Filipinas
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N/A: ¡HE VUELTO!
Hola a todos amigos ¿Cómo están? Espero que muy bien ¿me extrañaron? Lamento mucho no haber estado escribiendo en mucho tiempo, pero mi computadora estaba fallando y era muy difícil escribir así, pero finalmente e podido arreglarla.
Y ahora les traigo una historia especial, yo aparte de escribir, soy fan de la historia, y pues bueno esto es algo que se me ocurrió hace un tiempo y decidí escribirlo… y lo tengo listo desde el año ante pasado XD
¿Y por que no lo subió entonces? Bueno, cuando termine de escribirlo fue un poco después del día de Filipinas, y pensé "ojala lo hubiera termino de escribir para ese día… y si… en lugar de subirlo ahora… ¿espero al próximo año para subirlo?" y ahora se preguntaran ¿y por que no lo subí el año pasado? Pues vera… Se me olvido XD
Por cierto… ¡FELIZ DIA DE FILIPINAS!
Pero ahora ya hablando en serio, esta historia, si bien e intentado que sea divertida y dulce… toca algunos temas muy delicado y dolorosos de la historia; así que le pido un poco de discreción con esas cosas ¿ok? Bien… ¡COMENZAMOS!
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Era un día normal en la escuela secundaria de Royal Woods, sin embargo, este día, traería una desagradable revelación para cierta chica que caminaba feliz por la secundaria en compañía de sus amigos.
—Y bien chicos, ¿Qué tal van con sus proyectos de Historia?— Decía tranquila mientras todos se dirigían a la biblioteca.
—Es una pesadilla, no se como alguien puede recordar tantas fechas— Se quejaba Rusty.
—No es tan difícil, solo tienes que irlo asociando— Le animo Stella.
—Y también ayudaría que no te durmieras en clase— Dijo Liam en tono burlón al tiempo de Zack le daba los 5 por su comentario.
—Muy gracioso— Se quejo el aludido.
—Y Stella, desde cuando te gusta tanto la historia— Pregunto Clyde extrañado por el animo de su amiga, que si bien era algo nerd… como todo en su grupo la verdad; a ella le gustaban más las cosas científicas que históricas y culturales.
—Bueno es que como dejaron escoger él país, yo decidí hacerlo de mi propio país, y la verdad preparar todo me trajo buenos recuerdos— Dijo Stella con una enorme sonrisa.
Eso causo una mirada de expectativa en sus amigos, sabían que su amiga no era de Royal Woods, y que ella era asiática, pero en realidad no estaban seguros de donde era ella, lo que los hacia sentir mucha curiosidad ahora que ella estaba sacando el tema, sin embargo, a ella pareció molestarle esa mirada de sus amigos.
—Momento… ¿no saben de donde soy?— Dijo en tono molesto, pues ella estaba segura de haberlo mencionado alguna vez.
—Si, si claro que sabemos—
—Lo sabemos perfectamente—
—Si… puf como crees que pudimos olvidar eso—
—¿Por quienes nos tomas?—
Dijeron los cuatro intentando no dar una mala impresión.
—¿Y bien?— pregunto Stella con impaciencia.
—¿y bien que?—
—¿De donde soy?— pregunto Stella cruzando los brazos mientras miraba a sus amigos con clara sospecha.
Los cuatro solo pudieron tartamudear, y mirar a todos lados intentando ganar tiempo en lo que hacían memoria, pero la mirada impaciente de Stella les ponía más difícil el concentrarse por lo que finalmente no le quedaba otra que intentar adivinar.
—Eres de… Chi…— El gesto enfadado de Stella basto para que Rusty supiera que no era lo que iba a decir e intentar remediar su error —Jap… co… in….— Intentaba todo lo que sele ocurrió mientras sudaba notoriamente por los nervios.
—Soy Filipina— Dijo finalmente Stella, al no querer extender más ese patético espectáculo.
—Si claro—
—Ya sabíamos—
—No tenias que decirlo—
Dijeron los chicos intentando mostrarse seguros, mientras Stella solo giro los ojos y solo siguió caminando a la biblioteca.
—Bueno… ¿y te falta mucho de tu trabajo?— Pregunto Clyde intentando cambiar el tema.
—No, ya tengo casi todo, solo me falta verificar algunos nombres y fechas y estará listo—
Todos los chicos entraron a la biblioteca, cada uno buscando lo que necesitaban para estudiar en ese momento, sin embargo, cuando Stella fue a buscar libros, no encontró nada, por lo que extrañada fue a ver a la bibliotecaria.
—¿Disculpe? ¿Dónde están los libros sobre la historia de Filipinas?—
La mujer puso una expresión de incomodidad por la, para luego explicar a Stella.
—Lo siento querida, tuvimos un pequeño accidente con algunos nuestros libros de historia— Dijo la mujer señalando por la ventana a donde se veía a un grupo de niños castigados, que intentaban secar como mejor podían un gran número de libros empapados.
Stella solo pudo bajar la mirada, decepcionada, lo que despertó simpatía en la mujer, no era normal ver a un alumno genuinamente animado por leer algo, así que decidió hacer un mayor esfuerzo, buscando en la computadora algo que pudiera servirle a la niña.
—Ho si tenemos un libro viejo de historia, que aparentemente también tiene algo de historia de filipinas— Dijo la mujer con una sonrisa por poder ayudar a la pequeña —Espero que no te moleste que sea viejo—
—Creo que para un libro de historia es mejor ¿no cree? así todo está más fresco— Dijo Stella animada, bromeando un poco logro sacarle una sonrisa a la bibliotecaria, que se levanto y saco el viejo libro de una repisa detrás de su escritorio; inocente de la razón del por que ese libro estaba ahí, justamente fuera del alcance de los niños.
Stella fue sonriente con el viejo libro a la mesa que sus amigos habían tomado, cada uno estaba trabajando en su propio proyecto con carácter muy animado, todo el ambiente era muy alegre y cálido hasta que Stella comenzó a sumergirse en la amarillentas paginas de aquel libro, era un libro de historia de los estados unidos, pero tenia un capitulo sobre filipinas, y con cada palabra que leía su expresión cambiaba.
Sus amigos en un primer momento estuvieron ajenos a este cambio en su amiga, sin embargo, mientras entre bromas notaron que Stella no decía nada, voltearon a verla.
Su cara estaba completamente perdida en el libro, pero no como una persona fascinada por la lectura, sino que su expresión era de sorpresa, puede que incredulidad, y tal vez algo de… Horror.
