Pamys-chan: gracias por tu Review y pues aquí esta la continuación y espero que te guste tambien y sigas dejándome Reviews por que es lo que me anima a seguir, si tienes dudas o cualquier cosa que me quieras decir ¿oky?

kim hye sunny: bueno pues aquí esta la continuación espero que te guste

Jaizmar: si fue un review…gracias? Y si no pues ok me paso por tu one-shot.

Ahora si…la continuación…por cierto partes de este capitulo son esenciales en la historia.. .importantes…si se dan cuenta de que es háganmelo saber :D

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La niña del Árbol

Sasuke sufría de nuevo esos dolores espantosos que le recorrían el cuerpo entero no sabía que mas hacer, solo podía intentar quedarse callado antes que sus padres se percataran que de nuevo estaba entrando en un estado de…¿como solia llamarlo su madre?

Bueno ese no es el punto el hecho es que esos dolores los tenía desde que había nacido o desde que tenía memoria, aferro sus manos a las blancas sabanas que cubrían su cama mientras mordía salvajemente sus labios en un vano intento de acallar sus gritos, era demasiado horrible lo que sentía.

Su cuerpo parecía estar en llamas y casi podía oler la carne quemada de sus partes, los ojos se pusieron en blanco mientras intentaba no gritar mas de sus labios empezaba a correr sangre de donde los tenía apretados.

De pronto comenzó a escuchar un sonido a lo lejos era una voz que parecía cantarle, arrullarlo, Sasuke cerro sus ojos e intento normalizar su respiración en vano, el sonido del viento lo ayudaba a calmarse pero aun así parecía que su corazón se saldría de su pecho en cualquier momento.

La puerta de su habitación se abrió abruptamente y entro como un rayo su padre seguido de su madre quienes se acercaron al pequeño niño para intentar aminorar el dolor.

Mikoto lo cargo, pero en el momento en que sus brazos rodearon a su hijo este empezó a convulsionarse violentamente entre sus brazos y gritando de dolor, Fugaku, su padre le arrebato al niño mientras bajaba corriendo las escaleras hasta llegar a la planta baja.

-ah! Papa quema!-chillo Sasuke preso del dolor mordiéndose los labios

Fugaku solo miro a su hijo con dolor en sus ojos, mientras hacía más presión en sus brazos para que este se dejara de mover.

-Sasuke, un buen soldado no muestra dolor-farfullo su padre mientras esperaba a que su esposa terminara su trabajo.

Mikoto estaba a un en la habitación de Sasuke, se encontraba sentada en el piso con las manos a sus lados y los ojos cerrados delicadamente mientras movía con rapidez sus rojizos labios.

Su cabello se movía hacia arriba como si una fragancia o el mismo viento la estuvieran envolviendo.

- ego vocant omnes spiritus, quod protegan hoc domum, eorum qui volunt nocere, similiter in que habitamos protegan in hoc humilis mansit! -mascullaba rápidamente mientras movía sus brazos en una especie de danza que solo ella y las de su tipo podían interpretar.

Mikoto estaba silenciando la casa y protegiéndola contra los que desaban entrar cuando su hijo se encontraba en aquellas circunstancias. Luego de unos segundos Mikoto se levanto corriendo mientras su melena se mecia con agresividad de un lado al otro.

Antes de siquiera salir del cuarto de su hijo las ventanas estallaron violentamente, Mikoto giro su rostro tan rápido como pudo y miro hacia la oscuridad con desafío y crueldad en su mirada.

-antes muerta, que permitir lo que quieren-grito encolerizada hacia la noche mientras reconstruía las ventanas rotas y corría hacia donde estaban su esposo y su hijo.

Fugaku sostenía a duras penas el cuerpo de su hijo que cada vez se volvía más inquieto y comenzaba a retorcerse en sus brazos.

-Mikoto ¿Dónde demonios estas?-grito Fugaku con el ceño fruncido

La susodicha bajo las escaleras con el cabello enmarañado y lleno de vidrios, no se detuvo y corrió hasta la cocina donde abrió una puerta que llevaba al sótano de la casa bajaron corriendo hasta llegar a un gran pasillo por donde las paredes escurrían agua y se movían solas con rapidez.

