Capítulo 23: La verdad

(POV Edward)

Tendría que esperar hasta mañana, cuando Heidi llegara con su "comida" y nosotros iríamos a cazar, para estar solo con ella y poder hablar con tranquilidad.

.

Estábamos todos en la gran sala, esperando que llegaran Aro, Cayo y Marco para que nos avisaran a Bella y a mí de que podíamos salir a cazar. No tardaron mucho, y, mientras salíamos, vimos como Heidi entraba seguida por un grupo de gente mientras les explicaba la edad de algunos muebles, cuando se habían construido las paredes…

-No entiendo por qué te molestas en eso – le susurró Bella, para que la gente no la oyera.

-Han pagado por ello – contestó Heidi de la misma forma.

-No han pagado para que los matéis. – Rebatió Bella, a lo que la otra vampira se encogió de hombros mientras seguía con su explicación.

Salimos del castillo y cruzamos la muralla, yendo directamente al bosque. Era agradable correr a su lado, y yo lo único que podía hacer mientras veía como su pelo se movía a causa del viento era rezar para que esto no se acabara nunca, para que ella no me abandonase.

Al llegar, nos quedamos parados, mirándonos fijamente.

-Bella – empecé, aunque no sabía cómo continuar. Ella esperó. – Sé que es muy probable que no creas esto que voy a decirte, pero todo lo que te dije ese día era mentira. – No dijo nada. – me refiero al día en que nos fuimos de Forks. Yo sabía que tú no dejarías que me fuera, así que fue necesario que te mintiera… - vi en sus ojos que no me estaba comprendiendo. – Te mentí diciéndote que no te amaba. – En ese momento sus ojos reflejaron dolor, mientras ella negaba lentamente con la cabeza sin darse cuenta. – Por favor, créeme, nunca te dejé de amar. Nunca he dejado de hacerlo, ni lo haré. Ya te dije que cuando las emociones de un vampiro cambian, son permanentes, seguro que lo habrás comprobado… Perdóname, te lo suplico.

-Yo… no puedo creerte. Lo siento.

-Llevo seis meses buscándote. Alice te vio desaparecer i me llamó. Registré todo Portugal y España para encontrarte, incluso una parte de Francia, necesitaba saber que estabas bien para poder seguir viviendo. Obviamente no te encontré. No hasta que decidí venir aquí a Volterra para que los Vulturis… – callé de golpe – eso ya no importa.

-¿Para qué viniste? – me interrumpió.

-Bella, no… - cambié de opinión en cuanto vi que empezaba a girarse para marcharse.- ¿Recuerdas la conversación que tuvimos el día de tu cumpleaños, mientras veíamos Romeo y Julieta?

-¡No! Dime que no viniste por eso.

-No tenía más remedio. Ya te dije que no pensaba vivir en un mundo en el que tú no existieras.

-¡Pero me dejaste! Si de verdad me amaras no lo habrías hecho, habrías sabido como me afectaría eso y lo hubieras evitado.

-Estaba ciego, lo siento, no sabes cuanto. Creía que era lo mejor que podía hacer por ti, para protegerte.

-Pero… - empezó a interrumpirme, y no la dejé seguir.

-Todavía estaba afectado por lo de James, hacía menos de medio año de eso y… entonces ocurrió eso en tu cumpleaños. Creí que solo te daba problemas y decidí alejarme de ti sin sospesar todo adecuadamente. Pero eso ya no importa, porque estás bien. – dije esta última frase más para mi mismo que para ella. Para terminar de convencerme de que todo estaba bien.

-Pero ahora estamos atados. – La miré sin comprender – los Vulturis.

-Eso no es lo más importante ahora mismo.

-¿Ah, no? ¿Y se puede saber qué es eso de vital importancia ahora mismo que no tenga nada que ver con ellos?

-¿Qué sientes por mí?


Quiero decirles que siento muchísimo todo este laaaaargo tiempo sin actualizar, y aunque tuve razones para no hacerlo, no creo que sean lo que esperáis ahora que he vuelto, así que simplemente os pido disculpas a todos aquellos que leeis mis historias.

A partir de ahora voy a tener más de tiempo, no mucho pero si algo más, para escribir, y creo que esta historia ya estará terminada para finales de este verano (aquí en España).

No puedo prometer nada y lo siento mucho, pero intentaré estar de vuelta pronto.

Besos

Judy