Death Note no me pertenece, ni su historia ni sus personajes.

Bueno, queridas lectoras que comenzabais a odiarme por alejar a Cala de Near, tenia que deciros que la principal sospechosa de ser Kira (según Near) ya ha regresado, por lo que podeis "respirar tranquilas" y admirar el (próximo) sonrojo del albino... :)

Por cierto, fannyhikari, recuerdo que me dijiste que el primer encuentro de Cala y Near fue algo normal y que habría sido emocionante algo más interesante. Entonces, éste segundo encuentro, te lo dedico especialmente a ti (aunque tal vez no sea para saltar de la emoción). Gracias por todos tus comentarios y opniones y por seguir éste fic desde el inicio.

:))

LIFE NOTE

Cuando llegaron a casa y dejaron las maletas, encontraron el piso tal i como lo dejaron, la cual cosa relajó a la madre de Cala.

-Oye, mamá, ¿está bien que abra tan solo por un par de minutos? Huele a cerrado.

-Sí, sí, hazlo.

Cala soltó el hilo de la chincheta (aun seguía la puerta en pie por aquel invento de Near) y luego se fue hacia su habitación a hacer lo mismo con su ventana y siguió abriendo las de la habitación de su madre y el baño. Luego se dejó caer en la cama, agotada.

-Cala, ayúdame con las maletas.- La mujer habia cogido ambas maletas y le habia dado a su hija la suya, con una sonrisa. Marga siempre tuvo esa fortaleza, por lo que no solía mostrar debilidad ante los demás. Ahora mismo, estaba intentando dejar a un lado todo lo ocurrido con su marido para comenzar de nuevo, y su hija la admiraba por eso.

Sacó sus cosas, comenzando por la Life Note, la cual escondió habilmente bajo el colchón, de nuevo. No debía arriesgarse a que su madre la viera.

Aquella noche apenas cenaron. Aparte del hecho de que no tenian nada que cenar, ninguna de las dos tenía hambre. Hacía frío y el recuerdo de su padre y su marido (dependiendo de quien pensara en él, aunque lo hicieran las dos) no abandonaba sus mentes en aquel momento en el que miraban la televisión.

-Kira ha vuelto a assesinar ésta tarde a tres consejeros que habian salido tiempo atrás en un programa defendiendo los derechos de los empresarios. Los ojos ahora están puestos en la contraparte de Kira para que devuelva a la vida a los consejeros muertos injustamente por el asesino. Devuelvo la conexión.- La reportera dejó de nuevo de hablar para que otra mujer contara lo que habia sucedido en una joyería, cuando trataban de robarle a una anciana.

...

Near estava perplejo. No, lo siguiente. Ninguna expressión se distinguía en su rostro, pero por dentro estaba hecho un manojo de nervios. Tal vez habia sido su imaginación (creía que imaginarse cosas era normal en una persona con sentimientos como los suyos), pero habría jurado una y otra vez que habia escuchado ruido al otro lado de la puerta, tales como el inconfundible "cling" que hacia el ascensor en alcanzar su destino, maletas y unas llaves abriendo.

Cala... pensó instintivamente.

-Oye, Near.- Halle salió del cuarto de baño con una toalla enrollada en la cabeza.- ¿Me ha parecido escuchar algo?

Él bajó la cabeza hacia sus dados y se encogió de hombros. Habían sido sus sentimientos, seguro, los que le habian jugado la mala pasada de imaginarse a Cala regresando.

...

Aquella fría mañana de Enero estaba teñida completamente de blanco. Era el tercer día del año y, casi arrastrándole, Near habia acompañado a Halle a hacer la compra.

Habia un supermercado local con buenos productos y precios asequibles, asi que se encaminaron hacia alli. Una vez llegaron, la mujer cogió el carro y le dió la lista a su acompañante para que le fuera dictando los productos que coger.

-Tomates.- Dijo Near. Halle cogió la hortaliza de su derecha y la pesó en una báscula especial para los productos de aquella sección. Hizo lo mismo con los aguacates y las manzanas, antes de continuar con su recorrido por los solitarios pasillos de aquel lugar.

Halle se adelantó un poco, y Near dejó de prestar demasiada atención a los movimientos de la mujer. Observaba los pasillos con indiferencia y se encogía al pasar frente al pasillo de los congelados. Ya de por sí tenia frío, y pasar por allí no le ayudaba demasiado.

De repente se encontró delante de la zona de verduras otra vez. ¿Cuando habia llegado hasta ahí? ¿Dónde estaba Halle? Se habia despistado un momento y la habia perdido de vista, muy a su pesar.

