Eran las 6:30 am y ya me encontraba despierta, no había podido dormir bien pensando en lo que me ocurriría por haberme enfrentado al líder de los f4 Gaara no Sabaku:

-Kyaaaa! no quiero ir a clase- dije escondiéndome bajo las sabanas, "pero no soy ninguna cobarde no puedo huir" pensé saliendo de debajo de las sabanas y parándome frente al espejo de cuerpo entero:

-No soy una cobarde, soy Mitsuki Kouyama y enfrentare todo esto con determinación- dije con firmeza y la mirada decidida- aun que ese chico me pone los pelos de punta- dije ahora con cascadas de lagrimas en los ojos y corriendo a ducharme.

Una vez arreglada con el uniforme y mi pelo recogido en una trenza baje a desayunar, comí bien para tener fuerzas dejando a la abuela bastante sorprendida ya que no suelo comer demasiado; subí a lavarme los dientes y a por mi mochila y me marche después de despedirme de la abuela.

Me sorprendió mucho no encontrar a Tenten esperándome en la puerta de entrada a Etoku ya que ella siempre me esperaba allí, "tal vez este enferma" pensé pero es que eso no era lo único extraño todo el mundo me miraba desde que llegue y mientras me dirigía a las taquillas; "es mas que obvio que quieren saber si No Sabaku va a tomar medidas contra mí" pensé con mi mano puesta en la manilla de mi taquilla, el corazón me latía muy deprisa por los nervios cerré los ojos un momento y respire hondo preparándome para lo que posiblemente se me vendría encima.

Y allí estaba yo plantada frente a mi taquilla la cual estaba abierta dejando ver una tarjeta roja, la cual era mi propia sentencia al infierno.

Quite la tarjeta roja y cerré la taquilla, al darme la vuelta vi a Tenten que esta bastante alejada de mí; me miraba con horror y antes de que pudiese siquiera ir hasta ella se marcho de allí, "me abandona a mi suerte" pensé mirando en la dirección por donde se había ido.

-No deberías haberte metido donde no te llaman- Me dijo una chica pelirroja con gafas que estaba con otras dos chicas, si no me equivocaba sus nombres eran: Karin Fujiwara, Azumi Hidaka y Mikaru Amagi; las chicas más presuntuosas y presumidas que allá visto nunca.

Las ignore y empece a caminar hacia mi clase pero entonces todos empezaron a tirarme huevos manchándome completamente el uniforme, tuve que empezar a correr para intentar despistarlos; los despistes y me oculte saliendo por la salida de emergencia que da a unas escaleras, allí me deje caer al suelo e intente arreglar el desastre que era mi uniforme usando el agua de una botellita que siempre traía en mi mochila:

-Que te paso?- me pregunto una voz de repente, me volví hacia mi derecha sorprendida encontrándome con unos ojos negros que me atraparon al instante.

-Sasuke Uchiha- dije en un susurro que el escucho perfectamente ya que estaba bastante cerca de mí, sonrió de medio lado de un modo burlón.

-Ese es mi nombre, no me lo gastes!- eso me saco de quicio, se estaba burlando de mí.

-No estoy para bromas Uchiha- le dije enfadada y olvidando las formalidades- me han tirado huevos y me han echo correr por todo el instituto hasta que conseguí despistar a todos esos estúpidos, así que deja tus bromistas quieres!- al instante me lleve la mano a la boca, sorprendiéndome por haber desahogado mi furia con el; aun que solo había sido verbalmente, sin embargo el volvió a sonreír de lado dejándome desconcertada:

-Te sientes mejor ahora?- pregunto, yo abrí los ojos con sorpresa "lo a echo aposta?" me pregunte mentalmente.

-Gomenasai, no debí hablarte así- dije con la mirada puesta en el suelo, el se encontraba sentado en el suelo con su espalda recostada en la pared.

-Hump, no importa. No creo que Gaara allá echo bien en poner una tarjeta roja a una chica, nosotros nunca nos metemos con las chicas- fue su repuesta, yo alce la mirada ya que iba a tomarme eso como que estaba disculpada y le observe detenidamente; realmente no era tan mala persona al fin y al cabo me había levantado el animo, ademas era atractivo, su cuerpo escultura derretía a muchas chicas, sus labios sensuales que prometían pasión, su piel clara y tersa que te invitaba a que la tocaras y probaras su suavidad, su pelo negro azulado despeinado dándole un toque realmente sexy y pestañas largas enmarcando unos ojos tan oscuros como la mismísima noche y muy penetrantes que te llegan a hipnotizar y mas cuando están fijos en ti.

"Fijos en mí" pensé dándome cuenta de lo que significaba y poniéndome completamente roja de la vergüenza, "me a pillado mirándolo descaradamente" pensé mientras el me sonreía de medio lado de manera burlona.

-Ya terminaste de comerme con los ojos- pregunto mirándome ahora él descaradamente.