—¿Stella? ¿Todo esta bien?— pregunto Clyde, aun que solo por la expresión de Stella ya sabia la respuesta aun que aun sin tener ni idea de cual pudiera ser el problema.
Stella ni siquiera escucho las palabras de Clyde, solo siguió leyendo, apretando el libro con fuerza y frustración entre sus manos, pero cuando cambio la pagina vio algo que la saco de su perplejidad, y no de buena forma.
—¡ ¡ ¡ ¿PERO QUE…? ¡ ¡ ¡— Stella tomo el libro con fuerza y producto de su ira lo estrello contra la mesa tan fuerte que impidió que el grito de Stella se escuchara por el lector, pero era seguro que al menos la mitad de la escuela la había escuchado.
A la vista de todo en la biblioteca Stella solo se había levantado de golpe de su silla y azotado el libro contra la mesa con todas sus fuerzas mientras respiraba agitada, escapándosele la grosería más fuerte que conocía y aun así en el fondo de su alma sentía que era insuficiente para esto, estaba completamente alterada por lo que acababa de ver.
Todos en la biblioteca voltearon a verla, totalmente sorprendidos por lo que acababa de hacer, en particular sus amigos que nunca la habían escuchado usar un lenguaje como ese, ni siquiera pensaron que ella pudiera saber una palabrota de tal calibre.
Todos quedaron en silencio debido a la impresión por un momento, solo escuchándose la respiración agitada de Stella que seguía viendo esa fotografía, molesta y aterrada a partes iguales, solo pidiendo verla una y otra vez intentando negar lo que había visto, sin embargo ahí estaba y era tan horrible que la hacía temblar.
Sin embargo, el momento no podía pausarse eternamente por lo que más pronto que tarde alguien termino reaccionando, y hablo, rompiendo el silencio.
—Jajajaja que boquita he — Dijo un chico en tono burlón, ocasionando algunas risas, sin embargo a Stella no pareció importarle el comentario… no más que eso, pareció ni siquiera escucharlo.
—¡Señorita!— Le levanto la voz la bibliotecaria claramente molesta por que gritaran algo como eso en su biblioteca —No puede comportarse de esa manera en este lugar, va a tener un grave castigo… ¡¿Me esta escuchando?!— Insisto la mujer al notar como Stella parecía ignorarla, sujetándola firmemente de un hombro, lo que pareció sacar de su trance a Stella.
—Pero… ¡¿PERO QUE ES ESTO?!— Volvió a gritar Stella, ahora con un tono más furioso e indignado que sorprendido como antes, mientras golpeaba el libro con su palma.
Los chicos solo se inclinaron sobre el libro para ver lo que este ponía, y al ver lo que era sus ojos se abrieron por completo, comprendiendo de inmediato toda la indignación de Stella.
En esa pagina estaba la foto de una pequeña niña, ligeramente parecida a Stella, que les devolvía la mirada llena de miedo, dentro de una gran jaula con los que se podía suponer sus padres siendo vistos por una pequeña multitud, y el pie de foto solo empeoraba todo, pues de podía leer claramente "Nueva York, 1905, inauguración de la exhibición de los "Pieles Oscuras" Los salvajes habitantes de los territorios de las islas filipinas"
—O querida… lo siento tanto no deberías de haber visto eso— Dijo la bibliotecaria cuando alcanzo a ver la imagen en cuestión, comprendiendo rápidamente el malestar de la niña, e intentando llevarse el libro aun que fue detenida por Stella, quien más que nada quería una explicación.
—¡No! ¡¿Qué es esto?!— Volvió a decir tomando el libro firmemente con una mano mientras que con la otra señalaba a la fotografía en cuestión, ella quería una respuesta, alguna explicación, pero era claro que la bibliotecaria no tenia las respuestas que la niña quería.
Muchos niños intrigados por el escandalo se acercaron a ver, algunos inclinándose para ver la fotografía y lo que esta ponía, la mayoría de ellos se mostro muy incomodos o sin saber que decir, sin embargo, en un grupo tan grande no podían faltar algunos idiotas, que al ver la foto solo comenzaron a reírse.
—Si sigues actuando así tal vez te vengan a enjaular— Dijo un niño en tono burlón mientras hizo sonidos de mono.
Stella desvió la mirada para confrontarlo, pero al hacerlo solo pudo ver como un grueso libre se impactaba en su cara, derivándolo muy adolorido.
—¡Jovencito!— Le grito la bibliotecaria a Liam, que fue quien lanzo el libro.
—¿Qué? Se lo merecía— Se defendió Liam, siendo apoyado por sus amigos.
La bibliotecaria al ver como toda la situación se salía de sus manos, le arranco el libro en cuestión a Stella de las manos, y tras amenazar a todos los niños con castigarlos si no guardaban silencio y volvían a sus libros, fue a guardar ese libro.
—No me importa— Dijo Stella firme, queriendo respuestas —¿Qué fue eso? ¿Como… como pudieron…?—
—Eso… eso fue hace mucho tiempo, los libros de esa época no eran muy correctos y ponían cosas que no debían— Intento explicar la bibliotecaria, sin embargo, esa no era la respuesta que Stella quería.
—¡NO! Quiero decir… los enceraron en zoológicos ¿Por qué? ¿Cómo pudieron hacer eso?— Dijo Stella sin poder olvidar la cara llena de miedo de aquella niña.
—Yo… bueno… no lo se, solo olvidado linda, no se suponía que vieras esas cosas; Eran otros tiempos— Excuso la bibliotecaria, sin saber como calmar a la niña.
Stella no estaba conforme con eso, pero se dio cuenta que no sacaría nada más de aquella mujer, por lo que superada por sus sentimientos se fue corriendo de ese lugar.
—¡Stella!— todos los amigos de la chica le gritaron mientras corrían detrás de ella, no querían dejarla sola en un momento en que se encontraba notoriamente mal.
Sin embargo, Stella, al ser tan alta tenia piernas largas, lo que la hacia muy buena corriendo, a diferencia de sus amigos, que no destacaban precisamente por ser atléticos, dejándolos atrás muy rápidamente.
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Stella simplemente se escondió debajo de un árbol en los bordes del territorio de la escuela, no estaba muy segura de como se sentía, o como se debía sentir pero era claro que no estaba bien, y realmente no sabia que hacer o en que pensar ahora, pero todas sus dudas tuvieron que esperar un momento cuando sorpresivamente fue interrumpida.