Al llegar al final del pasillo Mikoto coloco sus manos en las paredes y estas se comenzaron a mover hasta que descubrieron una gran puerta de metal que solo se podría abrir con las manos de ella.

Rápida como la luz la abrió y Fugaku entro a la gran habitación que era, esta estaba cubierta de metal y solo tenía una ventana en el techo de la habitación donde tenía un pequeño abanico en la esquina superior de este.

Había un catre en medio de la habitación en donde la cama tenía un par de correas, había un escritorio y papeles en este, la verdad no estaba tan mal pero las paredes tenían una infinidad de marcas antiguas de hechizos y conjuros puestos por su madre.

En la entrada del cuarto había una enorme marca en el suelo la que hechizaba toda la habitación, estaba dibujada con una especie de cuchillo que Mikoto guardaba en su habitación con demasiada precaución, el símbolo dibujado era un circulo grande y dentro de este había el símbolo de la inmortalidad y varias extensiones de este junto con infinidad de líneas y círculos hábilmente dibujados alrededor.

Cuando Fugaku dejo a su hijo en la habitación se debatía entre dejarlo amarrado o suelto, miro a su esposa a la cara y esta solo observaba a su hijo que se convulsionaba violentamente por todo el suelo.

-Fugaku…el…Sasuke no esta tan mal-lloriqueo su esposa mientras cerraba sus ojos y cubría su boca con sus manos.

El bajo su vista a donde estaba su hijo y salió rápidamente del cuarto mientras jalaba a su esposa con él.

-amor, cierra el portal, es por su bien ¿recuerdas?-pregunto él mientras la abrazaba con fuerza.

Mikoto sollozo audiblemente mientras negaba con su cabeza y se dejaba caer al suelo.

-cariño, si no lo haces tú sabes lo que pasara-hablo él en su oído mientras repartía besos en su cabello.

A él también le dolía tener que hacerle eso a su propio hijo, su esposa se levanto del suelo con los ojos llorosos y toco la puerta mientras las paredes se cerraban a su alrededor y los gritos agónicos de su hijo llenaban el aire, y quebrando la tranquilidad de la noche.

-¡Mamá! ¡Papá! Sáquenme de aquí, me duele mucho-gritaba el niño mientras las paredes de piedra y barro cubrían la puerta de donde él se encontraba.

-¡mama!... ¡pap…-todo ruido ceso de repente mientras el silencio recorría la casa de los Uchiha de nuevo.

Fugaku levanto a su esposa con cuidado mientras subían las escaleras, cuanto odiaban esas noches en que Sasuke se ponía en ese estado.

Llegaron a su habitación donde se sentaron ambos en la cama, Fugaku cubría con sus brazos a Mikoto quien lloraba de manera audible.

-¿hicimos algo mal Fugaku?-interrogo la mujer mientras se alejaba de su esposo

El la miro por sobre sus pestañas, su esposa tenía una mirada hechizante esa que lo había cautivado, pero que ahora no mostraba nada de eso.

Tenía su cabello todo revuelto, este era largo y caía en desorden por todo su cuello y parte de la espalda, de un color negro azulado de piel blanca y pálida de ojos negros y nariz fina y pequeña de labios rellenos y delgados, era alta y delgada pero daba la impresión de ser un verdadero peligro, pues su mirada era felina, y su manera de caminar era de un andar peligroso y sigiloso, ella era la viva imagen de una pantera.

Fugaku en cambio era alto y delgado de ojos castaños y mirada inquisidora su cabello era castaño y desordenado de nariz respingona y fuerte, labios delgados y pálidos, su piel era canela, no tan blanca como la de su esposa tenia cicatrices en sus brazos, historias de sus batallas, su andar era peligroso por donde lo vieras.

El mejor cazador que podía haber pocas veces se mostraba piadoso con lo que tenía que acabar. Bueno solo había un cazador mejor que el…pero eso era un tema tabú.