/Narra Sasuke/

Kouyama ese era el apellido de la chica sentada a mi izquierda en las escaleras de emergencia, la había echo enfadar a propósito para que descargase su frustración "Gaara se a pasado" pensé viendo el desastre que era su uniforme entonces me percate de que ella me miraba muy fijamente; "así que ella también cae bajo mis encantos" pensé sonriendole burlonamente:

-Ya terminaste de comerme con los ojos- pregunte mirándola ahora yo descaradamente y consiguiendo que se pusiese roja de pies a cabeza, empece a detallarla sin importarme nada al fin y al cabo ella había echo lo mismo.

Sus piernas eran largas y bien torneadas que invitaban a se tocada con suavidad, su busto tenia un tamaño ni demasiado grande ni demasiado pequeño realmente tentaban a cualquiera, su piel era tan clara como la porcelana y seguramente muy suave realmente era tentador posar los labios en esa piel tan apetecible; sus labios rojizos y sensuales sobre todo por que ella se mordía el labio inferior seguramente nerviosa por mi mirada, sus rasgos finos y delicados a pesar de que ella no es alguien de la alta sociedad, sus ojos jade eran realmente lo que mas decía de ella por que mostraban su inocencia y su cabello color chocolate era el toque final para la hermosa musa delante de mí aun que en mi opinión estaría mejor si lo llevase suelto.

/Fin de la Narración de Sasuke/

No me podía creer que me estuviera mirando de ese modo como si quisiera devorarme allí mismo, "es mi imaginación seguro" pensé mordiéndome el labio inferior y con las mejillas muy sonrojadas, entonces el me sonrió de manera maliciosa y se acerco a mi haciendo que me inclinara hacia atrás sosteniéndome con los brazos; "que esta..." pensé nerviosa por su cercanía pero entonces sentí como me pelo caí suelto:

-Así te ves mucho mejor- dijo Uchiha mientras yo le miraba sorprendida y es que casi estaba sobre mí, sus ojos negros fijos en mis ojos jade entonces hizo algo que me desconcertado del todo acerco mas su rostro al mio empezando a cerrar sus ojos.

-Kyaaaaaa!- grite alejándolo de mi completamente roja, "iba a besarme?" me pregunte mientras miraba hacia otro lado ya que no me atrevía a mirarle a él; "No seguro que esto es una trampa" pensé volviéndome hacia él y viendo su rostro desconcertado por no haber dejado que me besara.

-Conmigo no se juega Uchiha!- le dije antes de salir de allí dejándolo con la palabra en la boca.

Estaba temblando de pies a cabeza por lo ocurrido con Uchiha, parecía que iba a besarme y en cierto modo eso me asusto por que el era uno de los f4 y seguro que solo estaba jugando conmigo; "quería confundirme seguro" pensé mientras me dirigía a la salida del colegio, mi uniforme estaba echo un asco así que lo mejor era que me fuera a casa "pero mañana se iban a enterar de quien era Mitsuki Kouyama" pensé caminando decidida hasta casa.

A la mañana siguiente me desperté como siempre en cuanto sonó y fui a ducharme, había planeado en la noche la estrategia a seguir con los estudiantes; salí de la ducha y fui a ponerme el uniforme el cual estaba impecable ya que tenia uno de repuesto, el otro lo esta dejando como nuevo Nana-san.

Me puse delante del espejo de cuerpo entero que hay en mi habitación y mire a mi reflejo con mirada decidida y una sonrisa en el rostro, había decidido dejar mi pelo suelto ya que ahora volvería a ser la Mitsuki Kouyama de siempre; la chica que defiende a los más débiles:

-Y la chica que te dará tu merecido, Gaara no Sabaku- dije a mi reflejo, apto seguido baje a desayunar y en cuanto termine me cepille los diente y cogí mi mochila para irme al instituto despidiéndome de la abuela.

Camine con paso firme hasta llegar al instituto, todos me miraban un tanto sorprendidos por mi cambio ya que yo siempre llevaba el pelo recogido en una trenza y ahora lo lucia suelto con una diadema roja a juego con la falda del uniforme; ademas mi cabello largo ahora hasta mi cintura y terminado en tirabuzones me daba un aspecto de chica de clase alta.

Me cambien los zapatos en el taquillero y fui a mi taquilla a coger los libros que necesitaría para las clases de hoy, entonces hoy que me lanzaban algo pero yo ya estaba preparada para eso de un movimiento veloz retrocedí haciendo que el huevo que me habían lanzado chocara contra la taquilla vecina a la mía; me di la vuelta y vi que todos me miraban asombrados supongo que no esperaban que fuera tan rápida "las clases de karate tenían que servirme de algo, no por nada soy cinturón negro" pensé mirando desafiante al chico que me había lanzado el huevo:

-Sabes los huevos son para comer, si quieres lanzar algo...-dije sacando de mi mochila una pelota de béisbol y sonriendole burlonamente- prueba con una pelota- le grite al final lanzandole la pelota que al protegerse él con los brazos rompió su carisimo reloj de marca.

-Mierda mi Rolex- dijo el chico, yo lo mire con indiferencia.