—Stella— Dijo Lincoln parándose frente a ella con una mirada, una sonrisa amistosa y gentil, que sin necesidad de palabras transmitían un claro sentimiento "¿Estas bien? ¿Puedo ayudarte?".
—¿Lincoln? ¿Qué haces aquí?— Pregunto la chica confundida.
—Los chicos me dijeron lo que paso en la biblioteca, y bueno después de como te fuiste estaban preocupados— Dijo calmadamente sentándose al lado de Stella para hacerle compañía.
—Pero… ¿Cómo me encontraste?—
—Te conozco muy bien— Dijo Lincoln de forma ligeramente presumida mientras sonreía —¿Quieres hablar de algo?—
Stella no supo si creer ese argumento de Lincoln, sonaba algo sospechoso… y con justa razón pues era mentira, Lincoln simplemente tuvo la suerte de verla correr hasta ese árbol desde su salón justo antes de que sus amigos lo llamaran; sin embargo Stella decidió no indagar más en eso, y pensó en la oferta de Lincoln de escucharla, realmente no sabia explicar lo que sintió pero tal vez hablando con Lincoln sus ideas se aclarara, después de todo Lincoln fue su primer amigo en Royal Woods y el más confiable de todos; por lo que simplemente se quedo ahí con Lincoln bajo la sombra del árbol mientras le contaba todo.
Lincoln no dijo mucho durante todo ese tiempo, se limitaba a escucharla, o hacer alguna pregunta ocasional sobre como se sentía ella, haciendo sentir escuchada, en definitiva, Lincoln era muy bueno escuchando.
—Y eso fue todo lo que paso— Concluyo Stella con un suspiro.
—Ya veo— Dijo Lincoln mientras se frotaba el mentón pensando en que decir a continuación.
—Es que no lo entiendo… como… ¿Cómo pudieron hacer eso?... ¿Por qué?—
—Bueno…— Lincoln se dio cuenta rápidamente que esta vez el no tenia la respuestas que Stella quería, por lo que no le quedaba otro remedio que improvisar —Bueno, no se como se haya dado todo, tal vez… no se… ¿tal vez haya una razón?—
—¡¿Una razon?!— Dijo Stella claramente molesta —Los encerraron en zoológicos como animales ¿Cómo puedes explicar eso?—
—Yo… yo…— Lincoln tuvo que tragar saliva, y repensar en sus palabras —Quiero decir, eso esta mal, muy mal obviamente, pero es que yo no se, no se que pudo haber pasado o como se dieron las cosas, y… y tu tampoco en realidad, solo leíste un par de paginas de un libro que decían cosas feas ¿verdad? No se… tal vez si buscamos más cosas… no se algo tenga sentido—
Stella se quedo pensando un momento, y lo que decía Lincoln tenia sentido por lo que finalmente asintió.
—Bien, ¿quieres ayuda?— Ofreció Lincoln con una sonrisa.
—No gracias, creo que es algo que prefiero hacer sola, pero… gracias, eres un gran amigo— Dijo Stella dándole una sonrisa a Lincoln y levantándose.
Ambos chicos se fueron, solo esperando que a la mañana siguiente todo estuviera bien.
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Al día siguiente nada estaba bien.
Todos llegaron a la escuela como siempre sin embargo desde el momento en que Stella se subió al autobús, el malestar en ella era palpable, sin embargo, esta vez no se veía sorprendida o triste como ayer, se veía furiosa.
Los chicos estaban algo nerviosos por hablar con ella, con la cara que tenía, pero a fin de cuentas era su amiga y si no se encontraba bien era su deber apoyarla.
–Y… ¿Cómo estas?— Pregunto torpemente Lincoln producto de los nervios.
A lo que Stella molesta respondió algo con mucha fuerza … algo a lo que ninguno de sus amigos pudo contestar… principalmente porque no entendieron lo que dijo, aparentemente les respondió en otro idioma, ellos sabían que Stella sabia hablar 3 idiomas, pero nunca antes la habían escuchado hablar en otro idioma, y menos hablarles así, cuando obviamente no la iban a entender.
—Ok… ¿Puedes repartirlo pero en ingles?— Pidió Rusty directamente.
[N/A: recuerden que ellos viven en estados unidos así que aun que este escrito en español ellos deberían estar hablando ingles]
La cara de enfado de Stella ya les decía que ese no seria el caso.
–¿Pero en que idioma estas hablando?— Pregunto Liam, algo frustrado por no lograr entender lo que le decían.
—Creo que es español, e aprendido un poco de eso con Ronnie Anne— Se apresuro a decir Lincoln.
Respuesta que a pesar del momento Rusty y Zach no desaprovecharon la oportunidad de hacer sonidos de besitos, para molestar un poco a su amigo mismo que se puso rojo como un tomate ante tal gesto, y aun que fue incomodo, al menos eso le saco una risita a Stella, aun que esta tristemente fue efímera.
—Ok… Español ¿Estas practicando para alguna clase o algo?— Pregunto Zack, solo logrando obtener una mirada molesta de Stella y un seco no.
Pero al pedir más explicaciones ella seguía respondiéndoles en español.
—Lincoln tu sabes español ¿que dice?— Solicito Clyde.
—Yo no se español, Ronnie solo me enseño un par de palabras— se excuso Lincoln, mientras sus amigos comenzaban a discutir en como entender a su amiga.
Esto los llevo a que tan pronto como llegaran a la escuela el grupo de amigos bajo del auto bus arrastrando a Stella con ellas con una misión clara: Encontrar a alguien que hable español.
—¿Hablas español?—
—No—
—Gracias— respondieron los chicos antes de seguir hasta el próximo chico que se encontrasen en su camino.
—¿Hablas español?—
—No—
—Gracias—
—¿Hablas español?—
—No—
—Gracias—
—¿Hablas español?—
—Si—
—Gracias— Dijeron los chicos mientras seguían caminando buscando a alguien que hablara español… —momento regresemos atrás— parando en seco y caminando hacia atrás el par de metros que alcanzaron a avanzar antes de notar lo que les respondieron.
—¿Dijiste que si?—
—Si yo se algo de español— Respondió un chico algo mayor de forma muy amable.
—Gracias a dios, ¿puedes traducirnos?— Dijeron mientras ponían a Stella frente al chico que la saludo amablemente.
Stella solo dijo algo en español y fue interrumpida.
–¿Puedes hablar un poco más despacio? Me esta costando entenderte— pidió el chico de la forma más amable que pudo.
