Death Note no me pertenece, ni su historia ni sus personajes.
Gracias por todos vuestros reviews ^^ De nuevo agradezco a amitew, a ellie77 (lo escribí bien?), a fannyhikari y a Sayumilayla por vuestro apoyo y vuestros reviews a lo largo de la historia, haceis que me ponga a dar saltos al ver que el numero de reviews ha aumentado con cada capitulo subido... :) gracias.
:))
LIFE NOTE
Dada la situación, Elius se habia quedado sonriendo junto a Cala. Habia funcionado, por lo que de algun modo el estado de ánimo de la chica habia mejorado levemente.
"Mario Lopez, un chico de 21 años que se habia suicidado el pasado domingo, ha vuelto a la vida misteriosamente mientras examinaban su cuerpo.", se leía en el titular del periódico que habia comprado el padre de la chica aquella mañana.
-Observa, Elius.- Dijo Cala, cogiendo el periódico.- Creo que a partir de ahora van a cometer más asesinatos, y si no lo hacen de un modo tan estrambótico cómo en éste caso, de verdad que no voy a poder hacer nada al respecto.
El angel asintió.
-Porque el pueblo es pequeño. Sólo va a comenzar a ser interesante para la premsa cuando muera demasiada gente, claro, si eso es sopechoso. Experimentan a su anchas...- Cala se encogió en el sofá, algo atemorizada. Xac y Meritxell ahora tenían un campo más grande para actuar, y Lucas no podria hacer nada porque ella no habia tenido la oportunidad de hacer que tocara ese papel. Maldijo por dentro su cobardía.
En aquel momento la puerta se abrió y apareció su madre, y vió a su padre detrás, casi en fila, con su mirada seria fija en ella.
-¿Ocurre algo?- Se atrevió a preguntar con un hilito de voz al ver las caras que traían ambos.
Los dos adultos se miraron entre sí, y al mismo tiempo suspiraron.
-No, nada. Nada importante, cosas del trabajo.
-Oh, está bien.- Se levantó para irse a su habitación y cerró con un ligero movimiento la puerta. Llevaba sólo una semana allí, cierto, y por aquellas fechas el instituto estaría preparando la fiesta de navidad de todos los años.
-Cala.- Dijo Elius.- No te deprimas por eso.
Ella negó con la cabeza.
-No puedo verlo con un aire tan pesimista, ¿verdad?- Sonrió para sí, aunque fuera de ese modo en el que veía las cosas.- Dentro de un mes voy a ir a un nuevo instituto, voy a conocer a gente nueva y a hacer nuevas amistades.
El angel sonrió y estuvo un rato jugueteando con su rubio cabellos, mientras Cala se dejaba caer en la cama escuchando una balada rock que le gustaba demasiado.
...
Aquel miercoles por la noche, Near lo pasó haciendo puzzles y pensando en un modo para verificar de una vez por todas sus teorias contra Cala.
Ahora que la castaña no estaba, le resultaba más fácil observar de un modo objetivo todo lo sucedido hasta el momento, y tenia las ideas bastante claras, aunque tampoco podia dejar de lado a la contraparte de Kira, eso lo sabia, y ahora que el chico muerto hacia un par de dias habia resucitado, lo tenia más que claro.
La contraparte de Kira jugaba un papel muy importante en toda aquella historia, aunque Near le temiera en cierto modo. Porque Cala era su sospechosa y el "resucitador" su rival, su enemigo. Haberse dado cuenta de aquello solo empeoró la situación.
-Oye, Near.- Halle cerró el portátil y se acomodó mejor en el sofá.- ¿Qué te ha llegado sobre Cala?
-Está en Madrid, no tiene amigos ni animales y no le gusta mucho salir a la calle en invierno.- Colocó la última pieza del puzzle.- Por lo que nuestro espía tiene que ingeniarselas para averiguar algo.
-¿Y lo consigue?
Near negó.
-Oh, ya veo. ¿Cuanto tiempo hace que se fue?
-Dos semanas.- Dos semanas increíblemente molestas, pensó. Near no podia imaginarse que ella se iba a ir, y que en todo aquello, él no podría hacerle nada. Ir a Madrid sería delatarse de tal modo, y correr un riesgo tan grande aun sabiendo que no era un 100% provable de ser Kira, que no lo iba a correr.
-Oh, vaya.- Halle encendió la televisión y se dejó llevar por la música que sonaba en ésta.
-Sabes que no voy a hacer nada.- El albino volvió a montar el puzzle.- Sé te ve que esperas su regreso.
Ella solo se encogió de hombros y observó la pantalla del televisor como si lo que hubiera dicho el joven no hubiera tenido ningún efecto sobre ella.
-Por otro lado, ese chico, Mario Lopez.- El albino cogió el ordenador de Halle y lo encendió, dirigiéndose a los informes que hacian referencia a la última víctima de Kira.- ¿Quién podría desear su muerte? Está claro que no nos equibocamos de lugar, per hay algo que me inquieta un poco: ¿qué relación tiene con Cala? He estado pensando pero no se me ocurren demasiadas cosas.
