Death Note no me pertenece.

Hola de nuevo queridos y queridas lectores y lectoras (creo que más bien tengo lectoras), espero que les guste la 15 parte de Life Note y que dejen muchos reviews (agradezco los del capitulo anterior).

:))

LIFE NOTE

De nuevo, Near estaba alzando una ciudad de dados, con edificios puntiagudos y gruesas murallas. Para distraerse de lo que sentía aquella noche y de lo que pensaba respecto a sus pistas para descubrir a Kira. La verdad era que no tenia ninguna, y aquello le molestaba.

La noche anterior habia sido año nuevo. Habia hecho un pequeño brindis con Halle, solo por aburrimiento, y habian vuelto a sus tareas. No fue algo que interesara al albino en especial, por lo que tampoco le dio mucha importancia.

Laia fue expresamente a llamar a su timbre para pedirle que fuera a una fiesta con todos los de classe, pero él se negó. No tenia precisamente muchas ganas de eso.

Los días llegaban a ser ahora más normales que antes. Enviaba a Halle a investigar el entorno de aquel llamado Mario Lopez mientras él pensaba y jugueteaba con su cabello.

La nieve habia hecho acto de presencia en un par de ocasiones, pero a él no le importaba demasiado. Tenia que encontrar a Kira. Tenia que hacerlo, aunque sintiera algo llamado "añoranza" (creo que se escribe asi) y no lo pudiera remediar.

...

Cala no solía aprovecharse de los demás, y tampoco lo hizo esa vez, cuando le dijo lo sucedido en navidad a sus padres, pidiendole a su padre secamente una explicación que no supo darle.

Se inició entonces una grave discusión, entre su padre y su madre, en la que Cala solamente intervino para dar detalles.

Al final, terminó hablando.

-¡Si, te fui infiel!- Dió un grito sonoro y perfectamente audible desde el último piso de aquel edificio.- ¿O acaso no te extrañaba? Conseguí el puesto gracias a eso, ¡a eso!

-¡¿Conseguiste el puesto tras tirarte a una mujer?!

-¡Asi es!

-¿¡Y no pensaste en mi, o en Cala?!

-¿¡Para qué?!

La discusión se habia terminado. El padre de Cala habia cerrado de un portazo la puerta de la casa y la madre se fue a la habitación y comenzó a hacer las maletas. Se sabía demasiado bien lo que vendría después, por lo que procuraba evitar que se reconciliase de nuevo.

Sólo podía pensar en que llevaban ya unos días discutiendo por tonterías, él las iniciaba todas, y ella debía ser la que finalizara con todo, limpiamente, en teoria, aunque luego él la apuñalaba por la espalda.

-Cala.- Dijo, entrando en la habitación de la chica, la cual también habia comenzado a hacer sus maletas. Su madre sonrió, aún con lágrimas en los ojos, y se quedó esperándola en silencio.

-Vamonos a casa, hija.- Dijo.- Siento haberte arrastrado hasta aqui.

La chica negó con la cabeza y siguió su madre hasta la estación de tren, en dónde compraron dos billetes de ida hacia la ciudad, y luego cogerian otro tren bastante más malo para acercarse y, en la ultima parada, coger un autobús. Lo pudieron gestionar todo en algunos minutos subieron al tren.

De algún modo, sentía pena por su madre. Cala sabía que aquella no habia sido la primera vez que discutían y que él la engañaba con otra, pero su madre lo habia aguantado todo hasta ahí. Y Cala también. Estaba más callada de lo habitual, pero por dentro queria gritar.

-Cala.- Dijo Elius durante el trayecto en autobús. Observó la mirada de la chica y sonrió para si.- Me alegro que esto sucediera.

Ella no dijo nada, pues su madre estaba a su lado, pero el angel sabia lo que queria preguntarle.

-Puedo ver los sentimientos, recuerdalo. Pero no puedo revelarlos asi como asi, y en éstos casos menos.- Volvió a observar la cara de indignación de su compañera.- ¿Acaso pensabas que la revelación del llamado Lucas era algo normal? Lo dije porque me pareció importante, demasiado incluso, como para olvidarlo.

Ella asintió levemente con la cabeza y observó a su madre, derramando lágrimas en su jersei, y le tomó la mano. No se dijeron nada, pero ambas sonrieron. Seria el nuevo comienzo de sus nuevas vidas.

-Sabes, Cala.- Ella negó.- ¿cuando te enamoraste por última vez?

-Hace bastante...- Mintió. Recordaba perfectamente el desengaño de Albert.

-Imagina que te casas con ese hombre que te promete luz, amor, cuidados... tienes dos hijos con él y te das cuenta de que hay muchas cosas que has hecho por esa persona que tu sentido común no habria permitido que hicieras sin él.

-¿Un ejemplo?

-Xac, tu hermano.

Cala recordó que su padre lo hechó de casa cuando se hizo las rastas, justo después de dejarlo con Amanda. Aquella relación habia tenido tantos vaches y direcciones, que su hermano decidió cambiar por completo y se cambió su estilo. A su padre le gustó tan poco...

-Entonces, ¿tu lo aprovabas?

-Así es. ¿Qué más da que se haga rastas? ¿Qué acaso lo que importa no es lo que él quiera?

La chica se sorprendió.

-Pero todo esto lo pienso ahora... deberia de haberseme ocurrido antes. Por eso...

-¿Por eso?- Apremió curiosa Cala.

Su madre posó sus ojos en una pareja de ancianos que estaban algunos asientos delante de ellas y sonrió amablemente.

-Por eso, Cala, búscate a alguien que de verdad te ame y al que de verdad ames.

Aquel consejo pilló por sorpresa a Cala. ¿Alguien a quien de verdad amara? ¿Acaso no amaba a Albert, antes de todo lo que sucedió? Buscó una respuesta en su mente, pero no llegó a encontrarla, estaba todo demasiado confuso como para poder hacerlo.

-¿Alguien... a quien ame de verdad?

Su madre asintió.

-¿Has amado de verdad antes?

No. Cala se había enamorado de un chico llamado Juan cuando tenía trece años, y a los quinze conoció a Albert y estuvo enamorada de él desde aquel instante en que le vió entrar en la cancha de baloncesto. Hasta que otro partido de baloncesto le quitó aquella pequeña esperanza.

-Pues... creo que no. ¿Cómo puedo saberlo?- Se sorprendió a sí misma preguntándole aquello a su madre.

-Por poner un ejemplo: aunque te atraiga mucho, si no tienes irrefrenables ganas de confesarle tu amor, es que no estás suficientemente enamorada.

Justo en el clavo, mamá. Me conoces demasiado.

-Oh, ya veo.

-Pero no debes tomartelo con prisas.- Dijo ella. Habian llegado a su destinación, por lo que cojieron sus maletas y se bajaron.- Sólo asegúrate de que sea la persona indicada. Que no te pase como a mi, cariño...- la voz de su madre se fue apagando, hasta ser casi un susurro, y caminaron la distancia que les separaba del que siempre fue su hogar.

Bueno, supongo que muchas de vosotras (Y/O vosotros) estaréis saltando de alegria con el regreso de Cala.

En un principio iba a retardarlo más, pero algo dentro de mi me decia que, si hacia eso, no escribiria demasiado a gusto. Porque yo también quiero escenas entre Cala y Near y, ya que está en mis manos escribirlas, ¿por qué esperar demasiado?

Espero que os haya gustado, espero vuestros reviews y opiniones.

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