A lo que Stella respondió nuevamente, esta vez con el chico solo asintiendo mientras la escuchaba.
–Dice que esta en protesta por lo que le hicieron a sus antepasados, y que hasta que la protesta termine no va hablar un idioma que les impusieron a la fuerza— tradujo el chico.
Ante esas palabras los chicos solo se miraron entre ellos incómodamente.
—Bueno… ¿puedes preguntarle que paso?— Pidió Liam.
Sin embargo cuando el chico iba a traducir eso, Stella se apresuro a decir algo, por lo que todo se quedaron observando al chico esperando la traducción.
—Dijo que ella sabe ingles, puede entender perfectamente lo que ustedes dicen–
—¿Pero así como vamos a hablar con ella?— Pregunto Clyde preocupado.
—Si no podemos pedirte que vengas con nosotros todo él día traduciendo lo que dice… ¿ o si?— Pregunto Rusty viendo al chico con algo de descaro.
—No, no puedo— Dijo el chico entre risas tomándolo como una broma –¿Oye pero como hablaras solo en español? Sin ofender, pero tu español no es muy bueno en realidad— le pregunto a Stella, lo que hizo que esta se sonrojara.
—¡Me falta practica!— Se excuso Stella sonrojada, al percatarse de que no era tan buena como ella lo recordaba.
—Jeje ok ok, si quieres practicar un día, podemos hablar— Dijo él chico antes de tomar sus cosas y marcharse para su clase.
Los chicos se quedaron en el pasillo un momento incomodo sin saber muy bien que decirse ahora, Stella había terminado hablando en ingles, pero… se notaba aun bastante molesta.
—Y… ¿Supongo que lo de buscar más información no ayudo?— Pregunto Lincoln recordando lo que habían hablado él día anterior.
—¡NO!— Grito Stella molesta caminando hacia su clase —Solo lo hizo peor, no tienen idea de todas las cosas horribles que hicieron, fue un genocidio—
Stella se notaba muy alterada, casi temblando del enojo mientras caminaba fuerte rumbo a su clase, dejando muy sorprendidos a sus amigos, por sus palabras.
—Va… vamos Stella, dinos que paso— Dijo Clyde con voz temblorosa.
—Si Stella, somos tus amigos— Replico Liam.
—Si, no puede ser tan malo— Dijo Zack intentando animarla… y fue una mala elección de palabras.
Zack no quiso ser grosero, ni quiso ofender a Stella solo dijo lo primero que se le ocurrió para intentar calmarla, sin embargo habian sido las plabras equivocada en el momento equivocado, pues Stella solo pudo sentir esas palabras como si le dijeran que solo lo que paso no era importante; Stella volteo a verlo llena de furia, estaba tan sensible que esas palabras le dolieron tanto que no pudo pensar, apenas se dio cuenta de lo que hacía, cuando noto a todos sus amigos sujetándola con fuerza, para frenarla de golpear a Zack en la cara.
Ella no era así, ella no quería comportarse así, pero estaba muy sensible, así que hizo lo único que podía, soltarse de sus amigos como bien pudo y correr al único lugar donde estos no podrían seguirla, el baño de niñas.
Stella, solo se encerró en uno de los cubículos, sintiéndose fatal por lo que había echo, y sin embargo no dejaba de sentirse molesta, ese enfado, ese rencor seguía dentro de ella, como una bomba que deseaba explotar y no la dejaba pensar con claridad, ella intentaba aislarse en ese lugar, quedarse sola y esperar a que todo pasara… sin embargo sus amigos tenían otros planes.
—¡Stella! ¿Estas bien?— pregunto Clyde desde la puerta.
—¡LARGENSE!— Les grito Stella de regreso.
Los chicos no podían hacer mucho más que intentar insistirle a Stella para que saliera, mientras ella se quedaba callada sin dar respuestas encerrada en el baño.
—¡Stella!— Dijo Lincoln poniéndose firme —Yo no se muy bien que pasa, pero algo que si puedo notar es que no te sientes bien, y como tus amigos no vamos a dejarte sola si nos necesitas—
Aun sin respuesta.
—Y si… ¡Y si tu no sales entrare yo por ti!— Dijo Lincoln decidido.
—¡¿QUÉ?!— dijeron todos sus amigos al mismo tiempo.
—Viejo ¿estas loco?— Le dijo Rusty sorprendido por la decisión de su amigo.
—Es el baño de niñas Lincoln, no puedes entrar ahí— Le replico Clyde muy preocupado.
—Ya lo se… pero si Stella no va a salir, entonces yo tengo que entrar—
—Lincoln ¿entiendes lo que eso significa?—
—Si alguien te atrapa ahí dentro tu reputación esta arruinada, nunca dejaran de burlarse de ti por usar el baño de niñas—
Le insistían todos sus amigos, una y otra vez, incluso Stella se sorprendió ente las palabras de Lincoln, aun que convencida de que en realidad él no se atrevería a tanto solo por ver que le pasara.
—Ya lo se, solo… cuiden la entrada—
Fue todo lo que dijo Lincoln, rojo como un tomate al tiempo que entraba a ese lugar prohibido, caminando cuidadosamente como quien anda por tierras desconocidas, así dio cada paso hasta llegar al cubículo en el que se había encerrado Stella.
—Bu… bue… bueno— Dijo Lincoln tímida y nerviosamente al inicio, antes de darse una bofetada a si mismo para forzarse a hablar con confianza —Bueno, ya estoy aquí ¿vas a hablar conmigo Stella?—
Stella, no dijo nada, estaba realmente impresionada de que Lincoln realmente hubiera llegado tan lejos solo para hablar con ella de lo que tenía; al punto de no saber que decir, aun que su silencio fue mal interpretado por Lincoln.
—¡Stella! ¿En serio? ¿Después de que entre hasta aquí no me vas a decir nada? Pues… yo no me voy a ir sin antes saber que estas bien, así que si no hablas conmigo yo… ¡Abriré la puerta de una patada!—
Stella se preparo para abrir rápidamente la puerta, antes de que Lincoln fuera a intentar algo así… probablemente no podría, pero le preocupaba que se lastimara al intentarlo; sin embargo antes de poder hacer nada, escucho algo.
—¡LO SIENTO!— Dijo Lincoln nervioso.
Ahí estaba Lincoln rojo como un tomate y apunto de explotar por la vergüenza, por la idea que acaba de cruzar su mente, ¿Qué pasaba si Stella simplemente si necesitaba usar el baño? Esa idea hizo que Lincoln se imaginara a si mismo viendo a su amiga en un momento incomodo debido a su imprudencia.
