintaba muy mal.
Pero estaba muy cansado para pensar en eso, así que me relajé y no tardé mucho en dormirme, dejando una vez más, que mi mente se marchara al mundo de los sueños…
wow, eso estuvo bien ¿no es así? bueno creo que está mal que lo diga yo XD. Pero bueno, espero que les haya gustado y si es así, sentiros libres de dejar un review que tened por seguro que leeré con muchísima ilusión (casi como un niño pequeño) y hacedme saber vuestra opinión, alguna crítica o cualquier cosa random que se os ocurra. así que una vez dicho esto, me despido.
¡que tengáis un buen día! bye!
