Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pero eso no es nada nuevo! Creceré tanto como las CLAMP y seré mundialmente reconociada, pero por ahora, estes personajes le perteecen a ellas...

Ah! Las oraciones en cursiva son comentarios de la mente de Shaoran...


Capítulo 6: ¡Lladró es demasiado perfeccionista!

- Lo hacemos en la biblioteca, ¿vale?

¿Ehhhmm? ¿De qué habla esta gritona?

Pestañeo. Una figura borrosa tenía los codos apoyados en la superficie dura en la que dormía hace tan solo unos segundos.

-Shaoran Li, ¡¿me estás escuchando?

Mueve la cabeza, demuestra tu poder de convicción.

Él lo intentó, pero no obtuvo el efecto deseado, ya que al instante la chica replicó:

-Estúpido dormilón asqueroso… ¡No entiendo cómo apruebas!

Shaoran sonrió en medio de un bostezo. Esa pregunta sí se la sabía.

- Es por mi onda de encanto natural, que llega al corazón a todos…

- Creído asqueroso. – Masculló la muchacha entre dientes. Un nuevo pestañeo y se delinea un poco más su perfil.

¿Por qué no para de llamarnos asquerosos? Shaoran, ¡haz algo, despierta, reacciona!

-…incluso al tuyo.

La chica se sonrojó furiosamente e intentó ocultarlo mirando por la ventana.

¡Bien, campeón, lo has conseguido!

- Oh, me has pillado, – replicó ella con excesivo dramatismo – ¡llevo loca por ti desde que entraste por esa puerta por la que deberíamos haber salido hace un rato si no fuera porque cierta persona se quedó dormida!

A medida que hablaba, la gritona demostraba el por qué de su nombre.

- Hugh, refréscame la memoria. ¿Qué tenemos que hacer en la biblioteca que exige salir por esa puerta?

Murmuró sin apenas despegar los labios, al tiempo en que recogía sus cosas con una lentitud exasperante.

Bueno, veo que ya no me necesitas. Apáñatelas tú solito con Sakura, ¡nos vemos!

Al último pestañeo explotó su burbuja, cayendo a la realidad con un golpe seco. La gritona no era otra que Kinomoto... quien movía sus labios contestando, seguramente, su pregunta anterior.

-…así que por eso tenemos que hacer el trabajo de castellano en la biblioteca. – Sakura suspiró, sabiendo que no había sido atendida. – ¿Podrías, por una vez en tu vida, escuchar? O mostrar interés, como mínimo.

Una vez que tenía su mochila cerrada, se levantó con pereza, estirando sus músculos contraídos por la siesta en una cama tan incómoda.

Es que no es una cama, ¡genio!

- ¡Cállate ya! – replicó a su conciencia. Lo malo es que Sakura se dio por aludida y no tardó en saltar.

- ¡Te juro que me estresas! Que si trabajo esto, que si no podemos hacerlo en mi casa, que si hoy me duele esto, que si hoy quedé con ese… Li, es nuestro último día para acabar el trabajo, ¡céntrate!

Echaron a caminar en dirección en la puerta.

- Fue a hablar, la que n…

- No te atrevas a replicarme, ¡holgazán asqueroso!

¿De nuevo ese nombre? ¿Pero esta quien se cree…?

Algunos de los pocos estudiantes que todavía quedaban por los pasillos observaban entretenidos; no era raro verlos discutir siempre por nimiedades.

- ¡Deja de llamarme asqueroso, enana!

La joven lo interceptó con los brazos abiertos y un ceño más que fruncido.

Suspiró, seguramente para relajarse y decir tranquilamente su siguiente sarta de palabras.

- Te desafío.

Shaoran cruzó sus brazos y se apoyó en una pierna, tranquilizando su expresión ya para nada adormecida, y finalmente torció sus labios en algo parecido a una sonrisa.

Eso le gustaba, y con ella más, ya que la chica nunca se rendía.

Al oír esas palabras un corrillo de alumnos rezagados les prestó total atención. ¡Que ahorcaran al que dijera que aquello no era divertido!

-¿Qué quieres perder esta vez, Kinomoto? – preguntó él con arrogancia. Los compañeros murmuraban excitados por el duelo.

Sakura entornó los ojos y se acercó a su oído para que nadie más pudiera escuchar.