Por supuesto que fue una sorpresa cuando se caso con una sacerdotisa, pero no era el único que lo había hecho solo que no era muy frecuente que un cazador aceptara a un sacerdotisa como esposa, ya que sus creencias eran diferentes.

-Mikoto, no hicimos nada malo amor, lo sabes-susurro él mientras besaba con cariño los labios de su mujer.

-pero, mi niño el…-gimoteo Mikoto mientras se acurrucaba en su pecho.

-¿Dónde quedo la mujer fuerte de la que me enamore?-pregunto el hombre con cariño mientras quitaba unos mechones de la frente de su esposa

Mikoto sonrió con cariño y melancolía mientras suspiraba y se estiraba a lo largo de la cama.

-el estará bien amor, sus ataques nunca duran tanto, además encontraremos una cura-exclamo Fugaku con demasiada convicción que Mikoto le creyó de nuevo.

…..

Habían pasado más de 3 horas y aun no bajaban por Sasuke, Mikoto se levanto de la cama junto con su esposo para recoger a su hijo de la prisión de donde lo tenían escondido.

Ella abrió de nuevo la puerta, entraron juntos y lo buscaron con la mirada, el lugar estaba desecho y los papeles estaban regados por todos lados, al fin encontraron a Sasuke arrinconado y con la cara escondida en sus rodillas.

-mi amor ya paso, vamos para que puedas dormir-ronroneo su madre con cariño

Sasuke se levanto sin mirarlos a los dos y solo camino hacia fuera de la habitación sin dirigirles la palabra.

Fugaku lo sujeto por los hombros y lo giro para que lo viera a los ojos, Sasuke lo vio directamente a sus ojos y no vacilo cuando los ojos de su padre le exigieron una disculpa.

El niño giro su cabeza y con palabras gélidas y filosas se dirigió a su madre.

-disculpa, no tenía intenciones de hacerte sentir mal-el rostro de Sasuke busco el de su padre y lo reto con la mirada.

Hielo contra fuego.

-tengo sueño, Sr. ¿será que puedo retirarme?-escupió con prepotencia el chico

Fugaku lo soltó y este se perdió en el pasillo hacia su habitación, no podían reclamarle el hecho de que el chico sea de esa manera, cada vez que sufria uno de esos ataques se volvía frio y evadible. Más de lo que ya era.

Sasuke llego a su habitación y mientras se metía de nuevo a su cama escucho como el viento le llevaba de nuevo la melodía que había escuchado con anterioridad, se acerco a su ventana y afino lo más que pudo su oído pero ya no lo escucho.

Miro de nuevo su cama y suspiro ya no tenía nada de sueño, calculo la distancia del suelo a su recamara y se pregunto si su madre habría quitado ya el hechizo, saco su mano por la ventana y al ver que nada pasaba salió completamente.

Una vez en el suelo se dedico a correr a gran velocidad mientras su cabello se mecia con el viento no tenía a donde ir pero al parecer sus pies decidían solos, cerro sus ojos por un momento y se dejo llevar por lo que sus sentidos le decían.

Cuando se dio cuenta estaba llegando al lugar de la noche anterior fue aminorando sus pasos hasta que solo estaba caminando y llego a ese gran roble, que parecía llamarlo.

Y tal como había sucedido anteriormente estaba la misma niña llorando en la misma maldita rama.

Lo único diferente esta vez, es que ella tenía vendadas sus dos piernas y uno de sus brazos.

Sasuke suspiro fastidiado pero no era su culpa sus pies lo habían llevado con ella, bajo su mirada y se debatió entre largarse de ese lugar o quedarse y preguntar por qué rayos ella lloraba.

-lamento si te desperté-susurro un voz cercana

Sasuke subió rápidamente su mirada, no se había dado cuenta que la chica lo estaba viendo fijamente.

Tenía su cabello amarrado en una coleta, este era de un extraño color rosado, ¿Por qué no lo noto la noche pasada?, sus mejillas estaban rojas al igual que sus ojos de tanto llorar y sus labios estaban resecos, su piel no era tan fantasmal como la suya…era mas clara mas linda en cierta manera.