Su compañera lo miró con interés, esperando a que continuara, pero no lo hizo. Simplemente juntó piezas en el puzzle y se escuchó al público aplaudir en la tele. Nada más.
...
Por otro lado, Laia estaba más que animada. ¡Era Navidad! Y no solo por eso, sinó porque sus padres le habian comprado un hermoso conjunto de su marca de ropa favorita, y porque por la mañana habia recibido la llamada de su mejor amiga.
-¡Cala!- Gritó entusiasmada.- ¿Qué me cuentas? ¿Qué tal en Madrid? ¡Cuentamelo todo!
Ella sonrió al otro lado de la linea.
-No ha pasado nada interesante. Pero, por otro lado, me gustaria preguntar por ti.
-Feliz Navidad, Cala.- Dijo Laia sonriendo.- Espero de verdad que no te sientas mal estando allí.
-Poco a poco lo supero. Hoy conocí a uno de los vecinos.
-¿Está bueno?
-Mucho.- Cala se mordió el labio inferior como si tuviera a Laia delante, en persona, y tratara de exagerar las cosas.- Tiene un par de años más, pero se derrite...
Escuchó una risa alegre tras el audifono y sonrió de nuevo. La verdad era que no habia conocido a ningún vecino ni nada por el estilo. Era el empleado de la limpieza y tenía como unos 40 años, pero ella le restó años e imaginó el resto para Laia.
-¿Se portan bien contigo?
-Mis padres parecen haber empeorado con su relación.- Dió un largo suspiro.- Pero de todos modos era de esperar si al final trabajaban en un mismo lugar. Ellos mismos se lo buscaron.- Se cambió de lugar el teléfono y se acomodó en la cama.- ¿Qué hay de Uriel y los demás?
-Uriel ha superado la depressión que le causó tu retirada.- Lo dijo a modo de broma.- Y Carlos sigue intentando sin resultados conquistar a Anna.- Se rió ante el recuerdo del espectáculo de baloncesto, en el que se cayó encima de la chica por "accidente".- Y Albert parece estar como ausente. Creo que piensa seriamente en ti.
Cala se sonrojó levemente al imaginarse dentro de la cabeza del rubio, en una ventana mojada, melancólico, mirando al horizonte...
-¿Y Lucas?- Preguntó al fin.
-Sigue rehacio a quedar con nosotros.- Dió un suspiro.- Pero pronto lo conseguiremos, tal vez se esté soltando un poco a medida que pasan los dias.
-Entonces todo va bien.- Cala le habia pedido a Laia que intentase que Lucas se llevara bien con ellos, a modo de fabor a ver como iba, antes de irse a la gran capital.
-Oye, lo siento.- Laia pareció deprimida.- Tengo que colgar. ¡Feliz Navidad!
-¡Feliz Navidad, Laia!- Pero Laia de verdad tenía prisa y ya no la escuchó decir aquello último.
Salió de su habitación a por algo de comer, pues tenía hambre y sus padres estaban en la campaña especial de Navidad, que más bien era una fiesta, del centro comercial en el que ahora trabajaban.
Era la primera Navidad que pasaba sola.
-No la pasas sola.- Elius regresó de su mundo celestial y se sentó encima del mármol de la cocina, mucho más ancha que la de su anterior casa.- Puedo pasarla contigo.
-¿Los angeles no celebráis la Navidad?
-Tal vez tu imágen de nosotros esté equibocada. Me llamo a mí mismo ángel porque no me gusta el término que usan en mi mundo.
-Oh, ya recuerdo. Vivins.
-Eso es.- Siguió a la chica y a su bocata de queso hasta el salón y la observó comer en silencio. Entonces sonó el teléfono, asustando un poco a Cala.
-Javi, cariño, ¿estás en casa?- Era una voz femenina que Cala no recordaba haber escuchado nunca antes. Su padre se llamaba Javi, por lo que no era ninguna equibocación. Tampoco era su madre.- Bueno, como estás solo pensé que podríamos pasar la noche juntos, como solteros. Ya sabes, fiestas y... y eso.
La mujer se percató de que algo iba mal.
-¿Javi?
-Soy Cala.- Dijo ella, helada de pie ante el telefono.- La hija del hombre al que llamas.
-¡¿Qué?!
La chica colgó la llamada y se sentó de nuevo en el sofá, con la sensación de que su mala suerte no la abandonaba. Observó como Elius miraba confundido a la dueña de su cuaderno y, intentando sonar natural, preguntó por su lista de la mala suerte.
-Creo que es algo interminable.- Respondió el rubio, sentándose al lado de Cala de nuevo.- Pero con el tiempo, va a desaparecer.
Pobrecita Cala, mira que enterarse de ése modo de que su padre tenía una amante... bueno, cabe decir que de por sí las cosas ya habian dado un giro algo grande, aunque espero sus opiniones al respecto antes de revelar nada.
:)) Gracias