-¿Conoces al Mago Clow?

¡Él era de otro país, no de otra época!

- ¡Pues claro!, ¿Quién no? – Habló, a lo que Sakura le hizo un gesto para que bajara la voz.

- Chhhhsst. Calla. – Miró alrededor y lo encaminó hasta llegar a un lugar donde nadie escuchara. – Tengo entradas para ir a verlo este fin de semana, si en el trabajo sacamos la mejor nota de toda la clase, una es tuya.

Shaoran quedó mudo de la impresión. Hasta ahí llegaba su autocontrol.

- ¿Y si no lo conseguimos? – Preguntó arqueando una ceja.

- Si por el contrario una pareja, cualquiera, me da igual quién, saca una mísera décima más que nosotros, tendrás que hacer lo que yo te diga cuando quiera. – El castaño abrió la boca para protestar, pero ella se adelantó. - Descontando desnudos, avergonzamientos en público, cosas tipo yasabesqué… - se encogió de hombros; parecía aún más pequeña de esa forma. - Clow lo vale.

Lo justificó como si fuera la explicación a todo. Y valla si tenía razón.

La muchacha no dejaba de observarle, tenía que decidirse ya. Pero algo no cuadraba…

- ¿Estás sacrificando una valiosísima entrada, que a saber cuántos millones te costó, por aprobar un trabajo?

Sakura volvió a caminar y al adolescente le costó un rato alcanzarla. Cuando llegaron a la puerta de la biblioteca, ella le dijo:

- No te pases, no son tan caras… además, tengo mis contactos. – Dicho esto último le tendió una mano. Siempre sellaban el trato con la izquierda. - ¿Y tú qué? ¿Te atreves?

Le estrechó la palma con seguridad al tiempo en que la veía sonreír para después entrar en el aula.

Shaoran sabía que no podía perder, la idea era impensable, daría su mejor esfuerzo – que no era poco – y sacaría un diez para Sakura. Para el famosísimo mago Clow.

Casi lloró de alegría cuando su mente le dijo:

¡It's free! (¡Es gratis!)


Lo escuchaba regodearse mediante silbidos de su victoria. Él juraba que no hiciera trampas diciendo cosas del tipo: "¿Cómo quieres que amañe eso?" y entonces ella se quedaba con la boca abierta sin emitir ningún sonido humano.

Esto era impensable, ¿quién había comenzado con esa estúpida apuesta? Ah, cierto; ELLA.

¡Pero es que nunca contempló la posibilidad de perder!, Tomoyo, su último recurso, había hecho el trabajo con nosequién que resultó ser de lo más negado para la materia, ¡y pese a los esfuerzos de Tomoyo solamente sacaron un 9'5! Se sentía traicionada. Tomoyo. Su Tomoyo.

-¡Tomoyo siempre saca dieces! – gritó furiosa, a lo que el individuo que caminaba a su lado con las manos en la nuca rió.

No sabía si era por el cabreo, por las competiciones o peleas que siempre tenían entre ellos, o simplemente era que nunca lo hubiera escuchado reír, pero le pareció el sonido más mágico y cautivador jamás creado por Dios. Madre mía, eso no era una risa natural, ¡esa sonrisa era un pecado!, seguro que era una creación de Lladró, y eso explicaba porque era impensable que el todopoderoso inventor de la tierra originara la risa de Shaoran Li.

No supo cuánto duró exactamente esa carcajada, pero para ella ya era eterna, pues la había guardado en los pliegues más profundos de su corazón.

-Estúpido Li asqueroso… - masculló para el suelo, el único testigo de su sonrojo.

-¿Qué dices? ¿Otra vez protestando? – Se burló el susodicho. – Ya te dije mil y trece veces que no lo amañé, si Bosa-sensei quiso ponernos un diez o no, ya no es asunto mío.

-Pero… pero… ¡Un diez! No, estoy soñando, o mejor dicho, teniendo un pesadilla.

-Lo siento mucho Kinomoto, pero esto es la vida real, y en la vida real, Shaoran siempre gana. – Festejó haciendo una mueca parecida a una sonrisa. Claro que aquello no tenía nada que ver con la... sonrisa anterior.

-Eres un…

-¿Sex symbol? – sugirió Shaoran mirándola de reojo.