Sasuke no dijo nada tan solo bajo su mirada y se dejo caer en el suelo con desgano mientras cerraba sus ojos y se disponía a ignorarla.

Sintió una fuerte corriente de aire y abrió uno de sus ojos, la niña seguía sentada en la rama, pero ahora veía el cielo y mientras los segundos pasaban sus manos de deslizaron hasta llegar a sus rodillas donde de nuevo comenzó a rasguñarse con violencia como si se intentara quitar la piel de un jalón.

-oye, ¿estas bien?-mascullo Sasuke con los ojos en blanco

Ella giro su vista hasta donde él estaba y sollozos más despacio como si quisiera que nadie se diera cuenta de que estaba llorando. Su cara estaba demacrada y debajo de sus ojos había unas grandes ojeras que hacían que se perdiera el color de sus ojos.

-tus padres te deben de estar buscando-dijo el pelinegro mientras se acercaba a donde estaba la niña-no deberías de estar aquí sola

Ella bajo su vista y sonrió tristemente mientras dejaba de lastimarse ella sola.

-la verdad no creo que le importe a alguien que esté aquí sola-escupió ella con despecho mientras se acurrucaba más en la rama-a demás a ti que te importa

-tienes razón a mi no me importa lo que le pase en absoluto a una molestia como tu-escupió con orgullo Sasuke.

Ella lo miro molesta mientras inflaba un poco sus mejillas ¿Qué se creía este niño para decirle eso?

Nunca antes lo había visto cerca de aquí movio sus ojos hacia donde él estaba y lo miro bien.

Tenía el cabello negro pero con un toque azulado, su corte era extraño…¿parecía de gallina? Vestía una playera negra y unos pantalones negros tambien, sus ojos eran como dos pozos en los cuales ella podía caer sin darse cuenta.

Su piel era pálida y sus labios delgados, tenía una mirada enigmática además de fría.

-nunca antes te había visto por aquí…¿no sales mucho?-pregunto con voz fría mientras se acercaba a ella.

-no…de echo tengo prohibido salir de casa-farfullo ella con naturalidad mientras se mordía las uñas.

Sasuke la miro como si fuera un bicho raro, cuando comenzó a sentir de nuevo ese dolor tan conocido para él y que tanto detestaba, sentía de nuevo el fuego recorrer sus venas, cerros sus manos en puños y trataba de respirar lo más tranquilo que podía pero le era imposible.

La luna y su luz
Exponen la fría aflicción
Que te embarga en el corazón
Desesperación es lo que el futuro intuyo
Y cohabitan en la oscuridad

Sasuke la miro a través de sus largas pestañas negras mientras que con su mano derecha se cubría el sitio donde estaba su corazón, ella parecía absorta en su propio mundo mientras cantaba una vieja canción, parecía que se había olvidado que no estaba sola.

Enigmática señal
Del secreto que debo cargar (siempre)
Pálida noche azul
Caminando en silencio

Sasuke nunca la había escuchado, pero la canción en ella sonaba triste como si le doliera el cantarla el dolor en su cuerpo comenzó a aminorar poco a poco ya no sentía ese fuego infernal recorrerle las venas.

Lacrimosa, una vez mas
El mundo en un pedestal
Desvanecer con lentitud
Perdiéndonos en la inmensidad

Ella se giro a verlo mientras seguía tarareando la canción, al ver su rostro demacrado por alguna clase de sufrimiento siguió cantando, mientras le sonreía.

Ocultando en tu mirar
Sueños de perversidad
Hasta caer sin pestañar
Las lagrimas en tu impuro corazón
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Sasuke sentía que poco a poco el dolor cesaba hasta que desapareció mientras ella seguía cantando lentamente mientras miraba al cielo.

-te sientes mejor ¿verdad?-canturreo la niña mientras se levantaba del suelo

-si…yo…como lo hiciste… ¿Cómo supiste que me sentía mal?-cuestiono él con mal humor evidente

-no lo sé, si te soy sincera…solo algo me dijo que cantara muy fuerte y lo hice…-se quedo callada unos minutos mientras miraba hacia un lugar en especifico y se mordía nerviosamente el labio inferior.