-Oye, Lucas, vamos.- Halle apareció detrás de él con una sonrisa pícara en los labios, obviamente divertida al ver a Near perdido.

Éste sin decir nada pasó a la puerta de salida esperar a Halle, mientras ésta metía la compra en las bolsas y pagaba la cuenta.

Hacia más frío fuera que en la sección de congelados, por lo que supuso que las temperaturas rozaban los 0ºC.

-Éstas bolsas pesan...- Se quejó un poco la mujer, pero Near no hizo caso a su comentario, pues seguía absorto en sus pensamientos.

...

Cala habia salido un momento para llamar al timbre de la casa de Near, pero nadie habia contestado.

-Habrán salido...- Se dijo casi en un murmuro, antes de ir a coger el ascensor.

Una vez fuera, una rafaga de viento la golpeó en la cara. Hacia mucho más frío del que recordaba y las calles estaban desiertas. De hecho, sentía que ella era de las pocas personas que habrían reunido el valor necesario para salir de sus casas.

Poco segura, fue a buscar a Laia, pero cuando llamó al timbre, recordó que en aquellas fechas tanto ella, como Uriel, como Carlos o como cualquier amigo suyo se iban con sus respectivas familias a algún lugar a reunirse. Se celebraría pronto la noche de los Reyes Magos, por lo que las festividades en familia no habian terminado aún.

Fue directa al super del pueblo, a comprar siquiera un par o dos de comida pre-preparada (¿Se escribe asi?) para comer y cenar. Llevaba dinero así que sólo se preocupaba por el viento, el cual arrastraba pequeños copos de nieve directo a sus ojos.

-Maldición, elegí un mal momento para ir a comprar...- Se quejó en voz alta.

Colcó su brazo derecho delante de su cara para evitar que el viento le tapara en exceso la visión y apresuró el paso. Fue entonces cuando giró una esquina haciendo un mal gesto, y resbaló, cayendo en medio de la calle y entre la nieve que habia sido apartada hacia algunas horas.

-Lo que me faltaba...- Se tocó la cadera con una mueca de dolor, y se puso en pie, pero tuvo que apoyarse a la pared para no caerse. Le dolía el tobillo, y con algo de temor evitó la idea de que se lo habia torcido, pero era inevitable pensarlo.

Se fue hacia una terraza abandonada, bajo la cual reposaban unas mesas de metal mojadas, pero cubiertas. Se sentó en una de las sillas y esperó a que se calmara el dolor, pero no ocurrió eso. En su lugar, el dolor se intensificó.

Voy a tener que ir al médico... observó en su mente la imagen de la enorme distancia que tenia que recorrer, y enseguida se derrumbó. Le salía más a cuenta irse a su casa y vendarselo ella misma que ir al médico.

Y así lo decidió.

Fue dando saltitos con la pierna "buena" y pronto divisó con alivio el edificio en el que vivia.

Giró una de las pocas esquinas que le faltaban y se chocó contra algo. No, contra alguien, porque escuchó como caía, al igual que ella al suelo.

-L-Lo siento.- Se disculpó Cala.- Lo siento, fue culpa m...

Observó a la persona con quien habia chocado. Inconfundible cabello blanco alborotado, ojos inexpresivos, piel blanca y una camiseta de un par de tallas más grande de color blanco, con unos tejanos igual de grandes de color azul. Llevaba unos zapatos de un color claro y Cala no fue capaz de reprimir una sonrisa al ver como Near la miraba con una expressión en su rostro. No fue felicidad en si, sinó asombro. Porque la felicidad no la mostraba con facilidad, Cala lo sabía.

-¿Cala?- Preguntó él. Ella asintió, pero sin moverse de su lugar.

-¡Cala!- Alice salió como por arte de magia de detrás del chico y se avalanzó contra ella, abrazándola con fuerza.- ¿Cuando has llegado?

-A-ayer.

-Le haces daño, Alice.

-¿Qué?- Bajó la mirada hacia el rostro de Cala.- ¡Lo siento!

-No pasa nada.

-¿Dónde te duele?- Alice la cogió con suavidad por lo hombros a la chica.

-Creo que me he torcido el tobillo.- La mujer ayudó a Cala a levantarse, mientras iba charlando sin parar con ella. Por su lado, Near miraba con su característica indiferencia su destino: el edificio en el que vivian.

Una vez llegaron, Alice entró en su casa, Cala con ella, y Near siguiendo a ambas.

-Siento mucho esto, pero tengo que volver. Me olvidé de comprar algo importante.- La mujer se despidió con un abrazo más suave de Cala y desapareció tras la puerta.

-Bueno...- Ella observó a Near, y esbozó una sonrisa.

Espero vuestra opinión al respecto de éste capitulo :))