Ella estaba completamente sorprendida, y no era una reacción demasiado normal, contando que ya estaba acostumbrada a sus comentarios vanidosos.

-¡Entonces eras tú! – La chica se paró para señalarle con su dedo índice lo más acusadoramente posible. – ¡Eras tú el chico que salió hace unos meses en aquella revista!

Shaoran contuvo el aliento. ¿Ella lo sabía? Pero si apenas saliera en un par de periódicos, su familia se había encargado de eso, ¿cómo era posible que Kinomoto supiera que él…?

-¡Sakurita! ¡Li! – gritaron. Solo le dio tiempo a voltearse hacia la voz cuando una larga melena azabache se desplomó encima de su…compañera.

-Tomoyo. – Susurró ella. - ¿Lo has oído, lo has visto?

Shaoran estaba totalmente perdido, ¿de qué hablaban esas dos lapas insaciables?

-Sí, y es maravilloso.

- Pues yo no lo creo así, es más…

- ¡Mis chicas! – gritó la inconfundible voz de Eriol, quien se aproximaba hacia el grupillo. Al ver el ceño fruncido de su amigo, repitió – Chicas, ¿de qué hablabais?

Y le pasó los brazos por los hombros a Tomoyo y Shaoran y echó a andar con la castaña delante, quien caminaba hacia atrás para poder verlos. Sakura al instante pilló el juego de Eriol y decidió seguirle la corriente.

-Estaba hablando con mi gran amiga del alma sobre nuestra increíble nota en la tarea de castellano, y de su gran victoria, y de este fin de semana, lo que nos lleva irremediablemente a la pregunta de: ¿Te pondrás falda o los pantalones holgados, Shaorana?

- Creo que la falda le sentaría bien. – Opinó Eriol en el momento en el que Li se deshizo de sus brazos.

- Si yo llevo esos pantalones, tú llevas un minivestido mostrando espalda.

Al instante la castaña se puso alerta.

-¿Quieres apost…?

Pero una pálida mano le impidió terminar con el desafío. Maldita Tomoyo y sus prevenciones.

-Vamos a pasarlo genial viendo al inimitable Clow, no hagáis que se convierta en una payasada por culpa de esas apuestas estúpidas vuestras, ¿quedó claro?

Eriol intentó volver a agarrar a la morena por los hombros, le fascinaba su contacto. Pero esta ya no se dejó volver a embelesar.

- Sí, Tom. Prometo no apostar nada con Li hasta después de la actuación de mi queridísimo mago.

-¡Te reto a que no aguantas sin apostar! – dijo Shaoran al tiempo en que le frotaba la cabeza con el puño.

- ¿Qué va a ser esta vez, incompetente asqueroso? – le desafió la pequeña de los Kinomoto librándose de su brazo frotador.

-¡Que dejes de llamarme asqueroso, enana sin solución! – Se enfadó él mientras paraba todos los puñetazos que Sakura le mandaba.

- Ya verás cuando me haga grande y te aplaste con el dedo gordo del pie izquierdo, ahí te lamentarás de todas las veces en las que me llamaste enana, grandote.

- ¡Tú ya no creces más!, ¿o es que ni en esa clase prestabas atención?

Shaoran, en un intento desesperado por parar sus ataques – ya que la muchacha, no conformándose con los brazos, empezó a dar patadas – le bajó los brazos a la altura de las caderas, exponiéndose a una posición un poco comprometedora en la que sus cuerpos quedaban juntos de más.

-Ya está bien, no hagáis de esto un drama. – Los separó Eriol sin percatarse de sus rostros atónitos. – Ahora iremos cada uno a nuestra casa, dormimos toda la noche sin ningún tipo de interrupción… - ante ese comentario, Tomoyo carraspeó sin poder evitarlo. Él era el menos indicado para decir ese tipo de cosas. – Y mañana a las seis, paso a recogeros a vuestras casas, así que tenéis que estar listos desde… las cinco por lo menos.

- Tienes que acordarte de Cerberos… - le reprochó Sakura.

- Sí, cierto… Cerberos.

-¿Quién es…? – comenzó Shaoran confundido.