Sus ojos empezaron a mostrarse asustados y su cuerpo comenzó a temblar mientras ella se tiraba al suelo y rasguñaba sus mejillas con desesperación y empezaba a hablar por debajo del aliento mil y una palabras que Sasuke no comprendía en lo absoluto.

-oye… ¿estas bien?-susurro él mientras la empujaba suavemente

-el ya viene…será mejor que te vayas…no le gusta que yo hable con extraños…el se molesta demasiado…tiene ojos grandes-los labios de la chica temblaban y sus manos se abrían y se cerraban con desesperación.

-ocultando en tu mirar sueños de perversidad…-empezó a cantar ella con voz llena de miedo.

Sasuke se alejo un poco de ella para ver de quien hablaba cuando la chica se levanto de un golpe y comenzó a correr lejos de Sasuke mientras este la llamaba para que volviera.

Logro interceptarla para saber que sucedía aunque solo fuera por mera curiosidad.

-hey ¿Quién viene?...tranquila-mascullo él con voz gélida mientras ella comenzaba a llorar de nuevo.

-¡papa! ¡Mama!...¡mama! ¡Papa!-gritaba ella con dolor mientras lagrimas recorrían su rostro.

Sasuke escucho un ruido de cómo si alguien estuviera corriendo para llegar hasta donde ellos estaban.

-vete…vete…se molesta…vete-rogo ella con voz desesperada mientras lo empujaba lejos.

Este negó con la cabeza mientras ella seguía llorando para que él se fuera, tenía miedo no lo negaba pero no la iba a dejar sola, un caballero no lo hace, además su deber era proteger al más débil que en ese momento era ella.

-vete…el no es bueno…ella tampoco…se molestan…ellos gritan…vete…-gritaba ella con dolor mientras seguía empujando el cuerpo de su acompañante.

Sasuke al fin le hizo caso y comenzó a correr pero demasiado lento y veía como ella se giraba hacia la oscuridad de la noche y tensaba sus puños con fuerza.

Se detuvo a los pocos metros para poder ver que era de lo que ella tenía miedo, pero lo único que podía ver era una figura alta y robusta acercarse a ella con pasos firmes y una postura amenazadora.

Vio como ella se levantaba de un golpe y se alejaba del con lentitud mientras comenzaba a rasguñarse los brazos con desesperación mientras más lagrimas resbalaban por sus mejillas.

El fuego comenzó a recorrer de nuevo las venas de Sasuke pero esta vez con motivos diferentes, esta vez era por la rabia de que "el" le hiciera algo a esa niña.

Cerro sus puños y se agazapo como un león al acecho y fue cuando escucho la misma voz cantar, esa que lo arrullaba en las noches en que tenia esos ataques, esa que lo había calmado con anterioridad.

Cerros sus ojos intentando quitarse esa canción de sus sentidos pero no podía hacerlo, simplemente era demasiado para él.

Cuando los abrió vio a la niña en el suelo llorando mientras el hombre la tomaba de los brazos y la zarandeaba con poco cuidado mientras siseaba entre dientes. Mientras que ella solo cerraba sus puños.

Sasuke ya no se podía mover solo podía observar lo que pasaba frente a sus ojos.

-¡déjame en paz!-grito con odio ella mientras su mirada se hacía gélida.

El hombre giro los ojos mientras la jaloneaba con facilidad hacia la oscuridad mientras reclamaba su falta de consideración hacia ellos.

Otra sombra se acerco a ellos esta era más pequeña y un poco más delicada cuando llego hasta la niña, el tomo de la cara y con fiereza le inyecto una sustancia color blanco en su cuello.

La chica dejo de luchar mientras sus brazos caían flácidamente hacia sus costados.

Sasuke dejo de escuchar aquella melodía pero cuando sus piernas reaccionaron los visitantes se habían alejado de nuevo y se habían perdido en la oscuridad de la noche.

gracias por leer y recuerden que por dejar Reviews no cobran y me ahcen muy pero muuuuuuuy Feliz :3