—¡YO NO ABRIRE LA PUESTA ASÍ! ¡NO SE SI ESTAS PRESENTABLE! ¡QUIERO DECIR…!—
Lincoln estaba muerto de vergüenza, al punto que solo decía lo primero que se le venia a la mente mientras tartamudeaba, Listo para salir corriendo del baño y esperar fuera con el resto de sus amigos a que Stella saliera por si misma, esperando que no estuviera muy molesta por lo impetuoso que intento ser hace un momento.
Sin embargo su amiga pensaba muy diferente, solo de imaginarse la cara tan avergonzada de Lincoln la hizo reír, calmando el ambiente un poco, finalmente abriendo la puerta.
Lincoln nerviosamente se cubrió los ojos, solo por si acaso, mirando tímidamente entre sus dedos como intentando asegurarse que su amiga si estuviera presentable antes de mirarla de frente.
Gesto que causó otra risa de Stella, Lincoln podía ser realmente bobo y tierno en ocasiones.
Con esa risa Lincoln alzo la mirada, feliz de ver a su amiga frente a el y sonriendo, aun que de nuevo esa sonrisa fue efímera, Stella recordó eso que la hizo ver aquí, aquello que no podía alejar de su mente, y la hacía sentir tan enferma.
—¿Quieres hablar?— Pregunto Lincoln tan gentilmente como podía.
Y en esta ocasión Stella asintió, ambos niños se sentaron juntos, y Lincoln solo dejo que Stella hablara, con ella contándole todo lo que descubrió, usando su celular para mostrarle a Lincoln todas esas cosas, la cara de Lincoln no tardo en pasar de una cara tranquila, a una cara de completo horror, y tristeza al entender a lo que su amiga se refería; Porque minutos atrás cuando Stella dijo que lo que había pasado había sido un genocidio… lo había dicho en serio.
Fosas de cadáveres, aldeas completas quemadas con sus habitantes dentro, personas secuestradas solo para venderlas como animales de zoológico, niños asesinados, y exterminios solo por capricho, todo eso y mucho más fue lo que había pasado hacia tantos años en Filipinas.
Stella solo dejo de hablar cuando, un par de lagrimas empezaron a recorrer sus mejillas, intentando secarlas apresuradamente.
—Stella… yo… yo no sabia… lo… lo lamento tanto…— Dijo Lincoln con la voz temblorosa —Si… si yo hubiera sabido que encontrarías algo como esto… nunca te hubiera sugerido que investigaras más—
Stella solo golpeo la pared, enfurecida.
—¡No! ¡Lincoln! ¡Eso es parte del problema! ¡Eso solo me molesta más! —
—¿Entonces…?—
—¡¿Por qué nadie me dijo nada de esto antes?!—
—¡¿Qué?! ¡Stella! ¡Todo eso fue horrible! ¡¿Por qué rayos querías que te lo dijeran?!—
—¡POR QUE PASO!— Grito Stella llena de frustración —¡Hicieron todas esas cosas horribles! ¡¿Y ahora solo quieren hacer como que eso nunca paso?! ¡¿Solo hacer como que no hicieron nada malo y siempre fueron los buenos?!—
Lincoln puso entender eso, entendió las palabras de Stella, no era solo el dolor que le causaba el saber las cosas horribles que le hicieron a sus antepasados, sino también todo el engaño de ocultarlo, Lincoln recordó de sus clases de historia como le decían que su país había ayudado a reconstruir filipinas, pero nunca decían que fue su país el que destruyo la mayor parte de Filipinas, le decían como en filipinas hablaban ingles gracias a que los estadounidenses les pagaron muchos maestros para enseñarles y ayudarles, pero nunca que agredían a todo el que hablara español, le contaban como su país libero filipinas, pero nunca le dijeron que los españoles era libres y que su país solo quería su independencia para poder abusar de ellos sin interferencia.
Todo lo que le decían eran mentiras para que su país se viera bien, y eso era parte de lo que tanto le dolía a Stella, se sentía engañada.
—Stella yo…—
—¡¿QUÉ?!— Dijo Stella molesta —¿Vas a decirme que no debo sentirme así? ¿Qué sabes como me siento?—
—No… por que no lo se… no se como te sientes… pero puedo intentar entenderlo si me explicas como te sientes ¿Qué quieres?—
—Yo… yo… yo…— no lo sabia, en realidad no pensó en eso, incluso cuando intento hacer su pequeña protesta personal negándose a hablar ingles como el primer presidente de filipinas, ella realmente no sabia lo que quería, ella solo sentía algo dentro ella —¡Estoy furiosa!—
Stella volvió a golpear la pared una y otra vez, hasta lograr calmarse un poco.
—¡Estoy furiosa por lo que paso! ¡Estoy furiosa con que lo oculte! ¡Estoy furiosa con este país! ¡LO ODIO! ¡ODIO TODO DE ESTE PAIS!— Grito Stella sacando todo su enfado.
—¿Hasta a mi?— Pregunto Lincoln suavemente.
—¿Q… que?— La pregunta de Lincoln fue tan extraña y directa que dejo desconcertada a Stella.
—Dijiste que odias a todo lo de este país… pero este es mi país… yo soy de aquí, y me gusta vivir aquí ¿también me odias por eso?—
Stella quedo impactada por la pregunta de Lincoln, sin saber que responderle, luchando entre toda su furia y la cara de su amigo, que solo le dedicaba una mirada preocupada, preocupada por que ella estuviera bien, mirándola a los ojos como cuando se conocieron, su primer amigo, la primera persona que le dio la mano cuando se encontraba muerta de miedo en un nuevo país.
—No… no te odio Lincoln, eres mi mejor amigo— Dijo Stella cayendo de rodillas ante su amigo… quedando a la misma altura en realidad debido a la diferencia de altura… mientras soltaba otro par de lagrimas — Yo… yo también vivo aquí… y también me gusta vivir aquí… es solo que… estoy tan enojada… y… y no puedo controlarlo… yo se… yo se que eso fue hace más de 100 años, que todos los que vivieron eso estarían ya muertos, pero… pero… no puedo dejar de sentirme mal por eso… ¿es tonto verdad?—
—No Stella… no creo que sea tonto— dijo Lincoln dándole un abrazo a su amiga para ayudarla a calmarse.