-Hasta mañana, entonces. - Murmuró Tomoyo al tiempo en que besaba la mejilla de Sakura, dejando esta roja. Tomoyo sonrió, podrida en cosas monas. – ¡Que adorable, Sakurita!

-Que no me… - pero era demasiado tarde, la joven ya había entrado en una de las tantas limusinas de los Daidôji. – Bueno, yo también me voy, chao Eriol.

Pero al volverse a verlo, el cuerpo de Eriol no estaba presente.

Sakura solo suspiró resignada, comenzando a caminar hacia su casa. Entonces reparó en Li.

-¿Tú no te marchas? – Pero él solo se encogió de hombros y ella suspiró de nuevo, dimitiendo. – Adiós, gruñón. – masculló y se fue dando pisotones en el asfalto.

-Sakura. – Gritó él.

Ella lo miró de reojo, desconfiando. Cuando estuvo seguro de tener su atención, Shaoran sonrió de nuevo.

Y la volvió a dejar sin aire, pensando en la increíble perfección de la creación de Lladró.

-Perdiste. – Rió malévolamente. Luego comentó con ironía - para variar.

Cogió una gran bocanada de aire y el por qué de su mote se hizo presente, pues gritó:

-¡Te odio, Li!


N de la A: Vale, sé que la espera no vale la pena. Para nada. El capítulo es cortísimo y no dice nada muy relevante. ¡Pero es que tengo mis motivos!

(Ya empieza la pesada esta con las escusas) Bueno, es que es época de exámenes y estudié como loquísima, luego.. ¡tenía escrito este capítulo, pero como lo escribí hace tiempo, no me gustaba! Y lo volví a empezar (hace poco, muy tarde, lo admito), y solo tiene en común con el anterior es que en ambos tienen que hacer un trabajo juntos. Luego me maravillé por las cosas tan geniales que hago en la incosciencia, porque lo de Clow me salió sin pensarlo y me di de cuenta de que elimina dos de mis ideas para la historia, ¡si es que amo a mi cabecita! jajajaja. Vale, además se murió una amiga de la familia, y aunque no la conocía mucho pues siempre es triste que alguien de la manada se valla...

Bueno, pasando al capítulo, creo que estos dos congenian bien, o eso intento, pero siempre prefiero saber vuestras opiniones! (es una indirecta para que me dejeis reviews, jijijiji) Es que me queda la impresión de que no son tan amigos como quiero que parezcan, pero bueno, si a vosotras os gusta, yo soy feliz! Y si me decís que os gusta y me dejais reviews (boooom, eso es una directa en toda regla), venga Psichomix a escribir como loca!

Por otro lado... tan tan tan!, ¿Qué es esa cosa sobre Shaoran (momento babas), que salió en los periódicos? ¿Que hizo el chico esta vez? Ja, ja, já! Yo lo sé :P

Me disculpo de nuevo quinientas trece veces por tardar, ¡si es que sé lo que se siente, que yo también leo fanfics! (aunque esto no lo lea ni dios, que con lo malo que es...)

Porfavor, pooooooooorfas, dejarme un comentario, que me hacen super feliz, ¡además os lo exijo como regalo de cumple! (Y aqui está otra vez con los regalos, la muy plasta!), que hoy hace x años que nací! Ohhh yeah, desde hace un mes que le como la cabeza a mis amigas con la cuenta atrás xD

Y bueno, pues hoy quería actualizar, porque yo mucho me quejo de que no actualizan, pero para hacerlo yo... ¡bufff!

Además (aqui viene esta con otra escusa más) mi portátil se murió definitivamente - minuto de silencio por el ordena de Psichomix - , y hoy aproveché para acabar el capi, que me regalaron uno nuevo! :'D

¡Prometo actualizar este mes, que este capi es corto y eso es lo mínimo que se me exige!

Porfas, reviews T.T

Pd: No bromeaba al principio, pienso viajar a Japón y ser de las mangakas más reconocidas, si eso ya os diré mi seudónimo cuando alguien me lea xD

Me dejo de lerias, que va a ser más larga esta nota que el capítulo en sí, ¡ahora sí!, besazos, ¡os adoro!

Sayonaraa!

Psichomix

Pd2: ¿Alguien me explica la nueva aplicación de ff, esa de las imágenes? Porfas, que si es lo que creo... Bueno, alguien, ayuda!