-Estúpido, eso te enseñara a que conmigo no se juega- y dije esto mirando a todos con una mirada que les puso los pelos de punta y haciendo que me abrieran paso para ir a mi clase.

Después de eso las clase pasaron normales sin ningún incidente al parecer los había asustado al comportarme de manera tan agresiva, "me da igual que me tengan miedo, mejor así" pensé mientras sonaba el timbre anunciando la hora del almuerzo; decidí irme a comer a un lugar tranquilo con mi bento así que me fui a las escaleras de emergencia pero al llegar vi que no iba a estar sola:

-Sasuke Uchiha- dije sorprendida al volvérmelo a encontrar allí ya que la ultima vez me pareció solo una coincidencia encontrármelo.

-Hump, ahora llevas el pelo suelto te ves mas linda- dijo él regalándome una de sus sonrisas de medio lado, "hay dios, por que se tiene que ver tan condenadamente sexy cuando sonríe!" pese ruborizándome y sentándome en el suelo; el estaba sentado con la espalda recostada en la pared tal y como lo vi la ultima vez pero por supuesto no llevaba el uniforme escolar, si no unos pantalones negros de marca y una camisa blanca que tenia los primeros botones desabrochados dejando ver parte de su torso.

-Que haces aquí?-le pregunte evitando mirarle demasiado y con las mejillas ruborizadas.

-Me gusta este lugar, aquí puedo estar solo sin las molestas chicas que no paran de gritar- yo reí nerviosamente hacia eso, "así que no le gusta llamar tanto la atención" pensé.

-Y tú?- me pregunto sacándome de mis pensamientos y mirándome fijamente con sus ojos negros, sentía mis mejillas ardiendo pero me repuse y le conteste.

-Este es un lugar muy tranquilo así que vine a comer mi almuerzo- destape frente a el mi bento que tenia sandwiches, tortilla, salchichas cortadas en forma de pulpo y bolas de arroz; Nana-san aveces se pasaba preparándome tanto almuerzo.

-Vas a comerte todo eso?- pregunto algo sorprendido por la cantidad de comida.

-La verdad es que me sobrara bastante, Nana-san siempre se pasa con la comida- le dije sonriendo y sobándome la cabeza por detrás en un gesto avergonzado, el sonrió con la que creí sería su típica sonrisa.

-Entonces no te importara compartilo conmigo-pregunto o mas bien afirmo Uchiha, yo negué con la cabeza con lo que los dos empezamos a comer menos mal que traje palillos de sobra.

Me reí mucho con las reacciones de Uchiha al probar la comida, estaba claro que el comía comida mas sofisticada que simples bolas de arroz o sandwiches; pero también me pareció que alguien nos observaba pero al mirar hacia la única ventana por donde podrían vernos no vi a nadie "que extraño" pensé dándole un pequeño mordisco a una bola de arroz.

-Bueno sera mejor que me valla ya- dije cerrando el bento ya que habíamos terminado de comer, pero entonces Uchiha me tomo de la barbilla y me dio un beso cerca de los labios; mí rostro se puso completamente rojo mientras él se separaba de mí.

-Tenias un grano de arroz- dijo el al ver mi rostro sonrojado y con una sonrisa en los labios.

-Ya- dije riendo nerviosamente y empezando a salir por la puerta.

-Kouyama- me llamo Uchiha, yo me volví para verle- estaba muy bueno- termino de decir pero ahora sonreía burlonamente y entonces caí en la cuenta de a lo que se refería.

-Idiota- le dije antes de salir por la puerta, aun que me recosté contra ella escuchando su risa y una gran sonrisa se extendió por mi rostro; "realmente eres un misterio Sasuke Uchiha" pensé marchándome a mi clase.

Las clases acabaron y me encontraba dejando los libros en mi taquilla cuando me vi rodeada de unos chicos, que no parecían tener buenas intenciones:

-Que es lo que queréis?- les pregunte preparándome para correr ya que me superaban en número.

-No Sabaku-san nos mando a por ti- dijo el chico que estaba mas cerca de mí, entonces se abalanzaron sobre mí pero los esquive y comencé a correr; "maldita sea, tengo que perderlos" pensé aumentando mi velocidad pero uno de ellos me atrapo e hizo que cayera al suelo.

Nos encontrábamos en el campus universitario, pero no parecía haber nadie ya me revolví contra ellos intentando liberarme sabia que si no lo hacia ellos podrían... las lagrimas empezaron a hacerse presente en mis ojos pero entonces una voz que me sonaba muy familiar dijo:

-Se puede saber que estáis haciendo?- dijo esa voz que denotaba furia.

-Nosotros solo...- intentaba explicarse uno de los chicos, yo seguía baca abajo en el suelo sin poder ver quien me estaba ayudando.

-No me interesa muestras explicaciones, largaos de aquí- les grito, entonces me ayudo a ponerme de pie y pude ver el rostro de mi salvador que me dejo de piedra.

-Tú...

Continuara...