Los dos niños se quedaron un momento así, sin decir nada, simplemente en un cálido abrazo hasta que el corazón de Stella pudo calmarse.
—No se que hacer Lincoln…— Dijo Stella finalmente rompiendo el silencio —Sigo muy molesta, pero… no quiero vivir así siempre, siempre enojada por eso—
—Tú lo dijiste, eso paso hace más de 100 años, solo déjalo ir, como algo del pasado, algo que por muy horrible que fuera ya paso y ya termino, y solo sigue adelante—
—Pero no quiero solo olvidarlo, no quiero solo hacer como que nada paso como lo hacen todos, yo no…—
—No tienes que hacerlo; Tú puedes recordar todas estas cosas y sabes todo lo que paso y decirlo siempre que sea necesario, pero no tienes que vivir atada a ello, mantener la perspectiva; ni negarlo ni olvidarla, ni vivir atada a eso, después de todo la virtud se encuentra en el medio de dos extremos—
—Wooow Lincoln, eso es muy profundo, ¿de donde salió?—
Lincoln hizo memoria, creía recordar que una de sus hermanas le dijo eso pero… ¿Cuál?
Lincoln estaba comiendo un bollo relleno de chocolate, cuando de golpe llega Lynn dándole una mordida justo en el centro —Lo siento hermano pero la parte de en medio es la mejor—
No ella no era…
Lincoln estaba pasando cuando escucho a Luna ensayar una nueva canción, con un ritmo muy diferente —¡Eso! Si tomas dos cosas muy diferentes y las mesclas puede salir algo muy bueno—
Eso podría ser.
Lincoln estaba tranquilo en la sala cuando de la nada sale Lucy dándole un susto de muerte —Lincoln ¿me prestas un diccionario? Estoy leyendo algo de antigua literatura griega, es ahí donde se crearon las más famosas tragedias de la historia, pero tiene muchas palabras difíciles… aun que e aprendido muchas cosas por ejemplos sabias que Aristóteles decía "la virtud con frecuencia se encuentra en algún lugar en medio de dos extremos opuestos que llevan al vicio"—
Si esa era…
—Es algo de antigua filosofía griega— Dijo Lincoln con un tono ligeramente presuntuoso intentando verse mucho más inteligente y genial.
—Gracias Lincoln… eres un gran amigo— Termino de decir Stella soltando a Lincoln.
—¿Te sientes mejor?—
—Si… mucho mejor, solo… dame un segundo para calmarme y salgo—
Lincoln solo le sonrio a su amiga y se dispuso a salir, después de todo no se suponía que estuviera ahí, en el baño de niñas, pero por suerte nadie lo había visto…
—¡YA DEJANOS ENTRAR!— Grito una voz desde fuera, seguida de un golpe, y en un instante dos niñas entraron al baño, solo para encontrarse a un Lincoln paralizado del miedo en el medio de este —¿Lincoln? ¡¿QUÉ HACES AQUÍ?! ¡ESTE ES EL BAÑO DE NIÑAS!—
Era oficial toda su reputación estaba arruinada, él nunca se liberaría de la burlas por haber usado el baño de niñas a partir de ahora… o eso pensó cuando…
—¿Dijiste algo Linky?— Dijo Stella, en un tono dulce y empalagoso, antes de salir del cubículo más despeinada y con la ropa más desarreglada de lo que estaba hace un segundo que Lincoln la dejo, teniendo una falsa reacción de sorpresa al encontrarse a otras dos niñas en el baño —Ups… ¡ya nos vamos!— Fue todo lo que dijo antes de tomar a Lincoln por la muñeca y salir corriendo con él del baño.
Stella estaba roja como un tomate y sabía que a partir de ahora tendría que soportar muchos rumores sobre Lincoln y ella por lo que había dado a entender… pero al menos había salvado la reputación de su amigo, de cierto modo.
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Después de eso, el par de niños se reunió con él resto de sus amigos, contándoles todo lo que había pasado, todos horrorizándose por la historia y sintiéndose muy mal por eso, en especial Zack que se disculpo reiteradamente con Stella por lo que dijo, pues él en realidad no sabia nada de eso.
—Casi nadie lo sabe… no se habla de eso… pero… como dijo Lincoln… no puedo quedarme en esto, tengo que seguir adelante, eso no es algo que yo pueda cambiar— Dijo Stella, aun decaída, por todo, caminando tristemente hacia el salón, alejándose del resto de los chicos.
—Todo esto realmente la a puesto mal—
—Es una pena—
—Si, me gustaría poder hacer algo por ella—
—Si ¿pero que?—
Los chicos se quedaron pensando por un momento hasta que Liam se paso en seco con una sonrisa.
—Chicos, puede que no sea él mas listo del grupo, pero tengo una idea—
Todos voltearon a ver a Liam, les explico su idea.
—Wooow, pero… no hay forma de que nos deje hacer algo así—
—Nos meteremos en problemas—
—Si lo se pero… ¿Acaso Stella no lo vale?—
Todos los chicos se miraron entre ellos y asintieron, y que mas valía que todos se reunieran en la tarde, por que tendrían que trabajar muy duro si querían tenerlo todo listo.
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A la mañana siguiente todos estaban en clase, con Stella más tranquila después de todo lo ocurrido, pero aun deprimida, sin embargo sabia que tenía que seguir, después de todo hoy les tocaba presentar sus proyectos de historia ante la clase y después de lo mucho que se habia esforzado en él suyo al menos quería presentarlo bien… aun si sabia que no presentaba "toda" la historia como fue.
La maestra tenía una enorme sonrisa ansiosa de ver qué proyecto presentaría cada uno de sus alumnos, y cuando pregunto quien deseaba pasear primero… se sorprendió mucho del primero que levanto la mano.
—¡YO! ¡YO PRIMERO!— Dijo Rusty impaciente, levantando la mano con fuerza y de forma muy insistente.
Eso extraño mucho a la maestra, pues Rusty era el tipo de alumno que solía olvidar la tarea, pero si esta vez si se lo había preparado seria una grata sorpresa, así que sin dudarlo lo dejo pasar al frente de la clase.
—Muy bien compañeros, es un placer para mi… presentarles mi proyecto de historia y para mi proyecto yo escogí… LAS FILIPINAS—
—¡¿QUÉ?!— Dijo Stella completamente sorprendida y extrañada de su lugar sin entender que estaba pasando… al menos hasta que Rusty comenzó con su presentación.
Si, Rusty había preparado un trabajo sobre la historia de Filipinas, pero muy específicamente sobre, esa parte fea de la historia de filipinas, mostrando justamente la imagen que inicio todo, la imagen de aquella triste niña encerrada en un zoológico, y contando lo más que pudo sobre eso… al meno hasta que la maestra lo detuvo.
Todos los chicos del salón estaban muy impactados ante esa imagen y lo poco que le dio tiempo a contar a Rusty antes de ser detenido por la maestra, que le quito su presentación, y lo hizo sentarse, con un regaño.
Stella seguía sorprendida e impactada por lo que Rusty acababa de hacer, y al voltear a verlo, este solo sonría mientras le guiñaba un ojo y levantaba el pulgar; Estaba tan sorprendía que apenas pudo reaccionar cuando la maestra volvió a pedir un voluntario, Y como rayo Liam se levantó pidiendo la palabra.
Liam hizo exactamente lo mismo que Rusty, presentando su proyecto sobre las filipinas, pero el fue más atrevido, mostrando directamente fotos de las fosas de cadáveres, y contando sobre el genocidio, contando de eso tanto como pudo antes de ser reprendió también por la maestra con fuerza; y en cuanto mandaron a Liam a sentarse, Zack dio un paso adelante contando sobre los trenes palacios y demás construcciones hermosas, que había en filipinas, y los estadounidenses destruyeron; siendo de nueva cuenta detenido por la maestra, que solo deseaba evitar una polémica en su clase.
—Jovencitos no se lo que están planeando, pero esto no es divertido— Los regaño la maestra.
—No se supone que lo sea—
—Todas esas cosas si pasaron—
—¡Si!—
Cada uno de los chicos, defendió su punto, no era que la maestra tuviera mala intención al callarlos… pero a ella le gustaba mantener un ambiente gentil y alegre en su clase, ver el lado positivo de las cosas, y hablar directamente de cosas tan horrible como esas… no quería ninguna llamada de un padre enfadado, por que su hijo llego traumatizado por lo que escucho en su clase.
—Alto… Clyde, cariño ¿serias tan amable de hacer tu presentación en lo que yo pienso como resolver esto?— La maestra conocía bien a Clyde, era de sus alumnos favoritos, un niño muy lsito, muy dulce, muy amable, y gentil.
—Si maestra— Clyde solo se levantó, con una sonrisa se paro frente a toda la clase, y comenzó con su presentación… sobre como los estadounidenses obligaron a los filipinos a dejar de hablar español para hablar ingles a la fuerza.
—¡BASTA!— Grito la maestra deteniéndolo —¡TODOS A LA DIRECCION!—
La clase se quedo sola un momento, momento que Stella pudo usar para comprender lo que acababa de pasar, y con lagrimas en los ojos agradecer por los buenos amigos que tenia.
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Al final del día todos los chicos caminaban fuera de la escuela.
—Y… ¿Qué tanto los castigaron?— Pregunto Stella sintiéndose algo culpable viendo las boletas de castigo que traían sus amigos.
—No tanto en realidad— Explico aliviado Zack
—Pero… llamaron a nuestros padres— Dijo Rusty.
—Si… pero por suerte, mis padres entendieron lo que intentamos hacer y nos defendieron— Clamo orgullosamente Clyde.
—Entro eso y que le caemos bien a Meryl y a la directora, solo será un par de días en detención—
Stella sonrió por eso, feliz y agradecida de lo que sus amigos habían intentado hacer por ella.
—Me hubiera gustado estar ahí para apoyarlos chicos— Dijo Lincoln sonriente, feliz de saber que al final él plan había sido un excito —Hoy voy a pasar la tarde con mi abuelo chicos, creo que ya llego por mi—
En efecto el viejo Albert había llegado a por Lincoln con una enorme sonrisa, acercándose a Lincoln para saludarlo a él y a sus amigos.
—Hola chicos— Dijo el hombre con una sonrisa, pero notando también las boletas de castigo que muchos de los chicos traían en la mano —Oh ¿Qué paso? ¿haciendo caos en la escuela?—
El viejo hombre solo se rio divertido, sabía que eran buenos chicos… aun que no santos claro está, pero eran jóvenes y él también se había metido en algún problema de joven.
—No realmente—
—Solo es que… nuestra presentación de historia fue algo… polémica—
—Hablamos de las filipinas y…—
—¡Oh! ¿Las filipinas? Me hubieran preguntado, yo se mucho sobre eso; Mi abuelo estuvo ahí, en el ejército, cuando estados unidos las estaba controlando—
Esas palabras, esas simples palabras golpearon con fuerza a todo el grupo, todos quedando impactando, especialmente a Lincoln y Stella que la noticia les cayó como una piedra, Stella, solo pudiendo apretar los puños con fuerza mientras se enrojecía, mientras por su lado Lincoln estaba blanco como un fantasma, mientras veía a Stella aterrado por lo que ella pudiera pensar de él.
¿Y que pensaba Stella de él? Nada en realidad, era incomodo para ella el pensar que el tatarabuelo de Lincoln pudo haber sido parte de algo tan horrible… sin embargo… como Lincoln debía tener perspectiva, Eso paso hace mucho tiempo, y Lincoln no tenia nada que ver con esas cosas.
—Él era un gran hombre Lincoln, deberías de estar muy orgulloso de él—
Esas palabras si que hicieron enfadar a Stella, sabía que no debía, que era su abuelo, y que era normal que ignoraran lo malo que él hubiera podido hacer para recordarlo por sus cosas buenas, pero… realmente quería gritarle por eso; aun que no fue necesario cuando Lincoln se le adelanto.
—¡¿ORGULLOSO?! ¿No sabes todas las cosas horribles que hizo el ejercito ahí?— Dijo Lincoln molesto mientras cerraba los puños con furia.
—Si lo se— Dijo el abuelo Albert con tono tranquilo y calmado —Mi abuelo me lo conto todo, todas las cosas horribles que hicieron… y como lo echaron del ejercito por negarse a hacerlas—
—¿Q… que? ¿Mi… mi tatarabuelo se negó?—
—Si, él y muchos otros hombres se negaron a participar en eso, lo castigaron, lo degradaron, y finalmente lo expulsaron deshonrosamente del ejercito por negarse hasta el final, oh… eso le rompió el corazón, el ejército era su vida, pero él era un hombre de principios, y sabia que lo que estaban haciendo estaba mal— Conto el hombre con tono nostálgico, recordando su niñez, sentado en las piernas se su abuelo mientras él le contaba esa vieja historia —Él siempre fue un gran hombre—
Esas palabras calmaron completamente el corazón de Lincoln y Stella, dando una perspectiva muy diferente.
—Ves Stella no todos son malos— Dijo Rusty, intentando enfatizar en eso.
—Si, lo se…— dijo Stella con una sonrisa.
—Si… creo que mi tatarabuelo debió ser un gran hombre para mantenerse firme de esa forma— remarco Lincoln.
Stella solo soltó una risita y abrazo a todo su grupo de amigos con mucho cariño.
—Si… debió serlo, pero… yo ya sabia que ahí muchas personas buenas—
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Al día siguiente en la escuela, después de lo ocurrió al día anterior la maestra había pausado las presentaciones, hasta hoy y cuando nuevamente pidió un voluntario Stella se levanto con una enorme sonrisa pidiendo ser la primera, y aun que al decir que su presentación era de Filipinas la maestra casi la manda a dirección… Stella la convenció de dejarla hablar, después de todo, su presentación era sobre la amistad entre Estados unidos y Filipinas, todas las cosas buenas que hizo él uno por el otro, todo el intercambio cultural, y las buenas relaciones que tenían ahora; una hermosa presentación sobre la amistad que tienen ahora dos países, el país que la vio nacer, y él país en el que ella crecería desde ahora.
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N/A: ¡Y esa fue la historia de hoy chicos!
Y ahora como clásico programa de los 90 cuando toca un tema serio… es hora de que yo les hable directamente y les remarque el mensaje de la historia…
La historia esta llena de grandes momentos, heroicos y grandiosos, así como horribles y dolorosos, y nosotros tenemos que saber un poco de todo eso para aprender del pasado, de los errores y glorias de nuestros antepasados, y de saber como llegamos al ahora; pero también tenemos que tener la perspectiva clara, de que esas cosas ya pasaron, y que por muy horribles que sean no podemos vivir en el pasado, y alimentar viejos rencores, tenemos que perdonar y seguir adelante por que solo así podemos avanzar a un mundo mejor.
Y bueno chicos espero que mis palabras puedan llegar a ustedes y que les haya gustado la historia, y si no… ya saben quéjense con producción ¡PRODUCCION SIEMPRE TIENE LA CULPA DE TODO!
Historia escrita, dirigida y sobre todo producida por:
Luna PlataZ
Y bien… ahora una preguntitas para no perder la costumbre jejeje
—¿Les gusto la historia?
—¿Sabían sobre el genocidio filipino?
—¿Qué piensan de como los chicos decidieron hacer sus presentaciones?
—¿alguna vez han sentido algo como lo que sintió Stella? ¿Qué han hecho?
—Y como siempre la pregunta más importante para el final… aun que esta vez creo que no es si les gusto la historia… ¿Qué opinan de la moraleja de la historia?
Bueno sin más que decir me despido mis soles, los quiero, espero que disfrutaran mucho de esta historia y… ¡ESCENA POS CREDITOS!
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Había pasado un par de días desde entonces, y el ambiente feliz y alegre había vuelto a su grupo, con todos reunidos feliz mente en la cafetería, Lincoln y Stella, llevaban sus charolas hasta la mesa, con Lincoln bromeando un poco con ella sacando algunas risitas, un ambiente muy alegre y feliz… interrumpido por un sonidos.
Alguien los señaló y de forma burlona comenzó a hacer sonoros ruidos de besuqueo, poniendo a los dos muy rojos y avergonzados por eso, yendo rápidamente a su mesa; sin embargo, no era algo nuevo, era algo que había estado pasando cada vez más, desde ese día que los encontraron en el baño.
—Lo siento tanto Lincoln, esto es mi culpa— Dijo Stella apenada.
—No te culpes, Stella—
Si… Stella había echo lo único que se le ocurrió… y lo único que se le ocurrió en ese momento, es que ella y Lincoln habían entrado al baño juntos a besuquearse, y aun que esa rápida ocurrencia si logro salvar la reputación de Lincoln, para que no lo vieran como un rarito que usa el baño de niñas, o peor aun como alguien que intenta espiar en él… si había dado pie a otro tipo de rumores, él rumor de que ellos dos eran novios en secreto, un rumor que muchos se habían terminado creyendo, y por el que los molestaban a menudo, a veces incluso personas con mucha cercanía.
—Oh Lincoln compadre gran amigo, mira te traje una barra de tu chocolate favorito— Dijo Rusty con una enorme sonrisa sentándose junto a Lincoln.
—¡Rusty! Ya te expliqué esto, no te voy a contar nada de mí y Stella por que nada paso, tu estabas ahí tu sabes que solo entre a ver que estuviera bien— Le repitió una vez más Lincoln lo mismo que le había dicho una y otra vez.
—Ok, ok viejo, no pasa nada… pero podrías decirme "que no paso"— Incisito Rusty quiñándole el ojo al tiempo que le daba golpecito con el codo, solo logrando que Lincoln frustrado se diera una palmada en la cara.
Liam y Zack, solo se rieron de la frustración de Lincoln y de la insistencia de Rusty, una insistencia algo extraña de un chico que según él había salido con docenas de chicas ¿no creen?
—Stella ¿Por qué no solo dijiste que le lastimaste la pierna y le gritaste a Lincoln para que te ayudara a salir del baño o algo así?— Dijo Clyde señalando a una solución más fácil para todo este problema causando que ahora fuera Stella la que se palmeara la cara, por no haber pensado en eso en eso antes.
—De verdad lo siento mucho Lincoln, fue lo único que se me ocurrió en el momento… si siguen molestándonos podemos fingir un rompimiento, puedes romper tu conmigo si quieres— ofreció la niña.
—Si supongo que podríamos hacer eso… pero no te culpes tanto Stella, hiciste lo que pudiste y no esto no es lo peor que podrías decir de mi así que…—
Las palabras de Lincoln fueron interrumpidas cuando su celular comenzó a sonar con insistencia, y el al verlo lo abrió para ver de que se trataba…
—¡LORI SE ENTERO DEL RUMOR! ¡ESTOY MUERTO!— Grito Lincoln desesperado, comenzando a correr por el pánico sin tener ni idea de a donde estaba corriendo en realidad.
Aparentemente el rumor había llegado hasta oídos de Lynn, misma que le hizo llegar el rumor a sus hermanas, mismas que se lo contaron a Lori… y ella mataría a Lincoln por haberle sido infiel a su "no novia"
